por Alberto López Girondo | Jun 6, 2018 | Sin categoría
La suspensión del amistoso entre Israel y Argentina que se iba a celebrar este sábado desató un fuerte interna contra la ultraconservadora Miri Regev, ex brigadier general de las Fuerzas de Defensa israelíes devenida en ministra de Cultura y Deportes y según los críticos responsable de haber querido aprovechar a las estrellas de equipo argentino para legitimar sus aspiraciones políticas cambiando la sede del encuentro, originalmente Haifa, a Jerusalén.
La decisión del gobierno de Donald Trump de reconocer oficialmente a la ciudad histórica como capital de Israel y el traslado de su embajada en ocasión de celebrarse el 70 aniversario de la creación del Estado de Israel, generó una complicación adicional al clima de por si espeso en la región. Por otro lado, la violenta represión contra palestinos en la franja de Gaza con un saldo de al menos 60 muertos y cientos de heridos implicó rechazos en todo el mundo no solo a ese hecho sino a la ocupación de territorios asignados al Estado de Palestina desde 1948 y tomados tras la guerra de 1967.
El aval estadounidense insufló nuevos aires en el sector más derechista del gobierno y en especial tanto a Regev como al ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, otro halcón del gabinete conservador de Benjamin Netanyahu.
Pero en los últimos meses ese espíritu triunfalista se chocó con la dura realidad del rechazo que generan esas políticas en artistas y deportistas de todo el mundo, que se niegan a participar en eventos organizados por el gobierno de Netanyahu. En marzo, la actriz y cantante uruguaya Natalia Oreiro suspendió un recital luego del pedido insistente de la familia de Ahed Tamimi, la chica de 17 años condenada por cachetear a un soldado israelí que formaba parte de un grupo que había atacado a un primo suyo en la zona ocupada de Palestina.
Unas semanas más tarde, la actriz Natalie Portman se negó a recibir el premio Genesis, una suerte de Nobel para líderes y personalidades judías, para que no se entendiera con eso que daba su apoyo a la política de Netanyahu en Gaza. Y lo hizo, dijo, porque precisamente defiende los valores judíos.
Uno que se alegró desde el exterior por la suspensión del partido en Jerusalén fue el líder de Pink Floyd, Roger Waters, que recordó en su cuenta de twitter que -dos años atrás los hinchas del Celtic! Ayer la Selección Argentina de fútbol! Ahora Eric Cantona. Gracias. Las lágrimas queman mis ojos-. Cantoná, ex futbolista francés participó en un concierto en Londres para apoyar la causa palestina.
Además, corre riesgo el festival Eurovisión de la canción de 2019. Así lo reconoció el propio Netanyahu, quien señaló que luego de la cancelación del seleccionado de la AFA ¨existe la posibilidad de que haya presiones para cancelar otros eventos en varias áreas y entonces veremos qué hacer¨.
La victoria de Netta Barzilai con la canción Toy en el certamen de 2018 implica que el Eurovisión del 2019 se debía desarrollar en Israel, como ya había ocurrido en 1979 y 1999. Pero si bien en esas dos ocasiones -parece que un israelí gana cada 20 años- el concurso se desarrolló en el Centro de Convenciones de Jerusalén, esta vez la situación política es diferente. Y lo tuvo que admitir el director general del ministerio de Cultura y Deportes, Yossi Sharabi. -¿Eurovisión en Jerusalén? Eso no está claro aún-.
La titular de esa cartera, la impulsiva y desafiante Regev (es recordada por haber ido al festival de Cannes del año pasado con un vestido blanco largo que tenía estampada una foto panorámica de Jerusalén en su parte inferior y por haber dicho que quería recordar así los 50 años de la liberación y reunificación de Jerusalén), por la ocupación tras la guerra de los Seis Días- fue blanco de todas las críticas.
¨En lugar de asumir la responsabilidad en el fracaso terrible, hemos escuchado de la ministro Regev mentiras y furia sobre todos los demás¨, dijo la presidenta de la Comisión de Control del Estado de la Knesset (parlamento) Shelly Yacimovich, del partido Unión Sionista. «Nadie ha herido el honor de Jerusalén y el estado tanto como ella. Regev obligó al equipo de Argentina a ser parte de la celebración del 70 aniversario de Israel y se convirtió en un espectáculo en sí misma, mientras que sometía a un evento maravilloso y agradable a una política mezquina y solo para su crédito personal. Israel y la gente sólo quería disfrutar de un buen juego pagó el precio por ello¨, agregó.
