por Alberto López Girondo | Dic 8, 2024 | Sin categoría
El viernes, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo que esperaba que la ofensiva militar de grupos insurgentes sirios «continúe sin incidentes» y que el objetivo es “por supuesto”, Damasco. El sábado, que su país no tiene reclamos territoriales sobre Siria y que espera que “nuestro vecino vuelva a la paz, la estabilidad y la tranquilidad tras 13 años de sufrimientos”. Algo que puede parecer contradictorio, pero que expresa en realidad la ambigua política de Ankara en esa región al rojo vivo desde que un rosario de grupos yihadistas con apoyo de la CIA y el MI6 británico e Israel iniciaron una operación que puso contra las cuerdas a Bashar al-Assad pero también a la estrategia de Vladimir Putin desde 2015 en esa parte del mundo en la que Rusia juega un papel clave, entre otras cosas, porque tiene dos bases navales, en Tartus y Latakia.
La escalada la llevan adelante principalmente Hayat Tahrir al-Sham (HTS, Organización para la Liberación del Levante, salafista) y Al-Jays al-Watani As Suri (Ejército Nacional Sirio), que reciben también apoyo de Israel. Según el analista brasileño Pepe Escobar, uno de los que más información tiene sobre esos entresijos, la ofensiva se sustenta en un “error estratégico” de Putin cuando desde 2017 se confió en los acuerdos de Astaná, Kazajistán, -de los que participó Irán – tras poner fin a la ola de “primaveras árabes” en respaldo a Al-Assad. Eso permitió que los rebeldes se refugiaran en Idlib y se fueran rearmando para dar una estocada.
La operación estaba lista hace tiempo, pero el detonante fue la firma de un alto el fuego mediado -a regañadientes- por Estados Unidos entre Israel y Hezbolláh. Así, las sucesivas violaciones a la tregua de las fuerzas israelíes en Líbano con el argumento de que “ellos empezaron primero” pasó a un segundo plano, lo mismo que la masacre en Gaza. Otros analistas como el ruso Simeon Boikov sospechan que detrás de escena hay una operación entre Israel y Turquía para repartirse Siria. Según elucubraciones del mismo calibre, Rusia podría retener sus bases con un territorio en la costa del Mediterráneo.
El martes Putin y Erdogan hablaron por teléfono. La información oficial dice que «examinaron una serie de temas actuales del futuro desarrollo de la cooperación ruso-turca mutuamente beneficiosa, centrándose en los componentes comerciales, económicos y energéticos». Este fin de semana, se desarrolló en Doha el Foro sobre Cooperación Global y se cruzaron los cancilleres Sergei Lavrov, de Rusia, con el turco Hakan Fidan y el iraní Abbas Araghchi.
Según los turcos, Erdogan intentó hablar con Al-Assad pero el sirio no lo atendió y lo instó a “reconciliarse con su pueblo”. El informe de la agencia TRT indica que para Fidan, la prioridad turca es la «estabilidad en Siria y establecer una zona segura a la que puedan regresar los refugiados sirios», unos tres millones de personas. Teherán afirma que seguirá apoyando a Al- Assad y que la actual es “una campaña política, en la cual tenemos que desempeñar nuestro papel”.
Moscú, en tanto, planteó que “la utilización de terroristas como HTS para lograr objetivos geopolíticos, como se hace ahora durante de esta ofensiva desde la zona de distensión de Idlib, es inadmisible”. Lavrov agregó que “Rusia ayuda al ejército sirio a repeler los ataques terroristas».
El marco general de la guerra en Ucrania, la incursión de fuerzas de Kiev en territorio ruso en Kursk más el clima de Euromaidan en Georgia y la cuestión electoral en Rumania forman parte de una línea de acción de la Corporación Rand de 2018 “sobreextender a Rusia” y debilitarla. Que se ve mucho más acelerada en la medida en desde el punto de vista militar Ucrania se considera perdida. El misil Oreshnik lanzado sobre Dnipró luego de que Kiev fuera autorizado a usar misiles de largo alcance estadounidenses, británicos y franceses sobre territorio ruso cambió el escenario de manera dramática. Tanto como la llegada inminente de Donald Trump a la Casa Blanca.
