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Disputas de palacio

Disputas de palacio

Podría decirse que el rechazo en el Senado al mega DNU con que Javier Milei inauguró su gestión en diciembre pasado estaba cantado. Y que esa muerte anunciada en gran medida fue provocada por las continuas agresiones que el presidente le destina sin el menor recato a la dirigencia política, a los gobernadores y hasta a sus propios aliados. Si para los «biempensantes» la sociedad argentina viene sufriendo una grieta desde hace muchos años, más que motosierra lo que La Libertad Avanza instaló fue una topadora que desde su granja de trolls no duda en atacar incluso a su vicepresidenta por no seguir las instrucciones que bajan «desde el Cielo». Y en este áspero transitar, el oficialismo arrastra a los argentinos en una vorágine que golpea a la economía, a la sensibilidad y a los valores democráticos conseguidos en estas cuatro décadas.
El voto de 42 senadores contra el DNU 70/23, que modifica de un plumazo más de 80 leyes constitucionales, le puso un freno –aunque por ahora circunstancial– a las aspiraciones de uniformidad y acatamiento que pretende Milei. Sin embargo, el presidente libertario no entierra la iniciativa. Ahora habrá que ver qué sucede en la Cámara Baja, por más que ya gran parte de sus reformas están vigentes. Especialmente tras los aumentos indiscriminados en salud, educación privada y alquileres. 
Lo que sí deja el claro el debate en la semana de los Idus de Marzo mileísta es la fractura expuesta entre el primer mandatario y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Los mensajes que le propinó Milei resposteando amenazas e improperios de todo calibre en las redes sociales –una mecánica de comunicación muy afín al gusto presidencial– fueron devueltos con cierta elegancia y una sonrisa enigmática de su compañera de fórmula. La pregunta es: ¿había necesidad de semejante agresión por haber incorporado el tratamiento del DNU en la sesión del jueves 14?

Trasfondos
Los conocedores de los manejos legislativos se desgañitaron explicando que Villarruel no tenía otra opción que dar vía libre al debate porque así lo pide el reglamento. De modo que la opción política hubiese sido negociar la aceptación de los más díscolos o la abstención, cuando se sabía que habría quorum para tratar varias iniciativas en la orden del día, entre ellas la que preocupaba en la Casa Rosada. Pero entre Milei y Villarruel se produjo una fisura desde las primeras horas que se fue profundizando muy velozmente. 
La designación de la fórmula presidencial de Juntos por el Cambio en los ministerios de Seguridad y Defensa golpeó directamente en las aspiraciones de la vicepresidenta. Ultraconservadora y descendiente de una familia de militares, hija de un teniente coronel retirado que participó en la Guerra de Malvinas y también fue procesado por delitos de lesa humanidad, había arreglado como parte de su alianza con los libertarios que ella manejaría esa área. Es verdad que el mismo día del triunfo, en la segunda vuelta, sus más cercanos seguidores mostraron una bandera con un logo diferente al de la agrupación ganadora que integró. La represalia bien podría haber sido cerrarle la puerta sin explicaciones, como ya se hizo costumbre en el Gobierno, que cultiva prolijamente el destrato a quienes desplaza de su cercanía. 
Luego fue ostensible la presencia de la vicepresidenta en actos provinciales, como en Jesús María, Córdoba, o la Fiesta de la Vendimia, en Mendoza. Un artículo del Financial Times destaca la frase de un entrevistado que despertó aún más recelo: «Creo que hay que observarla atentamente; ella está lista para lo que sea», dice, laudatorio. El diario es tal vez el más influyente del mundo de las finanzas internacionales. Y el trasfondo de la cobertura –que se publicó en la primera semana de enero, cuando entraba en vigencia el DNU– era resaltar que, a diferencia de Milei, ella podría garantizar las mismas reformas pero con el consenso político y también militar que necesitan las corporaciones y los organismos como el FMI.
Cuando ya era inevitable el tratamiento del decreto, la Oficina del Presidente de la Nación (OPRA), otra de las modas traídas de Estados Unidos por la actual gestión, emitió un comunicado en el que percibe el rechazo como una amenaza al Pacto de Mayo que Milei pretende firmar con los gobernadores, y lanza una indudable chicana: «Esperamos que el Poder Legislativo no se deje cautivar por el canto de sirena de quienes pretenden anotarse victorias de corto plazo».
Ella, con la misma sonrisa de vendedora de perfumes con que defiende el rol de las Fuerzas Armadas en la dictadura y busca reivindicaciones para los condenados por violaciones a los derechos humanos, respondió en un video a los ataques de trolls –alguno llegó a pedir que la colgaran en Plaza de Mayo– luego de un nuevo comunicado con el logo de la OPRA posterior al rechazo que afirma: «En su discurso del estado de la Nación, el presidente planteó dos alternativas: el acuerdo o la confrontación. Ha llegado el momento en que la clase política decida de qué lado de la historia quiere quedar.
«Mi compromiso con Argentina y Javier Milei es inclaudicable», respondió Villarruel, para luego apelar a un recurso que todavía parece rendir frutos: denigrar al Gobierno anterior y a la dos veces presidenta. «Yo no me voy a convertir en Cristina Fernández de Kirchner, no me voy a convertir en aquello que vinimos a cambiar», dice Villarruel, para concluir marcando la cancha en la línea que les gusta a los inversores. «El Senado es la casa de las provincias y es un poder independiente de la República Argentina (…) No hay Gobierno sin institucionalidad, por eso la política tiene que trabajar para la gente. No hay progreso sin libertad». 