El punto es que los dirigentes del fútbol palestino, que habían rechazado del plano que el encuentro se desarrollara en Jerusalén, indicaron que no hubieran tenido ningún problema si el partido se celebraba tal como estaba previsto en Haifa. «Los israelíes intentaron utilizar a Messi y las estrellas de Argentina, y me gustaría darles las gracias y apreciamos su decisión (de no jugar), que creo que fue en el camino correcto», declaró el presidente de la Asociación de Fútbol de Palestina, Jibril Rajoub en una conferencia de prensa en laciudad de Ramallah.
De fondo había un cartel que decía «De Palestina, gracias Messi» con las banderas argentinas y palestinas, bajo una gran foto de Rajoub posando con el mediocampista de Barcelona. El domingo el propio Rajoub había pedido a los palestinos que quemaran fotos de Messi y réplicas de la camiseta argentina si el astro salía al campo en Jerusalén.
Regev había tratado de limitar los daños y no llegó a culpar de las amenazas recibidas por Meesi al grupo Boicot, Desinversiones, Sanciones (BDS), un movimiento que intenta extender sanciones contra el Estado de Israel para forzar negociaciones y el retiro de las zonas ocupadas de Palestina. Por eso también desde la Knesset, Itzik Shmuly, otro diputado del partido sionista, le tiró con munición gruesa.
-Hay una cosa ella no dijo: ´pido disculpas. Mis delirios de grandeza y el deseo aprovechar el acto para mis necesidades políticas trajeron esta farsa´-, dijo, para ironizar luego: -El BDS deben enviar un gran ramo de flores a Miri Regev, que le brindó su mayor logro hasta la fecha-.
Regev tildó a estas posiciones de traicioneras y de gente que apoya la terrorismo. solo obvuto en su descargo una palmada de Lieberman. ¨Es desafortunado que los caballeros del fútbol de Argentina no resistieran a presión de los incitadores al odio contra Israel, aquellos cuyo único objetivo es dañar nuestro derecho básico a la autodefensa y provocar la destrucción de Israel¨, dijo el ministro israelí de Defensa. ¨No nos rendiremos ante un grupo de partidarios de terroristas antisemitas¨, añadió.
Tiempo Argentino, 6 de Junio de 2018
por Alberto López Girondo | Jun 5, 2018 | Sin categoría
Multitudes en las calles de los principales distritos de Jordania contra el plan de ajuste del FMI que incluía el aumento en impuesto a la renta (ganancias), la eliminación de los subsidios a alimentos esenciales y el incremento en combustibles y electricidad, obligaron a la renuncia del primer ministro jordano, Hani al Mulki. Las protestas se extendieron durante cinco días y fueron de tal magnitud en la capital, Amman, que el rey Abdullah II congeló el precio de la luz, pero como el estallido no amainaba, echó al jefe de Estado y convocó a formar gobierno al ministro de Educación, Omar al Razaz, un economista que trabajó para el Banco Mundial.
Para dirigentes gremiales como el vocero del sindicato de maestros de Jordania, Ahmad al-Hajaya, el cambio es más de lo mismo, mientras que el titular de la federación de sindicatos, Ali Obus, fue más drástico y exigió a las autoridades «mantener su independencia y no someterse a las exigencias del FMI». Otro que tuvo mucho para decir fue el ex jefe de personal del Ejército, el general Musa al Adwan. «Al-Razzaz es un tecnócrata que no puede y no debe liderar el país durante esta situación explosiva», dijo el militar, entrevistado por la cadena televisiva qatarí Al Jazeera.
Jordania es un punto estratégico del Medio Oriente y es lugar de refugio y tránsito de cientos de miles de palestinos desde la creación del estado de Israel. Pero en los últimos años a esta circunstancia que casi es endémica se sumó otra tanda de refugiados de la guerra en Siria.
