por Alberto López Girondo | Sep 25, 2023 | Sin categoría
El radicalismo se anotó en Mendoza el tercer triunfo al hilo en las provinciales y desde el comienzo del año suma cinco distritos que serán gobernados por referentes del más que centenario partido, lo que implica una trasformación muy marcada de la política nacional de consecuencias aún imprevisibles. Porque en algunos territorios el ascenso de candidatos de la UCR se hizo a expensas del partido justicialista –que pierde preminencia de manera inédita–, pero también porque cambia la relación de fuerzas hacia adentro de la coalición con el macrismo: ahora los radicales tienen con qué discutir en la mesa chica de Juntos por el Cambio y hasta les puede dar el cuero para animarse a una candidatura propia hacia el futuro.
Por ahora, la victoria de Alfredo Cornejo le significó un nuevo espaldarazo a Patricia Bullrich de cara a la presidencial, aunque, se sabe, en política 2 más 2 no suele ser igual a 4, como lo viene demostrando esta ronda electoral.
Cornejo, uno de los líderes presidenciables de la Unión Cívica Radical, volverá a ser gobernador en la quinta comarca más poblada del país, un hecho que nunca se había registrado desde la vuelta de la democracia. Con el 39,50% de los votos superó por diez puntos a Omar de Marchi –que se presentó con el sello La Unión Mendocina– y dejó muy rezagado al justicialismo local, que apenas consiguió el 14,74% con Omar Parisi.
Fue la peor elección del PJ desde 1983 en esas regiones. El PJ había cedido la gobernación en 2015 al ahora mandatario electo con el 41% de los votos, y desde entonces bajó al 36,24% de Anabel Fernández Sagasti en 2019, y a los actuales menos de 15 puntos del ex intendente de Luján de Cuyo.
Sin embargo, Cornejo también perdió votos en el camino: del 52% de hace ocho años a menos de 40% ahora. Tuvo una larga disputa interna con De Marchi, que integra el conservador Partido Demócrata dentro de JxC y finalmente terminó jugando con una agrupación propia para coquetear con Javier Milei, con quien ideológicamente se siente más cómodo.
Los casi 30 puntos en la primera salida al ruedo de este por dos veces alcalde de Luján de Cuyo lo alientan para seguir creciendo. Su apuesta por Milei puede ser determinante en una provincia donde el fundador de La Libertad Avanza obtuvo el 45% de los votos en las PASO y superó por 20 puntos a JxC. El 13 de agosto, Unión por la Patria no estuvo tan lejos del resultado actual (17% de sufragios), lo que ya parece marcar tendencia.
En lo que va del año, el espacio de los peronismos provinciales resultó perdidoso en territorios que se consideraban bastiones propios, como San Luis, San Juan, Santa Cruz, y otros donde venía gobernando desde principios de siglo, como Chubut y Chaco, o donde tenía peso determinante como en Santa Fe.
Los comicios vienen dibujando otro cuadro en el que agrupaciones locales como el Movimiento Popular Neuquino perdió por primera vez en su provincia, y los Rodríguez Saá terminaron dejando la gobernación en manos de un ex aliado, más cercano ahora al PRO, como Claudio Poggi. Juntos por el Cambio, de mantenerse juntos luego de octubre, tendrían siete provincias ya «en el bolsillo», más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que según todos los augurios no se le escaparía. Unión por la Patria hasta ahora retuvo Formosa, La Pampa, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán. Aún quedan por disputar Buenos Aires, Catamarca y Entre Ríos.
Nacionalización del voto
Se sabía de las altas posibilidades de un resultado favorable a Cornejo. Lo que quedaba por averiguar era de cuánta diferencia se podía hablar. La amenaza de Milei y la oposición de De Marchi no eran para despreciar. También se sabía que los guarismos iban a servir de escaparate para la alicaída candidatura de Patricia Bullrich, que está acompañada en la fórmula por otro mendocino, Luis Petri. De modo que la aspirante a la presidencia por JxC viajó a la provincia con cierta cautela antes de cantar victoria.
Bullrich venía de festejar con Leandro Zdero en el Chaco la semana pasada y con Maximiliano Pullaro en Santa Fe hace 15 días, pero esos triunfos no parecen haber movido el amperímetro para su coleto en la carta fuerte del 22 de octubre.
