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Los dilemas de la moral

Los dilemas de la moral

El Gobierno se va quedando sin argumentos para hacer frente a una crisis que engloba lo político, lo económico y lo ético, no necesariamente en ese orden. Porque la sucesión de escándalos que envuelven desde al presidente Javier Milei y su hermana Karina para abajo deja en hilachas la proclama de la «moral como política de Estado» de hace apenas 42 días. Y eso repercute, cómo no, en la falta de confianza de los actores económicos, como lo reconocen sectores alineados con el «anarcocapitalismo» oficial. Y mientras no hay encuestas que no reflejen el crecimiento del rechazo a la gestión, la inflación, que se supone que era la principal expertise del presidente, muestra también un sostenido incremento y en el mes que pasó pocos dudan de que incluso con el dato amañado que entregará el Indec, superaría el 3%. Ya el índice porteño se ancló en ese guarismo para marzo, con 32,1% para los últimos doce meses.

Por un lado, el escenario judicial se convirtió en una fatalidad de la que el oficialismo no encuentra forma de escapar. Al $Libragate –la criptoestafa que comenzó con un tuit nefasto de Milei del 14 de febrero de 2025– se le adosó el de las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), el embrollo inmobiliario del jefe de Gabinete Manuel Adorni y el otorgamiento de créditos generosos del Banco de la Nación Argentina a funcionarios públicos. En cada caso, el argumento defensivo esbozado desde el oficialismo no hizo sino embarrar aún más la cancha. Para colmo, el vocero –el mismo Adorni– no puede ni abrir la boca ante la prensa y como último recurso encontró una denuncia de una ONG sobre la presunta injerencia de Rusia en medios argentinos a través de pagos a periodistas, para bocharles el ingreso a la Casa Rosada. 

Habrá que decir que en el marco de la profunda crisis económica que padece la gran parte de la sociedad, y especialmente los trabajadores, el tema de la corrupción pasó a segundo plano. Se pudo ver ese comportamiento entre la elección en la provincia de Buenos Aires en septiembre pasado y la de medio término de octubre, cuando todo parecía irse al demonio y solo una toalla arrojada en el momento oportuno salvó al Gobierno del nocaut.  Y si, el de $Libra es un asunto que tendrá sus visos de delito de guante blanco, pero los pormenores son para entendidos. Para quienes galguean para conseguir un peso y quedan atrapados en deudas impagables con bancos, aplicaciones, prestamistas e incluso los dealers del barrio, suena como algo muy lejano. Lo de Adorni indigna un poco más, porque el personaje destilaba agresión, se las daba de puro y casto y no terminaba de caer bien, aunque en la elección para legisladores de CABA terminó primero. Por poco –30,1%, sobre el segundo, Leandro Santoro, con 27,4%– pero primero.


Endeudarse para comer
Lo de los créditos del BNA sí golpea en todos los rincones. Porque es un banco que tiene  presencia en cada rincón del país, y hace mucho que no hay préstamos hipotecarios accesibles para los ciudadanos de a pie, en un contexto como el que se describió arriba, de endeudarse para comer. Las condiciones para el común suelen ser tan exigentes como para que muy pocos puedan llegar a la meta de conseguir una casa propia.

En el caso de los funcionarios «beneficiados», por lo que se conoce los montos entregados van desde un máximo de 510 millones de pesos (345.000 dólares) a Juan Pedro Inchausti, integrante del directorio de la entidad pública, hasta 111 millones (73.000) al tuitero Juan Pablo Carreira, conocido en las redes como Juan Doe y nombrado responsable de Oficina de Respuesta Oficial, una cuenta de X destinada a rebatir en esos lodos los mensajes contrarios al Gobierno. La lista incluye al jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, Leandro Massaccesi –expulsado por la titular de la cartera, Sandra Pettovello– y al joven de 24 años, Sharif Menem, nombrado director general de la Secretaría Privada de la Presidencia de la Cámara de Diputados por su tío, Eduardo «Lule» Menem.

Anclas. En el streaming Carajo, Núñez y Furiase explicaron que no es ilegal que hayan tomado créditos del Banco Nación.

