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Amenazan a los catalanes con fuga de empresas y un corralito

No podría calificarse a Günther Hermann Oettinger de ser un marginal en la Unión Europea. El actual Comisario de Programación Financiera y Presupuestos del organismo es uno de los 21 «ministros» de gobierno del Ejecutivo paneuropeo y si bien es un hombre poco afecto a cuidar las formas, lo que en ocasiones devaluó públicamente su opinión, se sabe que suele decir en voz alta lo que otros apenas susurran en los pasillos de Bruselas. Por eso causó inquietud la advertencia del correligionario político de Angela Merkel quien, tras la represión del domingo pasado en Cataluña y los discursos belicosos de Mariano Rajoy y de Felipe VI en contra de la voluntad independentista de los catalanes, señaló que ahora sí «es imaginable una guerra civil en el seno de Europa». Y en consecuencia pidió un pronto diálogo entre Madrid y Barcelona antes de llegar a ese extremo.

Las escenas de brutalidad de la Policía Nacional española para reprimir a los ciudadanos que querían votar en el referéndum, ignoradas en los mensajes emitidos desde la capital de España, crisparon los espíritus en toda la región de Cataluña y encendieron las alarmas en Bruselas, que luego de repetir por meses que no aceptarán la secesión de una parte del territorio español –como si con este mensaje bastara– ahora tuvieron que salir a cuestionar la violencia de los uniformados.

Ayer hubo marchas «por la unidad» bajo la consigna «Parlem-hablemos». Organizadas a través de las redes, intentan desde las calles evitar una ruptura definitiva, para lo cual llamaron a vestir de blanco, con globos y carteles haciendo juego, para reclamar diálogo entre el Estado español y la Generalitat.

Una de las frases destacadas fue «España es mejor que sus gobernantes» como para dejar en claro el rechazo a las actitudes de cerrazón que en estos últimos días mostraron desde el Palacio de la Moncloa y en la Zarzuela, sedes del gobierno Rajoy y del residencia de la monarquía respectivamente. Pero que también había mostrado en Barcelona el gobierno de Carles Puigdemont.

La Societat Civil Catalana, en tanto, llamó para hoy a una masiva marcha contra la independencia en Barcelona bajo la consigna «¡Basta ya! ¡Recuperemos la sensatez! (Prou! Recuperem el seny!)». La manifestación será a mediodía y para el cierre prometió su asistencia el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

Pero hay otro tipo de marchas que preocupan en Cataluña y que representan un colosal chantaje para los independentistas, como es el anuncio de que abandonarán la región un puñado sustancial de empresas y bancos radicados en esa próspera región ibérica ante el peligro de una secesión.

CaixaBank, Gas Natural Fenosa y Banco Sabadell informaron el traslado de sus oficinas centrales a otras regiones y la sangría promete seguir ya que Rajoy firmó un decreto-ley (de Necesitad y Urgencia diríamos por estas tierras) que permite el cambio express de la sede social de a cualquier firma sin siquiera avisar a sus accionistas. Se estima que hay 23 sociedades radicadas en Cataluña, con un capital superior a los 64 mil millones de euros, que podrían irse si avanza la separación formal de esa nación.

Para doblar la presión, el director de la Cámara de Comercio Alemana para España, Walther von Plettenberg, mostró la «preocupación» de los grupos germanos por la situación política en la región. Philippe Saman, director de la Cámara de Comercio e Industria Francesa de Barcelona, fue algo más cauto y se limitó a plantear la necesidad de diálogo «como reclaman algunas voces».

A los dos principales bancos y la gasífera se suman alrededor de diez otras empresas catalanas que amenazan con una mudanza, entre ellas la farmacéutica Oryzon Genomics, Eurona y Proclinic. Pero también emblemas nacionales como las bodegas Freixenet y Codorniu.

Una fuga semejante no haría sino profundizar la crisis de Cataluña. No es ocioso recordar que fue a partir del estallido de la burbuja financiera en 2008 que comenzaron los pesares para los españoles y especialmente para los catalanes. Y los analistas mencionan este hecho como el origen del crecimiento de las ansias separatistas que ahora explotaron en la sociedad.

