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Crisis en Ucrania y el nuevo mundo de Xi Jinping y Putin

Crisis en Ucrania y el nuevo mundo de Xi Jinping y Putin

Luego de una charla telefónica de más una hora, según el comunicado oficial de la Casa Blanca, el presidente Joe Biden advirtió que EE UU y la OTAN darán “una respuesta decisiva” si Rusia invade Ucrania. “No hubo un cambio fundamental en la conversación”, agrega el informe, y aunque aclara que el diálogo seguirá, insistió en que Washington no descarta “otros escenarios”.

Biden también mantuvo reuniones con los aliados de EE UU para tratar la crisis en el Este europeo, este viernes. Según el informe oficial, fueron de la partida los jefes de gobierno del Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Rumania, más el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. Otra vez dejaron afuera al presidente de Gobierno de España, Pedro Sánchez.

En medio de un clima de tensión verbal creciente, el mandatario francés dialogó nuevamente ayer con Putin, no presencial como el lunes sino de manera virtual. Según el Elíseo, ambos coincidieron en avanzar en la senda de implementar los acuerdos de Minsk sobre la región ucraniana del Donbás. Una de las explicaciones del canciller ruso sobre la escalada de estas últimas semanas se relaciona con la negativa de Ucrania a poner en marcha esa iniciativa.

Ese plan se firmó hace exactamente 7 años en la capital bielorrusa y tenía como objetivo solucionar la crisis en Lugansk y Donetsk, y estipula mayor autonomía para esas regiones rusoparlantes y el respeto a su identidad, entre otras cuestiones. Kiev, desde 2014, busca “ucranizar” al país a como dé lugar y ese es un argumento para generar tensiones separatistas y una invitación a que Rusia intervenga para proteger a población a la que considera hermana. Pero ese esquema es del agrado de EEUU por otras razones: es que básicamente fue pergeñado por el llamado “Cuartero de Normandía”: Alemania, Francia, Rusia y Ucrania. En esta, queda afuera Estados Unidos.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se volvió a quejar ayer de que las advertencias sobre una invasión rusa «provocan pánico y no ayudan» y reclamó ver pruebas firmes sobre el ataque inminente del que habló el asesor de seguridad de Casa Blanca, Jake Sullivan. Zelenski percibe mayor peligro para la economía en esa escalada verbal que en los tanques rusos. La semana pasada, el vocero del departamento de Estado, Ned Price, había flaqueado ante un periodista de la agencia AFP que le pidió pruebas sobre un presunto video para mostrar un ataque de bandera falsa que estaría filmando la inteligencia rusa para justificar una invasión.

Como sea, esta andanada de alertas sirvió para ocultar en los medios occidentales el documento que el viernes anterior habían firmado, antes de la inauguración de los Juegos de Invierno de Beijing, Putin y el presidente chino Xi Jinping. En unas 5000 palabras, se trata de una declaración de principios sobre las relaciones internacionales “en una nueva era para el desarrollo sostenible global”. Nada menos que un rediseño del mundo.

Desde el vamos, el texto plantea reglas de juego claras para “la multipolaridad, la globalización económica, el advenimiento de la sociedad de la información, la diversidad cultural, la transformación de la arquitectura de gobernanza global y el orden mundial”. Y puntualiza que ningún país tiene derecho a imponer a otro “sus propios estándares democráticos (…) corresponde únicamente al pueblo del país decidir si su Estado es democrático”.

También indica que tanto Rusia como China proponen regirse por un sistema basado en reglas, pero a diferencia de Washington, las reglas “deben ser las de las Naciones Unidas” y todos los organismos de participación internacional.

En lo específicamente relacionado con la geopolítica, Rusia reconoce la existencia de una sola China con Taiwán como una de sus provincias, al tiempo que China reafirma el derecho de Rusia a que la OTAN no se expanda hacia el Este europeo y le exigen a la organización atlántica que “abandone sus enfoques ideologizados de la Guerra Fría”. 

Más aún, ambos gobiernos –que se comprometen a “una amistad sin límites y sin áreas prohibidas de cooperación”- se muestran preocupados “por la asociación de seguridad trilateral entre Australia, los Estados Unidos y el Reino Unido (AUKUS), que prevé una cooperación más profunda entre sus miembros en áreas que involucran la estabilidad estratégica, en particular su decisión de iniciar la cooperación en el campo de submarinos de propulsión nuclear”.

