El nivel de disolución de la dirigencia de Estados Unidos es cada día más notorio y las imputaciones cruzadas entre el “republicano-trumpismo” y los últimos vestigios de los demócratas cruzaron estas semanas quizás los últimos márgenes. Por un lado, el sainete en torno a los archivos Jeffrey Epstein escaló de tal modo que para los medios opositores solo el presidente Donald Trump pareciera haber sido cliente en las fiestas orgiásticas con menores de las que se imputó al fallecido empresario. Desde la administración, contraatacaron con un informe lapidario de la directora del Departamento de Inteligencia Nacional (DNI en inglés) Tulsi Gabbard, sobre el armado de imputaciones mendaces acerca de una supuesta injerencia de Rusia en las elecciones de 2016, que perdió la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.
De ahí a acusar al expresidente Brack Obama de traición a la patria había un paso, y lo dio el actual inquilino de la Casa Blanca. “Obama intentaba liderar un golpe de Estado”, dijo Trump en rueda de prensa, tras publicar en su red social que el entonces jefe de Estado había sido personalmente responsable de “la farsa de Rusia, Rusia, Rusia (con) la corrupta Hillary, el dormilón Joe (Biden) y muchos otros participaron de esto”.
Obama no respondió directamente a la acusación. El que salió a dar la cara fue su vocero, Patrick Rodenbush, quien dijo, con tono solemne: “Por respeto al cargo de la presidencia, nuestra Oficina no suele dignificar con una respuesta las constantes tonterías y desinformaciones que salen de la Casa Blanca”. Y agregó que las declaraciones del gobierno “son ridículas y un débil intento de distracción”.
Es cierto que se trata de una maniobra de distracción, a medida que el escándalo por las listas de Epstein -que primero iban a ser publicadas ni bien Trump volviera al poder y luego se anunció que no existen- impacta fuertemente en la imagen presidencial. En un país con un imaginario de pureza moral que no condice con el historial de Trump y mucho menos con lo que se conoce de las juergas con menores que organizaba el suicidado Epstein, la andanada de fotos de ambos amigotes de décadas están apareciendo a raudales en todos los medios. Pero la manipulación creada en el último estertor de la administración Obama no es menos cierta. Y al igual que el caso de la corrupción de menores se conocía desde hace mucho, también se sabía del armado de una gran fake news sobre la participación de hackers rusos en una elección que en las urnas había ganado Hillary Rodham Clinton pero quedó trunca en el colegio electoral.
Este choque Trump-Obama revela además las gruesas contradicciones del “Estado Profundo” sobre las relaciones que debe mantener Estados Unidos con Rusia. Porque cabría decir que Obama al principio de su gestión, en 2009 -el año en que fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por sus promesas electorales de salirse de Irak y Afganistán- intentó un acercamiento con Moscú que llevó hasta un célebre encuentro en una hamburguesería con el entonces presidente Dmitri Medvedev. Con el actual vicepresidente del Consejo de Defensa ruso firmaría en abril de 2010 el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido por sus siglas en inglés como START III, suspendido en febrero de 2023 por Vladimir Putin en el marco de la guerra en Ucrania, ya durante el gobierno de Joe Biden.
Luego de aquella “entente” Obama-Medvedev, las presiones contra Obama fueron llevando a un endurecimiento paulatino entre Washington y Moscú y en otro orden, al abandono de su pretensión de pacifista. Mucho hizo en ese sentido la que era portavoz del Departamento de Estado y luego sería subsecretaria de Estado para los Asuntos Políticos de Biden, Victoria Nuland. Ella fue la gran impulsora del golpe de Estado en Kiev de febrero de 2014 que devino en un gobierno ucraniano antirruso. De ahí se llegó a la incorporación de Crimea a la Federación de Rusia semanas más tarde y luego se desataría la tormenta que asola al este de Europa desde 2022.
La denuncia de injerencia llevó hace casi nueve años a un comentario de Putin bastante ilustrativo: “¿Alguien piensa seriamente que Rusia puede influir en la elección del pueblo estadounidense? ¿Es EE UU una especie de ‘país bananero’?”. El caso es que fue caballito de batalla luego del resultado electoral. La candidata demócrata tenía casi tres millones de votos más que el empresario inmobiliario, pero el sistema político y en todo caso las matufias sobre la composición que se establece para el colegio electoral, de las que no se posible culpar a los rusos, le dieron el triunfo a Trump. Las denuncias de los demócratas y sus medios afines buscaban conseguir que algunos electores cambiaran su boleta en el momento de la certificación de los resultados. Lo mismo pretendió Trump en 2020 denunciando fraude y luego, en famoso 6 de enero de 2021, cuando sus partidarios coparon el Congreso. Que también se calificó de intento de golpe de estado, por cierto.
Pero había algo previo. La de 2016 fue una campaña sucia como pocas en la historia de EE UU. Fue ahí que se usaron todas las denuncias que se encontraron contra el ostentoso millonario por su historial sexual, no tan puro como el ideario exige. Algunas de esas causas regresaron en 2024, claro, pero con el aplastante triunfo republicano la “justicia” las dejó de lado. Ocurre. Como sea, el trumpismo recurrió aquella vez a correos de Hillary y de su asesor de campaña John Podestá, que lo implicaba en una red de pedofilia en varios restaurantes del país. Se lo conoció como el Pizzagate. La gentileza demócrata volvió cuando Trump asumió el cargo y tuvo que renunciar el recién designado Consejero de Seguridad Nacional, el general Michael Flynn. El hombre también era partidario de recomponer relaciones con Rusia en una estrategia tendiente a enfocar todos los esfuerzos estadounidenses en China. Pero Flynn terminó acusado de haber mantenido una reunión secreta con el embajador ruso en Washington.