Es que desde hace nueve años se produjo una alta concentración del sector bancario -con la desaparición o la fusión de nueve cajas de crédito, algunas de ellas con más de 150 años de existencia- como una forma de evitar la debacle total del sistema. Eso puso en riesgo una vieja asociación entre banqueros e industriales que llevó décadas de desarrollo para la región. El resultado es que se computa el cierre de al menos 65 mil empresas desde entonces y la pérdida de casi 700 mil puestos de trabajo.

Fue en este contexto que la dirigencia política ensayó un «salto hacia adelante» independentista de imprevisibles consecuencias. Con el argumento de que la región aporta el 20% del PBI español y la obligan a solventar a otras regiones «menos laboriosas». O directamente, alimentar a vagos.

El que inició este camino secesionista fue el ex presidente de la Generalitat Artur Mas, de la disuelta alianza derechista Convergencia i Unió, quien en 2015 aseguraba que «los bancos no se irán de Cataluña». Y añadía en un video que ahora hacen circular desde Madrid: «¿Pensáis que se marcharán de aquí? Claro que no se irán. Se quedarán». El viernes, en un reportaje al británico Financial Times, levantó polvareda al considerar -una frase luego parcialmente desmentida- que «Cataluña aun no esta preparada para la independencia».

Las amenazas desde los medios hegemónicos -ligados también al poder financiero español- van desde que si Cataluña se independiza el costo de la electricidad se va a ir a las nubes porque tendrá que comprar lo que necesita a precio de oro, hasta que habrá fuga de divisas y la Generalitat va a tener que imponer un corralito. Dicho así, con el sentido argentino del término. Los miles de argentinos emigrados a Barcelona en el 2001 se encargaron de contar lo que eso implicó entonces. «

Tiempo Argentino
Octubre 7 de 2017

Fronteras cambiantes: Los otros reclamos independendistas

No solo Cataluña pide un lugar en las Naciones Unidas. Los casos de Escocia, el País Vasco, Córcega y otros reclamos en Europa y el resto del mundo.

La pelea por la independencia de Cataluña puso en el tapete reclamos similares no solo en Europa sino en todo el mundo. Como para dejar en claro que las fronteras, al igual que las constituciones, no son instrumentos estáticos sino que los tiempos determinan qué, cómo y dónde empiezan territorios y derechos.

Como se recuerda, el primer referéndum catalán fue en 2014, y coincidió por pocos días con una consulta similar en Escocia, que terminó con un resultado favorable a la permanencia dentro del Reino Unido. El detalle en este caso es que tras otro plebiscito por la continuidad dentro de la Unión Europea, se produce el llamado Brexit, que implica la separación de Gran Bretaña de la Unión Europea: pero los escoceses votaron mayoritariamente por permanecer en ese “club” continental, lo que genera condiciones para una nueva consulta sobre secesionista.

Lo que hará la UE en relación con Cataluña parece cantado. Ya adelantaron sus principales líderes que sostienen la integridad territorial de España, lo que implica que no reconocerán su independencia.

Esa posición generó un pedido de aclaración a Serbia, que reclamó le expliquen la diferencia de criterio en relación al reconocimiento de la independencia de Kosovo. Las autoridades albanesas de Kosovo, apoyadas por EEUU y los principales países de la UE, reconocieron la independencia de este territorio serbio en 2008. Ante el reclamo actual de Serbia, la portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, argumentó que los casos no son similares porque ese país no era miembro de la UE entonces y que la independencia de Kosovo se aprobó basándose en resoluciones y declaraciones de la ONU.

Unos días antes que los catalanes, los kurdos de Irak también acudieron a las urnas para declarar su independencia, lo que elevó las tensiones también en Irán, Turquía a y Siria. Con un voto favorable de más del 92% de los votos, la consulta no fe reconocida por ningún país. Y tienen sus razones, los kurdos son más de 25 millones de personas y representan el pueblo más grande sin estado ni territorio propios.

El Kurdistán se distribuye entre esas cuatro naciones, por lo que son ellas las que encabezan la movida en contra de la votación. Para evitar el “contagio”.

Reclamos europeos

Precisamente tanto el gobierno español como la corona de los Borbones quieren evitar que otras regiones españolas quieran copiar la aventura que emprendieron los catalanes. Los primeros “anotados” en esta lista son, por supuesto, los vascos. En este caso los franceses tampoco quieren problemas. Bastantes complicaciones tuvieron en el territorio vasco francés con la guerrilla de ETA como para ahora agregar un posible deseo de unificación de los dos territorios vascongados. Galicia también tiene grupos independentistas aunque lo llamativo es que todos los gobiernos de la derecha monárquica, incluido el dictador Francisco Franco, el creador del Partido Popular, Manuel Fraga, y los dos jefes de estado, José María Aznar y Mariano Rajoy, nacieron en esa región.

