Donald Trump no ocultó nunca su deseo de convertir a la celebración del 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos en el coronamiento de su figura a un rango similar al de emperador, o por lo menos de la estatura de los padres de fundadores. De allí que el viernes, en la previa al 4 de julio, lanzó un discurso autoalabatorio desde el Memorial de Monte Rushmore, en Dakota del Sur, donde el escultor Gutzon Borglum talló las esfinges de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln y donde espera ser reconocido algún día por su contribución a la grandeza de la nación. Un sueño que se desdibuja luego de su fallida aventura en Irán.
En Teherán, mientras tanto, millones de personas cubrían las calles en el cortejo fúnebre del ayatolá Ali Jamenei, asesinado con parte de su familia al inicio de la operación conjunta con Israel del 28 de febrero pasado. Dos caras de una misma moneda: el sueño imperial de un cuarto de milenio que amenaza infructuosamente llevar a la Edad de Piedra a una nación con 2500 años de historia, según la promesa reciente del presidente de Estados Unidos.
En Rushmore, Trump mostró nuevamente una grandilocuencia que es música para los oídos de sus votantes: “A 250 años, Estados Unidos es la república más antigua del planeta, somos el pueblo más libre del planeta, tenemos la Constitución más recta del planeta, tenemos el país más poderoso del planeta y, por gracia de Dios, los EE UU somos la nación más exitosa, con más logros que haya existido en la historia de la humanidad”. Luego, avisó que semejante sayo no es para todos: “En EE UU hablamos inglés porque ese es el lenguaje de nuestros fundadores”. Por si algún malentendido hacía ilusionar a los cerca de 70 millones de ciudadanos hispanohablantes que habitan en ese territorio. Para culminar, no se guardó otro rasgo de vanidad en una publicación donde se ve su imagen junto a los pétreos rostros de los exmandatarios: “Yo seré el mejor presidente que haya tenido EE UU en muchos, muchos años».
En la capital persa, multitudes acudieron para la despedida del líder espiritual iraní. Desde temprano el desfile en la Gran Mosalla de Teherán fue incesante. En un podio ubicado en la entrada de la mezquita estaba el ataúd de Alí Jamenei, sobre una pirámide de cubos donde, escalones abajo, reposaban los féretros de su hija, Boshra; su nieta de 14 meses; su nuera Zahra Haddad Adel –esposa de su hijo Alí- y su yerno, también asesinados en el ataque del 28-F.
Tanto el mensaje del presidente Masud Pezeshkian como el comunicado de la cancillería iraní destacan “el martirio del gran líder de Irán”. El mensaje del ministerio de Relaciones Exteriores invita a participar en la ceremonia, que culminará con una procesión el lunes -cuando el cuerpo de Jamenei Padre sea trasladado a Qom y finalmente a la ciudad santa de Massahd- “para demostrar una vez más la grandeza de Irán y la magnificencia de su unidad”.
Foto: @Freedom250
El canciller Abbas Araghchi, uno de los negociadores con EE UU, a todo esto, respondió en una entrevista en términos que explican en parte el error de la coalición Israel-EE UU cuando esbozaron la estrategia de eliminar a la cúpula religiosa, militar y científica del país persa creyendo que así producirían un cambio de régimen. «¿Sabés que Israel quería asesinarte durante esas conversaciones de alto el fuego en Pakistán?», pregunta el reportero del canal Al Arabiya.
-Si, lo sabía
-¿Entonces por qué fuiste a Islamabad (para las negociaciones mediadas por Pakistán)?
-Somos iraníes. No tememos a la muerte por nuestra nación. Los cobardes atacan por la espalda. Fuimos por la paz regional.
Se refería a la confirmación del The New York Times y el The Washington Post de que tanto Aragchi como el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, eran objetivos para un atentado del Mossad que pusiera fin a cualquier intento de acuerdo. Un atentado que no golpearía solo en Irán sino en el propio gobierno de Trump y en el vicepresidente, J.D. Vance, que era el representante de la Casa Blanca. Ambos medios, que aún tienen un halo de prestigio entre las “mentes bien pensantes” de occidente, afirman en términos similares que “temiendo que un intento de asesinato por parte de Israel pusiera fin a las negociaciones, Estados Unidos llegó a pedir a otros países de la región que advirtieran a Irán sobre la posibilidad de que Israel atacara a los dos funcionarios”.
El canciller Abbas Araghchi, uno de los negociadores con EE UU, junto al presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf.