A renglón seguido alertan sobre “los planes de Japón de verter en el océano agua contaminada con energía nuclear procedente de la planta nuclear destruida de Fukushima y el posible impacto medioambiental de tales acciones”.   «

Bolsonaro va a Moscú

Un tramo fundamental del documento chino-ruso habla de profundizar la asociación estratégica dentro del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) para “promover la cooperación ampliada en tres áreas principales: política y seguridad, economía y finanzas, e intercambios humanitarios». De movida, el presidente brasileño Jair Bolsonaro confirmó su viaje oficial a Rusia para la próxima semana. Luego de palabras de compromiso a favor de la paz en el mundo y para tranquilizar al gobierno de Kiev, el gobernante ultraderechista destacó la importancia de los fertilizantes rusos para la agricultura brasileña.

«Fui invitado por el presidente Putin; Brasil depende en buena parte de los fertilizantes de Rusia, de Bielorrusia; llevaremos un grupo de ministros también para tratar de otros asuntos», explicó Bolsonaro en sus redes sociales. Bolsonaro llega a Moscú el lunes y el miércoles tendrá una reunión bilateral con Putin, reseña un cable de la agencia Sputnik.  También se prevén encuentros con empresarios.

Tiempo Argentino, 12 de Febrero de 2022

Temer le demostró a Bolsonaro quién manda en Brasil

Temer le demostró a Bolsonaro quién manda en Brasil

La realidad le demostró a Jair Bolsonaro que con sus bravuconadas ante una multitud no alcanza. Y comprobó, amargamente como lo había hecho el PT hace cinco años, que Michel Temer, con esa pinta de galán maduro, es el verdadero poder en las sombras en Brasil. El artífice del golpe contra Dilma Rousseff -que tras derrocar a la sucesora de Lula da Silva aprovechó el desconcierto general para tirar por la borda conquistas sociales de décadas y abrió las puertas a la venta de lo que quedaba de empresas públicas- no tuvo que hacer mucho trabajo para convencer al excapitán del Ejército de que por el camino de la confrontación con el Supremo Tribunal Federal se enfrentaba a un impeachment. En su boca, más que a consejo, la frase sonó a amenaza.

Que tenía mucho para perder Bolsonaro, se puede percibir en que con la carta que le dictó Temer dejó a muchos de sus fanáticos pedaleando en el aire. El texto, publicado en el Boletín Oficial, dice que sus exabruptos del 7 de setiembre “tienen que ver con el calor del momento” pero que “los embates siempre apuntaron al bien común”.

Desde las redes, sus fanáticos le hicieron saber la decepción. “Fin de juego”; escribió alguno que había llegado al climax en la Explanada de los Ministerios, de Brasilia. “Dia 7: en las calles con una agenda patriótica condenando o arbitrio (judicial). Dia 9: Bolsonaro elogia China como esencial y pide disculpas al STF. Game over”, vociferó otro, según la cobertura que hizo Folha de San Paulo.

La pelea contra el juez Alexandre de Moraes -cercano a Temer- ponía en riesgo incluso la libertad de sus hijos en una causa abierta por la difusión de fake news denunciando fraude electoral. Pero también facilitaba la respuesta ante la investigación por el desmanejo de la pandemia y por sobornos con las vacunas contra al Covid-19. Además, en el Congreso tampoco están dispuestos a inmolarse por una causa perdida. Tampoco lo están las cúpulas de las Fuerzas Armadas, el apoyo más decidido al proyecto que el mandatario representa.

Por otro lado, la situación económica es explosiva. Un relevamiento de Procon Río de Janeiro, un órgano del gobierno estadual para la defensa de los derechos de los consumidores, detectó variaciones de hasta 22% en los precios de arroz, 24% en harina de trigo, 29% en mandioca, y hasta 46% en huevos entre el 21 de agosto y el 2 de setiembre.

En los últimos 12 meses, la canasta básica de alimentos creció el 22%, la energía eléctrica el 14,2% y el aceite de soja el 83%, lo que complica la aplicación de medidas más antipopulares que tiene en carpeta el ministro de Economía Paulo Guedes. Los medios tradicionales ya hablan de “costo Bolsonaro” para definir a una situación de estancamiento y desinversión por la que se culpa a las desquiciadas  intervenciones del presidente.

