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Laboratorio del abandono

Laboratorio del abandono

El mensaje del secretario de Coordinación de Producción nacional, Pablo Lavigne, no podía ser más claro sobre las premisas de la teoría que sustenta el Gobierno nacional. «La mejor política pública (para la industria) es la inexistencia (de una política)», dijo en un acto en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, lo que se traduce como que lo único que está dispuesta a hacer la gestión paleolibertaria con respecto al desarrollo productivo es no hacer nada. Que sobreviva el más apto, según esa óptica darwiniana, lo que se está traduciendo en el cierre acelerado de empresas, o su reconversión en importadoras, dejando un tendal de trabajadores en la calle. Sin embargo, eso de que solo merece sobrevivir el más capaz se choca con el auxilio estatal que se le imploró a Donald Trump y al FMI, sin los cuales la gestión de Javier Milei no hubiera sobrevivido a este dramático 2025. 

Los dichos de Lavigne venían como respuesta a declaraciones del pope del grupo Techint, Paolo Rocca, en una conferencia en la UIA en la que alertó por la avalancha de heladeras y lavarropas importados que se comercializan en el país, y se inscribe en una problemática que lleva a una destrucción de industrias que no se veía desde los aciagos años 90. O cuando en el final de los 70 se decía que «el mercado decidirá si hay que fabricar acero o caramelos».

El caso quizás más emblemático de estos días fue el anuncio del cierre de la producción local de Whirlpool en la localidad de Pilar. Impactante porque pierden su empleo 220 trabajadores y porque la planta se había construido en 2022, con una inversión de unos 50 millones de dólares. El proyecto implicaba la producción de 300.000 lavarropas, la mayoría para la exportación. ¿Qué pasó en el entretanto? Que cayó el consumo local y que el valor del dólar le quita competitividad es una respuesta cantada. Pero hay otra menos explícita. La «ayuda» de Trump pergeñada por su secretario del Tesoro, el inefable Scott Bessent, no es gratuita.

Desde que volvió a la Casa Blanca, Trump apuró su política de reindustrialización de Estados Unidos con dos herramientas igualmente contrarias al pensamiento paleolibertario: incremento de los aranceles aduaneros e incentivos a la producción nacional. Llegó a amenazar con sanciones a firmas estadounidenses que producen en México, Canadá o China si no regresaban a su propio país. Whirlpool tiene su sede en Benton Harbor, Míchigan, donde fue fundada en 1911. La jugada en Argentina es a dos puntas. Abandona una planta que es de última generación y crea trabajos en Estados Unidos. Cumple con Trump, al igual que lo hace Milei, cuya mejor política exterior, también, es no tener política exterior. Por eso se suma sin chistar a lo que dicen en Washington.

Así, a la catarata de votaciones en la ONU que van en contra de la tradición argentina −bloqueo a Cuba, política de derechos humanos y contra la tortura, sin ir más lejos− le agrega el apoyo incondicional a Israel, al punto de que se comprometió con trasladar la embajada argentina a Jerusalén. Gesto que solo tienen Estados Unidos, Paraguay, Guatemala, Honduras, Papúa Nueva Guinea y una nación no reconocida por la ONU, Kosovo. Milei le recalcó esta decisión al canciller Gideon Saar, de gira por la región. «La elección del presidente Javier Milei fue un doble milagro: para Argentina y para el pueblo judío. Su victoria en las elecciones parlamentarias del mes pasado fue un paso importante para consolidar su Gobierno y encaminar a Argentina por la senda correcta», replicó Saar en su cuenta de X.

El seguidismo a los deseos de Trump pone en riesgo la posición histórica de Argentina en el continente, habida cuenta de la ofensiva militar desatada contra Venezuela en el Caribe. Una ofensiva que se extiende a Colombia y a Brasil. Dato importante: Lula da Silva consiguió que Estados Unidos quite aranceles a productos brasileños que habían sido impuestos con la excusa de que se perseguía judicialmente a Jair Bolsonaro. No solo eso, el expresidente ultraderechista fue detenido por intentar fugarse y el Supremo Tribunal Federal ratificó su condena a 27 años por el conato de golpe de Estado de enero de 2023. Sin arrodillarse.