Futuro impredecible
¿Cómo seguirá la historia? Es una incógnita. Los rumores de que la apuesta real de Mauricio Macri no era Milei sino ella circulan desde que tras la primera vuelta el expresidente se lanzó en ayuda del expanelista televisivo. El distanciamiento de Macri con Patricia Bullrich por la presidencia del PRO y la posible fusión con LLA no hacen sino exacerbar estas divergencias. 
Los antecedentes de la historia argentina en torno a disputas entre los dos máximos cargos ejecutivos –uno con el poder de «la lapicera» en la mano y el otro con el «serrucho» entre las sombras– no son nuevos. Desde la recuperación de la democracia, los relatos de intrigas entre Raúl Alfonsin y Víctor Martínez eran moneda corriente en la prensa de la segunda mitad de los años 80. Carlos Menem se llevó a las patadas con Eduardo Duhalde y luego con Carlos Ruckauf; Fernando de la Rúa y sus hijos-consejeros hicieron lo posible para sacarse de encima a «Chacho» Álvarez, sin ver que estaban cavando su propia fosa. Ya en este siglo, la desconfianza de Néstor Kirchner hacia Daniel Scioli era también evidente, para no hablar de las diferencias de Cristina Fernández de Kirchner con Alberto Fernández. 
Ahora, en esta etapa se juega otra partida. El Gobierno de LLA cumplirá sus primeros 100 días de gestión recién este martes. Se supone que debería estar disfrutando aún de una luna de miel con la sociedad. En cambio, se dedicó a emprender un viaje plagado de turbulencias. En las antípodas de aquel libro de Dale Carnegie, Cómo ganar amigos.

Revista Acción, 17 de Marzo de 2024

Trump sigue depositando en tribunales mientras se garantiza la candidatura

Trump sigue depositando en tribunales mientras se garantiza la candidatura

Donald Trump ya está en la palestra para otro enfrentamiento con Joe Biden. Y la disputa se juega en todos los terrenos. Por el lado político, acaba de arrasar en las primarias republicanas y se sacó a una rival que pintaba para hacerle sombra, la exembajadora en la ONU Nikky Haley, que tras el resultado del “supermartes” decidió bajarse de la competencia. El lunes, la Suprema Corte de Justicia había determinado que el máximo tribunal de Colorado no podía impedir que el expresidente pudiera presentarse a la elección. Los jueces de ese estado lo acusaban de haber instigado una insurrección el 6 de enero de 2021.

En el ámbito estrictamente judicial, Trump no las tiene todas a favor y este viernes tuvo que poner 83,3 millones de dólares de fianza para poder apelar un veredicto en su contra por difamación en un juicio que le ganó la periodista Elizabeth Jean Carroll. Se trata de un depósito en garantía ejecutable como indemnización si esta nueva instancia vuelve a ser contraria.

Lo concreto es que, más allá de esos avatares o probablemente a raíz de eso mismo, la carrera del empresario inmobiliario para regresar a la Casa Blanca está despejada entre los republicanos. Y su imagen ante el resto de la ciudadanía, también crece. Ayuda el desempeño bastante flojo de Joe Biden, y también que Trump supo imponer una agenda incómoda para los demócratas. Con Estados Unidos implicado en Ucrania y Gaza, y una tensión en la frontera con México que eleva el rechazo visceral de las poblaciones locales ante la inmigración, cualquier respuesta acorde a esas demandas puede ser irritante para el público más progresista.