Foto: Captura

La defensa que intentó el ministro de Economía, Luis Caputo, fue que no había delito y los implicados afirmaron que «no hay nada ilegal o inmoral» en conseguirse un crédito. Tiene a dos «beneficiarios» en su plantel, Felipe Núñez y Federico Furiase y no piensa pedirles la renuncia como hizo su colega. El que sí salió fuerte fue el propio presidente, en una entrevista que hizo para la TV Pública con los conductores del programa Economistas, Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira. El primero fue CEO de la multinacional Syngenta, proveedora de semillas transgénicas y agroquímicos y también jefe de asesores del expresidente Alberto Fernández; y el segundo es vocero de la ultralibertaria Fundación Faro.

En su tono de violencia incontenible, Milei despotricó contra los periodistas –dijo que «el 95% son delincuentes»–, muy suelto de cuerpo reconoció que «si hay algo que promueve la movilidad social es el crédito», pero a continuación mostró el verdadero cariz de la moral que defiende. Y que debe ser leída en función de su discurso del 1M. «Nosotros hemos definido nuestros valores morales –indicó el mandatario–, la pregunta es: ¿que hayan tomado esos créditos mató gente?». «No», se respondió. «¿Limitaron la libertad de alguna persona? ¿Violentaron el derecho a la vida?». En todos los casos la respuesta fue no. 

Sin meterse en un debate filosófico, porque por esa interpretación de la moral no pasa la cosa. Lo que genera irritación en los sectores populares que ya no pueden pagar ni la tarjeta, es que esos beneficios solo fueron para miembros de la nueva casta que está formando este Gobierno. De la que Adorni seguramente es el exponente más grosero, y los endeudados de alta gama la otra expresión de este momento del país. Y que se suman, en el caso del banco fundado por Carlos Pellegrini en 1891, a los de otra gestión conservadora como la de Mauricio Macri, cuando otorgó magnánimos empréstitos de unos 300 millones de dólares a la empresa Vicentin, con el resultado que se conoce. Todos ellos con un discurso antiestatal, pero con políticas que facilitan el vaciamiento y despojo de los bienes estatales, es decir, de la comunidad. De «la nuestra», en definitiva.

El Gobierno celebró la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares, prontamente rechazada por el gobernador de La Pampa, provincia perjudicada por el uso del río Atuel en Mendoza. Pero el clima no pinta favorable y la CGT no solo rechazó la Ley en defensa del medio ambiente, sino que llamo a una marcha el 30 de abril, en la víspera del Día de los Trabajadores, por la situación salarial.

El presidente, mientras tanto, quiere meter baza en la guerra en Oriente Medio y arriesga al país en una contienda de la que no es parte. Por más que Milei quiera ir a encender las antorchas el 21 de abril para celebrar la fundación del Estado de Israel. La suerte de Donald Trump y de Benjamin Netanyahu está ligada al resultado de su aventura en Irán. La de Milei también, porque si la economía del país sigue en picada, va a ser difícil un nuevo salvataje desde el norte.

Revista Acción, 12 de Abril de 2026

La moral del ajuste permanente

La moral del ajuste permanente

En su discurso en el Foro Económico del NOA que se desarrolló en el Hotel Hilton Garden Inn de San Miguel de Tucumán, el presidente volvió a desplegar una exégesis del pensamiento de Adam Smith, como había hecho un día antes en Buenos Aires, y ensalzó que el economista escocés, «básicamente, era un gran profesor de filosofía moral». En ese marco inscribió su lema de inauguración del año legislativo: «La moral como política de Estado». Fue una especie de clase académica de alrededor de 80 minutos en la que Javier Milei insistió en diatribas contra los «empresarios prebendarios que le ponen tonelada de guita los periodistas»; sin nombrarlo, aludió al CEO de Techint, y sugirió que hay «una carnicería» contra su Gobierno. Horas más tarde, partió en el avión oficial ARG 01 con destino a Budapest, donde se reuniría con el presidente húngaro, Tamás Sulyok, y el ultraderechista primer ministro, Viktor Orbán.

Pero la verdadera razón del viaje a Hungría era el encuentro de este sábado en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). Un club derechista que desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca funge como el gran catalizador internacional de referentes de ese sector. En la aeronave oficial tuvieron cabida su hermana, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. No se sumó, esta vez, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atribulado por estos días a raíz de la revelación de otros vuelos con fuertes cuestionamientos desde lo ético, que catapultaron investigaciones sobre la esquiva posesión de bienes materiales difíciles de sostener con sus ingresos declarados. Ni en Tucumán ni en el homenaje previo al moralista nativo de la ciudad de Kirkaldy, Milei habló sobre el «Adornigate» ni sobre la otra mancha que se extiende sobre su gestión: la criptoestafa $Libra, en la que tanto él como la secretaria general de la Presidencia aparecen cada vez más complicados.

