por Alberto López Girondo | Jul 31, 2018 | Sin categoría
Una investigación realizada por el Comité de Digital, Cultura, Medios de Comunicación y Deportes de la Cámara de los Comunes británica sobre «Desinformación y Fake News» pone al descubierto la trama con que se manejó la firma Cambrdige Analiyica y fundamentalmente su casa matriz, Strategic Communication Laboratories (SCL) para amañar elecciones de varios países del mundo, incluida la Argentina. Específicamente, el fundador de esa consultora, Alexander Nix, convocado en dos ocasiones ante los parlamentarios, terminó por aceptar que intervino en una campaña anti- Kirchner en 2015 para algún sector de la oposición, aunque se amparó en su compromiso de confidencialidad para no decir quién había sido el cliente. Y ante una pregunta concreta, negó que fuera Paul Singer, el dueño del fondo buitre Elliott Management Corporation (EMC).
Pero el estudio, publicado recién ahora pero iniciado en 2017, va más lejos y muestra una investigación que se centra en las noticias falsas y su influencia en la sociedad, un tema en que el caso argentino es apenas uno más entre tantos. De hecho, el informe, de 89 carillas y realizado tras convocar a más de 25 testigos, comienza por establecer a qué se refieren cuando los diputados británicos de esa comisión -cinco laboristas, cinco conservadores y un miembro del partido Nacional Escocés- hablan de Fake News. Y pone el acento en una mano oculta detrás de muchas de esas operaciones, la de Christian Kalin, el CEO de Henley and Partners, un abogado suizo que se encarga de conseguir ciudadanía y pasaportes a personas adineradas que inviertan en determinados países y por alguna razón no del todo clara necesiten cambiar de bandera y que, según los legisladores, tiene un «pacto faustiano» con Nix, el hombre fuerte de SCL, la firma madre de Cambrdige Analytica y un viejo conocido de Argentina.
Amenazas en las redes
«Existen muchas amenazas potenciales para nuestra democracia y nuestros valores. Una de esas amenazas surge de lo que se ha acuñado como ‘noticias falsas’, creado con fines de lucro u otros beneficios, diseminado a través de programas patrocinados por el estado, o difundidos a través de la distorsión deliberada de hechos, por grupos con un interés particular, incluido el deseo de afectar las elecciones políticas», señala el estudio.
Luego estima que «más invasivo (que esto) es la orientación implacable de puntos de vista que juegan con los miedos y prejuicios de las personas, con el fin de influir en sus planes de votación y su comportamiento». Cierto que el texto puntualiza los supuestos intentos del estado ruso por influir en las elecciones de EEUU y el Reino Unido a través de las redes sociales, pero también apunta a empresas privadas y grupos de campaña que aplicaron esos mismos métodos en el referéndum por el Brexit.
Entre las razones para iniciar una investigación sobre el uso de la información y las nuevas modalidades de difusión a través de las redes sociales, el informe cita las respuestas que a esa misma Comisión brindó Tristan Harris, cofundador y director ejecutivo del Centro de Tecnología Humana (CHT por sus siglas en inglés). Harris fue definido por la revista The Atlantic como «Lo más parecido que tiene Silicon Valley a la conciencia». Con eso baste para dejarlo hablar a él.
«Hay más de 2 mil millones de personas que usan Facebook, que es aproximadamente el número de seguidores convencionales del cristianismo. Hay aproximadamente 1.800 millones de usuarios de YouTube, que es el número de seguidores convencionales del Islam. La gente revisa sus teléfonos unas 150 veces al día en el mundo desarrollado. Esto equivale a una vez cada 6,4 minutos en un día laborable de 16 horas. Este es un cambio profundo en la forma en que accedemos a la información y las noticias, uno que ocurrió sin la apreciación consciente por la mayoría de nosotros».
Lo que dijo Nix
En relación con Kalin, el dossier del Comité de los Comunes destaca que «detrás de gran parte del trabajo de campaña de SCL Elections podría estar la mano oculta de Christian Kalin, presidente de Henley and Partners, que hizo arreglos para que los inversionistas suministraran los fondos para pagar las campañas, y luego organizó a SCL para escribir su manifiesto y supervisa todo el proceso de la campaña. A cambio, nos dijo Nix, Henley y Partners obtendrían los derechos exclusivos de pasaporte para ese país, en virtud de un programa de ciudadanía por inversión»
En este punto, dice que había entre Kalin y Nix un «pacto de Fausto por los derechos exclusivos de pasaporte (en caso de) surgir un gobierno que favorecería al Señor Kalin y a sus clientes».
