Una buena síntesis de los tiempos que corren en la primera mitad de 2025 puede ser la de la multitudinaria marcha del 4 de junio que aunó en la Plaza del Congreso a los jubilados de cada miércoles con militantes de organizaciones feministas, de discapacitados, científicos del Conicet y profesionales del Hospital Garrahan, mientras el Parlamento debatía medidas de resguardo para todos los sectores que se manifestaban, al tiempo que en pantalla partida se podrían ver las declaraciones de una diputada ultralibertaria ninguneando la profesión médica y el ministro de Salud emitiendo un mensaje de la misma calaña en relación con el presupuesto para el sistema público nacional.
La manifestación demostró que se necesita voluntad política para sumarse a un reclamo que por cotidiano, parece quedar solapado bajo la alfombra de otros temas acuciantes, pero fragmentados. Lo que se vio en estos últimos miércoles es que cuando solo se moviliza un grupo de jubilados, las fuerzas de la represión se solazan en su brutalidad, con un amplio despliegue de efectivos y parafernalia militar. Cuando se trata de multitudes, se cuidan de guarecerse y no generar conflictos que podrían escaparse de su control. Si el mensaje del Gobierno, tanto en campaña como desde su primer día en la gestión, es que venía para impedir los cortes de calles y liberar el tránsito –con lo que se ganó el apoyo de una parte importante de la ciudadanía–, lo concreto es que los mismos uniformados son los que cortan la circulación en vastas zonas de la ciudad en un intento por evitar una imaginaria toma del Congreso.
Segunda cuestión: nuevamente la Cámara Baja aprobó proyectos de ley que el presidente Javier Milei asegura que va a vetar. Estas propuestas tienen algunas diferencias con la aprobada, y vetada, en septiembre pasado. Establece un aumento del 7,2% en las jubilaciones, eleva a $110.000 el bono para el haber mínimo y extiende la moratoria previsional por dos años, pero dice puntualmente de dónde se pueden sacar los fondos: del voluminoso y secreto presupuesto de la SIDE y de la derogación de la exención del IVA a directores de empresas y de Ganancias a sociedades de garantías recíprocas. La novedad fue que hubo radicales y macristas que apoyaron la iniciativa en disidencia con sus bloques. Cuando se estaba por votar la emergencia en el Garrahan, diputados de La Libertad Avanza (LLA) y el PRO, sin embargo, dejaron la sesión sin quorum. En esa dicotomía se juega la posibilidad de refrendar el proyecto de ley –que todavía no pasó por el Senado, por cierto– si luego fuera vetado con la excusa de defender la solidez fiscal.
Diputados. Aprobaron proyectos que aumentan las jubilaciones, reponen la moratoria previsional y declaran la emergencia en discapacidad.
Foto: @DiputadosAR
Deshumanización La cuestión cultural: aunque parezca otro tema desgastado, no está mal volver sobre el telón de fondo de la deshumanización que implica el neoliberalismo. Una teoría que tiene como herramienta a la economía, como el propio Milton Friedman decía, pero el objetivo político el ensalzamiento del individuo como motor de la civilización. Lo expresó claramente un funcionario que a la madre de un niño con discapacidad le dijo que «el Estado no tiene la culpa» de esa condición y tampoco tiene por qué subvencionarle el peaje en una autopista.
El ministro de Salud, Mario Lugones, expuso conceptos similares en el reciente encuentro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham Summit 2025), con el ruido de fondo de los reclamos de los trabajadores del hospital pediátrico seguramente más reconocido de América Latina. «No se puede decir que todo el mundo tiene derecho a todo, es todo una mentira», lanzó. Pero la frase que más impactó fue otra. «No gestiono emociones, gestiono números. No se trata de cuántos médicos se queden con sueldos miserables ni de cuántos niños mueran esperando atención. El déficit fiscal no se negocia».
La diputada Lilia Lemoine señaló en otra de sus inefables intervenciones televisivas, en esta ocasión referida a los médicos: «Entiendo que tengan sueños y que quieran estudiar lo que les gusta (pero) si mientras estás estudiando no te das cuenta de que los médicos están mal (…) Podes estudiar lo que quieras, pero que sepan que cuando elegís una carrera tenés beneficios y perjuicios (…) tenés que separar tus sueños de tu realidad». Criterio este que, si no fuera porque la abrumadora mayoría de quienes se inclinan por esa profesión tienen vocación de ayudar al prójimo, llevaría a que en algún momento no hubiese a quien recurrir en caso de una simple enfermedad.
Este pensamiento, que pretende una comunidad dispersa y sin conexión, se sostiene en un concepto básico que filósofos como Enrique Dussel desbarataban con el simple argumento de que el humano nace siendo el más desvalido de los seres vivos. Y que necesita muchos años de cuidado y atención hasta que puede desenvolverse por sí mismo. Esto quiere decir que incluso el más fanático y jactancioso palolibertario necesitó del cariño o al menos la solidaridad de otro humano para llegar a estos días.
