Seleccionar página
Franco: Argentina lo juzga y España mira para otro lado

Franco: Argentina lo juzga y España mira para otro lado

En un muy poco común cruce a través del océano, mientras en España arreciaban las críticas al Tribunal Supremo de Justicia por haber suspendido la exhumación del cuerpo de Francisco Franco del Valle de los Caídos, en Buenos Aires la jueza María Servini recibía a cuatro querellantes por crímenes cometidos por la dictadura, el único proceso abierto en todo el mundo por la barbarie desatada a la caída de la República Española, el 1 de abril de 1939. Al mismo tiempo, el jefe de Estado, Pedro Sánchez, impulsor del traslado del féretro, anunciaba que tenía el encargo del rey Felipe VI para formar gobierno (ver aparte).

El despacho de la magistrada argentina se llenó de familiares de víctimas del franquismo este jueves, cuando abrió las puertas para tomar contacto con los querellantes españoles en la causa de los Sanfermines, que vinieron a plantear sus testimonios y traer las pruebas contra los responsables de una brutal represión registrada cuando ya Franco había muerto pero no se había recuperado la democracia en ese país.

Manuel Ruiz, hermano de Arturo Ruiz, asesinado en Madrid por la dictadura en 1977, cuando tenía 19 años, destacó el «cariño con que nos trató la jueza y la forma en que nos escuchó», algo que no logró en tribunales españoles en todo este tiempo.

Otro de los querellantes, Fermín Rodríguez, también vino a reclamar en la Argentina por su hermano, asesinado en las fiestas de San Fermín en Pamplona, en 1978. Germán Rodríguez fue la única víctima mortal de la represión en la Plaza de Toros de esa ciudad, cuando el país ya estaba en el período de la llamada transición, y todavía los fascistas pretendían mantener el poder y los privilegios que conservaban. 

La comitiva que vino de España incluyó a la eurodiputada del Bloque Nacionalista Gallego, Ana Miranda; la diputada electa por Podemos, Victoria Rosell Aguilar; Aitor Garjón, representante de la Federación de Peñas sanfermineras de Pamplona-Iruñea, y Sabino Cuadra, del colectivo San Fermines 1978 gogoan!.

Según reveló Miranda, el fiscal que lleva adelante el caso, Ramiro González, planteó que se puede inscribir a estos crímenes en el marco del delito de genocidio «ya que se intentó eliminar a toda la disidencia». Sin embargo, las cosas no son tan fáciles, ya que Servini no logra que la Justicia española acepte los exhortos para la comparencia de los acusados.

Los querellantes reclaman la detención y extradición del que fuera gobernador de Navarra, Ignacio Llanos Cifuentes, el secretario de la gobernación Vicente Javier Murillo Fernández, los policías Miguel Rubio Rubio, Benito Pérez Vázquez, Francisco Abellán Vicente, Vicente Lafuente Ramírez, Fernando Ávila García, César Jiménez Cacho y Cardosa Blesa y Lino Bailo Campo, de la Guardia Civil. El que sí vendría a Buenos Aires es el que fuera ministro del Interior de Adolfo Suárez, Rodolfo Martín Villa, que tiene fecha para el 9 de septiembre en el despacho de Servini y adelantó que se hará presente.

Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, mantuvo luego una reunión con integrantes de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CeAQUA) en la sede porteña de la Federación de Asociaciones Gallegas de la Argentina, donde recordaron al fiscal Hugo Cañon y al abogado Carlos Slepoy, luchadores por los Derechos Humanos que fomentaron estas demandas judiciales.

La jueza Servini actúa en esta causa desde 2010, tras una denuncia de Darío Rivas, un gallego que falleció en abril pasado a los 99 años, y que fue embarcado a Argentina a los 9 para que escapara de las matanzas y reclamó por su padre, fusilado en octubre de 1936. Formalmente, la jueza interviene porque para delitos de lesa humanidad rige la jurisdicción universal, una figura en la que España fue ejemplo en el combate a las dictaduras de Chile y Argentina en los noventa.