Este viernes, Trump recibió en su finca de Mar-a-Lago al primer ministro de Hungría, Víktor Orban, quien en diciembre pasado fue uno de los invitados en la asunción de Javier Milei en Buenos Aires. “Hay que admitir que el mundo sería mejor con Trump”, lo lisonjeó el mandatario ultraderechista, uno de los más amigos de Rusia en Europa. «Durante su presidencia había paz en Medio Oriente y paz en Ucrania. Si todavía fuera presidente de Estados Unidos no habría guerra hoy», concluyó Orban. Un dato: el líder húngaro no pidió entrevista con el presidente Biden.

Otro “amigo” de Milei, el megamillonario Elon Musk, dueño de Tesla y de SpaceX, visitó la residencia de Trump el domingo pasado junto con un grupo de magnates (si fueran rusos serían oligarcas) y según el The New York Times, allí acordaron estrategias y fondos para que Biden no gane en noviembre. El dueño de casa necesita dinero para la campaña, pero también para los múltiples juicios, entre ellos uno por fraude fiscal sobre esa misma residencia de Palm Beach.

Elecciones, frente ucraniano y renuncias en EE UU

Mientras las tropas rusas van logrando avances en el frente ucraniano y el presidente Vladimir Putin se dispone a poner en juego su cargo por un nuevo mandato, desde este viernes, la diplomacia estadounidense anunció que la secretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, dejará su puesto en los próximos días.
Belicosa responsable de la política hacia Ucrania que siguió Washington con el gobierno de Barack Obama y de Joe Biden, y estratega de las revueltas del Euromaidan que voltearon al presidente Viktor Yanukovich en febrero de 2014 y de las medidas posteriores a la incursión rusa de 2022, los analistas entienden que su dimisión se relaciona con los pobres resultados en el campo de batalla de esa apuesta.
El secretario de Estado, Antony Blinken, su jefe más próximo, destacó en un comunicado que Nuland trabajó al servicio de «seis presidentes y diez secretarios de Estado» y alabó su “conocimiento enciclopédico y su compromiso”.

Tiempo Argentino, 10 de Marzo de 2024

Un cerco a la información

Un cerco a la información

La primera gran movida del presidente Javier Milei luego de su discurso de inauguración de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación del 1° de marzo se produjo tres días después, cuando en la madrugada de hoy el edificio de Télam, a pocas cuadras de la Plaza de Mayo apareció vallado, la página web bloqueada por un escudo nacional con la frase «Página en reconstrucción», mientras los más de 700 trabajadores recibían un email firmado por el interventor Diego Chaher, en el que quedaban dispensados de trabajar por siete días, sin mayores precisiones.
Entre los anuncios del mandatario de La Libertad Avanza en su campaña electoral estaba el cierre de Télam, uno de los objetivos de su plan de motosierra. En el fárrago de su iracundo mensaje inaugural ‒un discurso del «Estado de la Unión» desde en un atril delante de los titulares de ambas Cámaras, en un entorno calcado de Donald Trump en el Capitolio‒ hubo amenazas para todos los sectores de la política y de la sociedad.
No quedaron al margen jubilados, sindicalistas, gobernadores ni dirigentes de varios espacios. Recortes salvajes para unos, promesas de restitución de fondos para otros, y provocaciones para quienes no se quieran someter a los designios presidenciales. Lo de Télam, en ese momento, era una más de las bravatas del anarcocapitalista, que terminó por proponer perentoriamente la firma de un pacto el próximo 25 de mayo.
Pero ocurre que además de los recortes presupuestarios y la licuación de ingresos de toda la población, la clausura de la agencia oficial fundada en 1945 era de máxima visibilidad y realizable de un modo relativamente rápido. Si buscaba una señal de que «ahora sí vamos en serio», seguramente se pensó como la más sencilla de poner en práctica.
No es que el macrismo no le hubiera tenido ganas a la única agencia noticiosa de carácter verdaderamente federal, y con argumentos similares. En 2016 el entonces jefe del Sistema Nacional de Medios Públicos, Hernán Lombardi, llegó a hablar de que allí «había capas geológicas» donde predominaba un sesgo ideológico determinado y estaban embanderados detrás del kirchnerismo.