El copy-paste mileísta derivó en la creación de una Agencia Nacional de Migraciones, remedo vernáculo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés). «Damos un paso histórico: al trabajo diario de Migraciones le sumamos la capacidad operativa de las Fuerzas Federales con una fuerza civil−policial migratoria, con estándares claros, firmes y modernos para controlar de verdad nuestras fronteras. Un solo objetivo: control migratorio real, fronteras seguras y tolerancia cero con el crimen organizado, el tráfico de personas y la inmigración ilegal», anunció la aún ministra de Seguridad y senadora electa, Patricia Bullrich.


Romper todo
La designación de un militar en actividad como el actual titular del Ejército, Carlos Presti, como ministro de Defensa es otro sello de la intención mileísta de poner todo patas para arriba. Una decisión que rompe con otra tradición, que desde la recuperación de la democracia llevó a poner a la cabeza de esa dependencia a un civil. Pero incluso los que aceptan que este dato puede no ser tan grave atienden a otras dos consideraciones importantes. Por un lado, Presti, que es hijo de un coronel imputado por violaciones a los derechos humanos, nunca repudió la represión ilegal. Por otro lado, cuestionan que lleve a una politización de las fuerzas, encolumnado como está con el proyecto oficialista. Y, sobre todo, que representa el ala de lo que se conocía como «Partido Militar», alineado con el liberalismo. El que se encaramó en todos los golpes de Estado desde 1955 en adelante y no permitió la consolidación de una democracia hasta 1983

Designación inédita. Por primera vez en 42 años, el ministro de Defensa es un general del Ejército.

Foto: NA

Otra cuestión que pone sobre la mesa el nombramiento del reemplazante de Luis Petri es que, si el plan es copy−paste, no faltará mucho para que, como Trump hizo en septiembre pasado en su Gobierno, el cargo de Presti se convierta en ministro de Guerra. Se podrá decir que, después de todo, Juan Domingo Perón fue ministro de Guerra. Pero no es de creer que la estrategia de Presti vaya por ese lado. Por lo pronto, antes de asumir como diputado por Mendoza, Petri se muestra contento como un chico con juguete nuevo por la llegada al país de aviones F−16 fabricados en Estados Unidos, pero comprados como rezago a Dinamarca.

«Con @JMilei, ninguna misión es imposible −posteó Petri−. En menos de dos años, pasamos de la promesa al hecho: la Argentina tiene caza supersónicos. Listos para custodiar nuestros cielos y defender a los argentinos como nunca antes».

En otro sector donde el oficialismo espera aprovechar el momento para romper todo es en el de las reformas estructurales. Por ahora, trascendieron algunas propuestas en Educación que no levantaron mucha espuma. Donde hay jaleo es en la reforma laboral. Un tema en el que la nueva conducción de la CGT tendrá que ver cómo se acomoda.

Ya uno de los «gordos», Gerardo Martínez, de la UOCRA, mantuvo un encuentro en la Casa Rosada para hablar del asunto. Su cara a la salida no daba a entender que estuviera de acuerdo con lo que se le planteaba, pero habrá que ver cómo caen las fichas. Sí sería pertinente acotar algunas certezas. Las patronales y los Gobiernos de derecha siempre plantean que para combatir la desocupación hay que flexibilizar leyes consideradas obsoletas. Hablan de «facilitar» los despidos, como quien cree que una ley de divorcio pudiera aumentar los casamientos. Porque hace tres años, con esas «leyes obsoletas» Whirlpool apostó por una inversión importante. Ahora, y cuando hay «clima de negocios» como no se veía en décadas, se van también la fabricante de rodamientos SKF, la metalúrgica Cramaco−DBT; la tradicional elaboradora de ollas de alta calidad Essen anuncia que importará parte de sus productos y Carrefour busca comprador, lo mismo que Raizen, dueña de la marca de combustibles Shell. Según un relevamiento publicado por Clarín, en los últimos 15 meses se destruyeron 17.323 empresas. Esta nueva oleada, por lo demás, puede ser la última ¿Quién volvería a apostar en una Argentina que cada no tanto vuelve a tropezar con la misma piedra?

