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Donald Trump quiere su guerra con Venezuela y la UE con Rusia

Donald Trump quiere su guerra con Venezuela y la UE con Rusia

Donald Trump insiste en que una guerra con Venezuela sigue siendo posible, liberó unos 300GB de los archivos del fallecido Jeffrey Epstein, mientras los europeos deciden un empréstito megamillonario para sostener la guerra en Ucrania, aunque se quedaron con las ganas de apropiarse de los fondos rusos congelados en Bruselas y dan vueltas para firmar un acuerdo con el Mercosur. Si hubiera una postal de este momento de occidente no habría mejor imagen que la de Bill Clinton en un jacuzzi con un recuadrito negro que oculta algún rostro comprometedor, ligada a los chacareros venidos a la capital belga en sus tractores para arrojar bosta ante el edificio de la Unión Europea en rechazo a las negociaciones con el bloque sudamericano.

En declaraciones a NBC News, el inquilino de la Casa Blanca no descartó una guerra contra el país caribeño y lanzó una frase bien esclarecedora: “(Maduro) sabe exactamente lo que quiero. Lo sabe mejor que nadie”. Un par de días antes dijo que si el gobierno venezolano quería que se levantara el bloqueo total y completo a petroleros sancionados frente a sus costas, tendría que devolver “a los Estados Unidos de América todo el petróleo, la tierra y otros activos que previamente nos robaron». La referencia es a empresas expropiadas hace 20 años por el chavismo. Desde Caracas, Delcy Rodríguez, la vicepresidenta, le respondió que si quería el petróleo tendría que pagarlo. Otra respuesta provino del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien arguyó que de usar un criterio semejante, América Latina le debería decir que devuelvan Texas, California y todo el sur de EE UU.

El caso es que este viernes el departamento de Justicia publicó miles de fotos, videos, un libro de contactos y cientos de evidencias del caso Epstein. Los demócratas, que activaron la denuncia como un modo de presión sobre Trump, terminaron denunciando un sesgo en las revelaciones que salieron en los medios, ya que el expresidente Clinton (1993-2001) es uno de los mandamases dentro de ese partido, junto con su esposa Hillary Rodham. Y en algunas de las fotos se lo ve vestido con ropas femeninas. Además de él, aparecieron fotos de Mick Jagger, Michael Jackson, Woody Allen, más del propio Trump y hasta alguna de Noam Chomsky con Epstein. Por cierto, no todas indican alguna relación “impropia”, ya que el hombre era una figura del jet set. Pero las del líder demócrata no son precisamente inocuas.

Donald Trump quiere su guerra con Venezuela y la UE con Rusia

Del otro lado del Atlántico, mientras tanto, los jefes de estado de la Unión Europea y, hay que decirlo, del Reino Unido -que terminó de irse de ese club en 2020- buscan desesperadamente un lugar bajo el sol en este nuevo diseño del mundo que lleva adelante la Casa Blanca. Así, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viene agitando las aguas para usar unos 300.000 millones de euros de los fondos rusos depositados en custodia de Euroclear para apoyar a Ucrania. Los 27 no pudieron torcer la voluntad, en primer lugar, de Bélgica, la sede de ese organismo, que considera -con argumentos incontrastables- que una decisión así terminaría con la credibilidad del euro, de Europa y ahuyentaría a inversores del resto del planeta.

Finalmente, la decisión mayoritaria en la UE fue “conceder una ayuda de 90.000 millones de euros a Ucrania para 2026-2027”, según publicó el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en X. Para el canciller alemán, Friedrich Merz, es un mensaje a Vladimir Putin de que debe terminar con la guerra.  El primer ministro húngaro, el ultraderechista Viktor Orban, otro de los que nunca estuvo a favor de tomar el dinero ruso, puso en negro sobre blanco de qué viene ese préstamo. “Por primera vez en la historia de la Unión Europea, 24 Estados miembros han concedido conjuntamente un préstamo de guerra a un país no perteneciente a la Unión. No se trata de un detalle técnico, sino de un cambio cualitativo. La lógica de un préstamo es clara: quien presta dinero lo quiere de vuelta. En este caso, la devolución no está vinculada al crecimiento económico ni a la estabilización, sino a la victoria militar”. Y agregó: “Para recuperar este dinero, Rusia tendría que ser derrotada (…) Un préstamo de guerra inevitablemente hace que sus financiadores se interesen en la continuación y la escalada del conflicto, porque la derrota también implicaría una pérdida financiera. (…), ya no se trata solo de decisiones políticas o morales, sino de duras restricciones financieras que empujan a Europa en una dirección: la guerra”.