Como si con estos «contratiempos» no fuera suficiente, a esto se le suma que los datos de la inflación, la desocupación y la caída en picada de la imagen presidencial también golpean en Balcarce 50, por más que el mandatario intente barrer debajo de la alfombra. O la AFA vuelva a ser noticia por las investigaciones judiciales contra la cúpula. Con un combo, además, en que la guerra en Irán golpea de lleno en la estrategia económica del ministro Luis Caputo, por el lado del incremento del precio del petróleo, de insumos básicos para la producción agrícola como la urea, y el riesgo que las bravuconadas del presidente contra Teherán terminen por meter al país en un conflicto en el que no tiene arte ni parte, por más que ese sea el deseo y hasta la necesidad política del Gobierno, como ya no callan sus voceros más belicosos, entre ellos la senadora Patricia Bullrich, que dan como probada la intervención de agentes de Irán en este ataque y en el de la AMIA.

Durante el acto en conmemoración de los 34 años del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, Milei dijo que ese hecho «es una herida en el pueblo argentino, en la comunidad judía y en los cimientos morales de nuestra sociedad» y añadió que desde entonces el país enfrenta al terrorismo y subrayó que «Israel es un aliado estratégico de nuestro país y, por eso, reafirmamos nuestro compromiso porque creemos que es lo correcto. Llevamos la moral como política de Estado», dijo. 

Es la economía…
Lo llamativo, a esta altura, para quienes tienen algo de memoria es el argumento recurrente no solo para justificar las medidas que busca imponer la élite conservadora, a 50 años del golpe, sino también la justificación para cuando todo sale mal, como inevitablemente ocurre. Esta semana, Luis Caputo trató de explicar las razones por las cuales la inflación viene en aumento, a pesar del discurso presidencial en contrario. «Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses», dijo en el 21° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas. Bien al estilo del «veníamos bien y pasaron cosas» de Mauricio Macri en 2018, que fue usado para explicar la mochila de la deuda con el FMI que el propio Caputo dejó como legado de su primer paso por la administración pública. El caso es que mientras el titular de Economía ensaya alambicadas explicaciones sobre el por qué de la escalada inflacionaria y estira algunos meses el famoso dato de que el IPC dará «con un cero coma», Milei sostiene que en realidad ya estamos en ese escenario y «todo marcha de acuerdo al plan», con una inflación mayorista que a él le da con un 0 adelante. 

En las calles, sin embargo, pasan otra película y la población de a pie está dando, según coinciden varias encuestas, muestras de repudio a la palabra oficial. Crece, en este contexto, el rechazo al Gobierno, y lo más destacable es que esos guarismos se dan incluso entre votantes de La Libertad Avanza. También se registra mayor cantidad de respuestas que reflejan cansancio sobre los mensajes acerca de la «batalla cultural» mileísta. Es que el incremento en los niveles de morosidad crediticia señalan que no hay más lugar para seguir pedaleando las deudas con tarjetas para comprar artículos esenciales: alimentos y medicamentos. Es así que productos como la carne ya son un lujo para gran parte de los argentinos.

A todo esto, en la oposición peronista se siguen cruzando invitaciones a unirse a algún tipo de alianza para enfrentar al oficialismo ante un previsible clima de mayor deterioro social y carencia de presentación que esté en condiciones de defender a los caídos del sistema, que son cada vez más, pero están más invisibilizados en las cuentas oficiales que provienen del Indec caputista. Hay quienes pretenden extender el convite hasta la vicepresidenta, notoria negacionista de los crímenes de la dictadura.