Francia, por otro lado, debe enfrentar las ansias separatistas de Córcega, la patria chica de Napoleón Bonaparte. Luego de varios años de reclamos y tras una lucha del Frente de Liberación Nacional de Córcega, que dejó las armas en 2014, el poder local quedó en manos de “independentistas moderados”. Hace unos días la asamblea corsa postuló «la legitimidad incontestable del gobierno de Cataluña», según descatan cables de la agencia AFP.

Muy cerca de allí, en Bélgica, sede de gran parte de los organismos paneuropeos, los flamencos buscan desde hace mucho tiempo la creación de la República de Flandes. En consonancia, Geert Bourgeois, ministro-presidente flamenco, exigió el domingo al gobierno español que «cesara la violencia» y lo exhortó a dialogar con «los dirigentes legítimo de un pueblo pacífico».

Dentro de unos días, el 22 de octubre, se celebrará un referéndum en las regiones italianas de Lombardía y Véneto. El presidente lombardo, Roberto Maroni, miembros del xenófobo Liga del Norte, se apuró a aclarar que la consulta se desarrollará «en el marco de la unidad nacional, que no se trata de independencia». Ese partido, que hasta no hace mucho reclamaba la independencia de la Padania, en el norte de la península italiana, ahora se conforma con mayor autonomía aunque despotrican contra el euro y el ingreso de inmigrantes.

El año que viene se celebrará en las islas Feroe un plebiscito para una nueva constitución que le otorgaría el derecho a la autodeterminación. El archipiélago ubicado en el norte de Dinamarca obtuvo su autonomía en 1948, tiene un parlamento y soberanía sobre las aguas territoriales. Sin embargo la diplomacia y la defensa siguen en manos del gobierno central danés.

En los últimos años se agregó, además, la nación número 192 a la ONU, Sudan del Sur, de la escisión de la república de Sudan y tras una guerra de 24 años que dejó millares de muertos. En África también Eritrea se había separado de Etiopía, en 1993.

Pero no solo hay consultas para salirse de un territorio. Puerto Rico celebró un referéndum en junio pasado para coinvertirse en el estado número 51 de Estados Unidos. Con muy escasa participación popular, el 98 % votó incorporarse a la Unión. Ahora, como en ese viejo chiste de Groucho Marx, solo falta que firmen en Washington, algo que no está garantizado de ninguna manera y menos con la enorme deuda externa que acumula ese país y que ya les resulta impagable, como el propio Donald Trump recalcó estos días en su visita a la isla caribeña.

En los últimos años las fronteras cambiaron en la península de Crimea, que pertenecía a Ucrania dentro de la Unión Soviética, y tras una consulta en 2014 se reincorporó a la actual Federación Rusa. El este de Ucrania quiere hacer lo propio tras la caída del gobierno de Víktor Yanukovich y la crisis posterior que puso al país al borde de una guerra civil desembozada.

La caída de la URSS, en 1991, generó el mayor cambio de mapas desde la primera guerra mundial. Obtuvieron así su lugar en las Naciones Unidas Bielorrusia, Tayikistán, Kazajstán, Kirguistán, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán, Ucrania, Turkmenistán, Uzbekistán y Georgia, aunque dentro de este último país hay regiones como Abjasia y Osetia del sur que quieren volver a formar parte de Rusia.

Algo similar pasó en Yugoslavia en los 90, aunque al precio de cientos de miles de víctimas y de una “limpieza étnica” como no se veía desde la Segunda Guerra Mundial. Allí, donde justamente había comenzado la Primera, surgieron Serbia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Croacia y Montenegro.

Tiempo Argentino
Octubre 5 de 2017

Los Borbones siguen creando independentistas

Los Borbones siguen creando independentistas

El fuerte discurso de Felipe VI contra la dirigencia catalana enmarca en la historia de la dinastía que perdió las colonias americanas hace 200 años.

Nadie pensaba que Felipe VI podría estar a favor de la independencia de Cataluña, pero en el fondo de sus almas millones de españoles tenían la esperanza de que este heredero de los Borbón hubiese aprendido de la historia y al menos hubiera mostrado su rechazo a la barbarie desplegada por los policías enviados desde el resto de España para tratar de impedir el referéndum del domingo pasado.