Ahora, mientras Tulsi Gabbard hurga en documentos que, jura, son irrefutables, pierde sentido aquella vieja frase de que en Estados Unidos no había golpes de Estado porque no hay embajadas de Estados Unidos. «
Trump en Escocia, de la sombra de Epstein a negociaciones con la UE
La maldición Epstein persigue a Donald Trump dondequiera que vaya. Esta vez, con un pie en la explanada antes de tomar el avión que lo llevaría a Escocia, debió responder sobre sus relaciones con el empresario suicidado. “Hablan de mí. No tengo nada que ver con él”, dijo. “Deberían hablar de Larry Summers, (Profesor emérito de la Universidad de Harvard), de Bill Clinton, a quien conocen muy bien, y de muchos otros amigos, muy cercanos, de Jeffrey Epstein”, concluyó.
El primer mandatario estadounidense pasó un día dedicado el golf y este domingo se reunirá con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un encuentro que tendrá lugar a pocos días de que expire el ultimátum dado por el mandatario norteamericano antes de imponer el 1 de agosto aranceles generalizados sobre las producciones europeas. Von der Leyen dijo que había tenido una «buena» llamada telefónica con Trump y se siente confiada en el buen futuro para «las relaciones comerciales transatlánticas y cómo reforzarlas».
Por las dudas de que no prospere la bilateral en el norte de la isla de Gran Bretaña, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, hablaron este sábado en una “tripartita” telefónica para tratar una postura coordinada sobre las situaciones en la Franja de Gaza, Irán y Ucrania.
El nuevo contacto tuvo lugar tras la publicación de un comunicado conjunto en el que declaran que «ha llegado la hora de poner fin a la guerra de Gaza» y también después de una nueva ronda de conversaciones directas con Irán sobre el programa nuclear de la república islámica que se desarrollaron en Estambul. En esa ciudad turca hubo una ronda de negociaciones entre representantes ucranianos y rusos para acercar posiciones en torno a un alto el fuego. Este encuentro no fue demasiado provechoso y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró que podría conversar esta semana con Vladimir Putin y Trump para explorar la posibilidad de celebrar una cumbre en Estambul. “Veremos si podemos reunir a estos líderes en Estambul. Ese es nuestro esfuerzo”, enfatizó.
Trump, siempre deseoso de ofrecerse como mediador en cuanto entuerto surja, normalmente fomentado desde la Casa Blanca, anunció este sábado que habló con el primer ministro de Tailandia, Phumtham Wechayachai, y su par de Camboya, Hun Manet, para intentar alcanzar un alto el fuego tras un recrudecimiento del conflicto en la frontera entre ambos países. «Resulta que, por coincidencia, actualmente estamos haciendo negocios con ambos países, pero no queremos hacer ningún trato con ninguno de ellos si están peleados, y así se lo he dicho», dijo Trump.
Rechazo a Lamelas
El equipo de Mundo Sur, grupo de discusión de política internacional que integran, entre otros, los excancilleres Rafael Bielsa y Jorge Taiana y los exembajadores Oscar Laborde, Carlos Tomada, Ariel Basteiro y Carlos Raimundi, repudió “las insólitas e insolentes declaraciones del designado embajador de EEUU en Argentina, Peter Lamelas” y el “silencio cómplice del gobierno que encabeza Javier Milei”. Al mismo tiempo, en un breve comunicado indica que no se trata de un exabrupto, sino “lo que más preocupante y se necesita combatir desde el campo nacional y popular es una lógica y un recargado proyecto imperial detrás en el marco del repliegue de EEUU hacia lo que entiende su ‘patio trasero’, al que busca aplicar un revival de la Doctrina Monroe”. Concluye en una adhesión a “las voces que han pedido la declaración de persona no grata de Lamelas.
Un texto de Primo Levi, italiano de origen sefardí, desnuda las atrocidades padecidas en el campo de concentración de Auschwitz con un título que impacta: Si esto es un hombre. Comienza con un poema en que la frase funciona de modo retórico y conminatorio a lectores que viven en lugares seguros y, diríamos, tienen techo seguro y la panza caliente. ¿Pregunta? si es un hombre «quien trabaja en el fango, quien no conoce la paz, quien lucha por la mitad de un pan, quien muere por un sí o por un no». Si es una mujer esa que «no tiene cabellos, ni nombre, ni fuerzas para recordarlo, la mirada vacía y frío en el vientre, como una rana en invierno».
Auschwitz es el ejemplo más inquietante de lo que puede hacer la enajenación del ser humano cuando se pierden los límites de lo humano. Cuando los dioses de la muerte seducen con el amargo licor de la muerte. Y huelen el horror que sintió Kurtz, el personaje de Joseph Conrad que en El corazón de las tinieblas se sumerge en la bestialidad desbocada del colonialismo europeo en el Congo. Es África, pero es el ícono de todos los colonialismos. Esas atrocidades cometidas bajo la pátina de la civilización. Es Vietnam en la versión de Francis Ford Coppola que tan bien representó Marlon Brando con su Coronel Kurtz en Apocalipsis Now.