Uno que también percibe para dónde están soplando los vientos es el expresidente Macri. En un acto que se realizó el pasado jueves en Parque Norte, azuzó a sus seguidores que aún están en el PRO, el partido que fundó en 2007, a volver del letargo para plantarse de cara al 2027. Ninguneado por LLA, que como un Pacman le va comiendo a sus acólitos, está buscando un lugar bajo el sol sin distanciarse de la base ideológico-política conservadora. En realidad, quiere competir en el espacio del oficialismo para negociar mejores lugares ante una eventual candidatura de Milei o, si todo se termina de ir al demonio –por causas económicas o «morales»–, encabezar a ese sector de la sociedad que jamás votaría a alguien con el menor atisbo de peronista. «El PRO no viene a cuestionar el rumbo, señores. Viene a completarlo». Y para que no queden dudas, agregó: «No vamos a hacer oposición, no vamos a boicotear ninguna ley que haga bien al país, no vamos a darle ninguna excusa al populismo para volver. Eso no va a pasar nunca».

Revista Acción, 23 de Marzo de 2026

Con mediación de Pakistán, Trump e Irán aceptan una tregua de dos semanas

Con mediación de Pakistán, Trump e Irán aceptan una tregua de dos semanas

Donald Trump anunció en la cuenta de su Red Truth Social que acepta un alto el fuego por dos semanas mediado por las autoridades pakistaníes, y una hora después también la dirigencia persa se mostró dispuesta sentarse a discutir condiciones para un acuerdo duradero. En principio, ambas partes reconocieron los pedidos del oponente: Trump de los 10 puntos del pliego de condiciones persa -dato no menor- y Teherán de los 15 estadounidenses.

Los pakistaníes, la otra gran potencia nuclear de la región asiática, y la única musulmana, había estado intentando un acercamiento entre las partes luego de haber organizado una cumbre con representantes de los gobiernos de Turquía, Arabia Saudita y Egipto en Islamabad, que se realizó en los últimos días de marzo.

«Los esfuerzos diplomáticos para la solución pacífica de la guerra en curso en Oriente Medio avanzan de manera constante, firme y decidida, con el potencial de lograr resultados sustanciales en un futuro próximo. Para que la diplomacia siga su curso, solicito encarecidamente al presidente Trump que prorrogue el plazo dos semanas», había posteado temprano el primer ministro pakistaní Muhammad Shehbaz Sharif.

«Pakistán, con toda sinceridad, solicita a sus hermanos iraníes que abran el estrecho de Ormuz durante un período equivalente de dos semanas como gesto de buena voluntad. Asimismo, instamos a todas las partes en conflicto a que observen un alto el fuego en todas partes durante dos semanas para permitir que la diplomacia logre la terminación definitiva de la guerra, en aras de la paz y la estabilidad a largo plazo en la región”,

No fueron los únicos que intentaron durante todo el fin de se semana y este frenético martes detener la locura que amenazaba desatar Trump. Desde mandatarios de todo occidente hasta la ONU, el Papa León XIV y los cardenales estadounidenses. Quizás una de las razones para esta bajada de cambio de la Casa Blanc, sin embargo, haya sido el ataque de Israel a las vías férreas y sobre todo al puente de Kashan, que forma parte de una conexión clave para la Ruta de la Seda con la ciudad china de Xinjiang, inaugurada a fines de 2025.

Las Fuerzas de Defensa Israelí estuvieron advirtiendo durante todo el día a la población de que no se acercaran a vías y a los puentes ferroviarios porque eran objetivos a bombardear, cosa que luego hicieron y anunciaron en sus redes como un logro. Pero eso representa un golpe directo contra China (¿una línea roja tal vez?) que se supone que Trump no debería dejar pasar. Es que el debate de fondo en esta aventura que comenzó el 28 de febrero es hasta dónde está dispuesto a acompañar a Benjamin Netanyahu y sus continuas provocaciones al margen -y en contra- de los intereses estadounidenses.

Como sea, y a pesar de información veraz de que aviones B-52 ya habían partido desde a base aérea RAF Fairford, del Reino Unido para iniciar algún tipo de operativo de alta letalidad, y cuando faltaba poco para el plazo que había impuesto antes de “destruir una civilización”, el presidente de EEUU decidió aceptar el convite pakistaní. Una salida que se le ofrece para un berenjenal en el que se metió solito y ya le esta costando múltiples rechazos externos y también internos.

“Tras conversaciones con el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir de Pakistán, quienes me pidieron que detuviera el ataque esta noche contra Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral! El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la consecución de un acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán y la PAZ en Oriente Medio”, escribió.

“Recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que constituye una base viable para la negociación. Estados Unidos e Irán han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el Acuerdo. En nombre de los Estados Unidos de América, como Presidente, y también en representación de los países de Oriente Medio, es un honor que este problema de larga data esté cerca de resolverse”, concluyó.

Minutos más tarde, el canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció que Teherán también aceptaba los términos del acuerdo que presentó Pakistán, con la condición de que cesen los ataques -se entiende que tanto de EEUU como de Israel- y se compromete a liberar el paso por el Estrecho de Ormuz “en coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán”.

Como suele decirse, esto no es un caso cerrado ni mucho menos, sino una “noticia en desarrollo”. Porque las condiciones que pretendía EEUU eran prácticamente una rendicion incondicional y un desarme total. Las condiciones iraníes, que Washington acepta discutir, incluyen:

1—Compromiso con la no agresión.
2—Continuación del control de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
3—Aceptación del enriquecimiento de uranio.
4—Levantamiento de todas las sanciones primarias.
5—Levantamiento de todas las sanciones secundarias.
6—Terminación de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
7—Revocación de todas las resoluciones de la Junta de Gobernadores.
8—Pago de indemnización a Irán.
9—Retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región.
10—Cesación de la guerra en todos los frentes, incluyendo la lucha contra Hezbolá en el Líbano.

Habrá que ver en qué quedan, finalmente. En todo caso, Irán queda mejor parado.

Tiempo Argentino, 7 de Abril de 2026

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra

Como todo lo que hacen los capitostes ultraderechistas que gobiernan el Estados Unidos y países “amigos”, no sólo tiran a la banquina a quienes ya no les sirven, sino que gozan de hacerlo con un grado de humillación ostensible. Fue lo que hizo el secretario de Guerra estadounidense con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, y otros dos altos mandos de las Fuerzas Armadas, echados sin mayores explicaciones este jueves. Tres que se suman a otros 23 oficiales “retirados” en 14 meses de gestión. En medio de las mayores amenazas contra Irán y cuando el presidente Donald Trump jura que desplegará tropas en el país persa, al que pretende volver “a la Edad de Piedra” si no aceptan antes de este lunes sus condiciones para una rendición, no suena a que todo esté marchando de acuerdo a algún plan en la aventura desatada con Israel el 28 de febrero pasado. De hecho, las fuerzas iraníes acaban de voltear dos aviones militares -un F-15 y un A-10- y dos helicópteros Blackhawk y los estadounidenses buscaban desesperadamente a uno de los pilotos antes de que lo encontraran los iraníes.

No es mucho lo que se dijo sobre la exoneración del general George, convocado por el jefe del Pentágono para pedirle el retiro de manera inmediata. Sólo un mínimo agradecimiento “por servicios prestados”. Pero lo que nos e dijo impacta profundamente. Nadie echa el DT de un equipo que según Trump está ganando y en dos o tres semanas volverá a casa con los objetivos cumplidos. Más bien, desde los pasillos de los cuarteles se deslizo, con bastante verosimilitud, que la cúpula militar está en absoluto desacuerdo con la ofensiva militar. Temen otro desastre como lo fueron las dos décadas en Afganistán e Irak. Dos países que, por cierto, no tenían ni la población ni el nivel de desarrollo que alcanzó Irán.

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra
El jefe del Estado Mayor del Ejército, general Randy George, fue echado por Hegseth sin mayores explicaciones.

Se entiende así que, como detalla Eric Calcagno en su columna, en la Casa Blanca -y en Tel Aviv- vean como el real objetivo la destrucción del aparato científico, tecnológico y militar de Irán. De una parte importante de los expertos nucleares se había encargado Israel en junio pasado. En lo que va de esta guerra la destrucción de universidades de alto nivel y de las instituciones de formación van en el mismo sentido. Ya que se está demostrando una resistencia que no se esperaban con armamento muy sofisticado de factura propia, la única forma de terminar con una cultura milenaria como la persa sería emular los romanos hicieron con Cartago: enterrar al país una alfombra de sal para que nada vuelva a crecer.

Mientras tanto, los que demuestran haber vuelto a la Edad de Piedra son los líderes extremistas israelíes, que festejaron en esta semana la aprobación en el Parlamento de una ley que castiga con la pena de muerte a los palestinos hallados culpables de delitos considerados por un tribunal militar como actos terroristas. Sólo a palestinos, no así a colonos que ocupan ilegalmente sus territorios por acciones similares. Ellos serían juzgados por jueces civiles.

