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Campaña en clave de confrontación

Campaña en clave de confrontación

El presidente Javier Milei inauguró el pasado viernes en el estadio Atenas de La Plata la campaña electoral de la alianza La Libertad Avanza (que incluye al PRO, pero sin nombrarlo) con un discurso que complementa el mensaje sintetizado en una bandera una semana antes en Villa Celina: «Kirchnerismo Nunca Más». En términos prácticos, esto sería «polarización o muerte». Y deslizó varias frases en las que quedó claro que su enemigo declarado es el actual gobernador, Axel Kicillof, sobre quien descargó varios de sus epítetos preferidos. De paso, presentó a sus candidatos para cada sección electoral y a quienes serán sus estrellas en la lista de diputados nacionales, José Luis Espert y Diego Santilli.

En un discurso en el que obvió cualquier mención a dos de los más graves problemas que aquejan a su Gobierno –el desmadre de variables económicas en las últimas semanas y el avance de la investigación por la criptoestafa $Libra– se subió a un drama que impacta en la sociedad, el escándalo por el fentanilo contaminado, que ya habría provocado un centenar de muertes.

La frase presidencial ante una tribuna enfervorizada fue: «¿Acaso les parece que el juez que tiene la causa sea justo el hermano del ministro de Salud de Kicillof? Ese es el modelo del amiguismos, corrupción, encubrimiento y crimen que ya destruyó el país y que no quieren soltar en esta provincia a pesar de todo el daño que causa». El magistrado que lleva adelante el caso, Ernesto Kreplak, efectivamente es hermano del titular de la cartera de Salud provincial, Nicolás Kreplak. La pregunta es: ¿qué tiene que ver eso con la causa, si el organismo de control en estos temas es de jurisdicción nacional?

El caso estalló a raíz de una observación sobre muertes sospechosas que profesionales del Hospital Italiano de la capital bonaerense detectaron proveniente de la aplicación del opioide. La investigación del juez Kreplak llevó el origen a ampollas distribuidas por el laboratorio HLB PHARMA, propiedad de Ariel García Furfaro, un empresario que tiene vinculaciones con sectores del peronismo.

El caso del fentanilo es casi un símbolo del momento político que se vive en el país. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se paseó por programas de tevé «amigos» para señalar culpas en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), pero quedó pedaleando en el aire. «La Anmat falló, porque el señor que tiene el laboratorio es un amigo del poder y logró que el poder le permitiera hacer esto», dijo, y buscó explicar las supuestas ventajas de dejar que los médicos recomienden determinados medicamentos en base a su conocimiento. 

Más allá de lo insólito de semejante debate, el «Coloso» trastabilló ante Jonatan Viale cuando venía diciendo que la culpa de la tragedia era de la «Anmat kirchnerista» y el comunicador, al que no se puede acusar de opositor a esta gestión precisamente, le recordó que la partida había sido elaborada en diciembre de 2024, es decir, el control estaba a cargo del actual Gobierno. El periodista Ari Lijalad, por su parte, reveló que el organismo al que Sturzenegger pretende eliminar aprovechando estas muertes, había detectado irregularidades en Laboratorios Ramallo, donde se fabricaba el fentanilo, desde días antes de haber producido esa partida letal, y las autoridades no hicieron nada.

Color violeta
En el fragor de una campaña de medio término que se avizora como la más áspera de las últimas décadas, el oficialismo ensaya una agresiva estrategia de cara a las urnas el 7 de septiembre y sobre todo el 26 de octubre. Así, sobrepasó los límites al alterar declaraciones de Kicillof para que parezca estar diciendo algo que no dijo, en un video difundido en las redes por el vocero presidencial y el propio mandatario.

Asimismo, las definiciones de cara a la carrera electoral suscitaron reacciones y rupturas en el arco de la derecha. Un espectro conservador que no acepta la sumisión motorizada por el expresidente Mauricio Macri. Lo expresó quien fuera su embajador en China y que ya había ocupado el mismo puesto diplomático en Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea durante el menemismo, Diego Guelar.

