por Alberto López Girondo | May 13, 2013 | Sin categoría
En un discurso en el que puso todas las cartas sobre la mesa, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que pretende una «relación más profunda» con América Latina, una región que en la última década se va mostrando cada vez menos propensa a ser el patio trasero del imperio y demuestra con hechos palpables que ya está jugando en las grandes ligas mundiales en contra de los deseos de Washington.
Biden habló en el marco de la 43ª Conferencia de las Américas, un encuentro organizado por el Departamento de Estado junto con el Council of the Americas, el think tank creado por el magnate David Rockefeller para fomentar el ultraliberalismo a nivel regional desde hace casi medio siglo y que solía convocar a ministros y altos funcionarios de los países latinoamericanos para brindarles su «bajada de línea» anual. Esta vez la ronda fue más bien escuálida, a pesar de que pomposamente se la presentó como la ocasión para el relanzamiento de las relaciones privilegiadas que la administración de Barack Obama pretende con la región. Los detalles de lo que dijo su compañero de fórmula y los anuncios muestran sin embargo que la posición de los demócratas no se mueve un ápice de la postura tradicional de Washington.
«Latinoamérica siempre nos ha importado, pero ahora aún más por el potencial existente», apuntó Biden, quien agregó que muchos países del continente, como México, disfrutan ahora de una mayoría de clase media y de un ambiente democrático estable que les permite mostrar otra importancia comercial y económica dentro del Hemisferio Occidental. «Antes nos preguntábamos qué podíamos hacer POR Latinoamérica, ahora se trata de ver qué podemos hacer CON Latinoamérica», enfatizó el vicepresidente.
Fue en esa minicumbre neoliberal que Biden anunció un próximo viaje a Colombia, Brasil y Trinidad Tobago y una inminente visita de los mandatarios de Chile y Perú a Washington. «Este es el más activo tramo de relaciones de alto nivel en mucho tiempo», dijo Biden, quien no olvidó mencionar la posición de su gobierno en torno de Venezuela. «Cualquier gobierno venezolano tiene una responsabilidad básica de permitir la libertad de expresión y asamblea, y eso no está ocurriendo en estos momentos», dijo sin inmutarse el ex senador por Delaware, el paraíso fiscal de Estados Unidos donde, sin ir más lejos, el Grupo Clarín armó un conglomerado de empresas con el objetivo de eludir impuestos, según viene denunciando este diario desde octubre de 2010. Esta quizá parezca una historia que no viene a cuento, pero hay razones para pensar que sí.
Lo que sí viene a cuento es el nuevo rol regional del diario español El País, que desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en ese reino viene en picada en el plano de su economía. El grupo, que supo ser cabecera de playa de inversiones españolas en Latinoamérica y se extendió en proyectos propios en todo el hemisferio, no puede escapar a una deuda de más de 3000 millones de euros y gran parte de su paquete accionario está en manos de un fondo de inversiones oriundo de Estados Unidos.
Cuando la enfermedad de Hugo Chávez, el diario español cumplió un papel destacado como difusor de la oposición, incluso publicando una foto falsa. Desde fines de marzo, la edición internacional –que incluye el material online– se elabora desde México DF y Washington. El editor es el corresponsal del diario en la capital estadounidense, Antonio Caño. En su edición de ayer, mientras el presidente Nicolás Maduro viajaba de Buenos Aires a Brasilia en el marco de su gira por el Mercosur, publicaba un extenso reportaje al opositor Henrique Capriles. En titulares catástrofe decía: «Maduro se hunde cada día más porque su Gobierno es ilegítimo». La edición que recibieron los españoles en papel era un poco más medida y no ocupaba la tapa del diario sino un recuadro secundario: «Me han robado la victoria electoral», decía Capriles.
El vicepresidente de Obama quiere acercar lazos con Colombia y Brasil. El primero forma parte de la llamada Alianza del Pacífico, junto con México y los futuros invitados de la Casa Blanca, Chile y Perú. Ningún dirigente estadounidense que ande de gira por la región puede ignorar a Brasil, los otros acercamientos son reveladores de la estrategia que a pie juntillas siguen las derechas latinoamericanas. Algo que fue evidente este lunes en Lima, cuando el Congreso peruano aprobó una moción para retirar al embajador en Venezuela Luis Raygada por su apoyo explícito al gobierno de Maduro como representante legítimo de la República Bolivariana de Venezuela. Raygada, incluso, recomendó a sus detractores «tomar una pastilla de tranquilizante». Dos días más tarde se vio obligado a presentar su renuncia.