https://www.clarin.com/economia/altas-bajas-empresas-17323-15-meses_0_HBmyT1PvoY.html

Por si fuera poco, los bancos Santander y BBVA informaron desde sus casas matrices que frenaron el crédito en Argentina por un escenario de riesgo creciente debido a la alta morosidad y la falta de expectativas favorables a futuro. «Las perspectivas de crecimiento económico se han deteriorado en el tercer trimestre como resultado de la incertidumbre política, los elevados tipos de interés y las presiones cambiarias», dijo un directivo de BBVA al medio español Expansión. Ni siquiera la repentina y poco clara revisión de los datos estadísticos sobre el crecimiento que hizo el INDEC, que evitó sobre la hora que se considerara a ese trimestre como de recesión, resulta convincente.

Revista Acción, 30 de Noviembre de 2025

Denuncias de corrupción y aprietes para que Zelenski firme la «Pax Trumpeana»

Denuncias de corrupción y aprietes para que Zelenski firme la «Pax Trumpeana»

Negros nubarrones se ciernen sobre el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, acosado por los casos de corrupción en su entorno más cercano y el apremio por aceptar la «Pax Trumpreana» que pretende la Casa Blanca. Habría que decir que, en realidad, se trata de dos caras de la misma moneda. Que justo ahora se difundan en los principales medios las tropelías que fueron creciendo a su alrededor en el contexto de las “ayudas” para su guerra contra Rusia forma parte, pocas dudas caben, de una estrategia para que firme el documento que este fin de semana deberá discutir una renovada delegación que viaja a Estados Unidos para tal fin. Eso de renovada porque a último momento el jefe del equipo, Andri Yermak, tuvo que dejar el cargo luego de que integrantes de la Oficina de Lucha Anticorrupción de Ucrania (NABU) le hubieran registrado la vivienda en el marco de una investigación bautizada con el sugestivo nombre de Operación Midas.

Ahora los que estarán en la mesa de diálogo en Florida con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner, y del otro lado el hasta ahora número 2, Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, y el adjunto, Alexander Bevz. La delegación incluye al titular de la Dirección General de Inteligencia, Kirill Budanov; al vicejefe de los espías, Vadim Skibitsky; el jefe del Estado Mayor General de las FFAA, Andriy Hnatov y al jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, Oleg Ivashchenko.

Según Zelenski, la misión de sus representantes será “definir con rapidez y rigor los pasos necesarios para poner fin a la guerra”. Se nota que ya no hay ambiente en Kiev como para esquivar el plan que presentó Trump y que no solo el presidente ucraniano sino los más belicosos mandatarios europeos, como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz, tratan de bloquear por los medios a su disposición. Que no son gran cosa a esta altura.

Verbigracia: cuando se conocieron los 28 puntos sobre los que se basaría un acuerdo con Rusia, los europeos pusieron el grito en el cielo diciendo que sin la anuencia de ellos no habría pacto posible. Y en una cumbre en Ginebra deslizaron que la cesión de territorio que actualmente ocupan las fuerzas rusas no sería aceptable, lo mismo que la reducción de las tropas ucranianas y el rechazo a que Ucrania se integre a la OTAN, entre otros detalles. En un alarde de sus antiguas dotes histriónicas, Zelenski dijo que se había planteado una contrapropuesta y que “ahora quedan 19 puntos”. Con eso, se mostró ganador.

Al mismo tiempo, varios medios filtraron una conversación de Witkoff con el delegado ruso Yuri Ushakov, asesor para asuntos internacionales de Vladimir Putin, que “la profundidad del acercamiento” supuestamente espurio de Trump con Putin, un latiguillo que se descarga sobre el empresario inmobiliario desde su primera campaña electoral, allá por 2016. Lo escandaloso de la charla sería que Witkoff le recomienda a Ushakov, en una charla muy amigable mientras discuten un futuro telefonazo Trump-Putin: “Yo llamaría simplemente para reiterar que felicitan al presidente por este logro, que lo han apoyado, que lo han respaldado, que respetan el hecho de que sea un hombre de paz y que están realmente feliz de haber visto cómo se ha producido. Yo diría eso. Creo que, a partir de ahí, la llamada será muy buena”.