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra

Al conocerse esa decisión ampliamente votada en la Knesset -celebrada con champagne por su principal impulsor, el supremacista ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir- el titular de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, convocó a una huelga general, que tuvo alto acatamiento en Hebrón, Ramallah y Nablus. A los rechazos en la mayoría de los países occidentales se sumó la ONU. Hubo quien recordó que la pena capital no se suele aplicar en Israel y señalan que la última persona en ser ejecutada fue, en 1962, el criminal nazi Adolf Eichmann, que estuvo viviendo en Argentina hasta que agentes del Mossad lo capturaron en la localidad bonaerense de San Fernando para ser juzgado.

Este jueves, la administración Trump pidió la renuncia también de la fiscal general, Pamela Bondi. La rubia abogada hasta no hace tanto considerada “amiga leal” del magnate inmobiliario, quedó mal parada con la gestión de la crisis de los Archivos Epstein. No porque haya abierto totalmente los expedientes, más bien los intentó cajonear todo lo que pudo. Pero ella era un fusible de una crisis que en gran medida, para los analistas, explica la sumisión que Trump demuestra para con las apetencias expansionistas del primer ministro Benjamin Netanyahu. Una sumisión que ya le costó las renuncias de varios fieles seguidores del movimiento MAGA, como el exdirector de Contraterrorismo, Joe Kent. Dentro de ese club de ExMAGAs se dice que Trump no ceja en su voluntad de sostener a Israel hasta la ultima gota de sangre estadounidense.

En reemplazo de Bondi, interinamente quedó en funciones Todd Blanche, el número dos de esa cartera. Dejó el prestigioso estudio Cadwalader, Wickersham & Taft para abrir un bufete y ser abogado de Trump en un juicio penal en que el reo terminaría condenado por 34 cargos, el hombre funge como incondicional del Salón Oval.

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra

Foto: Agencia Noticias Argentinas

En lugar de George, Hegseth designó a Chris LaNeve, hasta ahora su asistente. Los otros despedidos del jueves son el general David Hodne, titular del Comando de Entrenamiento y Transformación, y el otro es el jefe de capellanes del Ejército, el general de división William Green Jr.

Un artículo de a principios de marzo del periodista independiente Jonathan Larsen en la plataforma Substack muestra denuncias de suboficiales que se quejaban de un comandante que les dijo que la guerra de Irán “es parte del plan de Dios” y que Trump fue «ungido por Jesús para encender la señal en Irán para provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra». Hay quienes sostienen que el extremismo religioso de Hegseth, que se autodefine como un Cruzado, no resulta compatible con otras interpretaciones sobre el rol de los militares en Estados Unidos.

Teherán, a todo esto, denunció que aviones estadounidenses e israelíes bombardearon nuevamente las inmediaciones de la planta nuclear de Bushehr. «Debido a la onda expansiva y la metralla, uno de los edificios anexos de la central eléctrica resultó dañado y, lamentablemente, uno de los empleados del departamento de seguridad física de la central falleció en el acto», cita la agencia Europa Press. El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, advirtió sobre los riesgos de una fuga radiactiva ante nuevos ataques.

La OTAN no teme al socio atlántico

Donald Trump no puede con su genio y volvió a emprenderla contra los líderes de la OTAN por negar su apoyo contra Irán. No contento con haberlos humillado con Groenlandia y por dejarlos solos contra Rusia en Ucrania, ahora les refriega que “son un tigre de papel”, y amenaza con dejar la organización atlántica.

El primero en no sumarse a la aventura iraní fue el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Pero también Alemania, Francia e Italia están avisando que ya no les mueve el amperímetro la violencia verbal del socio del otro lado del océano. Emmanuel Macron le pidió “estar a la altura” de los compromisos, algo similar a lo que reclaman desde Berlín. Giorgia Meloni, más cercana ideológicamente a las ultraderechas, ironizó: “Genial… ¿Entonces deberíamos cerrar sus bases, cortar el comercio o simplemente asaltar McDonald’s?”

Lo de Sánchez va por otro lado. Cuestiona a Israel en Gaza y a EE UU en Irán y lo tildan de “la némesis de Trump en Europa”.

Tiempo Argentino, 5 de Abril