De hecho, luego de una conversación el lunes entre el jefe de las tropas rusas, Valery Gerasimov, con el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU, general Charles Brown Jr, no hubo más envíos de ATACMS. Lo que sí hicieron militares ucranianos fue darles una ayuda a los rebeldes sirios, que no podrían haber atacado tan efectivamente, con semejante cantidad de drones y aparatos de intercepción de comunicaciones, de no ser por el equipamiento que se está dejando de utilizar en el país europeo.
Siria es un escenario clave en lo que Escobar considera la primera guerra contra los BRICS. Por allí pasan ductos de países árabes, Irán y Asia central y es un ramal de la Ruta de la Seda. Los planes de desestabilización sobre Siria no son nuevos para Estados Unidos ni Gran Bretaña y el sueño de recuperar el imperio otomano y de construir el Gran Israel tampoco. En la lista están los regalos envenenados que los demócratas le dejan a Trump. Lo hizo Barack Obama en 2017 y ahora Biden.
Tiempo Argentino, 8 de Diciembre de 2024
por Alberto López Girondo | Jun 9, 2024 | Sin categoría
Vladimir Putin y los BRICS fueron las estrellas del XVII Foro Económico Internacional que culminó ayer en San Petersburgo. En medio de la ofensiva rusa en Ucrania y la amenaza de involucramiento cada vez mayor de Francia, reunió a representantes de 139 países que ávidos de integrarse a los nuevos polos del poder mundial, sellaron acuerdos comerciales que desafían las sanciones impuestas por Occidente, a quien quieren sacar los pies del plató atlantista. Fueron muy celebradas las participaciones de un par de exfuncionarios de EE UU que ven con preocupación un desmoronamiento de su gobierno, y del vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa.
El que abrió el juego en ese sentido fue el dueño de casa. Putin, nativo de esa ciudad, dejó un par de conceptos que definen el momento. «Rusia sigue siendo un actor clave en el comercio mundial a pesar de todos los obstáculos y sanciones ilegítimas. Los estados amigos de Rusia representan tres cuartas partes de su volumen de negocios comercial. Las tasas de crecimiento económico ruso superan el promedio mundial y el país ya ocupa el cuarto lugar en términos de PBI medido en paridad de poder adquisitivo (PPA). Los países BRICS están trabajando en su propia infraestructura de pagos, independiente de la de Occidente. La agrupación tiene un gran potencial para que se unan nuevos miembros».
El índice PPA mide no el volumen total de lo producido en un país en dólares al cabo de un año (el PIB nominal) sino qué cantidad de bienes y servicios se pueden comprar en moneda local en cada nación. Y allí, de acuerdo a datos del Banco Mundial y del FMI, Rusia aparece justo detrás de China, EE UU y la India, en disputa con Japón y Alemania. En todos los conteos, Brasil aparece como la octava potencia económica. Un dato relevante ante las sanciones económicas y el bloqueo de sus fondos en bancos occidentales con los que Europa y Joe Biden esperaban castigar al gobierno de Putin. Lo que en realidad ocurrió es que potenció las relaciones comerciales en el nuevo grupo que el 1° de enero llegó a la cifra de diez socios y al que Javier Milei renunció cuando había una silla dispuesta para sumarse y la alfombra roja para recibirlo como representante argentino.
El que no tuvo tanto prurito fue Nayib Bukele. La semana pasada tuvo de invitado a Milei en el juramento de su segundo mandato junto con su compañero de fórmula, Félix Ulloa, quien en el encuentro del FEISP-2024 dijo que BRICS + es el equivalente al Movimiento de los Países no Alineados de los ’60 y recordó que El Salvador forma parte del Sistema de la Integración Centroamericana (SG-SICA) y que el conjunto de esos ocho países son la cuarta economía latinoamericana.
