A pocos días de cumplirse el primer aniversario de la ofensiva de Hamas y la Yihad Islámica en el sur de Israel que dejó un saldo de 1200 muertos y más 250 rehenes, el primer ministro Benjamin Natanyahu celebró la eliminación del líder Hezbollah, Hassan Nasrallah, y de otros altos mando del grupo chiíta en un bombardeo en la ciudad de Beirut. Este operativo ocurre en un escenario adverso para el jefe de gobierno israelí, que se enfrenta a voces que reclaman no sólo por la desidia oficial que habría permitido la incursión del 7 de octubre pasado sino por la inoperancia para recuperar la totalidad de los rehenes, mientras puso en marcha una estrategia de exterminio que causó la muerte de más de 41.000 palestinos en la Franja de Gaza y que generó el rechazo generalizado en el mundo, que reclama un cese el fuego y negociaciones para evitar mayores masacres.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Daniel Hagari, informó que en un ataque “preciso” contra el cuartel general de Hezbollah en un suburbio de la capital libanesa había sido muerto Nasrallah. La organización confirmó más tarde que efectivamente el clérigo, de 64 años, había caído durante el bomardeo. «Nasrallah está ahora con Alá como gran mártir. Se suma a la caravana de mártires de Kerbala y los mártires inmortales cuya marcha ha liderado durante treinta años de victoria en victoria», indicaron en un comunicado publicado por el canal Al Manar. En esa misma cadena televisiva afín al grupo, se emitió un comunicado donde se afirma que «la dirección de Hezbolá seguirá con su yihad contra el enemigo en apoyo de Gaza y Palestina, en defensa de Líbano».
“Hassan Nasrallah, el líder de una organización terrorista maligna; los terroristas de alto rango eliminados con él, y la sede central en la que se encontraban, eran objetivos militares legítimos según el derecho internacional”, declaró en un mensaje publicado en su cuenta de X el vocero de las FDI. “Nasrallah construyó intencionalmente la sede central de Hezbollah debajo de edificios residenciales en Dahiya, Beirut, porque Hezbollah utiliza intencionalmente a civiles libaneses como escudos humanos. Mientras Hezbollah busca maximizar el daño a los civiles, Israel busca minimizarlo”, concluyó.
Nasrallah fue uno de los fundadores de Hezbollah (Partido de Dios) y desde el asesinato de Abbas al Musawi –también en un ataque israelí, en 1992– estaba al frente de la organización. Al Musawi, a quien conoció en su adolescencia, fue su mentor y formador en sus estudios religiosos. Le tocó vivir los cambios dramáticos de El Líbano tras la guerra civil, en 1975, y para la rama chiíta del islamismo que profesaba, el triunfo de la Revolución en Irán, donde conoció personalmente al ayatollah Ruhollah Jomeini y a su sucesor Ali Jamenei, actual jefe espiritual de la nación persa.
Este operativo israelí significó otro duro golpe contra la milicia libanesa, que hace diez días padeció el estallido de miles de localizadores electrónicos que provocaron la muerte de al menos 12 personas y un tendal de más de 300 heridos. Esta vez fueron intensos bombardeos en varios puntos de Beirut y alrededores, entre ellos el edificio donde estaba reunida parte de la cúpula de Hezbollah. Entre las víctimas figuran también el comandante de la unidad de misiles, Mohamed Ali Ismail, su adjunto, Husein Ahmed Ismail, el comandante del frente sur, Ali Karake, y Hassan Khalil Yassin, uno de los cargos de inteligencia, entre otros. En el sur de Siria, por otro lado, también fue asesinado el jefe de las milicias en esa zona, Ahmad Muhammad Fahd, informaron las FDI.
Entre las primeras respuestas tras conocerse la novedad, el ayatollah Jamenei dijo desde Teherán que «los criminales sionistas deberían saber que son demasiado pequeños como para causar un daño significativo a la fuerte estructura de Hezbollah en Líbano» y añadió que «las fuerzas de la resistencia de toda la región están con Hezbolá y la apoyan”.
El movimiento Hamas, a continuación, anunció la creación de un frente unido con Hezbollah para “apoyar la resistencia islámica en el Líbano”. El presidente del Consejo Político Supremo de los hutíes en Yemen, Mahdi al Mashat, decretó por su parte tres días de luto por la muerte de Nasralláh. Horas antes, esa organización había lanzado misiles contra un «objetivo militar» en Tel Aviv y drones contra un «objetivo vital» en Ascalón.