Qué otra cosa sino una guerra colonial es la que desarrolla Israel en Palestina desde 1948. Una guerra con las características sobre las que alertó en 1967 el filósofo israelí Yeshayahu Leibowitz, cuando dijo que la ocupación de los territorios palestinos habría de pudrir el alma del colonizador.
La tribulación de Primo Levy vuelve así a inquietar. ¿Es humano Mohamed Zakariya Ayyoub al-Matouq, el bebé de 18 meses, un manojo de huesos débiles, que Hedaya al-Muta sostiene en sus brazos? ¿Es humano el ministro de Patrimonio de Israel, Amihai Ben-Eliyahu, cuando dice que «ninguna nación alimenta a sus enemigos»? ¿O es humano el general retirado Yair Golan, ex subjefe del Estado Mayor del Ejército de Israel y ahora líder del opositor partido Los demócratas al declarar hace algo más de un mes que «un país sensato no mata niños como un pasatiempo»? ¿O Yotam Vilk, el soldado israelí que como otros tantos se oponen a las atrocidades que los obligan a cometer en Gaza y Cisjordania?
El filósofo y músico alemán Theodor Adorno describió esos horrores cometidos por las tropas nazis: «Lo monstruoso, referido al nombre de Auschwitz, ha seguido siendo inconcebible precisamente porque no es comparable, porque no puede justificarse históricamente con nada y se ha convertido así en ruptura». Y lanzó un par de preguntas lacerantes. «¿Puede hacerse arte después de Auschwitz? ¿Tiene uno derecho a escribir poemas después de Auschwitz?».
Hiba Abu Nada tenía 32 años. Había nacido en La Meca en el seno de una familia desplazada por tropas israelíes de Bayt Jirja, en el noreste de Gaza, durante la Nakba. En Arabia Saudita pudo recibirse de bioquímica y nutricionista, pero urdía poemas. A un Theodor Adorno que dijera si después de Gaza hay derecho a escribir poesía, ella respondió con un texto que dejó en su cuenta de X el 20 de octubre de 2023: «La noche de Gaza es oscura sin el resplandor de los cohetes / tranquila sin el sonido de las bombas / aterradora sin el consuelo de la oración / negra sin la luz de los mártires». Al otro día fue asesinada durante un ataque israelí.
Eso de escupir contra el viento no le está dando resultados al presidente Javier Milei y mucho menos al ministro de Economía, Luis Caputo, que en muy pocos días pasó de alardear a quienes le decían que el dólar está subvaluado («si está baratísimo, comprá, no te la pierdas, campeón») a subir las tasas de referencia del Banco Central del 29% al 48% para que «los campeones» no eligieran seguir apostando por la moneda estadounidense. Entre esa medida desesperada y otras maniobras con el dólar futuro, el Gobierno logró mantener la cotización dentro de los márgenes acordados con el FMI en abril, pero sin cumplir con la promesa de recomponer reservas y con el riesgo de que un soplido desmorone el delicado armazón del «modelo» económico.
Siempre atento a explicar todo lo que sale mal culpando a otros, un estilo habitual en estas regiones pero que el Gobierno paleolibertario utiliza con verdadera pasión, Caputo culpó del desmadre de los últimos días a los bancos, que «se suponía que iban a canjear (las Letras Fiscales de Liquidez, un instrumento sacado de la galera con el objetivo de absorber pesos del mercado) por Lecaps». Pero «temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales». Es decir, no aceptaron el convite, o le marcaron la cancha al «Messi de las finanzas».
En palabras de Caputo, no es que las autoridades monetarias hubiesen fijado arbitrariamente la tasa, lo que no quedaría bien en un neolibertario como él. «Esa tasa no la puso el Central, sino el mercado», señaló.
Esa tasa no la puso el Central, sino el mercado. El mandato de Bausili fue claro: absorber 5 billones de pesos, porque ésa era la estimación del BCRA del excedente de liquidez, producto de los bancos que no fueron a las 3 licitaciones de lecaps posteriores al anuncio de extinción… https://t.co/VNYgjTDNiq
La noticia de que la inflación de junio había sido del 1,6% fue una efímera alegría para la Casa Rosada, que teme que el clima tormentoso con el ancla cada vez más deletérea del dólar tenga algún traslado a los precios para julio. Lo que no sería una buena noticia para un plan económico que solo muestra datos lúgubres en cuanto a crecimiento, empleo y expectativas. Si en una situación como esta la única variable seductora de cara a un electorado esquivo para ir a la urnas se desmorona, mal augurio para el oficialismo, que quemó en esas naves gran parte de los fondos que envió el Fondo Monetario Internacional.
Como datos adicionales a los anuncios de que Carrefour, el gigante de la venta minorista de origen francés, esta buscando comprador para su cadena local, se sumó la suspensión de tareas en la automotriz Scania, el despido de trabajadores de Lumilagro, que importará hasta el 60% de su línea de termos, y de otros sectores que directamente cerrarán sus plantas de producción para traer todo del exterior. Hay empresarios que además muestran su disgusto por la «motosierra» en organismos públicos, como es el caso del INTI –clave para muchas pymes– el INTA e incluso Vialidad Nacional.
El CEO de Toyota, por caso, se quejó por el estado «de los caminos para sacar la producción. Hay rutas en mal estado, accidentes, costos de seguros altísimos». Otro que protestó por el estado de los caminos fue el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, acota el sagaz columnista Marcelo Falak en La Letra P.
