Seleccionar página
Trump reculó con los smartphones y computadoras

Trump reculó con los smartphones y computadoras

Luego del tiroteo arancelario que Donald Trump mantuvo desde el principio de la semana contra China y que terminó en los papeles con tasas de 145% para los productos chinos que ingresen a EE UU y 125% los que viajen en el camino opuesto, este viernes el presidente estadounidense volvió a mostrar un recule estratégico y eximió de impuestos aduaneros a los smartphones, computadoras y otros dispositivos electrónicos, para beneplácito de Apple y Samsung, entre otros gigantes del rubro. Ya un par de días antes, mientras doblaba la apuesta contra Beijing, avisaba que suspendía por un mes y medio el arancel global para el resto de los países. “La gente se puso nerviosa y asustada”, se justificó, asegurando que ese paso atrás había sido una muestra de su flexibilidad, aunque los mercados de todo el mundo estaban en picada y la amenaza de que los grandes tenedores –Japón, China y Gran Bretaña– salieran a vender bonos del Tesoro atemorizó en esa tan sensible víscera de Washington. El empresario inmobiliario también dijo que líderes de todos los países del mundo lo habían llamado para ofrecerle negociaciones. “Me llaman para besarme el culo”, se pavoneó. Se ve que los chinos no llamaron.

La administración Trump viene dado mazazos de manera simultánea en todos los frentes. Un intento de mostrar músculo probablemente infructuoso que en general está creando más irritación que beneficios y salvo China, por ahora nadie quiere elevar el nivel de la respuesta, aunque hay gestos. Sin ir más lejos, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, inició una gira por Vietnam y luego recaló en la capital china, donde mantuvo una bilateral con Xi Jinping. «España siempre trabajará para favorecer unas relaciones sólidas y equilibradas entre China y la UE. Una Europa fuerte contribuye también a la estabilidad y a la prosperidad mundial», dijo el español. «No hay ganador en una guerra arancelaria. Ir contra el mundo sólo acabará en el autoaislamiento», replicó Xi.

Otra consecuencia de las medidas proteccionistas de Estados Unidos se vio ayer en el Reino Unido, donde por primera vez desde la Guerra de Malvinas se reunió la cámara de los Comunes durante el receso de Semana Santa y en un día sábado. Fue para tratar la nacionalización de la acería British Steel, la última con altos hornos que le queda a Inglaterra, y que amenaza con cerrar sus puertas dejando en la calle a unos 2500 trabajadores. Un baldón para el gobierno que el laborista Keir Starmer busca impedir a como dé lugar. La planta fue adquirida en 2020 por la empresa china Jingye, que ahora alega que ya no es rentable y jura que pierde unos 700.000 libras al día. Culpa de esta situación a la guerra de aranceles, por supuesto.

La Casa Blanca, mientras tanto, golpeó en otro de sus proyectos de reconfiguración geopolítica y alardeó de que había enviado “muchos soldados a Panamá”. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, visitó el apetecido Canal y se sumó al discurso oficial al decir que el país asiático es una “amenaza permanente” para ese estratégico cruce marítimo y que, por lo tanto, “Estados Unidos no permitirá que China comunista o cualquier otro país ponga en peligro su funcionamiento o su integridad”.

Trump, a todo esto, dio una orden para enviar tropas del Ejército a tomar jurisdicción sobre las tierras federales a lo largo de la frontera con México con el propósito de “repeler invasiones”. Se trata de una franja de 60 pies (algo más de 18 metros) o “la distancia desde la base al montículo del pitcher”, según Adam Isacson, director de Supervisión de Defensa para América Latina de Washington. Esa franja, que se conoce como Reserva Roosevelt, fue establecida en 1907 por Theodore, a la sazón el tío abuelo de Franklin Delano.

En un aspecto más diplomático, Steve Witkoff, el representante especial de Trump para Medio Oriente, se reunió con Vladimir Putin en San Petersburgo para tratar detalles de la intrincada negociación con Ucrania, según informó el gobierno ruso, aunque no se descarta que también hayan hablado de Gaza y de Irán. Es que Teherán y Moscú firmaron hace algunas semanas un amplio acuerdo y el país persa también tiene sólidas relaciones con China –los tres son miembros de BRICS– y de hecho Witkoff, también empresario inmobiliario como su jefe político, viajó luego a Oman, donde se reuniría con el canciller iraní para hablar de un acuerdo nuclear.