El país que se hizo cargo de cauterizar la amenaza fue Pakistán, que advirtió que era garante de la seguridad de los negociadores. Todo indica que Islamabad “puso toda la carne en el asador” para convencer al gobierno de Benjamin Netanyahu de que si algo les ocurría a Ghalibaf o Araghchi, no escatimarían una respuesta contundente. Es bueno recordar que Pakistán es el único país musulmán con armamento nuclear.
Trump, mientras tanto, declaró en una entrevista que las negociaciones marchan bien y que Irán aceptó “prácticamente todo lo que necesitamos”, entre lo cual computa la cuestión nuclear, algo que Irán niega, al tiempo que exige el cumplimiento total del Memorándum de Entendimiento firmado en Suiza. Y que como punto básico tiene el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano.
De Líbano al genocidio armenio
La peor noticia para Benjamin Netanyahu sería un acuerdo de paz en toda la región que lo pusiera contra las rejas por corrupción, como esperan algunos de sus opositores más encendidos. Lo que callan es que quizás la caída del primer ministro no sea suficiente como para terminar con el proyecto expansionista que apoyan amplios sectores de la población de Israel. Ni siquiera que en Estados Unidos o Europa cambie la perspectiva sobre el rol que le depara a Israel en el contexto del Medio Oriente.
Por tal razón es que “Bibi” no tiene drama en afirmar que las fuerzas israelíes no se retirarán de su «zona de seguridad» que pretenden mantener en el sur del Líbano, a pesar de que el Memorándum que EE UU firmó con Irán establece en el primer punto que el acuerdo de paz es para todos los frentes, incluido el libanés.
La gran jugada israelí fue un pacto consensuado en Washington entre Israel y Líbano que en la práctica implica una alianza para combatir a Hezbollah. Ese documento establece que las tropas permanecerán en territorio libanés el tiempo que consideren oportuno. Un detalle que pone en la mira al presidente Josep Aoun, al que no son pocos los que tildan de haber traicionado al pueblo libanés entregando el sur del país.
Israel, mientras tanto, se puso ahora otro enemigo sobre las espaldas con el reconocimiento del genocidio armenio, una medida que espera aprobación parlamentaria pero que ya despertó las más feroces críticas de Turquía. Era un «deber moral e histórico», dijo el canciller Gideon Saar. Quizás a la espera de que un genocidio de 1915 disimule otro de este siglo.
Los que saben dicen que los terremotos de esta semana en Venezuela se deben a movimientos tectónicos de las placas del Caribe y la Sudamericana, con las consecuencias catastróficas que se seguirán revelando en los próximos días. Pero hay otros movimientos en la región que se fueron acelerando desde el regreso de Donald Trump la Casa Blanca.
No se podrá decir que el empresario inmobiliario no avisó de cuál sería su estrategia. Desde el mismo 20 de enero de 2025, cuando puso el foco en el control del canal de Panamá. De hecho, ese año fue capitalizando sus primeros “éxitos” con el triunfo del rico empresario Daniel Noboa en Ecuador, en abril, y de Rodrigo Paz en Bolivia, en octubre. Para entonces, en Chile había ganado José Antonio Kast, un nostálgico pinochetista, y había tenido que salvar del naufragio a Javier Milei -su más ferviente incondicional- en las legislativas argentinas.
El 2025 culminaría con dos datos del nuevo panorama que se podía esperar de Trump. El 30 de noviembre, en elecciones en las que hubo desde manipulación mediática a denuncias de fraude, se hizo de la presidencia de Honduras Nasry Asfura, el “pollo” del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotraficante e indultado por el inquilino de la Casa Blanca el 1 de diciembre. El 4, Trump anuncia su Estrategia Nacional de Seguridad, donde destaca el Corolario Trump a la Doctrina Monroe, de 1823. La frutilla del postre burocrático para avanzar por las buenas o las malas de América Latina.
Con el secuestro de Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado, la Administración fue coronando una seguidilla de cambios en pos de un alineamiento con sus objetivos que desde la guerra fría no lograba Estados Unidos. Comenzando con lo que ya podría llamarse “disolución” del chavismo, en el gobierno de Delcy Rodríguez. Un modelo para la aspiración de dominar esta parte del mundo mediante la injerencia estadounidense, de la mano indudable del gobierno israelí, en el marco de la disputa con China.