La sociedad argentina había entendido,luego de la dictadura cívico-militar, que los fundamentos con los que construía su democracia, con aspiraciones de definitiva, eran de los más altos valores humanos. Lo decía el líder de la UCR, Raúl Alfonsín, en la campaña que lo llevó a la presidencia, en 1983. «Con la democracia se come, se cura y se educa». Era una promesa electoral para rechazar la violencia que se había vivido, pero que se fue deshilachando en los últimos años a medida que las capas más privilegiadas se fueron apropiando de una parte cada vez más grande de la torta a repartir, y que podían pagarse nichos de educación y salud privados mientras desfinanciaba el sistema público.
El Gobierno de Milei se ofrece como una última palada para enterrar ese sueño de un país para todos que, guste o no, de alguna manera está ligado a la construcción de una economía que permita la movilidad ascendente y la existencia de una clase media instruida y con aspiraciones, factores que ostensiblemente se fueron reduciendo aceleradamente. El que lo explica de un modo preciso es el periodista Carlos Pagni, una de las voces más lúcidas del universo conservador argentino. «Hay que mirar este fenómeno del achicamiento de los sectores medios, que es crucial para el estilo de democracia que puede tener un país», dijo.
"La Argentina se va pareciendo más a otros países latinoamericanos donde no hay clase media o no la hubo históricamente. Hay que mirar este fenómeno del achicamiento de los sectores medios, que es crucial para el estilo de democracia que puede tener un país"
— Odisea Argentina (@OdiseaArgentina) June 3, 2025
En otro terreno, el lunes la titular del Partido Justicialista, Cristina Fernández de Kirchner, mantuvo una extensa entrevista con Gustavo Silvestre en C5N donde, entre otras consideraciones, anunció su candidatura a diputada provincial por la tercera sección electoral bonaerense. En una suerte de cabeza a cabeza con el sistema judicial y el grupo de comunicadores que pide a gritos que la declaren culpable en la Causa Vialidad y le impidan presentarse a cargos electivos por el resto de sus días, la Corte suprema avisó que rechazaba la recusación que había presentado contra uno de sus tres integrantes, Ricardo Lorenzetti. Queda así despejado el camino hacia una sentencia definitiva en una causa que ya tiene algo más de nueve años.
Donald Trump trata de patear la pelota a la tribuna, pero en verdad se enfrenta a una conjura para evitar que cumpla con sus objetivos más ambiciosos en el plano internacional, pero puertas adentro de Estados Unidos tampoco las tiene fáciles. La ruptura con el tecno-oligarca Elon Musk se llevó todas las marcas esta semana, pero el ataque ucraniano a las bases aéreas de Largo Alcance en la Rusia profunda es una advertencia de la OTAN cuando al mismo tiempo se desarro-llaba otra ronda de diálogo entre representantes rusos y ucranianos en Estambul. La respuesta de Moscú, se adelanta, será de magnitud, pero por ahora Vladimir Putin maneja los tiempos y este sábado anunció que en cumplimiento de los primeros acuerdos en la ciudad turca está listo para entregar los cuerpos de 6000 soldados a Kiev, que le da largas a la recepción, se especula, porque el impacto de las imágenes de las bolsas -en este caso blancas- con los cadáveres.
La fuerte pelea entre Trump y el dueño de X, Tesla y Space X expone la honda grieta entre las élites gobernantes estadounidenses. Pero el enfoque del empresario inmobiliario sobre la guerra en Ucrania y el conflicto en el Medio Oriente extendido, también. El ataque con drones lanzados desde camiones que habían podido ser ubicados en cercanías de las bases de Olenya, en Múrmansk –a más de 2000 kilómetros de la frontera–, la de Ivanovo -a unos 800 km- y la de Diaghilev, a unos 520 km. La información ucraniana, en un tono triunfal, decía que habían sido destruidas unas 40 aeronaves, aunque la evidencia indica que serían una docena.
A la sorpresa inicial por la osadía, y el reconocimiento de que fue un operativo muy bien desarrollado, se sucedieron datos más precisos que destacan la peligrosidad de la aventura, dado que se trata de bases donde se alojan bombarderos con capacidad para transportar ojivas nucleares. Lo que según la última versión de la Doctrina Nuclear del país euroasiático, lo habilita a una respuesta también nuclear. El otro dato es que si no fuera por el apoyo tecnológico, logístico y de inteligencia de la OTAN no se podría haber llevado a cabo, de modo que podría ser considerado un ataque de la organización atlántica contra Rusia.