De la bilateral Putin-Witkoff no se dijo mucho. Apenas los protocolares mensajes de que había sido una charla muy productiva. Este viernes Trump volvió a vociferar contra Moscú y dijo que Rusia “tiene que ponerse en marcha” para llegar a un acuerdo de paz. Mientras tanto, en Bruselas, en una reunión de ministros de Defensa del llamado Grupo de Contacto para Ucrania que incluyó por videoconferencia a Volodimir Zelenski, se reclamó “ayuda militar urgente para los combatientes ucranianos”.

El encuentro de Witkoff y el canciller Abbas Araghchi fue el primero entre el gobierno estadounidense y Teherán en la segunda presidencia de Trump y se trató de un “round de estudio”. La Casa Blanca se fijó como línea roja que Irán no tenga armamento nuclear, aunque en 2018 el mismo Trump se encargó de romper con el acuerdo que había firmado Barack Obama y las otras cuatro naciones nucleares del Consejo de Seguridad permanente + Alemania con el entonces presidente Hasán Rohaní. Para Irán es esencial que levanten las sanciones pero ante la caída del convenio aceptado hace una década, prosiguieron con su plan de enriquecimiento de uranio. Se supone que no tienen una bomba atómica, pero les falta poco, según los analistas.

De esta sesión inaugural, de la que en un momento participó además el ministro de Exteriores de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi, no hubo mucho que mostrar ni se supone que lo habría. La información oficial es que quedaron en mantener otra ronda dentro de una semana. «

Efectivos israelíes contra Netanyahu

“Nos identificamos con la afirmación de que, en este momento, la guerra sirve principalmente a intereses políticos y personales, y no a intereses de seguridad”, dice una carta que difundió sin cortes un canal de televisión de Jerusalén y que firman graduados, reservistas y ex reservistas de la Unidad de Inteligencia 8200, un cuerpo de elite de las Fuerzas de Defensa de Israel que se compara con la NSA de EE UU. “La continuación de la guerra no contribuye a ninguno de sus objetivos declarados y provocará la muerte de rehenes, soldados de las FDI y personas inocentes”, agrega el texto, que crispó sobremanera al primer ministro Benjamín Netanyahu.

Desde su enfrentamiento con el jefe del Shin Bet, el servicio de inteligencia interior, Netanyahu se enfrenta al aparato de vigilancia y surgen testimonios de que la destrucción que está llevando a cabo el gobierno no tiene consenso. El jueves, un millar de pilotos de la Fuerza Aérea exigieron el regreso de los rehenes. “Sólo un acuerdo puede devolver sanos y salvos a los secuestrados, mientras que la presión militar conduce principalmente al asesinato de los secuestrados y a la puesta en peligro de los soldados”, dicen.

Netanyahu rompió el cese el fuego firmado con Hamas el 18 de marzo y desde entonces fueron asesinados cerca de 1500 gazatíes, según el Ministerio de Salud de Gaza. El ministro de Defensa, Israel Katz dijo este martes que anexarán territorios de Gaza para tenerlos como “zona de seguridad”. El Ejército, por su parte, dijo que concluyó el llamado “Corredor Morag”, una lonja de tierra que cruza Gaza de este a oeste y que completa “el cerco de Rafah”, dice el comunicado oficial.

Tiempo Argentino, 13 de Abril de 2025

Trump en el Salón Dorado: habla de paz y usa el garrote

Trump en el Salón Dorado: habla de paz y usa el garrote

Hace algunos días se conocieron detalles de la nueva decoración del Salón Oval. Un dato bastante menor en el contexto de los movimientos tectónicos que se están registrando desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca, pero sumamente indicativos de lo que el 47º presidente de los Estados Unidos pretende para estos cuatro años, si es que la realidad se amolda a su gusto, como hizo con la oficina presidencial. Por lo pronto, algo que ya se había visto: todo luce revestido en oro, cosa de ilustrar el nuevo “período dorado” que augura para su país. Lo otro que destacaron los medios es que hizo colgar un cuadro de James Polk, el 11º mandatario. Fue durante esa presidencia (1845-1849) que el territorio estadounidense incorporó a Texas y tras la guerra con México, los actuales estados de Nuevo México, Nevada, Utah, Colorado, Oklahoma y California. Por la vía comercial, también adquirió Oregón al Reino Unido, con lo que de un plumazo casi duplicó la superficie hacia la costa del Pacífico. Como para que a nadie se le ocurra decir que lo de Trump con respecto a Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá es una iniciativa personal.