Donald Trump quiere su guerra con Venezuela y la UE con Rusia

El presidente ruso se sometió a una maratónica rueda de prensa y respondió preguntas de los ciudadanos, una práctica habitual en esta parte del año. Después de castigar el ego de los dirigentes -entre ellos el secretario de la OTAN, Mark Rutte, otro belicista empedernido- el mandatario ruso dijo tranquilamente: «¿De qué hablas cuando hablas de prepararte para la guerra con Rusia? ¿Sabes leer? ¿Has leído la Estrategia de Seguridad Nacional de EE UU? No menciona a Rusia como adversario. EE UU es el principal patrocinador de la OTAN. ¿Y aun así, el secretario general de la OTAN la está preparando para la guerra? Es simplemente falta de competencia profesional básica».

Legitimidades conducentes

El secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene su ofensiva contra el gobierno venezolano y como parte de esa estrategia dijo  que en el país caribeño hay “un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con terroristas que amenazan la seguridad de Estados Unidos”. Todo esto tras señalar que Caracas -viejo discurso que por estas tierras también se estila, aunque referido a líderes locales- colabora con Irán, Hezbollah y el terrorismo en general.

No es la primera vez que sobre Nicolás Maduro se utiliza el brulote de ser un gobierno ilegítimo. De hecho, el diputado Juan Guaidó (¿alguien sabe qué es de su vida?) había sido reconocido como el único legítimo de Venezuela entre 2019 y 2023.

Pero si de legitimidades se trata, Washington y occidente en general tienen un problemita en Ucrania, donde Volodimir Zelenski tiene el mandato cumplido desde mayo de 2024. Si persiste en el poder es por una ley que impide desarrollar elecciones mientras el país está en guerra. Según sondeos algo informales, quizás la paz no pinta bien para el excomediante, que además está acosado por denuncias de corrupción que llegaron, por ahora hasta la puerta de su despacho en Kiev.

Sucede que para Rusia tampoco es un aliciente firmar cualquier acuerdo con el inquilino (¿ocupa?) del Palacio Mariyinski. No cuesta mucho entender que sería papel mojado para el sucesor legal de Zelenski. Ya hubo experiencias en ese sentido cuando el entonces presidente Leonid Kuchma firmó el acuerdo Minsk I en 2014.

Es así que este sábado Vladimir Putin ofreció a Ucrania un cese el fuego el día que se celebren comicios. Donald Trump le recordó varias veces a Zelenski que su mandato está cumplido y hace una semana declaró a Político que “están utilizando la guerra para no celebrar elecciones, pero creo que el pueblo ucraniano debería tener esa opción». Y añadió: “Hablan de democracia, pero llega un punto en que ya no es una democracia».

Zelenski adujo haber “escuchado insinuaciones de que nos aferramos al poder o de que yo personalmente me aferro a la presidencia, y que por eso la guerra no termina. Para ser sincero, esto es una narrativa completamente inadecuada”. Su argumento es que «no se pueden celebrar elecciones en territorios no controlados por Ucrania, temporalmente ocupados”.

El enviado ruso Kirill Dmitriev se reunió en Florida con los representantes de Estados Unidos, Steve Witkoff y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner.

Tiempo Argentino, 21 de Diciembre de 2025

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón es politóloga, diputada autonómica y portavoz nacional del Bloque Nacionalista Gallego. Fue candidata a la Presidencia de la Xunta en las elecciones de 2024, cuando el BNG consiguió el mejor resultado de su historia en el Parlamento de Galicia, logrando 25 bancas sobre 75. Actualmente lidera el principal grupo de la oposición. De visita en Buenos Aires para estrechar vínculos con la comunidad gallega local, junto con Adolfo Pérez Esquivel participó de un homenaje al escritor Alfonso Castelao. Se dio unos minutos también para visitar a Cristina Fernández de Kirchner y para hablar con Tiempo de cómo se ve el mundo en estos momentos de tanta convulsión desde tierras gallegas.