Esta situación es utilizada por las autoridades para explicar la crisis económica que llevó paulatinamente a que la deuda pública trepara hasta los 35 mil millones de dólares, casi el 95% del Producto Bruto Interno (PBI).
El rey había nombrado primer ministro a Al Mulki en mayo de 2016. El hombre recurrió inmediatamente al organismo de crédito son sede en Washington para un préstamo de 723 millones de dólares a tres años. Fue entonces que empezó con su «plan de austeridad» tal como el FMI receta desde siempre ante una «ayuda». Entre otras cosas exigió reducir la deuda publica al 77% del PBI para 2021.
Al Mulki decidió entonces enviar al parlamento un proyecto de ley de reforma impositiva que desde el vamos creó resistencia. Por un lado, la normativa planteó una rebaja en el mínimo no imponible para el impuesto a la renta (ganancias) que agrega un 6% más de contribuyentes al tiempo que elevó la tasa en un 5% .
Además, incrementó impuestos a productos esenciales, como algunos alimentos, electricidad y combustible. En el caso del pan, además, se eliminaron los subsidios por lo que subió entre un 67 y un 100%. Algo similar ocurrió con la tarifa de la luz, la nafta y el gasoil, que en lo que va el año ya sufrieron ocho aumentos.
Ya en febrero se habían producido una serie de manifestaciones y una huelga general que, en ese momento, implicó un cambio de gabinete, el sexto desde que Al Mulki tomó el cargo. El jefe de gobierno nombró al comandante general Fadel al Hamoud como jefe de policía con vistas a endurecer la represión para aplicar el plan de ajuste en toda su dimensión.
Pero el clima ya estaba alterado y la olla siguió tomando presión. De acuerdo a cifras oficiales, el 18,5% de la población, estimada en casi 10 millones de personas, esta desempleada y el 20% está bajo la línea de pobreza.
Esa vez, el premier esquivó una moción de censura del parlamento. Pero a medida que la situación se fue enturbiando, los legisladores también se sintieron interpelados. En las calles de Amman, Irbid, Karak, Al Salt y Zarqa, cientos de miles de jordanos exigían al rey que expulsara al polémico funcionario.
Al Mulki dijo que no pensaba modificar una coma de su proyecto de ley, dijo que era la única alternativa para salir de la crisis y señaló que correspondía al parlamento decidir si la aprobaba o no.
Al Mulki es hijo de Fawzi al Mulki, quien fue primer ministro durante el reinado de Hussein, entre 1953 y 1954 y también se tuvo que ir tras una andanada de protestas por la aplicación de políticas antipopulares.
Las manifestaciones contra su heredero se produjeron tras una huelga general de 24 horas decretada por 33 sindicatos y asociaciones profesionales que paralizó el país. Todo esto en el marco del mes sagrado de Ramadán, de modo que los manifestantes salían durante al noche y la madrugada.
También Abdullah II percibió que convenía tomar distancia y en los últimos días declaró que la población no tenía que soportar toda la carga de las reformas. En las calles mientras tanto, exigían poner fin no solo a los recortes y el aumento de las tasas sino también a la corrupción. Al ciudadano de a pie y la agrupaciones gremiales se le sumaron asociaciones profesionales como la de abogados árabes, Jordan Bar, que pidió literalmente «que el gobierno retire esta ley impuesta por el FMI».
Hubo gases, corridas y balas de goma, con un saldo, según el cómputo que brindó la policía, de al menos 60 detenidos y 42 agentes heridos. No hubo reporte de víctimas entre los manifestantes.
El rey congeló la tarifas de electricidad y combustible el viernes, El monarca tiene en Jordania la potestad de nombrar gobierno y aprobar leyes. Pero ni así pudo calmar las protestas. de manera que este lunes llamó al primer ministro al palacio Husseiniyeh y tras un intercambio de no más de media hora se anunció que Al Mulki había renunciado y que Al Razzaz fue llamado por el rey para formar gobierno.
Los analistas ven en esta designación el intento de negociar desde otro lugar con lo organismos internacionales. El ex titular de Educación tiene mejor imagen -por ahora- en la población y mantiene sus contactos en Washington.