Haciendo un poco de historia, y tras recordar que de ser «un partido municipal» el PRO se convirtió en la referencia de la centroderecha a nivel nacional, Guelar apeló a brulotes típicos de esta época para cuestionar a Mauricio Macri por haber entregado ese espacio a la Libertad Avanza en el acuerdo que selló con Karina Milei para la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Formalmente, el exembajador fue expulsado de esa fuerza política por «haber faltado el respeto» al expresidente. En favor de Macri habría que decir que algunos de sus acólitos ya lo habían abandonado, como es el caso de los diputados Diego Santilli y Cristian Ritondo o los intendentes Diego Valenzuela y Guillermo Montenegro, que no dudaron en vestirse de violeta para mostrar su adhesión al paleolibertarianismo. Oponerse tal vez lo hubiera dejado más desamparado.

La que no quiso cruzarse de vereda fue la exgobernadora bonaerense y actual diputada María Eugenia Vidal, quien recorrió canales para contar que su propuesta, sin dejar de ser antiK, busca una alternativa fuera de LLA. Una «ancha calle del medio» que no termina de consolidarse.

Bastante más lejos de la avenida General Paz, que Vidal atravesó para competir con suerte dispar ante ambos públicos, un grupo de gobernadores plantea una oferta electoral que tiene puntos de contacto con esa percepción del momento actual. El santafesino Maximiliano Pullaro, el jujeño Carlos Sadir, el santacruceño Claudio Vidal, el chubutense Ignacio Torres y el cordobés Martín Llaryora armaron un frente al que denominaron Provincias Unidas con el que esperan articular los intereses diversos del Interior en el Congreso que se viene. Se trata de distritos con un fuerte componente agropecuario e industrial, como Córdoba y Santa Fe, junto con otros donde la minería y la energía explican parte sustancial de su economía.


Voces de provincias
Torres, que integra el PRO, había cuestionado la alianza con LLA alegando que «ir al resguardo de los vencedores es muy sencillo, es tomar atajos e ir a la cómoda». Pullaro, radical, dio profesión de fe antiK estas semanas al decir en una entrevista que el mejor Gobierno desde 1983 había sido el de Raúl Alfonsín y el peor el de Néstor Kirchner. Llaryora, del peronismo cordobés, sacudió el avispero cuando anunció un aumento para los jubilados provinciales del 84,21% y un bono de 100.000 pasos para los que tengan ingresos menores a 1.300.000, a cobrar desde el viernes 15 de agosto.

Todos ellos, hay que decir, bancaron hasta ahora la gestión de Milei y sus legisladores nacionales fueron clave para aprobar las leyes que pidió o para impedir que le bloquearan los vetos a las que no le gustan a la Casa Rosada. La que hizo un mea culpa de ese apoyo fue la diputada Margarita Stolbizer. «A la luz de lo que lo que pasó, siento que pequé un poco de inocente. En aquel momento era razonable que votara la Ley bases en general sin prever lo que iba a pasar después», dijo la diputada por el GEN, un desprendimiento de la UCR –donde militó desde 1983– que se alinea en el bloque Hacemos Coalición Federal.

Quizás esta respuesta sirva para explicar el nerviosismo de los mercados, del oficialismo y de parte de la oposición «amigable». Ya no estamos en aquel momento inaugural de Milei. Desde entonces pasaron cosas y el electorado que lo está padeciendo tiene la palabra.

Revista Acción, 17 de Agosto de 2025

La provocación permanente

La provocación permanente

La foto de referentes del pacto electoral bonaerense de La Libertad Avanza con el PRO en Villa Celina, La Matanza, vestidos de uniformes con buzos color violeta, es una síntesis de la estrategia de campaña que propone la ultraderecha para las próximas contiendas del 7 de septiembre y el 26 de octubre: banalización del Nunca Más −un hito fundacional de la democracia argentina− con el enemigo que vislumbran necesario para aglutinar fuerzas: el kirchnerismo. Fue el mismo día en que desde el barrio porteño de Liniers el obispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en su homilía por el día de San Cayetano, lanzó un mensaje que antagoniza con todo lo que el paleoliberalismo plantea desde la Casa Rosada. «Somos custodios y guardianes de la vida de los demás, de los más pobres, de los más débiles, de los ancianos que siguen esperando una jubilación digna. Somos custodios de los discapacitados y de todos los enfermos. No podemos desentendernos de los que sufren. No podemos desentendernos de los que revuelven los tachos de basura buscando algo para comer, que no lo hacen porque les gusta, lo hacen por necesidad».

