por Alberto López Girondo | Dic 5, 2017 | Sin categoría
El presidente bolivariano anunció la creación del Petro, una criptomoneda con respaldo en el petróleo, gas, oro y diamantes que atesora el suelo venezolano. Servirá para saltar el cerco financiero al que lo somete el gobierno estadounidense.
Hugo Chávez solía repetir una frase del maestro de Bolívar, Simón Rodríguez: “O inventamos o erramos”. Y con esa premisa, el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de una moneda encriptada, el Petro, con la que espera saltar el bloqueo financiero al que el gobierno de Estados Unidos somete a Venezuela y que le impide comerciar libremente con el resto del mundo.
“Venezuela anuncia la creación de su criptomoneda, el Petro se va a llamar, esto nos va a permitir avanzar hacia nuevas formas de financiamiento internacional para el desarrollo económico y social del país”, indicó Maduro en su programa dominical de televisión. La moneda virtual, una suerte de bitcoin chavista, tendrá -a diferencia del invento atribuido al tal Satoshi Nakamoto- respaldo en las reservas de petróleo, gas, oro y diamantes que atesora el rico suelo venezolano.
Su valor dependerá, según comenta a Tiempo el economista Guillermo Oglietti, de Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), un think tank de estudios regionales, del precio de los commodities en que basa su fortaleza en una proporción aún no definida. Pero conviene tener en cuenta que Venezuela tiene las reservas más grandes del planeta de crudo.
Esa riqueza pone al Petro en condiciones de competir en un plazo no demasiado largo con el dólar, que desde el fin de la convertibilidad con el oro, en 1971, se respalda en que es la moneda de cambio para las transacciones petroleras. Este ocurre desde 1974 cuando el rey Faisal bin Abdulaziz firmó un acuerdo con el entonces presidente Richard Nixon por el cual el billete estadounidense pasó a ser el único efectivo aceptado para sus exportaciones.
Venezuela viene sufriendo el acoso de Washington, primero con Barack Obama, que catalogó al país como un enemigo de Estados Unidos y le impuso sanciones económicas. Donald Trump agravó el problema sumándole un bloqueo financiero que impide la realización de transacciones en dólares, con lo cual se dificulta la venta de su principal insumo, que es el petróleo, y la compra de productos alimenticios y medicinas, que son los primeros productos cuya falta repercute en la sociedad.
Esta situación agravó una crisis económica que viene de lejos y se nació con el ataque especulativo del establishment venezolano a los gobiernos chavistas, pero continuó con la baja del precio internacional del petróleo en los últimos años. La inflación está en niveles galopantes y según el Banco Central de Venezuela, el año pasado rondó el 274% y este año será superior. Pero el gran condicionante de la economía es la escasez de dólares, lo que llevó al gobierno chavista ya desde 2013 a reforzar los controles de cambios que generaron un mercado paralelo de consecuencias devastadoras sobre la economía real.
En las últimas semanas hubo presiones mediáticas relacionadas con las dificultades o demoras para el pago de algunos vencimientos de bonos del gobierno y de la petrolera estatal PDVSA, que llevaron a que agencias evaluadoras comenzaran a hablar de default. De hecho, Rusia renegoció deudas para facilitar el pago y se informó que Caracas estaba en conversaciones para refinanciar otros documentos soberanos.
La solución de una moneda encriptada le habría sido acercada a Maduro a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología, una creación del propio Chávez que data de su primer gabinete, en 1999. La base es la serie de criptomonedas que circulan en el espectro de internet, la más famosa de las cuales es bitcoin.
Se trata de medios de pago electrónicos que circulan por la red de redes pero que a diferencia de las monedas de metal o papel, no tienen existencia tangible y tampoco dependen de un centro de control, como puede ser un gobierno o un banco emisor. La ventaja para quienes la usan es que los pagos se hacen en forma anónima (la encriptación es altamente confiable) y no pueden ser bloqueados por ninguna institución formal. Y también que en cualquier momento se pueden convertir en moneda real, de acuerdo a la cotización del día. Hay “casas de cambio” de encriptadas en casi todos los centros financieros internacionales.
“El mundo tradicional de las finanzas atraviesa fuertes transformaciones por la expansión de las nuevas tecnologías. Desde la aparición de internet, las innovaciones en el sector financiero han sido importantes. El uso de algoritmos de trading, es decir, operaciones automatizadas de compra y venta de activos financieros sin intervención humana, ya representan el 70% de los movimientos bursátiles”, advierte Oglietti en un trabajo realizado junto con Federico Jucher.