El discurso de Biden y la diatriba de El País se cruzaron con la designación de un brasileño al frente de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la entidad con sede en Ginebra que tiene como rol fijar las condiciones y los acuerdos para el intercambio de productos entre los 159 países miembro. El dato no es menor si se tiene en cuenta que Roberto Azevêdo fue votado para suceder al francés Pascual Lamy en un final cabeza a cabeza con el mexicano Herminio Blanco.
Los entretelones de esta elección son por demás reveladores de los cambios que se registraron en el mundo en lo que va del siglo XXI. Roberto Carvalho de Azevêdo, de 55 años, es un ingeniero electricista que luego devino en diplomático tras pasar por el Instituto Rio Branco, que es la escuela de Itamaraty. Cierto que luego se doctoró en Economía en la «monetarista» Universidad de Chicago, pero hizo toda su carrera como hombre de la ágil e inquieta cancillería brasileña y es uno de los que más sabe de comercio internacional en ese organismo, donde es hasta ahora el embajador brasileño. Brasil precisamente es acusado de encabezar una suerte de boicot a los avances en la Ronda de Doha, el capítulo agrícola de la OMC.
El representante mexicano, en cambio, es un fiel exponente del libre comercio a ultranza. Herminio Blanco Mendoza, de 62 años, también pasó por Chicago pero siguió sus enseñanzas al pie de la letra al punto de que es considerado el arquitecto de la alianza comercial de su país con Estados Unidos y Canadá en el NAFTA y de la firma de 34 acuerdos de libre comercio.
Estados Unidos, los 27 países de la Unión Europea, Japón y Corea del Sur fogonearon al mexicano cuando se dieron cuenta de que entre los nueve postulantes que se anotaban en diciembre pasado no había nadie que les pudiera resolver el problema principal, que era el de seguir manejando la entidad como lo vienen haciendo desde su fundación. Es interesante resaltar que, de cualquier modo, el elegido sería un latinoamericano, aunque representaran dos caras visiblemente opuestas de la forma de encarar la economía y la distribución de los poderes en el mundo.
«La competencia para suceder a Lamy, el francés que ha presidido la OMC desde 2005, también había sido vista por algunos como un sustituto de batallas comerciales más amplias entre los mundos desarrollado y en desarrollo», describe James Politi en el británico Financial Times. «Antes de la votación final, los funcionarios mexicanos reclamaron el apoyo de Japón y Corea del Sur, mientras que las autoridades brasileñas dijeron que China estaba de su lado», destaca el Financial Times.
Azêvedo logró el apoyo de los países sudamericanos y del Caribe, los de África y parte de Asia. Itamaraty en pleno explicó a representantes de todos los países del mundo las ventajas de destronar la tradicional alianza de la OTAN del comercio a favor de un miembro de los países emergentes como Brasil. La designación del Papa Francisco parece haber tenido un trasfondo similar en torno de soluciones a problemas globales de otra institución sagrada como la Iglesia Católica, pero este sí es otro cantar.
El prestigioso diario económico de la City londinense agrega un clarísimo testimonio de Ed Gerwin, analista de política comercial de Third Way, un think-tank basado en Washington. «Hubo un día en que los EE UU y Europa se sentaban en una habitación a decir: ‘Este es nuestro hombre’, y nadie más tenía ni voz ni voto significativo en el proceso. Esto sin duda ha cambiado y es una buena cosa», reflexiona Gerwin, para explayarse finalmente: «Si realmente queremos someter el comercio basado en normas a todo el mundo, todo el mundo tiene que sentir que están implicados en el proceso.»
El vicepresidente chino, Li Yuanchao, llega al país en su primera gira al exterior, que incluye a Venezuela y debiera leerse como un avance estratégico hacia la consolidación de nuevos bloques de poder. Si algo saben las nuevas autoridades del gigante asiático –socio de Brasil en el grupo BRICS– es para dónde soplan los vientos.