La trabajosa alianza entre el partido fundado por Javier Milei y el de Mauricio Macri −que implica la dilución del que había creado el expresidente en 2005− es una coincidencia de objetivos cada vez más explícita al punto que parecieran competir por ver quién se muestra más comprometido con ese plan de impiedad. Un recuento no necesariamente en orden de aparición muestra de qué se está hablando. El jefe de Gobierno porteño anunció el lunes pasado que se impondrá una multa a quienes remuevan la basura de los contenedores ubicados en la Ciudad. La vocera de Jorge Macri, quien fuera titular de la Oficina Anticorrupción durante la gestión de Mauricio Macri, Laura Alonso, fue un paso más allá y reposteó el anuncio con un lacerante aviso. «Hasta $900 mil de multa si te gusta hurgar la basura en la Ciudad. Sí, leíste bien».

https://twitter.com/lauritalonso/status/1952374245452837044

A eso, entre otras lindezas, respondió García Cuerva, atento a lo que viene ocurriendo con tanta «batalla cultural» amenazante desde los medios afines al Gobierno nacional y los trolls pagos con dineros públicos que inundan las redes sociales.


Las redes y la calle
En esa disputa, por ejemplo, este mismo lunes, el primer mandatario esbozó un argumento que marcó tendencia para sostener que el programa económico no está causando los estragos que desde muchos sectores −incluso la Iglesia católica− denuncian. «Si fuera cierto que la gente no llega a fin de mes, la calle tendría que estar llena de cadáveres».

En esas mismas redes muchos advirtieron el sesgo antihumano de ese silogismo, pero más aun la negación de lo que ocurre. Solo bastaría recorrer las calles de las grandes ciudades y ver que, como nunca antes, hay miles de personas, entre ellos niños, que no tienen otro lugar donde vivir. Y otros que solo encuentran algo de comida revolviendo en los contenedores. ¿Hay cifras oficiales de muertos por hambre? Organizaciones no gubernamentales estiman que 63 personas murieron de frío en todo el país este año, 13 de ellas solo en CABA. ¿Pero de hambre?

Una forma de negar el drama es perseguir a los que hurgan en los recipientes con multas que evidentemente no podrán pagar. Esa era la posición que el exasesor de Milei Ramiro Marra había planteado durante la campaña por las legislativas de la ciudad. Multar a los «fisuras», como despectivamente los llamó.

Otra es expulsar con malicia burlona a quienes ocupan terrenos baldíos para armarse un refugio, como alardeó a fines de junio el intendente marplatense Guillermo Montenegro, uno de los que buscó aparecer en la foto de LLA en La Matanza. Es decir, barrer debajo de la alfombra para que todo parezca marchar de acuerdo al plan.

La otra maniobra consiste reprimir con brutalidad cuanta protesta se vea en las calles. Lo hicieron el martes fuerzas federales en la manifestación de organizaciones civiles y personas con discapacidad contra el veto a la Ley de Emergencia que había aprobado el Congreso. Lo repitieron 24 horas después, con una abrumadora cantidad de agentes, contra jubilados y especialmente periodistas que cubrían la habitual marcha de los miércoles. En estos casos, la medida se amparó, como es ya habitual desde el inicio de la gestión LLA, en el supuesto reclamo de parte de la población contra los cortes de tránsito. Se sabe que de la promesa de «garantizar el derecho a circular» nacióen parte del apoyo que entronó a Milei en 2023, como antes, en 2015, lo había hecho con Macri. Lo paradójico es que las calles alrededor del Congreso resultan ahora cortadas por los propios efectivos de seguridad, que superan en número y parafernalia a los manifestantes.

Represión como estrategia. Como cada miércoles, las fuerzas policiales mostraron su sesgo violento contra los manifestantes.

Foto: Getty Images


El Palacio
Adentro del palacio legislativo, mientras tanto, en una maratónica sesión no exenta de chicanas e intentos de bloqueo del oficialismo, el Gobierno se llevó una catastrófica derrota. Fueron 12 votaciones clave en un momento en que las noticias en la economía y en la política, ante la cercanía de los test de medio término, no resultan tan claras en favor de las derechas extremas. Con el agregado de que un grupo de gobernadores armó Provincias Unidas, un carril «por el medio» que busca evitar la trampa de la polarización que plantea LLA.