Por estos días también se pueden ver las “enseñanzas” de otro presidente al que Trump admira, Theodore “Teddy” Roosevelt, tío lejano del Franklin Delano. Es ese que puso “en valor” la Doctrina Monroe y popularizó el lema “habla suave y lleva un garrote”. Trump está aplicando el Gran Garrote en todo el mundo y cada día se ve más claro: mientras lleva adelante conversaciones con Vladimir Putin para un alto el fuego en Ucrania camino a un acuerdo definitivo de paz con Rusia, lanza un ataque brutal contra Yemen y coordina con Benjamin Netanyahu para que las fuerzas israelíes bombardeen objetivos en el Líbano y amenacen, abiertamente, con anexar Gaza.

Este martes Putin y Trump mantuvieron una conversación telefónica de más de dos horas en la que hablaron de Ucrania pero no solamente, al punto que ya se habla de un acuerdo Yalta 2.0 pero ahora entre EE UU, Rusia y China. Los europeos estaban que trinaban porque no fueron invitados. Una frase que circuló entre los analistas es que “si no estás sentado a la mesa es porque sos parte del menú”. Viejos manipuladores con siglos de experiencia en escupir cualquier asado, los líderes de la Unión Europea y del Reino Unido se comprometieron a acelerar los envíos de armas a Kiev antes de que se produzca un posible alto el fuego.

El presidente Volodimir Zelenski, a su turno, habló con Trump y, obediente ahora, dijo que estaba muy conforme con que el mediador en ese entuerto sea Washington, pero les pidió a los europeos unos 5.000 millones de dólares para continuar la guerra. A todo esto, Trump aseguró que hubo avances en la firma de acuerdos “para liberar tierras raras, minerales y muchas otras cosas en todo el mundo, pero en particular en Ucrania”. Y agregó, pícaro: “Nos va muy bien con Ucrania y Rusia». Putin ya había señalado que Rusia posee importantes yacimientos de esos minerales estratégicos en las regiones las Krasnoyarsk, Yakutia y la península de Kola. No solo eso, dijo que no tendría problema en establecer contratos con empresas estadounidenses para una explotación conjunta. Las tierras raras de Ucrania, hay que decirlo, en caso de ser tan grandes como se dice, quedan en regiones que ahora ocupan las tropas rusas, pequeño detalle.

La agencia Europa Press destaca este viernes que Trump declaró que «nos encantaría ver que esta guerra terminara. Creo que lo estamos haciendo bastante bien en ese sentido. Con suerte, podríamos evitar que miles de personas mueran cada semana. De eso se trata. Mueren innecesariamente. Creo que lo lograremos». Pero al mismo tiempo, el gobierno anunció el envío a Medio Oriente de un segundo portaaviones, el Carl Vinson, para reforzar las operaciones contra Yemen que lleva adelante el Harry S. Truman, el que ya sufrió varios ataques con drones de los hutíes, que actúan en respaldo a la resistencia islámica en Gaza.

El ejército israelí, en tanto, está atacando con suma intensidad en la Franja desde el martes, cuando el gobierno de Netanyahu rompió el cese el fuego en respuesta a acciones de las que culpa a Hamas, y reclama la entrega total de los rehenes que aún tiene en su poder. Hasta esta edición las víctimas fatales de los bombardeos sumaban casi 600.  El ministro de Defensa, Israel Katz, amenazó con anexar los territorios gazatíes si la organización islámica no diera curso a ese reclamo. Las Fuerzas de Defensa Israelí también lanzaron ataques contra la localidad de Khiam, al sur de Líbano, luego de denunciar el lanzamiento de tres cohetes disparados contra Metula, cerca de la ciudad de Kiryat Shemona. Tanto la ofensiva estadounidense como la israelí se centra en objetivos cercanos a Irán, lo que hace temer la ampliación del conflicto.

Este martes, el primer ministro israelí invocó al recrudecimiento de las acciones en Gaza para solicitar un nuevo aplazamiento en la audiencia prevista para ese mismo día en varias causas por corrupción que se tramitan en los tribunales de Israel. El viernes anterior, había pedido una medida similar alegando que tenía que recibir al mandatario argentino en visita oficial. Pero la situación local no daba para que Javier Milei se alejara de Buenos Aires. «

La coalición europea busca fondos

En otro tramo de su pelea por el protagonismo en esta etapa de la historia europea, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció una cumbre de la «coalición de voluntarios» que apoya a Ucrania a realizarse en París el próximo jueves, donde se analizarán planes para otorgar más ayuda militar a Kiev. Fue a la salida del encuentro que se realizó en Bruselas para impulsar nuevos fondos destinados a la defensa continental y para respaldar a Ucrania.

