Seleccionar página
Un plan represivo

Un plan represivo

Las imágenes de la feroz represión de las fuerzas de seguridad federales y de la policía de la Ciudad de Buenos Aires contra la marcha de jubilados e hinchas de fútbol atronaron en la memoria y la conciencia de quienes vivieron las jornadas del 20 y 21 de diciembre de 2001. Un descontrol similar, los mismos personajes, las mismas razones que hace un cuarto de siglo generados desde un Gobierno que llegó a la Casa Rosada con la promesa de terminar con la casta que había hundido al país en la decadencia.

Este aciago miércoles 13 de marzo quiso mostrar –¿una de las condiciones para que el FMI abra sus bolsillos?– que controla las calles.

Mientras afuera del Congreso verdaderas «bandas armadas» de agentes pertrechados se preparaban para atacar a civiles indefensos con equipos mortíferos, adentro una maniobra –en la que se destacó una pelea interna entre legisladores de La Libertad Avanza– sirvió para bloquear una sesión de Diputados que no venía bien para el Gobierno. El resultado afuera fue de dos decenas de heridos, entre ellos un reportero gráfico, Pablo Grillo, que pelea por su vida en el Hospital Ramos Mejía, y hasta 150 detenidos, acusados por los medios alineados con el Gobierno de «barras bravas» y un reproche que se encargan de repetir como si fuera un grave crimen, «militantes de izquierda y K».

Un rápido punteo revela la profundidad de una crisis recurrente en la que se consumen generaciones de argentinos: en diciembre de 2000, el presidente Fernando de la Rúa anuncia un «blindaje» del FMI para la economía nacional de 13.700 millones de dólares con una frase que resultaba irrisoria: «Qué lindo es dar buenas noticias». En enero de 2001, se anuncia un megacanje de deuda y en agosto de 2001, el Fondo incrementa su préstamo a 20.000 millones. Involucrados en esas negociaciones: Domingo Cavallo como titular de Economía; Patricia Bullrich en Trabajo; Federico Sturzenegger como secretario de Política Económica de la Nación. Desde julio de ese año y para salvar la convertibilidad se redujeron jubilaciones y salarios estatales en un 13%. Según un estudio del Centro de Economía Política Argentina, el poder de compra de las jubilaciones en 2025 cayó un 13,3%.

Si desde 1999 los aprietes para que los parlamentarios aprueben todas las condiciones que el FMI exige incluyeron represión y la famosa Banelco, el nombre para la «compra» de voluntades en torno a una reforma laboral que recortaba derechos, ni qué decir de los «héroes» que le permitieron a Javier Milei gobernar con decretos de Necesidad y Urgencia. Sin olvidar al senador detenido VIP en Paraguay. Ahora, cualquier divergencia resulta en una pronta imputación de ser afín al kirchnerismo o la izquierda desde los medios y los comunicadores oficialistas de siempre.

Otra similitud es la de ofrecer las bondades de un acuerdo con el Fondo como quien promociona unas vacaciones en el mejor destino turístico. Si De la Rúa soñó con dar buenas noticias, Mauricio Macri –también con Bullrich y Sturzenegger en cargos clave– juró que los argentinos se iban a enamorar de la entonces directora del FMI, Christine Lagarde. Ahora Milei lanzó un video con el estilo Hollywood que le venía dando dado resultados.

Mal comienzo
El día había empezado mal para el presidente. La grave inundación en Bahía Blanca ya no daba para una respuesta de «arréglense como puedan» como la que tuvo frente al temporal que azotó a esa ciudad bonaerense en diciembre de 2023. Así es que decidió ir sin aviso a mostrarse en público y con la promesa, esta vez sí, de dar asistencia para reparar los daños. Unos días antes habían estado Bullrich y el ministro de Defensa, Luis Petri, y no habían recibido precisamente elogios de algunos de los vecinos. Lo mismo pasó este miércoles con el primer mandatario. «Venís para la foto», repitieron. Resulta cada vez más difícil para el aparato de protección mediática oficial evitar que se cuelen voces críticas en las transmisiones.