Para garantizar las operaciones con el Petro, Maduro anunció ese mismo día la creación de un observatorio de la cadena de bloques (blockchain) con que se emite la moneda, que será “la base institucional, política y jurídica para la criptomoneda venezolana”. La blockchain es un registro de todos los bloques de transacciones que se realizan (pagos y cobros), “localizado en miles de computadoras de todo el mundo, lo que representa la garantía del sistema, porque para validarse una transacción, muchas computadoras tienen que aceptarla en sus registros”, agrega Oglietti.
En el caso del Petro, sería un derivado financiero que se irá a valuar por el precio del activo que representa. Y el petróleo viene en aumento desde que hace casi un año el propio Maduro realizó una gira por todos los países productores, nucleados en la OPEP o no, para convencerlos de reducir la producción y así incrementar el precio.
La posición de Arabia Saudita en este negocio es central para cualquier cotización, y también para el respaldo tan frágil que tiene el dólar. Lo que explica la extraña relación de los sucesivos gobiernos estadounidenses con el régimen saudita. Una relación que puede complicarse si es que China logra que finalmente la monarquía acepte venderle petróleo en yuanes. Mucho más si es que el Petro, a pesar de algunos pronósticos agoreros, finalmente se impone y abre nuevos cauces por donde circule el comercio internacional. Además de que alivie el cerco financiero con que Trump pretende voltear al chavismo.
Tiempo Argentino Martes 5 de Diciembre de 2017
por Alberto López Girondo | Nov 16, 2017 | Sin categoría
Brett Talley, de 36 años y autor de libros de terror, es cuestionado porque como abogado nunca llevó adelante ningún caso. El colegio de abogados dijo que no califica para el cargo, pero seguramente igual será nominado en Alabama.
Un abogado de 36 años que nunca llevó adelante un caso en su carrera y que además de prolífico bloguero escribe novelas de terror, está a punto de convertirse en juez de la corte federal del distrito medio de Alabama si logra pasar la prueba del Senado, algo que se descuenta. Brett Joseph Talley fue propuesto por el presidente Donald Trump para cubrir una vacante en ese tribunal producida hace dos años y es apenas uno de los controvertidos 50 candidatos que el magnate estadounidense nominó a lo largo de este año.
El caso de Talley tiene sus bemoles, porque entre las críticas que le hacen los demócratas y los medios que están de punta con Trump, figura que la American Bar Association, el colegio de abogados más numeroso de Estados Unidos, dijo que no está calificado para ocupar el cargo, algo inusual para la agrupación profesional.
Talley es un encendido defensor de la Segunda Enmienda, que autoriza la portación de armas y polemizó en su momento con los argumentos del presidente Barack Obama en torno de la limitación luego de una seguidilla de masacres durante la gestión del ex mandatario, como la de la escuela Sandy Hook en 2012.
Entre los razonamientos a los que recurrió Talley, que vive en Springfield, Virginia y usaba el apodo de BarmainBoston en sus posteos es que no hay motivos para que el Estado tenga el monopolio en el uso de armas. También señaló que a lo largo de la historia de la humanidad siempre la nobleza, como ocurría con los samuráis en Japón y los caballeros en la era feudal europea, eran los únicos que podían portar armas. Pero que en Estados Unidos ese derecho e incluso esa obligación forman parte del derecho ciudadano. Para defenderse de los excesos de la tiranía o de ataques exteriores.
En el marco de esa campaña, el hombre defendió al “primer KKK”, aquel que a fines de la guerra civil se formó para combatir los derechos recién conquistados por la población negro. Y abundó en loas a la Asociación nacional del Rifle, el grupo lobista que apoya la libertad en el uso de armas.
De insulto fácil, en su blog llamó a la candidata demócrata a la presidencia Hillary Rotten Clinton. El apellido de soltera de la esposa de Bill Clinton es Rothman, «rotten» significa podrido.
Talley también es autor de novelas terroríficas y hasta ganó el premio Bram Stocker, instituido en homenaje al autor de Drácula. Entre sus obras galardonadas están That which should not be (Eso que no debería ser), The void (el vacío) y The substance of shadow (La sustancia de la sombra).
En su currículum para postularse al cargo, anotó que mientras fue estudiante en Harvard, donde se graduó con máximos honores, fue pasante en el estudio Gibson, Dunn and Crutcher, de Washington, donde hizo tareas “pro bono”, es decir asesorías legales gratuitas para miembros de la comunidad, en su caso a favor de inmigrantes indigentes. Pero lo que se dice algún tipo de representación rentada en forma particular o como parte de algún bufete de abogados, nada.