Los diputados dieron media sanción a la Ley de Financiamiento Universitario (158 votos a favor) y de Emergencia Pediátrica, llamada Ley Garrahan (159 votos). Al mismo tiempo, la Cámara Baja rechazó cinco DNU: disolución de organismos en Economía, reforma en la Secretaría de Transporte, organismos de Cultura y del Banco de Datos Genéticos, y el régimen de excepción a la Marina Mercante. También se emplazó a las comisiones a que traten de manera obligatoria los proyectos de coparticipación de ATN e impuestos a los combustibles, uno sobre el Alzheimer, otro sobre la emergencia en Ciencia y Tecnología y uno especialmente sensible para el presidente, como es el del funcionamiento de una Comisión investigadora para tratar la estafa $Libra. Doce a uno, se alegraban en la oposición, que contó esta vez con la ayuda de mandatarios provinciales ahora reacios a sostener al oficialismo, aunque al mismo tiempo temen por lo que harán algunos de esos parlamentarios ante el anunciado veto presidencial.

Para ver este clima social ambivalente es interesante apuntar que en esta misma semana integrantes del Conicet se movilizaron en el edificio del Polo Científico de la Ciudad de Buenos Aires en reclamo de mayor presupuesto para el área. El streaming desde aguas profundas del cañón submarino de Mar del Plata reveló que los científicos del Conicet pueden hacerse virales sin apelar al insulto o la descalificación. Se destacó el impacto que provocaron los hallazgos de la vida acuática a miles de metros de profundidad. La gran protagonista fue la «estrella de mar culona». Los manifestantes regalaban al público que se acercaba a curiosear la protesta galletas con forma de la famosa estrella y souvenirs con las mismas características realizados con impresora 3D. Muchos ciudadanos celebraban desde los balcones de las cercanías al impresionante edificio del barrio de Palermo y se oían bocinazos de apoyo de los automovilistas que circulaban por las calles adyacentes.

Para entender cómo golpeó en el Gobierno esta seguidilla de malos tragos baste decir que en la noche del viernes, el presidente Milei decidió hablar por cadena nacional. Con estudiado ímpetu defendió los vetos habidos y por haber en el altar del superávit fiscal y tras fustigar nuevamente a la dirigencia política, dejó una frase que resaltaron todos los medios: «Si quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante».

En las urnas se verá en unos días qué Argentina tiene más relevancia electoral. La que apuesta por un país con progreso, desarrollo tecnológico, altos estándares de salud y empatía con niños y mayores, o la de la indiferencia, el individualismo y la disgregación.

Revista Acción, 11 de Agosto de 2025

Disputa en la calle y el Congreso

Disputa en la calle y el Congreso

Una buena síntesis de los tiempos que corren en la primera mitad de 2025 puede ser la de la multitudinaria marcha del 4 de junio que aunó en la Plaza del Congreso a los jubilados de cada miércoles con militantes de organizaciones feministas, de discapacitados, científicos del Conicet y profesionales del Hospital Garrahan, mientras el Parlamento debatía medidas de resguardo para todos los sectores que se manifestaban, al tiempo que en pantalla partida se podrían ver las declaraciones de una diputada ultralibertaria ninguneando la profesión médica y el ministro de Salud emitiendo un mensaje de la misma calaña en relación con el presupuesto para el sistema público nacional.

La manifestación demostró que se necesita voluntad política para sumarse a un reclamo que por cotidiano, parece quedar solapado bajo la alfombra de otros temas acuciantes, pero fragmentados. Lo que se vio en estos últimos miércoles es que cuando solo se moviliza un grupo de jubilados, las fuerzas de la represión se solazan en su brutalidad, con un amplio despliegue de efectivos y parafernalia militar. Cuando se trata de multitudes, se cuidan de guarecerse y no generar conflictos que podrían escaparse de su control. Si el mensaje del Gobierno, tanto en campaña como desde su primer día en la gestión, es que venía para impedir los cortes de calles y liberar el tránsito –con lo que se ganó el apoyo de una parte importante de la ciudadanía–, lo concreto es que los mismos uniformados son los que cortan la circulación en vastas zonas de la ciudad en un intento por evitar una imaginaria toma del Congreso.