El temor a una escalada total en toda la región que involucre a las principales potencias se acrecienta a cada hora y no se descarta una nueva invasión terrestre al Líbano como la que se produjo en 1982, con consecuencias ahora más trágicas aún.
Zelenski terminó de chocar en la Torre de Trump
La visita del presidente ucraniano a la Torre Trump de Nueva York mostró en todo su patetismo la situación de Volodimir Zelensky ante el posible cambio presidencial en Estados Unidos. Fue cuando el dueño de casa y aspirante a la Casa Blanca decía que pondrá fin a la guerra ni bien asuma un nuevo mandato con un acuerdo “que sea justo para ambas partes”. Eso era sólo el comienzo; ante la mirada desconsolada del ucraniano, Donald Trump añadió su latiguillo de que “esta guerra nunca debió haber sucedido”. Y lanzó, punzante, que tiene una buena relación con Zelenski y también con Vladimir Putin, a lo que el presidente (MC) de Ucrania, lastimosamente, dijo a los medios presentes en el pasillo del edificio: “Espero que nosotros tengamos mejores relaciones”.
Ya no es secreto para nadie que los frentes de guerra –Donbass y Kursk– le son adversos Kiev. Se por lo que publican los medios occidentales como, más claramente, por lo que callan. Esta semana el The Economist, uno de los más influyentes semanarios británicos, deslizó que Zelenski está en problemas para sostener alguna paz honorable. Por el otro, es evidente que la incursión en el territorio ruso fue un fracaso: ya ni se habla de eso.
En la ONU, el mandatario hizo nuevos reclamos ante los foros internacionales para sostener la guerra contra Rusia. De la administración Biden logró 8000 millones de dólares más. La candidata Kamala Harris alertó que Trump piensa exigir la renuncia a los territorios perdidos a manos de Rusia y que se comprometa a la neutralidad. Gobernadores republicanos, en tanto, denunciaron injerencia del ucraniano en las elecciones presidenciales.
Aquel viejo axioma de que el radicalismo «se rompa pero no se doble» parece tener los días contados. Cierto es que, desde su fundación, en 1891, el partido de Leandro N. Alem padeció múltiples sangrías ante cada nuevo escenario nacional. Cierto también que la Unión Cívica Radical fue una escisión de la Unión Cívica, construida tras la revolución de 1890 contra el régimen roquista y de la que participaba Bartolomé Mitre. Y que una cosa era el yrigoyenismo y otra el «antipersonalismo» de Marcelo T. Alvear. O que durante el peronismo y tras el golpe de 1955 sufrió nuevos desgajamientos. Pero en lo formal, al menos desde 1984 y con un presidente de ese palo, Raúl Alfonsín, la sigla UCR representó a un sector amplio de la población, fundamentalmente de clase media y de profesiones liberales, con aspiraciones de un país democrático, respetuoso de los derechos humanos y de la justicia social.
La coordinación de Alfonsín con el senador Eduardo Duhalde, más acá en la historia, fue clave para sostener la institucionalidad del país en aquellos aciagos días de diciembre de 2001 y darle un giro al modelo económico. En 2007, un gobernador «boina blanca» como Julio Cobos acompañó a Cristina Fernández en la fórmula presidencial. Alianza de poca duración a raíz del enfrentamiento por la Resolución 125. En la Convención de Gualeguaychú de 2015, la UCR ató su destino a un proyecto de país con Mauricio Macri, que mucho se parecía al que combatía en su origen y dejó fisuras que se fueron profundizando desde entonces para quedar en carne viva con la actitud de un puñado de legisladores ante el veto presidencial a la reforma previsional.
El apoyo a Javier Milei en el balotaje ya había generado rispideces internas. Sergio Massa, el candidato por Unión por la Patria, había sido la otra opción hace nueve meses y tenía vínculos con gobernadores radicales, como el jujeño Gerardo Morales, por entonces presidente del Comité partidario. Pero entre un postulante «contaminado» por el kirchnerismo o un hombre que mostraba desequilibrios emocionales y tendencias neofascistas, las urnas fueron contundentes ante una dirigencia partidaria que eligió no definirse.