Lo cual representa un problema para los evaluadores de la ABA y para los legisladores demócratas. No tanto para los republicanos y evidentemente nada para Trump. Lo recalcó el senador demócrata por Connecticut Richard Bulmenthal. «Creo que el calibre cuestionable de los candidatos judiciales del presidente Trump demuestra su desprecio por el estado de derecho y la calidad de la judicatura estadounidense», dijo. Y calificó a Trump de patrón de estancia que “tiene como política primero cumplir con la extrema derecha y en octavo o noveno lugar con la calidad”.
Otro punto en contra de Talley, que ocupa un cargo actualmente en la Oficina de Política Legal del Departamento de Justicia, es que ocultó al Senado que está casado con Anne Donaldson, jefa de gabinete de Donald McGahn II, asesor de la Casa Blanca, lo que representa un conflicto de intereses que debió aclarar.
La pregunta es si los demócratas podrán parar el nombramiento de este candidato. Y la respuesta es no por culpa de los propios demócratas. Que para evitar el bloqueo de los republicanos durante la administración Obama eliminaron el umbral de 60 votos para la mayoría de las nominaciones que pasan por el Senado.
Tiempo Argentino Jueves 16 de Noviembre de 2017
por Alberto López Girondo | Ago 26, 2017 | Sin categoría
«Este gobierno ha sido más agresivo, ha ido detrás de personas con muchos años de residencia, ha hecho redadas en comunidades que se consideran seguras, lo que genera una sensación de inseguridad para toda la comunidad», detalla Ana Padilla, directora de Operaciones de Pilsen Neighbors Community Council (PNCC), una ONG que se ocupa de dar asistencia a mexicanos de Chicago en ese vecindario con nombre de cerveza que alguna vez fundaron inmigrantes checos y desde hace más de medio siglo es el barrio de los venidos del sur del río Bravo.
Padilla, coordinadora de la Fiesta del Sol, que cada año reúne durante un fin de semana largo a los connacionales para juntar fondos con qué financiar las actividades de la organización, no olvida que Barack Obama, que hizo toda su carrera en esa ciudad y fue senador por Illinois antes de llegar a la presidencia, «fue uno de los que más personas deportó, y eso que era aliado. Si ese era aliado, cómo serán los enemigos, ¿no?», ironiza desde la esquina de Cermak y Loomis, un tramo donde se desarrolla el evento.
Donald Trump basó su campaña a la presidencia en el combate a la inmigración y la promesa de construir un muro entre México y Estados Unidos, lo que repercutió de lleno en los residentes originarios del otro lado de la frontera. De acuerdo con una encuesta de Gallup, aumentó un 2,5% la angustia cotidiana entre los hispanos, que hoy día son unos 56,6 millones (los registrados), casi el 18% del total de habitantes de EE UU.
En el caso específico de Chicago, la situación tiene sus matices. El alcalde, Rahm Emanuel, es amigo personal de Obama y, como describe Padilla, la ciudad es amigable con los inmigrantes, o «santuario», como se la denomina en la jerga burocrática. Esto es, que la policía local no lleva adelante persecuciones a inmigrantes ilegales. La embestida de Trump es tal que consiguió aprobar una normativa que priva de fondos federales a las ciudades que protejan a sus residentes de las autoridades nacionales de inmigración. Tanto Emanuel como los jefes de gobierno de California y de San Francisco presentaron demandas judiciales, pero chocan con el procurador de Justicia, Jeff Sessions, que celebró el enfoque presidencial contra la inmigración.
«Si te arrestan por un cargo serio –señala Padilla– entonces sí se involucra Migraciones, por eso la gente no está segura». El detalle es que en estos casos al acusado le tiran las carpetas con su pasado para sumarle otros cargos «por causas menores de cuando eran adolescentes». O los tienen en la mira y si salen del país a visitar a parientes, le impiden el regreso en la frontera.
Lo curioso, puntualiza Padilla –nativa de Jalisco y graduada en Arte con especialización en Latinoamérica en el Harold Washington College– es que muchos hispanos votaron a Trump, aun sabiendo lo que amenazaba hacer con los inmigrantes. «Ellos se enfocaron en el tema del aborto y dejaron afuera lo demás. Es una de las maneras de entrar que tuvo en la comunidad, porque son personas de religión, creyentes, para quienes ese tema es importante».
Desde PNCC dan asistencia legal, pero también apuntan al desarrollo comunitario, de empleo y temas de salud. Cuenta Ana Padilla que la organización nació en 1954 y lleva adelante la Feria del Sol desde hace 45 años como un modo de juntar fondos para sostenerse. Allí se despliegan puestos de venta de comidas típicas de México, artesanías y un escenario donde residentes y visitantes se aventuran con el cancionero popular, cosa de no perder las raíces.
