por Alberto López Girondo | Ago 22, 2018 | Sin categoría
El punto de partida de este emprendimiento lo dio Hugo Chávez en 2006, cuando visitó a Mijail Kalashnikov, el legendario creador del fusil que lleva su apellido y que simbolizó la lucha de muchos pueblos por su liberación en tiempos de la Guerra Fría. Luego estuvo en la fábrica de la que fue el arma preferida de grupos insurgentes de todas las pelambres y hasta de marginales. Incluso fue celebrada a su manera en el tema más popular del filme Underground, compuesto por el bosnio Goran Bregovic, que habla de la guerra balcánica de los 90 que destruyó a Yugoslavia. El caso es que ahora la firma rusa Rosoboronexport anunció que el clásico Kalashnikov será producido en Venezuela desde 2019, en otro desafío a la supremacía estadounidense en el país bolivariano y en la región.
Las relaciones ruso venezolanas forman parte de un esquema geopolítico que Chávez puso en marcha desde que llegó al poder y se fue profundizando a medida que el gobierno de su sucesor, Nicolás Maduro, fue padeciendo el embate desde la Casa Blanca primero de Barack Obama y luego de Donald Trump.
El juego de guiños entre Vladmir Putin y Maduro incluye el acuerdo del venezolano con el ruso para una baja en la producción de petróleo, en 2016, para que aumente el precio del crudo luego de varios meses de peligroso descenso del costo del barril. Rusia no forma parte de la OPEP a pesar de ser un fuerte productor, sufría también por la baja de la cotización y la coordinación permitió un consenso favorable dentro de la organización creada en los años 70 y que integran los países árabes y el país latinoamericano.
Un año más tarde, Putin devolvió la gentileza y salió en ayuda de la petrolera estatal PDVSA mediante un crédito de la Ronsneft que implicó un cambio de mano en parte de las acciones de CITGO como garantía (Ver acá)
En el marco del bloqueo comercial que comenzó Obama y continuó Trump, Venezuela y Rusia también están hermanadas, de manera que ya en enero habían lanzando cada uno por su lado el proyecto para crear una criptomoneda que sirviera para esquivar el cerco en torno al dólar que asfixia el comercio con el mundo de ambos países. Caracas lanzó el Petro, que ahora sirve de espalda para el bolívar soberano que comenzó a rodar este lunes. (Ver aca)
Mientras tanto iba avanzando lentamente el proyecto esbozado durante el gobierno de Chávez. Y las Fuerzas Armadas de ese país avanzaban en una suerte de reconversión adquiriendo material bélico en Rusia, como la compra de aviones Sukhói Superjet S-100 y MC-21-300. En ese período Venezuela también adquirió 100 mil rifles Kaláshnikov AK-103 por un total de 5 mil millones de dólares.Tal como informó la agencia de noticias Sputnik, el año que viene se abrirá un centro de mantenimiento de helicópteros en Venezuela.
«La planta de armas de tiro – señaló el director general de Rosoboronexport, Alexander Mijeev, en relación a los fusiles- se pondrá en marcha en 2019”. Lo mismo había asegurado Wilmar Castro Soteldo, actual ministro de Producción Agrícola y Tierras y negociador del acuerdo en 2017.
El más famoso de los productos que ahora comercializa la firma rusa fue creación de un oficial del Ejército Rojo, Mijail Kalashnikov, que mientras se recuperaba de heridas recibidas en combate durante la llamada Guerra Patria contra el nazismo, en 1944, pergeñó el diseño de un arma liviana de asalto que tuviera dos ventajas fundamentales sobre todo lo existente: que no se trabara en el fragor de una batalla y que tuviera gran capacidad de tiro y eficacia.
El sistema de recarga permitía justamente que el portador pudiera mantener precisión entre tiro y tiro. El secreto estaba en la reutilización de los gases de la explosión, pero también tenía lo suyo el sistema de cargador curvo, que los narcotraficantes mexicanos bautizaron Cuerno de Chivo.