Segunda cuestión: nuevamente la Cámara Baja aprobó proyectos de ley que el presidente Javier Milei asegura que va a vetar. Estas propuestas tienen algunas diferencias con la aprobada, y vetada, en septiembre pasado. Establece un aumento del 7,2% en las jubilaciones, eleva a $110.000 el bono para el haber mínimo y extiende la moratoria previsional por dos años, pero dice puntualmente de dónde se pueden sacar los fondos: del voluminoso y secreto presupuesto de la SIDE y de la derogación de la exención del IVA a directores de empresas y de Ganancias a sociedades de garantías recíprocas. La novedad fue que hubo radicales y macristas que apoyaron la iniciativa en disidencia con sus bloques. Cuando se estaba por votar la emergencia en el Garrahan, diputados de La Libertad Avanza (LLA) y el PRO, sin embargo, dejaron la sesión sin quorum. En esa dicotomía se juega la posibilidad de refrendar el proyecto de ley –que todavía no pasó por el Senado, por cierto– si luego fuera vetado con la excusa de defender la solidez fiscal.

Diputados. Aprobaron proyectos que aumentan las jubilaciones, reponen la moratoria previsional y declaran la emergencia en discapacidad.

Foto: @DiputadosAR


Deshumanización
La cuestión cultural: aunque parezca otro tema desgastado, no está mal volver sobre el telón de fondo de la deshumanización que implica el neoliberalismo. Una teoría que tiene como herramienta a la economía, como el propio Milton Friedman decía, pero el objetivo político el ensalzamiento del individuo como motor de la civilización. Lo expresó claramente un funcionario que a la madre de un niño con discapacidad le dijo que «el Estado no tiene la culpa» de esa condición y tampoco tiene por qué subvencionarle el peaje en una autopista.

El ministro de Salud, Mario Lugones, expuso conceptos similares en el reciente encuentro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham Summit 2025), con el ruido de fondo de los reclamos de los trabajadores del hospital pediátrico seguramente más reconocido de América Latina. «No se puede decir que todo el mundo tiene derecho a todo, es todo una mentira», lanzó. Pero la frase que más impactó fue otra. «No gestiono emociones, gestiono números. No se trata de cuántos médicos se queden con sueldos miserables ni de cuántos niños mueran esperando atención. El déficit fiscal no se negocia».

https://www.instagram.com/reel/DKiRojZspUz

La diputada Lilia Lemoine señaló en otra de sus inefables intervenciones televisivas, en esta ocasión referida a los médicos: «Entiendo que tengan sueños y que quieran estudiar lo que les gusta (pero) si mientras estás estudiando no te das cuenta de que los médicos están mal (…) Podes estudiar lo que quieras, pero que sepan que cuando elegís una carrera tenés beneficios y perjuicios (…) tenés que separar tus sueños de tu realidad». Criterio este que, si no fuera porque la abrumadora mayoría de quienes se inclinan por esa profesión tienen vocación de ayudar al prójimo, llevaría a que en algún momento no hubiese a quien recurrir en caso de una simple enfermedad.

https://twitter.com/C5N/status/1930296384680271915

Este pensamiento, que pretende una comunidad dispersa y sin conexión, se sostiene en un concepto básico que filósofos como Enrique Dussel desbarataban con el simple argumento de que el humano nace siendo el más desvalido de los seres vivos. Y que necesita muchos años de cuidado y atención hasta que puede desenvolverse por sí mismo. Esto quiere decir que incluso el más fanático y jactancioso palolibertario necesitó del cariño o al menos la solidaridad de otro humano para llegar a estos días.

La sociedad argentina había entendido,luego de la dictadura cívico-militar, que los fundamentos con los que construía su democracia, con aspiraciones de definitiva, eran de los más altos valores humanos. Lo decía el líder de la UCR, Raúl Alfonsín, en la campaña que lo llevó a la presidencia, en 1983. «Con la democracia se come, se cura y se educa». Era una promesa electoral para rechazar la violencia que se había vivido, pero que se fue deshilachando en los últimos años a medida que las capas más privilegiadas se fueron apropiando de una parte cada vez más grande de la torta a repartir, y que podían pagarse nichos de educación y salud privados mientras desfinanciaba el sistema público.

