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Intervencionismo

Mauricio Macri asumió el 10 de diciembre de 2015, cuatro días después de que en Venezuela el chavismo perdiera el control de la Asamblea Nacional, el congreso unicameral. Con el foco puesto en el gobierno de Nicolás Maduro, encontró aliados tras la destitución de Dilma Rousseff y más con Jair Bolsonaro. Pero el acoso a las autoridades bolivarianas contradice antiguas tradiciones, como el no intervencionismo, que tiene origen en Venezuela a través de las doctrinas Drago y Calvo, por Luis María Drago, canciller de Julio Argentino Roca, y Carlos Calvo, jurista nacido en Uruguay, aunque argentino por vocación y como diplomático.
En respuesta al bloqueo del Reino Unido, Alemania e Italia contra el gobierno de Cipriano Castro, que se negaba a pagar la deuda externa venezolana, Drago estableció en 1902 que ningún Estado extranjero podía usar la fuerza contra un país americano por motivos financieros. Era un corolario de la Doctrina Calvo, que pedía agotar los recursos diplomáticos ante cualquier controversia. Desde entonces, la Argentina sostuvo una política de no intervención que fue clave en los gobiernos democráticos de Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón y desde 1983 a esta parte. Raúl Alfonsín, en 1985, incorporó al país en el grupo Contadora, para evitar un baño de sangre en Centroamérica, y se plantó ante Ronald Reagan para impedir una invasión a la Nicaragua sandinista.
La actual postura de la Casa Rosada supera el envío de naves y tropas para participar en el bloqueo al Irak de Saddam Hussein, ordenado por Carlos Menem en 1990.  
La situación en Venezuela repite estrategias de EE.UU. usadas para ocupar Irak, en 2003, y en las operaciones en Libia, en 2011, y en Siria poco más tarde. El costo en vidas humanas para esos pueblos da para exigir una salida política antes que traer a Sudamérica escenarios que no padeció desde las guerras de la independencia, hace dos siglos.
El apoyo de Macri al opositor Juan Guaidó –autoproclamado presidente interino de Venezuela– y el desconocimiento a Maduro, tienen imprevisibles consecuencias, con un agregado: Elliot Abrams, quien dirigió las operaciones en América Central en los 80, fue designado por Donald Trump para coordinar el proceso de «recuperación de la democracia» en Venezuela.

Revista Acción, primera quincena de Febrero de 2019

López Obrador rechaza el planteo del jefe de Gobierno español y se ofrece a mediar en Venezuela

López Obrador rechaza el planteo del jefe de Gobierno español y se ofrece a mediar en Venezuela

Mientras el Europarlamento reconocía a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y España de disponía a hacer lo mismo cuando se cumpla en plazo que el gobierno le impuso unilateralmente a Nicolás Maduro para llamar a elecciones, en la capital mexicana el inquilino de La Moncloa recibía un importante rechazo del primer mandatario local, quien en una conferencia de prensa conjunta explicó las razones afincadas en la historia de la nación azteca para no intervenir en los asuntos de otros países. Al mismo tiempo, Andrés Manuel López Obrador se ofreció a mediar en el país caribeño y junto con Uruguay llamaron a un encuentro el Montevideo de los países «neutrales» en el conflicto que acelera la Casa Blanca para reemplazar al chavismo por la vía golpista.

De visita oficial en México, Pedro Sánchez y AMLO firmaron diversos acuerdos de cooperación, asociación estratégica e inversiones. En un tramo de la conferencia en el Palacio Nacional, ante una pregunta sobre su posición, visiblemente divergente en relación con la del Partido Socialista Obrero Español acerca del gobierno bolivariano, AMLO la inscribió en la invasión francesa de 1861 y la destitución de Benito Juárez, aquel indio zapoteca que promovió la primera Reforma del estado mexicano.