El futuro canciller de Alemania, Friedrich Merz, por su parte, intenta reformar la constitución germana para poder aumentar el límite de la deuda pública y de ese modo rearmar al país, pero no consigue el apoyo de los Verdes. Mientras no consiga ese objetivo, reclama a los dos países con armamento atómico, Francia y Reino Unido, que extienda el paraguas nuclear a su país. Los líderes europeos se fijaron como objetivo incrementar sus presupuestos a expensas del sistema de bienestar social, en una carrera armamentista para protegerse de una eventual invasión rusa.

La Unión Europea busca –con Macron a la cabeza– no perder su espacio en esta etapa de redefiniciones geopolíticas. En este escenario, el primer ministro laborista británico, Keir Starmer, intenta llevar la voz cantante, aunque en 2016 en Reino Unido decidió en referéndum salirse de la organización regional. El escenario se complejiza luego de declaraciones de Donald Trump en las que se ofrece gentilmente a que Estados Unidos pase a formar parte de la Mancomunidad británica de naciones. «Me cae bien el rey Carlos. ¡A mí me suena bien!», publicó en su red social Truth.

La Commonwealth fue creada en 1926, cuando las elites más avispadas del Reino Unido percibieron que la decadencia del Imperio Británico estaba cada día más cerca. Nuclea a 56 países que fueron colonias, entre ellos Canadá, una joya preciada por Trump, que en el remozado Salón Oval ahora luce una foto del conservador Winston Churchill, el primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial. Uno de los asistentes a la cumbre de Yalta de febrero de 1945. Hace justo 80 años.

Tiempo Argentino, 23 de Marzo de 2025

Europa apuesta al rearme y se relame la industria bélica

Europa apuesta al rearme y se relame la industria bélica

Europa alardea de independencia de Estados Unidos avanzando en planes de rearme en apoyo de Ucrania encabezados por el francés Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer, nostálgicos de dos imperios que esperan renacer de sus cenizas en una guerra de la que Donald Trump eligió escapar. Una contienda en la que ya se restriegan las manos los seguros ganadores: las empresas fabricantes de armas, que se posicionan como las mejores inversiones en lo va del año.

El inquilino del Elíseo dio un discurso en cadena nacional el miércoles en el que calificó a Rusia como una amenaza contra Europa y planteó como “oferta” la fuerza de disuasión nuclear que puede aportar Francia. En el fondo era una mojada de oreja al Reino Unido, cuyo sistema de armamento atómico no puede funcionar sin el sostén estadounidense. Y se entiende, la semana anterior, Starmer había recibido a Volodimir Zelenski en el 10 de Downing Street con promesas de poner a su industria bélica a trabajar a pleno. El primer ministro laborista anunció fondos de unos 2000 millones de dólares para “proteger la infraestructura crítica y reforzar a Ucrania”. Se trata de dinero de fondos rusos embargados en Europa para la compra de misiles a fabricados en Belfast “que crearán empleo en nuestro brillante sector de la defensa”, dijo Starmer, en el mejor estilo Trump.

La respuesta de Vladimir Putin habló este sábado y fue directo contra el ego de Macron. «Todavía hay gente que no puede estarse quieta. Todavía hay gente que quiere volver a los tiempos de Napoleón, olvidando cómo terminó», dijo el presidente ruso, sin mencionar a su par galo. «Ellos –añadió Putin, en referencia al los ejércitos napoleónicos– subestimaron el carácter del pueblo ruso y de los representantes de la cultura rusa en general».

Dos días antes los jefes de estado de los 27 países de la Unión Europea se juntaron para elaborar una estrategia común. El giro de Washington con la administración Trump los dejó en su cruda desnudez y tratan desesperadamente salvar los papeles, aunque la jugada tiene el riesgo de incrementar las posibilidades una nueva guerra mundial, ya que la Federación Rusa tiene un acuerdo de amplia cooperación con China desde 20 días antes de la Operación Militar Especial en Ucrania, en 2022.

Foto: @emmanuelmacron

En Bruselas, la no menos belicista Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, alemana ella, o sea, de otro imperio barrido por la historia, propuso un plan de Rearme Europeo por el que se incrementaría el gasto en defensa hasta los 800.000 millones de euros. Se supone que será presentado oficialmente el 19 de marzo por el Comisario Europeo de Defensa, el lituano Andrius Kubilius, y la representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la estonia Kaja Kallas. Por ahora, se destinarán 150.000 millones para incrementar el presupuesto armamentístico. Las voces dispares en este concierto militarista son las del primer ministro húngaro Viktor Orban y del eslovaco Robert Fico, que proponen discutir el caso Ucrania directamente con Putin.

