por Alberto López Girondo | May 21, 2023 | Sin categoría
La elección como sede de la Unasur de Ecuador, y más concretamente de Quito, tenía un interesante sentido simbólico. Por allí pasa el círculo máximo del eje de rotación de la Tierra. Es la Mitad del Mundo, el paralelo 0º, donde el planeta se divide por una línea equidistante de los polos. A ambos lados de esa traza imaginaria cambia el sentido del giro de una corriente de agua que fluye al sacar el tapón de una pileta en función del llamado Efecto Coriolis, bautizado así por el científico que lo describió en 1836, el francés Gaspard-Gustave Coriolis.
Como una maldición del destino, la suerte de Ecuador y de la región fluctúa según algún efecto aún no descripto pero que tiene todas las características del Coriolis. O sea, apenas uno se mueve un poquito al norte o al sur, cambia el sentido de los gobiernos, de las políticas económicas, de las alianzas exteriores.
Lo padeció Rafael Correa, cuando en 2017 dejó el poder en manos de su elegido, Lenin Moreno, quien había sido su vicepresidente y al que pidió votar como una continuidad del proyecto que encabezaba desde que en 2007 asumió el gobierno y modificó las reglas de juego, entre ellas la Constitución. Fue Correa uno de los impulsores de la Unasur, junto con ese “seleccionado de estrellas” que gobernó el subcontinente desde el 2003 hasta el 2015.
La llegada de Mauricio Macri en diciembre de ese año cambió el sentido de giro. Si bien ya en Paraguay se había producido el derrocamiento legislativo de Fernando Lugo, no sería hasta la destitución de Dilma Rousseff, en 2016, que ese efecto se hizo más evidente. Luego vendría otra catástrofe con la llegada de Jair Bolsonaro al Palacio del Planalto, en 2018.
A esa altura, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú dejaban la Unasur, siguiendo a Lenin Moreno, que reclamó la devolución del soberbio edificio diseñado por Diego Guasayamin y a punto estuvo de mandar al horno la estatua de Néstor Kirchner, ahora en el hall del CCK en Buenos Aires.
Correa, Lula, Cristina Fernández resistían entonces los embates del sistema judicial contramayoritario diseñado para bloquear a líderes y políticas populares. Correa fue condenado por delitos de corrupción a ocho años e inhabilitación para ocupar cargos públicos. Exiliado en Bélgica, si pisa suelo ecuatoriano puede terminar entre rejas.
Entre los puntos destacables de la Constitución correista figura el artículo 148, que establece la muerte cruzada. Guillermo Lasso alegó “grave crisis política y conmoción interna”, una de las causales. Él es uno de los banqueros beneficiados por la dolarización que en 2000 salvó al sistema financiero y aumentó la pobreza y la dependencia, y estaba sometido a juicio político acusado de delitos contra la administración pública. En febrero, el correísmo había ganado en las elecciones distritales y se había impuesto en las alcaldías de Quito y Guayaquil.
Se cumplía aquel viejo apotegma de Juan Perón. Volvían quizás no por haber sido demasiado buenos, “sino porque los que nos sucedieron fueron muy malos”. Pero Correa también está proscripto y exiliado. En los meses que le quedan a Lasso tiene tiempo para terminar por decreto el plan neoliberal comenzado con Moreno. O cargar la pileta de modo que al sacar el tapón el agua siga girando en el mismo sentido y no vuelva a dispararse un tiro para el lado del progresismo.
Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023
por Alberto López Girondo | May 15, 2023 | Sin categoría
Bien dicen que la única encuesta válida es la que se verifica en las urnas. Y también, que los partidos deben jugarse en la cancha y no en los escritorios. El resultado de las elecciones de este domingo en tres provincias dejó en claro que el «cuco» Javier Milei, en el interior del país, no asusta de la misma forma que resuena en los medios concentrados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y que tampoco la oferta de Juntos por el Cambio es tan deslumbrante como parece desprenderse desde los comunicadores capitalinos. Pero, además, la sorpresiva y cuestionada decisión de la Corte Suprema de Justicia de suspender los comicios en San Juan y Tucumán quizás no hizo sino encender localismo de los votantes de las otras tres provincias, La Pampa, Tierra del Fuego y Salta, que acudieron a expresar su voluntad de manera masiva en favor de los líderes oficialistas, esos que desde el sector «libertario» se tildan de «casta». Hubo, sí, diferencias en cada distrito, y es remarcable que quienes tuvieron más para festejar fueron en el Frente de Todos.