«Los conservadores de entonces fueron al extranjero a buscar a un príncipe y se desconoció al gobierno legitimó de México. (…) Cuando se logró restaurar la republica, Juárez en su primer discurso dijo que entre los dividuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz, y eso es parte de nuestra política exterior». A su lado, Sánchez lo miraba incómodo.

El sábado pasado, el presidente del gobierno español le dio un ultimátum a Maduro para que llame a elecciones presidenciales en ocho días, si no iba a reconocer a Guaidó, el autoproclamado interino. En el parlamento hispano arreciaron las críticas de sectores que fueron claves para que Sánchez, que no fue elegido por el voto popular, fuera ungido premier en junio pasado. Así, el diputado de Podemos Pablo Bustinduy señaló al riesgo de apoyar un golpe que en la práctica está coordinado por el estadounidense Elliot Abrams, quien fuera organizador de los contras para voltear a la Revolución Sandinista y de matanzas en Centroamérica en los años 80.

La posición de Sánchez contradice la de un ex jefe de estado español, José Luis Rodríguez Zapatero, coordinador de una mesa de diálogo que se frustró porque la oposición a última hora se negó a firmar lo que habían acordado en conversaciones que duraron dos años.

En mayo pasado, antes de las elecciones que ganó Maduro pero que no contaron con al presencia de la mayoría de la oposición, que eligió el camino de la abstención, Rodríguez Zapatero explicaba en conferencia de prensa por qué consideraba que había un gran prejuicio en dirigentes y medios de todo el mundo sobre el proceso venezolano, Y aclaraba la transparencia de los comicios que se desarrollaban.

A pesar de estos argumentos, ahora el PSOE hace borrón y cuenta nueva y se suma a la lista de países que toman partido por el desconocimiento de Maduro.

AMLO, sin embargo, desde que asumió su cargo, el 1 de diciembre pasado, mostró que el México que comenzó ese día va en otra dirección que el gobierno de Enrique Peña Nieto, uno de los pilares del llamado Grupo de Lima, antichavista hasta la médula y del que forma parte al Argentina de Mauricio Macri.

No solo López Obrador invitó a la ceremonia de toma del poder a Maduro sino que rechazó, junto con Uruguay, la condena al gobierno bolivariano en Lima. Lo mismo hizo en la reunión de a OEA que estaba destinada por lo menos a repetir la expulsión de Cuba en 19062 y no logró el consenso necesario.

Ahora, AMLO y el gobierno de Uruguay convocaron a una cumbre para encontrar una salida negociada a la crisis y evitar derramamientos de sangre o una intervención armada que repita esquemas ya conocidos en Irak, Libia, Siria, desde 2003 en adelante.

«Los gobiernos de Uruguay y México, en virtud de la posición neutral de ambos frente a Venezuela, organizan una conferencia internacional con representantes de los países y organismos internacionales que comparten esa posición. El encuentro (…) responde al llamado del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, de apostar al diálogo», especifica un comunicado de la Presidencia uruguaya.

«El propósito de la conferencia es sentar las bases para establecer un nuevo mecanismo de diálogo que, con la inclusión de todas las fuerzas venezolanas, coadyuve a devolver la estabilidad y la paz en ese país», dice el texto. «Ambos gobiernos han adoptado una posición de no intervención, a la vez que han externado su preocupación por la situación de los derechos humanos en Venezuela», agregan. El encuentro está citado para el 7 de febrero.

En Venezuela, en tanto, este miércoles hubo una marcha de la oposición que fue bastante menos masiva que la primera que convocó Guaidó. El sábado el chavismo también plantea salir a las calles en defensa del gobierno bolivariano.

Paralelamente, gobiernos y organizaciones de periodistas reclamaron por la liberación de varios trabajadores de prensa, entre ellos dos colombianos y un español de la agencia EFE, además de su conductor venezolano, así como dos periodistas franceses de Quotidien, un programa televisivo.