Como sea, en la semana las acciones de empresas bélicas se dispararon hasta dos dígitos en las bolsas europeas. Rheinmetall AG, el mayor fabricante de municiones de Europa, por caso, tuvo alzas de más del 10% y en lo que va del año, 85%. La sueca Saab también subió más del 10% y supera el 50% en 2025. En ese rubro, hay mercado para todos: al italiana Leonardo, que fabrica helicópteros y drones, no se quedó atrás. Tampoco Safran, fabricante de motores para la industria aeronáutica, recopila el chileno Maximiliano Villena en La Tercera. El ministerio de Defensa británico, a su vez, presentó nuevos contratos con las firmas BAE Systems, Babcock y Thales UK. Empresas del Reino Unido pasaron de exportar 35 millones de libras esterlinas entre 2012 y 2022, y desde la OME las ventas treparon hasta los 1100 millones, consigna un artículo de Mark Curtis en Declassified UK, un portal donde se publica información desclasificada del gobierno británico. “Gran parte de la ayuda militar del Reino Unido a Ucrania —que asciende a 4500 millones de libras este año— es en realidad un subsidio a las empresas de armas”, concluye Curtis.

El 16 de enero pasado, Starmer y Zelenski firmaron en el Palacio Mariinsky, de Kiev, un acuerdo por 100 años para “fortalecer los lazos de defensa entre ambos países”. El laborista dijo esa vez que como parte de ese convenio, Ucrania recibirá un nuevo sistema de defensa diseñado por Reino Unido y financiado por Dinamarca, y los británicos seguirán entrenando a tropas de ese país en territorio británico. Según se filtró en algunos medios, como parte de ese acuerdo el Reino Unido tendría acceso a las famosas tierras raras ucranianas, una entelequia que Trump terminó por bloquear cuando anunció su propio plan para recuperar las “inversiones” de Estados Unidos en la guerra desatada hace tres años. Todo terminó como terminó tras el violento choque del presidente y el vice JD Vance con Zelenski en el Salón Oval. 

A todo esto, el primer ministro polaco, Donald Tusk, dijo el viernes ante el Parlamento que recomendará denunciar el Tratado de Otawa sobre la prohibición de minas antipersonales con el argumento de aumentar las capacidades de defensa de Polonia. Finlandia y Lituania también estarían pensando en retirarse de ese acuerdo, que data de 1999.

O sea: los bombazos de la «Obertura 1812» de Piotr Ilich Tchaikovski vuelven a resonar en Europa.  «

BlackRock en los puertos de Panamá

Una de cal y otra de arena para Donald Trump. Por un lado, pospuso hasta el 2 de abril los aranceles de 25% contra los productos importados de México y Canadá, luego de ingentes negociaciones con los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Justine Trudeau. Por el otro lado, si bien no recuperó el Canal de Panamá, al menos logró que su presión fuera efectiva como para que los puertos allí que regentea CK Hutchison Holdings Ltd., de Hong Kong, pasen a manos del fondo de inversiones BlackRock Inc. No fue una cesión gratuita, claro, hubo 19.000 millones de dólares de por medio, pero la cosa se encaminó sin que la sangre llegara a los océanos. La transacción fue liderada por la banca Goldman Sachs.

BlackRock es otro beneficiario de la guerra en Ucrania, como accionista en las corporaciones Boieng, General Dynamics, Northrop Grumman, Lockheed Martin y Raytheon, entre otras. Pero también tendrá su cuota de ganancia en la eventual reconstrucción del país. “El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se reunió con la dirección de la mayor empresa de gestión de activos del mundo: BlackRock. Las partes discutieron los detalles de la creación de un fondo de inversión para restaurar la economía de Ucrania con la participación de capital público y privado”, dice un documento publicado por la presidencia de Ucrania el 5 de mayo de 2023.