Otro tema previo de «escritorio» fue el cruce por el anuncio del titular del INDEC, Marco Lavagna, de posponer el informe sobre la inflación de abril a este lunes. El argumento era que podía incidir en las elecciones provinciales, ya que se iba a conocer en período de veda. Ante el rechazo generalizado de la oposición, el organismo difundió el lacerante 8,4% de incremento el viernes, como estaba programado. No da la impresión de que hubiera impactado en el resultado final en las provincias. Tal vez porque ya se sentía en los bolsillos desde mucho antes. De todas maneras, este mismo lunes el expresidente Mauricio Macri ocupó las portadas con declaraciones contra el gobierno de Alberto Fernández, señalando que «nunca quisieron bajar la inflación», lo que despertó críticas desde exfuncionarios de su propia administración, como el que fuera vicepresidente del Banco Central, Lucas Llach, que lo acusó de aprietes a la gestión de entonces.
Números
En cuanto a las cartas que se revelaron el domingo, el salteño Gustavo Sáenz obtuvo el 47% de los votos y le sacó 17 puntos al representante de Juntos por el Cambio, Miguel Nanni, que recibió un fuerte apoyo de Patricia Bullrich y quedó a menos de un punto arriba de Emiliano Estrada, que fue con un desprendimiento del oficialismo local. Sáenz cuenta con el aval de Sergio Massa y del kirchnerismo.
En Tierra del Fuego, el gobernador Gustavo Melella superó el 51% de los votos y se ganó el derecho a otro período. Dejó muy atrás también al PRO, que iba con Héctor Stefani y solo cosechó un 11% de los sufragios. El detalle: hubo otro candidato de JxC, Pablo Blanco. Stefani fue como hombre de Horacio Rodríguez Larreta, Blanco como alfil de Bullrich y apenas llegó a 5,63% del electorado. Una candidata que se referencia en Milei, la pastora evangélica Andrea Almirón, superó el 7%, el mayor logro para ese sector en el día.
El dato destacable en la provincia más austral del país es que hubo un 21% de votos en blanco. «Tenemos que reflexionar. A veces la gente se cansa de la mala onda, las discusiones, tenemos que tener la humildad de reflexionar qué pasó», analizó Melella.
En La Pampa se registró la marca más importante para el frente opositor a nivel nacional. El radical Martín Berhongaray, hijo del fallecido dirigente alfonsinista Antonio Berhongaray, sorprendió con un 42% de los votos, apenas cinco puntos menos que el gobernador Sergio Zilliotto, que fue por otro tiempo. El desafiante le había ganado la interna del JxC al PRO a principios de año y repitieron una fórmula con apellidos históricos que en 1983 jugaron por la gobernación con la UCR. Martín Berhongaray fue junto a Hipólito Altolaguirre, hijo de Fernando Altolaguirre.
En San Juan, ante la inhibición de la Corte a un nuevo período de Sergio Uñac, el gobierno decidió realizar las elecciones a diputados e intendentes. El mandatario se atribuyó el triunfo «en el 75% de los municipios» y afirmó que «no pudieron torcer la voluntad de los sanjuaninos». Pero JxC tuvo para el festejo: Susana Laciar destronó a Emilio Baistrocchi de la alcaldía de la ciudad de San Juan y terminó con 16 años de predominio peronista en la capital provincial.
Diferencias internas
La cautelar despertó antiguas rencillas en el oficialismo sanjuanino entre Uñac y el veterano caudillo peronista José Luis Gioja, que cuestionaba el intento del actual gobernador de ir por otro turno. Si bien Gioja cuestionó la decisión del supremo tribunal por extemporáneo y contrario al federalismo, destacó que Uñac «sabía que no podía ser candidato, se lo dijimos en todos los idiomas». Es que la oposición de JxC tiene diferencias internas tanto como las tiene el FdT y en algunos casos impacta en la ecuación final de modo determinante.