Cuando interrogaron a Trump sobre este intercambio, se encogió de hombros y respondió: “No lo he oído, pero es algo habitual, ¿sabes?, porque tiene que convencer a Ucrania, tiene que convencer a Rusia. Eso es lo que hace un negociador. Tienes que decir: Mira, quieren esto, tienes que convencerlos. Es una forma muy habitual de negociación”. Frase típica de viejo zorro inmobiliario, la misma profesión de Witkoff, por cierto.

Ya se conocían otro tipo de conversaciones explosivas, estas de mayor carnadura y que golpean directamente sobre Zelenski. Por ellas, fueron cayendo Svitlana Hrinchuk, ministra de Energía, y Herman Halushchenko, titular de Justicia, tras una investigación que incluyó grabaciones secretas en distintos reductos de Kiev que probarían un plan para apropiarse de unos 100 millones de dólares de la estatal Energoatom. Timur Mindich, exsocio y muy cercano confidente del presidente desde sus tiempos de comediante televisivo, logró escapar a Israel cuando los agentes de la NABU lo iban a buscar. Ahora lo de Yermak.

Ni bien asumió su segundo mandato, Trump dijo «es hora de averiguar qué ha pasado con todo el dinero (que enviamos a Ucrania). Porque él (Zelenski) declaró que no sabe dónde está la mitad». Quizás tenga tiempo de encontrarlo antes de firmar el pacto que le acercó Witkoff.

Tiempo Argentino, 30 de Noviembre de 2025

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón es politóloga, diputada autonómica y portavoz nacional del Bloque Nacionalista Gallego. Fue candidata a la Presidencia de la Xunta en las elecciones de 2024, cuando el BNG consiguió el mejor resultado de su historia en el Parlamento de Galicia, logrando 25 bancas sobre 75. Actualmente lidera el principal grupo de la oposición. De visita en Buenos Aires para estrechar vínculos con la comunidad gallega local, junto con Adolfo Pérez Esquivel participó de un homenaje al escritor Alfonso Castelao. Se dio unos minutos también para visitar a Cristina Fernández de Kirchner y para hablar con Tiempo de cómo se ve el mundo en estos momentos de tanta convulsión desde tierras gallegas.

“Hemos venido a un acto muy emocionante porque estamos en el 75º aniversario de la muerte de Castelao, que es el gran dirigente no solo del movimiento histórico que yo represento, sino que es un gran referente para todos los gallegos y gallegas”, arranca entre el apurón de acceder a entrevistas radiales y el regreso de su paso por San José 1111. Por la mañana había mantenido un encuentro con el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.

«Queríamos ver cómo está la alternativa a Milei. Desde el punto de vista ideológico, Milei está en nuestras antípodas y además pienso que representa una parte del experimento que está viviendo el mundo en el que se quiere ver hasta dónde la sociedad es capaz de sufrir recortes, de sufrir un deterioro de las condiciones de vida, la defensa de lo público, la destrucción del Estado. Todo eso en marco del auge de extrema derecha. Que podamos tener entre las fuerzas que representamos una alternativa frente a eso es importante. Fortalecer que el odio, el miedo, la crispación, no son el camino por el que tenemos que construir la sociedad, sino desde la solidaridad, desde el debate y desde reconocer que podemos tener ideas diferentes, pero formamos parte de una misma sociedad.

-Una característica de estas derechas extremas es el odio contra algunos movimientos latinoamericanos especialmente. Pero, sectores que se identifican como de izquierda tampoco son muy afines por ejemplo a Cristina Fernández, o Evo Morales, ni qué decir de Nicolas Maduro. Venezuela casi que es un latiguillo.