Uno más: las bases están declaradas y a la vista en virtud Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), firmado en 2010 y extendido hasta febrero del año de 2026 y que obliga a los firmantes, EE UU y Rusia, a que esos dispositivos estén visibles a todo tipo de medios de verificación, ya sea satelital como inspecciones in situ. El cuarto dato es que según el New York Times la CIA también participó de esta maniobra, lo que despertó de inmediato otras alarmas. ¿Trump dio la orden? O peor aún, ¿estaba informado o, como se apuró a denunciar su exconsejero y el ideólogo de la ultraderecha internacional, Steve Bannon, es una maniobra de Europa que busca meter a Estados Unidos en la Tercera Guerra Mundial? Bannon tuvo tiempo para pedirle al presidente que detenga al senador Linsey Graham por “causar problemas” promoviendo el odio a Rusia y para reclamar que la Casa Blanca expropie las empresas de Musk. Graham es el mismo que pidió que hundieran la Flotilla de la Libertad que lleva ayuda humanitaria a Gaza. La burocracia de la CIA figura entre los enemigos de Trump desde su primera presidencia y ahora se juró formatear a la agencia de inteligencia.
Trump publicó a las pocas horas de la operación ucraniana en su red Truth que había tenido una conversación telefónica de una hora y cuarto con Putin. “Hablamos del ataque a los aviones rusos por Ucrania y de otros ataques que han estado llevando a cabo ambas partes. Fue una buena conversación, pero no una que conduzca a una paz inmediata”, concluyó, para afirmar luego algo que suena a obvio. Que Putin le dijo “con mucha firmeza” que va a tener que responder.
Al otro día, el mandatario publicó que había tenido una conversación de un “éxito” similar con su par chino, Xi Jinping. En este caso la charla dice que duró una hora y media, que abordaron detalles del reciente acuerdo comercial, que habrá un encuentro del secretario del Teroso, Scott Bessent, el de Comercio, Howard Lutnik y el embajador Jamieson con representantes chinos. En su posteo, Trump dice que el asunto de los productos de tierras raras es complejo. Luego se con-firmaría que la reunión será en Londres este lunes y que se reanudará en breve el suministro de esos elementos fundamentales entre otras cosas para la producción de aviones y misiles por sus propiedades magnéticas y conductoras. En el marco de la ofensiva arancelaria de Trump, China había suspendido las exportaciones en abril pasado.
A todo esto, los ataques ucranianos a las bases aéreas, a los que se sumaría uno al puente de Crimea, no hicieron que los representantes rusos se levantaran de la mesa de negociaciones en Estambul. No sólo eso, llegaron a un acuerdo para el intercambio de prisioneros y la devolución de cadáveres congelados para que los soldados caídos en combate tuvieran una ceremonia digna en su patria, como dijo el enviado de Moscú, Vladimir Medinski. En la ciudad turca quedaron expuestas las diferencias para un acuerdo de paz duradero, como pretende Moscú, que no quiere dar un paso atrás mientras sus cartas sean ganadoras en el campo de batalla, mas allá de esas operaciones en su propio territorio.
En el Salón Oval, en tanto, y como viene haciendo en este segundo gobierno, zamarreó al nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, a quien le dijo que elogiaba el aumento del presupuesto militar, aunque con un toque provocador. “No creo que McArthur estaría contento, usted me entiende, por el rearme alemán”. El general Douglas McArthur comandó los ejércitos estadounidenses que terminaron con el poderío japonés y ocuparon el país tras el lanzamiento de dos bombas atómicas, hace 80 años. El rearme alemán es uno de los cucos que atronaron el Europa desde el fin de la primera guerra mundial y se convirtió en pesadilla con la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933. “Pero ahora estamos todos del mismo lado”, parece la consigna que recalcó Trump. La guerra en Ucrania tenía como primer objetivo para Putin la “desnazificación”. En eso están trabados. «
Amenaza a la Flotilla de la Libertad
Israel no permitirá que el buque humanitario Madleen, que se dirige a Gaza con 12 activistas a bordo, incluida la activista climática Greta Thunberg, pueda acercarse a la Franja de Gaza ni que pueda atracar, amenazaron las Fuerzas de Defensa de Israel. A finales de mayo, la eurodiputada francesa Rima Hassan había comunicado que, a pesar del bloqueo israelí, Thunberg planeaba sumarse a una misión humanitaria en la llamada Flotilla de la Libertad. El barco forma parte de la llamada Flotilla de la Libertad, que se propone entregar ayuda humanitaria a los habitantes de la franja. Según el Jerusalem Post, Tel Aviv tomó esta decisión para evitar que se rompa el bloqueo naval.
El Madleen llegaría a Gaza en aproximadamente una semana. La tripulación del buque denunció que había drones sobrevolando la nave y pidió protección a la comunidad internacional. Así lo dijo a Europa Press el activista español Sergio Toribio. «Las fuerzas de Israel no nos pueden detener, no tienen derecho sobre nosotros, y menos en aguas palestinas en las que no tienen más que un Ejército invasor», declaró Toribio.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que impedirían el paso de la embarcación cuando se encuentre a unas 100 millas náuticas (unos 185 kilómetros) de la costa, una situación que podría darse este lunes. A principios de mayo el Conscience recibió un ataque con drones cuando estaba a 14 millas (26 kilómetros) de Malta para recoger a voluntarios y activistas. Madleen es un velero de 18 metros bautizado en honor a una pescadora gazatí y partió el domingo desde el puerto italiano de Catania con 12 activistas a bordo, entre ellos Greta Thunberg, Hassan y varios periodistas.