“Hemos venido a un acto muy emocionante porque estamos en el 75º aniversario de la muerte de Castelao, que es el gran dirigente no solo del movimiento histórico que yo represento, sino que es un gran referente para todos los gallegos y gallegas”, arranca entre el apurón de acceder a entrevistas radiales y el regreso de su paso por San José 1111. Por la mañana había mantenido un encuentro con el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.

«Queríamos ver cómo está la alternativa a Milei. Desde el punto de vista ideológico, Milei está en nuestras antípodas y además pienso que representa una parte del experimento que está viviendo el mundo en el que se quiere ver hasta dónde la sociedad es capaz de sufrir recortes, de sufrir un deterioro de las condiciones de vida, la defensa de lo público, la destrucción del Estado. Todo eso en marco del auge de extrema derecha. Que podamos tener entre las fuerzas que representamos una alternativa frente a eso es importante. Fortalecer que el odio, el miedo, la crispación, no son el camino por el que tenemos que construir la sociedad, sino desde la solidaridad, desde el debate y desde reconocer que podemos tener ideas diferentes, pero formamos parte de una misma sociedad.

-Una característica de estas derechas extremas es el odio contra algunos movimientos latinoamericanos especialmente. Pero, sectores que se identifican como de izquierda tampoco son muy afines por ejemplo a Cristina Fernández, o Evo Morales, ni qué decir de Nicolas Maduro. Venezuela casi que es un latiguillo.

-Nosotros somos una fuerza política yo diría que muy atípica en el contexto estatal y europeo, ya que el BNG es una fuerza que desde su fundación en el año 1982 ha mantenido una serie de principios para nosotros muy importantes, y uno de ellos es el antiimperialismo y la solidaridad internacional. En el análisis que hacemos del mundo decimos que no nos corresponde a nosotros decir lo que tienen que hacer los argentinos, ni los uruguayos, ni los brasileños, sino que cada pueblo tiene que decidir en libertad.  Y es cierto que la mirada que a veces hay desde Europa hacia América es un poco colonialista y hay un cierto sentimiento de superioridad que nosotros nunca hemos vivido ni compartido. Al contrario, durante mucho tiempo la izquierda latinoamericana, cuando la socialdemocracia europea demostró su fracaso como proyecto alternativo, ha sido un elemento que ha inspirado a una parte de nuestra acción política. No es traspasable lo que pasa en América con nuestra realidad, pero sí ha demostrado que había otra izquierda posible.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-En España y también acá -se vio en la reciente campaña- hay candidatos que fueron atacados y denigrados por tener o haber tenido relaciones con gobiernos como el de Venezuela, como si eso de por si fuera una suerte de delito.

-Nosotros podemos tener relaciones con cualquier otro movimiento político sin que la derecha nos tenga que decir que es lo que está bien y lo que es lo que está mal. Lo que me parece asombroso es la presencia que tiene, por ejemplo, Venezuela en el debate del Estado español. Que no es casual, porque hay grandes intereses económicos y empresas que han sido perjudicadas por los procesos que se han dado en Venezuela. Nosotros, que no somos confesionales de ningún movimiento político, lo que decimos es que los venezolanos tienen derecho a decidir su futuro, a escoger su gobierno y a escoger su camino. En las últimas décadas, la política es la defensa de la soberanía de los pueblos, que es la defensa de la democracia, el derecho del pueblo a poder decidir. Hemos visto con buenos ojos los movimientos que han cuestionado al imperialismo yanqui. En este momento se está viendo que Estados Unidos con Trump quiere volver a demostrar que son ellos los que mandan.

-Decías que algunos intereses fueron afectados en Venezuela, también lo fueron en Argentina con la nacionalización de YPF o de Aerolíneas, que estaban en manos de empresarios verdaderamente indefendibles.

-Nosotros decimos “si la preocupación es la democracia, ¿Cómo es posible que el Estado español tenga relaciones con Marruecos?”.  Solo hablan de democracia cuando hay petróleo por medio. Les preocupa el petróleo y su negocio. Nuestra posición ha sido y va a seguir siendo que los venezolanos son los que deben decidir su futuro. Pero también es lógico que tengamos espacios de diálogo con fuerzas políticas distintas para analizar lo que está pasando en un momento en que estamos viendo cambios estructurales muy profundos. Y quizás no estamos sabiendo analizar la profundidad de los cambios productivos, geopolíticos.