Freno al desguace de Vialidad Los popes del agro nucleados en la otrora combativa Mesa de Enlace, no parecen haber mantenido un discurso crítico ante Milei en el Encuentro Federal Campo que se llevó a cabo en la sede de la Rural y del que participaron también algunos gobernadores. Allí se mostraron tranquilos tras la promesa presidencial de eliminar definitivamente las retenciones. Pero no por ahora.
No es que las rutas estuvieran óptimas hasta ahora, pero dejar que los privados o los Gobiernos provinciales se hagan cargo de resolver cuestiones federales, en un escenario de recortes y superávit basado en no derivar los fondos que les corresponden a los distritos, suena a abusivo. Así, en una decisión que pone algo de paños fríos en ese altercado caminero, la jueza en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín, Martina Forns, ordenó al Poder Ejecutivo abstenerse de «ejecutar cualquier acto administrativo, que derive» del decreto que dispuso la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad.
En lo que va del mes, el presidente tuvo encontronazos con la mayoría de los actores sociales, desde el Congreso, los gobernadores y «los mercados», que amenazan la «estabilidad» que otorga un dólar planchado y con salarios deprimidos a niveles que en algunos casos hasta ponen en riesgo el sustento de las fuerzas laborales. Todos y cada uno le mostraron, a su manera, los dientes. Los empresarios mediante tímidas, es cierto, pero significativas declaraciones públicas. Los mandatarios provinciales, tensando las cuerdas para forzar los fondos de alguna manera incautados. A estos últimos los volvió a atacar el viernes desde el Jockey Club: «algunos perversos, frente a las bajas de impuestos que hacemos nosotros a nivel nacional, suben impuestos a nivel provincial o a nivel municipal», dijo en ese selecto lugar.
En todos los casos, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, trató de mantener abiertos los canales de negociación, dibujando proezas semánticas para intentar demostrar que lo que todos escucharon no era lo que se dijo. Con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, en cambio, tuvo que hacer honor a su apellido y ser módicamente franco. Fue cuando reconoció que «hay una crisis política» entre el titular del Ejecutivo y la vicepresidenta. No una crisis institucional «porque cada uno cumple su rol», deslizó, en un último esbozo por minimizar el encono por la sesión que convirtió en ley el aumento a jubilados. la restitución de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, más la media sanción de proyectos sobre los fondos que la Nación debe transferir a las provincias.
La inquina entre los dos integrantes de la fórmula que ganó el balotaje en 2023 se dejó ver una vez más tras el ataque a la Iglesia de la Sagrada Familia, de Gaza, a cargo del sacerdote argentino Gabriel Romanelli. El amigo del fallecido papa Francisco resultó herido en un bombardeo en el que murieron cuatro feligreses que se refugiaban en el templo católico. Un escueto comunicado de cancillería «expresa su seria preocupación por los hechos ocurridos». La alineación de Milei con el Gobierno israelí es hasta ese nivel de incondicional.
Villarruel, descripta por el presidente como «católica nacionalista», homenajeó en su cuenta de X al «Padre Romanelli (que) hace carne las palabras de Cristo de amar al prójimo permaneciendo junto a sus fieles y refugiados, abriendo las puertas de nuestra Iglesia a quienes sufren el conflicto armado».
Quiero expresar todo mi apoyo y solidaridad al Padre Gabriel Romanelli y a toda la feligresía de la Parroquia Sagrada Familia en la Franja de Gaza, que hoy sufrieron el bombardeo de fuerzas israelíes. Envío asimismo mis condolencias a las familias de los cuatro muertos y la… pic.twitter.com/lBGdp0JP1H
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 17, 2025
Si el alineamiento automático sirviera de algo a Milei, una señal podría ser el anuncio de que el Gobierno de Donald Trump intercedió en favor de la posición argentina en la Corte de Apelaciones de Nueva York, donde la jueza Loretta Preska dictaminó que el Estado argentino debe ceder el 51% de las acciones de YPF al fondo buitre Burford. Si no fuera que se trata de la compañía nacional más importante y el significado que tiene para la economía, los últimos pasos en ese entuerto darían para una comedia triste.
El procurador del Tesoro, Santiago Castro Videla, tuvo vínculos con Burford, lo que lo invalida no solo para llevar adelante el caso, sino incluso para haber sido designado, ya que el proceso judicial es previo a la asunción de Milei. Ahora, se hizo una purga en el organismo, echando a unas 60 personas, por una presunta filtración de las estrategias del Gobierno ante el tribunal neoyorquino; pero no son pocos los que creen que fue una excusa para aplicar también recortes en esa plantilla. Castro Videla permanece al cierre de esta nota en su cargo.
La tormenta Epstein se vuelve más intensa en Estados Unidos y este sábado el presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Justicia la publicación de «todos los testimonios» recopilados en el proceso judicial por varios cargos relacionados con prostitución infantil contra el magnate que apareció “suicidado” en la celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York (MCC en inglés) el 23 de julio de 2019.
El escándalo de la red de pedofilia de alta gama que regenteaba Epstein junto con Ghislaine Maxwell –hija del fallecido oligarca mediático Robert Maxwell y cumpliendo condena a 20 años por iguales delitos sexuales– ameritó grandes coberturas mediáticas, investigaciones periodísticas y algún que otro documental televisivo y fue creciendo desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Una de las promesas de su campaña y del movimiento que encabeza, MAGA (Make America Great Again), era la publicación de la lista de clientes de Epstein. A fines de febrero la Fiscal General, Pamela Bondi, había anunciado la desclasificación de los documentos y se mostró con gruesas carpetas que se suponía contenía el material sobre el caso.