-Nosotros somos una fuerza política yo diría que muy atípica en el contexto estatal y europeo, ya que el BNG es una fuerza que desde su fundación en el año 1982 ha mantenido una serie de principios para nosotros muy importantes, y uno de ellos es el antiimperialismo y la solidaridad internacional. En el análisis que hacemos del mundo decimos que no nos corresponde a nosotros decir lo que tienen que hacer los argentinos, ni los uruguayos, ni los brasileños, sino que cada pueblo tiene que decidir en libertad.  Y es cierto que la mirada que a veces hay desde Europa hacia América es un poco colonialista y hay un cierto sentimiento de superioridad que nosotros nunca hemos vivido ni compartido. Al contrario, durante mucho tiempo la izquierda latinoamericana, cuando la socialdemocracia europea demostró su fracaso como proyecto alternativo, ha sido un elemento que ha inspirado a una parte de nuestra acción política. No es traspasable lo que pasa en América con nuestra realidad, pero sí ha demostrado que había otra izquierda posible.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-En España y también acá -se vio en la reciente campaña- hay candidatos que fueron atacados y denigrados por tener o haber tenido relaciones con gobiernos como el de Venezuela, como si eso de por si fuera una suerte de delito.

-Nosotros podemos tener relaciones con cualquier otro movimiento político sin que la derecha nos tenga que decir que es lo que está bien y lo que es lo que está mal. Lo que me parece asombroso es la presencia que tiene, por ejemplo, Venezuela en el debate del Estado español. Que no es casual, porque hay grandes intereses económicos y empresas que han sido perjudicadas por los procesos que se han dado en Venezuela. Nosotros, que no somos confesionales de ningún movimiento político, lo que decimos es que los venezolanos tienen derecho a decidir su futuro, a escoger su gobierno y a escoger su camino. En las últimas décadas, la política es la defensa de la soberanía de los pueblos, que es la defensa de la democracia, el derecho del pueblo a poder decidir. Hemos visto con buenos ojos los movimientos que han cuestionado al imperialismo yanqui. En este momento se está viendo que Estados Unidos con Trump quiere volver a demostrar que son ellos los que mandan.

-Decías que algunos intereses fueron afectados en Venezuela, también lo fueron en Argentina con la nacionalización de YPF o de Aerolíneas, que estaban en manos de empresarios verdaderamente indefendibles.

-Nosotros decimos “si la preocupación es la democracia, ¿Cómo es posible que el Estado español tenga relaciones con Marruecos?”.  Solo hablan de democracia cuando hay petróleo por medio. Les preocupa el petróleo y su negocio. Nuestra posición ha sido y va a seguir siendo que los venezolanos son los que deben decidir su futuro. Pero también es lógico que tengamos espacios de diálogo con fuerzas políticas distintas para analizar lo que está pasando en un momento en que estamos viendo cambios estructurales muy profundos. Y quizás no estamos sabiendo analizar la profundidad de los cambios productivos, geopolíticos.

-Y los cambios en el poder global que se están produciendo aceleradamente.

-Creo que todo lo que está pasando en este momento detrás tiene una cuestión geopolítica de primer nivel, que es la disputa entre Estados Unidos y China por quién va a protagonizar el próximo periodo. Estados Unidos está perdiendo la batalla desde el punto de vista económico y también de tecnológico. El peligro es que cuando fallan esas dos patas, la alternativa puede ser una guerra para mantener su poder militar.

-Le tengo más miedo a eso por el tema de Rusia, que para Europa se ha convertido en el gran enemigo.

-El análisis que nosotros hacemos es que realmente Estados Unidos y la OTAN, que es su instrumento, tienen exigencias que nos parecen absolutamente fuera de lugar. ¿Cómo puede ser que Estados Unidos les pida a los países europeos que suban al 5% el gasto militar cuando no lo hacen en Estados Unidos? Ellos gastan mucho menos, cuando Europa tiene una capacidad militar muy superior a la de Rusia. Yo creo que estamos viviendo una gran mentira para intentar convencer a los gobiernos.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-El de Pedro Sánchez parece resistirse algo ¿o no?

-Sí, yo entiendo esa reflexión, pero en principio firmó el 5% y luego le ha dicho que va a cumplir los compromisos con la OTAN, pero en el 2030, que va a retrasar. Lo que yo creo es que hay que cuestionar la propia existencia de la OTAN, porque nosotros no tiene sentido. El Estado español debería salir de la OTAN, hay que apostar a que la Unión Europea no esté subordinada a los intereses de Estados Unidos. Es algo que nosotros no compartimos como estrategia para el futuro de toda esa región europea y que nos afecta directamente. En este momento se está debatiendo el próximo presupuesto comunitario y lo que nos están diciendo es que va a haber recortes sociales, recortes en los apoyos a sectores estratégicos como la agricultura, la pesca, y todo para alimentar la industria militar.