Se sabía que la marcha de los jubilados sería masiva y también que la ministra de Seguridad iba a preparar un operativo represivo con todas las fuerzas a su mando. El despliegue fue impresionante, no solo en los alrededores de la plaza Congreso, sino en los puntos de acceso a la ciudad. El discurso oficial es que se trataba de barras bravas y la amenaza de la ministra vino con el anuncio de endurecer las condiciones de admisión a las canchas.

La experiencia indica que cuando hay mucha policía, siempre hay incidentes. La prueba está, por ejemplo, en las marchas de los universitarios o la que se desarrolló el 8 de marzo por el Día de la Mujer. Ahora hubo provocaciones y desbordes, pero también «invitaciones envenenadas». Si en diciembre de 2017, cuando el Congreso discutía una reforma previsional aparecieron mágicamente volquetes con «14 toneladas de piedras», ahora un agente dejó caer un arma de fuego y un móvil de la policía de la Ciudad quedó abandonado y con las puertas abiertas.

El vehículo resultó incendiado y, por supuesto, fue la imagen que difundieron los medios oficialistas para ilustrar la manifestación en reclamo de recomposición de ingresos a los jubilados.

En tiempos en que cualquier ciudadano con un celular puede subir lo que ocurre a las redes sin intermediarios, no quedaron sin registrar las imágenes de un carro de asalto de la policía de la ciudad desde el que algún desaforado gritaba «vengan, zurdos», siguiendo puntillosamente el mensaje del presidente Milei. Tampoco la de un policía que le pega a una señora de 81 años y luego huye a refugiarse entre sus compañeros de uniforme. No quedó al margen tampoco el bochorno en la Cámara Baja, con el choque pugilístico entre Lisandro Almirón y Oscar Zago, y el cruce, mojadura incluida, de Lilia Lemoine con Marcela Pagano y Rocío Bonacci. Todos ellos electos por LLA.

Tomando en cuenta el resultado de ese oportuno incidente, se puede sospechar de que fue armado para que el presidente de Diputados, Martín Menem, decidiera que no había quorum y levantara irregularmente la sesión hasta nuevo aviso. Ya habían aprobado por unanimidad la declaración de emergencia para Bahía Blanca y avanzaba a constituir la Comisión de Juicio Político y el pase a Comisión de Asuntos Constitucionales de un proyecto para dar de baja las facultades delegadas al presidente. 

Plaza de Mayo. Por la noche, miles de personas se manifestaron con cacerolazos en los barrios y una espontánea marcha al histórico sitio porteño.

Foto: Getty Images

Cuando terminó la cacería humana y la sanguinaria represión, sonaron cacerolazos en los barrios porteños y en ciudades del interior, como La Plata y Mendoza, y mientras operaban de urgencia al fotógrafo, el padre del joven, Pablo Grillo, replicaba a Bullrich que son una familia de militantes y que «es un orgullo ser militante».

La ministra, entre falsedades y acusaciones infundadas ante periodistas amigables que revelan en realidad la pérdida de control, no solo condenó a los manifestantes, sino que los acusó de intentar tomar el Congreso y destituir al Gobierno.

Al cierre de esta nota, el estado de salud de Grillo seguía siendo crítico, aunque había tenido una leve mejoría. El reporte médico dice que el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno le provocó traumatismo de cráneo grave, con fracturas múltiples y pérdida de masa encefálica.

La jueza de primera instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas Karina Andrade ordenó liberar a los 114 detenidos: «Se encuentra en juego el derecho a la protesta, a manifestarse en democracia y la libertad de expresión», indicó en los fundamentos de su resolución.

Revista Acción, 13 de Marzo de 2025

Rencillas para cambiar la agenda

Rencillas para cambiar la agenda

El gobernador bonaerense es como la contracara del presidente de la nación: es también economista, de la misma generación, con gestión en el territorio más poblado y que aporta la mayor porción provincial al PBI del país, pero está ubicado exactamente en la vereda de enfrente ideológicamente. Eso podría explicar las continuas arremetidas de Javier Milei contra Axel Kicillof. Los ataques más recientes centrados en la inseguridad, que lo llevaron a amenazar con una intervención federal, sin embargo, indican una estrategia que intenta desviar la atención sobre el escándalo de la criptomoneda.