Tiempo Argentino, 9 de Marzo de 2025

Zelenski adula a Trump y celebra el cierre del gasoducto por Ucrania

Zelenski adula a Trump y celebra el cierre del gasoducto por Ucrania

Volodimir Zelenski se adelantó a la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca con un gesto de sometimiento que espera le reditúe alguna ventaja a la hora de discutir un tratado de paz con Rusia. Es así que, no contento con haber dejado caer el acuerdo para la provisión de gas que alimentaba a Europa por territorio Ucrania, en un extenso mensaje en sus redes sociales se jacta de haber propinado “una de las mayores derrotas de Moscú” cortando el suministro, avisa con todas las letras que espera la provisión “de gas estadounidense como ya ha mencionado el presidente Trump”. Con el registro de la debacle de sus tropas en los campos de batalla, tal parece que al presidente ucraniano no le quedan muchas cartas en el mazo que no sean alguna ayuda extra de la nueva administración de EE UU, porque de la de Joe Biden ya no puede esperar nada. Ya se gastó todos los cartuchos en la aventura.

El tema de la provisión de gas se convirtió en un problema para la economía europea y especialmente para la industria alemana, a raíz de las primeras sanciones y luego por el atentado contra las tuberías Nord Stream en septiembre de 2022. El contrato entre la empresa rusa Gazprom y la ucraniana Naftogaz estaba fechado en diciembre de 2019 y expiraba a los cinco años si no se rubricaba una extensión. De modo que el 1 de enero a las 8 de mañana -hora de Moscú- se cerraron los grifos.

Para Zelenski es una derrota rusa ya que, explica, “cuando Putin asumió la presidencia de Rusia hace más de 25 años, el transporte anual de gas a través de Ucrania hacia Europa sumaba más de 130.000 millones de metros cúbicos. Hoy, esa cifra es de 0”. Claro, su país pierde también: el acuerdo original garantizaba unos 7000 millones de dólares para Kiev pero desde las sanciones el volumen se fue reduciendo, en los últimos meses estaba alrededor de los 100 millones de dólares mensuales y ahora será de 0 para los dos.

La primera consecuencia es que Eslovaquia y Moldavia sufren en pleno invierno una reducción letal para la calefacción de sus hogares. Por tal razón el primer ministro eslovaco, que en las últimas semanas se entrevistó con Vladimir Putín para analizar alternativas, reclamó a los dirigentes europeos buscar soluciones. En represalia por la actitud ucraniana, el primer ministro Robert Fico anunció que discutirán en la coalición de gobierno “una reducción significativa en el apoyo a los ciudadanos de Ucrania que se encuentran en el territorio de Eslovaquia”

A Europa desde ahora solo llega el combustible del Balkan Stream, alimentado desde el Turkish Stream, a través de Rumania, Grecia, los Balcanes y Hungría. Por otro lado, la región moldava de Transnistria, reconocida como República Independiente por Rusia y de población rusófona, ya es la más afectada por el corte. Ese lugar puede ser un nuevo foco de conflicto OTAN-Rusia en ciernes.

La segunda consecuencia es que las tarifas de gas y de electricidad revelan notables aumentos en todos los países, a lo que se suma un incremento en alimentos y telecomunicaciones por el retiro de las rebajas impositivas que se habían decretado desde el estallido de la guerra en Ucrania. Desde este 1 de enero, por ejemplo, regresa el IVA del 21% sobre la electricidad en España. La crisis en Alemania, que vio reducida su economía por segundo año consecutivo, en torno al 0,3%, poco para los estándares argentinos, pero para la locomotora europea, una barbaridad que ya provocó la renuncia del ministro de Finanzas y una crisis de gobierno que se espera aventar con las elecciones adelantadas del próximo 23 de febrero.

El insumo que más encareció y voltea la competitividad germana es el gas. Desde Rusia, la agencia Sputnik sostuvo mediante una entrevista con el director del Centro Asiático de Estudios y Traducción en Egipto, Ahmed Mustafá, que “el efecto inmediato -del corte de suministro- será un aumento de los precios de gas natural en todas partes de Europa, lo que aumentará la carga sobre las economías ya frágiles y posiblemente elevará la inflación y reducirá el gasto de los consumidores”. La vocera de la cancillería, María Zajarova, declaró a su turno que “el principal beneficiario de la redistribución del mercado energético del Viejo Mundo y al mismo tiempo el principal patrocinador de la crisis ucraniana es EE UU”. Un dato quizás menor en este contexto es que el mismo día que expiraba el acuerdo Gazprom-Naftogaz, Putin iniciaba sus 25 años en el poder en el Kremlin, al asumir como presidente interino tras la renuncia de Boris Yeltsin. Con el nuevo siglo nacía esta otra Rusia, resurgida de las cenizas de la Unión Soviética.

Tiempo Argentino, 4 de Enero de 2025