El fusil se podía usar en la arena o bajo la lluvia y toleraba la inmersión, lo que contribuyó a convertirla en el arma preferida de idealistas tanto como de pragmáticos comerciantes de la muerte. Era tan sencillo de maniobrar y de ensamblar que lo podía manejar un niño. Y hay testimonios de que los soldados estadounidenses trataban de conseguir una a como diera lugar para no tener que usar el M16 provisto por el Pentágono, que solía fallar cuando más se lo necesitaba.
La sigla del primero de estos artilugios, AK-47, era por Avtomat Kalashnikov y el año en que se comenzó a fabricar en serie en la Unión Soviética, 1947. Esta especie de “Escarabajo Volkswagen” de la Infantería, que podía disparar 600 proyectiles por minuto y pesaba apenas 4,3 kilos, se dejó de fabricar en 1978.
Pero la marca siguió su camino incluso tras la muerte del creador, en 2013, a los 94 años. Sus descendientes no pueden gozar de los beneficios de los derechos de la patente, ya que Mijail los había donado a la URSS. Era lo que correspondía a un patriota.
Venezuela no es el único país donde será fabricado el legendario fusil de asalto. Armenia producirá en breve el AK-12 y AK-15, dos versiones modernizadas del legendario Kalashnikov, confirmó el portavoz del Ministerio de Defensa armenio, Artsrún Ovanisián en su página de Facebook.
Rusia y Arabia Saudita firmaron un convenio para elaborar el arma en el Reino del Golfo mediante una licencia de Rosoboronexport a la Saudi Arabian Military Industries (SAMI). El acuerdo fue firmado por el rey Salman durante su gira por Moscú en junio pasado en el que, además, acordó la compra del sistema de defensa aéreo misilístico S-400.
Pero en el caso de Rusia y Venezuela, el acuerdo va más allá de la producción local y la expansión de negocios de una empresa. El tema de fondo es la delicada situación por la que atraviesa el país caribeño a raíz de las sanciones económicas, y el acoso de los nuevos gobiernos fronterizos, como el de Michel Temer en Brasil y ahora de Iván Duque en Colombia.
Todo agravado por declaraciones Trump en las que llegó a proponer una invasión militar y de los planes conocidos en tal sentido (Ver acá). De ahí las palabras del embajador ruso en Caracas, Vladimir Zaemsky, quien consideró que esa amenaza podría llegar a ser real. Y recordó que Washington anuncia desde hace un par de años -ya con Obama- el regreso de la Doctrina Monroe, y que vuelve a pensar en la región como su patio trasero.
Para luchar contra una invasión semejante, quizás el Kalashnikov sea la mejor opción, como lo fue en la jungla vietrnamita.
Tiempo Argentino, 22 de Agosto de 2018
por Alberto López Girondo | Ago 21, 2018 | Sin categoría
Salvos los sectores más antichavistas, había optimismo en la población de Venezuela cuando comenzaba a rodar la nueva moneda, el Bolívar Soberano (bs), con respaldo en el Petro, la moneda virtual, que viene a suplantar la superdevaluada moneda de curso legal hasta este lunes. Las críticas pasaban desde sostener que no había dinero suficiente en los cajeros hasta que el recambio monetario es un manotón de ahogado de un gobierno, el de Nicolás Maduro, que no puede frenar la crisis económica y la hiperinflación.
Pero a la noche de ese mismo día, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, indicó a los medios que el 92% de la plataforma electrónica de la banca tanto pública como privada estaba activa, «incluso con unas cifras inusuales para tratarse de un día no laborable».
Se refería a que para implementar el plan económico, las autoridades decretaron un feriado bancario. De todas maneras, hubo actividad comercial y son muchos los que pudieron estrenar el nuevo modelo de relaciones económicas incluso con sorpresa. Es que la nueva divisa tiene cinco ceros menos que la anterior. Y eso generó en los primeros momentos confusiones e incluso «avivadas» de algunos comerciantes que se quisieron aprovechar de los crédulos.