A medida que las propuestas del Gobierno se hacen cada vez más claras para gran parte de la sociedad, su política comunicacional destila más violencia. Mientras que sus aliados mediáticos se unen sin titubear a la «trolera del Ministerio del Odio» −financiada con fondos públicos− para denostar a quien se interponga en el camino apelando al bullying y un nivel de banalización del mal que horrorizaría a la misma autora de ese concepto, la filósofa Hannah Arendt.
Sin embargo, habrá que reconocer que no es un despliegue de horrores sin ton ni son, sino que obedece a una estrategia destinada a modificar las mentes de los ciudadanos bajo la premisa de que «la economía es el método, pero el objetivo es cambiar el corazón y el alma», según explicó en su momento la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, uno de los personajes de cabecera del actual presidente argentino. El otro pilar del neoliberalismo que sostenía la lideresa ultraconservadora que aprovechó la guerra de Malvinas para consolidarse en el poder es: «No existe tal cosa como la sociedad, existen solo los individuos».
Argentina entró en una etapa clave de la batalla cultural que impulsa el régimen paleolibertario por dos motivos coincidentes: por un lado, el Gobierno quiere mostrarse como el ganador de una suerte de plebiscito luego del resultado de la elección porteña. Pero al mismo tiempo, las secuelas de lo que removió la primera temporada de la serie El Eternauta avivó esas ideas de comunidad que parecían adormecidas por el bombardeo mediático. No es casual que algunos de esos personajes que ofician de publicistas oficiales desde las pantallas televisivas se sumaran al repudio o incluso a pedirle a su audiencia que no vieran el notable éxito internacional de la plataforma Netflix.
Violencia institucional. El fotógrafo Antonio Becerra fue agredido por las fuerzas federales en la marcha de los jubilados.
Foto: Santiago Oroz
Todo recrudeció cuando el protagonista de la serie basada en la historieta de Germán Oesterheld, desaparecido por la dictadura cívico-militar en 1977, se hizo presente en el programa de Mirtha Legrand junto con uno de los guionistas y actores, Ariel Staltari, y cuestionó la situación económica que viven millones de argentinos con un comentario sobre el precio de la docena de empanadas. Pocas veces se vio un ataque más furibundo contra una persona en las redes y programas de tevé que se autoperciben periodísticos como el que padeció Ricardo Darín estos días. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el primero que la emprendió contra el actor, descalificándolo, y el propio presidente siguió sus pasos días después acusando a Darín de «ignorante y operador berreta».
Si bien el propio actor explicó que hablaba de la marcha de la economía y ni siquiera culpaba al actual Gobierno, el economista Hernán Letcher adujo que el trivial debate sí era por el precio del clásico y práctico alimento nacional. «El debate es por la calidad de vida. Lo que plantea el Gobierno es que no corresponde que sigas comprando lo que querés o lo que te gusta, sino lo que puedas». Para corroborar este aserto, el también economista Juan Carlos de Pablo, asesor presidencial, le dijo al periodista Ari Lijalad que «uno puede elegir consumir alimentos de menor calidad» y reconoció que la baja en esa calidad de vida no es para todos.
Se podría argumentar también que la cuestión de fondo tal vez ni siquiera sea el precio de las empanadas, la marcha de la economía o la calidad de vida, sino enlodar al autor del comentario −uno de los más respetados actores argentinos a nivel mundial− y hasta desacreditar la emisión de la futura segunda temporada de la serie, ya anunciada por la plataforma. Una señal de que el mensaje póstumo de Oesterheld, «Nadie se salva solo», tan enfrentado con el de Thatcher, caló hondo. Tan es así que este miércoles la premisa para sumarse a una masiva manifestación de científicos en reclamo de mayor presupuesto para el Conicet fue ir vestido como los personajes que en El Eternauta padecen la nieve tóxica.
Lo trivial como bandera No tan lejos del Polo Científico, donde se hacía ese reclamo, en la Plaza de los Dos Congresos, los jubilados sufrían otra brutal represión por parte de las fuerzas federales que se ensañaron especialmente con periodistas, y en esa tropelía un uniformado arrojó gas pimienta a los ojos al fotógrafo de Tiempo Argentino, Antonio Becerra. La diputada Lilia Lemoine banalizó la agresión a la prensa con ese estilo que la llevó a la fama en X al recordar que era el mismo fotoperiodista que había buscado intimidar el ministro sin cartera Santiago Caputo. Con lo cual Lemoine admitió veladamente que lo del funcionario que integra el «trípode de poder presidencial» sí fue una amenaza.
A estos rasgos de trivialización de la peor cara de la política vernácula actual se agregaron dos hechos también simultáneos que marcan la degradación paralela del Poder Judicial. Uno de ellos es el escándalo en el juicio por la muerte de Diego Maradona, cuando se descubrió que la jueza Julieta Makintach no era ajena a la realización de un video sobre el proceso que se estaba sustanciando en los tribunales de San Isidro. La magistrada, proveniente de una familia judicial de raigambre en ese distrito, primero negó su participación como protagonista del documental Justicia divina, pero luego no tuvo más remedio que aceptar, primero la recusación y luego someterse a una suspensión de 90 días.