Pero este y otros atajos para cambiar de tema en la agenda pública, lejos de haber logrado ese objetivo, siguieron profundizando un lento pero persistente abismo entre grandes sectores de la sociedad que lo apoyaron en el balotaje de noviembre de 2023 –quizás con un broche en la nariz–, pero ahora perciben el riesgo que corren las instituciones y, de arrastre, el futuro del país, según indican varias encuestas. En un escenario en que la situación del ciudadano común se deteriora de modo sostenido por una baja inflacionaria que resulta ilusoria ante el desempleo y los escuálidos incrementos salariales, al tiempo que desde la Casa Rosada se sigue tensando la cuerda, pretendiendo gobernar por decreto, algunas de las últimas medidas –que bien parecen desesperadas– conducen a una deriva impredecible.

Una de las urgencias del plan económico vigente es cómo conseguir fondos frescos para sostener el tipo de cambio, pilar de las cifras que registra el INDEC. El FMI, según traslucen medios de toda laya, se muestra remiso a abrir sus faltriqueras sin una devaluación, palabra prohibida en el vademécum oficial. Por eso el Gobierno no piensa debatir en el Congreso Nacional un nuevo acuerdo y se apuró a presentar un DNU para la aprobación de un acuerdo que no existe ni se conoce.

El relato mileísta original sostenía que había inversores privados que estaban dispuestos hacer del país una nueva Roma. Pero nada quedó de aquella promesa electoral de 30.000 millones de dólares de financistas internacionales para dolarizar la economía nacional de un plumazo. Ni qué decir de levantar las restricciones cambiarias. Tampoco muestran mucho dinamismo quienes se podrían beneficiar con la ley RIGI. Porque básicamente se trata de inversiones en sectores de la economía real, que necesitan reglas claras y a largo plazo. Eso que llaman seguridad y previsibilidad jurídica. La ley 27.742 garantiza «intocabilidad» de 30 años, pero un Gobierno que designa jueces en la Corte por decreto habilita a que un sucesor haga lo mismo en el futuro, cambie las reglas y deje a todos pedaleando en el aire. Por otro lado, la experiencia de $LIBRA es demoledora.

¿La nominación in extremis de Manuel García-Mansilla fue solo otra forma de desviar la atención o un modo de querer correr con la vaina a una oposición que no mostraba su acuerdo legislativo con la propuesta del Gobierno? Porque aquí se plantea un problema. Ariel Lijo también había sido designado por DNU, pero no quiso renunciar al juzgado federal que tiene a su cargo desde 2004. ¿No quería quedarse sin el pan y sin la torta? La Corte rechazó la jugarreta por 3 votos a 1, pero el dato sería que si ni siquiera un peso pesado de Comodoro Py cree que lo suyo puede durar, ¿qué pueden esperar los que quieran concretar emprendimientos de alto vuelo?

Enemigos en fila
Hubo un reciente cruce del presidente con uno de los periodistas más seguidos por el establishment, Carlos Pagni, quien en su programa Odisea Argentina deslizó que la luna de miel con la ciudadanía se terminó para Milei luego de dos errores no provocados, uno su discurso en el Foro de Davos, el otro el Criptogate.

https://twitter.com/lanacionmas/status/1896732416074731535

Dado que Pagni también mencionó la palabra prohibida (devaluación), el titular del Ejecutivo se creyó obligado a responder con su habitual tosquedad.

Con Kicillof los encontronazos continuaron luego de que el gobernador bonaerense diera su propio discurso de apertura de sesiones en la legislatura bonaerense. «Parece irreal, pero el presidente de la nación amenazó con intervenir la provincia y pretendió echar al gobernador por redes sociales. Tal como ocurrió con la criptomoneda, ahora dice que no quiso decir eso», señaló Kicillof, que gracias a Milei se posiciona para liderar el espacio de la oposición y recibió en esta ocasión el apoyo de espacios alineados con Cristina Fernández y hasta del propio Sergio Massa, que se mostró en las redes luego de meses de ostracismo.

La embestida contra el columnista de La Nación, en cambio, ocurrió unos días después de la fallida entrevista de Milei con Jonathan Viale, en donde quedó en evidencia el modo en que algunos comunicadores se adecuan a las necesidades presidenciales. Ese día también fue palpable el rol que cumple el ministro sin cartera Santiago Caputo. El funcionario ad hoc se volvió a destacar el 1º de marzo cuando amenazó al diputado radical Facundo Manes. El hecho fue viralizado rápidamente y pronto desplazó del ranking al propio discurso. Otra señal de que las mieles no duran para siempre, en un lugar en que los libertarios habían tenido preminencia desde mucho antes de las elecciones de 2023.