El juez Moraes, en tanto, abrió causas contra los líderes de las cámaras de camioneros que bloquearon las rutas el martes pasado y se comprometían a un cierre total hasta cumplir con el objetivo presidencial. El youtuber y camionero Zé Trovão escapó a México. Las autoridades de Brasilia impusieron una multa de entre 300 mil y 500 mil reales por camión. Al mismo tiempo, la Procuraduría General de la República pidió bloquear las cuentas bancarias de la Asociación Nacional de Productores de Soja, que financiaron las manifestaciones.

El STF tiene en sus manos otra causa que preocupa a los pooles del agronegocio, el llamado Marco Temporal, sobre la interpretación del derecho a reclamos territoriales de las comunidades indígenas. Se trata de decidir si los pueblos originarios solamente pueden reivindicar áreas que ocupaban antes del 5 de octubre de 1988, cuando se promulgó la actual Constitución.

Desde el 22 de agosto, cuando la Explanada fue ocupada por representantes de 179 comunidades aborígenes, solo un juez relator, Edson Fachin, dio un veredicto que fue favorable al reclamo de los pueblos indígenas. Este martes, retoman las sesiones. Es un tema de agenda de Bolsonaro y el proyecto neoliberal de explotación de recursos a como dé lugar. Hay otros 300 procesos que están a la espera del resultado.

Tiempo Argentino, 11 de Septiembre de 2021

La derecha del mundo juega sus fichas a Bolsonaro

La derecha del mundo juega sus fichas a Bolsonaro

Brasil es decididamente está en centro de la escena para la ultraderecha internacional. Y más allá de los análisis que puedan hacerse sobre las manifestaciones de este martes en apoyo de Jair Bolsonaro, nada indica que el presidente vaya bajar un cambio en su intento por llevarse puesto al titular de la corte suprema de justicia y mucho dejará de gritar que le van a robar la elección de 2022. Para eso cuenta con el fervor ya demostrado de sus seguidores, entre los cuales figura en primer lugar su hijo Eduardo. Para llevar adelante su proyecto, cuenta además con la ayuda de los grupos conservadores de EEUU, ligados al Donald Trump y a sus mentores, como Steve Bannon. Y desde las redes sociales, vinculados a Jason Miller, asesor de medios del exmandatario estadounidense y creador y CEO de Gettr, una plataforma derechista que compite con Twitter con el argumento de que no “cancela” a usuarios, como Twitter, Facebook e Instagram hicieron con Trump.

Es más, fue creada el 1 de julio pasado para que el ex inquilino de la Casa Blanca pudiera seguir hablando a su público. Aseguran que ya tienen más de dos millones de usuarios. Es un Twitter para ultraconservadores.

“Twitter de silencia, ven a Gettr y habla”, publicdad aérea en Brasil.

Miller regresó a su país luego de un incidente en el aeropuerto de Brasilia y en una entrevista por Gettr con Bannon, el articulador de este renacimiento de la derecha extrema en el mundo, aprovechó para bajar línea acerca de su concepción de la libertad.

Bannon, el gran estratega.

El hombre no está cancelado en la red del pajarito y tampoco perdió ocasión de señalar lo que le había ocurrido en esa plataforma.

DEBE LEER – ¡Es una locura lo que le está sucediendo a la buena gente de Brasil!

 “El exasesor de Trump Jason Miller fue detenido brevemente en Brasil mientras el tumulto político se apoderaba del país” – The Washington Post

El incidente es revelador también de como se juegan las fichas en esta partida en la que está en disputa la democracia no solo de Brasil, de allí la importancia de los Bolsonaro en este momento crucial para el sistema de convivencia política. A falta de información oficial sobre la detención temporaria, el propio Miller acusó del hecho al juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, el mismo que se quiere cargar Bolsonaro porque lo está investigando por la campaña de fake news y además encabeza el proceso por la desastrosa gestión de la pandemia.

“Esta tarde mi grupo de viaje fue interrogado durante tres horas en el aeropuerto de Brasilia, después de haber asistido a la Conferencia CPAC Brasil de este fin de semana”, dijo Miller al diario británico The Independent.

“No se nos acusó de ningún delito, y sólo se nos indicó que ‘querían hablar’. Les informamos de que no teníamos nada que decir y finalmente nos dejaron en libertad para volar de vuelta a Estados Unidos. Nuestro objetivo de compartir la libertad de expresión en todo el mundo continúa”, agregó Miller.