Desde antes incluso de la asunción del paleolibertario las diferencias estaban latentes en el seno parlamentario del radicalismo y mucho les costó elegir al titular del bloque en diputados. El cargo quedó para el cordobés Rodrigo de Loredo, en detrimento del bonaerense Facundo Manes. El primero expresa mejor la tendencia conservadora –línea alvearista–; el neurólogo, la socialdemocracia del alfonsinismo. La disputa fue feroz y si la sangre no llegó al río fue porque se venía otra etapa en el país y convenía orejear las cartas antes de jugarse.
El caso es que la conducción está ahora altamente cuestionada. A tal punto hay una disolución en la UCR que tanto el presidente del partido, el senador Martín Lousteau, como el de la Convención Nacional, Gastón Manes, tienen como principal problema no quedar pedaleando en el aire ante las continuas «desobediencias» a las decisiones de las cúpulas. Más aún, cómo explicar que los mismos que un día apoyan mayoritariamente una ley al otro sostengan lo contrario con igual fervor. Es lo que sucedió con la magra recomposición para los jubilados ampliamente votada en ambas Cámaras. La estrella ahí fue el tucumano Mariano Campero, que el 4 de junio apoyaba enfáticamente «honrar a nuestros abuelos» con una iniciativa que fue presentada por la UCR.
💬 “Nuestros jubilados y jubiladas trabajaron para poder tener una vejez digna, y eso es lo que nosotros hoy tenemos que honrar con nuestras decisiones ” dijo la diputada @danyatavela77pic.twitter.com/ukiBdkcHPL
— Bloque de Diputados UCR (@diputadosucr) June 4, 2024
No fueron pocos los que recordaron esa frase de Groucho Marx, «estas son mis convicciones, y si no les gustan tengo otras» el 16 de septiembre, al escuchar que Campero decía, sin inmutarse: «Pocas veces en mi vida actué con tanta convicción como cuando decidí blindar el equilibrio fiscal de este Gobierno».
Ante este jaque, ratifico que pocas veces en mi vida actué con tanta convicción, como cuando decidí blindar el equilibrio fiscal de este Gobierno.
La defensa de las instituciones es dejar gobernar. A Alfonsín, a De la Rúa y a Macri no los dejaron gobernar. Con Alberto Fernández,…
Había cuentas pendientes de Campero con su partido a nivel provincial y ya a fines julio planteó una fractura de la UCR de Tucumán, lo que podría ser una justificación personal; pero no fue el único que se dio vuelta en el aire. Si no se alcanzaron los dos tercios necesarios para torcer el veto presidencial fue por el apoyo también (¿in?) condicional de otros diputados de ese espacio como Luis Picat, Martín Arjol, Pablo Cervi y José Federico Tournier. Ellos integraron el bloque de 87 «héroes», como los calificó el presidente de la Nación, homenajeados con un asado en la Quinta de Olivos por «defender el déficit cero, salvando al país de la quiebra», según la perspectiva gubernamental.
El Presidente Javier Milei recibió en la Quinta Presidencial de Olivos a los 87 diputados nacionales que con su voto defendieron el déficit cero, salvando al país de la quiebra. pic.twitter.com/2bCTEqFhy0
De nada valieron las críticas de la Convención de días antes, cuando se adelantaba el vuelco en sus convicciones. Mucho menos sirvió el castigo a los «rebeldes» emitido con posterioridad en un documento indignado.
📝 Resolución de la Mesa Directiva de la Honorable Convención Nacional de la UCR ante las Conductas de Diputados Nacionales pic.twitter.com/miCAotBFJV
De Loredo fue el encargado de defender a los díscolos afirmando que el castigo «no tiene ningún efecto directo sobre el bloque de diputados nacionales de la UCR» y que sus pares decidirían si van a hacer algo al respecto.