Sería interesante que las derechas latinoamericanas también percibieran estas corrientes, porque pueden ser brisas que no amenazan con erosionarlos, pero cada vez levantan más polvareda.
Tiempo Argentino, 13 de Mayo de 2013
por Alberto López Girondo | May 5, 2013 | Sin categoría
Escribió Cuba: revolución o reforma y asegura que un revolucionario hace reformas, pero no es un reformista. Es decir que «no acepta la realidad tal cual es, y avanza a pequeños pasos en torno a ella, sino que la quiere modificar de raíz». Por eso para Enrique Ubieta Gómez, investigador y ensayista cubano que vino a presentar su libro a Buenos Aires, el debate sobre los cambios que se están produciendo en la isla son un tema incesante de debate en el plano cultural, a pesar de que estos pareciera sólo una movida económica.
«Se asocia el concepto de revolución con la violencia, cosa que me parece absurda. Pero hay muchas maneras de ser revolucionario que no tienen que ver con la violencia. En América Latina se han producido procesos revolucionarios a través de las urnas. Entonces, revolucionario también es saltar sobre lo imposible», dice en esta charla con Tiempo Argentino.
–Para algunos sectores conservadores, Cuba se está volcando al el capitalismo, reconoce que el socialismo fracasó. ¿Qué puede responder a eso?
–El mundo en que Cuba existe cambió. Evidentemente el camino que nosotros estábamos transitando para superar el capitalismo es hoy inviable. Es preciso rediseñarlo empleando el mayor recurso que tiene Cuba. Cuba ha creado una sociedad donde las masas se han transformado en colectividades de individuos con un alto nivel de instrucción. Es preciso desatar un poco las capacidades individuales y buscar de esa manera posibles desarrollos que no existen desde la perspectiva de los recursos naturales que no tenemos, o convenios comerciales que sólo con muy pocos países podemos tener de forma verdaderamente solidaria. Ese desatar las fuerzas individuales constituye un gran peligro porque en el mundo el único individuo culturalmente concebido es el que responde al individualismo burgués. El gran reto del socialismo cubano es construir y propiciar el desarrollo y la construcción de la individualidad socialista. Diría más, es el reto que no ha logrado, ningún Estado Socialista.
–¿Se lo planteó algún Estado socialista?
–Yo creo que no lo vieron de esa forma. El socialismo es la solución de grandes problemas colectivos que impiden el desarrollo del individuo, pero a la postre, el individuo ha vuelto a emerger. Ahora, todo está preparado en el mundo para comprar a ese individuo. A un pelotero cubano nunca se le va a pagar 30 millones de dólares para jugar en Cuba, a un biotecnólogo nunca se le va a pagar por un desarrollo lo que pagarían las transnacionales. Hay que buscar otras maneras, en eso es hacia lo que Cuba transita hoy, y es un camino extremadamente difícil.
–¿El Che Guevara hablaba del Hombre Nuevo?
–Cuando el Che hablaba del Hombre Nuevo no hablaba de un hombre individual perfecto que hablara cinco idiomas, que fuera karateca.
–No, no… En Superman seguro que no…
–Él estaba hablando de un tipo diferente de relaciones sociales donde el individuo encontrara el pleno desarrollo de su felicidad no en el consumismo sino en una verdadera realización de sus potencialidades individuales. Hacia ahí va el concepto de individualidad socialista. Yo no hablo de eliminar el odio, porque donde existe amor, existe odio. Hablo de una manera de encontrar la felicidad de forma diferente, que no excluye –esto lo hemos comprendido plenamente– la satisfacción material, el confort.
–¿Pero el sistema capitalista le promete más al biotecnólogo o al beisbolista de lo que le puede dar Cuba?