La respuesta del jefe de Estado, realizada en una entrevista con otro de sus comunicadores cercanos, Luis Majul, fue fustigar a la periodista que estaba reporteando al legislador cuando Santiago Caputo lo agredió, como se vio en grabaciones desde todos los ángulos. «(Manes) dijo que fueron dos trompadas, pero fueron dos palmaditas en el pecho. No me sorprende porque lo impulsó una periodista del Grupo Clarín, que me la tiene jurada». Habrá que decir que la cronista Jazmín Bullorini hizo su trabajo profesional, estaba en el lugar correcto en el momento indicado, algo para destacar.

No menos cierto es que el multimedios es un problema para la democracia argentina, algo que debieron reconocer a su turno Raúl Alfonsín, Carlos Menem y los Gobiernos kirchneristas. Ahora es Milei el que se enfrenta al grupo que a través de una de sus empresas compró el paquete accionario de Telefónica de Argentina, convirtiéndose de hecho en un cuasi monopolio.

Insólito cruce de caminos entre un presidente que ya desbordó los límites institucionales y un grupo empresario que está acostumbrado a hacer y deshacer a su antojo. Entre un presidente que hasta no hace tanto destacaba el valor de los monopolios como muestra de eficiencia empresarial y un holding que ya no tiene el núcleo de sus negocios en el periodismo, aunque le pueda ser útil como ariete.

Revista Acción, 10 de Marzo de 2025

Europa apuesta al rearme y se relame la industria bélica

Europa apuesta al rearme y se relame la industria bélica

Europa alardea de independencia de Estados Unidos avanzando en planes de rearme en apoyo de Ucrania encabezados por el francés Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer, nostálgicos de dos imperios que esperan renacer de sus cenizas en una guerra de la que Donald Trump eligió escapar. Una contienda en la que ya se restriegan las manos los seguros ganadores: las empresas fabricantes de armas, que se posicionan como las mejores inversiones en lo va del año.

El inquilino del Elíseo dio un discurso en cadena nacional el miércoles en el que calificó a Rusia como una amenaza contra Europa y planteó como “oferta” la fuerza de disuasión nuclear que puede aportar Francia. En el fondo era una mojada de oreja al Reino Unido, cuyo sistema de armamento atómico no puede funcionar sin el sostén estadounidense. Y se entiende, la semana anterior, Starmer había recibido a Volodimir Zelenski en el 10 de Downing Street con promesas de poner a su industria bélica a trabajar a pleno. El primer ministro laborista anunció fondos de unos 2000 millones de dólares para “proteger la infraestructura crítica y reforzar a Ucrania”. Se trata de dinero de fondos rusos embargados en Europa para la compra de misiles a fabricados en Belfast “que crearán empleo en nuestro brillante sector de la defensa”, dijo Starmer, en el mejor estilo Trump.

La respuesta de Vladimir Putin habló este sábado y fue directo contra el ego de Macron. «Todavía hay gente que no puede estarse quieta. Todavía hay gente que quiere volver a los tiempos de Napoleón, olvidando cómo terminó», dijo el presidente ruso, sin mencionar a su par galo. «Ellos –añadió Putin, en referencia al los ejércitos napoleónicos– subestimaron el carácter del pueblo ruso y de los representantes de la cultura rusa en general».

Dos días antes los jefes de estado de los 27 países de la Unión Europea se juntaron para elaborar una estrategia común. El giro de Washington con la administración Trump los dejó en su cruda desnudez y tratan desesperadamente salvar los papeles, aunque la jugada tiene el riesgo de incrementar las posibilidades una nueva guerra mundial, ya que la Federación Rusa tiene un acuerdo de amplia cooperación con China desde 20 días antes de la Operación Militar Especial en Ucrania, en 2022.