Pero no, se cargó sobre sus espaldas toda la prosapia como Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia y acusó a las autoridades catalanas de «una deslealtad inadmisible» y de buscar el quiebre de la unidad española. Y no solo salió en defensa del jefe de Gobierno, el conservador Mariano Rajoy, sino que selló con su discurso la posibilidad de un mínimo diálogo con los independentistas para no desbarrancar en el peor escenario.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con una cúpula algo más tirada a la izquierda luego de elecciones internas, la de Pedro Sánchez, hace malabares para despegarse de ese baldón. Desde el lado de Podemos, Pablo Iglesias se atrevió a cuestionar que el monarca prefirió ser parte del problema y no de la solución al entuerto catalán. Más aún, le recordó que es un rey no votado y por lo tanto puede hablar de muchas cosas, pero «no en nuestro nombre». Los demás «orejean» las barajas para ver cómo acomodarse, aunque ahora los franquistas muestran que no se habían esfumado.

Es cierto, como señala Iglesias, que Felipe VI no fue elegido. Ningún rey lo es. Sin embargo tiene una legitimidad de origen algo más prolija que la de su padre, Juan Carlos I, quien si fue elegido. Por el dictador Francisco Franco, en julio de 1969, en ocasión de los 30 años del fin de la Guerra Civil.

Transición forzada

La historia de Juan Carlos I ya venía mal barajada. Su designación fue una suerte de cabronada de Franco, que estaba enfrentado con su padre, Juan de Borbón, el heredero natural de Alfonso XIII, el monarca destituido por la Segunda República en 1931.

Para colmo, a los 18 años mató a su hermano menor, Alfonso, de un balazo accidental, según la información oficial, cuando jugaba con un revólver. Este hecho generó la sospecha de su tío, Jaime de Borbón, que también aspiraba a la corona y pidió una investigación policial, que nunca se hizo.

La historia del primer rey de la transición democrática terminó también envuelta en escándalos.

Tras divulgarse fotos sobre safaris armados en África para la matanza de animales en vías de extinción, salieron a la luz sus relaciones «impropias» con una noble alemana con la que había convido en una finca remodelada con fondos que pagaban los españoles con sus impuestos. Eso, sumado a que su hija, la infanta Cristina de Borbón y Grecia, estaba también envuelta en maniobras financieras junto con su esposo Iñaki Urdangarin, piuso a la monarquía en jaque. Así fue que Juan Carlos I abdicó en febrero de 2014 en favor de Felipe.

El heredero ya tenía el nombre elegido desde la cuna y debía entonces ser el número VI en la corona española. Le sigue al primer Borbón que reinó en España, Felipe de Anjou, que «salió a la cancha» con el número V y debió enfrentar el rechazo de los catalanes desde el primer día.

El tema es que la dinastía de los Habsburgo no mostraba herederos directos en España luego de haber gobernado entre 1516 y 1700. De allí que aparece como sucesor este primer Borbón, una casa real de origen francés.

Este cambio despertó una guerra de Sucesión ya que los catalanes reconocían como legítimo aspirante a la corona en Madrid al archiduque Carlos de Habsburgo. Los ejércitos Borbones sitiaron a Barcelona hasta que el 11 de setiembre de 1814 lograron derrotar a las últimas resistencias locales.

Esa fecha se la conoce como la Diada y es el día en que se celebra la nacionalidad catalana.

Pero hay otra fecha en que los catalanes recuestan su identidad, el 7 de junio de 1640. Ese día se desata una rebelión contra los abusos de las tropas monárquicas -estos eran tiempos de los Austrias, por cierto- en el marco de la guerra entre españoles y franceses.

Protagonizada por campesinos, se la conoce como La guerra de los segadores y mantuvo a la región en vilo durante 12 años.

En recordación de ese acontecimiento en 1899, y sobre la base de un tema del cancionero popular, se le puso una letra que ahora es el himno catalán, que le cantaban los ciudadanos a la Policía Nacional este domingo.

Dice:

Cataluña, triunfante,
¡volverá a ser rica y plena!
¡Atrás esta gente
tan ufana y tan soberbia!

Otras derrotas

La historia de los Borbones, en tanto, tiene muchas derrotas en su haber y son las que muchos esperaban que les servirían de espejo donde no mirarse.