Es esclarecedor aquí reproducir el interrogatorio de la laborista galesa Jo Stevens a Nix, donde se ve al polémico empresario trastabillar y esquivar el bulto ante las preguntas más comprometidas.
Jo Stevens: Me gustaría preguntarle, Sr. Nix, sobre el trabajo en las elecciones en el extranjero. Usted mencionó en algún momento que podría estar involucrado en ocho, nueve o 10 elecciones en todo el mundo. No tenía que hablar de eso cuando vino y presentó evidencia en febrero, aparte de las campañas de (Donald)Trump y (Ted) Cruz. El período que me interesa es de 2009 a 2011, cuando trabajaba en las elecciones en (las islas caribeñas de) San Cristóbal y Nieves, Dominica, San Vicente y las Granadinas y el referéndum en San Vicente y las Granadinas. ¿Cuál era la naturaleza de su relación comercial con Christian Kalin de Henley and Partners?
Alexander Nix: Estaba familiarizado con Christian Kalin porque tenía trabajo en algunas islas del Caribe. Sé que solía ejecutar un programa de ciudadanía por inversión, sin duda en San Cristóbal y posiblemente en Dominica. No sé sobre los otros países.
Stevens: ¿Puede decirnos qué es el programa de ciudadanía?
Nix: Creo que es igual o similar a un sistema que tenemos en el Reino Unido y en otros países europeos; nuevamente, tendrá que explorarlo usted misma, donde una persona tiene derecho a adquirir la ciudadanía a través de la inversión.
Stevens: ¿Qué pasa con los pasaportes? ¿Puede hacer eso también?
Nix: Nuevamente, no quiero engañar al Comité, pero creo que la ciudadanía incluye un pasaporte. Básicamente, Ud. hace una inversión en el país. No sé cuál es el matiz en términos de cuánto tiempo que debe vivir allí y cosas así.
Stevens: ¿Estaba trabajando con él cuando hacía el trabajo electoral en los países que mencioné?
Nix: Me reuní con el Sr. Kalin en numerosas ocasiones cuando trabajaba en algunos de esos países en los que también participó. Obviamente era un colega de algunos de nuestros clientes cuando ambos estábamos trabajando para el Gobierno.
Stevens: ¿Estaba trabajando con él? ¿Se comprometió a trabajar juntos en alguno de esos países?
Nix: ¿Se refiere a los programas de ciudadanía para la inversión?
Stevens: ¿Como parte del trabajo que estaba haciendo, él estaba involucrado en algún aspecto de ese trabajo?
Nix: Ciertamente estaba interesado en el resultado de las elecciones. Él, como contratista del Gobierno, tenía interés en cómo se desarrollarían las elecciones.
Stevens: Sí, pero ¿trabajó con usted? Dijo que lo conocía. ¿Hicieron algún trabajo juntos? Lo preguntaré nuevamente.
Nix: Es una pregunta difícil porque yo no quiero engañarle. Por supuesto que él no trabajó en todas de las campañas, lo que sería una idea ridícula. Él se metía y salía de las islas. Me encontré con él.
Stevens: ¿Para hacer qué?
Nix: Me pudo haber preguntado sobre la campaña electoral. Tuvimos una relación.
Stevens: Ud. podría encontrarse con él, podría hablar de las campañas electorales. Ud presumiblemente le dijo cómo iban las cosas para sus clientes. Él estaba obteniendo un beneficio ¿Qué estaba obteniendo de eso, cuál era el propósito de la reunión con él?
Nix: Realmente no sé a qué se refiere.
Stevens: No estoy aludiendo a nada, estoy preguntando cuál era el objetivo de las reuniones desde su punto de vista. Obviamente usted es un hombre muy ocupado. Viaja por el mundo.
Nix: Estos son pequeños países. No hay mucha gente que, sin duda extranjeros, entran y salen y tienen una relación continua activa con el Gobierno. Creo que me encontré con mucha gente en ese período que tuvieron relaciones similares con el Gobierno.
Stevens: ¿Financió él alguna elección?
Nix: Es posible que haya hecho contribuciones para las campañas electorales, pero tendría que hablar con él sobre eso.
Stevens: ¿Eran campañas para partidos que eran sus clientes?