Pero la cosa se fue enfriando y con la ruptura entre Elon Musk y el mandatario estadounidense que terminó con su desordenado despido del gobierno, el sudafricano dejó un posteo en su red X que luego borró, arrepentido. “@realDonaldTrump está en los archivos Epstein, esa es la verdadera razón de que no los hubiera publicado”, decía el texto, arrobado a la cuenta de Trump.
Cuando Trump miró para otro lado ante el ataque de Israel a Irán del 13 de junio, y luego ordenó bombardear la planta nuclear de Fordow, sus propios leales, como Steve Bannon y el periodista Tucker Carlson lo acusaron de haberse sometido a Benjamin Netanyahu. Y deslizaron que una de las razones podría ser que aparecía en esos archivos. Con los antecedentes de Trump, quizás eso no agregaría mucho a su imagen. Pero, arguyen algunos analistas, esa lista es una bomba nuclear contra líderes políticos, empresariales y artísticos de todo el planeta.
El historial de Epstein lo relaciona con el aparato de inteligencia de Estados Unidos y de Israel, aunque su rango podría ser mayor. Habría armado carpetas comprometedoras con personajes públicos en situaciones non sanctas, muy valiosas para manejar a voluntad a protagonistas claves. Algo que tal vez explique muchos comportamientos sorpresivos de líderes mundiales cuando se los analiza desde una perspectiva racional.
En este mes el caso se desmadró. El 8 de julio el FBI y el Departamento de Justicia afirmaron que no hay algo así como “una lista de clientes” de Epstein. De pronto, los mismos apoyos de MAGA se iban disolviendo: al alineamiento con Netanyahu y el acercamiento con Volodimir Zelenski se le sumaba esto. Para colmo, este martes fue despedida la fiscal del distrito sur de Nueva York, Maurene Comey, quien sustanció el proceso contra Epstein hace seis años. Curiosidades: Maurene es hija de James Comey, el director del FBI nombrado en 2013 por Barack Obama que investigó presuntas relaciones de Trump con los servicios rusos y fue despedido en 2017 por el empresario inmobiliario.
Musk -que quiere armar un partido político opositor a demócratas y republicanos en el que espera juntar a exMAGAs- se hizo un festival con todo este escandalete y desde X escribió: “¿Cómo se puede esperar que la gente tenga fe en Trump si no publica los archivos de Epstein?”. El presidente, que tiene su propia red, Truth Social, respondió a sus examigos. “¡Los demócratas de izquierda radical han dado con la tecla otra vez! (…) Su nueva estafa es lo que siempre llamaremos ‘el engaño de Jeffrey Epstein’, y mis antiguos partidarios se han tragado esta ‘mierda’ a pies juntillas”. Y termina un largo posteo contra sus exfieles: “Dejen que estos débiles sigan adelante y hagan el trabajo de los demócratas; ni se les ocurra hablar de nuestro increíble y sin precedentes éxito, ¡porque ya no quiero su apoyo! Gracias por su atención a este asunto. ¡HAGAMOS A ESTADOS UNIDOS GRANDE DE NUEVO!”.
“Wow, no puedo creer que Epstein se suicidara antes de darse cuenta de que todo era un engaño”, ironizó Musk. Continuará. «
Tratado de amistad entre el Reino Unido y Alemania
El primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz, firmaron lo que consideran un «histórico» tratado de amistad que incluye un «profundo compromiso de defensa mutua» en caso de ataque exterior. Lo de histórico se entiende en el marco de los tradicionales enfrentamientos entre ambas potencias continentales que llevaron a dos guerra mundiales. Desde ahora puede decirse que una futura guerra será en conjunto contra Rusia.
«Bajo este tratado uniremos nuestras industrias para aumentar las exportaciones de defensa en miles de millones de libras y aceleraremos nuestra colaboración en armas y equipos de alta tecnología, fortaleciendo a la OTAN y manteniendo a nuestra gente segura», dijo Starmer tras la firma del documento, que se llevó a cabo en el museo Victoria & Albert, de Londres, y se denomina Tratado de Kensington.
Merz dijo que el acuerdo, esbozado en 27 páginas, representa una «respuesta conjunta» a los «desafíos de una nueva era» y tiene como objetivo «unir fuerzas» para ofrecer a los ciudadanos «un futuro de prosperidad, seguridad y sostenibilidad».
El gobierno del Reino Unido junto con la Unión Europea, por otro lado, anunciaron nuevas medidas contra Rusia dirigidas directamente a los ingresos petroleros del país, incluyendo una reducción del límite del precio del petróleo crudo ruso, que baja a 47,60 dólares por barril, un 20,6% menos que los 60 dólares actuales. Londres cree que esto afectará directamente a los ingresos petroleros de Rusia, que ya han caído un 35% en tasa interanual hasta mayo, y restringirá la capacidad de la industria petrolera del país.
Resulta fácil detectar el trasfondo mediático cuando alguna tormenta política afecta a un Gobierno conservador en la Argentina de la última década: o fue promovida por dirigentes «cooptados por el kirchnerismo» o milagrosamente algún cuerpo judicial anuncia una decisión clave –que no se toman de un día para otro– contra algún integrante de ese espacio. Ocurrió reiteradamente durante la gestión de Mauricio Macri, el gran impulsor de estas estrategias, y también en la de Javier Milei.