En esta página se puede ver, junto a Felipe V, el primer Borbón en Madrid, a Fernando VII, el rey por el que juraron los patriotas de Mayo de 1810 en Buenos Aires.

Como se puede observar, tiene una banda con los colores celeste y blanco. Los colores de la familia real. Sin pretender una polémica con este detalle, todas las juntas populares surgidas tanto en la península como en América, resistían la coronación en Madrid de José Bonaparte, el hermano de Napoleón, a nombre del Borbón.

Derrotado en 1814 el Gran Corso, Fernando recuperó la monarquía, bajo la mirada esperanzada de los criollos en que finalmente tendrían mas injerencia en las decisiones de Estado español a través de una mayor autonomía o de una dosis fuerte de federalismo.

Fernando VII hizo todo lo contrario.

Pretendió recuperar el control de modo absoluto con el resultado de que España perdió definitivamente todas sus colonias en el curso de diez años, en la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824.

El ímpetu nacionalista catalán, por su parte, se mantuvo firme y fue uno de los asuntos sin resolver tanto en el reinado de Alfonso XIII, con la dictadura de Primo de Rivera, como en la República.

El acuerdo de convivencia democrática tras la muerte de Franco, quedó plasmado en la Constitución de 1978. Hasta que en 2006 se votó -con más del 70% de aprobación- el Estatuto autonómico. Pero en 2010, y a instancias del Partido Popular, la Corte Constitucional lo anuló en parte, generando las primeras muestras de resistencia al Estado Español en esta etapa histórica.

Es cierto que todo se fue degradando a medida que avanzó la crisis económica, que llevó a recortes presupuestarios de todo tipo en la región más rica de España y que aporta el 20% del PBI nacional sin recibir, como dicen sus pobladores, un beneficio equivalente. Es cierto también que además fueron apareciendo escándalos de corrupción en el partido del gobierno en Madrid y en el que gobernó por décadas en Cataluña. Y que la clase dirigente regional se encaramó en ese latente deseo de mayor autonomía para cambiar el eje del debate, como señalan los que critican a la oligarquía local desde la izquierda. También, que el nacionalismo a ultranza de muchos catalanes tiene tintes incluso xenófobos.

Pero la «solución borbónica» no hace más que sumar apoyos al independentismo. Como viene pasando desde hace más de 200 años.

Tiempo Argentino
Octubre 4 de 2017

La historia de iglesias, guitarras y armas que terminó en la masacre de Las Vegas

La historia de iglesias, guitarras y armas que terminó en la masacre de Las Vegas

El gerente del local Guns & Guitars es experto tirador y asesora para las consecuencias de una balacera. Le vendió las armas a Paddock. Hay iglesias en EEUU que rifan armas para que asistan los feligreses.

Chris Sullivan se apuró a reconocer que le había vendido armas a Stephen Craig Paddock, el tirador que el domingo a la noche mató a 59 personas e hirió a otras 500 desde el piso 32 del Mandalay Bay Hotel de Las Vegas. Una de las razones es que la balacera, según los especialistas, se produjo con un fusil automático, lo que implica controles de venta muy estrictos y quería dejar en claro que él no le había provisto de este tipo de armamento. La otra es que su nombre iba a parecer tarde o temprano y considera que no tiene nada que ocultar porque hizo todo en regla.

«Paddock era un cliente y compró antes armas de fuego de nuestra tienda; sin embargo, se siguieron todos los procedimientos y se comprobaron los antecedentes necesarios, según lo que requiere la ley local, estadual y federal. Nunca dio indicio o razón alguna para creer que fuese inestable o incapaz», le dijo a un diario de Estados Unidos.

Allí también aclaró que no tiene licencia de clase III que le permitiría vender todo tipo de artefactos de fuego letales. Lo que dijeron los peritos es que Paddock modificó alguno de los rifles que tenía en sus manos para convertirlo en automático y poder disparar a mansalva sobre la multitud, como registran los videos.

Sullivan es el gerente propietario de Guns & Guitars, una extraña combinación que refiere a la banda de Axl Rose y que fundó su padre hace algunos años en Mesquite, una localidad de Nevada, a 130 kilómetros de Las Vegas.

Christopher Sullivan, como cuenta en la pagina web del local, es hijo de Jan y de Mike Sullivan y se hizo cargo del negocio cuando Mike enfermó y debió retirarse. Es experto en armamento y entrenador en el uso de armas de fuego.