El Gobierno de Milei se ofrece como una última palada para enterrar ese sueño de un país para todos que, guste o no, de alguna manera está ligado a la construcción de una economía que permita la movilidad ascendente y la existencia de una clase media instruida y con aspiraciones, factores que ostensiblemente se fueron reduciendo aceleradamente. El que lo explica de un modo preciso es el periodista Carlos Pagni, una de las voces más lúcidas del universo conservador argentino. «Hay que mirar este fenómeno del achicamiento de los sectores medios, que es crucial para el estilo de democracia que puede tener un país», dijo.

En otro terreno, el lunes la titular del Partido Justicialista, Cristina Fernández de Kirchner, mantuvo una extensa entrevista con Gustavo Silvestre en C5N donde, entre otras consideraciones, anunció su candidatura a diputada provincial por la tercera sección electoral bonaerense. En una suerte de cabeza a cabeza con el sistema judicial y el grupo de comunicadores que pide a gritos que la declaren culpable en la Causa Vialidad y le impidan presentarse a cargos electivos por el resto de sus días, la Corte suprema avisó que rechazaba la recusación que había presentado contra uno de sus tres integrantes, Ricardo Lorenzetti. Queda así despejado el camino hacia una sentencia definitiva en una causa que ya tiene algo más de nueve años.

Revista Acción, 8 de Junio de 2025

Cayó la ficha

Cayó la ficha

Una síntesis de la semana que pasó en la frenética Argentina de estos días dejaría estos temas de tapa –vaya antigüedad– en orden de presentación. El lunes se destacan las presiones de algunos sectores sobre el Gobierno para que avance la aprobación de la ley de Ficha Limpia, que impediría la postulación para cualquier cargo de la expresidenta Cristina Fernández. Ese mismo día, el ministro Luis Caputo habla de utilizar los «dólares que los argentinos tienen debajo del colchón» para incentivar la economía nacional, un blanqueo sin ley que abre las puertas al lavado de dinero más escandaloso, mientras, por otro carril, negociaba con supermercados para evitar aumentos en los precios. El martes, la Oficina del Presidente (OPRA) informa que en un «exitosos operativo» los cinco opositores venezolanos refugiados en la embajada argentina en Caracas «fueron trasladados a suelo estadounidense». El miércoles, al tiempo que en el Vaticano comenzaba el Cónclave para elegir al sucesor de Francisco, en el Senado nacional se rechazaba el pedido de comparencia de la hermana presidencial, Karina Milei, y del titular de Economía, para dar explicaciones sobre la criptoestafa $LIBRA. Poco después, caía la ley que, según el kirchnerismo, buscaba proscribir a la presidenta del Partido Justicialista. El jueves, el estadounidense Robert Francis Prevost era ungido papa. Este viernes, las acusaciones cruzadas entre el PRO y La Libertad Avanza, los dos espacios derechistas, se potenciaban de un modo tan áspero que cualquiera podría pensar en una ruptura irreversible. Pero en estos «tiempos líquidos», diría el polaco Zygmunt Bauman, nada es definitivo.

Todo a perdedor
El tema Ficha Limpia fue una apuesta del PRO que impulsó la diputada bonaerense Silvia Lospennato y en la que basa su campaña para legisladora porteña en representación del PRO. El video en un programa del canal TN sobre su decepción al enterarse de que la propuesta perdió por un voto –porque a último momento se dieron vuelta los senadores de Misiones– fue pasto para memes de todo calibre. La indignación contra Javier Milei que mostró a las pocas horas ante cada micrófono que le pusieron delante fue de antología. Las encuestas no dan bien para mantener el invicto en el distrito que el partido fundado por Mauricio Macri gobierna desde 2007, donde LLA se juega a destronar a su rival en ese lado del espectro político con el vocero Manuel Adorni a la cabeza de su lista. Pero hasta el propio Macri, en el canal A24, le echó una palada de tierra a las aspiraciones de Lospennato, que no sabía cómo acomodarse junto a su jefe partidario, que mira cómo salvar los papeles junto a LLA en la provincia de Buenos Aires.

Si bien el discurso público sostenía que la ley que en Brasil impidió que Lula pudiera ser candidato en 2018 era para «limpiar la política de corruptos», no era un secreto para nadie que tenía nombre y apellido. Tanto que la tapa de Clarín en su edición de papel del día siguiente puntualiza que «con la ayuda de los misioneros, Cristina zafó en el Senado».