Apenitas oculto bajo el escándalo Makintach se deslizó la decisión del Consejo de la Magistratura de enterrar una investigación contra los magistrados que viajaron a la mansión de Lago Escondido del magnate británico Joe Lewis, en Bariloche, con gastos pagos por un medio de comunicación. En un caso de gravedad institucional como ese, el organismo que debe velar por la integridad y el buen discernimiento de los encargados de hacer cumplir la Constitución y las leyes argumentó −por una mayoría ajustada, hay que decirlo− que el hecho salió a la luz mediante el hackeo del celular de uno de los viajeros, aunque también hay videos que prueban la presencia de los «togados» en el aeropuerto en las horas y los días indicados.
Donald Trump se mostraba este viernes muy confiado en lograr un acuerdo para otro alto el fuego en Gaza al cabo de una nueva propuesta entregada al gobierno de Israel y al Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas, por su representante para la región, Steve Witkoff, que por ahora parece lejano. Mientras, mantiene conversaciones indirectas con Irán y alienta junto con Recep Tayyip Erdogan una nueva mesa de diálogo por Ucrania en Estambul. Si se le dieran, dado su alto índice de vanidad en sangre, le permitirían mostrarse como un campeón de la paz mundial. Pero por ahora su sueño de un Nobel queda para otro momento.
Es que, al cierre de esta edición, Hamás había respondido al planteo de Washington con una contrapropuesta que Witkoff calificó de «inaceptable». El grupo islámico busca un «alto el fuego permanente, la retirada completa de la Franja de Gaza y garantizar el flujo de ayuda humanitaria a nuestro pueblo». Ofrece liberar «diez prisioneros israelíes vivos» y se compromete a devolver 18 cuerpos a cambio de una cantidad no determinada de prisioneros palestinos.
No hacía falta saber cuál sería la respuesta israelí. Sucede que el gobierno de Benjamín Netanyahu, en cuyo gabinete anidan algunos de los más terroríficos ultraderechistas dispuestos a arrasar sin piedad con la población de la Franja de Gaza, ya había roto una primera tregua en marzo y ahora ampliaron la colonización de Cisjordania. Nada asegura que no hubiera una vuelta atrás en un contexto de esa naturaleza
Pero vayamos por partes. Netanyahu se mantiene en el poder gracias a un acuerdo con la ultraderecha israelí, donde se destacan su ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich –Partido Mafdal RZ, Sionismo Religioso– y el titular de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, –Otzma Yehudit, Poder Judío– pero también asoman la cabeza integrantes del Likud, del primer ministro, como el ministro de Defensa, Israel Katz, y el de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, de quienes se resaltarán algunas frases recientes que los muestran de cuerpo entero.
Smotrich: «Hemos tomado una decisión histórica (de autorizar) 22 nuevos asentamientos en Judea y Samaria (los nombres bíblicos para Cisjordania), la renovación de los asentamientos al norte de Samaria y el fortalecimiento del muro defensivo del Estado de Israel». Desde hace meses, plantea el objetivo de construir el Gran Israel, que incluiría desde Sinaí y hasta Damasco e Irak.
Ben Gvir: «Después de que Hamas rechazó una vez más la propuesta de acuerdo, no hay más excusas, es hora de entrar con toda la fuerza en Gaza». Poco antes, en una provocativa marcha en la Explanada de las Mezquitas, este lunes por el Día de Jerusalén, sus seguidores gritaban «Muerte a los árabes», y él pedía la pena de muerte para «los terroristas».
Dermer amenazó con anexionar parte de Cisjordania si París y Londres reconocen al Estado Palestino. El ministro de Patrimonio israelí, Amichai Eliyahu, pidió bombardear los almacenes de alimentos en Gaza. «Tienen que morir de hambre. Si hay civiles que temen por su vida, deberían acogerse al plan de emigración», dijo. Katz, en tanto, lanzó un mensaje en un tono que bien pareció destinado a boicotear cualquier arreglo, cosa que por ahora es lo que ocurre: «Los asesinos de Hamas se verán obligados a elegir: aceptar los términos del Witkoff, para la liberación de los rehenes o ser destruidos». El anterior ministro de Defensa, Yoav Gallant, junto con Netanyahu, tienen pedido de captura de la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad desde noviembre pasado.
La voz disonante en Israel proviene de sectores de la oposición, como el líder del partido los Demócratas y ex subjefe del Estado Mayor Conjunto, Yair Golan, quien en un discurso ante un grupo de militantes dijo este jueves: «Me dirijo a todos aquellos a quienes esta máquina de veneno intenta incitar contra nosotros. No nos atacan por esta o aquella palabra, sino por la amenaza y el peligro que representamos para su dominio. Saben que si nos mantenemos unidos podemos formar un gobierno que salvará al país. Y por eso están tratando de separarnos. Tienen dinero qatarí, ‘influencers’ pagados, bots y ‘me gusta’ comprados. Odio e incitación. Mentiras y calumnias. Y cuando tienen miedo, señalan a un enemigo interno que nos dividirá: un reservista es un refusenik, un juez es un ‘traidor’ y en el Tribunal Supremo es una ‘amenaza para el pueblo’”. Poco antes se retractó de haber dicho que los soldados mataban bebés por diversión.
