Con multitudinarias marchas en varias ciudades del país, amplios sectores de la sociedad y no solo de la comunidad educativa manifestaron su rechazo a la rebeldía del Gobierno para aplicar una ley que fue ratificada por el Congreso con más de los dos tercios de los legisladores y que desde octubre de 2025 dejó deliberadamente en suspenso.
Esta cuarta Marcha Federal Universitaria, organizada por las autoridades de todas las casas de estudios nacionales, los gremios docentes y no docentes y la Federación Universitaria Argentina (FUA), convocó a cientos de miles de ciudadanos en un reclamo que pone a las autoridades en un lugar de incomodidad, en medio de una crisis de credibilidad que golpea al presidente Javier Milei y sus principales espadas como consecuencia de los escándalos sucesivos de Manuel Adorni y otros funcionarios.
Hubo manifestaciones en todas las ciudades donde se asienta alguna sede universitaria, desde Tierra del Fuego, Neuquén, Cipolletti, Bariloche y Viedma, en la Patagonia; hasta Córdoba, Mar del Plata, La Plata, Rosario, Salta y Jujuy. «La situación es muy angustiante, estamos perdiendo recursos humanos y renuncias que no podemos reponer», declaró el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, en relación con los más de 10.000 docentes que se vieron obligados a dejar el cargo porque el sueldo no les alcanza para vivir. Anselmo Torres, rector de la Universidad de Río Negro, agregó: «Está en riesgo la democracia, la plena vigencia del estado de derecho».
Ruptura de un acuerdo democrático El documento elaborado por los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y los gremios del sector, leído en Plaza de Mayo, reclama a la Corte Suprema de Justicia que «nos acompañe y escuche el clamor de las plazas de toda la república y no permita que el Gobierno nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario». El texto agrega que «la crisis no es solo presupuestaria; como ciudadanas y ciudadanos, debemos denunciar con dolor y firmeza la ruptura del acuerdo democrático de la división de poderes en nuestra nación» y acota la importancia de la educación pública y de calidad para la construcción de ciudadanía y del país de los argentinos.
Mientras el Gobierno no cesa de caer en la consideración popular y la irascibilidad del presidente ya no puede disimularse –este mismo martes la senadora Patricia Bullrich intentó poner paños fríos a lo que se conoció de la explosiva reunión de Gabinete del viernes, al afirmar que «Milei tiene una emocionalidad importante»–, el anuncio del lunes de nuevos recortes en el presupuesto nacional sonó fuerte a provocación de alguien que considera que haber llegado a la Casa Rosada habilita el cumplimiento de sus pretensiones de acabar con el Estado para que se cumpla el sagrado precepto anarcocapitalista.
Mar del Plata. Una gran movilización en la ciudad bonaerense.
Foto: Diego Izquierdo
Así, si el griterío con el que pretendió que los ministros metan violín en bolsa y acepten la continuidad del radiactivo Manuel Adorni, la decisión de ajustes por fuera de la ley de leyes aprobada en diciembre, con mayor saña sobre las universidades, el Conicet, el INTI, el INTA, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y la Comisión Nacional de Energía Atómica, elevó la indignación de quienes se estaban preparando para la marcha convocada; ya no para que se apruebe una ley de financiamiento acorde con las necesidades de las altas casas de estudios, sino que se cumpla la ley aprobada con mayorías especiales tras el rechazo inicial del Poder Ejecutivo.
Una primera lectura de este ajuste sobre el ajuste indicaría que la política del Gobierno produce menor actividad económica. Lo que, previsiblemente, genera necesidad de contener los gastos, que a su vez desata un congelamiento mayúsculo de la economía, en una espiral que si fuera por el Gobierno, no tendría fin. Los recortes anunciados y que cuentan con la firma, en lugar destacado como corresponde al cargo, del jefe de Gabinete –que todavía no pudo explicar su espectacular ascenso social– van desde un 10,2% en Actividades Espaciales al 2,1% en el INTA.
Sin embargo, al mismo tiempo hay privilegiados que disfrutan notables incrementos salariales. Es el caso de la SIDE, el organismo de las cajas oscuras de donde ahora se presume que podrían salir sobresueldos que cobrarían los funcionarios públicos designados por LLA. Por otro lado, los sueldos declarados de los ministros tuvieron un salto repentino de 123%.