Nix: No puedo hablar sobre sus actividades, pero tengo entendido que bien pudo haber financiado algunas de las elecciones o haber contribuido con algunas de las elecciones.
Stevens: ¿Quiénes fueron sus clientes?
Nix: Quiénes fueron nuestros clientes, sí
Stevens: ¿Alguna vez discutió de su financiación en las reuniones que dijo que tenía con él?
Nix: Sí, pero no abiertamente.
Stevens: Lo siento, no entiendo eso. ¿Lo discutió o no?
Nix: Sí, lo hicimos.
Stevens : Usted dijo que era un gran contratista con los gobiernos de esos países. ¿Es ahí donde entran los pasaportes y la ciudadanía?
Nix: No he hablado con el Sr. Kalin desde hace muchos años. En el momento creo que dirigía un programa de ciudadanía económica en San Cristóbal, sin duda en San Cristóbal, y que participamos en la elección en San Cristóbal.
Stevens: ¿Qué tipo de personas comprarían la ciudadanía o comprarían un pasaporte?
Nix: No puedo hablar de eso, sinceramente no puedo.
Stevens: ¿Nunca discutió eso?
Nix: Personas que querían tener una segunda ciudadanía, supongo. Gente que estaba tal vez buscando -y estoy especulando aquí- un régimen fiscal más beneficioso.
Stevens: Bien, gracias.
Lo que viene después es el interrogatorio sobre la relación con Argentina y la campaña antikirchnerista a cargo del titular del Comité, el diputado conservador Damian Collins, del distrito de Folkestone and Hythe, en Kent.
Como cierre, no tiene desperdicio al reflexión final del Comité sobre estas cuestiones.
«Recibimos pruebas perturbadoras, algunas de las cuales hemos publicado, otras no, de las actividades llevadas a cabo por las empresas vinculadas a SCL en varias campañas políticas que datan de alrededor del 2010, incluyendo el uso de piratería informática, desinformación y supresión de votantes y el uso de los servicios de Black Cube, un servicio de inteligencia privado israelí, cuyo trabajo incluía supuestamente el hacking. También hemos oído de los vínculos entre SCL y Christian Kalin, de Henley and Partners y su participación en las campañas electorales, en el que el Sr. Kalin dirigió o posteriormente puso en marcha programas de ciudadanía-por-inversión, que implica la venta de pasaportes de esos países a inversores. Se acusa a SCL del debilitamiento de las democracias en muchos países por la activa manipulación de los hechos y acontecimientos. Eso estuvo pasando junto con el trabajo realizado por el Grupo de SCL en nombre del Gobierno del Reino Unido, el Gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos aliados. No tenemos el mandato o la capacidad para investigar estas denuncias nosotros mismos, pero instamos al Gobierno a garantizar que la Agencia Nacional del Crimen investigue a fondo estas acusaciones.»
Tiempo Argentino, 31 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 22, 2018 | Sin categoría
Para los tiempos que corren, la novedad es que en Perú hay un escándalo de corrupción de proyección incalculable, pero Odebrecht no aparece involucrada. El caso fue creciendo en las últimas semanas tras la difusión de audios de miembros del Poder Judicial negociando sentencias a cambio de dinero. Y ya se llevó puestos al presidente de la Corte Suprema, Duberlí Rodríguez, al titular del Consejo de la Magistratura, Orlando Velásquez, y al ministro de Justicia, Salvador Heresi. Pero pone en la mira al nuevo fiscal general, Gonzalo Chávarry, quien juró este viernes pero también estaría implicado en una colosal maniobra para lucrar con causas judiciales o para administrar puestos a «los amigos». También fueron detenidos un magistrado de la Corte de Apelaciones de El Callao, Walter Ríos, y otro miembro de la Corte, César Hinostroza, está suspendido y no se descarta que termine entre rejas.
En todo este mar de fondo, el presidente Martín Vizcarra resulta beneficiado políticamente porque como se recordará, asumió el cargo tras la obligada renuncia de Pedro Pablo Kuczyinski el 21 de marzo pasado implicado, él sí, en acusaciones de sobornos de la constructora brasileña. El escándalo puede darle el aire que su precaria situación no le brinda para poder gobernar.
Más aun porque el caso salpica a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular y en el contexto de la crisis política que envuelve al país desde principios de año, se convirtió en una suerte de árbitro de las grandes decisiones del país. Por esa razón ahora aparece como la principal sostén de un proyecto de reforma del sistema judicial que propone el presidente para calmar las aguas.