Jason Miller, experto en imagen, creó una plataforma para que Trump pudiera decir lo suyo.

Habida cuenta de que Miller y Bannon están a la cabeza de las operaciones en las redes para deslegitimar las elecciones en EEUU de 2020 asegurando que hubo fraude en favor de Joe Biden, y de que Bolsonaro pretende cambiar el sistema electoral porque afirma que le quieren birlar el triunfo en 2022, no parece descabellado investigar los pasos del experto en manipulación mediática en suelo brasileño. Pero del modo en que lo hicieron le dio la excusa para ponerse en victima de persecución.

La carrera de Miller en asesoría de imagen es impactante por su efectividad y coherencia: siempre estuvo al lado de los dirigentes más inclinados a la derecha dentro del Partido Republicano. En encuentro del que hablaba se realizó este fin de semana en Brasilia.

Organizado por Eduardo Bolsonaro, una estrella fulgurante en el universo de la derecha -que en Argentina apoya con pasión a Javier Milei- la Conferencia del CPAC (Comité de Acción Política Conservadora, por sus siglas en inglés) convocó bajo el lema “La libertad no se gana, se conquista” a lo más granado de ese universo en un hotel de Brasilia y contó con la presencia desde las pantallas de Donald Trump Junior.

El CPAC fue fundado en 1974 y tiene su sede en Maryland. A lo largo de su historia entrega galardones a personalidades que luchan en favor de los valores occidentales y cristianos. El más importante es el Premio Ronald Reagan, pero también otorgan el premio Jeane Kirkpatrick a la libertad de expresión, y el premio Charlton Heston al “Coraje bajo el fuego”, entre otros. Reagan fue el presidente que inauguró el plan neoliberal en EEUU, Kirckpatrick como su embajadora en la ONU apoyó decididamente a cualquier gobierno que combatiera al comunismo en los últimos años de la Guerra Fría. Heston, actor como Reagan, presidió la Asociación Nacional del Rifle y defendió el derecho irrestricto a portar armas.

La crónica sobre el evento de Shobhan Saxena y Florencia Costa en el portal The Wire no tiene desperdicio. “El viernes y sábado, en un salón de convenciones de Brasilia inundado con el verde, amarillo y azul de la bandera brasileña, cientos de personas se arremolinaban, sin máscaras, en medio de una ruidosa charla sobre conservadurismovalores cristianos y la izquierda peligrosa”.

Desde EEUU, el hijo de Trump consideró que “los chinos pueden instalar un gobierno socialista que puedan manipular, alguien que piense como ellos, en contraposición a alguien que ama la libertad”. Bannon ya le había adelantado a Bolsonaro Jr que le “van a robar las elecciones con máquinas”, por el sistema electrónico que se usa desde 1996 en ese país. “La elección en Brasil es la segunda más importante del mundo y Jair Bolsonaro se enfrentará a un criminal, Lula, el izquierdista más peligroso del planeta”, agregó.

El presidente brasileño, en el cónclave brasiliense, no estuvo lejos de esa postura. “Están pensando que voy a dar marcha atrás, pero no huiré de la verdad o del compromiso que hice con ustedes”, dijo tras acusar al juez De Moraes de estar “contaminando” al proceso democrático.

Tiempo Argentino, 8 de Septiembre de 2021

Comunidades aborígenes dan pelea en Brasilia para defender sus tierras

Comunidades aborígenes dan pelea en Brasilia para defender sus tierras

La fallida frase de Alberto Fernández acerca de que los indios brasileños vienen de la selva, que causó un repudio generalizado y hasta las burlas del presidente Jair Bolsonaro, podría sin embargo resultar un buen argumento en la causa que el Supremo Tribunal Federal debe resolver en las próximas horas sobre la propiedad de territorios ancestrales de las comunidades originarias.

La cuestión de fondo que tiene entre manos la corte brasileña trata de los derechos de los indígenas a ocupar y preservar sus tierras, tal como les asegura la Constitución de 1988. La Carta Magna buscaba, en los albores de la democracia, ponerle un límite a la ambición de los grandes capitales por desplazar a poblaciones que, como descendientes de pueblos que estaban asentados en esos lugares por infinidad de generaciones, no tienen documentación que acredite la propiedad. El argumento que los popes del agronegocio pusieron en discusión es que solo tienen derecho a las tierras que estaban ocupadas cuando se puso en vigencia esa Constitución.

