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Entre el miedo y las propuestas

Entre el miedo y las propuestas

Este español de Cádiz es economista, asesor político y desde el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) suele difundir sondeos precisos e información que resulta imprescindible para analizar lo que ocurre en los países latinoamericanos. Esta vez, recién venido de Ecuador, donde elaboró estadísticas sobre las elecciones que consagraron al empresario Daniel Noboa a la presidencia, Alfredo Serrano Mancilla habló con Acción sobre la segunda vuelta del 19 de noviembre entre el ministro de Economía Sergio Massa y el ultraderechista Javier Milei, ahora apoyado por Mauricio Macri, Patricia Bullrich y el ala más conservadora de la coalición Juntos por el Cambio (JxC). «Estamos comenzando un trabajo de campo que culminará el 8 de noviembre» se adelanta, como para explicar que no está en condiciones de dar algún indicio acerca de un posible ganador. De todas maneras, algunas señales sobre el escenario se dejan traslucir.

«La evaluación de los votantes de UxP fue muy positiva con las nuevas medidas económicas. Con prudencia, pero esto ha decantado en el incremento de Massa.»

–Un trabajo que publicó Pagina/12 muestra que no hubo prácticamente transferencia de votos desde ninguna de las líneas internas de JxC hacia Massa.
–Nosotros decíamos lo mismo, en contra incluso de cierto criterio sin base estadística. En el último trabajo que hicimos ya teníamos mucha claridad de que no había trasvase de votos de Horacio Rodríguez Larreta a Sergio Massa, porque los votantes iban a ir a votar a Patricia Bullrich. Se corrobora eso que planteábamos como hipótesis. Nosotros sosteníamos que la única posibilidad de crecimiento de Massa procedería de los no votantes en las PASO, pero que sí fueron votantes del Frente de Todos en 2019. Eso se ha confirmado con el aumento de participación de unos 8 puntos que en su mayoría fueron a parar a Massa, algo que se justifica en un altísimo porcentaje por las medidas tomadas en el último mes y medio. La evaluación de estos votantes fue muy positiva con las nuevas medidas económicas. Con prudencia, pero positivas, y creo que esto ha decantado en el incremento de Massa.
–En JxC se desató una fuerte puja interna por el apoyo a Milei de algunos líderes del PRO, ¿qué impacto puede tener eso en el electorado?
–Sería un grave error creer que la dirigencia o gran parte de la dirigencia política argentina va a tener capacidad de ordenar o instruir el voto hacia abajo. Creo que estamos en una crisis de representatividad política de tal profundidad que me parece que estamos exagerando la importancia de lo que dicen los dirigentes. Porque la dirigencia no tiene un control remoto de la ciudadanía que le depositó el voto. Hablo del votante de a pie, del barrio, de la esquina, no del militante orgánico, de la base social que vota a los radicales, o que votan a otras fuerzas políticas. Creo que no obedecen tanto como estamos presuponiendo y que se les está volviendo a dar exagerada importancia a lo que diga cierta dirigencia política si tenemos en cuenta la crisis de representatividad que hay. No digo que no tenga importancia, pero hay que relativizarla.

Milei. Para Serrano Mancilla, el libertario intentará explotar el eje kirchnerismo-antikirchnerismo.

Foto: Getty Images

–También se ve un hasta insólito volantazo de Milei.
–Yo creo que a Milei no le queda otra que ampliar. Es como inevitable que plantee ahora una estrategia de ampliar porque con su discurso nítido en términos de corpus ideológico, con sus reivindicaciones, con su puesta en escena, con sus formas, ha logrado tener un buen número de votos, pero también un techo muy firme, que veníamos sosteniendo desde hace tiempo. Un techo tan fuerte en términos políticos que la sociedad argentina le dijo «hasta aquí llegaste», hasta el 30%, no le queda otra. En esto suelo ser riguroso, es comprensible que, si tú en dos instancias electorales sacas 30% y tienes que ir a una segunda vuelta, no te queda otra que dar un volantazo. Y está tratando de ampliar con los votantes más afines ideológicamente, que son los conservadores del PRO. Pero no creo que vaya a cambiar mucho lo que es el corpus de sus propuestas. Vi una entrevista que hizo con Eduardo Feinmann de una hora –yo suelo verlas enteras, no los cortes, que son un flaco favor a tratar de interpretar– y él sigue hablando de que el tema de la eliminación del Banco Central es una línea roja innegociable. Le preguntaron si la dolarización sería una línea negociable y dijo que no, igual que la eliminación de subsidios. Dicho de otro modo, los aspectos propositivos –y yo claramente no estoy de acuerdo con ellos– en todas las entrevistas que dio en las 48 horas posteriores a la elección sigue sosteniéndolas al pie de la letra. No nos confundamos por hacer interpretaciones en base a recortes de dos minutos de entrevistas de una hora. Y esto es importante porque si no nos seguimos confundiendo y seguimos sin entender el fenómeno. Por eso creo que, si bien tiene que cambiar la estrategia porque tiene un límite, no le queda otra si quiere subir.