Ajuste del presupuesto para sostener el déficit cero. Reducción de las partidas en: 10.5% CONAE: actividades espaciales. 8.5% CNEA: energía atómica. 2.9% Agen Nac Promoción i+D+I. 2.4% INTI: industria. 2.1% INTA: agropecuario. 2.1% ANLIS: Malbrán.
Aumento Presupuesto: SIDE:…
— Fabian Waldman ⭐️⭐️⭐️ (@FabianWaldman) May 11, 2026
Esta vez, las áreas implicadas son las que hicieron de la Argentina un país con un destino y un futuro en el concierto de las naciones. Milei, que se jacta de ser «un topo» dentro del aparato estatal, da otra prueba de que en realidad se propone destruir a ese proyecto por el que generaciones anteriores pusieron su empeño y dedicaron su vida. La elite que representa no dudó a lo largo de la historia en adherir a proyectos alejados de la soberanía nacional.
El verdadero costo Pero como no es fácil avanzar sin generar el rechazo generalizado de grandes capas de la población, insisten en usar los medios a su alcance para diseminar el ambiente de noticias e interpretaciones falsas de lo que el oficialismo plantea. Eso y decir que la marcha era política –claro que lo fue– tampoco es nuevo. Uno de los más activos en ese metier fue el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien pretendió desmerecer la tarea de una de las casas de estudios, la Universidad Nacional de las Artes (UNA), afirmando que cada alumno que egresa cuesta unos 400 millones de pesos. Quizás el encono con la UNA sea a causa del video que armaron con los actores más reconocidos del país convocando a la marcha.
Quien puso los puntos sobre las íes en ese aspecto, en especial del «costo de la educación», fue el doctor en Ciencias Químicas, profesor de Bioinformática en la UNC e Investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga. Como para aclarar las afirmaciones de Álvarez de que «el promedio nacional de costo por graduado de todas las universidades es de 57 millones de pesos», Quiroga afirma que aunque el cálculo fuese correcto «son 40.000 dólares, a un promedio de graduación en 8 años, eso significa unos 5.000 dólares por año de estudio». Despejando los datos resultaría que «la Universidad argentina es sumamente eficiente y “barata” en comparación» a los países de la OCDE, donde el promedio es de 20.000 dólares de costo total anual.
El promedio anual en países OCDE es de 20 mil dólares de costo total anual. Significa que la universidad argentina es sumamente eficiente y "barata" en comparación (ver los triangulitos). pic.twitter.com/Q2SrTwmtRF
El subsecretario deslizó datos igualmente manipulados sobre la cantidad de estudiantes extranjeros que forman parte del alumnado. Otro indicador del prestigio de la educación universitaria argentina. Donde también trastabilla la verborragia del subsecretario es en otro clásico como es acusar de corruptelas varias en la educación pública. El corte que circuló en las redes es ilustrativo al respecto.
«–¿Así que han detectado curros?», preguntan los conductores de un programa en el canal Neura, pro-oficialista. «¿Y cuáles son los curros que han detectado?»
«–Si yo detecto un curro, lo denuncio», responde incómodo Álvarez.
«–Pero han detectado….».
«–No, ninguno. Curro, curro no».
-Está lleno de CURROS en las universidades -Y cuántos curros detectaste ya? -No ninguno todavía
El Secretario de Políticas Universitarias de Milei. Lleva 3 años sin encontrar ni un solo curro pero igual no quieren mandar la plata 🤡 Todos a las calles este martes 12 pic.twitter.com/IeMXU85BVK
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) May 10, 2026
Todo esto para no hablar de una inexorable verdad: que el Gobierno decidió no respetar la ley que tuvo un tránsito pedregoso por el Congreso. Aprobada por ambas Cámaras el 21 de agosto del año pasado, el Ejecutivo la vetó –como había prometido Milei– el 10 de septiembre. El 2 de octubre las dos Cámaras, con más de las dos terceras partes de los legisladores, insistieron con la normativa. Veinte días mas tarde, no le quedó más opción al Gobierno que promulgarla. Lo hizo, pero con trampa: suspendió su aplicación con el argumento de que no dice de dónde saldría el presupuesto para sostener los incrementos que presupone.
Los funcionarios beneficiados con créditos del Banco Nación, los responsables de los supuestos «curros» que se investigan en la Andis, los de la empresa Nucleoeléctrica, el propio jefe de Gabinete, y quienes aumentaron el presupuesto de la agencia de espionaje algo podrían decir al respecto.