El trabajo del PNCC comenzó por reclamos puntuales, como tener un colegio secundario en el barrio, para evitar los riesgos de que los chicos tuvieran que viajar ante el acoso, por entonces, de las pandillas. Así se construyó la Escuela Benito Juárez. También pedían que el municipio recogiera la basura, como en el resto de la ciudad, para lo cual todavía se recuerda una iniciativa popular de juntar residuos y llevarlos hasta el centro de Chicago en protesta. «Luego los juntaban hasta dos veces por semana», sonríe Padilla.
En cuanto a lo educativo, la joven destaca que el objetivo es consolidar liderazgos en base a las ideas de un estadounidense, Saul Alinski, quien postuló el término «organizador comunitario» para definir a ese personaje clave en detectar los problemas de un sector social y encontrar la forma de lograr resolverlos con modelos de lucha pacíficos e innovadores. Alinski, que murió en 1972, escribió Reglas para Radicales (que es la palabra para definir a quienes plantean reformas profundas en la sociedad) y Reveilleforradicals (Despertar para Radicales). «Cuando se une la comunidad logra cosas increíbles y eso es lo que queremos», añade Padilla. «
El indulto de Trump al racista Arpaio
El presidente de EE UU, Donald Trump, considera ejercer su derecho de gracia en favor de Joe Arpaio, el exsheriff recientemente condenado por violar la prohibición impuesta por un juez de patrullar sistemáticamente en busca de inmigrantes ilegales. «Considero seriamente perdonar al sheriff (Joe) Arpaio», declaró Trump, en una entrevista difundida en el sitio de Internet de Fox News.
Según el mandatario, Arpaio es un «gran patriota estadounidense» que «se implicó mucho en la lucha contra la inmigración ilegal», agregó, y «no merece ser tratado de la forma en que lo ha sido». Arpaio, de 85 años y ferviente partidario de Trump, llevó durante casi un cuarto de siglo una persecución reivindicada e implacable en el condado de Maricopa, estado de Arizona, contra los inmigrantes latinos. Entre otras vejaciones, imponía a los detenidos bajo su custodia dormir en tiendas bajo un calor sofocante, vestidos con ropa interior de color rosa.
«No nos equivoquemos: se trataría de la promoción presidencial oficial del racismo», comentó Cecillia Wang, portavoz de ACLU, organización estadounidense de defensa de los derechos civiles.
Tiempo Argentino
Agosto 19 de 2017
por Alberto López Girondo | Jun 24, 2017 | Sin categoría
Si algo se puede decir de Donald Trump es que está dispuesto a echar por tierra todos los convenios a los que Estados Unidos se comprometió durante los ocho años de Barack Obama en la Casa Blanca. Así, luego de patear el tablero con los acuerdos climáticos de París y amenazar con barrer el que se alcanzó con Irán y las grandes potencias por los proyectos nucleares del país asiático, ahora fue por Cuba. Lo prometió en campaña, lo venía adelantando y el viernes llegó a Miami a mediodía para, una hora más tarde, ante un Teatro Manuel Artime repleto de cubano-estadounidenses, entusiasmar a los más exaltados con un puñado de frases que, por lo menos, sonaron a retórica antigua.
«Estoy cancelando todo el acuerdo bilateral del último gobierno –dijo el polémico empresario–, estoy anunciando una nueva política, como prometí durante la campaña, y firmaré ese decreto en esa mesa en solo un momento.» Acto seguido estampó su rúbrica en una Orden Ejecutiva (Decreto de Necesidad y Urgencia) que endurece algunas políticas que se venían poniendo en marcha desde que el 17 de diciembre de 2014 Obama y el presidente cubano Raúl Castro sorprendieron al mundo dando a conocer el inicio de negociaciones para restablecer relaciones diplomáticas luego de más de medio siglo.
La Cancillería cubana se apuró a declarar que las nuevas medidas de endurecimiento del bloqueo están destinadas al fracaso. «Trump toma decisiones que favorecen a los intereses de una minoría extremista de origen cubano», destacó el comunicado oficial distribuido a última hora del viernes. A pesar de la condena, «el gobierno de Cuba reitera su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación con EE UU.»
Alrededor de 1000 personas que asistieron al encuentro en Miami celebraron la osadía tan poco frecuente en EE UU de un presidente que anula de un modo tan manifiestamente brutal una medida de su antecesor. A Trump le gritaban «te quiero» y hasta se animaron a un «feliz cumpleaños». Y él saludaba con las manos en alto como un colegial, agradeciendo el homenaje a su 71º aniversario, que fue el miércoles.