...



Lo que causó estupor entre los asistentes fue la decisión de la corte española, que paralizó el traslado de los restos de Franco, que debía hacerse este lunes. Fue ante sendos recursos de la familia del dictador, que permanece enterrado en la basílica del Valle de los Caídos, en las afueras de Madrid, bajo una cruz de 150 metros de altura.

Para Sánchez, líder del PSOE, la exhumación era una cuestión irrenunciable y lo anotó como una deuda pendiente de la democracia. Pero el dictamen del Tribunal Supremo fue un golpe inesperado. No por el retraso, sino porque el fallo considera que Franco fue jefe de Estado desde octubre de 1936 hasta su muerte, en noviembre de 1975.

El dato histórico es que Franco, al frente de un grupo de militares sublevados, lideró un golpe armado contra la II República que se consolida el 1 de octubre. Ese levantamiento dio origen a la guerra civil entre las fuerzas fascistas y las democráticas. Los únicos gobiernos que entonces reconocieron al franquismo fueron el italiano de Benito Mussolini y el alemán de Adolf Hitler. El 1 de abril de 1939 las tropas franquistas toman el control total del país, finaliza la guerra, que había dejado un saldo de un millón de muertos, y comienza una brutal matanza de republicanos y sus familiares. Se estima que además de los asesinatos, hubo 114 mil desaparecidos a los que agregan 30 mil bebés sustraídos.

Tiempo Argentino, 9 de Junio de 2019

El Roto: «Hoy, los instrumentos financieros se usan como instrumentos bélicos»

El Roto: «Hoy, los instrumentos financieros se usan como instrumentos bélicos»

En los últimos años del franquismo tuvo su «primera reencarnación». Su heterónimo OPS era la excusa para limpiar los fondos de «toda la miseria que habían dejado esos casi 40 años». Fueron las primeras incursiones de Andrés Rábago, madrileño, pintor, dibujante, el viñetista más influyente de España desde su ventanita en el diario El País. Heredero consciente de Goya, en cada entrega, desde hace décadas como El Roto, impacta con una reflexión que asesta al lector un golpe a la mandíbula. Sus personajes no dejaron de ser un tanto oscuros, pero con la democracia ahora hablan. Y muestran la realidad, no la del inconsciente reprimido por la dictadura, una realidad que a veces no alcanzó a manifestarse. Por eso, alguien lo definió como «un avisador del fuego» que advierte de qué modo la sociedad se encamina a pequeños desastres cotidianos. Esos horrores goyescos se revelaron sobre todo en su visión de la crisis de 2008 en adelante y que terminó en uno de los 21 libros que lleva publicados.

«Lo que yo voy reflejando es lo que percibo en mi entorno, en el aire, lo que está ahí, tamizado con mi experiencia de los hechos», explica en su estudio del elegante barrio de Chamartin. Un 5° piso en un edificio con ascensor hasta al cuarto. Ese piso por escalera lo mantiene ágil, a sus 72 años.

-Lo que percibió es que la crisis no era algo que mágicamente ocurría.

-Ha sido una crisis inducida. Es la utilización de un fracaso del sistema para aprovechar aún más la implosión producida y atornillar aún más los privilegios obtenidos. No creo que sea algo que ha ocurrido sin más. El crack ha ocurrido porque inevitablemente el sistema es un fracaso, pero además se aprovechó no para mejorarlo sino para aumentar el control de la población y de los trabajadores. Para «ahormar» aún más a la población.

-¿Hay alguna esperanza?

-No creo que se salga porque es lo que se ha pretendido. Lo que habrá será a lo mejor soltar un poquito la cuerda, volver a tensarla y así.

-Uno diría que hay una mirada pesimista.