En la bella ciudad creada por el emperador Pedro el Grande en 1703 y donde en 1917 comenzaría la Revolución Soviética, cantaron presente tres estadounidenses que fueron a contraviento de lo que se digita en la Casa Blanca. «Si los rusos decidieran comenzar a suministrar abiertamente misiles de alcance medio que pudieran atacar cientos de kilómetros dentro del territorio de Estados Unidos, podrían alcanzar ciudades como Austin, San Antonio, Phoenix, Albuquerque. ¿Cree que lo veríamos como una amenaza a Estados Unidos, una amenaza a la que habría que responder? Entonces, ¿por qué, en nombre de Dios, creemos que podemos hacer lo mismo con Rusia y no sufrir ninguna consecuencia?», planteó Larry Johnson, un ex analista de la CIA devenido en consultor privado.
«Putin hizo un excelente resumen de la victoria de Rusia en Ucrania, que es inevitable, el desarrollo de las tierras y la economía de Rusia y la atracción de trabajadores calificados, y la derrota final de Occidente», dijo a su turno Scott Bennet, quien fuera también analista pero en el Departamento de Estado. Tara Reade, quien trabajó como asistente de Biden en el Senado en los ’90 y lo terminó denunciando por abuso, dijo a su vez que «el futuro del mundo son los BRICS» y que será «mejor que EE UU de un paso adelante o perderá el tren». Hubo otro personaje que desde las redes y sus intervenciones ahora periodísticas viene alertando sobre el curso de los acontecimientos en el este de Europa. Se trata de Scott Ritter, otro ex CIA, que estaba disponiéndose a viajar a este encuentro cuando le confiscaron el pasaporte por orden del Departamento de Estado. «Es posible que ahora quiera escribir una nota de agradecimiento (…) Ese tonto de (Antony) Blinken terminó elevando el perfil de Scott de una manera que nunca habría logrado si simplemente se hubiera presentado en el SPIEF y hubiera hablado. Más de dos docenas de medios de comunicación me preguntaron repetidamente sobre Scott. La gente de SPIEF también adora a Scott. Tiene una gran cantidad de amigos desconocidos», posteó Johnson antes de su regreso a EEUU.
Tiempo Argentino, 9 de Junio de 2024
por Alberto López Girondo | Dic 30, 2023 | Sin categoría
El gobierno de Javier Milei lo hizo, como era de prever. Mediante una carta dirigida a los representantes de los países fundadores, anunció que declina la invitación a formar parte del grupo BRICS ampliado, cosa que debía ocurrir este 1 de enero.
En estas páginas se dijo ya varias veces de la importancia de participar en ese equipo que integran los países llamados a liderar el siglo XXI. Y se detalló el grande error que significaría negarse a entrar en un club donde entre los temas que se plantean, aparte de dejar de lado la dictadura del dólar para potenciar las monedas locales -un punto central para las recurrentes crisis argentinas- está el debate de las necesidades de cada uno en un plano de igualdad y no de sumisión a la voluntad de Washington o Bruselas. Para repetir, además, unas “relaciones carnales” que no dejaron ningún beneficio.
La idea de los fogoneros del proyecto libertario que se encolumnan detrás de Milei, fundamentalmente su canciller, Diana Mondino, es de una elementalidad peligrosa para los intereses del país. Pero no es el único lugar en el que esa cerrazón ocurre, de modo que si hasta acá llegamos sin BRICS, bien podemos seguir así. Ya vendrán tiempos mejores.
Acostumbrados como están al maltrato y la humillación fácil, sin embargo, el gobierno envió una misiva respetuosa de los cánones diplomáticos. Es que China y Brasil habían sido los impulsores del ingreso de estas castigadas provincias del Río de la Plata. Y esos dos países son los principales socios comerciales del país. Agradezcamos al menos ese gesto de sensatez.
Pero hay una cuestión que especialmente se destaca en todo este embrollo: para militantes de la causa de la meritocracia, de eso de que “nadie me regaló nada, todo lo que tengo me lo gané”, seguramente Lula, el que más hizo por el ingreso de Argentina a los BRICS, es un personaje desagradable.
No porque sea comunista, socialista, populista o colectivista-que algo de todo eso tiene- sino porque si hay en el mundo un ser humano que debiera ser emblema de la meritocracia es Luiz Inácio Lula Da Silva.