La respuesta del canciller Jorge Arreaza, sin nombrarlos, fue que las autoridades detectaron personas que no tenían permiso para ingresar en el Palacio Miraflores. «Es inaudito e irresponsable que medios de comunicación envíen periodistas sin cumplir con los requisitos mínimos previos que exige la ley de Venezuela, para luego armar un escándalo mediático al que se suman sus gobiernos. Otra faceta de la operación mediática contra el país».

En otro aspecto de lo que hay en juego a estas horas, los precios del petróleo subieron en las principales plazas, como la Intercontinental Exchange (ICE) de Londres y el New York Mercantile Exchange (Nymex). Los analistas lo atribuyen a un «aumento de inventario de crudo y una disminución de existencias de productos refinados, en un contexto de tensiones en Venezuela», según destaca un cable de AFP.

Tiempo Argentino, 31 de Enero de 2019

Maduro propone adelantar elecciones parlamentarias y recorre los cuarteles

Maduro propone adelantar elecciones parlamentarias y recorre los cuarteles

Mientras la oposición prepara este miércoles una marcha masiva con la que espera ir minando el apoyo con que cuenta el presidente Nicolás Maduro, el mandatario bolivariano posteó en las redes sociales un mensaje dirigido al pueblo de Estados Unidos para pedir que no permita «un Vietnam en América Latina». 

Además, no descartó adelantar elecciones, aunque parlamentarias, para que los venezolanos se expresen en las urnas. Como señal previa a la manifestación opositora, habló en un destacamento es Esequibo y destacó la fidelidad de las Fuerzas Armadas en este momento crucial para el proceso venezolano.

En su mensaje a los norteamericanos -un video de 4 minutos grabado en el patio del Palacio de Miraflores- Maduro llama a no creer en lo que dicen los medios de comunicación hegemónicos contra Venezuela.

«Te lo digo desde el corazón (…) como no pueden inventar que tenemos armas de destrucción masiva para intervenirnos, inventan todos los días algunas imágenes (…) en una jauría contra Venezuela».

El presidente chavista puntualizó también que «Estados Unidos es mucho más grande que Donald Trump» y destacó que conoce muy bien a ese país en profundidad por haber manejado en gran parte de su territorio y haberse puesto en contacto con la gente de abajo.

Luego de detallar las riquezas de Venezuela en petróleo, oro y gas, puso el foco en estos datos como la cuestión de fondo para el ataque de grupos a los que llamó «extremistas que rodean» a Trump, como el asesor en Seguridad Nacional John Bolton y el vicepresidente Mike Pence.

Precisamente Bolton, en declaraciones a la cadena Fox, reconoció sin inmutarse que está «conversando con las principales compañías estadounidenses ahora» para ver la forma de operar más abiertamente en Venezuela. «Haría una gran diferencia si pudiéramos tener compañías de Estados Unidos (entre las que sumó a Citgo, la subsidiaria de PDVSA) invirtiendo y produciendo en Venezuela» para rematar asegurando que eso «sería bueno para el pueblo de Venezuela y para el pueblo de Estados Unidos».

Luego del bloqueo de las cuentas de la petrolera estatal venezolana en territorio estadounidense, que en la práctica confiscó 7000 millones de dólares que son claves para la economía bolivariana, Bolton ya no oculta el trasfondo económico de su cruzada antipopulista.

Maduro, en declaraciones a la agencia rusa Ria Novosti, reproducidos por Sputnik, reveló que intentó por todos los medios mantener un encuentro con Trump para limar asperezas, pero que Bolton intercedió para que ese encuentro no se realizara. «A pesar de nuestras diferencias políticas, culturales, ideológicas, a pesar de la idiosincrasia tan diferente entre Donald Trump y Nicolás Maduro, en una oportunidad pareciera abrirse las puertas para eso, pero John Bolton le prohibió a Donald Trump iniciar un diálogo con el presidente Maduro, se lo prohibió él, tengo toda la información», detalló, tras afirmar que no tiene empacho en hablar en público, en privado, «con agenda abierta, donde él quiera» con el inquilino de la Casa Blanca.