Antes de irse, Mulki dijo que esperaba que las reformas, que eran necesarias para que la economía de Jordania «volviera a la normalidad», se completarían a mediados de 2019.
Tiempo Argentino, 5 de Junio de 2018
por Alberto López Girondo | Jun 2, 2018 | Sin categoría
Pedro Sánchez protagonizó un sorpasso sin antecedentes en la historia del proceso democrático iniciado con la Constitución española de 1978. Renació desde la muerte política luego de haberse ido por la puerta trasera del PSOE en 2016, logró formar una coalición para expulsar mediante una moción de censura al conservador Mariano Rajoy, y prometió respetar esa Carta Magna y los atributos de la monarquía ante el rey Felipe VI sin biblia ni crucifijos, una tradición en estas cuatro décadas
Los medios españoles parecían ayer más sorprendidos por esta sustancial modificación a los oropeles religiosos que conllevaba el cargo de presidente del Gobierno de España que por la profundidad de la crisis política que detonó estos días, pero que se arrastra desde hace años.
Sánchez es un emergente del estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008. Una burbuja que había crecido desde los tempranos años ’90 al calor de las promesas de riquezas sin fin del neoliberalismo.
La solución del entonces jefe de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también del PSOE, fue seguir los consejos/imposiciones de la troika (FMI-Banco Central Europeo-Comisión Europea): ajustar presupuestos y recortar beneficios en salud y educación.
En ese contexto nacieron los movimientos de Indignados que el 15 de Mayo de 2011 se hicieron sentir en un lugar de Madrid que se había hecho centro exclusivo para los turistas, la Plaza del Sol. Esa movida fue el puntapié inicial para el nacimiento de Podemos por izquierda, y Ciudadanos por derecha, y el inicio de una lenta agonía de los partidos del régimen del ’78.
Pero el descontento social se manifestó, sin embargo, con un apoyo al Partido Popular, que regresó a La Moncloa en diciembre de ese año de la mano ¨y las tijeras¨ de Rajoy.
Desde entonces se fue disgregando la tenue unidad española sustentada, principalmente, en que aquella España de los ’90 lideraba los procesos neoliberales y de privatizaciones de América Latina, lo que fue un muy buen negocio para cada una de las regiones del reino.
La crisis desató los viejos fantasmas independentistas en 2014. Mientras tanto, iba avanzando en la Justicia la investigación por la financiación ilegal del PP, una causa conocida irónicamente como Gürtel, por lo que significa en alemán el apellido del empresario implicado en sobornos para hacer negocios, Francisco Correa. El caso llegó a la fiscalía del Estado en 2007 a raíz de una denuncia de un concejal del PP.
El clima de descrédito sobre toda la dirigencia creció con los nuevos hechos de corrupción que fueron asomando y hasta el rey Juan Carlos tuvo que abdicar para evitar males mayores a la corona.
Los mayores escándalos golpearon en el PP, algunos de manera casi cómica. Como ocurrió con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, cuando el portal eldiario.es reveló en abril pasado que había truchado las firmas de un master que presentó en su currículum para asumir el cargo en 2015. Días más tarde un sitio de derecha como el Ok Diario mostró un video de 2011 donde se la ve llevándose sin pagar una crema anti-age de un supermercado.
Ese video estuvo cajoneado siete años hasta ver la oportunidad de golpear en una de las delfinas de Rajoy. Sánchez «olió sangre» al percibir que el establishment ya no sustentaba al PP y él podía convertirse en el «mal menor».
El 24 de mayo pasado la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional emitió condenas de hasta 51 años a los implicados en el caso Gürtel, entre ellos el empresario y dirigentes y el tesorero del partido. Fue el guiño definitivo para el líder del Partido Socialista Obrero Español, que ni siquiera era diputado porque tras perder la interna de 2016 renunció.
Con 84 escaños sobre 350 curules tras su peor elección en la historia, el PSOE necesitaba sí o sí apoyo de otros sectores. Acudir a Pablo Iglesias, de Podemos, era de manual. La coalición Unidos-Podemos (UP) se había quedado con las ganas contra Cifuentes, que prefirió renunciar «antes de que la izquierda gane en la Comunidad de Madrid».