La semana pasada, cuando el programa que lleva adelante el ministro Luis Caputo mostraba signos de debilidad y los gobernadores aceleraban sus demandas por los fondos de las provincias en la previa de las elecciones de medio término, hubo dos ejemplos ilustrativos.
Mientras el jueves 10 el Senado preparaba una sesión que terminaría en derrota para la Casa Rosada, el juez Sebastián Casanello dictaba el procesamiento contra el expresidente Alberto Fernández por la causa Seguros, que incluye un embargo sobre sus bienes de casi 15 millones de pesos. No movió la aguja mediática. Quizás por eso, en la mañana del viernes 11, se informó que el Cuerpo de Peritos Contables de la Corte Suprema había enviado al juez Jorge Gorini el cálculo del monto que deberían devolver los condenados por la causa Vialidad, entre ellos la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Unos 537 millones de dólares.
Independientemente de la calificación que merezcan las decisiones judiciales, lo que se destaca es la oportunidad para noticias que apuntan –en este caso, sin éxito– a minimizar el resultado de una votación en la cámara alta que golpea en una administración a la que los mercados le vienen dando la espalda desde hace semanas. Y ahora lo hace la política.
Podría iniciarse el relato recordando que la semana pasada los gobernadores de las 23 provincias y el alcalde porteño avalaron dos proyectos de ley en el que demandan recursos que el Gobierno nacional se niega a transferir. Básicamente son fondos que les corresponden a los Estados provinciales, pero que a Nación le sirven para alardear de que tiene superávit fiscal. Se trata de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y de los impuestos a los combustibles, que desde la Casa Rosada giran a cuentagotas con criterios punitivos –«a los amigos todo»– o directamente no se envían. «Si no pagás alquiler, luz, gas y agua, seguro vas a tener superávit», punzan los críticos del método.
Como Milei en la neblina La cosa estaba tan tensa que el miércoles se sabía que habría un faltazo generalizado de mandatarios provinciales al acto por el día de la Independencia en Tucumán. Se cumplía un año del «Pacto de Mayo» y semejantes ausencias hubieran sido un baldón para Milei. Una muy oportuna neblina sirvió para justificar la decisión de quedarse en Buenos Aires. Sí viajó la vicepresidenta Victoria Villarruel, que lució poncho patrio y hasta se mostró comiendo uno de los afamados sándwiches de milanesa tucumanos en gesto diríase que populista.
El regreso de la interna en la cúpula subió un escalón más el jueves, cuando desde «la trolera» libertaria –pagada con fondos públicos– atacaron a Villarruel por haber habilitado la sesión fatal en el Senado. Vale aclarar que la sesión tenía validez en tanto formaba parte del calendario de sesiones ordinarias y se formó el quorum correspondiente.
Pero no solo desde las redes vinieron los ataques. La ministra Patricia Bullrich también estuvo muy activa. «Levántese, Sra. Vicepresidente. No denigre la institución que preside. No sea cómplice del kirchnerismo destructor. Al menos siga del lado del pueblo que la votó para cambiar este país. No convalide a la corporación política más abyecta de la historia», posteó en su cuenta de X y agregó: «Usted fue electa para terminar con el kirchnerismo, no para ser cómplice de ellos. Si va a habilitar sesiones que no cumplen con el reglamento y que tienen por objetivo perjudicar al Gobierno porque no la llaman seguido desde Casa Rosada, entonces queda de manifiesto que le importa más su ego que el país».
La réplica de la compañera de fórmula de Milei en 2023 no se hizo esperar y fue en ese mismo ring que le proponía la titular de Seguridad: «Ministra Bullrich, la democracia fue denigrada cuando personas que integraron orgas terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país. Todos los argentinos saben de qué lado estoy en lo que a kirchnerismo se refiere porque los combatí siempre, mientras ud pululaba de partido en partido».
Ministra Bullrich, la democracia fue denigrada cuando personas que integraron orgas terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país. Todos los argentinos saben de qué lado estoy en lo que a kirchnerismo se refiere porque los combatí siempre, mientras…
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 10, 2025
Así, a la ruptura existente en el «triángulo de hierro» por las diferencias entre Santiago Caputo y Karina Milei que derivaron en la expulsión del asesor sin cartera de las negociaciones preelectorales, se suma esta guerra interna con la vicepresidenta. Evidentemente Villarruel entiende que la situación no tiene retorno ya que atacó el corazón del discurso presidencial y avaló los proyectos aprobados en el Senado. «Si hay equilibrio, entonces asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y una discapacitada, menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE, y listo», expresó en redes sociales. Y concluyó: «El Presidente no debe traicionar lo que dijo porque, si lo hace, los demás debemos marcárselo». La dinamita sobre el puente que la unía con su compañero de fórmula volvió a detonar. Caputo (Luis, el ministro de Economía), por su parte, intentó una jugada que en sus papeles seguramente lucía genial, pero terminó en un bochorno. Fue cuando en su canal de streaming, el comunicador paleolibertario Alejandro Fantino dijo estar violando un «off the record» en que el ministro le decía que si se votaban las leyes que se estaban por debatir, el país se encaminaba a un desastre, palabras más, palabras menos. Más que sonar a una advertencia para presionar a los legisladores, pareció una señal de alarma como para huir a los botes y que obligó al «Messi de las finanzas» a salir a desmentir lo que se decía que habría dicho. Fantino también intentó convencer de que sus palabras habían sido editadas «maliciosamente». Y publicó en su cuenta de X el tramo completo de su declaración.