Desde que se conocieron los audios –grabados por la policía en el marco de una investigación de la fiscalía y publicados por el portal IDL-Reporteros y el programa de tevé Panorama– la sociedad peruana salió a las calles a protestar por el nivel de corrupción que se revelaba en las conversaciones. El horror alcanzó límites imprevisibles cuando la población escuchó una charla entre el supremo Hinostroza con alguien que le pedía por un acusado de violación a una menor.
«Once añitos, fue desflorada… voy a pedir el expediente para verlo. ¿Qué es lo que quieren, que le bajen la pena o lo declaren inocente?», pregunta el magistrado. Como antecedentes de Hinostroza, los medios señalaron que tiene al menos tres absoluciones de violadores de niñas, fue abogado de un narcotraficante y como frutilla del postre, cuando se postuló para un cargo en el máximo tribunal de justicia de Perú, se encontró que había plagiado su tesis y un libro que pretendió atribuirse en su currículum.
Gonzalo Chávarry había sido designado para el cargo de fiscal general hace un mes. Horas antes de «ponerse la toga», este viernes se conoció un audio en el que le dice precisamente al cuestionado Hinostroza que está dispuesto a cambiar un funcionario de esa dependencia que no era del agrado o no servía a los intereses del supremo.
Los audios incómodos son casi una tradición en la política peruana. Sin ir más lejos, Kuzcyinski renunció cuando Keiko, la hija del exdictador Alberto Fujimori, presentó cintas con una conversación de su hermano Kenji negociando votos parlamentarios para sostener al debilitado mandatario ante una embestida para que dejara el cargo por su «sociedad» con Odebrecht. PPK, como se lo conoce al expresidente, acordó liberar al patriarca de los Fujimori –preso por violaciones a los Derechos Humanos durante su gestión en los ’90– para salvar el pellejo. Pero con «el Chino» en su casa, se tuvo que ir igual. Kenji, enfrentado con su hermana, fue suspendido.
Hace diez años otro escandalete durante el gobierno de Alan García salió a la luz cuando se difundieron conversaciones del lobbista de una petrolera noruega para quedarse con áreas de explotación a cambio de millonarias coimas dentro del gabinete del expresidente. Tuvieron que dejar el cargo el entonces primer ministro, Jorge del Castillo, y cinco ministros.
Tiempo Argentino, 22 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 22, 2018 | Sin categoría
El Valle de los Caídos, la monumental construcción que ordenó el dictador Francisco Franco en 1940 y donde están enterrados sus restos y los del fundador de la Falange Española, Primo de Rivera, reaviva el viejo debate sobre el pasado de esa nación, a 82 años de la sublevación militar contra la República que dio inicio a la Guerra Civil.
Desde que Pedro Sánchez llegó al poder, hace un par de meses, se propuso recuperar esa parte de la ciudadanía ideológica y sentimentalmente cercana a la República, viejos valores ciudadanos que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) dejó en el camino desde la Constitución de 1978 en aras del proceso democrático que se inició a la muerte de Franco.
Ese sector del ala izquierda del PSOE, a raíz de la crisis de 2008 y las políticas de ajuste que comenzó el entonces jefe de gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, se sumó a la masa crítica tras la movilización del 15 de Mayo de 2011 que construyó Podemos.
Ese partido fue clave para que Sánchez diera el zarpazo de la semana previa al 1 de junio. Ahora es la cantera que Sánchez busca tentar para fortalecerse y sostener su gestión, que llega luego de la peor elección en la historia actual del PSOE y por lo tanto, está a tiro de ser desplazado ante el primer tropiezo.
La propuesta de exhumar los cuerpos de los líderes fascistas es un viejo anhelo de la democracia. El monumento, inaugurado en 1959, aloja los cuerpos de ex combatientes franquistas y republicanos y fue presentado originalmente como un símbolo de la reconciliación. Pero no sólo es la tumba del dictador y su mentor ideológico sino que ostenta una cruz de 150 metros de altura que lo convierte en un memorial católico, cuando precisamente entre el bando que cayó en la contienda era mayoritariamente si no ateo, al menos anticlerical. Y por si esto fuera poco, fue construida por presos políticos como parte de su condena.