Así, el 5 de enero Delcy Rodríguez denunciaba la intromisión de Israel en la operación que terminó con Maduro y su esposa detenidos en Nueva York, el 1 de abril envió un saludo especial por el día del Pesaj, un hecho inusual con los presidentes bolivarianos. Al mismo tiempo, los gobiernos -otra vez, el argentino es el más entusiasta- se acercan a la administración de Benjamin Netanyahu en gestos de incondicionalidad. Kast, por ejemplo, asumió el 11 de marzo y designó a Gabriel Zaliasnik, extitular de la Comunidad Judía de Chile (CJCh, el equivalente de nuestra DAIA) como embajador en Israel.
Días antes, en el hotel Trump National Doral de Miami, el presidente estadounidense presentó el Escudo de las Américas, una iniciativa ultra que tuvo entonces el apoyo de 11 gobiernos. A los mencionados se agregó Nayib Bukele, de El Salvador, y los de Costa Rica, Guyana, Paraguay, Panamá, República Dominicana y Trinidad-Tobago.
Luego de sendos encontronazos con el colombiano Gustavo Petro, el extremista Abelardo de la Espriella (ADLE) terminó siendo elegido presidente de Colombia con el sello de la “democracia trumpista”. Es decir, denuncias de maniobras espurias a granel y de un sistema de conteo muy cuestionado. Si Petro apoyaba la causa palestina, no debía pasó mucho para que ADLE jurara renovar una alianza con Israel y la promesa de trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.
El caso de Perú ni siquiera se le puede atribuir a la gestión de Trump ya que en el país andino las operaciones electorales son de vieja data, lo mismo que la crisis política. Keiko Fujimori, declarada presidenta electa al cabo de 20 días de discutido escrutinio, también garantiza fidelidad a Washington y al credo neoliberal que abrazó su padre, el fallecido dictador y genocida Alberto Fujimori. El dato de las últimas horas es que Elar Juan Bolaños Llanos, secretario general de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), presentó su renuncia alegando “factores graves vinculados a la manipulación de mis equipos de cómputo con información que yo no he generado, ni redactado, el ingreso constante de solicitudes por el Sistema de Gestión Documentario, vulnerada y con grave afectación de datos personales, que ha afectado la adecuada tramitación y gestión de las mismas”.
Donald Trump enfrenta el 7 de noviembre elecciones clave para el último tramo de su gobierno. Pero antes Brasil tiene unas presidenciales en las que el estadounidense se está jugando todo por Flavio Bolsonaro. En ambas canchas se juega parte del futuro de las ultraderechas regionales.
Tanto Donald Trump como el equipo mediador que urde el Acuerdo de Islamabad que encabeza el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, aseguran que este domingo se firmará entre Irán y EEUU “un texto final y consensuado” de manera digital y posteriormente se concretará el pacto que pondría fin a la guerra que comenzó el gobierno estadounidense junto con el de Benjamin Netanyahu el 28 de febrero pasado. Sin embargo, las cartas no están aún sobre la mesa y mientras Teherán afirma que está discutiendo los términos con sus socios más cercanos, China y Rusia, las fuerzas israelíes ordenaron este sábado evacuar a 24 poblaciones al sur de Beirut en un evidente modo de obstaculizar cualquier arreglo. Se sabe que uno de los 14 puntos del Memorándum de Entendimiento en discusión implica el cese de hostilidades en todos los frentes, incluso el del Líbano, y además, patea para más adelante la discusión sobre el plan nuclear iraní. La Casa Blanca, a todo esto, intenta fuegos de artificio para sacar del candelero el hecho de que, ante la imposibilidad de un triunfo militar que le permita salvar los papeles, al magnate inmobiliario no le quedan muchas más opciones que aceptar las condiciones del país persa, que cuenta con el apoyo de Beijing y Moscú y tuvo el tino de buscar en Pakistán un intermediario adecuado para el momento histórico.