La decisión tomada por la mesa directiva de la Convención Nacional es inédita, de una gran irresponsabilidad y parcialidad selectiva. No es la primera vez que miembros del Bloque votan de manera diferente. Ni en Diputados ni en Senadores. No tiene ningún efecto directo sobre el…
Nada dijo De Loredo de cuando Cobos también fue expulsado por integrar la fórmula del entonces Frente para la Victoria con Cristina Fernández. Y ahí está el mendocino como vicepresidente segundo de Diputados por la UCR, en una muestra de que nada es permanente. Lo que no es predecible es si lo de ese grupito de disidentes es un nuevo doblez o una ruptura definitiva. Porque se sabe que hay otros a la espera de ver como vienen las cartas en futuras manos. A ellos quizás se dirige un cuestionable video –compartido por el presidente Milei– en el que de un modo agresivo y descalificante como no se conoció en la propaganda política nacional, el oficialismo muestra a los opositores como zombies envenenados con un virus que destruye los cerebros, el Ku-K12. Algunos tendrían el cerebro atrofiado, otros se les unieron por conveniencia, sugiere la pieza publicitaria. Son fácilmente identificables el sindicalista Roberto Baradel, el músico Fito Páez, la actriz Florencia Peña, la diputada Natalia Zaracho. No podía faltar en la apertura Néstor Kirchner, ni Cristina Fernández o Massa y Alberto Fernández en medio del relato. Y tampoco, como es el estilo presidencial, un león que se presenta como la salvación de los argentinos al final.
Zaracho se sumó a la Cámara Baja en 2023 como representante del Frente Patria Grande que lidera Juan Grabois y no reniega de su origen como cartonera. Más bien aporta una mirada desde ese lugar que no abunda ni en el Congreso ni en el debate público. Desde allí «leyó» el asado con los 87 diputados como una flamante coalición ultraderechista.
No es muy diferente, curiosamente, la interpretación de esa celebración a la que le dio el abogado y exdiputado de Juntos por el Cambio, Daniel Lipovetzky.
Decime que sos casta sin decir que lo sos. Festejar como cagaste y te cagaste en la gente son de las cosas de las que no se vuelve. Fin! https://t.co/y5D6UHcKj9
O la del diputado Facundo Manes, que por poco no fue jefe del bloque.
El gobierno usa a la casta que dijo venía a combatir en contra de los jubilados. Seguiremos luchando por un PAÍS MÁS HUMANO. pic.twitter.com/XkPHv49o83
Al cabo de 134 años, la UCR está otra vez ante una disyuntiva crucial. Y sus correligionarios se debaten entre la resistencia a la acusación de estar infectados de un virus maligno o buscar consensos para no resignar los valores que representaron en la sociedad.
La 79ª Asamblea General de las Naciones Unidas, que comenzará este lunes en Nueva York, promete ser de las más encendidas desde la fundación de ese organismo internacional. Y quizás las palabras que más resuenen en el edificio sean “terrorismo”, “crímenes de guerra”, “ataque nuclear”. Pero no lanzadas genéricamente, como ocurría tras los atentados del 11-S de 2001, cuando Estados Unidos estableció su «guerra contra el terrorismo». Esta vez el escenario se traslada a El Líbano, Gaza y Ucrania. Y los protagonistas, el gobierno de Israel y el ucraniano. Uno, porque luego de las explosiones simultáneas de buscadores de personas y los últimos ataques en cercanías de Beirut compró todos los boletos para ser considerado “estado terrorista” y el otro porque en su insistente reclamo a que le autoricen usar misiles de largo alcance sobre territorio ruso desafía una respuesta de Moscú que puede dar a una nueva guerra mundial. Esta vez sí la última, pero en el peor de los sentidos.
El martes pasado, de manera coordinada, explotaron miles de beepers que mataron a una docena de personas y causaron heridas en otras 3000 personas. Entre las víctimas había tal vez unos 800 militantes de Hezbollah, pero el resto eran civiles, y una decena niños. Los aparatos fueron elaborados en Hungría por una firma de Taiwán, Gold Apollo. Son equipos no rastreables de bajo costo muy adecuados para la utilización por grupos milicianos como Hezbollah, calificado por varios países -entre ellos Argentina– como una organización terrorista.
La definición de terrorismo en la ONU se hizo bastante dificultosa porque algunas de las especificaciones le cabrían a las grandes potencias occidentales, como EE UU, el Reino Unido o Francia. Recién en 2004 el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1566 que considera a los actos terroristas como “actos criminales, incluso contra civiles, cometidos con la intención de causar muertes o lesiones corporales graves o la toma de rehenes, con el propósito de provocar un estado de terror”. Esto recordó el canciller de Líbano, Abdalá Bou Habib, en una reunión urgente de esa entidad en la que acusó a Israel por los hechos. «¿Acaso no es terrorismo cuando se ataca a todo un pueblo en sus ciudades, calles, mercados, tiendas y hogares mientras satisfacen sus necesidades y no luchan en los frentes? (…) ¿Es necesario ahora exterminar y obstruir al pueblo libanés como castigo colectivo? Tenemos derecho a preguntar, ¿no es esta una hipótesis afirmada por altos funcionarios israelíes?», dijo.