Foto: @emmanuelmacron

En Bruselas, la no menos belicista Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, alemana ella, o sea, de otro imperio barrido por la historia, propuso un plan de Rearme Europeo por el que se incrementaría el gasto en defensa hasta los 800.000 millones de euros. Se supone que será presentado oficialmente el 19 de marzo por el Comisario Europeo de Defensa, el lituano Andrius Kubilius, y la representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la estonia Kaja Kallas. Por ahora, se destinarán 150.000 millones para incrementar el presupuesto armamentístico. Las voces dispares en este concierto militarista son las del primer ministro húngaro Viktor Orban y del eslovaco Robert Fico, que proponen discutir el caso Ucrania directamente con Putin.

Como sea, en la semana las acciones de empresas bélicas se dispararon hasta dos dígitos en las bolsas europeas. Rheinmetall AG, el mayor fabricante de municiones de Europa, por caso, tuvo alzas de más del 10% y en lo que va del año, 85%. La sueca Saab también subió más del 10% y supera el 50% en 2025. En ese rubro, hay mercado para todos: al italiana Leonardo, que fabrica helicópteros y drones, no se quedó atrás. Tampoco Safran, fabricante de motores para la industria aeronáutica, recopila el chileno Maximiliano Villena en La Tercera. El ministerio de Defensa británico, a su vez, presentó nuevos contratos con las firmas BAE Systems, Babcock y Thales UK. Empresas del Reino Unido pasaron de exportar 35 millones de libras esterlinas entre 2012 y 2022, y desde la OME las ventas treparon hasta los 1100 millones, consigna un artículo de Mark Curtis en Declassified UK, un portal donde se publica información desclasificada del gobierno británico. “Gran parte de la ayuda militar del Reino Unido a Ucrania —que asciende a 4500 millones de libras este año— es en realidad un subsidio a las empresas de armas”, concluye Curtis.

El 16 de enero pasado, Starmer y Zelenski firmaron en el Palacio Mariinsky, de Kiev, un acuerdo por 100 años para “fortalecer los lazos de defensa entre ambos países”. El laborista dijo esa vez que como parte de ese convenio, Ucrania recibirá un nuevo sistema de defensa diseñado por Reino Unido y financiado por Dinamarca, y los británicos seguirán entrenando a tropas de ese país en territorio británico. Según se filtró en algunos medios, como parte de ese acuerdo el Reino Unido tendría acceso a las famosas tierras raras ucranianas, una entelequia que Trump terminó por bloquear cuando anunció su propio plan para recuperar las “inversiones” de Estados Unidos en la guerra desatada hace tres años. Todo terminó como terminó tras el violento choque del presidente y el vice JD Vance con Zelenski en el Salón Oval. 

A todo esto, el primer ministro polaco, Donald Tusk, dijo el viernes ante el Parlamento que recomendará denunciar el Tratado de Otawa sobre la prohibición de minas antipersonales con el argumento de aumentar las capacidades de defensa de Polonia. Finlandia y Lituania también estarían pensando en retirarse de ese acuerdo, que data de 1999.

O sea: los bombazos de la «Obertura 1812» de Piotr Ilich Tchaikovski vuelven a resonar en Europa.  «

BlackRock en los puertos de Panamá

Una de cal y otra de arena para Donald Trump. Por un lado, pospuso hasta el 2 de abril los aranceles de 25% contra los productos importados de México y Canadá, luego de ingentes negociaciones con los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Justine Trudeau. Por el otro lado, si bien no recuperó el Canal de Panamá, al menos logró que su presión fuera efectiva como para que los puertos allí que regentea CK Hutchison Holdings Ltd., de Hong Kong, pasen a manos del fondo de inversiones BlackRock Inc. No fue una cesión gratuita, claro, hubo 19.000 millones de dólares de por medio, pero la cosa se encaminó sin que la sangre llegara a los océanos. La transacción fue liderada por la banca Goldman Sachs.

BlackRock es otro beneficiario de la guerra en Ucrania, como accionista en las corporaciones Boieng, General Dynamics, Northrop Grumman, Lockheed Martin y Raytheon, entre otras. Pero también tendrá su cuota de ganancia en la eventual reconstrucción del país. “El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se reunió con la dirección de la mayor empresa de gestión de activos del mundo: BlackRock. Las partes discutieron los detalles de la creación de un fondo de inversión para restaurar la economía de Ucrania con la participación de capital público y privado”, dice un documento publicado por la presidencia de Ucrania el 5 de mayo de 2023.

Tiempo Argentino, 9 de Marzo de 2025