Provocaciones
El vocero presidencial, Manuel Adorni, posteó en su cuenta de la red X un provocativo «Saluden a Télam que se va», para alegar, en su conferencia posterior al bloqueo, que la agencia perdía 20.000 millones de pesos al año, que los trabajadores serán reubicados y que seguirán cobrando sus salarios mientras tanto. Lo que no dijo el funcionario es que Télam es clave para la provisión de material informativo a medios de todo el país que no tienen posibilidad de contar con corresponsales en el resto del territorio. Y que ese material es de calidad, chequeado con fuentes propias y personal con años de experiencia.
El hecho desató la inmediata reacción de periodistas y dirigentes que, con el apoyo de un importante sector de la sociedad, entendieron que detrás de esta decisión hay un ataque a la libertad de prensa y la intención del Gobierno de evitar que se difunda la realidad de lo que sus políticas están causando en grandes sectores de la comunidad. Algunos señalaron que nadie en Gran Bretaña plantearía un cierre de la cadena BBC.
«El Gobierno nacional está llevando adelante uno de los peores ataques a la libertad de expresión en los últimos 40 años de democracia. Esta noche, policía de la Ciudad valló los dos edificios de la Agencia Nacional de noticias y publicidad Télam, para evitar el masivo abrazo e impedir el acceso al edificio», dice un comunicado que firman el gremio Sipreba y la comisión interna de Télam.
El diputado por Córdoba Juan Pablo Carro presentó a poco de conocerse la novedad un proyecto de resolución en el que pide al Poder Ejecutivo Nacional el sostenimiento de Télam y destaca «su tarea profesional esencial para la labor informativa». Y agrega que tiene 803 clientes totales suscriptos a sus servicios diarios. Lo que corrobora que no es una dependencia estatal sin capacidad de generar ingresos.

Revista Acción, 4 de Marzo de 2024

El camino de la confrontación

El camino de la confrontación

En otra de esas semanas agitadas que gusta poner sobre la mesa, Javier Milei tuvo sus primeros enfrentamientos directos con los gremios y recibió un fuerte rechazo por una política exterior que, en el caso de Malvinas, muestra más agachadas que conquistas para el país. Donde el presidente sí muestra esplendor a nivel personal es en el encuentro de la ultraderecha internacional, la Conferencia de Acción Política Conservadora, en Estados Unidos, donde es presentado como «rock star», junto a Donald Trump, Nayib Bukele, Santiago Abascal, Steve Bannon y el obispo Jospeh Strickland, echado por el papa en noviembre pasado.

El paro de La Fraternidad del miércoles pasado inauguró este encontronazo con un colectivo gremial. Cierto es que el 24 de enero hubo una masiva manifestación de la CGT, con un paro general de 12 horas, pero la visibilidad esa vez estuvo centrada en las miles de personas de a pie y militantes partidarios que quisieron expresar frente al Congreso Nacional su rechazo a las primeras medidas de la gestión que había asumido el 10 de diciembre, cuando comenzaba el tratamiento de la ley Ómnibus.

Esta vez hubo una interrupción de servicio que golpeó directo en los cientos de miles de ciudadanos que utilizan a diario el ferrocarril, principalmente para trasladarse entre los distritos del AMBA y que muchos de ellos, a raíz de los exorbitantes aumentos en el costo de los pasajes, se ven obligados a saltar los molinetes para poder ir a trabajar. La huelga fue convocada por el sindicato que nuclea a los maquinistas. El incremento de los precios en los primeros dos meses de La Libertad Avanza en el poder son suficiente motivo para cualquier representante gremial. «Es en respuesta a la falta de discusión paritaria y de propuesta salarial adecuada a la inflación galopante que deteriora los haberes –que gozan de carácter alimentario– del personal de conducción de trenes, causándoles daños irreparables», sintetizó un comunicado que firma el secretario general, Omar Maturano.