Los defensores legales de los aborígenes sostienen que la normativa no prevé eso que denominan “marco temporal” y que muchas de esas comunidades habían sido desplazadas a lo largo de la historia de Brasil y, sobre todo, durante la dictadura militar (1964-1985).

“Todo Brasil es tierra indígena. Nunca salimos de esta tierra, siempre estuvimos aquí”, dijo a la agencia AFP Tai Kariri, líder de 28 años del pueblo que tiene ese nombre del estado de Paraiba, al noroeste del país.

Bolsonaro, que se llegó a fotografiar para las redes con algunos representantes indígenas para hacer pullas a Fernández, es un firme partidario de no reconocer territorios previos y alertó que si el STF rechaza la interpretación del marco temporal favorable a los habitantes originarios, “se puede desatar un caos”.  Incluso a través de la Abogacía General de la Unión presentó un petitorioi ante el STF para que prohíba los actos que se desarrollan en Brasilia.

Miles de miembros de unas 170 comunidades originarias marcharon hacia la capital del país y se asentaron en la explanada de la Plaza de los Tres Poderes, una extensa superficie que da a los edificios de la Presidencia, el Congreso y la Corte.

El Grupo Prerrogativas, un colectivo que lleva adelante las demandas indígenas, explicó que la tesis del “marco temporal” pretende que no puedan reclamar tierras que ocupaban antes de ese punto límite del 5 de octubre de 1988. “Esa tesis simplemente ignora que los pueblos fueron despojados de sus tierras por medio de la violencia o como consecuencia de la expansión rural o urbana”. Y hace un planteo que apunta señalar una interpretación maliciosa del texto aprobado hace 33 años.  “¿Quedarían esos pueblos carentes de derechos en el contexto de una Constitución que reconoce igual dignidad a las personas de los diversos grupos formadores de la sociedad nacional?”.

Este razonamiento aduce que el artículo 231 de la Carta Magna elaborada luego de la dictadura, “reconoció a los indígenas los derechos originarios a las tierras que tradicionalmente ocupan. O sea que aseguró derechos que se remontan al período de la conquista, pero las tierras son las tradicionalmente ocupadas, esenciales para la conservación de la propia cultura”.

Todo este incidente nace del llamado Caso Raposa Serra do Sol, una reserva establecida como hogar de los makuxí, wapixana, ingarikó, taurepang y patamona, ubicada al norte del estado de Roraima, la más grande del país y con una superficie de 1.743.089 hectáreas.

EL proyecto se comenzó a implementar en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, en 1993, pero no fue sino hasta 2005 que Lula la reconoció oficialmente.

Los productores arroceros, con el apoyo de las autoridades políticas locales, desataron una ola de violencia que provocó una treintena de muertos. El caso llegó al STF en 2009 y el fallo estableció que en ese lugar solamente podían vivir miembros de los pueblos originarios. El resto -mayormente arroceros- tuvo que irse. En 2013 otro dictamen de la corte validó los criterios de demarcación utilizados en el Territorio Indígena Raposa Serra do Sol (TIRSS).

Pero en diciembre de 2018 Bolsonaro promovió la explotación agroindustrial a la manera occidental y cristiana.  “Es el área más rica del mundo. Usted tiene cómo explotarla de forma racional. Y del lado del indio, dando royalties e integrando al indio a la sociedad”, planteó esa vez a la salida de la inauguración de un colegio militar en Rio de Janeiro.

Con argumentos que por estas pampas también sonaban bastante en tiempos de Mauricio Macri pero solapadamente persisten, el general Augusto Heleno, un archienemigo de Lula, actualmente a cargo de la jefatura de Gabinete de Seguridad del presidente, se opuso a la legalización de 2005 y ahora está detrás de la expulsión de los indígenas. Alega que la famosa demarcación del TIRSS es un “primer paso para la creación de un estado autónomo” en la frontera norte de Brasil.

El STF tiene una papa caliente entre las manos pero el caso ya tiene antecedentes favorables a los pueblos originarios y además, los magistrados mantienen un enfrentamiento con el gobierno de Bolsonaro. 

Tiempo Argentino, 25 de Agosto de 2021