-Una mirada objetiva. El fracaso del sistema es evidente para todos, pero por alguna razón no hay una búsqueda o una sustitución de las piezas que están mal por otras que puedan mejorarlo. Es algo que me sorprende. No encuentro voluntad. Incluso pienso que hay una especie de abandono, como diciendo «es lo que hay». Asumimos como que no existe otra alternativa: eso me parece un suicidio colectivo.

-¿Cuál sería la alternativa? En América latina aún hay gobiernos que piensan que otro mundo es posible.

-Y otros que se vieron cercenados rápidamente. Las armas que usaron son financieras, además de las convencionales, que cuando hace falta también las usan. Lo que se está utilizando son instrumentos financieros que son instrumentos bélicos porque es para lo que se usan. Pero más allá de eso, lo que veo es una crisis humanística, de valores, incluso existencial. Hay una ausencia de alma, de espíritu en todo lo referente a la acción humana. Y trae como consecuencia la cosificación, la conversión en materia de todo cuanto tocamos. Un poco la historia del rey Midas, que ya ni siquiera es un rey ni se trata de oro. Lo convertimos todo en basura. La pérdida del sentido de lo sagrado de la vida está convirtiendo a todo en pura materia.

...

-Parece una visión un tanto religiosa, mística.

-Yo creo que es espiritual sin más. Sino entraríamos en el territorio de las iglesias y el uso del espíritu-alma para sus propios fines. Lo dejaría en el territorio de lo que estamos perdiendo y que en el hombre es el alma.

¿Cuáles serían tus influencias a nivel espiritual?

-Soy una persona de cierta edad: tuve tiempo para leer muchísima literatura, filosofía, orientalistas, religiosas. Digamos que he visto un poco el espectro de lo que hay y he visto que todas confluyen en puntos que son comunes, al margen de divergencias que son más de estrategias. Ahora mismo nos encontramos sobre todo en Europa con dos grandes religiones, la cristiana con todas sus derivaciones y la musulmana. Me siento más cerca de la cristiana.

-¿Y tus influencias en el dibujo satírico?

-Para ver la mejor sátira tenemos que remontarnos a Goya. Creo que es el referente.

-Algunas de tus viñetas remiten a Goya, ciertamente.

-Ah, es que Goya es mucho, eh. Ahora en el Prado se hace una exposición por el bicentenario de su muerte y tengo la suerte de poder acompañar con una pequeña exposición de dibujos sobre él. Estudié su obra y es insuperable, no se ha hecho nada mejor. En España hemos tenido a Solana, un dibujante excepcional. En Europa, lo mejor que se ha hecho es la época entre las guerras europeas. La revista Simplicissimus (una semanal satírica alemana fundada por Albert Langen), los ingleses de la escuela de Hogarth, la escuela francesa con Daumier, los alemanes con (George) Grosz y toda la gente alrededor. Ahí se hizo la mejor sátira porque eran los mejores dibujantes.

-La época debió de influir.

-La época y la prensa en ese momento, que era muy potente y adecuada para la crítica social. Pero también era gente muy potente ¿no? «

...

Viajero del tiempo

Una bota texana cubierta de una bandera de EE UU coronada con una peluca rubia y un texto simple: «Trump no es un accidente, es la síntesis». Siluetas sombrías en una lancha y un rostro atormentado que le explica al lector: «Huimos de las guerras, el caos y la ayuda humanitaria». Un hombre ante una copa de vino reflexiona: «Me gusta informarme para reforzar mis prejuicios». Una multitud abigarrada con una enorme bandera bajo un texto contundente: «Los jóvenes salieron a la calle y súbitamente todos los partidos envejecieron». Apenas un puñado de viñetas que ilustran distintos momentos y que algún día serán imprescindibles para comprender esta era. Como Ops, sus dibujos eran reflejo de horrores bien goyescos. Como artista plástico, su «tercera encarnación», conserva un estilo de viajero del tiempo que le toca vivir. Una estética que puede mantener y experimentar porque no necesita vivir de la pintura.