«Habrá una dimensión de batallas del miedo y otra de cuestiones más propositivas, en el fondo, la disputa de dos visiones del futuro de país contrapuestas.»

–Massa dijo que se terminó la grieta, pero esta elección la están planteando como «nosotros o el kirchnerismo». Buscan capturar a ese votante al que alguien le garantice que destruirá al kirchnerismo. ¿Eso alcanza o justifica cualquier medida como la dolarización o la quita de derechos?
–Se abre un interesante marco en lo que yo llamaría la «batalla de miedos». Por un lado, Milei va a intentar instalar una suerte de plebiscito en base a kirchnerismo-antikirchnerismo, como ya se ha ido notando en las primeras intervenciones. El eje fundamental sería intentar aglutinar la mayoría que hasta ahora no tiene. Veremos si le da resultado. Por otro lado, UxP va a plantear, veremos si también le da resultado, que es el antifascismo o antiultraderecha. Yo creo que ahí hay una batalla de miedos que va a ser uno de los ejes de la campaña. También va a haber una cuestión propositiva que yo creo que ha sido uno de los aciertos de Massa en la primera vuelta y que debería de continuar. No solo buscar o argumentar el miedo que debería dar un presidente que no respeta las reglas democráticas y que va a ser regresivo en materia de derechos. También hay una ciudadanía que está expectante en escuchar propuestas concretas. Habrá una dimensión de batallas del miedo y otra de cuestiones más propositivas, y creo que esa va a ser la disputa, en el fondo, de dos visiones del futuro de país contrapuestas. Es muy notorio como son las diferencias, el electorado no va a poder estar confundido entre lo que representa uno y otro. Más allá de las alianzas de los partidos y las estructuras, son muy nítidas las diferencias.
–Para las cúpulas no cercanas al peronismo dar libertad de acción, ¿no sería una forma de poner un huevo en cada canasta?
–Creo que todavía hay una dificultad en digerir el nuevo diagnóstico, el cambio de época que se viene produciendo en la Argentina. Hay una digestión complicada de un nuevo escenario, un nuevo país, en el cual se está reconfigurando la relación de la ciudadanía con sus representantes. Esa crisis de representatividad, que es relativa pero progresiva, habría que considerarla a la hora de darle una importancia un poquito más mesurada a las recomendaciones partidarias. Cuando uno ha sido derrotado pierde la fuerza para ejercer influencia de hacia dónde dirigir el voto. Y eso le ocurre a Patricia Bullrich, al PRO y al radicalismo. Esto lo estamos viendo a nivel global: el ciudadano vota cada vez más disociado de lo que el representante le dice. Creo que vamos a una elección en la que –aunque ahora hay mucho espacio en los medios, que siempre tienden a reflejar lo que ocurre en las cúpulas– la ciudadanía va a ir por otro camino.

«Cuando uno ha sido derrotado pierde la fuerza para ejercer influencia de hacia dónde dirigir el voto. Y eso le ocurre a Patricia Bullrich, al PRO y al radicalismo.»

–Sin embargo, en el Interior, el radicalismo, más que el PRO, ganó varias provincias con importantes resultados.
–Pero precisamente se ha demostrado que el voto a nivel local no tiene nada que ver con el voto a nivel nacional. Hay datos reales de que en las PASO y la primera vuelta el voto a nivel local no tuvo ningún tipo de correlación con el voto a nivel nacional. Nos precipitamos mucho en creer que el mapa provincial tenía algo que ver con el nacional y en las PASO nos dimos cuenta de que no. Y esto se ratificó en la primera vuelta. No estoy quitándole relevancia al radicalismo como partido ni como fuerza local. Lo que planteo es que, a nivel nacional, hasta el momento, no han tenido capacidad para decidir el voto. Se aliaron con Larreta y perdieron por goleada.