-¿Qué hablaron con Cristina? Si es que se puede saber.

-No hay ningún secreto. Hemos reflexionado sobre lo que significa el lawfare, que no afecta solo a Cristina, sino a otros líderes de la izquierda latinoamericana, y que es una perversión de la democracia y un peligro para que puedan construirse a alternativas frente a toda esa derecha y la extrema derecha. Creo que hay un interés muy grande porque en América Latina no se consoliden gobiernos que defiendan la soberanía de sus países frente a Estados Unidos. Hemos reflexionado mucho sobre la geopolítica, la verdad es que Cristina tiene una cabeza política privilegiada y además, con una experiencia que evidentemente le dan un conocimiento de todo lo que está pasando. También hemos conversado sobre Galicia, ya que los orígenes de Cristina están allí también. Le hemos contado un poco la situación que tiene este momento el BNG, que somos la segunda fuerza política en Galicia, que estamos aspirando a llegar a la presidencia y poner en marcha un proyecto transformador. Ha un trato muy respetuoso, ha sido muy cercana y bueno, evidente Cristina es una cabeza política muy muy importante. 

Tiempo Argentino, 23 de Noviembre de 2025

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Contra lo que decía aquel pensador riojano sobre las “casualidades permanentes”, conviene entender que los encadenamientos de sucesos son los que permiten mirar bajo la superficie en la vida política y la marcha del mundo en general. Así, dejando de lado que no hay nada como una “mano invisible” que mueve los hilos desde la trastienda -y corriendo el riesgo de ser acusado de diseminar teorías conspirativas- digamos que algo subyace en la repentina divulgación de casos de corrupción que golpean en el entorno de Volodimir Zelenski con el plan de 28 puntos de Donald Trump para un acuerdo de paz Ucrania-Rusia y la reaparición de la lista de Epstein bajo los focos mediáticos, la que -a su vez- tiene sus puntos de contacto con la ofensiva militar en el Caribe contra Venezuela, Colombia y desde luego, Brasil. A todo esto, tampoco cabe pensar en un dios jugando a los dados que acomodó la eliminación de aranceles a productos brasileños con la detención de Jair Bolsonaro.

Es una vieja estrategia histórica que el señor que ocupe circunstancialmente la Casa Blanca recurra a argucias militares en el exterior para desviar la atención sobre crisis políticas internas. Lo hizo Bill Clinton en diciembre de 1998, cuando en medio de un impeachment por el escándalo sexual con una pasante en el despacho bautizado maliciosamente “Salón Oral”, ordenó la «Operación Zorro del Desierto» contra Irak. A medida que el nombre de Trump aparecía más implicado en correos electrónicos del proxeneta de alta gama Jeffrey Epstein, también recrudecían los ataques a supuestas narcolanchas en cercanías de las costas venezolanas, donde el Pentágono inició un operativo ahora conocido como Lanza del Sur contra organizaciones caratuladas -con ese mismo vidrioso rigor jurídico- como narcoterroristas.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Algo similar, pero en sentido inverso, le ocurre al presidente (MC) de Ucrania, que justo cuando arrecian las denuncias de corrupción en su gabinete, se desayuna con un plan de paz pergeñado por Trump en Alaska con Vladimir Putin en agosto pasado. Que incluye la cesión de territorios ya ocupados por tropas rusas y la renuncia a sumarse a la OTAN y a mantener fuertes ejércitos y armamentos considerados amenazantes por Moscú. Además de que establece un plazo de 100 días posteriores a la eventual firma del pacto para llamar a elecciones presidenciales. El mandato de Zelenski expiró en mayo de 2024.