-Y los cambios en el poder global que se están produciendo aceleradamente.

-Creo que todo lo que está pasando en este momento detrás tiene una cuestión geopolítica de primer nivel, que es la disputa entre Estados Unidos y China por quién va a protagonizar el próximo periodo. Estados Unidos está perdiendo la batalla desde el punto de vista económico y también de tecnológico. El peligro es que cuando fallan esas dos patas, la alternativa puede ser una guerra para mantener su poder militar.

-Le tengo más miedo a eso por el tema de Rusia, que para Europa se ha convertido en el gran enemigo.

-El análisis que nosotros hacemos es que realmente Estados Unidos y la OTAN, que es su instrumento, tienen exigencias que nos parecen absolutamente fuera de lugar. ¿Cómo puede ser que Estados Unidos les pida a los países europeos que suban al 5% el gasto militar cuando no lo hacen en Estados Unidos? Ellos gastan mucho menos, cuando Europa tiene una capacidad militar muy superior a la de Rusia. Yo creo que estamos viviendo una gran mentira para intentar convencer a los gobiernos.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-El de Pedro Sánchez parece resistirse algo ¿o no?

-Sí, yo entiendo esa reflexión, pero en principio firmó el 5% y luego le ha dicho que va a cumplir los compromisos con la OTAN, pero en el 2030, que va a retrasar. Lo que yo creo es que hay que cuestionar la propia existencia de la OTAN, porque nosotros no tiene sentido. El Estado español debería salir de la OTAN, hay que apostar a que la Unión Europea no esté subordinada a los intereses de Estados Unidos. Es algo que nosotros no compartimos como estrategia para el futuro de toda esa región europea y que nos afecta directamente. En este momento se está debatiendo el próximo presupuesto comunitario y lo que nos están diciendo es que va a haber recortes sociales, recortes en los apoyos a sectores estratégicos como la agricultura, la pesca, y todo para alimentar la industria militar.

-¿Qué hablaron con Cristina? Si es que se puede saber.

-No hay ningún secreto. Hemos reflexionado sobre lo que significa el lawfare, que no afecta solo a Cristina, sino a otros líderes de la izquierda latinoamericana, y que es una perversión de la democracia y un peligro para que puedan construirse a alternativas frente a toda esa derecha y la extrema derecha. Creo que hay un interés muy grande porque en América Latina no se consoliden gobiernos que defiendan la soberanía de sus países frente a Estados Unidos. Hemos reflexionado mucho sobre la geopolítica, la verdad es que Cristina tiene una cabeza política privilegiada y además, con una experiencia que evidentemente le dan un conocimiento de todo lo que está pasando. También hemos conversado sobre Galicia, ya que los orígenes de Cristina están allí también. Le hemos contado un poco la situación que tiene este momento el BNG, que somos la segunda fuerza política en Galicia, que estamos aspirando a llegar a la presidencia y poner en marcha un proyecto transformador. Ha un trato muy respetuoso, ha sido muy cercana y bueno, evidente Cristina es una cabeza política muy muy importante. 

Tiempo Argentino, 23 de Noviembre de 2025

Juegos de guerra en Polonia, mientras Israel avanza sin freno

Juegos de guerra en Polonia, mientras Israel avanza sin freno

Mientras Occidente se encamina alegremente a profundizar el baño de sangre en el Este de Europa y ensaya piruetas para disimular el genocidio en Gaza, en otra vergonzante expresión de servilismo, Argentina se sumó a Paraguay y los gobiernos ultraderechistas de Israel, Estados Unidos y Hungría contra una resolución de la Asamblea General de la ONU de respaldo a la solución de Dos Estados que aprobaron 142 naciones el viernes. La votación del representante argentino coincidió, por cierto, con los de Micronesia, Nauru, Palaos, Papúa Nueva Guinea y Tonga, en esa particular interpretación de los vínculos con el mundo que entiende el presidente Javier Milei. La “Declaración de Nueva York” había sido presentada por Francia y Arabia Saudita y aparece en un momento dramático por la brutal ofensiva israelí en Medio Oriente que ya causó más de 64.000 muertos y cuando en Europa crecen las tensiones luego de la incursión de una veintena de drones presumiblemente rusos en territorio de Polonia.