“El espectáculo debe continuar”, dijo Donald Trump en la remake de la Cena con Corresponsales en la Casa Blanca suspendida por el intento de ataque perpetrado en el Washington Hilton el 25 de abril pasado. Y bien que el presidente de Estados Unidos se apropió en estos días de ese latiguillo del mundo del circo. En el reencuentro que esta vez se realizó en el Waldorf Astoria, el magnate abundó en desafíos contra los propios periodistas, lanzó algunos dardos contra la Unión Europea y avanzó en lo que pareció una broma en proponerse para una nueva candidatura presidencial, con un gorrito que mostraba el lema Trump 2028. “Ya gané tres veces, puedo ganar una cuarta”, provocó, aludiendo a las elecciones de 2020 en las que pretende haber sido despojado con fraude. Cabe recordar que el único presidente elegido cuatro veces fue Franklin Delano Roosevelt (1932-36-40-44) que murió sin cumplir su último mandato. Luego, para evitar otro líder de esas características hoy enterradas en el olvido por el neoliberalismo imperante, se aprobó la Enmienda XXII de la Constitución, ratificada en 1951, que limita los mandatos a dos, sucesivos o no, como es este caso. De todas maneras, todo indica que esa fue una provocación más bien “para la gilada”.
Porque Trump, tras haber enterrado el Memorándum de Entendimiento con Irán y haberse lanzado a otra de las guerras eternas que cuestionaba en su campaña electoral, reavivó la guerra de aranceles contra todo el mundo y amenaza con nuevos castigos especiales para Europa por haber impuesto millonarias multas a empresas tecnológicas estadounidenses. Por si fuera poco, celebró como un triunfo la destitución del fiscal general de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, quien había impulsado el pedido de captura de Benjamin Netanyahu y a su exministro de Defensa, Yoav Gallant por crímenes de lesa humanidad en Gaza y Cisjordania. Khan fue acusado de abuso sexual contra una empleada del tribunal y finalmente cesado esta semana. EE UU, que no forma parte de ese estamento internacional, tiene allí causas pendientes por atrocidades cometidas por sus tropas en Afganistán e Irak. De todas maneras, celebró, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, que Khan ”haya sido destituido, pero es solo una pequeña pieza en una institución irremediablemente corrupta” a la que el canciller Marco Rubio se comprometió a desmantelar. Medios israelíes atribuyen también un papel central en el caso contra el abogado británico que ejercía como jefe de la Fiscalía General al titular de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar.
El periodista Gideon Levy, columnista del diario Haaretz, en tanto, destaca que el gobierno israelí coordina ataques en Cisjordania con colonos israelíes para despojar de sus tierras a sus pobladores. Y la estadounidense New Yorker publicó que durante el gobierno de Joe Biden, los funcionarios sabían de las matanzas indiscriminadas cometidas por tropas israelíes pero nada hicieron para ponerles freno. En el terreno, mientras tanto, los cables informan de las autoridades palestinas denunciaron este viernes que colonos israelíes sabotearon nuevamente los pozos de agua de Ein Samia, poniendo el riesgo el abastecimiento a unas 20 comunidades de Jifna, Dura al Qara, Ein Sinya, Birzeit, Al Mazra’a Al Gharbiya, Kobar y Abu Shkheidem. Otro grupo de colonos atacó en Abu Njeim, al sureste de Belén.
Este martes, Netanyahu se verá con Trump en Washington, pero nadie espera que vaya a ser reprendido por sus acciones. Otro que estará de visita en esos lares es el presidente (MC) de Ucrania, Volodimir Zelenski. En su caso se supone que hablarán del reclamo del excomediante de nuevas armas y sanciones contra Rusia. En la semana, la UE emitió una nueva serie de sanciones contra Moscú.
El arancelazo del jueves fue justificado por el millonario en que se trata de economías que exportan vienen producidos por trabajo forzado. Es, claro, una excusa para mantener una medida cuestionada en los tribunales estadounidense que expiró ese mismo día. Serio y circunspecto, el representante comercial de EE UU, Jamieson Greer, dijo que «Trump admite que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas globales de suministro. Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de mano de obra forzada durante casi un siglo, y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”. En su cuenta de Truth Social, el mandatario escribió que la UE “vuelve a las andadas y, como siempre, ¡ataca directamente a grandes empresas estadounidenses! Tras multar a Apple, sin motivo alguno, con 15.000 millones de dólares, a Meta con 3000 millones, a Amazon con 2500 millones y a muchas otras, nos acaban de informar de que Google, un grupo verdaderamente avanzado e impresionante, ha sido multado con otros 1.000 millones de dólares, sin explicación alguna”, se queja. En otro mensajito dijo que los EE UU “no son un cerdo alcancía para Europa ni permitiremos que lo sean” y volvió a criticar a Biden por no haber respondió ante las primeras sanciones europea.