Por otro lado, la disputa interna con Horacio Rodríguez Larreta dejó heridos en el camino que no olvidan tan fácilmente. Pullaro es hombre de HRL y Zdero por lo bajo agradece más al gobernador correntino Gustavo Valdés, otro radical, que a la exministra de Seguridad de la Nación. Están juntos, sí, pero no demuestran una alegría tan visible. Y para colmo, Milei es una espina clavada en el escenario político que atormenta a todos por igual.
Bullrich se presentó en el bunker de la coalición Cambia Mendoza –la marca local de JxC que habían fundado con De Marchi– acompañada por Hernán Lombardi, José Luis Espert y Laura Alonso, tres halcones que no desentonan para nada con Cornejo.
«Han logrado sumar una provincia más al cambio que está en marcha en toda la República Argentina, con provincias como nunca tuvo Juntos por el Cambio», se envalentonó Bullrich, que luego prosiguió con lo que es su nueva estrategia de campaña. «Hemos sido la única fuerza que a lo largo y a lo ancho del país ha hecho fuerza contra el kirchnerismo», redundó, tras asegurar que JxC es la única garantía de «orden y previsibilidad».
«Sigamos juntos en octubre para llevar el cambio a todo el país con Patricia», reclamó Macri desde su cuenta de la red X. En esta mesa de tres en que quedó mayoritariamente disperso el electorado, el ministro de Economía, Sergio Massa, busca tentar a radicales descontentos con el destrato que recibieron del macrismo y, para colmo, los primeros escarceos entre los líderes del PRO y Milei permanecen en el recuerdo de muchos que no quieren tener nada que ver con las ideas del libertario. En ese reservorio bastante difuso estarían los votos que alcanzan para llegar a la segunda vuelta.
Revista Acción, 25 de Septiembre de 2023
por Alberto López Girondo | Sep 24, 2023 | Sin categoría
Se abre una semana clave para la investidura del presidente del gobierno español y este mismo domingo el Partido Popular quiere mostrar músculo en favor de Alberto Núñez Feijóo, en un acto a desarrollarse en la Plaza de Felipe II de Madrid, convocado contra una supuesta amnistía que el socialista Pedro Sánchez estaría negociando con los independentistas catalanes, que de ese modo apoyarían su continuidad en La Moncloa.
El resultado de las elecciones del 23 de julio dejó una situación de bloqueo mutuo: la derecha (PP, con 137 escaños, más los ultras de Vox, con 33, y dos votos más de UPN y Coalición Canaria) araña los 172 apoyos. Para ser ungido titular del Ejecutivo se necesitan 176 votos. El PSOE, que gobierna desde 2018 en coalición con sectores progresistas de Podemos, logró 121 bancas propias más 31 la nueva agrupación de izquierda Sumar. En apariencia están lejos, pero los partidos autonomistas no levantarían su mano por el partido que combate las tendencias nacionalistas y que además arman coaliciones regionales con la ultraderecha de Vox.
Es así que los vascos (5 escaños de PNV y 6 de EH Bildú) y los gallegos (1 de BNG) irían con Sánchez. Los catalanes de ERC (7 asientos) y Junts (otros 7) orejean las cartas para lograr las mayores concesiones de Madrid en vista de las circunstancias. Es el caso del partido del ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, exiliado en Bruselas, procesado por la declaración de independencia de octubre de 2017.
Pero al rey tampoco le disgustaría que el PSOE se vaya a casa. La forma de que Felipe VI evitó un enfrentamiento abierto fue ceñirse a la tradición y convocó a formar gobierno al candidato más votado, Feijóo. Este martes habrá una primera votación para la investidura. De no haber acuerdo, habrá otra el viernes. En caso de seguir sin fumata blanca quedan dos meses de “rosca” hasta que el rey vuelva a convocar a los dirigentes partidarios. Si la cosa sigue trabada deberá disolver el Congreso y llamar a nuevas elecciones, que serían el segundo domingo de 2024.
Por eso todos buscan alternativas políticas sin tener que volver a las urnas. Así, el PP organizó ese acto de tinte nacionalista, donde la propuesta es ir a la plaza que homenajea al segundo rey Habsburgo de España pero que para los conservadores tiene un sentido cabulero, ya que ese lugar le ha dado suerte en ocasiones anteriores. La propuesta es que quienes acudan lo hagan con las banderas españolas o de las comunidades, sin identificación partidaria. La esperanza es que muchos simpatizantes del PSOE vayan a expresar su oposición a cualquier acuerdo con los independentistas catalanes.