Mientras tanto el mecanismo de relojería disparado tras el reconocimiento del diputado Juan Guaidó como presidente interino por parte de EEUU y algunos países de Latinoamérica, ahora la Internacional Socialista, la organización socialdemócrata fundada en 1951 y dirigida por el ex premier griego Giorgos Papandreu, aprobó una resolución que «reconoce los esfuerzos» del opositor titular de la Asamblea Nacional «para conducir una transición hacia la democracia».

Reunidos en Santo Domingo, donde el año pasado la oposición se negó a última hora a firmar un acuerdo al que habían llegado con el oficialismo de la mano de un socialista, el ex jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, reclaman el llamado a elecciones «a ser vigiladas por una nueva autoridad electoral plenamente independiente e imparcial».

La Unión Europea ya había dado un plazo perentorio para el llamado a elecciones presidenciales, lo que motivó que el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, titular de la Asamblea Constituyente, respondiera «que se vayan bien al carajo». Maduro, a su turno, estimó que «sería muy bueno organizar las elecciones legislativas antes. Sería una buena forma de discusión política, una buena solución a través del voto popular».

Maduro rechazó nuevas presidenciales porque se hicieron hace menos de un año, dijo, pero se mostró dispuesto a acelerar el recambio legislativo, que es en 2020, En 2015 el oficialismo sufrió una fuerte derrota en los comicios que dejó una Asamblea con alrededor de dos tercios en manos opositoras. Desde entonces el conflicto de poderes se fue profundizando.

En cuanto al autodesignado presidente Guaidó, además de pedir a EEUU profundizar más presiones sobre Miraflores, nombró a  «embajadores» en cada uno de los países que lo reconocieron en esta instancia. En el caso de Argentina, su representante será Elisa Trotta Gamus. El martes el presidente Mauricio Macri al recibió en la Casa Rosada.

En su cuenta de Twitter, Macri posteó que había «recibido a la enviada a Buenos Aires por el presidente encargado de Venezuela». Sin embargo Trotta Gamus, de 36 años, hace ocho que vive en Argentina, preside una ONG ligada a la oposición venezolana pero tiene empleo como asesora política del gobierno de María Eugenia Vidal en Buenos Aires.

Tiempo Argentino, 30 de Enero de 2019

El Papa insiste en reclamar diálogo en Venezuela

El Papa insiste en reclamar diálogo en Venezuela

Como se hizo costumbre desde que fue ungido obispo de Roma y Sumo Pontífice católico, hace ya seis años, Jorge Bergoglio dio una conferencia de prensa en el avión que lo llevaba de vuelta al Vaticano luego de su gira por Panamá. Y no se privó de hablar de nada, aunque el tema central, sin dudas, era la situación en Venezuela.

«Me asusta el derramamiento de sangre», fue claro Francisco cuando llegó el momento de plantar posición. Si bien la Conferencia Episcopal de Venezuela tomó partido por el autodesignado presidente interino, Juan Guaidó, el argentino evitó definirse en tal sentido, lo que para muchos críticos -se suman los que esperan de él una posición más conservadora en lo político y de rechazo formal a los modelos progresistas latinoamericanos- suena a apoyo al presidente constitucional, Nicolás Maduro.

Así, tras dijo que apoya a todas las personas en aquel país sudamericano, de un lado y otro, pidió grandeza para que los que tienen en sus manos una solución pacífica no desechen la ocasión.

“El problema de la violencia me aterroriza, después de todo el proceso de paz en Colombia, pensar en el ataque a la escuela de cadetes del otro día, algo aterrador. Por eso tengo que ser … No me gusta la palabra «equilibrado», quiero ser un pastor y si hay necesidad de ayuda, que la pidan de común acuerdo», reclamó. El 19 de enero pasado una bomba en la escuela de cadetes de la policía de Colombia, en Bogotá causó al menos 20 muertos y dinamitó la posibilidad de un acuerdo entre la guerrilla del ELN y el gobierno nacional. (Ver acá)

En otro tramo de su improvisada rueda de prensa, el papa habló del seguramente más grave de los problemas que golpenas específicamente a la Iglesia Católica, como lo es el abuso de menores. Dentro de unos días, los presidentes de las Conferencias Episcopales -son una suerte de congreso de los obispos de cada país- se reunirán en el Vaticano con Francisco para diseñar estrategias comunes ante esa situación tan extendida en el mundo.