En la cena del Waldorf Astoria, se permitió otras bromas, celebradas con menor gusto por los presentes, a quienes les chicaneó: “Espero que todos hayan disfrutado de su delicioso solomillo de ternera, y quiero que todos sepan que (el secretario de Salud) Robert Kennedy atropelló personalmente a la vaca con su auto, la cortó en pedazos y la trajo aquí para que la comieran esta noche, así que está muy fresca. Y Bobby también sugirió un aperitivo con su corte favorito de mapache atropellado en la carretera”.
Los hutíes y el petróleo
“¿No es hipócrita condenar a Irán mientras se ignora el hecho de que muchos otros países se benefician del control de vías fluviales vitales?», se preguntó el ministro de Relaciones Exteriores del país persa, Abbas Araghchi, tras enumerar los pasos cruciales para el comercio internacional donde hay que pagar peaje, mientras que ahora cuestionan el control iraní sobre el estrecho de Ormuz. «Egipto cobra cientos de miles de dólares por cada paso por el Canal de Suez (…) Turquía impone tarifas de tránsito a los buques que pasan por el Estrecho del Bósforo. Canadá cobra tarifas por la Vía Marítima de San Lorenzo. Panamá recauda cientos de miles de dólares por tránsito (…) Estados Unidos también cobra tarifas relacionadas con la Vía Marítima de San Lorenzo”. El otro cruce estratégico que mantiene al mundo en vilo, el de Bab el Mandeb, está otra vez en disputa tras los nuevos incidentes entre Arabia Saudita y el movimiento de resistencia islámico Ansar Allah. Fuerzas de Riad atacaron la zona portuaria de Yemen y objetivos civiles en Hodeida y la isla de Camran. En respuesta, los también llamados hutíes lanzaron misiles balísticos sobre el complejo de la petrolera estatal Aramco en Jazan, en la costa del Mar Rojo, y sobre la base militar de Khamis Mushait. La débil tregua mantenida hasta ahora se rompió a medida que la de Irán parece encaminarse hacia otra guerra eterna y el paso hacia el Mar Rojo se convierte en un punto neurálgico en apoyo de las posiciones de los persas. De hecho, gran parte del armamento con que cuentan los yemenitas es de origen iraní. El jueves, fuerzas de Ansa Allah habían reivindicado un ataque contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo, como consecuencia del bloqueo contra naves sauditas que había anunciado el lunes. El portavoz oficial de la Coalición contra los hutíes liderada por Riad (que incluye a Bahréin, Kuwait y Emiratos) dijo que los bombardeos sobre Hodeida y Camran era una «respuesta proporcionada» dirigida exclusivamente contra instalaciones empleadas para «amenazar el tráfico marítimo» internacional. El viernes, el crudo de referencia Brent cerró en torno a los 100 dólares cuando hace dos semanas estaba 74.
La administración de Donald Trump quiere jugar en todos los frentes de conflicto y abrió otros en un intento por plantar agenda para lo que le espera en la elección de noviembre y su aventura en Irán. El jueves dijo tener pruebas de injerencia china en las presidenciales de 2020, mientras el secretario de Estado juntaba a representantes de más de 60 países -entre ellos Argentina- para anunciar una lucha contra el “terrorismo de izquierda” que remite automáticamente a una caza de brujas y a la Doctrina de Seguridad Nacional que asoló América Latina en los años ’70. Al mismo tiempo, demostró que el Memorándum de Entendimiento con Irán firmado en el Palacio de Versailles junto a Emmanuel Macron era de mentirita y desató una ofensiva contra infraestructuras civiles del país persa, que responde con misiles contra bases militares estadounidenses en la región. Todo esto ocurre cuando el 47º presidente de Estados Unidos se dispone este domingo a entregar la copa al ganador del Mundial de Fútbol FIFA 2026 y sueña que estas acciones le resulten en una remontada como las de la Scaloneta.