«Qué sorpresa cuando ingreso mis datos en el cajero y veo los montos en pantalla. Me confundí porque no tengo claro cuánto es eso en la moneda que se usaba normalmente», dijo un residente en el municipio del Chacao a la Agencia Venezolana de Noticias. » «¡El sistema bancario se comportó como un campeón!», dijo Maduro en un Facebook Live. «Todos estamos esperando a ver qué va a suceder», dijo a la AFP María Sánchez, comerciante de 39 años, luego de retirar dinero de un cajero.
Pero las críticas arreciaron ante este profundo cambio y desde la principal institución patronal, Fedecámaras, su titular Carlos Larrazábal dijo que las nuevas medidas «aumentarán la inestabilidad». De manera calcada se pronunció el vicepresidente estadounidense, empecinado en lograr apoyos regionales para destituir a Maduro a como dé lugar y a terminar con el modelo chavista en Venezuela. Las nuevas medidas «solo empeorarán la vida de todos los venezolanos», tuiteó Mike Pence.
Pero la oposición no se quedó solo en declaraciones y llamó a una huelga general en rechazo al paquete económico. La idea es aprovechar estos primeros momentos en que para la mayoría de la población puede ser difícil discernir cómo quedarán los precios y los salarios para juntar voluntades en contra del gobierno.
El gobierno, a su turno, promovió una marcha en Caracas para contrarrestar a la oposición. «(Este martes) tenemos marcha nosotros, el pueblo en la calle, movilizado, aquí en Caracas, en apoyo del presidente Nicolás Maduro con el programa de prosperidad y recuperación económica; saldremos desde la Cantv», dijo el vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello. Cantv es la empresa de telecomunicaciones estatal.
Maduro había anunciado que en el paquete está incluido un nuevo salario mínimo con un aumento del 3400% sobre el que regía hasta ahora y para adecuar los costos anunció que el gobierno se hará cargo de la diferencia por 90 días. «Tienen que cumplir. Si no, se van a tener que ver las caras con nosotros», dijo desde la misma red sociala los empresarios.
El mínimo será de 1800 bolívares soberanos, medio petro. Este martes, el gobierno publicó la tasa de referencia para el nuevo sistema cambiario, que según el Banco Central de Venezuela (BCV) será de 68,65 petros por euro, equivalentes a unos 60 por dólar.
El plan contempla la creación de un sustento comercial del Petro a través de las operaciones de PDVSA, que ya no se expresarán en dólares sino en la criptomoneda. Una forma de evitar las sanciones del gobierno de Estados Unidos.
Otro asunto es el de la especulación cambiaria, que fue un punto débil en toda la política económica de Maduro desde que está en el poder, tras la muerte de Hugo Chávez. Así fue que se derogó la Ley de Ilícitos Cambiarios y se autorizó la apertura de 300 franquicias cambistas. Esto ayudaría a atacar en su punto central a la presión devaluadora, confían en el gobierno.
Como parte también de un nuevo impulso al gobierno chavista, se informó del acuerdo de PDVSA con la estadounidense ConocoPhilips para pagar 2000 millones de dólares por la expropiación de la petrolera en 2007, durante el gobierno de Chávez. Los pagos se harán en 48 cuotas, informó PDVSA en un comunicado.
«PDVSA reconoció el laudo de la Cámara de Comercio Internacional (ICC, por su sigla en inglés) y acordó realizar pagos iniciales por un total de aproximadamente 500 millones de dólares en un lapso de 90 días a partir de la fecha de la firma del acuerdo», confirmó ConocoPhillips en un comunicado.