También tentaron a diputados del socialismo a que apoyen a Feijóo o miren para otro lado. El presidente de la comunidad andaluza, Juan Manuel Moreno, no tuvo empacho en llamar a la rebelión de los socialistas. Desde el PSOE los acusan de intentar un nuevo “tamayazo” (“borocotización”, sería de este lado del Atlántico) por una votación de 2003 en que el socialista Eduardo Tamayo se abstuvo y permitió el ascenso de un presidente autonómico del PP en Madrid.
Pero el gobierno tampoco se quedó de brazos cruzados y apuró el uso de las lenguas regionales -vasco, gallego, catalán- en las sesiones del Congreso de los Diputados. Al mismo tiempo, el Partido Socialista de Cataluña presentó una iniciativa en el Parlament para crear una “hacienda federal”. Se trataría de una puerta abierta para que los catalanes recauden los impuestos y luego giren al gobierno central su parte correspondiente, como hace el País Vasco. Junts calculó que Madrid acumula una deuda histórica con Cataluña de unos 450 mil millones de euros.
Los monarcas Borbones, mientras, tanto, estarán estos días en Galicia a pocos kilómetros de distancia. Juan Carlos I, el emérito, exiliado en Abu Dabi tras los escandaletes de toda índole que lo hicieron abdicar en 2014, volverá a participar en la regata de Sanxenxo con su velero Bribón (a confesión de parte…) y su hijo en funciones, Felipe VI, inaugurará un foro en la isla de la Toja. A menos de media hora de auto. No se informó si se verán las caras o se mostrarán en público.
Tiempo Argentino, 24 de Septiembre de 2023
por Alberto López Girondo | Sep 24, 2023 | Sin categoría
Este sábado las milicias armenias de Nagorno Karabaj comenzaron a entregar las armas y equipamiento bélico a las fuerzas rusas apostadas en esa región para cumplir su parte del acuerdo con el gobierno de Azerbaiyán que puso fin a una ofensiva que duró 24 horas. Un informe del ministerio de Defensa ruso publicado por la agencia AFP indica que ya habían sido traspasados seis carros blindados, cerca de un millar de armas ligeras y varias cajas de municiones.
El ataque azerí se produjo el martes y dejó unos 200 muertos y 400 heridos, de acuerdo a fuentes armenias. En pocas horas los líderes de ambos sectores acordaron un cese el fuego y, al menos desde Ereván, el primer ministro Nikol Pashinian, si bien denunció que continuaba la crisis humanitaria por el bloqueo al ingreso de mercadería, alimentos y medicamentos, dejó traslucir que “hay una esperanza de dinámica positiva” para una paz duradera en esa zona. Muchos interpretan en sus actitudes una renuncia a seguir involucrándose en el conflicto, que ya lleva más de 30 años. Grandes sectores de la población armenia se manifestaron en la Plaza de la República, de Ereván, donde la policía detuvo a unas cien personas.
Hace exactamente tres años se había registrado la última contienda entre armenios separatistas de Nagorno Karabaj y tropas regulares de Azerbaiyán, que finalizó con un armisticio bajo mediación de Moscú y de Turquía. El gobierno de Recep Tayyip Erdogan es un aliado diríase que natural del presidente azerí, Ilham Aliyev, mientras que Rusia apoya a Ereván. Azerbaiyán es de mayoría musulmana, como Turquía, al tiempo que el enclave -conocido también como Artsaj- de población fundamentalmente armenia, comparte con su “madre patria” la fe cristiana.
Desde la disolución de la Unión Soviética, y con la creación de las repúblicas armenia y azerí, esa zona quedó envuelta en controversias que llevaron a dos guerras, una que duró hasta 1994, con alrededor de 30 mil muertos, y la de septiembre de 2020, que causó más de 6 mil víctimas fatales. Nagorno Karabaj aspira a ser una república independiente o a ser incorporada a Armenia. Temen que se repita un genocidio contra su población como el de 1915 si quedan sin protección externa.
En 2020 Putin se apuró para clausurar ese frente bélico cerca de sus fronteras transcaucásicas lo antes posible. A esa altura era evidente que la Otán y EE UU seguían la hoja de ruta del Informe Rand de 2018 que propugna distraer los esfuerzos de Moscú para generar un desgaste que avizoran letal contra sus aspiraciones de potencia. Ya era también evidente que Ucrania sería el foco del incendio, tras el golpe en Kiev de 2014 y la reincorporación de Crimea.