La ofensiva contra Irán es realmente feroz, pero también lo es la réplica. Tropas de EE UU atacaron puentes y plantas civiles a lo largo de la costa de Ormuz. Teherán reconoció que la torre de control que “garantizó durante décadas la seguridad del tráfico marítimo en el golfo Pérsico” fue destruida. Se cree que el Pentágono busca crear las condiciones para establecer una cabeza de puente que permita una invasión terrestre, para lo cual están alistando efectivos y enviando aviones cisterna a bases en Israel. Se supone que de la cumbre de la OTAN en Ankara Trump esta vez volvió con promesas de colaboración militar de sus socios. La FGRI, en tanto, bombardeó bases en Irak, Kuwait, Bahrein, Qatar, Arabia Saudita, Siria y Jordania. Ya nadie habla del MdE aunque tanto Pakistán, el mediador central de aquel documento de 14 puntos, como China, instan a mantener una vía diplomática y poner fin a la guerra.
Pete Hegseth en acción.
Esta semana el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció que obligarán a las tropas estadounidenses a hacerse test de testosterona para estar seguros de que los soldados “tengan los niveles para rendir al máximo”. A los que “no den el Pinet” les brindarán tratamiento hormonal. «Cuidar de su salud a largo plazo significa garantizar que se mantengan fuertes, resistentes y capaces, no solo para su próximo despliegue, sino para el resto de su vida, para que puedan prosperar mucho después de dejar el uniforme», dijo Hegseth.
Marco Rubio, para no ser menos, se presentó con el asesor de Seguridad Nacional Stephen Miller ante funcionarios y representantes de países más o menos amigos de EE UU para contarles la nueva estrategia para combatir el “resurgimiento del terrorismo político”. En la previa, recordó que en noviembre nombró a “cuatro grupos violentos de extrema izquierda —Antifa Ost, la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI), Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de la Clase Revolucionaria— como Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados”.
Marco Rubio y el presidente Trump.
El canciller Pablo Quirno, que dio un discurso en la cena de gala, fue uno de los asistentes al encuentro en el que Rubio despotricó contra la izquierda en general, el comunismo en particular, y les recordó especialmente a los “amigos procedentes de las naciones del Hemisferio Occidental (…) las décadas de secuestros, atentados con bombas, asesinatos y ejecuciones, el terror violento de los Tupamaros, de los Montoneros, de las FARC y del ELN ,(…) la barbarie inhumana de Sendero Luminoso en Perú, esos fanáticos maoístas”. La nostalgia por las dictaduras militares no podía ser más explícita.
Otro ámbito en el que la Casa Blanca está preparando el terreno es en las urnas. En un discurso a la nación, el presidente dijo que habían encontrado evidencias de “interferencia extranjera” en las elecciones que perdió hace seis años con Joe Biden. Documentos desclasificados, dijo, “demuestran que, durante varios años, a partir del ciclo electoral de 2020, la República Popular China llevó a cabo lo que se considera la mayor filtración de datos electorales de la historia, resultando en la adquisición ilícita de 220 millones de registros de votantes estadounidenses».
Que Trump hable en contra de la interferencia extranjera cuando candidatos ultraderechistas de Colombia, Chile y Honduras recibieron todo tipo de “ayuditas” y se mete con descaro en Brasil ofende la inteligencia de cualquiera. Pero parece evidente que con tal de ganar en noviembre no ahorra matufias. La semana pasada destituyó a los comisionados electorales encargados de la seguridad del comicio y ya avisó que sancionará a los funcionarios que no acaten sus exigencias para determinar qué ciudadanos están habilitados para votar. O sea, su voluntad de decidir a quien se borra de los registros porque Palantir, por ejemplo, lo cuenta como opositor.
El que estuvo muy oportuno fue el republicano Thomas Massie, representante por Kentucky desde 2012. Es integrante del movimiento MAGA pero desde siempre se opuso a que EE UU siga directivas de Israel. En las primaras del partido de mayo, perdió la interna con un exmarine que recibió un financiamiento millonario de grupos republicanos ligados al Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC en inglés). El viernes posteó en X: «El fraude es que nuestro partido fue elegido (en 2024) y rompió las promesas de campaña a los votantes”. «
Donald, hablame de terrorismo
Los ataques a infraestructura no militar y los asesinatos a civiles constituyen crímenes de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Los bombardeos a puentes y plantas desalinizadoras en Irán entra en estos parámetros. Lo mismo que la destrucción y las violaciones a Derechos Humanos que realizan fuerzas israelíes en Gaza, Cisjordania y últimamente en Líbano. Pero ni EE UU ni Israel forman parte de ese tribunal, al que tampoco adhieren hoy Rusia, China, Arabia Saudita, India, Turquía, Pakistán y Siria, entre otros.