Para que no queden dudas que en el emprendimiento es el que pone su expertise particular sin mayor interés por otro rubro tan poco cercano como el de los instrumentos musicales, se lo puede llamar para concretar compras o clases de tiro al 702-346- GUNS (O sea, 4867).

Sullivan agregó al local fundado por sus padres esa tercera pata que no figura en el nombre pero que según parece le da muchas satisfacciones: Wild West Firearms & Training (WWF&T), literalmente, «armas de fuego y entrenamiento del Oeste salvaje».

Con ese rótulo da los cursos necesarios para obtener el permiso de portación de armas ocultas (CCW por sus siglas de Concealed Carry Weapons), de defensa personal con pistola y ya que están, para manejar las consecuencias posteriores a una balacera. No se aclara si el tema pasa por cargar con la culpa o las penalidades legales.

Porque los encuentros se producen en el templo de la First Baptist Church, (Primera Iglesia Bautista) ubicado en el 700 de Hardy Way, Mesquite, Nevada, a 3 kilómetros del local de G&G.

Armas son control

La vieja controversia por el control de armas en Estados Unidos volvió a estar en el candelero luego de este brutal ataque, que se atribuyó prontamente Estado Islámico pero sin fundamentos para asociar a Paddock con el grupo extremista, como aclararon de inmediato tanto el FBI como los parientes del hombre de 64 años, millonario y adicto al juego en el lugar ideal para apostar, Las Vegas.

Donald Trump, desde tiempos de la campaña electoral, mostró su apoyo a los postulados de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el poderoso e influyente club que hace lobby por la mantener en vigencia la segunda Enmienda Constitucional, aprobada en 1791 para que cada ciudadanos tenga el derecho de armarse en defensa de la patria.

Pero aquellos eran tiempos de guerra independentista. Desde entonces el armamentismo, sin dudas la principal industria de Estados Unidos a nivel global, siendo una muy lucrativa actividad para el comercio exterior y las continuas guerras en que se involucra esa nación, pero causa estragos y genera inseguridad en la población civil fronteras adentro.

Es así que la masacre en el Festival de la Cosecha de Las Vegas del domingo figura como la más terrible en al historia reciente. Pero la lista es tenebrosa:

En junio de 2016 Omar Mateen había asesinado a 49 personas en un night club de Orlando, Florida; en diciembre del año anterior, hubo 14 víctimas de un tiroteo en un centro para discapacitados de San Bernardino, California; en octubre de 2016 se registraron 10 muertos en un centro universitario de Roseburg, Oregon.

Durante la administración de Barack Obama, que impulsó sin éxito normativas mas estrictas para otorgar permisos de portación de armas, se computan también la masacre de la Escuela Primaria de Sandy Hook, en diciembre de 2012 en Newtown, California, con 26 muertos entre alumnos y docentes. Por esos mismos días un psiquiatra militar mata a 13 personas en el Centro de Procesamiento de Preparación de Soldados en Fort Hood, Texas.

Uno de los episodios mas recordados se produjo bastante antes, en abril de 1999 en la escuela de Columbine de Littleton, Colorado, cuando dos estudiantes mataron a 13 e hirieron a 23 personas. El caso motivó la preocupación del cineasta Michael Moore, que hizo un memorable documental, Bowling for Columbine, donde alertó sobre la cruda realidad que se cernía sobre una sociedad militarizada como la estadounidense. Sin ningún resultado hasta ahora, con las consecuencias a la vista.

El tema del armamentismo en manos particulares y las argumentaciones para su permiso son tales que cuando la balacera en Sandy Hook hubo dirigentes políticos que propusieron autorizar a que los maestros fueran armados como modo de defenderse de los ataques.

Incluso desde hace años, iglesias estadounidenses imparten clases de tiro, como viene haciendo desde hace cuatro años en Marengo, Ohio, el predicador Jeff Copley. o el reverendo Ryan Bennet en Lexington, Carolina del Norte., todos ellos de Iglesias Bautistas, como el pastor Chuck McAlister, que desde el templo de Lone Oak, en Kentucky, convoca a sus feligreses con la promesa de una cena y el sorteo de 25 armas de fuego.

Al lado de ellos, los cursos de Sullivan en la iglesia de Mesquite parecen juego de niños.

Tiempo Argentino
Octubre 3 de 2017