A medida que se puedan vislumbrar avances hacia un acuerdo nuclear con Irán, todo indica que desde el gobierno de Netanyahu buscarán también la forma impedir que se cumplan, vieja táctica obstrucionista, aunque el rechazo a las políticas en Gaza y Cisjordania aumenta en todo el mundo y Europa advierte-demasiado tarde por cierto- que dejará de suministrar armamento a Tel Aviv, que ahora tiene la excusa de decir que no hubo arreglo por culpa de Hamás.
En Moscú, por su parte, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que la delegación rusa viajó a Estambul para otra ronda de negociaciones con representantes de Ucrania y de EEUU. Peskov también dijo que Vladimir Putin no tendría problemas en reunirse con Volodimir Zelenski y Trump, pero que un encuentro así necesita una preparación minuciosa y algún compromiso preestablecido. No sea cosa de hacer papelones.
Arancelazo contra el acero importado
«Vamos a imponer un aumento del 25%. Vamos a elevar los aranceles sobre el acero que entra en Estados Unidos del 25 al 50%, lo que reforzará aún más la seguridad de la industria siderúrgica estadounidense. Nadie lo va a eludir», dijo Donald Trump en un encendido discurso ante los trabajadores de la planta siderúrgica US Steel, en Pensilvania, que vestían ropa de seguridad naranja y cascos protectores y lo seguían, ilusionados con que volverán los viejos buenos tiempos.
«Nuestras industrias del acero y el aluminio se están recuperando como nunca antes», agregó en un mensaje que reprodujo en su red Truth. «No queremos que el futuro de Estados Unidos se construya con acero de mala calidad de Shanghai; queremos que se construya con la fuerza y el orgullo de Pittsburgh. Es acero de Pittsburgh, es acero estadounidense, y será algo aún más especial cuando se inviertan miles de millones de dólares en nuevos equipos aquí», puntualizó. La US Steel, sin embargo, está en trámite de pasar a manos de la Nippon Steel.
La amenaza, las idas y vueltas con el tema de los aranceles a los productos importados, convertida en una política de Estado para el empresario inmobiliario, hicieron dudar sobre el empuje para continuar. Esta medida se había pospuesto luego de negociaciones con Beijing pero ahora Trump justifica el cambio de rumbo en que los chinos violaron la tregua. Pero el arancelazo castiga también a la industria europea, que tímidamente dijo, a través de un vocero de la Comisiona Europea, que “lamentan profundamente”, la decisión estadounidense.
El Gobierno aceleró su agenda ultra como si el resultado de las elecciones porteñas del 18 de mayo hubiera sido aplastante en favor de su candidato, el vocero presidencial Manuel Adorni. Y en el fragor de ese impulso engañoso mostró cabalmente su rostro más impiadoso. Con la euforia del triunfo en la Ciudad, en una misma semana el Gobierno se burló de los habitantes que pagan sus impuestos, lanzó un proyecto de blanqueo de dólares flojo de papeles, reprimió con mayor violencia la marcha de los jubilados y firmó un DNU que busca ponerle fin al derecho de huelga.
Si es por humillar, las «gastadas» que padeció Mauricio Macri desde el fin de semana fueron de antología. Todo comenzó con el video donde con IA se le hace decir que no voten a su candidata, Silvia Lospennato, lo que generó la queja del expresidente y fundador del PRO, quien supo ser un verdadero campeón de las fake news y la campaña sucia. Milei aprovechó alguna de sus intervenciones ante comunicadores amigos para comentar que «está hecho un llorón». Macri tardó tres días en enviar un mensaje telefónico felicitando al mandatario por su triunfo del domingo. Un «arrugue» estratégico en vista de que sus espadas más visibles en la provincia de Buenos Aires se estaban peleando por ser los primeros en pasarse a La Libertad Avanza, como ya había hecho Patricia Bullrich y el intendente de Tres de Febrero. Confían en que para derrotar a Axel Kicillof en septiembre necesitan ir unidos y no le hacen asco a nada.
Este martes, mientras los textos escolares recordaban que ese mismo día, pero en 1810, los patriotas pugnaban por convocar un Cabildo Abierto, en una entrevista en el Canal A24 Milei explicaba su concepción sobre las cuestiones impositivas, en relación con el proyecto «Dólar-Colchón». Para él, el Estado roba y el evasor es un héroe, como decía desde antes de ser consagrado presidente, cuando llegó a declararse admirador de Al Capone. «Lo lamento por el que no se pudo escapar, pero el que pudo hacerlo no hizo nada malo –le dijo a Antonio Laje–. Es una declaración de envidia. Al que pudo zafar no lo tengo que castigar porque pudo huir del ladrón. ¿El que se queda en la cárcel lo tengo que premiar porque hubo alguien que pudo salir de la cárcel que nos imponen los políticos? Quizás no tuvo el talento o las agallas para salir del sistema».