Entre los “distractores” de la administración Trump de las últimas horas está el Mundial de Fútbol, que le dejó un sorpresivo 4 a 1 del seleccionado que dirige Mauricio Pochetino sobre el equipo de Paraguay. Pero como eso no es suficiente para una ciudadanía tan poco propensa en general a ese deporte, lanzó un operativo conjunto en Venezuela en el que en “un ataque cinético rápido y letal” fue abatido Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el «Niño» Guerrero, uno de los líderes del Tren de Aragua, “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta Tierra”, según escribió el presidente en Truth Social. Por si eso no alcanzara, la aún en funciones directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, publicó un informe en el que se reconoce que durante el gobierno de Joe Biden se financió en el más absoluto de los secretos la existencia de unos 120 laboratorios biológicos en 30 países, entre ellos Ucrania, destinados a la guerra bacteriológica. “Personas poderosas han encubierto intencionadamente la información relativa de estos biolaboratorios financiados por Estados Unidos, afirmando falsamente que no existen y acusando a cualquiera que diga lo contrario de ser un agente extranjero y un traidor a Estados Unidos», indicó la mujer, que ocupará el cargo hasta el 30 de junio tras presentar su renuncia, según dijo, para atender a su marido, gravemente enfermo.
Los biolaboratorios hallados en Ucrania almacenan muestras de ántrax, tularemia, tuberculosis, peste porcina, enfermedad de Newcastle, síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), síndrome respiratorio agudo grave (SARS), Marburgo, ébola, Lassa, peste, rickettsia y otras enfermedades, detalla la agencia de noticias rusa Sputnik. Conviene destacar que la información circulaba desde el inicio de la operación militar rusa, en febrero de 2022, pero los gobiernos y los medios occidentales dijeron que se trataba de una maniobra de fake news de Moscú. Pero ocurre que el militar que investigó el hecho, Igor Kirillov, jefe de las Tropas de Defensa Química, Biológica y Nuclear de las Fuerzas Armadas Rusas, fue asesinado en diciembre de 2024 por agentes ucranianos. Dato edicional: las diapositivas del video que mostró Gabbard habían sido desclasificadas el 23 de abril y mantenidas en stand by hasta ahora.
Otro temita que puede generar espuma es la orden de suspender el acceso a los modelos Fable 5 y Mythos 5 de la IA Anthropic, a cualquier persona extranjera tanto en territorio estadounidense como en el exterior. Un comunicado de la firma, que mantiene un entripado con Trump porque no aceptó que el Pentágono usara su plataforma con fines militares, señaló que las versiones de Claude seguirán disponibles. “Creemos que se trata de un malentendido y estamos trabajando para restablecer el acceso lo antes posible”, explica Anthropic, cuyo cofundador, Christopher Olah, fue invitado de honor en la presentación de la Encíclica Magnifica Humanitas por León XIV. Según el gobierno, Fable y Mythos presentan vulnerabilidades que implican un riesgo para la seguridad de EE UU.
La exploción en Venezuela.
El operativo en Venezuela parece un anuncio demasiado rimbombante para lo que fue. Se trata del jefe de una banda que Trump tenía en la mira desde que asumió el segundo mandato, en enero de 2025, y la puso en la lista de organizaciones terroristas, lo que le justificaba una intervención en el país caribeño y fue una de las excusas para el secuestro de Nicolás Maduro. La incorporación del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, a fines de mayo pasado, va en ese mismo sentido, según teme Lula da Silva.
Lo que queda claro en el caso del Niño Guerrero es que las autoridades venezolanas, con la presidenta interina Delcy Rodríguez a la cabeza, no presentaron objeciones a las directivas de Washington. Así, un comunicado del Ministerio de Comunicación e Información informa que fue “una operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos en el sureste del estado Bolívar”. Y agrega Guerrero que “neutralizado” y que la operación se llevó a cabo “mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países”.
Trump, a todo esto, celebrara este domingo su cumpleaños número 80 -si puede con la firma del Memorándum, y con una pelea pergeñada por la UFC (Campeonato de Pelea Definitica, en inglés) en el jardín Sur de la Casa Blanca. La UFC es la principal organización certámenes de artes marciales mixtas (MMA en inglés), un deporte que combina boxeo, jiu jitsu, lucha libre, judo y otras disciplinas así. Será una forma de distraerse para un presidente que parece atrapado por una toma novedosa de MMA en Asia. Como sus antecesores. «
Puntos controvertidos
El canciller iraní, Abbas Araghchi, declaró que el Memorándum de Entendimiento está más cerca de nunca de firmarse, tras asegurar que “se ha negociado durante más de dos meses y todas sus cláusulas y frases se han revisado en repetidas ocasiones”. Agregó, con una gran dosis de verdad, que es “un buen desenlace para los intereses del pueblo iraní que consolida las victorias en el terreno”. El problema es que para Donald Trump y sobre todo para Benjamin Netanyahu, que no fue invitado a las conversaciones, implicaría el reconocimiento de una derrota. Veamos algunos de los puntos controvertidos: -Cese permanente e inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano. -No injerencia de EE UU en los asuntos internos de Irán y respeto la soberanía de la República Islámica. -Compromiso de Estados Unidos de retirar todas sus fuerzas de la región. -Suspensión de las sanciones y pleno acceso de Irán a los recursos financieros. -Liberación de 24 mil millones de dólares de fondos iraníes congelados en Occidente. -EE UU debe presentar planes de reconstrucción para Irán por un valor mínimo de 300 mil millones de dólares. -60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo final sobre cuestiones nucleares. -El acuerdo final deberá ser aprobado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Israel pretende que Irán debe renunciar a todo proyecto nuclear, entregar todo el uranio enriquecido y renuncie al desarrollo de misiles. Además, se reserva el derecho a avanzar hacia el Líbano para combatir a Hezbollah.