Este es el video completo de mi editorial de hoy, hicieron circular algo editado y armaron una operación berreta y de manual. Lo que dije hoy es todo lo contrario, a lo que el video editado muestra. Tómense el tiempo de ver el video completo. También les dejo el link del programa… pic.twitter.com/XOeyyI2mg2
— Alejandro Fantino (@fantinofantino) July 9, 2025
A todo esto, el presidente Milei salió a explicar que vetará cualquier ley que atente «contra el equilibrio fiscal», al que considera irrenunciable. Y que si el Congreso insistiera, recurriría a la Justicia para imponer, como sea, su política de ajuste permanente. Lo dijo con una sonrisa burlona que bien podría ser un reflejo nervioso.
Es que la primera indicación de viento en contra la habían dado el JP Morgan y la calificadora Morgan Stanley. Quizás los senadores, a pesar de que varios de los gobernadores a última hora trataron de desmarcarse de lo que se estaba por votar en el Parlamento, no hicieron sino sumarse a un momento electoral en el que el habitante del territorio, el más castigado por las políticas ultraneoliberales, necesita respuestas y no promesas de un futuro incierto.
En resumen, la Cámara Alta convirtió en ley por más de dos tercios de votos una recomposición del haber jubilatorio, la emergencia por discapacidad y rechazó el veto presidencial a la declaración de emergencia a Bahía Blanca por las inundaciones. También se convalidó la reapertura de la moratoria previsional. Al mismo tiempo, se aprobó la distribución automática de los ATN –golpe a la discrecionalidad mileísta– y reformas a la distribución del impuesto a los combustibles, proyectos que pasan a Diputados. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, comenzó el mismo viernes una tarea que ya le resulta habitual, la de remolcar esos descarrilamientos que provoca el Gobierno. No es que la violencia desatada por Milei o Caputo no les hayan dado resultado antes y que incluso muchos de los maltratados terminaron bajando la cerviz cada vez que la Casa Rosada lo necesitó. Pero no todos los momentos son iguales.
Lo primero que llama la atención de Manssour Bin Mussallam es su castellano perfecto, hasta con un dejo caribeño en la entonación. Dice que siempre le atrajo América Latina y eso lo llevó a recorrer Cuba, México, y a interesarse en las culturas regionales. Que estas regiones son un espejo del mundo árabe. El joven saudita es secretario general de la Organización de Cooperación del Sur (OCS) vino para el Coloquio del Gran Sur que se desarrolló en la Universidad de Avellaneda y del que participaron intelectuales y dirigentes argentinos y latinoamericanos -entre ellos Jorge Taiana, Atilio Boron, Daniel Filmus y Ricardo Forster), aunque no vinieron todos los que estaban convocados de fuera del continente. “Los servicios consulares de la Argentina han rechazado a todos los participantes africanos e incluso a muchos de mi propio equipo en la OCS”, lamenta. Así, sin explicación oficial.
–¿Por qué razón considerás que nuestras regiones son como espejos?
–Somos dos regiones unidas más o menos por un solo idioma y una cultura similar con un deseo, un anhelo transgeneracional de unidad. Fracasó la unidad, pero el anhelo sigue existiendo. No hay otras regiones así. Como árabe, siempre me fascinó América Latina porque me reconocía en eso.
–¿A qué atribuís el fracaso de la unidad?
–Podría entrar en los temas históricos, pero yo creo que habría que hablar de herramientas y estructuras. Regis Debray dice que se habla cada vez menos de pueblo. Se habla de la gente, de la población. ¿Y cuál es la diferencia? Una población es el conjunto de individuos que ocupan un espacio. Un pueblo es una población que ha atravesado el tiempo y el espacio, y ya tiene una memoria colectiva y tiene custodia de una promesa de porvenir. La integración o la unidad requiere de fundar pueblo. Y para fundar un pueblo necesitamos tiempo. Desafortunadamente creo que todas las herramientas que hemos articulado en América Latina tal como en el mundo árabe tienen o han tenido el problema de surgir desde la afinidad ideológica o personal entre nuestros líderes.
Foto: Prensa
–¿Cuál sería el problema?
–Cambia el gobierno y el gobierno siguiente, no del mismo bando, se retira de la herramienta y se acabó la integración. Las herramientas necesitan estabilidad, sobrevivir en el tiempo y fundar pueblo. Nos hemos limitado a los acuerdos entre los gobiernos y no hemos construido puentes entre los pueblos. Una de las propuestas que tenemos desde la OCS es el programa Freyre, (Framework to Reinforce Exchanges Between Youth and Regions Through Education, Marco para Reforzar los Intercambios Entre las Regiones y la Juventud Mediante la Educación). Es en honor por supuesto de Paulo Freire y es justamente como un Erasmus (el programa de intercambio de la Unión Europea) del sur. Para tener movilidad estudiantil entre nuestros tres continentes, cosa que ni siquiera existe en América Latina como tal, ni en África, ni en el mundo árabe. Somos una organización enfocada en el sur, en nuestros tres continentes, pero no somos dogmáticos. Hay que aprender también de las experiencias exitosas en el norte como a mi juicio es la UE, países que no comparten idioma. En la UE se habla inglés y no es el idioma de ninguno de los estados miembros.