«Vimos que algunos obispos no entendían bien o no sabían qué hacer, si hicieron algo bueno o algo incorrecto. Hemos sentido la responsabilidad de dar una catequesis sobre este problema a las conferencias episcopales y por eso se ha llamado a los presidentes de los episcopados”, agregó Bergoglio.

Explicó luego que cotidianamente recibe a víctimas de abusos y señaló que eso es algo terrible. y que para poner punto final a la tragedia y que no haya nuevos casos en el futuro, los prelados «deben saber lo que hay que hacer, cuál es el procedimiento. Porque a veces el obispo no sabe qué hacer. Es algo que ha crecido muy fuerte y no ha llegado por todas partes. Y luego hacer programas generales, pero que lleguen a todas las conferencias episcopales: sobre lo que debe hacer el obispo, lo que debe hacer el arzobispo metropolitano y el presidente de la conferencia episcopal. Que existan protocolos claros. Este es el objetivo principal».

“En el encuentro, se rezará, habrá algún testimonio para tomar conciencia, alguna liturgia penitencial para pedir perdón a toda la Iglesia. Están trabajando bien en la preparación del encuentro. Me gustaría decir que percibí una expectativa ligeramente inflada. Tenemos que desinflar las expectativas sobre estos puntos que les he dicho, porque el problema de los abusos continuará, es un problema humano, está en todas partes. Leí una estadística el otro día. Dice: el 50 % de los casos son reportados, y solo en el 5 % de ellos hay una condena. Terrible. Es un drama humano del que hay que tener en cuenta. Nosotros también, resolviendo el problema en la Iglesia, ayudaremos a resolverlo en la sociedad y en las familias, donde la vergüenza hace que todo se cubra. Pero primero debemos ser conscientes y tener protocolos», añadió.

Luego abundó en consideraciones en torno del aborto y de la problemática de los millones de migrantes que circulan en el mundo. “El mensaje de la misericordia es para todos, también para la persona humana que está en gestación. Después de este fracaso, también está la misericordia. Pero una misericordia difícil, porque el problema no es perdonar, sino acompañar a una mujer que se ha dado cuenta de que ha tenido un aborto. Estos son terribles dramas. Una mujer cuando piensa en lo que ha hecho … Tienes que estar en el confesionario”, puntualizó.

Sobre las migraciones, destacó nuevamente que le problema es el hambre o las guerras en los países de origen. Y recordó los esfuerzos en países cono Líbano, Jordania o Turquía para recibir a cientos de miles de desesperados.

Sobre los motivos por los que gran parte de los jóvenes se alejan de la Iglesia, el ex arzobispo de Buenos Aires fue contundente: «El pastor debe estar delante de su rebaño, para indicar el camino. En medio a su rebaño para sentir el olor de la gente y entender que siente la gente, qué necesita. Debe estar detrás de su rebaño, para custodiar la retaguardia. Pero si un pastor no vive con pasión, la gente se siente abandonada o prueba un cierto desprecio. Se siente huérfana».

Pero también apuntó a los creyentes. «Hay también católicos hipócritas, que van a misa todos los domingos y no pagan el aguinaldo, o te pagan en negro, se aprovechan de la gente. Y después se van al Caribe de vacaciones con lo que ganaron explotando a la gente. Si haces esto das un contra-testimonio. Esto a mi parecer, es lo que aleja más a la gente de la Iglesia. A los laicos les sugeriría: no digas que eres católico si no das un testimonio».

Tiempo Argentino, 29 de Enero de 2019