Entre los presentes estaban el senador Marco Rubio, el representante Mario Díaz-Balart, algunos notorios activistas anticubanos y veteranos de la invasión de Bahía de Cochinos, en 1961. Artime, que da nombre al teatro donde habló Trump, fue uno de los líderes de aquella intentona.
El fracaso de ese intento de desplazar al gobierno revolucionario por la fuerza provocó una profunda decepción en los grupos más extremistas de los exiliados, que estarían detrás de una conspiración que terminó con el asesinato de John F. Kennedy en 1963, según la investigación del fiscal Jim Garrison.
Algunas de las frases que encendieron el éxtasis fueron del tipo de «no levantaremos las sanciones a Cuba hasta que todos los prisioneros políticos sean libres, todos los partidos políticos estén legalizados y se programen elecciones libres y supervisadas internacionalmente», o bravuconadas como «desafiamos a Cuba a que venga a la mesa con un nuevo acuerdo que sea más beneficioso tanto para su pueblo como para nuestro pueblo, como para los cubano-estadounidenses».
¿Qué cambia en la práctica luego de este anuncio? La Embajada de Estados Unidos en La Habana, reabierta el 20 de julio de 2015, permanecerá abierta. Serán más duras las condiciones para el viaje y el comercio con la isla, sobre todo cuando se trata de ciudadanos estadounidenses que quieran ir por su cuenta y no lo hagan como parte de una delegación, no así para quienes tengan parientes. Habrá, también, mayores regulaciones para los negocios con empresas de capital estatal o ligadas a las Fuerzas Armadas.
Pero los vuelos comerciales continuarán como se venían haciendo, Cuba permanecerá fuera de la lista de países que patrocinan el terrorismo y no se reinstalará la política de «pies secos, pies mojados» que facilitaba la permanencia de cubanos que se fueran de la isla a condición que ya hubieran logrado descender en suelo estadounidense.
Fuentes de la Cancillería cubana analizaban que el anuncio fue un gesto para los «gusanos» más recalcitrantes con poco sustento entre las generaciones más jóvenes. Incluso, deslizaron, «tampoco es que Obama había hecho tan bien los deberes, de hecho, el bloqueo no se ha levantado y eso sigue causando perjuicios enormes a la economía cubana que, entre otras cosas, no puede operar con moneda extranjera por las restricciones que aún mantienen los bancos internacionales».
Por otro lado, según los últimos sondeos, el 65% de la población de EE UU apoya el acercamiento que ensayó Obama y el reclamo por poner fin al bloqueo es casi unánime en cada asamblea de las Naciones Unidas en que se trate el asunto. Por otro lado, durante este año y medio de distensión se crearon oportunidades de negocios para miles de productores de Florida y de otros estados de la costa atlántica.
Es así que legisladores, empresarios, analistas políticos y económicos, y gurúes de todas los pelambres venían dando la voz de alarma cuando se supo de la intención del presidente. «Esto atenta contra otra promesa electoral, la que se representa mediante el slogan America First (Estados Unidos primero)», dijeron.
A las pruebas se remitieron: más de 250 mil estadounidenses visitaron la isla en los primeros cinco meses de este año, un 145% más que en igual período del año pasado. Todavía no están las cifras –van a aparecer en estos días– pero ya se sabe que es enorme el volumen de inversiones de empresas aéreas, marítimas y hoteleras que apostaron a las posibilidades que se abren para Cuba.
Hay en el trasfondo del anuncio de Trump, finalmente, una especulación que juega con los tiempos para quedar bien parado ante los pobladores de un distrito que fue clave para ganar la presidencia en 2015. El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, murió en noviembre pasado y en febrero de 2018 el presidente Raúl Castro termina su mandato y con él la camada que inició este camino en 1959 pasa, como se dice, a «cuarteles de invierno».
Si bien hay una hoja de ruta que el gobierno cubano ya tiene establecida para ese momento, en pocos meses pase lo que pase, la administración estadounidense tendrá que vérselas con nuevas caras en La Habana. Tal vez a lo que apunta Trump es a marcar la cancha a los que vengan sin pagar un precio tan alto por el desafío.
Pero es bueno recordar que luego de más de medio siglo de medidas de toda índole contra el gobierno revolucionario, Obama terminó admitiendo que habían sido un fracaso y que había condenado a Estados Unidos a la aislación, más que a Cuba.
Tiempo Argentino
Junio 18 de 2017
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