–De uno que no quiso ser.
–Y entre países que en toda su historia se hicieron la guerra. Pero tuvieron éxito, ¿por qué? Porque no empezaron por acuerdo político, lo empezaron en términos económicos, pero además, e primer lugar se dieron cuenta de que si queremos competir necesitamos trabajar conjuntamente. Y segundo, Erasmus. Cuando un joven estudia en otro país por seis meses, se erige un puente sostenible que sobrevivirá a cualquier giro geopolítico. Y eso no supimos hacerlo en el sur, en América Latina, en el mundo árabe.
–Hablemos un poco de la OCS.
–La OCS nació en enero 2020, en una cumbre internacional en la República de Yibuti, fundada en aquel momento por 27 estados. Hoy somos 28 y hay algunos que en los próximos días cumplirán los procedimientos para sumarse. Son estados de América Latina y el Caribe, África, Asia, con la convicción de que necesitábamos una herramienta nuestra, un espacio nuestro como países para cooperar. Son tres continentes, la mayor parte de la humanidad, con una diversidad extraordinaria, que comparten entre otras cosas, una historia despojo, de resistencia. Compartimos una realidad de injusticia estructural y económica. Y tenemos anhelos y aspiraciones comunes de construir un mundo mejor. Existen espacios de cooperación, como el Movimiento de No Alineados, por ejemplo. Imprescindible, pero sin capacidad ejecutiva de implementar decisiones. El G-77 más China, un espacio importante, pero una coalición dentro del marco de la ONU para negociaciones. Nuestros estados llegaron a la conclusión de que necesitábamos una herramienta, una organización nuestra con una secretaría ejecutiva capaz de implementar los programas. Es una organización intergubernamental y multilateral que no tiene un Consejo de Seguridad donde unos pocos estados toman todas las decisiones a nombre de los demás. Es un proceso completamente democrático. Tenemos una ideología que es la de la transformación y no solamente la reforma de la realidad de nuestro mundo en lo que llamamos la construcción de una Tercera Vía de Desarrollo.
–Necesito una aclaración porque me suena mucho a la Tercera Vía de Tony Blair.
–Entiendo la confusión, de hecho creo que fue un error, una equivocación, usar la palabra Tercera Vía, cuando la intención era decir una alternativa.
–Acá te habrán hablado de la Tercera Posición.
–Sí, es algo similar, y de hecho, yo le he robado algo a Perón. Hay una carta de él donde define al peronismo como «un río en el que confluyen múltiples corrientes”. La Tercera Vía es esto, un río poderoso donde confluyen múltiples corrientes que discurren, soberanas pero simbióticas, hacia un mismo horizonte. Tenemos algunos principios, las soberanías que se mencionan en la Carta Meridional (su reciente libro) y un multilateralismo solidario, equitativo y de igualdad entre las partes. Dentro de ese marco, cada país, cada pueblo tiene que encontrar sus propios caminos. Uno de los principios que articulamos es la industrialización de alto valor agregado y el desarrollo endógeno. Por supuesto, no pretendemos que la OCS es el Alfa y el Omega. Necesitamos articular otras herramientas y una de ellas tiene que ver con la capacidad financiera. La OCS está trabajando sobre la creación del Banco de Desarrollo del Gran Sur. Necesitamos nuestras propias instituciones capaces de financiar nuestros proyectos como países.
–¿Qué diferencia tendría con el banco de los BRICS?
–Nuestro enfoque es principalmente en la cooperación sur-sur concreta, tangible, sin una dimensión excesiva de geopolítica. No hay que ser un gigante económico para involucrarse. El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) es una herramienta interesante, pero sus estatutos no son muy distintos a los del Banco Mundial. Nuestra propuesta es otra, no en contradicción, sino en paralelo. Sería como el banco de los que creen en la equidad y la igualdad. Todos los bancos de desarrollo, en general, funcionan como las empresas privadas: el país que aporta más tiene más voto. En este banco, el 100% de sus acciones serán detenidas por la OCS misma. La Asamblea General de la OCS es la autoridad última del banco. No estamos intentando solo reformar el mundo, un cambio cosmético, sino cambiar las dinámicas subyacentes de injusticia, transformar nuestras sociedades. Necesitamos tener política en el sentido noble, hay que politizar. Y politizar no es hablarle a al pueblo. Es hablar con el pueblo, en el sentido de Paulo Freire, en el sentido pedagógico de conversar con el pueblo. Tenemos que reconquistar nuestra capacidad de soñar, tenemos que relegitimar el sueño dentro de la política, porque sin sueños no hay movilización y sin movilización no habrá transformación.
–La OCS también creó una plataforma para investigadores y científicos. ¿De qué se trata?
–Es una herramienta digital, GreSIS, (https://gresis.osc.int), para promover la cooperación entre investigadores del Sur Global. Está en su fase Beta, es de código abierto y brinda acceso gratuito a las universidades a una base de datos, a un repositorio de artículos, publicaciones transdisciplinarias. Se lanzó en febrero 2024 y hasta diciembre sumó más de 400.000 publicaciones y artículos. El objetivo es llegar a 3 millones en dos años. Usa inteligencia artificial para traducir instantáneamente en español, francés, inglés y árabe con una precisión de entre el 90 y 95 por ciento. No para decir «no necesitamos ya traductores humanos», pero sí permite superar la barrera lingüística inicial.
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