Durante la semana proliferaron las críticas a los ataques que oficialmente el gobierno de Israel no se atribuyó, aunque el ministro de Defensa, Yoav Gallant, dijo que su país se encuentra “en una nueva etapa” del conflicto con Hezbollah. El líder de la organización, Hassan Nasrallah, señaló a su turno que las explosiones constituyen «un acto de guerra y una declaración de guerra por parte de Israel» y prometió represalias, mientras que desde su aliado, Irán, el comandante de la Guardia Revolucionaria, Hosein Salami, aseguró que Israel enfrentará una “respuesta aplastante”.
Tel Aviv, en tanto, rechazó la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya para pedir la detención del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y del titular de Defensa, Yoav Gallant por crímenes de guerra en la ofensiva que las Fuerzas de Defensa (FDI) desarrollan en Gaza desde el 7 de octubre pasado. Se tata de la misma corte que en marzo de 2023 emitió una orden de arresto contra el presidente ruso por el traslado de niños desde Ucrania a Rusia. Y que también desconocen EE UU, China, Rusia, Turquía, India. Ucrania la reconoció recién el 21 de agosto pasado, tras una áspera sesión de la Duma, por 281 votos favorables sobre 450 bancas.
Foto: Xinhua
Israel, mientras tanto, continúa con su tarea de demolición de la Franja de Gaza y este sábado mató a unas 20 personas en un bombardeo a una escuela en Zeitoun, al sureste de la ciudad. La cifra de víctimas de los ataques desde la incursión de Hamas y la Yihad Islámica en territorio israelí, el 7-O de 2023 –donde quedaron 1200 muertos y se llevaron dos centenares de rehenes– ascendía a 41.300, los heridos a unos 96.00 y los desplazados a casi dos millones de personas.
La agresión en el sur de Líbano –que tanto Rusia como China y no pocos analistas atribuyen a un intento de Netanyahu de esquivar las protestas de la sociedad israelí por no cerrar una tregua con Hamas para recuperar a los rehenes aún en sus manos extendiendo el conflicto a todo el Medio Oriente– prosiguió en los suburbios de Beirut, donde habrían sido asesinadas casi 40 personas, entre ellas, el jefe de operaciones de la unidad de élite Radwan, de Hezbollah, Ibrahim Aqil. La ONU, en tanto, en la apertura de las sesiones del 79º período, le dio el sitial al Estado de Palestina correspondiente a la resolución ES-10/23 que le reconoce el derecho a “la participación plena y efectiva en las conferencias de las Naciones Unidas y en las conferencias y reuniones internacionales celebradas bajo los auspicios de la Asamblea General o, según proceda, bajo los auspicios de otros órganos de las Naciones Unidas”.
Zelenski dice tener un plan de paz
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró en una rueda de prensa previa a su viaje a la Asamblea de la ONU que para noviembre presentará una nueva propuesta de plan de paz a negociar con la Federación Rusa. “Será un inicio, unas bases para hablar en cualquier formato con Rusia. En cualquier formato, con cualquiera de sus representantes, porque habrá un plan», dijo.
A mediados de junio en la Conferencia de Paz en Suiza a la que no fue invitada Rusia se discutió un acuerdo para Ucrania. Ahora Zelenski reconoció que «no puede haber un final de la guerra sin una de las partes». Sin embargo, no ceja en su reclamo a la OTAN y a EE UU de que le autoricen a usar misiles de largo alcance que les proveen sus aliados occidentales argumentando que Moscú no quiere en realidad un acuerdo de paz.
Desde el Kremlin, el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, replicó que Rusia no quiere continuar la guerra. “Aunque estos adultos ocupan puestos importantes de ministros, primeros ministros, cancilleres, presidentes, parece que tienen realmente mentalidad de niños», respondió en una entrevista con el canal Sky News Arabia. “Ahora la OTAN está librando una guerra contra Rusia, pero es una guerra híbrida por manos de los ucranianos», agregó jefe de la diplomacia rusa.