Los gobiernos europeos interpretan la investigación contra José Luis Rodríguez Zapaterocomo un mensaje para todos los jefes de Estado que desafiaron a Donald Trump. Así lo entiende desde el semanario italiano L’Espresso el periodista Marco Antonellis, con abundante información sobre la ya descarada injerencia de EE UU en la política hispana. El ejemplo más claro lo dio el propio embajador estadounidense, Benjamín León Jr., un empresario cubano de nacimiento que el domingo pasado posteó en la cuenta de X oficial sus encuentros con el líder ultraderechista Santiago Abascal (de Vox), la alcaldesa de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular, derecha) y el titular del PP, Alberto Feijóo, con los que habló de la relación EE UU-España. Ya que estaba, se reunió con los opositores cubanos José Daniel Ferrer y Guillermo Ponce.
El representante diplomático cerró la semana arengando desde el New Economy Forum sobre la exigencia de “alcanzar el 5% del producto interior bruto en gasto en defensa, acordado en La Haya por todos los miembros de la OTAN”.
El pasado viernes, el embajador León Jr. se reunió con el presidente de Vox, @Santi_ABASCAL, para conocer mejor las prioridades y la visión de @vox_es sobre la relación EE.UU.-España pic.twitter.com/ukUlP2UAf3— U.S. Embassy Madrid 🇺🇸🇪🇸 (@USembassyMadrid) May 24, 2026
Zapatero, el expresidente del Gobierno español (2004-2011) está imputado por el juez José Luis Calama de liderar “de manera invisible” una organización criminal y de tráfico de influencias en el rescate por 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia. El caso avanzó aceleradamente y ya le hicieron allanamientos a sus oficinas en las que encontraron joyas y dinero en cajas de seguridad. El exlíder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) también está acusado de intervenir ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela para que la compañía pudiera viajar al país caribeño en aquel período.
Zapatero fue mediador en mesas de diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición facilitadas por Noruega y en febrero pasado, tras el secuestro del presidente, se reunió en Caracas con la interina Delcy Rodríguez. Pero a pesar del cambio en la situación por la intervención de Donald Trump del 3 de enero, para las derechas españolas Venezuela sigue siendo una mancha venenosa.
Para el actual presidente español, Pedro Sánchez, Zapatero es inocente y obviamente sabe que el objetivo es él. Cometió varias faltas que en la Casa Blanca y en Tel Aviv no se perdonan: España limitó la contribución a la OTAN que exige Trump al 2,1%, se negó a que se usaran las bases de Rota y Morón para los ataques contra Irán y además de reconocer al estado de Palestina, rechaza el genocidio en Gaza, con esas mismas palabras.
El ministro de Transportes, Oscar Puente, explicó el hecho en términos de “puertas giratorias”, algo que no le preocupa especialmente. “El señor Zapatero se dedica a lo mismo que se dedican los expresidentes, no digo ya de España sino del mundo. Y este señor desde 2011 es un ciudadano particular, no tiene ningún cargo publico ni está sometido a esas obligaciones”, dijo a la prensa. Y es cierto, Felipe González, el primer presidente español por el PSOE a la recuperación de la democracia, ocupó sillas en diversos directorios como los de la actual Naturgy, es asesor de la naviera Boluda Towage (sic) y se lo recuerda como el último en entrevistar a Fernando de la Rúa en diciembre de 2001 para hacer lobby por las empresas españolas. José María Aznar, del PP, tiene cobijo en News Corporation, del grupo mediático Murdoch; en la minera Barrick Gold y el estudio Latham & Watkins LLP, entre otros. Pero claro, ellos “hacen los deberes”.
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