Putin y Erdogan alimentan una amistad no exenta de roces. El mandatario turco busca su juego propio en la región y había quedado muy crispado con la Casa Blanca, por entonces ocupada por Barack Obama, a quien acusa del intento de golpe de 2016. Pero además, aunque su país forma parte de la Otán, el pedido de ingreso a la Unión Europea sigue en el freezer.
Desde la operación rusa en Ucrania de 2022, Erdogan intentó conformar una mesa de negociaciones entre Kiev y Moscú. Que no prosperó por las presiones occidentales contra el presidente Volodimir Zelenski. Luego, consiguió un acuerdo para permitir el paso de granos y fertilizantes por los puertos del Mar Negro controlados a esta altura por Rusia. El convenio funcionó por un año, hasta que el Kremlin decidió no firmar una nueva extensión alegando que los occidentales no estaban cumpliendo su parte y seguían bloqueando mercadería rusa en el continente.
Luego de su reelección –por primera vez Erdogan debió ir a un balotaje contra un dirigente pro EE UU- se fue acercando a la administración de Joe Biden. En este contexto, la ofensiva azerí preocupa al Kremlin, que interpreta esta movida como una estrategia de occidente para llevar las aguas tanto de Azerbaiyán como de Armenia hacia sus molinos. Así entienden la renuncia de Pashinian a sostener a los separatistas, cosa que le reprochan los armenios en sus narices.
La vocera de la cancillería rusa, María Zajarova, lo expresó claramente luego de recordar los documentos trilaterales entre Rusia, Azerbaiyán y Armenia del 9 de noviembre de 2020, el 11 de enero de 2021 y el 26 de noviembre de 2021: “Ereván optó por no implementar lo que firmó, sino probar suerte con la Otán/UE (…) ¿Por qué Nikol Pashinian y las autoridades armenias decidieron hacer esto?, ¿por qué París y Bruselas presionaron a Ereván para que lo hiciera? Estas preguntas deben dirigirse a ellos”. De todas maneras, hay tropas de paz rusas en Stepanakert, la capital de esa región, y en las primeras embestidas azeríes murieron dos soldados. El presidente Aliyev se puso en contacto con Putin para pedirle disculpas y asegurarle que van a investigar qué pasó. El mandatario ruso le pidió garantías por la seguridad de la población armenia.
Polonia y los granos de Ucrania
El comercio a través del Mar Negro preocupa a Ucrania. Un ataque misilístico golpeó en la sede de la Flota rusa en Sebastopol, en Crimea, la base desde la que se monitorean las naves que controlan los puertos para las exportaciones de granos ucranianos. Si bien esto puede considerarse un triunfo estratégico para Kiev, la situación sigue complicada con uno de sus aliados, Polonia. Es que el gobierno del primer ministro Mateusz Morawiecki mantiene el embargo a la circulación de productos agrícolas ucranianos y anunció que deja de suministrar armas a Kiev. De esto se quejó Volodimir Zelenski en la Asamblea de la ONU.
“Algunos países de Europa socavan la solidaridad y hacen un teatro político, haciendo del grano una película de suspenso”, se quejó en Nueva York. Al día siguiente, la cancillería polaca le pidió explicaciones al embajador de Ucrania, Vasili Zvárych. Al mismo tiempo, Varsovia organiza una “misión para el mantenimiento de la paz” mediante preparativos militares y el refuerzo de fuerzas expedicionarias en las fronteras con Ucrania.
Tiempo Argentino, 24 de Septiembre de 2023
por Alberto López Girondo | Sep 18, 2023 | Sin categoría
Juntos por el Cambio (JxC) recibió otro respiro en el Chaco, donde a una semana del triunfo del radical Maximiliano Pullaro en Santa Fe, el diputado Leandro Zdero logró derrotar al gobernador Jorge Capitanich y terminar con 16 años de gobiernos justicialistas en la provincia. El resultado, algo más del 46% de los votos contra cerca del 42% del actual mandatario, derrumbó las esperanzas del oficialismo de ir a una segunda vuelta y consolidó una seguidilla de malas noticias para el frente Unión por la Patria, que cayó en distritos clave como Santa Cruz, San Luis, San Juan y Chubut. El tercero en la contienda presidencial, La Libertad Avanza (LLA), apenas superó el 3% de los sufragios.