El presidente Vladímir Putin había dicho que permitir que Kiev disparara proyectiles de largo alcance contra el interior de Rusia significaría una guerra con la OTAN y deslizó que usaría la respuesta a su alcance si eso ocurriera, lo que deja en el aire que esa respuesta podría incluir armamento nuclear. Algo que despertó las protestas de medios y dirigentes occidentales contra lo que tilden de amenazas irrazonables. «Resulta poco serio decir que si mañana no hacen lo que les exigimos, presionaremos el ‘botón rojo’. Estoy convencido de que en situaciones así quienes toman las decisiones tienen una idea de lo que puede pasar. Nadie quiere una guerra nuclear. Lo hemos dicho muchas veces», insistió Lavrov.
Putin afirmó varias veces que la OTAN está “jugando con fuego” al suministrar armas a Ucrania, y que los convoyes con ese tipo de material serían un “objetivo legítimo” para su ejército si cruzaran la frontera.
Habrá que convenir que aburrirse en Argentina cuesta mucho trabajo, aunque de ahí a disfrutar hay un paso demasiado largo. Esta semana no fue una excepción y a las viejas rencillas entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel se le sumaron los choques con el fundador del PRO, Mauricio Macri, al cabo de dos derrotas aplastantes contra el Gobierno en el Congreso: con el DNU que otorga abultados fondos reservados a los espías vernáculos y la fórmula para la actualización de las jubilaciones.
Si hubiera que graficar este momento, tal vez el que mejor lo ilustre sea el de las chicanas extrañamente afectuosas entre el jefe del bloque de senadores peronistas Frente Nacional y Popular, el formoseño José Mayans, con Villarruel. Fue durante el tratamiento de la reforma previsional. Mayans, con ese tono campechano que lo caracteriza, venía argumentando que «Milei cree que entiende más de economía que los 20 zorros que tiene atrás, entre ellos Cavallo, Caputo. Todos ellos forman parte de un clan», dijo, y tomó carrera para lanzar, con mirada cómplice: «Él es un pobrecito. Es un jamoncito, diría la vicepresidenta. ¿Verdad?». La compañera de fórmula de Milei respondió, quién sabe, sorprendida: «Gracias por el favor, Mayans. Gracias por traerme a colación. Un amigo».
Aludían a esa vez en que Villarruel calificó en el canal TN a Milei como el «jamoncito» de un sándwich que la tiene a ella de un lado, mientras del otro está la hermana, Karina Milei.
En esa ocasión también sobrevolaba el debate público un aumento en la dieta a los senadores y desde las granjas de trolls calificaron con sorna a la vicepresidenta de «bicha cruel». Esta vez la diputada Lilia Lemoine fue la que salió fuerte en sus redes.
Villarruel, a su vez, arrojó un dardo contra los críticos de este nuevo aumento de dieta de los senadores.
Como Presidente del Senado convoqué a sesión especial el jueves a las 10 para que los senadores debatan sobre el aumento de sus sueldos. De frente y en forma pública. Nominalmente y exponiendo sus posiciones. Así terminamos con las sobreactuaciones que parasitan a la política… pic.twitter.com/7aZlwgS6l0
Es que un día antes, Milei había fustigado el incremento salarial en cuestión.
EL AUMENTO DE SUELDO DEL SENADO ES UNA TRAICIÓN AL PUEBLO ARGENTINO
Los sueldos del Poder Ejecutivo se encuentran congelados desde el 10 de diciembre. No hubo aumento de sueldo para Ministros, Secretarios o Subsecretarios. Tampoco para mí, que además renuncié a mi jubilación de…
Espacio revuelto Esta fractura quizás irreversible deja al aire las feroces diferencias, no solo entre Milei y Villarruel, sino dentro del propio espacio de La Libertad Avanza, un «rejunte» electoral que pudo servir en su momento para salir a la cancha, pero que ahora no muestra unidad de criterio. Para una agrupación que apenas tiene 38 diputados y 7 senadores, mostrar enfrentamientos internos equivale a una especie de suicidio político. Más aún, porque se trata de un sector que construyó un lugar bajo el sol en base a exteriorizaciones de violencia verbal incontenible contra los que se cruzan en el camino.