Revista Acción, 29 de Octubre de 2023

Devastadores ataques de fuerzas israelíes en Gaza

Devastadores ataques de fuerzas israelíes en Gaza

Las tropas israelíes comenzaron este viernes un feroz ataque en Gaza luego de un par de semanas en las que las operaciones en represalia por las incursiones de militantes de Gaza del 7-O parecían congeladas ante el rechazo internacional y el pedido del gobierno de Estados Unidos de moderar la respuesta. Quizás sea este ataque el resultado de una fuerte disputa dentro de la Asamblea General de la ONU en la que desde el secretario general del organismo, Antonio Guterres, hasta las delegaciones de varios países occidentales, cuestionaron el rol de la administración de Benjamin Netanyahu en un conflicto que lleva décadas y reclamaran una vez más una solución basada en las resoluciones de ese organismo y básicamente en la creación del Estado Palestino. La amenaza de una extensión del conflicto se potenció luego de que fuerzas estadounidenses efectuaron ataques aéreos sobre objetivos en Siria a los que el secretario de Defensa Lloyd Austin identificó como pertenecientes a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

«Caían bombas de todos lados; de la marina, de la artillería y de los aviones», describió Alaa Mahdi, un habitante del campo de refugiados de Shati, al norte de la Franja a agencia AFP, y continuó: «¿A quién golpean? ¿A la resistencia? No, a la pobre gente”. El argumento de las autoridades israelíes para la ofensiva sobre Gaza es que solo así podrán desterrar a la organización Hamás y recuperar a dos centenares de rehenes capturados hace 22 días. Pero las cantidad de víctimas civiles y la destrucción del hospital Al Ahli, en el sur, y la amenaza sobre el de Al Shifa –en el norte, el mayor de la Franja, donde aseguran que se refugian líderes de Hamás- no parecen convencer en la ONU (ver aparte).

Desde la sorpresiva incursión de milicianos de Hamás, se computan 1400 muertos en Israel y más de 7700 en Gaza, en su abrumadora mayoría civiles de todas las edades pero cerca de la mitad niños. El portavoz del ejército israelí, Daniel Hagari, volvió a advertir en la mañana del viernes a los residentes del norte de Gaza que salgan de la zona ante la inminencia del operativo al que calificó como de “precisión e intensidad”. “Se les acaba el tiempo”, insistió Hagari, para afirmar que luego de las “intensas hostilidades podrán retornar”. Algo que los gazatíes no creen, habida cuenta de que les recuerda demasiado a esa otra ofensiva de 1948 que obligó a muchos palestinos a dejarlo todo. De hecho, denominan a este momento como la Nakba II.

Como parte de las acciones, Israel –que ya había cortado la provisión de agua y electricidad- bloqueó todas las comunicaciones y el servicio de Internet, lo que generó protestas de organismos internacionales que alertaron sobre las consecuencias. Es así que grupos de todas las creencias e incluso judíos como el académico estadounidense Norman Finkelstein reprodujeron en su newsletter un mensaje a Elon Musk, el dueño de los satélites Starlink, para que proporcione cobertura que permita mantener la conectividad en Gaza. “La destrucción ha sido tan extensa que la gente no puede pedir ayuda ni informar a sus seres queridos sobre su seguridad. Trágicamente, muchos están atrapados bajo los escombros y necesitan desesperadamente ayuda”, dice el texto, que concluye: “Su intervención será un regalo de inconmensurable valor para quienes sufren y dejará una huella indeleble en la memoria colectiva de la humanidad”. El empresario sudafricano publicó que «SpaceX apoyará los enlaces de comunicación con organizaciones de ayuda reconocidas internacionalmente».

La embestida de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) incluyó la destrucción de edificios en varios de los barrios del norte de Gaza pero también de túneles por los que circula mercadería y en los que el gobierno afirma que se refugian militantes de Hamás. Según los voceros, fueron eliminados ya tres de los más altos jefes de la organización. En la ONU se aprobó este jueves una resolución presentada por Jordania que pide una tregua humanitaria. Bastante menos de lo que muchos países reclamaron, aunque necesarios como para que 120 países, entre ellos Argentina, votaran a favor, con 14 votos en contra y 45 abstenciones. El embajador israelí en el organismo ecuménico mundial, Gilad Erdan, rechazó el planteo (ver aparte) al decir que “a la ONU no le queda ya ni una pizca de legitimidad o relevancia” y ratificó el inicio de las hostilidades, cosa que ocurrió a las pocas horas.