Sí que vino de abajo Lula, sí que pasó miseria desde esa cuna en los rincones más pobres de Brasil. Desde ese origen construyó un sindicato, un partido político y un liderazgo indiscutible. Y como broche de oro, va por el tercer mandato de la principal potencia de América del Sur, que por estos días pasó a Canadá para convertirse en la novena economía del mundo. Sin haber pisado nunca una universidad y con el solo título de tornero mecánico.
La bronca que les debe de causar.
Tiempo Argentino, 30 de Diciembre de 2023
por Alberto López Girondo | Dic 3, 2023 | Sin categoría
En la cumbre de los BRICS de agosto pasado en Johannesburgo, Argentina fue invitada a ingresar a ese selecto grupo que inauguraron Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Desde el 1° de enero formaría parte del BRICS 11, junto con Arabia Saudita, Etiopía, Egipto, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Las cifras de ese club exclusivo resultan abrumadoras: supone el 42% de la población, 30% del territorio, 23% del Producto Bruto, 18% del comercio y cerca de 80% de las reservas de petróleo del mundo. Por si fuera poco, allí están nuestros tres principales socios comerciales: Brasil, India y China.
Pero los más conspicuos representantes de La Libertad Avanza, desde el presidente electo a su anunciada canciller, usan argumentos de tinte ideológico para quedarse afuera. Ni siquiera el ultraderechista Jair Bolsonaro le dio un portazo a los BRICS y a su paso por el Palacio del Planalto profundizó relaciones con Rusia y China y nombró al presidente por Brasil del Nuevo Banco de Desarrollo, luego reemplazado por Dilma Rousseff.
La estrategia de inserción internacional que se propone Javier Milei la explicitó Diana Mondino ante la Unión Industrial Argentina, en reportajes televisivos y en su cuenta de X, donde suele todavía ser bastante activa. «No ingresaremos a los BRICS», tuiteó el jueves, al cabo del encuentro con los empresarios, donde en ese tono provocador que luce en las redes les sugirió comprar generadores de electricidad para pasar el verano. Su presencia fue la de más alto nivel del futuro oficialismo. Milei nunca, ni en el pico de su campaña electoral, se juntó con los industriales. Si esa no es una señal de lo que se propone…
En realidad si, para un gobierno que promete dolarizar al país, ingresar a los BRICS no tendría mucho sentido, cuando en esa comunidad la onda es ir desdolarizando el comercio por las consecuencias catastróficas de usar la verde moneda. Sin embargo… en política internacional y en la vida en general nunca conviene decir nunca.
El canciller del «general majestuoso» Leopoldo Galtieri, Nicanor Costa Méndez, fue a La Habana para pedir apoyo a Fidel Castro en el marco de la guerra de Malvinas. Gesto desesperado y extemporáneo de una dictadura que creyó que el alineamiento automático y la «ayuda» en la guerra sucia en América Central le daba un cheque en blanco. La Argentina de las relaciones carnales también probó una medicina amarga con los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA.
Pero es interesante desmenuzar los conceptos de Mondino en un reportaje con Esteban Trebucq del viernes: «Hoy los BRICS son una asociación de países que se juntaron y no tienen una carta propiamente dicha (…) tenemos relación comercial con la mayoría de esos países y no hay razón para estar (…) da la sensación de que sería estar alineado políticamente para un lado o para otro (…) No deberías estar alineado, por lo menos no por ahora».
En otra intervención, la economista de UCEMA –la universidad ultraliberal que tiene su origen del tanque de ideas creado en 1978 por Carlos Rodríguez– dijo: «entiendo que fuimos invitados a participar de los BRICS pero no hemos aceptado formalmente. Para ingresar al banco hay que hacer un aporte de capital y la Argentina no está en condiciones de hacerlo».
Hay mil justificativos para decir que no, aunque no para fundamentar racionalmente el rechazo. Pero la única verdad será la realidad. Después de todo, Mondino tuvo que recular ante el gobierno de Lula da Silva y va por ese camino con el de Xi Jinping.
Tiempo Argentino, 3 de Diciembre de 2023
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