Nombre pomposo El viernes, finalmente, y tras varias idas y vueltas, se publicó el decreto que despejaría –en potencial, claro– el camino para que tenedores de dólares particulares los usen para reactivar la economía, según el relato oficial. Un relato que oculta la necesidad de financiar a como dé lugar un dólar planchado para contener la inflación hasta las elecciones de octubre y que recurre al latiguillo de hablar de «libertad» y la promesa de no hacer preguntas sobre el origen del dinero.
El proyecto tiene el pomposo nombre de Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos. Un título demasiado parecido a uno que en 2016 lanzó el Gobierno de Macri para clausurar los juicios de reclamo de jubilados y pensionados.
PLAN DE REPARACIÓN HISTÓRICA DE LOS AHORROS DE LOS ARGENTINOS
➡️ A partir del anuncio de hoy, podes usar todos los dólares que tengas para lo que quieras.
➡️ Para cualquier consumo de bienes no registrables podes gastar hasta 50 millones de pesos por mes sin que a ARCA le…
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) May 22, 2025
Es un intento similar, sin embargo, al que en 1992 propuso el entonces pope del Ministerio de Economía, Domingo Cavallo, quien buscaba convencer a aquellos argentinos del inicio de la Convertibilidad de sacar los dólares del colchón, con un resultado a la postre poco auspicioso. El actual hombre fuerte de esa misma cartera, Luis Caputo, quedó en la línea de fuego por ofuscarse cuando le preguntaron si pensaba poner sus propios dólares y Manuel Adorni buscó tirar la pelota afuera cuando lo consultaron por las cuentas de otros funcionarios del gabinete. Es que hay colchones y colchones…
ACA DOMINGO CAVALLO HABLA DE LOS DOLARES DEL COLCHÒN QUIÉN LE CUENTA A LOS JOVENES LIBERTARIOS COMO TERMINARON ESOS DOLARES ? pic.twitter.com/4S0uWzyO8w
Repetidamente, el presidente se jactó de ser «un topo» que quiere destruir al Estado desde adentro. Y millones de argentinos pueden dar cuenta de que en ese sentido su gestión obtuvo no pocos «éxitos». Nomás hay que fijarse en su nula voluntad de defender la soberanía –la desprotección a las industrias fueguinas sería el escalón más reciente–, el poco apego a las instituciones democráticas y el empecinado propósito de terminar con la capacidad recaudadora. En tiempos de protección arancelaria reforzada es tan peligroso ese impulso de «anarcocapitalismo en su solo país», que hasta el FMI le tuvo que recordar al Gobierno que «las autoridades se han comprometido a fortalecer la transparencia financiera y a alinear el marco de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo de Argentina con los estándares internacionales, así como a desregular la economía para fomentar su formalización. Por lo tanto, cualquier nueva medida, incluidas aquellas que puedan estar destinadas a incentivar el uso de activos no declarados, debe ser, por supuesto, coherente con estos importantes compromisos», explicó la vocera del organismo, Julie Kozack.
From today's press briefing: I announced management travels and also answered questions on Argentina, Syria, Pakistan, Ukraine, Egypt, and more. Watch the briefing here. https://t.co/z3UXoNiniS
— Julie Kozack, IMF (@IMFSpokesperson) May 22, 2025
Pero a no engañarse. No todas las funciones del Estado caen bajo la motosierra antiestatal mileísta. La feroz represión de este miércoles en la marcha de los jubilados, que se ensañó especialmente con periodistas, es una prueba del tipo de Estado que pretende y al mismo tiempo necesita un proyecto de país como el que sueñan los paleolibertarios y, aunque no lo admitan públicamente, quienes los apoyan tanto en el Parlamento como en las urnas.
Se lo nota nervioso a Benjamín Netanyahu. Todos los días debe salir al ruedo para explicar algunos de sus actos, lo que podría ser una prueba de que su estrella se está apagando. Por si hiciera falta alguna otra evidencia, la brutal ofensiva sobre Gaza y los últimos ataques de colonos en Cisjordania contra la población local expresan desesperación no sólo del primer ministro sino de su gabinete ultraderechista, cuando aliados tradicionales de Israel se bajan del barco a las apuradas. Por mencionar algunas defecciones recientes, el gobierno británico suspendió negociaciones de libre comercio con Tel Aviv y sancionó a colonos ilegales y a entidades relacionadas con la ocupación de territorios palestinos, mientras que la Unión Europea anunció que “revisará su acuerdo de asociación con Israel en base al artículo 2, sobre DD HH y la defensa de la democracia”. Donald Trump, el principal sostén del régimen israelí, da señales cada día más claras de que le soltó la mano y avanza en negociaciones comerciales con las monarquías árabes y, tras la firma de un alto el fuego con el grupo yemenita Ansar Alah, deja sin protección a los buques que crucen el Mar Rojo con destino a Israel. Al mismo tiempo, mantiene conversaciones con Irán por un acuerdo nuclear, también apurado porque la Casa Blanca teme alguna trapisonda israelí que empioje las cosas.