Este viernes circulaba que el hombre fuerte de la provincia mesopotámica, Carlos Rovira, habría admitido un arreglo con el Gobierno nacional.

Gobernadores. Ziliotto, Kicillof, Pullaro, Frigerio, el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, Torres y Jalil en Paraná.

Foto: NA


La represión de cada miércoles
Esa portada de Clarín ilustra claramente la otra problemática que, mientras tanto, ocurría este jueves. Venezuela y Estados Unidos daban versiones contrapuestas sobre la salida de los refugiados. El secretario de Estado, Marco Rubio, se había jactado de una operación «precisa para rescatar» a los opositores, Milei hablo de una «extracción», un término algo más militar. Venezuela, en tanto, señaló un acuerdo para que salieron tranquilamente de la sede diplomática que, por otro lado, estaba bajo custodia de Brasil, porque Buenos Aires y Caracas rompieron relaciones en julio del año pasado.

Sería una impostura que una administración anarcocapitalista como la que sostiene Milei busque meterle la mano en los colchones a los argentinos. O que vaya a presionar a las grandes cadenas de comercialización para que no incrementen los precios al costo de pisar las paritarias con sus trabajadores. Sería redundante señalar que el ajuste que iba a ser sobre «la casta» recae en asalariados y jubilados. Que este miércoles volvieron a ser reprimidos en la clásica marcha en reclamo por sus ingresos. Esta vez hubo mas ferocidad y el cura «Paco» Olivera fue uno de los que sufrió el castigo de las fuerzas federales a cargo de Patricia Bullrich.

Otra joya de este tiempo líquido: la ministra de Seguridad había firmado el martes su adhesión a LLA. Un nuevo salto en su carrera política que le recordaron con sorna sus hasta un rato antes correligionarios. Lo único que parece permanente en ella es su vocación de ajustar jubilaciones y pensiones y en reprimir a los descontentos.

Ese mismo día, en Paraná, seis gobernadores de distintos espacios se juntaron para hablar de modelos de desarrollo y economías regionales. Convocados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), se vieron las caras el mandatario local, Rogelio Frigerio, el santafecino Maximiliano Pullaro, el pampeano Sergio Ziliotto, el catamarqueño Raúl Jalil, el rionegrino Ignacio Torres y el bonaerense Axel Kicillof. La «cumbrecita» sirvió para atenuar resquemores en pos de estrategias contra políticas nacionales que asfixian a quienes no se quieren someter mansamente. Sobrevolaba, por cierto, el proyecto de Super-IVA que estudia el Gobierno nacional y que sería una aspiradora de recursos provinciales y municipales en manos de autoridades que ya demostraron un amplio poder extorsivo para abrir la mano.

El jueves, hubo fumata blanca en el Vaticano y el mundo recibió el anuncio de que el nuevo papa será Robert Francis Prevost, nacido en Chicago, pero con su carrera eclesiástica hecha mayormente en Perú. El nombre que eligió para su nuevo rol, León XIV, despertó al principio la algarabía del presidente, que posteó en su cuenta de X la figura de un pontífice con la cabeza de un león realizada con Inteligencia Artificial, un recurso habitual en el mandatario. «Las fuerzas del cielo han dado su veredicto de modo claro. No más palabras Sr. Juez», dice el texto. Se ve que alguien reparó en el significado del nombre porque desde la OPRA postearon luego un largo documento en el que formalmente celebran al sucesor de Francisco. En el último párrafo le advierten: «Anhelamos que la voz del papa resuene con fuerza en la defensa de los pilares que han sostenido la civilización: la vida, como don principal; la libertad, como don sagrado del Creador; y la propiedad privada, como fundamento de la responsabilidad personal y del desarrollo de los pueblos».

Es que León XIII, el inmediato antecedente de Prevost, y cuyo papado se extendió desde 1878 hasta su muerte, en 1903, fue el autor de la encíclica Rerum Novarum, de 1891, que consagra la Doctrina Social de la Iglesia y aboga por los derechos laborales y la justicia social. Si algo quiere decir un cardenal apenas es ungido obispo de Roma, la clave está en el nombre que elige. Se supo qué quiso decir Jorge Bergoglio cuando pasó a ser Francisco. León XIV habló claramente. Y ya despertó rechazos.

Revista Acción, 10 de Mayo de 2025