A la hambruna en Gaza y la matanza indiscriminada de civiles en la Franja se agregaron estos días un ataque en Doha contra miembros del grupo de resistencia islámico Hamas que estaban analizando el acuerdo de cese el fuego propuesto por la administración Donald Trump, y la detención de cerca de dos millares de palestinos en la localidad de Tulkarem. El primer ministro Benjamin Netanyahu, que ordenó esta semana la evacuación total de la ciudad de Gaza, firmó el jueves un plan para la construcción de unas 3000 viviendas en abierto desafío a las leyes internacionales y desde Maale Adumim dijo claramente cuál es el objetivo: “Dijimos que no habría un Estado palestino y, de hecho, no lo habrá. Este lugar nos pertenece”. Por las dudas, mostró la inauguración de un paseo bautizado Donald Trump, en honor “al mejor amigo que Israel tuvo nunca en la Casa Blanca”.

El presidente estadounidense, en tanto, se hamaca entre los acuerdos no explicitados que alcanzó en Alaska con Vladimir Putin y el belicismo desenfrenado de los europeos, que aprovecharon el incidente de los drones para amenazar con todo tipo de represalias contra Rusia, que podrían incluir más paquetes de sanciones económicas. En el discurso del Estado de la Unión que dio el martes en Estrasburgo la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen detalló una serie de medidas para avanzar contra Rusia que podrían incluir la apropiación de activos incautados desde el 22 de febrero de 2022 para la compra de armamento destinado a Ucrania.

Curiosamente, el mensaje de Von der Leyen fue en inglés, cuando ninguno de los países de la UE habla esa lengua. El Reino Unido se fue de la Unión definitivamente en enero de 2020, tras el referéndum del año anterior, aunque sí es miembro de la OTAN, la organización militar atlántica. Como sea, los líderes europeos -Keir Starmer, Emmanuel Macron y Friedrich Merz a la cabeza- pusieron el grito en el cielo cuando Varsovia se quejó por la caída de los drones. Sonó a una excusa formidable para ir con más castigos contra Moscú. Pero Trump les puso un freno en un carta que difundió en su red Truth: “Estoy dispuesto a imponer importantes sanciones a Rusia cuando todas las naciones de la OTAN hayan acordado y comenzado a hacer lo mismo, y cuando todas las naciones de la OTAN dejen de comprar petróleo a Rusia”. Luego agregó que si se aplicara entre un 50 y un 100% de aranceles a los productos chinos la guerra terminaría rápidamente. “China tiene un fuerte control, e incluso dominio, sobre Rusia, y estos potentes aranceles romperán ese dominio”.

Los jefes de Estado tampoco tienen tanto para poner sobre la mesa. Macron, que enfrenta una crisis política por el rechazo a los siderales ajustes que pretendía imponer el renunciante primer ministro François Bayrou -que no superó el voto de censura parlamentario este lunes- no tiene grandes esperanzas de que la Asamblea le apruebe la designación de Sébastien Lecornu. Las bravuconadas en política exterior le permiten seguir en el candelero, pero esa es una estrategia de corto alcance.

Juegos de guerra en Polonia, mientras Israel avanza sin freno

Starmer, por otro lado, tenía este sábado las calles londinenses virtualmente copadas por una masiva manifestación ultraderechista convocada por Tommy Robinson, un activista xenófobo que viene creciendo en la consideración popular en base a un discurso antiislámico y contra la inmigración. En la marcha de ayer, que tenía el lema “Unite the Kingdom” («Unir al Reino», un juego de palabras con el nombre de la nación) se movilizaron unas 110.000 personas, según la Policía Metropolitana. La señal del impacto de esta tendencia la da el corrimiento perceptible del laborista Starmer a posiciones antiinmigración.

A todo esto, este mismo viernes el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció la operación «Centinela Oriental» para responder a “las continuas violaciones del espacio aéreo” como el vuelo de “numerosos drones rusos” sobre Polonia del 10 de septiembre. Este mismo día se iniciaron ejercicios militares entre Rusia y Bielorrusia en la frontera polaca denominadas Zapad 2025. Todo tranqui por esos lados. 