La CPI dictó órdenes de arresto contra Vladimir Putin y Benjamín Netanyahu que solo podrían cumplirse si viajan a un país que respete esa jurisdicción. De todas maneras, el gobierno de Trump sancionó a las juezas Kimberly Prost de Canadá, Solomy Balungi Bossa de Uganda y Reine Adelaide Sophie Alapini-Gansou de Benín, y al fiscal jefe Karim Khan, por acusaciones contra efectivos de EE UU en las guerras de Irak y Afganistán y contra acciones israelíes. Hace tres días, mientras presentaba su estrategia contra “el terrorismo político”, Marco Rubio declaró que la CPI representa una amenaza para EE UU y se prometió demolerla “ladrillo a ladrillo”.
Uno que fue acusado de terrorista es el actual presidente –interino- de Siria, que ahora se presenta como Ahmed al Sharaa, pero supo ser Abu Mohamed al Golani cuando era jefe comandante del grupo yihadista Al Nusra, surgido de Al Qaeda, y se mostraba cortando cabezas de enemigos cuando luchaba contra Bashar al Assad en Siria. El Departamento de Estado había puesto precio a su cabeza: 10 millones de dólares. Pero desde que tomó el poder en Damasco, en diciembre de 2024, viste traje y corbatas, se emprolijó la barba y ahora es un socio confiable de occidente.
La semana pasada se sentó a la diestra de Trump y escuchó como el presidente decía: “fui yo quién le dio los Altos del Golán a Israel”. El nom de guerre del exterrorista aludía a la reivindicación histórica de ese territorio tomado por Israel en 1967. No solo eso, Al Sharaa fue celebrado como un héroe por David Petraeus, el excomandante de las fuerzas estadounidenses de Hezbollah.
Donald Trump publicó este sábado un mensaje en su red social Truth que debería causar una alarma mundial, pero no pasó de un titular más en los grandes medios. Lo cierto es que el presidente de Estados Unidos avisó que hay 1000 misiles “dispuestos para devastar y destruir completamente a Irán” si llegara a ser asesinado, no despertó mayor preocupación. Lejos de ser negacionistas, quizás le está pasando como en el cuento de Pedro y el lobo, que de tanto lanzar falsas amenazas ya no le creen. ¿Y si ocurre que los iraníes intentan asesinarlo? Visto desde la perspectiva de un mundo en que el crimen político no genera indignación, que un país que vio como eliminaban a su líder espiritual, a su familia cercana y a parte de su cúpula militar, política y científica se tomara semejante venganza hasta podría alcanzar justificación. Peor aún, ante los últimos choques entre la Casa Blanca y Benjamin Netanyahu, podría ocurrir que lo intenten asesinar los servicios israelíes, para que sus socios se involucren hasta el fin en el pantanal en que se metieron el 28 de febrero. Con este mensaje, Trump abre las puertas a una acusación contra Teherán.
Una línea de tiempo puede facilitar alguna comprensión del escenario total. Se dijo desde el día de los últimos ataques conjuntos de EE UU e Israel contra Irán que Trump creyó los informes de inteligencia israelí que le garantizaban que la cadena de magnicidios produciría un cambio de régimen en el país persa y le daría las mejores cartas para la visita a Xi Jinping que se avecinaba. El presidente tenía entonces sobre su cabeza la divulgación de los comprometedores archivos de Jeffrey Epstein, razón suficiente además para “cambiar de tema” con una guerra.
Pues bien, el 30 de junio el juez de distrito Emmet Sullivan aceptó el reclamo de la periodista Katie Phang y bajo los términos de la Ley de Transparencia ordenó al Departamento de Justicia la entrega de correos electrónicos y videos de torturas y actos sexuales y la denuncia de una mujer que afirma haber sido víctima de abuso por parte del actual presidente. El 3 de julio el DOJ el fiscal general interino Todd Blanche, (designado el 2 de abril tras la destitución de Pam Bondi, precisamente por la forma en que manejó este caso) se negó alegando, que el gobierno ya había cumplido adecuadamente con la ley. Cinco días más tarde, el pliego de Blanche ingresó al Senado para su aprobación como titular de esa dependencia.