En favor de Hamás testimoniaron el gobierno de Qatar, que según la cadena Al Jazzera –prohibida en Israel- intenta negociaciones para un alto el fuego y un intercambio de rehenes.  El más enfervorizado en esa región fue el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien escribió en X que «Israel debe detener de inmediato esta locura» y enfatizó: «¡Hamás no es una organización terrorista, es un grupo de muyahidines que luchan para proteger sus tierras!». Una de las rehenes que Hamás liberó estos días, por su parte, puso en tela de juicio las razones que invoca el ultraderechista Netanyahu. En efecto, Nurit Cooper, de 79 años, y Yocheved Lifshitz, de 85, volvieron a sus casas por “razones humanitarias debido a su estado de salud”, según un video publicado por Hamás. A Lifshitz se la ve saludando amistosamente a uno de sus captores y despidiéndose con un “Shalom” (paz). La mujer dijo haber sido tratada con mucha amabilidad, que compartieron la comida con los militantes, quienes les dijeron que eran musulmanes y nos les iban a hacer daño. El ministerio de Salud israelí, dijo The Times of Israel, anunció un “protocolo de tratamiento” para ella en una sala especial donde solo tendrán acceso familiares, personal médico y de seguridad estatal para resguardar “la salud física y mental”. No faltaron los que cuestionaron que al dejarla hablar habían permitido un gran golpe publicitario en favor de la organización acusada de terrorismo.

Cruces en la Asamblea de la ONU

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, fue particularmente incisivo al caratular la situación actual en Medio Oriente en la sesión de la Asamblea General de este jueves. «El pueblo palestino ha sido sometido a 56 años de ocupaciones asfixiantes. Sus tierras son constantemente devoradas por los asentamientos y están plagadas de violencia. Sus economías se ahogaron. Su población fue desplazada y sus hogares demolidos. Su esperanza de una solución política se ha ido desvaneciendo (…) los agravios del pueblo palestino no pueden justificar los atroces ataques de Hamás pero esos ataques no pueden justificar el castigo colectivo del pueblo palestino”, sostuvo el portugués.

La respuesta del represente israelí no se demoró y luego de degradar la legitimidad de la ONU, dijo: «Los de Hamás son los nuevos nazis. Gilad Erdan aprovechó para criticar a Qatar, “que financia y alberga a los líderes de Hamás” pero al mismo tiempo decirle que “puede hacer que se liberen a todos los rehenes que están en manos de los terroristas”. Temerario, Erdan afirmó luego que “no hay ninguna crisis humanitaria en la Franja». Pero el gobierno de Benjamin Netanyahu fue cuestionado por desconocer resoluciones de la ONU como la que obliga a volver a las fronteras de 1967.

El representante de la Autoridad Nacional Palestina señaló que “cuando los representantes terminen sus discursos hoy, habrán matado a 150 palestinos, incluyendo 60 niños. En las últimas dos semanas, mataron a más de 5700 palestinos, incluyendo 2300 niños y 1300 mujeres (…), eso equivale a 145.000 ciudadanos británicos o 700.000 de EE UU”.

Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, había advertido la preocupación del organismo “por el hecho de que se estén cometiendo crímenes de guerra. Nos preocupa el castigo colectivo infringido a los habitantes de Gaza en respuesta a los atroces ataques de Hamás, que también constituyen crímenes de guerra».

Los debates fueron encendidos en la Asamblea y hubo cruces entre los países occidentales y a los del sur global, que reclamaron, como Pakistán, que si en un documento final se condena a Hamás, también se lo debería de hacer con Israel “si queremos ser justos y equitativos”.

La posición europea refleja la del resto de naciones occidentales y consiste en hablar de la necesidad de “brindar acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos a las poblaciones necesitadas, por todos los medios posibles, ya sea un corredor o una pausa humanitaria”, como expresó Olof Skoog. Pero una pausa a esta altura es apenas un intervalo entre dos masacres.

Tiempo Argentino, 29 de Octubre de 2023

Alertan por la baja producción bélica estadounidense en una industria obsoleta

Alertan por la baja producción bélica estadounidense en una industria obsoleta

Cuando el presidente Joe Biden volvió de una gira por Medio Oriente en la que no pudo sentar a la misma mesa a los líderes árabes y el primer ministro israelí, no tuvo mejor idea que emitir un mensaje a la población estadounidense de un cuarto de hora para explicar el momento que vive el mundo y apelar esa vieja muletilla de las amenazas que se ciernen sobre Estados Unidos a miles de kilómetros de sus fronteras.