Para colmo, el plan que desarrollaron el enviado de Trump, Steve Witkoff y el asesor ruso Kirill Dmitirev, implica una capitulación no solo para Ucrania sino fundamentalmente para Europa, como refleja un artículo del diario The Guardian. Las quejas y amenazas sin sustento ni posibilidad que esgrimen los jefes de estado occidentales sí que no son casualidad. Es que se descubren apartados de cualquier conversación seria sobre el reparto del mundo y en manos de Putin, al que estuvieron vapuleando en lo que va del siglo.

Pero si se habla de capitulación es que antes hubo derrota. Y esto es lo que los allegados militares más lúcidos de Trump venían registrando desde antes incluso de que asumiera su segundo mandato. Y ante ese escenario, lo más conveniente era alejarse de ese embrollo que él no comenzó y en el que se ve envuelto un poco por su imprudencia verbal de prometer que terminaría la guerra en 24 horas y otro porque también está agarrado a situaciones internacionales por la entrepierna. Se había apresurado en campaña a prometer que liberaría los archivos de Epstein, lo que terminó siendo como un boomerang.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Es cierto que en la lista de “clientes” del empresario ligado a servicios de inteligencia hay dirigentes demócratas y de las elites internacionales -ya dejó de ser príncipe Andrés de Mountbatten y se hizo cargo el exsecretario del Tesoro de Clinton y expresidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers- pero ahora aparecieron ¿casualmente? mails que lo involucran directamente a Trump.

Los primeros indicios de que estaba hasta el cuello en esa trama fueron revelados en esos días frenéticos en que terminó por apoyar la operación militar de Israel contra Irán, en julio pasado. De esa intervención le quedan esquirlas dentro del movimiento MAGA, extremistas de derecha pero nacionalistas, que no aceptan lo que consideran sumisión de Estados Unidos a las necesidades del primer ministro Benjamin Netanhyahu.

En ese contexto, Trump firmó una ley del Congreso que ordena publicar los explosivos archivos y la fiscal general Pam Bondi se comprometió a cumplir en un plazo de 30 días. En el medio quedan jirones de la fe de sus acólitos y una de las más acérrimas, la representante republicana por Georgia, Marjorie Taylor Greene, avisó que renunciará a su banca desde el 5 de enero. “Los dólares de los impuestos que los estadounidenses ganan con tanto esfuerzo siempre financian guerras extranjeras, ayuda exterior e intereses extranjeros», dijo en una carta al presidente.

Para relamer sus heridas, la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, declaró que el plan de Trump no saldrá adelante si ellos no lo aprueban. Y dijo que la UE busca ser más «proactiva» en el Sahel para retomar las relaciones con las excolonias tras las «fallidas» juntas militares. Habrá que ver como sigue la cosa pero Trump le dio a Zelenski hasta el próximo viernes para aceptar el plan de 28 puntos.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Foto: AFP

Bolsonaro, tras las rejas

Nada mejor que machacar en caliente, dicen en las fraguas, un lugar que Lula da Silva conoce por su paso como dirigente sindical metalúrgico. Así, ni bien se conoció que el gobierno de Donald Trump había cedido en su pelea arancelaria con Brasil (ver aparte), se activó una orden de arresto contra al expresidente Jair Bolsonaro en el marco de una causa por intento de golpe de Estado.
La secuencia tiene lo suyo. Cuando Trump regresó al gobierno, en enero abrió un abanico de suba de aranceles en defensa de la producción estadounidense. Para cada país o región usó un argumento diferente. En el caso de Brasil, habida cuenta de la enemistad ideológica con Lula da Silva, la excusa fue la supuesta persecución judicial a Bolsonaro, hombre de su selecto club de extremistas de derecha.
En esa volteada cayó el titular del Supremo Tribunal Federal, el juez Alexandre de Moraes, al que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que conduce nuestro conocido Scott Bessent había sancionado por “haber utilizado su cargo para autorizar detenciones arbitrarias previas al juicio y suprimir la libertad de expresión”.
De Moraes firmó el viernes la orden para llevar tras las rejas a Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión e inhabilitación hasta ocho años posteriores a la sentencia. O sea, 2060. Estaba con prisión domiciliaria pero se lo acusa de haber intentado romper la tobillera electrónica para escapar.

Tiempo Argentino, 23 de Noviembre de 2025