«No he querido nunca buscar el acomodo de lo que estaba vigente. No he penetrado en el mercado pero sí exponer en lugares estupendos, donde ver la obra bien expuesta y aprender de ello».

–Tu trabajo se parece a un largo viaje.

–Mi trabajo es la vida, no considero que haya trabajado nunca. He vivido y me he expresado de ese modo. Nunca he tenido la sensación de trabajar.

Tiempo Argentino, 2 de Junio de 2019

Una nueva Europa se vislumbra tras los comicios del fin de semana

Una nueva Europa se vislumbra tras los comicios del fin de semana

Las elecciones europeas dibujaron un nuevo escenario de cara a la unión continental. Por un lado, muchos respiraron tranquilos porque los partidos más eurófobos no lograron el peso suficiente como para trabar las iniciativas en el Parlamento de Estrasburgo. Sin embargo, en este sentido solo cabría un cauto «por ahora», ya que las figuras de este domingo fueron Marine Le Pen, Matteo Salvini, Viktor Orban y Nigel Farange. Por lo pronto, este último ya había provocado al renuncia de la primer ministro Theresa May cuando trascendieron los primeros resultados a boca de urna en Gran Bretaña y lo daban en primer lugar con su partido del Brexit, ante un escaso 9% de los conservadores, en el oficialismo.

Pero también hay «perlitas» de este fin de semana en el Viejo Mundo. En España, el triunfo del PSOE a las europeas le da impulso a Pedro Sánchez como para proponer un gobierno en solitario luego de su mayoría en los comicios del 28 de abril. Pero también había elecciones autonómicas y para la izquierda rupturista fue otra comprobación de que las divisiones internas no hicieron sino minar su base electoral: la alcaldía de Madrid quedó para la derecha, que se unió en sus tres segmentos (PP, Ciudadanos y Vox) para destronar a Manuela Carmena, que hace cuatro años ganó en coalición con Podemos.

En Barcelona, Ada Colau también tiene que irse ante el embate de ERC, la izquierda republicana e independista que por primera vez gobernará en la capital catalana. Además, tanto Oriol Junqueras, preso y juzgado en Madrid por el intento secesionista de 2017, como Carles Puigdemnot, «exiliado» en Bruselas para esquivar la cárcel, ganaron un escaño en el Europarlamento, lo que implica un problema adicional para las autoridades de España y de la UE, que por ahora no aceptan extraditar al es presidente de la Generalitat.

Otro que ganó un puesto para la diputación regional fue el ex jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi. A los 82 años, el polémico empresario y legendario político de la derecha europeísta asegura haber comprado una soberbia mansión en Bruselas para estar más cerca de su nueva ocupación. En Italia, el vicepresidente de Gobierno, Salvini, de la derecha xenófoba, creció ostensiblemente y obtuvo 34% de los votos, mientras que su aliado en Roma, el Movimiento 5 Estrellas bajó hasta 17%.

El batacazo de Reagrupamiento Nacional (RN), el partido de Marine Le Pen, golpea de lleno en Francia, sumida en las protestas de los Chalecos Amarillos desde hace meses, y convirtió al comicio en una suerte de referéndum contra Emmanuel Macron. El dato es que el otro gran motor de la economía europea, y uno de los dos fundadores de la comunidad que dio origen a la UE, Alemania, tampoco pudo cantar victoria este domingo.

Angela Merkel, la canciller alemana, tuvo que ver cómo su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), sigue bajando en la consideración pública, aunque en su caso la extrema derecha de Alternativa por Alemania (AfD) apenas superó el 10% de los votos, lejos de sus correligionarios galos o italianos.

Mientras tanto el húngaro Víktor Orbán, arrasó con más del 52% de los votos, un verdadero récord. En Polonia, el oficialismo, con aroslaw Kaczynski, llegó al 42% de los sufragios, aunque la coalición proeuropea «KE» le pisa los talones con un 39%.