Este recurso de escritorio se puede inscribir en el balance general que puede hacerse a esta altura del campeonato electoral de 2023. La UCR sigue siendo un sello de peso en todas las provincias y si el 7 de mayo Gerardo Morales se había consolidado en Jujuy como un líder partidario con aspiraciones nacionales, Berhongaray se mostró ahora como un contendiente a tener en cuenta en La Pampa, ambos más cerca de Rodríguez Larreta que del macrismo puro.
Mientras tanto, Carlos Rovira mantuvo el poder detrás del poder en Misiones y el peronismo riojano se fortaleció al punto de ganar la intendencia capitalina, sin ocultar su notoria cercanía con el kirchnerismo. Los alcaldes de Santa Rosa –La Pampa– Ushuaia, Río Grande y Tolhuin –Tierra del Fuego– vinculados a La Cámpora también ganaron y le dieron aire a ese espacio peronista.
El 16 de abril se había abierto la ronda en Neuquén y Río Negro. En estas ocho elecciones y media los oficialismos –salvo en la provincia de Vaca Muerta, donde se impuso un «nacido y criado» en el MPN de los Sapag, Rolando Figueroa– ganaron con relativa comodidad y además se confirmó la conveniencia de desdoblar elecciones para no tener que enfrentar campañas donde el peso de la disputa nacional embarre la cancha de las gestiones locales. El «mileísmo», por lo demás, solo tuvo con qué en La Rioja mediante un miembro de la familia Menem y algo menos en Tierra del Fuego. La izquierda, en tanto, alcanzó impacto en Jujuy con el diputado Alejandro Vilca, que sumó casi un 14% de voluntades.
De este modo se podría decir que si desde los altoparlantes porteños y las encuestas de todas layas se preanunciaba un «que se vayan todos» por ultraderecha, lo que dejan estos resultados es que se quedan casi todos y el recurso final parece ser apelar a que el sistema judicial intervenga para evitar nuevos escenarios que contradigan esa alternativa.
Revista Acción, 15 de Mayo de 2023
por Alberto López Girondo | May 14, 2023 | Sin categoría
Emmanuel Macron parece haber encontrado un viejo manual peronista al que quiere adaptar para la realidad europea de estos días, pero sin uno de sus capítulos fundamentales. En una entrevista con el británico Financial Times, el presidente francés dijo que se propone impulsar un plan para restaurar la soberanía política y la independencia económica, desplegada a la manera de una doctrina de cinco puntos, con eje en la reindustrialización del continente.
“El primer pilar –dijo Macron, que hace un año ganó un segundo turno presidencial pero ahora cayó en la estimación publica a un mínimo histórico- es una apuesta por la competitividad, una mayor integración y la profundización del mercado único de la UE”. El segundo pilar, señaló, sería revivir la política industrial de los países miembro “para enfrentar los desafíos de las transiciones ecológica y digital”.
Los demás puntos serían “la protección de los intereses europeos vitales y los activos estratégicos”, con medidas para bloquear la desnacionalización de empresas; sostener una agenda de reciprocidad y finalmente impulsar una solidaridad multilateral. “La UE solo puede prosperar en el contexto del desarrollo global”, abundó Macron, tras destacar que el sello “Hecho en Europa” debería ser el lema a defender por los países de la organización.
A la hora de explicar las razones para el planteo, el inquilino del Elíseo deslizó que Europa «no tiene vocación de convertirse en consumidor de la industria de Estados Unidos» y se quejó de las medidas proteccionistas que aplican los gobiernos estadounidenses, al lamentar que Washington hubiera elegido “una especie de América First –el slogan de Donald Trump- para combatir la inflación en EEUU”.
«Los estadounidenses son nuestros aliados, compartimos los mismos valores, pero en esta batalla no tenemos ganas de ser dependientes, no tenemos vocación de convertirnos en consumidores de la industria de EEUU», agregó el mandatario.
A esta doctrina, sin embargo, se le escapó el punto de la justicia social y entre la baja popularidad de Macron los analistas computan en primer lugar la reforma previsional, rechazada por los sindicatos y los trabajadores, que se expresaron en manifestaciones masivas, pero impuesta por decreto ante la demora en conseguir consensos legislativos.