Tiempo Argentino, 21 de Agosto de 2018
por Alberto López Girondo | Ago 14, 2018 | Sin categoría
El juez Leonard P. Stark puede ser el émulo del recordado Thomas Griesa en su ofensiva contra gobiernos populares de América Latina. Y mientras el fallecido magistrado del distrito de Nueva York tuvo un rol determinante en sostener los argumentos de los fondos buitres contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Stark, un juez de Delaware que pasó por el bufete de abogados más poderoso de Wall Street, ahora tiene contra las cuerdas al principal activo de PDVSA, la petrolera venezolana, como es CITGO, con tres refinerías, 48 terminales de almacenamiento y más de 6000 estaciones de servicio en territorio estadounidense. Y todo, aunque suene a ironía, por una mina de oro, Las Cristinas, la mayor de Venezuela.
CITGO tiene más de 100 años de historia. Creada por un empresario de Oklahoma en 1910, pasó de manos varias veces hasta que en 1990 fue adquirida por PDVSA, la petrolera estatal de Venezuela. Hoy día refina 749.000 barriles por día y tiene 9 ductos entre Texas y Maine. Es en la práctica, y todavía, el principal ingreso en moneda dura del país caribeño proveniente directamente de Estados Unidos.
Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999, Venezuela se convirtió en una piedra en el zapato para el Departamento de Estado, que en 2002, durante la administración de George W. Bush, intentó derrocar al presidente constitucional y desde 2015, con Barack Obama en la Casa Blanca, impuso sanciones al país por considerarlo “una amenaza” para los Estados Unidos. Esas sanciones fueron acrecentadas con Donald Trump y ahora desde Washington no tienen tapujo en proponer lisa y llanamente una invasión para derrocar al presidente Nicolás Maduro.
Las dificultades económicas por las que atraviesa el gobernó bolivariano tras la muerte de Chávez, por la caída del precio del petróleo a niveles que no se conocían desde hace 30 años y por las sanciones de Estados Unidos, mantienen al país en situación muy comprometida y en hiperinflación. En ese contexto, en 2016 el 49,9% de las acciones de CITGO fueron cedidas a la rusa Rosneft como garantía de un préstamo de 1500 millones de dólares. El resto está en manos de tenedores de bonos 2020 de la petrolera venezolana.
Este combo preocupó a legisladores y al gobierno de EE UU, ya que eventualmente una compañía rusa podría quedarse con el procesamiento y la distribución de combustible en gran parte del país, con la posibilidad además de crecer.
En febrero pasado, incluso, inversores estadounidenses se habían lanzado a la caza del porcentaje de la empresa rusa, sabedores de que con el “America First” y el embate de medios y organismos de ese país contra Donald Trump, el gobierno podría endurecer las medidas de nacionalismo explícito que podrían complicar los negocios de Rosneft, con tal de demostrar que no es verdad su amistad con Rusia.
A fines de julio, la Casa Blanca emitió una excepción a las sanciones que afectan puntualmente a PDVSA, lo que habilitó a que tenedores de bonos puedan cobrar deudas en caso de un default de Venezuela. La apuesta de los ávidos inversores es que el país bolivariano no pueda pagar cerca de mil millones de dólares que vencen en octubre del bono PDVSA 2020 y de ese modo, tras el permiso de Trump, estén en condiciones de llevarse algún activo. Así podrían hacerse de la mitad de CITGO.
O sea, las sanciones siguen vigentes, salvo en esa parte que impide bloquear al enemigo declarado, que es el gobierno de Maduro, que ya no podrá excusarse en esas medidas para demorar cualquier pago o hasta negociar en mejores condiciones llegado el caso.
Pero acá es donde interviene Stark en el el tema Las Cristinas. En 2011 el gobierno de Hugo Chávez expropió la mina, ubicada en el estado de Bolívar. Se trata de uno de los yacimientos más grandes del mundo de oro, que inicialmente iba a explotar la canadiense Crystallex International. Al año cancelación del contrato, el gobierno firmó un acuerdo de explotación conjunta con la china Citic Group, también estatal.