Entre los pliegues de ese discurso se coló un nuevo pedido de unos 100 mil millones de dólares adicionales para sostener a Ucrania al que se agregó otro por Israel. Una frase que quedó en el aire, de indudable tono keynesiano. “Enviamos a Ucrania equipos que se encuentran en nuestras reservas. Y cuando usamos el dinero asignado por el Congreso, lo usamos para reponer nuestras propias reservas con equipo nuevo, equipo que defiende a Estados Unidos y que se fabrica en Estados Unidos: misiles Patriot fabricados en Arizona; proyectiles de artillería fabricados en 12 estados de todo el país: Pensilvania, Ohio y Texas; y mucho más. Ya saben, al igual que en la II Guerra Mundial, hoy los patriotas trabajadores estadounidenses están construyendo el arsenal de la democracia y sirviendo a la causa de la libertad”. Es decir, reactivación económica a partir de guerras actuales… y futuras.

El reclamo de mayores presupuestos y los lamentos por la escasez de reservas en los arsenales no son nuevos ni con Biden ni con las administraciones desde hace más de 80 años. Pero recrudecieron desde la operación militar rusa en Ucrania. Hace justo un mes el secretario de Defensa, Lloyd Austin, un general de cuatro estrellas que ahora encabeza el Pentágono tras un paso por Raytheon, una de las mayores proveedoras de armas, dijo una carta que le envió a los congresistas que se habían visto obligados “a ralentizar el reabastecimiento de algunas tropas”.

Un artículo que firma San Skove en Defense One (www.defenseone.com), una publicación ligada a temas de defensa y la industria bélica, señala que “los funcionarios estadounidenses están desesperados por encontrar formas de aumentar la producción de armas en medio de las guerras en Ucrania y Medio Oriente y las crecientes tensiones con China”. Tras una crítica a la obsolescencia en las cadenas de producción, sobre todo en las empresas más chicas,  cita a Jerry McGinn, un exfuncionario del Departamento de Defensa con un párrafo disruptivo. «¿Cuál es el modelo correcto para mantener nuestro enfoque capitalista?», preguntó McGinn, señalando las ventajas chinas en la producción de defensa que resultaron de la intervención directa del gobierno. «Tenemos que contrarrestar eso en un grado que… no cree una especie de intervención gubernamental perpetua en el mercado».

Tiempo Argentino, 29 de Octubre de 2023

Derechas reconfiguradas al acecho de las democracias regionales

Derechas reconfiguradas al acecho de las democracias regionales

«Es absolutamente preocupante el fenómeno de las nuevas derechas en el mundo, porque aparecen como expresiones actualizadas de viejas expresiones que responden a concepciones ideológicas muy claras que ponen en cuestión la consolidación de la democracia”. La que reflexiona es Karina Batthyány, directora Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y autora, entre otros trabajos, de este último texto que acaba de presentar: Los desafíos de las ciencias sociales en la coyuntura latinoamericana. En esta charla virtual con Tiempo, esta socióloga doctorada por la Universidad de Versalles, Saint Quentin Yvelines, Francia, y egresada de la Universidad de la República, de Uruguay, reconoce que no tiene respuesta para decir cómo fue que tanto en la región como en gran parte del planeta llegamos a esta situación en que el espectro político se fue corriendo tan peligrosamente hacia espacios que ponen en discusión incluso el sistema democrático.

“Tal vez quienes nos dedicamos a las ciencias sociales prestamos menos atención en los últimos años a fisuras del orden de lo cultural y lo político que se fueron produciendo porque se puso demasiado énfasis en la cuestión económica y sus consecuencias sociales”, dice Batthyány, autora de más de un centenar de trabajos de investigación en su área. “Ustedes los argentinos hablan de grietas –resalta desde su despacho en Montevideo- yo diría que son fisuras que requieren de mayor análisis desde el punto de vista social”.

Esta situación no es privativa de América Latina, donde sobran ejemplos en Brasil –con Jair Bolsonaro-, Chile –con José Antonio Kast-, Argentina, con Javier Milei, y hasta Uruguay, donde el escenario de la ultraderecha también tiene representantes que defienden, entre otros de sus “valores”, los golpes cívico-militares de los años 70, y tratan de justificarlos con una supuesta guerra de los dos demonios. “Lo que preocupa de ese tipo de discursos es que ponen en cuestión la consolidación de la democracia en nuestra región, algo que yo creía un elemento estable, debo confesar”, dice Batthyány. 