Frentes abiertos
El momento hizo recordar a aquel famoso «ramal que para, ramal que cierra» de los 90 cuando el presidente Carlos Menem amenazó a los ferroviarios que se oponían a la privatización de los servicios. Porque el Gobierno tuvo ocasión de destrabar el conflicto con el simple dictado de una conciliación obligatoria para mantener negociaciones y ganar tiempo; pero eligió el camino de la confrontación, que a Milei parece por un lado entusiasmarlo y por el otro todavía le estaría dando beneficios políticos.
En un relato que lo presenta como el gran antagonista de una «casta» a la que acusa de la debacle económica del país, qué mejor enemigo para esa clase media que mira con desconfianza a los sindicalistas que someter a la población trabajadora a un día sin ferrocarriles. Eso incluso sirve para no hablar del brutal aumento de los boletos. El jueves, otro gremio en contacto estrecho con los ciudadanos como el de Sanidad tuvo su día de protesta. La Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa) también reclama recomposición salarial ante una inflación que en diciembre fue de 25,5% y en enero de 20,6%, lo que licuó de manera abrupta el poder adquisitivo. En el caso de Fatsa, se trata de empleadores tan disímiles como los estados «nacional, provincial o municipal, empresas estatales, para-estatales, mixtas, privadas o personas físicas», según reza en su estatuto. De allí que la dirigencia se concentró frente al Sanatorio Otamendi, de la Ciudad de Buenos Aires, para detallar el motivo de sus demandas. «Se vive un momento particular, en el que el 90% de las actividades no pueden recomponer los ingresos», dijo el titular de Fatsa, Héctor Daer, uno de los triunviros de la CGT nacional. «Todavía no hemos podido cerrar la actualización salarial de 2023 y los índices de inflación de enero pulverizaron el poder de compra de los salarios de toda la actividad», agrega un comunicado del gremio.

De la mano. Gita Gopinath y Javier Milei, coincidencias sobre las políticas de ajuste.

Foto: NA

Los docentes, en tanto, tienen previsto un paro para el lunes 26. El Gobierno primero dijo que no convocaría a paritaria nacional y que tenía proyectado declarar al sector como servicio esencial –lo que limitaría el derecho de huelga– y llamó a los representantes gremiales para el martes, pero las clases en muchos distritos comienzan un día antes. 



Monitoreo del norte
Mientras tanto, la número 2 del FMI, Gita Gopinath, visitó el país para monitorear las primeras medidas del Gobierno, que festeja el déficit cero de enero como un gran triunfo, sin computar que se logró licuando los ingresos de trabajadores estatales, jubilados y pensionados y con una recesión inédita en nuestra historia. La economista india también se reunió con sindicalistas y empresarios pyme para testear el ánimo de esos sectores de la sociedad y evaluar hasta dónde están dispuestos a tolerar el feroz ajuste. 

El ministro de Economía, Luis Caputo, puede mostrar en las entrevistas amigables en el mainstream televisivo números y promesas difusas, pero la verdad pasa por otros lados. Y al FMI le interesa el ajuste tanto como la viabilidad de las medidas. Porque conoce la historia argentina, y porque no quiere quedar pegado a un nuevo fracaso político. De todas maneras, su gran logro es que en el centro de los debates políticos no aparece la deuda que contrajo el mismo Caputo en la gestión de Mauricio Macri. Y que en enero el resultado contable mostró que ahora se gasta más en el pago de la deuda que en jubilaciones. Algo que no ocurría en el país en este siglo.



Provocación británica
El expremier británico David Cameron tuvo un gesto provocativo antes de llegar a Brasil para la cumbre de cancilleres del G20: fue a las Islas Malvinas y les dijo a los habitantes que esperaba que siguieran bajo el amparo del Reino Unido «por mucho, mucho tiempo, posiblemente para siempre». El viaje del «torie» despertó airadas protestas del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, de dirigentes peronistas y de excombatientes, pero apenas un tímido tuit de la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino.
Más habituada a la chicana en las redes sociales, como la mayoría en LLA, se limitó a ironizar que «valora el gesto de incluir a la Argentina en su visita a la región» y lo invitó a «recibirlo en una próxima ocasión en Buenos Aires». El vocero presidencial, Manuel Adorni, otro tuitero de fuste pero con dificultades para la palabra hablada, fue más melifluo: «La visita de David Cameron a Malvinas es un tema de agenda de David Cameron y del Gobierno inglés (…el Gobierno argentino) no tiene por qué opinar sobre la agenda de otros países». En el G20, Mondino posteó una foto con cara de disgusto junto a Cameron y la frase «poniendo las cosas en su lugar», sin especificar a que se refería.
Es que para los dirigentes de LLA, una cosa es ser picante con los propios y otra con los de afuera. Sobre todo, cuando hablan en inglés.

Revista Acción, 25 de Febrero de 2024