La elección de este domingo tenía algunos elementos simbólicos a nivel nacional, por más que Chaco represente apenas el 3% del electorado del país: Capitanich, tres veces gobernador y dos veces jefe de Gabinete nacional, es un líder de peso dentro del Partido Justicialista con aspiraciones de llegar a la Casa Rosada. Por otro lado, el triunfo de Zdero levanta los ánimos de la fórmula Patricia Bullrich-Luis Petri, que luego de las PASO comenzó a perder la brújula. El espacio de la derecha más agria fue ocupado sin discusión por Javier Milei, y si bien la exministra de Seguridad derrotó ampliamente a Horacio Rodríguez Larreta en la interna de JxC, sus posiciones ultras quedaron girando en el vacío y crecieron las incógnitas en torno a cómo mantener a los votantes más moderados del alcalde porteño y hasta a los más antiperonistas, que quedarían tentados de ir con LLA.
Por esa razón, así como el 10 de septiembre corrieron a mostrarse junto a Pullaro para reflejar una unidad que precisamente en Santa Fe había sido controvertida por la disputa de la periodista Carolina Losada con el exboxeador, este domingo acudieron a Resistencia a abrazar al arquitecto de 52 años que desde el 10 de diciembre gobernará la provincia. La UCR recupera así un distrito que desde el retorno de la democracia solo había gobernado entre 1995 y 2007 de la mano de Ángel Rozas y Roy Nikisch. En el festejo con Zdero estuvieron el gobernador correntino, Gustavo Valdés, también radical, Ricardo López Murphy y Luis Naidenoff.
Unidad rota
Es difícil dimensionar de qué manera el femicidio de Cecilia Strzyzowski impactó en el resultado final. Lo que si tiene una evaluación matemática en las perspectivas de Capitanich es la pérdida de aliados clave como el intendente de Resistencia, Gustavo Martínez, que presentó una alianza con la que obtuvo el 5% de los votos, y de su ex vicegobernador, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, que logró otros dos puntos clave. Para completar el panorama, el conteo se demoró porque hubo mucho corte de boleta: intendentes del oficialismo tuvieron más apoyo que Capitanich y abundó un cruce de boletas PJ local UCR provincial.
En vista de cómo venía la mano, el gobernador admitió la derrota y felicitó al triunfador antes de que se conociera el escrutinio final. «Le deseé el éxito necesario, ha sido elegido por la voluntad del pueblo del Chaco. Que cuente con nosotros para una transición necesaria y ordenada como corresponde. Esto no es un feudo. Es un Estado democrático, donde se respetan las instituciones y la voluntad popular», informó antes de que Zdero diera su primer mensaje como mandatario electo.
A Bullrich las urnas chaqueñas le dieron empuje para presentar a JxC como la mejor opción para octubre. Apuró, así, un tuit en el que felicita a los chaqueños «por el gran paso que dieron hoy para liberar a su provincia del kirchnerismo». Martin Lousteau, que el 13 de agosto perdió la interna porteña contra Jorge Macri, recordó el sello del centenario partido en esta celebración. «Un dirigente radical vuelve a gobernar la provincia», escribió en la red social X. Rodríguez Larreta se sumó al festejo, pero también marcó la cancha. «¡Empieza un nuevo capítulo en la historia del Chaco y la ola de cambio sigue arrasando en toda la Argentina!», anotó, y completó con: «Felicitaciones al gobernador electo, @LeandroZdero, a la futura vicegobernadora, Silvina Schneider, y al presidente del PRO, @Ernestoblasco1, electo diputado provincial».
El otro dato que dejó la elección chaqueña fue que el candidato a gobernador por La Libertad Avanza, Alfredo Rodríguez, con el 3% de los sufragios, se mantuvo en los guarismos que las elecciones provinciales vinieron mostrando desde que empezó la ronda electoral y que llevó a minimizar las posibilidades de Javier Milei. Es entendible y hasta razonable en este contexto que la oposición cambiemita busque nacionalizar el resultado que le sirve para levantar el ánimo de los propios y alertar a los ajenos. En las primarias presidenciales, UxP ganó en Chaco con el 35% de los votos y el espacio libertario salió segundo con el 29%, mientras que JxC quedó tercero con 27%. Bien se dice que nadie muere en las vísperas. Tampoco se tiene ganado el cielo antes de merecerlo.
Revista Acción, 18 de Septiembre de 2023
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