Los canadienses no se quedaron de brazos cruzados y demandaron a Venezuela ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) y en los tribunales estadounidenses por unos 1400 millones de dólares. El Ciadi determinó en 2013 que no se había violado el Tratado Bilateral de Inversión (TBI) entre Venezuela y Canadá. Y argumentó que no hubo expropiación del yacimiento minero, sino que se trató de una rescisión de contrato. Aunque de todas maneras eso implicaba un resarcimiento.
En diciembre pasado se había anunciado un principio de acuerdo por unos 1000 millones, pero en marzo la justicia de EEUU ordenó indemnizar por 1400 millones a Crystallex.
Ahora el juez Stark, de la Corte del Distrito de Wilmington, en el estado de Delaware –uno de los paraísos fiscales más importantes del mundo- autorizó a confiscar acciones de CITGO por valor equivalente al reclamo de la minera. La línea argumental de Stark, un juez de 49 años que ni bien se doctoró en Oxford trabajó para el estudio Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom LLP and Affiliates, la tercera en el ranking de prestigio de la revista Forbes en EEUU, es que CITGO es “un alter ego” del gobierno.
En otra reminiscencia de Griesa. Stark ordena que antes de proceder al embargo, Crystallex y Citgo se deben reunir y negociar. Desde la sede de PDVSA, en tanto, llegó -como es de rigor- una apelación que por lo pronto demora la ejecución de la medida.
David Paravisini, coordinador de la Subcomisión de Petróleo, Gas, Energía y Agua de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), declaró ante El Universal, de Venezuela, que “es difícil afirmar la posibilidad efectiva de que ese tribunal pueda embargar a Citgo, porque existe una politización de la justicia”. El ingeniero, experto en políticas públicas energéticas y profesor universitario, indicó que en EEUU “buscan un precedente”, y aseguró que Venezuela tiene capacidad de pago tanto para responder ante la demanda como ante los vencimientos que se avecinan en octubre.
Mientras tanto, los buitres esperan algún tropiezo para lanzarse sobre la petrolera o cualquier bien relacionado con el combustible fósil, por ahora el mayor activo de Venezuela.
Tiempo Argentino, 14 de Agosto de 2018
por Alberto López Girondo | Ago 6, 2018 | Sin categoría
Juan Manuel Santos asumió su cargo el 7 de agosto de 2010 en medio de turbulencias y al borde de una guerra con Venezuela que venía promoviendo su antecesor, Álvaro Uribe. Pudo, entonces, frenarse aquella amenaza por la destreza del ex presidente argentino, Néstor Kirchner, a la sazón secretario general de Unasur. Estaba en el gobierno Hugo Chávez y eran los tiempos de oro de la integración regional. Dicen los testigos que Kirchner tuvo capacidad de persuasión para sentar a la mesa de negociaciones a Santos, que había sido ministro de Defensa de Uribe y era su delfín, y a Chávez, para sellar una amistad que fue respetada por ambos mandatarios al punto de que Santos rompió con Uribe y luego aceptó el convite de negociar la paz con las FARC.
A ocho años de aquella gesta, Santos entregará el poder a otro delfín de Uribe, Iván Duque, y en medio de otra amenaza de conflicto armado con sus vecinos. Ahora sin Kirchner, sin Unasur, sin Chávez y luego de un atentado contra el sucesor del líder bolivariano, Nicolás Maduro, quién acusó directamente a fuerzas colombianas por el ataque con drones de este sábado en Caracas.O sea, en un clima que no hace presagiar nada bueno para el subcontinente.
El intento de magnicidio se produjo durante una desfile militar en que se disponía a hablar Maduro cuando un par de drones con explosivos estallaron frente a la tribuna presidencial y otros lugares de la Avenida Bolívar. «Explotó frente a mí un artefacto volador. Una gran explosión, compañeros. Mi primera reacción fue de observación, de serenidad, porque tengo confianza plena en el pueblo y en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana», dijo Maduro en un discurso posterior en cadena de radio y televisión. Uno de los aparatos filmaba el acto, detalló el fiscal general de la República, Tarek William Saab, que estaba presente en el acto, por eso pudo burlar inicialmente a la seguridad presidencial.