«Ninguna democracia puede permitirse monumentos que ensalcen una dictadura, la nuestra tampoco. Por eso quiero anunciarles que la decisión política de este gobierno es firme», dijo Sánchez hace unos días.
La réplica de la derecha ultramontana, que se puso de punta a medida que el proceso independentista catalán fue escalando, fue una marcha organizada por la Fundación Francisco Franco (FFF) el 18 de julio, cuando se cumplía el aniversario de la sublevación militar que terminaría encabezando el general fascista desde el norte de África. Y por cierto, cantaron «De cara al sol» con el brazo derecho extendido.
«Hoy comienza un nuevo alzamiento. El alzamiento de los españoles unidos frente a los españoles que quieren dividir, el alzamiento de los hombres de palabra frente a los poderes de las palabrerías. Hoy comienza la lucha de la verdad frente a la mentira, la lucha y encuentro de la felicidad frente a los que quieren implantar el sufrimiento, la lucha del amor entre españoles frente al odio de los intereses. Alzaros y triunfaréis. España, al final, siempre triunfará», dice una proclama del general Juan Chicharro Ortega, presidente de la FFF. Allí insiste en que «España se juega en estos momentos, una vez más, su existencia como nación cristiana».
Desde el propio PSOE, sin embargo, también hubo críticas al plan revisionista de Sánchez, aunque bastante más alambicadas. Y se entiende: por el gobierno español pasaron dos socialistas, Felipe González (1982-1996) y Rodríguez Zapatero (2004-2011), y nunca hubo un proyecto para exhumar a Franco.
El que salió en representación de ese «olvido» histórico fue Alfonso Guerra, ex vice jefe de Gobierno de González, licenciado en Filosofía y líder partidario de predicamento. «Aquí hay una serie de gente, por cierto jóvenes, que están todo el día boxeando con el fantasma de Franco. A mí Franco no me interesa; se murió hace tantos años… no tengo ningún interés», dijo, alzando protestas de familiares de al menos 140 mil víctimas de la dictadura que todavía buscan los cuerpos de los desaparecidos del franquismo.
Según las encuestas más recientes, el 56% de los españoles está a favor del traslado de la tumba del dictador, mientras que un 33,8 está en contra. La mayoría, además, está de acuerdo en ilegalizar a la FFF porque la percibe un riesgo contra la democracia.
Tiempo Argentino, 22 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 18, 2018 | Sin categoría
Crece la escalada política entre la UE, Estados Unidos, Israel e Irán a medida que se acerca la fecha en que la administración Donald Trump aplicará nuevas sanciones a Teherán tras romper el acuerdo nuclear firmado en 2015 entre las cinco potencias atómicas más Alemania y el gobierno de Hasan Rohani.
Los detalles de esta máxima tensión son reveladores: mientras el ministro de Relaciones Exteriores persa, Mohamad Javad Zarif, explicaba los objetivos de la demanda que su país presentó en la Corte Internacional de Justicia contra Washington, su par europea Federica Mogherini resaltó el rechazo de la UE al bloqueo económico y desde Tel Aviv la Mossad se jactaba de haber concretado un impresionante operativo de espionaje para robar media tonelada de documentos de un edificio de máxima seguridad en el corazón de la capital iraní que darían cuenta del plan del régimen chiita para desarrollar una bomba atómica.
Desde que Trump llegó al gobierno, se propuso cambiar las reglas de juego internacionales construidas a lo largo de varias décadas por sus antecesores y los líderes occidentales. Entre sus primeras mutaciones siempre tuvo en la mira -y lo dijo desde su campaña electoral- romper con el tratado para limitar y controlar el proyecto nuclear iraní.
Tras arduas negociaciones del gobierno de Barack Obama con los mandatarios del Reino Unido, Francia, Rusia, China -los países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU- y Alemania, la única nación sin armamento nuclear de ese grupo pero potencia económica indiscutible, el documento se firmó en 2015.
El acuerdo fue presentado, por eso mismo, como de los 5+1 y para los firmantes garantizaba el uso iraní de la energía atómica con fines pacíficos y no, como teme Israel, para desarrollar armamento. No es que la región esté alejada de ese tipo de artilugios letales, porque precisamente Israel cuenta con un arsenal nuclear, solo que no las tiene declaradas oficialmente.
El caso es que según todos los informes del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés), encargado de verificar el cumplimiento del acuerdo, el gobierno de Irán viene respetando cada uno de los puntos del 5+1. Por lo tanto correspondería levantar cada una de las sanciones impuestas en estos años.