El incidente con la visita a los genocidas en la cárcel de Ezeiza dejó profundas esquirlas dentro de LLA. La primera en cuestionar la forma en que algunos legisladores aparecieron en el penal para visitar, entre otros, a Alfredo Astiz, fue la santafecina Rocío Bonacci. La segunda que lanzó un traumático cruce de facturas contra el presidente de la Cámara Baja y titular de la bancada de LLA, Martín Menem, fue la diputada mendocina Lourdes Arrieta. Lemoine, otra vez, fue protagonista de los más feroces agravios contra la joven hija de un cabo primero acusado de torturar a soldados en Malvinas, conocida por haber ido a una sesión con un patito kawaii en la cabeza. Lemoine la acusó de estar «desequilibrada mentalmente» y de «no tener los patitos en fila».
La cuestión entre los dos integrantes de la fórmula que ganó el balotaje pasa por otra sociedad armada cuando quizás no pensaban que podrían estar uno en la Casa Rosada y la otra haciendo sonar la campanita en el Senado. La semana pasada, en un acto que Villarruel, como hija de un oficial de alto rango no se hubiera querido perder, faltó al acto de entrega de los despachos y sables a los nuevos generales, almirantes y brigadieres de las Fuerzas Armadas. Dijo que no la habían invitado. Al otro día, en el aniversario de la muerte de José de San Martin, en Mendoza, alegó haber tenido presión baja. No era la primera vez que su salud fallaba en el momento oportuno.
Milei se jacta de ser el primer liberal −o anarcocapitalista− en haber llegado al Gobierno por los votos. Y es cierto, cualquier otra política cercana a Von Friedrich Hayek o Milton Friedman por estas tierras fue producto de un golpe de Estado y por un giro copernicano de quien llegó al sillón de Rivadavia con otras promesas.
Hay un pariente de los Benegas Lynch, José Benegas, que se define como libertario y en el libro Lo impensado: el curioso caso de los liberales mutando al fascismo, analiza la para él inexplicable alianza de algunos movimientos populistas de derecha que aplican políticas neoliberales mediante contenidos religiosos, que según interpreta, lleva a un proyecto neofascista. Villarruel, en este análisis, sería la raíz católico/militar que le daría lustre a un plan neoliberal. Algo como en la dictadura pudo hacer José Martínez de Hoz con Jorge Videla. Pero ni el dictador ni su ministro de Economía tenían vínculos con las mayorías. De hecho, detestaban al «populacho», en palabras de las oligarquías argentinas. Por primera vez hay un liberal/libertario que se apoya en las masas, aunque sus políticas no muestren que las ama.
De la unión de los liberales con los nacionalistas católicos no salió un catolicismo liberal sino un fascismo virulento. Uno de los padres mintió.
Lo que desde los rincones liberales le cuestionan a Milei es que sus políticas no son verdaderamente liberales. Así lo entienden algunos de sus excolegas, como Diego Giacomini y Carlos Maslatón.
Llevan 8 meses imponiendo una política económica estatista, dirigista, antiliberal de inflación reprimida, generando un país carísimo en dólares con recesión fabricada que todo lo destruye y se reúnen para darse manija con el desastre que desarrollan como si ello pudiese alterar… pic.twitter.com/rMPNM4QWhH
Puede ser que abran el paraguas para no asimilar a Hayek o Friedman a las consecuencias del plan Caputo/Milei. En todo caso, Macri también quiere jugar en ese partido. Y por un lado apoyó el voto contra el DNU de los espías en Diputados y dejó el camino libre para la reforma previsional en el Senado. Lo que le granjeó −por eso de los trolls− violentos epítetos de los más conocidos.
Macri tomó nota y «dio la orden» de aceptar el veto presidencial a la ley previsional.
La mayoría de los senadores que ahora expresan su preocupación por los ingresos de los jubilados son los mismos que se opusieron con vehemencia al cierre y venta de empresas del Estado deficitarias y llenas de corrupción. Hay que recordar, también, que esos mismos senadores…
Una vuelta que no impidió que lo siguieran «atendiendo» desde las redes.
Se lo dedicamos a los que no lograron en 4 años lo que nosotros logramos en 1 mes y cancherean gestión. El déficit fiscal 0 no se toca. Y que lo llore Mayans, Lousteau y Macri. Las epocas del Partido del Estado se acabaron porque La Libertad Avanza. https://t.co/D30KbmXvCV
«Si tomo su tuit significa que no maneja la tropa», opinó Milei sobre el giro del ingeniero, en una entrevista. Y agregó: «O la tropa no tiene magnitud del daño que está haciendo».
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