El gobierno culpó de los hechos a Santos y a Estados Unidos, que ya desde la administración de Barack Obama puso a Venezuela en la lista de países que representan una amenaza para su país. La llegada de Donald Trump no hizo sino agravar esa situación al punto de que el polémico mandatario sugirió la posibilidad de invadir Venezuela.
Desde hace años la frontera con Colombia es un enorme agujero por el que se fugan mercaderías y combustible a precio de ganga ´generando desabastecimiento en Venezuela -y entran armamentos y paramilitares para desestabilizar al chavismo.
Duque, por lo que mostró hasta ahora, está mucho más consustanciado con los «valores» uribistas, y será sin dudas un problema mucho mayor. El atentado elevó la tensión antes de la asunción de este ex senador de 42 años que se propone, entre otras medidas, revisar los acuerdos con las FARC, la gran herencia que deja Santos. Un gran legado, además, de Chávez, que forzó al grupo guerrillero a sentarse a negociar con las autoridades constituidas tras más de medio siglo de actuación. y de Ciuba, que ofreció ser la sede de los acuerdos.
En Venezuela, en tanto, el procurador Saab reveló que hay seis detenidos por el ataque a Maduro, que dejó un saldo de siete militares heridos, y en el curso del día informará detalles de la investigación. Según un cable de la agencia AFP, se atribuyó el ataque un presunto grupo identificado como Movimiento Nacional de Soldados de Franelas. Para el gobierno, es un atentado terrorista sin más y la Policía Nacional Bolivariana difundió fotos de los presuntos implicados, algunos de ellos expertos en explosivos y otro, piloto de drones.
El ministro del Interior, Néstor Reverol, dijo que los aparatos teledirigidos estaban cargados con un kilo de explosivo C4 y señaló que uno de ellos fue detectado cuando se acercaba a la tarima presidencial y desarticulado con inhibidores de señal. El otro siguió de largo e impactó contra un edificio cercano dejando una estela de humo pero sin mayores consecuencias.
De todo el mundo llegaron mensajes de solidaridad con el gobierno democrático, que en mayo pasado fue reelegido por amplia mayoría. La crisis económica que soporta el país representa el gran problema a enfrentar en este segundo mandato, y en este escenario, Colombia es un punto clave.
Pero también lo es el apoyo de las Fuerzas Armadas, que fueron el sustento de Chávez, un militar que llegó al poder en 1999 y refundó el país, al tiempo que dio un enorme impulso a la integración regional en contra de los intereses de Estados Unidos y de las oligarquías locales.
El comunicado oficial de las Fuerzas Armadas, firmado por el General Vladimir Padrino López, apunta en esa dirección. «Este deplorable hecho sin duda alguna constituye un oprobioso intento de magnicidio al presidente -dice el documento-y una agresión a la institución castrense y a toda la colectividad. Por tal razón, ratificamos el más absoluto repudio a esta barbarie ejecutada como un paso desesperado que forma parte de los planes desestabilizadores, cuyo objetivo es cambiar mediante mecanismos no constitucionales, el gobierno legítimamente constituido y electo por voto popular».
Y agrega más adelante: «Esta es una práctica típica de las oligarquías, que históricamente, desde que intentaron asesinar al libertador Simón Bolívar, han pretendido socavar los intereses de nuestra patria, y resulta despreciable que esas oligarquías cuenten hoy con la ayuda de la extrema derecha venezolana».
Este lunes habrá también marchas de apoyo a Maduro en todo el país, mientras que tanto Santos como desde Washington negaron su responsabilidad en el atentado.Mañana asume Duque y Maduro no está invitado. Tras el atentado, tampoco están los tiempos como para alejarse mucho de Venezuela, aunque sea para cruzar la frontera.
Tiempo Argentino, 6 de Agosto de 2018
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