Los resultados generales consolidan como al espacio más votado a la centro derecha, genéricamente llamados Partidos Populares, y en un segundo lugar a los socialismos democráticos. Son los «partidos del régimen», pero ahora tienen menos peso político y no sobrepasan el 44% del electorado. Crecen los eurófobos pero también los verdes.

Tiempo Argentino, 27 de mayo de 2019

«Enfrentamos al socialismo que ha comprado el marco ideológico de la derecha»

«Enfrentamos al socialismo que ha comprado el marco ideológico de la derecha»

Martiño Noriega recibe a Tiempo en su despacho del Palacio Rajoy, el edificio de más de dos siglos y medio que oficia de sede del ayuntamiento de Santiago de Compostela. Médico de profesión, una hija de casi cinco años y un niño de diez meses, es dirigente político por vocación y alcalde de la capital de la región de Galicia desde 2015 como parte de esa izquierda rupturista nacida al calor de las protestas de los indignados en 2011.

Con cierta melancolía, lamenta que divisiones internas hayan generado «un retroceso en la acumulación de fuerzas» para la construcción de un país más justo. Pero respira aliviado porque al menos se pudo frenar a la extrema derecha en las elecciones generales. En 15 días espera revalidar su cargo en las urnas, pero reconoce que enfrenta una alianza que no quiere que se repitan experiencias como la suya. «Como en Juego de Tronos, esta es la batalla final: no nos pueden permitir que continuemos.»

–¿Por qué?

–Hemos sido catalogados como intrusos. Hemos entrado en el gobierno de la capital de la región en cohabitación con el gobierno gallego (que es del PP), con una iglesia con un peso específico, una universidad cinco veces centenaria, y eso ha hecho saltar las alarmas. Hemos sufrido una guerra sin cuartel desde el minuto cero. Yo creo que algún día se estudiará en la facultades de periodismo cómo los poderes facticos, mediáticos, políticos, han operado en estos cuatro años. Y lo que les ha sorprendido es que bajando mucho a la calle, estando en los barrios, hablando con la gente, tenemos un espacio consolidado. Yo creo que a muchos les gustaría colgar mi cabeza como las que cuelgan los cazadores en las paredes de su vivienda. Porque hay la decisión tomada de que esto no puede volver a repetirse. Nos enfrentamos en un campo donde el árbitro está comprado y donde el arco de la cancha va cambiando continuamente y nosotros estamos en inferioridad, pero con cierto arrope popular. Nos enfrentamos a un exalcalde durante 13 años del socialismo, (Xosé Sánchez Bugallo) que forma parte de la tradición de la liga de veteranos del PSOE, que han comprado el marco ideológico a la derecha, con Felipe González y Alfonso Guerra.

–El establishment del PSOE…

– … que además puede convertirse en el voto útil de la derecha para recuperar Santiago como un mal menor ante «estos chicos de la izquierda rupturista». Hay como el mandato de que no podemos continuar.

–En ese sentido es fuerte la presión sobre lo que fue la estatización del servicio de grúas y estacionamiento.

–Hemos puesto nerviosos a poderes político mediáticos. ¿En torno a qué pivotan los intereses en una administración de una ciudad chica pero con una gran carga simbólica? Santiago tiene acceso a cuerpo diplomático, a cohabitación con el gobierno gallego, tiene agenda internacional, es un escaparate. Pero pivota en torno a una dependencia de los poderes mediáticos que nosotros en cierto modo hemos subvertido porque no la hemos respetado en temas como la publicidad institucional. Pivota en torno a las grandes contratas que operan en la ciudad como la limpieza, el agua y la ORA de movilidad (el ticket de estacionamiento) y la grúa. Nosotros hemos recuperado la grúa, la defensa jurídica del ayuntamiento, que dependía de grandes bufetes de abogados, y estamos en el debate para recuperar el servicio del agua porque el contrato acaba este año.