Este miércoles, desde Ankara, donde Trump se paseó como un jeque caprichoso en una cumbre de la OTAN a la que dijo no haber querido ir por la negativa de sus aliados a colaborar con la aventura en Irán. “Vine por la invitación de mi gran amigo, (Recep Tayyip) Erdogan”, indicó. Pero tras despotricar contra España por no haber incrementado su presupuesto para defensa, anunció que había ordenado nuevos ataques contra Irán, a quien acusó de haber bombardeado un petrolero que transitaba por el estrecho de Ormuz. “El Memorándum de Entendimiento (MOU en inglés) -que había firmado el 18 de junio en el Palacio de Versailles junto a Emmanuel Macron- terminó. Les vamos a dar duro. Son escoria. Es gente enferma. Están dirigidos por gente enferma, son personas crueles y violentas. No quiero tratar más con ellos”, escupió, sentado junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Los iraníes dijeron que quienes rompieron la tregua fueron los estadounidenses y lanzaron una andanada de misiles sobre bases militares de EE UU en Baréin y Kuwait. El canciller Abbas Araghchi habló desde las redes sociales: “Los iraníes son conocidos por su cortesía, cultura y sólidos valores morales. No respondemos a la vulgaridad con vulgaridad, sino con acción: sin temor y con gran valor”. Mientras tanto, se desarrollaba el masivo funeral del asesinado Ali Jamenei, que concluyó este jueves con la inhumación de sus restos en el Santuario de Imán Reza, en la ciudad de Mashad, de donde era oriundo. El sucesor, su hijo Mojtaba Jamenei, emitió entonces un fuerte mensaje: “Prometemos vengar vuestra sangre pura y la de todos los mártires de estas dos guerras contra sus asesinos criminales y deshonrados. Esta represalia es una exigencia de nuestra nación y debe llevarse a cabo, sin duda alguna”.
Trump, que no cesa de enviar señales contradictorias -lo que no colabora para que lo tomen en serio- bajó un cambio y dijo que los iraníes habían llamado para continuar con las negociaciones. Lo que analistas financieros están elucubrando es que el mandatario estadounidense está testeando los mercados ante cada nuevo intercambio bélico. Y en estos días no movió demasiado el amperímetro, consolidando los precios del petróleo en los 76 dólares el barril, luego de haber pisado los 126 dólares en abril. Señal de que ya puede mantener otra guerra eterna sin tantas complicaciones en su frente interno por las elecciones de noviembre.
Pero por si eso no fuera suficiente, el mismo jueves expulsó a todos los integrantes de la Comisión de Asistencia Electoral (EAC en inglés), organismo que cumple un rol esencial en los comicios de ese país. “Tras el desmantelamiento de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras de EE UU, la EAC es una de las pocas entidades federales que quedan encargadas de proporcionar apoyo de seguridad electoral a los estados. Creada por el Congreso en 2002, se supone que es bipartidista. Certifica el equipo de votación y ha administrado cientos de millones de dólares en apoyo federal para las elecciones”, relata la CNN.
Cuba y la subversión
Tras el festival de sanciones y el incremento del bloqueo, inclusive energético, contra Cuba desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el Secretario de Estado, Marco Rubio, emitió un mensaje este sábado recordando los cinco años de manifestaciones que, en la óptica de la Casa Blanca, fueron “sofocadas brutalmente” por el gobierno de la isla. “Hasta el día de hoy, cientos de cubanos permanecen injustamente detenidos, sufriendo condiciones brutales, por el simple pecado de preguntar por qué los cubanos no pueden poseer libremente negocios, participar en el proceso político o proveer para sí mismos y sus familias”, dice el texto oficial.
Rubio agregó que “Estados Unidos continuará utilizando todas las herramientas a nuestro alcance para impulsar reformas económicas y políticas significativas en Cuba y para proteger a los estadounidenses de amenazas subversivas que emanan de Cuba”. El argumento que “Cuba deje de albergar operaciones militares, de inteligencia, terroristas y subversivas hostiles de potencias extranjeras a solo 90 millas de la patria americana”.
El regreso de esa estrategia es tan obvio como que el canciller estadounidense anunció un Seminario Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político al que invitó a más de 60 países para combatir “el resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”. Dijo que hay creciente interés en varios países en sumarse a esta iniciativa que busca “combatir la creciente amenaza internacional de la violencia de extrema izquierda”, según reveló el The Washington Post.
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