El presidente, tras la decisión de avanzar con la normativa, encontró el claro apoyo del Tribunal Constitucional, que aprobó la modificación por decreto y esta semana, además, rechazó una demanda de partidos de izquierda para someter esa legislación a un referéndum.
Como si esto fuera poco, para Macron lograr “un modelo social fuerte” se necesita imperiosamente de una industria sólida, por esto choca con la realidad de que “los franceses trabajan menos tiempo” que sus vecinos los alemanes. Por eso, deja entrever, era necesario elevar la edad mínima para el retiro de 62 a 64 años.
La Comisión Europea, en tanto, cuestionó indirectamente otro aspecto de su tesis industrialista. Fue cuando este viernes le recordó a Francia que se debe respetar el Pacto Verde. Es que Macron había pedido poner en pausa el compromiso ambientalista, un modo de atraer inversiones o al menos sostenerlas sin que se vayan a países con protocolos menos estrictos.
Otro golpe al proyecto “macronista” le vino desde la Polinesia Francesa, donde el gobierno galo aspira a un rol importante en el Pacífico. Es que el independentista Moetai Brotherson fue elegido presidente este viernes por la Asamblea local. Si bien se trató de una resolución natural, puesto que el grupo proindependentista había ganado el comicio en abril, la certificación de este rumbo causó impacto. Brotherson, de todas maneras, llamó a la calma, pidió no tenerle miedo a la independencia pero prometió celebrar un referendo independentista de aquí a 10 años.
Tiempo Argentino, 14 de Mayo de 2023
por Alberto López Girondo | May 14, 2023 | Sin categoría
Si vale dar crédito a las encuestas, Recep Tayyip Erdogan perdería su primera elección desde que llegó al poder en Turquía como primer ministro, hace 20 años. Todos los sondeos le dan un estrecho margen a Kemal Kiliçdaroglu, quién logró unificar a la oposición en una alianza bastante heterogénea desde la izquierda democrática a sectores de la derecha nacionalista. Pero ninguna de las previsiones le otorgan al desafiante, un economista de 74 años, un triunfo en primera vuelta, de modo que habría que esperar al 28 de mayo para saber cuál será el nuevo rumbo del país euroasiático.
Es que Kiliçdaroglu se presenta como más prooccidental que Erdogan. Turquía forma parte de la Otán, pero su aspiración de ingresar a la Unión Europea chocó tradicionalmente con el rechazo de Alemania y Francia alegando el enfrentamiento con Grecia por Chipre. Así, desde el intento de golpe de Estado de 2016, que Erdogan atribuye a Estados Unidos, el gobierno se fue alejando del bloque atlantista. En 2017 logró modificar la constitución para crear un régimen presidencialista, fue impulsando reformas para fortalecer el islamismo, principal fe religiosa de los turcos, con un enfoque más conservador de las costumbres en un país de tradición laica. De hecho, si bien se graduó en economía, al igual que su contendiente, Erdogan –que lidera el Partido Justicia y Desarrollo- es imán.
Desde la guerra en Ucrania el acercamiento a Vladimir Putin fue cada vez más evidente al punto que hizo varios intentos por lograr un acuerdo de paz. Por ahora se conformó con el que garantiza las exportaciones de granos a través del Mar Negro. En el tablero geopolítico busca ser un jugador determinante en una región convulsionada desde el principio de los tiempos. Esta semana, el canciller turco fue a Moscú en el marco del proceso de normalización de relaciones con Siria, obturadas desde 2011 por la guerra civil en ese país.
Para Kiliçdaroglu –que encabeza una coalición de su partido, el Republicano del Pueblo (CHP), fundado por Kemal Ataturk, con sectores antiErdogan- un punto importante es la agenda de género, las libertades civiles y la tolerancia religiosa y étnica. Acusa a Rusia de interferir en los comicios y promete retomar la senda occidentalista. Erdogan, por su lado, tiene un punto flaco en la alta inflación, alrededor del 85% anual. El otro participante en el comicio será el ultraderechista Sinan Ogan. Un cuarto aspirante, Muharrem Ince, bajó su candidatura este jueves, lo que favorecería a la oposición.
Tiempo Argentino, 14 de Mayo de 2023
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