Israel siempre se opuso a este arreglo y aún se recuerda el discurso del premier israelí Benjamin Netanyahu en el Congreso de EEUU para explicarle a los congresistas estadounidenses lo que para él era un error de Obama y de Occidente. Llegó a usar el atentado a la AMIA en Buenos Aires y a la muerte del fiscal Alberto Nisman como prueba de lo que para él son capaces de hacer los iraníes.
Ahora, un informe que el servicio de inteligencia israelí entregó a los diarios The Washington Post, The Wall Street Journal y The New York Times mostraría los esfuerzos de Irán por desarrollar armamento nuclear. La historia tiene componentes propios de un film de espionaje o de robos tipo comando para atrapar a público de todas las edades.
Según la información filtrada a los medios más influyentes de Estados Unidos, un equipo de agentes de la Mossad fue encargado de armar un operativo para ingresar a un edificio fuertemente amurallado en el centro de Teherán donde sabían que el gobierno había reunido toda la documentación sobre el proyecto nuclear, al que se le había puesto fin oficialmente en 2003.
El plan implicaba introducirse en el edificio, romper gruesos muros y cortar cajas de seguridad con sopletes especiales que levantan una temperatura de hasta 3000 grados Celsius y llevarse el material antes de que una nueva ronda de la vigilancia pasara por el lugar. O sea, exactamente 6 horas y 29 minutos. Los «boqueteros» de la Mossad rompieron dos puertas, vulneraron 32 cajas fuertes, cargaron unos 500 kilos de papeles en una camioneta y huyeron antes de que se detectara el robo.
Esto habría sido el 31 de enero y de inmediato se pusieron a investigar en los documentos. La información pasó al despacho de Trump que de inmediato anunció la ruptura unilateral del acuerdo con Irán y la aplicación de sanciones no solo en forma directa -bloqueo de cuentas bancarias y prohibición de comerciar a empresas estadounidenses- sino que se hace extensivo el castigo a todos aquel que pretenda hacer negocios con Teherán, siguiendo el principio de extraterritorialidad del derecho estadounidense.
Esta medida despertó urgentes quejas de la UE y de los otros firmantes del convenio nuclear. No solo porque echa por tierra años de conversaciones para encontrar una solución pacífica al conflicto sino porque además en la práctica permite sanciones a empresas de los países firmantes y puede dificultar el comercio de combustible.
El lunes, Mogherini dijo que el 6 de agosto – cuando entren en vigor las medidas de Trump- la UE aplicará una ley establecida en 1996 para saltar el embargo a Cuba y proteger a empresas europeas. «Aprobamos la actualización del estatuto de bloqueo y tomamos todas las medidas necesarias para facilitar que Irán se beneficie de los efectos económicos del levantamiento de las sanciones», dijo la canciller de la Unión Europea.
«La UE y los otros firmantes del acuerdo logrado con Irán en 2015, China y Rusia, buscan un mecanismo financiero que garantice a Irán la capacidad de exportar su petróleo», se sumó el francés Jean-Yves le Drian, titular de Relaciones Exteriores del gobierno de Emmanuel Macron. La petrolera francesa Total había pedido cobertura para no padecer als consecuencias de sus negocios en el país persa.
El mismo día, Irán presentó una demanda contra EEUU en la Corte de La Haya ante «la decisión tomada en mayo por Estados Unidos ‘de restablecer de lleno y de hacer aplicar’ un conjunto de sanciones y de medidas restrictivas», señaló la CIJ en un comunicado.
El canciller iraní aclaró en un tuit que Washington «rinda cuentas por la reimposición ilegal de sanciones unilaterales (y por) el desprecio de Estados Unidos hacia la diplomacia y sus obligaciones legales «, escribió Zarif. En la presentación, Irán se basa en el tratado de amistad entre ambas naciones firmado en 1955 y al que acusan haber sido violado en reiteradas ocasiones por la Casa Blanca.
El argumento de Trump para romper el 5+1 (ahora debiera llamárselo 4+1) es que Irán no había cumplido con los compromisos y seguía desarrollando su proyecto militar. La AIEA lo desmiente y en realidad los documentos que la Mossad entregó a los diarios estadounidenses tampoco indican que se mantenga la iniciativa bélica.
Tiempo Argentino, 18 de Julio de 2018
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