Una muestra de lo que se dice es lo que ha ocurrido recientemente en Canadá, con el homenaje a un “héroe” de la Segunda Guerra Mundial en el Parlamento que resultó ser un militante nazi emigrado hace casi siete décadas a ese país. Un escándalo que terminó en un pedido de disculpas del primer ministro Justin Trudeau y la renuncia del portavoz de la legislatura. “También pensemos en Italia, en Alemania –acota la titular de Clacso-, y en distintos países donde este fenómeno está a flor de piel”.

Fundamentalmente el de estas derechas recicladas es un discurso en contra de lo establecido: “principalmente son anti Estado o mantienen una fuerte crítica al papel del Estado y mencionan a la corrupción como un elemento clave. Una corrupción que plantean además como extendida a toda la clase política”. Esta pregunta lleva a poner sobre el tapete la cuestión de la casta en los términos que se popularizó en Argentina desde Milei. “La corrupción es un cuestionamiento que pega directo sobre la base del sistema de democracia liberal, del sistema de partidos, porque erosiona la confianza de la ciudadanía, coloca en cuestión a esos partidos. Eso lo vimos en Brasil, ahora en Argentina”.

En ese marco, la disputa principal con la que estas derechas «recicladas» interpelan  es sobre el Estado y la responsabilidad pública en contrapunto con el papel que se le da al mercado. Y la reflexión es que hace décadas que se verifica un predominio absoluto de un mercado invasivo, metiéndose “en todas las dimensiones de la vida”, al decir de Batthyány.

Sin embargo, la dificultad de fondo es que ese modelo está en medio de una profunda crisis “y justamente por esa crisis del sistema capitalista que estamos viviendo empiezan a emerger estos discursos, que ya los vimos en el pasado”. Entre esas propuestas-ideas-programas que en verdad no son nada nuevos, re-aparecen sobre todo en Europa afirmaciones muy fuertes en favor de reivindicaciones de la dimensión nacional, con todo lo que conlleva en este momento que vive la humanidad por el drama de las migraciones “y por lo tanto en no considerar la movilidad humana como un derecho”, agrega esta segunda mujer en ocupar el cargo en Clacso, y la primera uruguaya, además.

Para la titular de la institución que nuclea a más de 800 centros de investigación en ciencias sociales en los países de América Latina y el Caribe, el análisis no solo se enfoca en una agenda de las ultraderechas relacionadas con la xenofobia. “Si hay una constante entre todas estas expresiones actuales es su discurso antifeminista, anti-género, o como dicen ellos, ‘este invento de la ideología de género’, que está siempre está presente”.

Y este es precisamente un fenómeno muy interesante de analizar, sostiene Batthyány, porque esa  dimensión del antifeminismo resulta ser un lugar donde se condensan varias de esas vertientes si se quiere más retrógradas de esa parte de la sociedad. “Estas derechas vinculadas se expresan defendiendo valores tradicionales asociados a la religión, a las cuestiones sexuales, a determinadas formas de concebir la moral sexual, a la familia, al lugar de las mujeres en la familia”.

No es una cuestión menor, porque cuando se separa la paja del trigo, aparecen reflejos de esa concepción del mundo en la esfera económica, “con discursos de quiénes y cómo deben participar de los mercados de trabajo, cómo deben ser las remuneraciones para unos y para otras, y esta es la expresión concreta en elementos intangibles del pensamiento que está por detrás de estos modelos de derecha y conservadores”.

En definitiva, estas nuevas derechas reconfiguradas no hacen sino mostrar la crisis de los modelos de democracia liberal que viven los países latinoamericanos. “Complejizar la discusión de estas ideologías y cómo articulan los distintos poderes que están detrás es uno de los desafíos de quienes trabajamos en ciencias sociales y es uno que estamos intentando abordar en Clacso -afirma Batthyány- para conocer todas estas expresiones y mostrar cómo se configura ese mapa del poder”.

El objetivo es plantear «la urgencia de superar las inequidades y desigualdades de nuestra región a partir de una tarea colectiva y de esbozar un nuevo contrato social que permita la construcción de un mundo más justo».

Tiempo Argentino, 29 de Octubre de 2023