Pero con eso no alcanzaba y Sánchez convenció al Partido Nacionalista Vasco de que no iba a tocar el presupuesto aprobado una semana antes. Con los catalanes se comprometió a una mesa de diálogo y levantar la intervención que el PSOE había aprobado en octubre pasado.
La coalición que lo llevó al poder es débil. Por derecha apuestan a elecciones anticipadas, ya que hoy día Ciudadanos estaría en condiciones de sumar a descontentos del PP y lograr mayoría. Ambos partidos suman actualmente 164 votos en la cámara, cruciales para gobernar y también para impedirlo si quieren devolver la estocada a Sánchez.
La endeble sociedad de este viernes llega a 165 entre Unidos Podemos, nacionalistas vascos y catalanes, con intereses ciertamente diversos. Contra Rajoy sumaron aparte al Grupo Mixto, pero habrá que ver el día a día. Los medios hegemónicos ya azuzan grietas entre esos sectores y a la vez destacan la falta de biblia y crucifijos en la jura. Por algo será.
Tiempo Argentino, 2 de Junio de 2018
por Alberto López Girondo | Jun 2, 2018 | Sin categoría
Los vientos parecen soplar nuevamente a favor de los independentistas catalanes. Es cierto que la corrupción fue determinante para llevar a la caída de Mariano Rajoy. Pero la persistencia del conflicto con Cataluña y el empecinamiento de los dirigentes independentistas fue clave para minar el poder del exmandatario conservador. Sobre todo porque Rajoy nunca quiso sentarse a dialogar con el por ahora exiliado Carles Puigdemont ni con ninguno de los dirigentes del bloque separatista.
Ayer, al tiempo que Pedro Sánchez le prometía al rey que iba a respetar la Constitución de 1978, en Barcelona el flamante president de la Generalitat, Quim Torrá, tomaba juramento a los consellers, los ministros del gobierno catalán, con lo cual terminaba concretamente con la vigencia del artículo 155 de intervención del Poder Ejecutivo, dictado el 27 de octubre pasado con apoyo del PSOE, ahora en el poder en Madrid.
«Presidente Pedro Sánchez, hablemos, tratemos esta cuestión, tomemos riesgos, ustedes y nosotros», planteó Torra en un tramo de la ceremonia. «Tenemos que sentarnos en la misma mesa y negociar de gobierno a gobierno», abundó Torra. «Esta situación que vivimos ya no puede alargarse ni un día más».
El tono sonó firme pero tiene algo de conciliador, luego de que Sánchez pudiera hacerse del gobierno con apoyo de los catalanes en el congreso nacional. Torra, el plan B de los independentistas (ya que con mayoría parlamentaria no pudieron ungir a Puigdemont porque está procesado por la Justicia española y se refugió primero en Bruselas y ahora en un limbo jurídico en Alemania) asumió el cargo el 17 de mayo. En ese momento, este editor de 55 años desafió a Madrid nombrando a cuatro exministros de su predecesor que causaron especial irritación en la capital española, dos de ellos presos por el intento de secesión y otros dos escapados a Bruselas.
Sánchez, quiéralo o no, está obligado a buscar el diálogo con los catalanes para buscar vías de acuerdo sobre el entuerto histórico con la región más rica de España. Y Tora se lo ofreció en bandeja el viernes en el mismo acto con que puso punto final a la intervención.
Por eso entre sus primeras declaraciones, Sánchez ofreció «restablecer puentes» y «normalizar las relaciones». Pero planteó un punto que genera discordia y para Barcelona resulta contradictorio: «Este gobierno quiere que Cataluña esté en España, y escuchará a Cataluña».
En relación con el País Vasco, el otro territorio con ansias separatistas, para Sánchez el panorama viene más despejado. En abril pasado, Rajoy había consensuado con el PNV un presupuesto a medida de sus apetencias, con un 32% más de inversión que el año pasado, 509,05 millones de euros frente a los 385,67 millones de 2017. En ese momento los cinco votos del PNV eran indispensables para que el PP pudiera permanecer en La Moncloa. Ahora fue la moneda de cambio para la llegada de Sánchez y lo será para su permanencia, habida cuenta de la debilidad con que nace su gestión.
Tiempo Argentino, 2 de Junio de 2018
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