–¿Cuál fue la reacción?

–Hemos percibido la dependencia de los partidos tradicionales de esas contratas. No tengo ninguna duda de que la campaña de mucha gente va a ser financiada por las contratas, la nuestra no. Pero además buscamos la recuperación del desenvolvimiento urbanístico. Se está saliendo del período de recesión y hay una reactivación urbanística y la gente sabe que vamos por un modelo sostenible. Que si hay crecimiento de la ciudad tiene que ir dotado de equipamiento, de parámetros no especulativos. Ese es el grupo que está lanzando otras candidaturas para intentar recuperar lo que ellos entienden como «las cuestiones de orden» que no se pueden discutir.

–¿Por qué comenzaron por las grúas?

–Hubo un sentencia que anuló una concesión de anteriores gobiernos que fue irregular. Entonces vimos al posibilidad de recuperar el servicio. Teníamos el objetivo centrado en el servicio del agua porque teníamos la experiencia del ayuntamiento de Teo. Nuestro principio es que no tiene que haber un afán recaudatorio, entonces el número de retirada de vehículos ha disminuido mucho. No aumentamos ninguna zona de pago, sino zonas residenciales. Creemos que tiene que haber una zona de pago para provocar rotación de vehículos, pero eso debe ser conciliable con zonas residenciales para estacionamientos. Allá donde recuperamos servicios, hagamos políticas públicas, renunciemos al beneficio industrial y lo pongamos al servicio de la gente. Claro, nos dicen que la gestión directa no es competitiva. ¿Y por qué?

–También dicen que eso recorta ingresos.

–Hemos disminuido la deuda del ayuntamiento, que tiene un presupuesto de 100 millones de euros cada año. Cuando llegamos estaba en 47 millones de euros, casi un 50% del presupuesto. A diciembre del 18 la tenemos en 25, duplicando el gasto social y aumentado otras partidas. ¿Cómo hicimos? Priorizando las áreas que entendimos como sensibles, eliminando gastos superfluos, entre ellos el gasto de publicidad institucional. Pero sobre todo hemos hecho una política de captación de fondos europeos. Pero todo esto no es comunicado a la ciudad.

–¿Cómo hacen que la gente se entere de esto, si los medios son hostiles?

–Hemos activado mecanismos como los presupuestos participativos por barrios, y activamos los ao vivo, por las que el conjunto del gobierno va por los barrios una vez al mes y se sienta a dar cuentas en actos públicos. Hemos bajado a pisar la calle todo el rato, por necesidad. Nosotros hemos intentado combatir en un hábitat muy adverso. Y creo que eso nos permite mantenernos en el partido. Ha sido muy duro y creo que se han pasado de frenada. Cuando tú ves una cámara de la tevé gallega (la que maneja el gobierno regional) en el ayuntamiento no es para informar sobre algo positivo. Por eso la sensación es que incluso si ganamos el partido no nos van a dejar ganar el campeonato.

–¿De qué manera?

–Tengo la sensación de que nos van a intentar tumbar electoralmente o bien a posteriori.

–¿Con estas estatizaciones, por ejemplo, como hicieron en Bogotá con Gustavo Petro?

–Sí sí, yo creo que este precedente no puede seguir, porque hemos entrado en cuestiones totémicas. Pero es lo único divertido, lo que merece la pena. El servicio de ORA y grúa lo tenemos recurrido por un abogado a título individual. Que te ataquen mediáticamente cuatro años provoca desgaste. A mí se me ha hecho un traje bastante injusto y soy consciente de eso. Pero si estamos aquí en el tiempo que nos toca es para vivir un espacio de incomodidad. Yo asumo el coste de todo esto, porque si me sintiera bien tratado por los grupos mediáticos y por los poderes fácticos, pensaría que estoy haciendo algo mal. Hay que asumir ese espacio de incomodidad para ocupar el lugar correcto. 

Tiempo Argentino, 19 de Mayo de 2019