Tiempo Argentino, 14 de Septiembre de 2025

Desde Alaska, se sirvieron algunos platos fríos

Desde Alaska, se sirvieron algunos platos fríos

Por ahora es un misterio qué diablos arreglaron Donald Trump y Vladimir Putin en la íntima charla que mantuvieron por cerca de tres horas en la base militar Elmendorf-Richardson, de Alaska. Pero no estaría mal entender algunas cosas que pasaron esta semana como parte del libreto establecido entre ambos. O de las cartas que se van mostrando.

Como se dijo en estas páginas, el presidente de EE UU anunció ese mismo viernes que había informado a Volodimir Zelenski de lo que se había charlado para un posible acuerdo de paz en Ucrania y dijo que lo recibiría el lunes en el Salón Oval. Pero los líderes europeos gastaron llamadas desesperadas ese domingo para pedir que los no dejaran afuera. La foto que circuló por las redes brevemente fue la del inquilino de la Casa Blanca de frente, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Finlandia -Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Keir Starmer, Alexander Stubb- del otro lado del escritorio, aceptando, sumisos, las reprimendas del boss, con un mapa al costado donde se ven los territorios ucranianos incorporados a Rusia.

El escenario recordó aquella foto de una cumbre de la OTAN de 2018 en Bruselas en la que la entonces canciller Angela Merkel, apoyada en un escritorio, parecía estar reprendiendo a Trump, como acojonado en su silla. Bien dicen que la venganza es un plato que se come frío.

Y esta vez la imagen trascendió luego de cuatro semanas en que el jefe de la Casa Blanca obligó a que Von Leyen -Europa, vamos- aceptara un acuerdo comercial con aranceles de 15%, el compromiso de compra de unos 750.000 millones de dólares en gas estadounidense y de invertir 600.000 en territorio de Estados Unidos

En un reportaje a la cadena Fox, Trump insistió el martes en que Ucrania no debe formar parte de la OTAN y sorprendió diciendo que la Unión Soviética y luego Rusia tenían razón en exigir que la organización militar atlántica no debería estar en sus fronteras. Poco antes había ordenado desplegar buques de guerra en aguas del Caribe y aplicó la excusa del narcotráfico para emitir una nueva amenaza contra el gobierno bolivariano. Rusia tiene estrechos lazos y acuerdos militares con Venezuela, y para EE UU América Latina es el “patrio trasero” al que se pretende aferrar en medio de su derrumbe en otros lares. De modo que el mensaje sería: “la OTAN fuera la frontera rusa y Rusia fuera de mis fronteras”. En mayo pasado, Nicolás Maduro estuvo en Moscú para celebrar los 80 años del fin del nazismo y Putin le abrió las puertas al ingreso a los BRICS.

El miércoles, mientras desde todo el planeta llueven manifestaciones de rechazo al genocidio en Gaza y y el Ejército convoca a 60.000 reservistas para la ocupación total, Trump ensalzaba la figura de Benjamin Netanyahu en una entrevista con el programa radial The Mark Levin Show. Pero como no puede con su genio, usó una alabanza un tanto fuera de lugar habida cuenta del pedido de captura del Tribunal Penal Internacional contra el ultraderechista para un autoelogio desmesurado: «(Netanyahu) es un héroe de guerra. Supongo que yo también lo soy. A nadie le importa, pero también lo soy. Quiero decir, yo planeé aquello». Se refería al ataque a la central nuclear iraní de Fordow del 22 de julio al que sus propios acólitos repudiaron por mostrar una suerte de sumisión a las estrategias de Israel.

Este sábado se informó la detención de Serhii Kuzientsov, un oficial del servicio de inteligencia ucraniano (SBU) de 40 años al que se sindica como el coordinador del atentado al gasoducto Nord Stream, que puso fin al transporte de gas a bajo precio de Rusia a Alemania, en septiembre de 2022. El hombre, que tiene todos los boletos para ser considerado un perejil en este entramado de altos intereses geopolíticos, fue capturado en Rimini, la patria chica del genial Federico Fellini. Lo detectaron, dice la información, precisamente tras haber comprado un ticket de avión para ir de Polonia a Italia.  

Tiempo Argentino, 24 de Agosto de 2025