El lunes, Francia, Canadá y Gran Bretaña publicaron un comunicado advirtiendo a Netanyahu sobre la “desproporcionada” operación militar en Gaza y llamando a “permitir de inmediato la entrada de ayuda humanitaria”. Organismos internacionales ya habían señalado el riesgo que corrían unos 14.000 niños de morir de hambre por el bloqueo israelí, lo que sumado a los más de 53.000 muertos tras el ataque de la resistencia islámica del 7 de octubre de 2023 –que había causado 1200 víctimas fatales y la captura 251 rehenes– más declaraciones siniestras de algunos de los ministros más agresivos del gobierno llevaron a que la Corte de La Haya pidiera la detención de Netanyahu y el extitular de Defensa Yoav Gallant por crímenes de lesa humanidad.
Keir Starmer, el inquilino de Downing Street 10, informó el martes la suspensión de negociaciones comerciales y detalló sanciones contra la lideresa de los colonos en Cisjordania, Daniella Weiss, cuyas declaraciones de tinte racista contra la población palestina ya había sido objeto de castigos desde hace más de una década. «No les damos comida, no les damos nada a los árabes; tendrán que irse. El mundo los aceptará», declaró alguna vez esta mujer de 80 años que ostentó el cargo de alcaldesa de Kedumim, un asentamiento ilegal. Junto con ella, fueron penalizados Zohar Sabagh, otro colono; Harel Libi, propietario de la constructora que lleva su nombre y que también está en la lista. Libi está acusado de amenazas y actos de intimidación contra palestinos. Las sanciones se extienden a las firmas, Coco’s Farm y Nachala e incluyen congelamiento de activos, inhabilitaciones y prohibición de ingreso a sus integrantes.
El discurso de Weiss, de fuerte tono supremacista, es similar al del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, del Partido Sionista Religioso, y al del extitular de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, de la agrupación Poder Judío, quien renunció en enero pasado en rechazo a las negociaciones que llevaba a cabo el primer ministro para un alto el fuego. O sea, se fue porque Netanyahu le pareció blando. El problema para el jefe del gobierno más derechista en la historia israelí es que si también se le va Smotrich se queda sin sustento y debería llamar a nuevas elecciones.
El clima interno no es precisamente el más favorable para volver a las urnas, ya que aparecen con más frecuencia voces de peso que cuestionan el rumbo de la gestión, habida cuenta de que todavía hay unos 70 rehenes y las familias reclaman por su vida. La respuesta del oficialismo es que incrementando la ofensiva los van a rescatar. A principios de mes, el Gabinete aprobó la Operación Carros de Gedeón que, según Netanyahu, ingresó estos días en la fase final: la ocupación total de Gaza y el desplazamiento de su población. Pero este lunes, el ex subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y líder del partido Los Demócratas, Yair Golán, lanzó un mensaje que caló hondo en la sociedad. «Un país cuerdo no asesina a bebés como pasatiempo», dijo, recordando las raíces humanistas del judaísmo. La respuesta de Netanyahu fue feroz: “Mientras libramos una guerra multisectorial y lideramos complejos esfuerzos diplomáticos para liberar a nuestros rehenes y derrotar a Hamas, Golan y sus amigos de la izquierda radical se hacen eco de los más despreciables libelos de sangre antisemitas contra los soldados de las FDI y el Estado de Israel”. Golan recibió el apoyo de un exprimer ministro, Yehud Barak, quien argumenta que Netanyahu apuesta la extensión de la guerra para mantenerse en el poder, por lo que llamó a derrocarlo «antes que nos arrastre a todos a un abismo de oscurantismo autoritario y corrupción».
El asesinato el miércoles de dos empleados de la Embajada de Israel en Estados Unidos en Washington dio pie a que Netanyahu y algunos de los gobiernos afines culparan al antisemitismo creciente en Occidente. El sospechoso de haber baleado a Yaron Lischinsky y Sarah Lynn Milgrim fue detenido de inmediato. Se trata de Elías Rodríguez, de 30 años, nativo de Chicago. «Hice esto por Gaza. Palestina libre», dice la policía que dijo.
No está claro que el gobierno caiga por el empuje interno y hasta las señales del corrimiento supremacista de la sociedad se instaló en el discurso cotidiano, como corroboran Adam Raz y Assaf Bondy en el libro El léxico de la brutalidad. Destaca el diario israelí Haaretz que entre los términos analizados figuran “Segunda Nakba” o “Nakba de Gaza”, “despoblación”, “emigración voluntaria”, o “amalecitas”, a quienes Dios ordenó exterminar, según la Biblia, para referirse a los palestinos. Los autores analizan también videos posteados por soldados ufanándose de saquear viviendas, algo de lo que los protagonistas de la Nakba de 1948 no hubieran estado orgullosos, destacan.
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