–En efecto es una guerra, y una guerra desigual. Porque además la cultura del capitalismo está en Cuba también, no podemos pensar que Cuba es un lugar aislado. De hecho la cultura del socialismo es sólo un proyecto en desarrollo que se hace a partir de la contracultura del capitalismo y a partir de la cultura popular. Pero la cultura dominante en el mundo, la cultura del capitalismo, la tenemos en la televisión, en las películas de Hollywod, en la música, en el sistema de ventas de los Grammys, en la NBA. Es un gran reto, ahora el punto sería, ¿puede ser una batalla que sólo se gana desde lo cultura?, paradójicamente sólo desde la cultura puede ganarse, aunque la economía es el fundamento. Usted no puede retribuir a las personas según lo que aportan en la sociedad, que es la divisa del socialismo, si no existe una economía fuerte para eso. Y al mismo tiempo, sin un alto nivel de cultura en la población, sin un permanente debate de ideas, tampoco es posible vencer. Yo creo que estamos en un momento en la sociedad cubana donde es imprescindible debatirlo todo.
–¿Una revolución dentro de la revolución?
–Hoy por hoy, no existe capacidad alguna, ni interés alguno de prohibir nada. De hecho las nuevas tecnologías lo hacen imposible, el tema es que sí hay que debatirlo todo. Desarrollar en el ser humano la capacidad, la mirada crítica hacia todo lo que lee, todo lo que ve para que pueda discernir desde sus propios conocimientos. Esa capacidad crítica no se desarrolla por la simple acumulación de conocimientos, además tiene que haber un entrenamiento, y eso sólo lo ofrece el debate. Es lo que estamos diciendo siempre en los últimos meses, nos estamos refiriendo a ese tipo de debate. Porque no vas a poder competir, no vas a poder dar 30 millones de dólares a un beisbolista, pero le podés dar condiciones materiales adecuadas según lo que aporta a la sociedad, eso en la parte material. Pero a la vez, está toda la parte cultural, que esa persona sea capaz de sentirse feliz, teniendo lo elemental que merece tener materialmente, pero al mismo tiempo, teniendo la satisfacción de servir al país, de ser querido…
–De servir a la comunidad…
–De ser querido por las personas, de ocupar un lugar, de ser protagonista de la historia, de ser protagonista de su propia vida, de decir yo me muevo para acá, yo no quiero jugar en este equipo.
–¿Cómo está ese debate en Cuba?
–Yo creo que en Cuba hay un gran debate intelectual y popular, y es un debate que el partido está interesado en promover, yo creo que hay conciencia de la trascendencia de lo cultural, e insisto mucho en llamarlo cultural más que ideológico. Porque abarca muchos elementos que conforman una cosmovisión. Esa conciencia se ha ido tomando poco a poco, aunque se priorizó el aspecto económico que era primordial. Vamos tomando conciencia de la imprescindible necesidad de debatir las bases culturales del proyecto que estamos construyendo.
–¿La sociedad lo entienden así? Porque en países como los nuestros muchos terminan votando contra de sus propios intereses.
–Yo creo que la mayoría del pueblo de Cuba sigue apoyando la revolución y sigue pensando en la revolución como su camino, pero es una guerra que podemos ganar o que podemos perder, claramente. «
Los jóvenes y la participación
–Este libro me permitió recorrer todas las universidades del país y conversar con los jóvenes y creo que ha sido fructífero para ellos y para mí. Creo que son muy abiertos, muy espontáneos. A veces se pinta al joven cubano como apolítico y creo que puede haber un reducto donde estén más cercanos al mercado y a una idea de realización capitalista. Pero a la mayoría de los jóvenes cubanos les interesa lo que ocurre en la sociedad, y debaten mucho en torno a ello. A veces, discutir con ellos resulta escabroso, a veces la forma en que formulan una pregunta puede moverle el piso a alguien desprevenido. Pero yo creo mucho en su sinceridad y en su honestidad, y en el auténtico deseo de incorporarse como protagonistas de esos cambios.
–¿Por qué a más de 50 años de la revolución hay una generación que llega a tener estas contradicciones?
–Porque el mundo, lejos de haber cambiado a favor del socialismo, retrocedió; tú no puedes comprender a Cuba aislada del contexto internacional. Han pasado 50 años pero el socialismo del este europeo se desmoronó y dejó profundas grietas en su interior. Hoy existe un renacer de la izquierda en el mundo, en América Latina y en Europa también, pero había quedado una grieta profunda.
Actividad privada
«El que se incorpora a la actividad privada no necesariamente es mi enemigo. Esa persona tiene límites en su crecimiento, pero también va a aportar a la economía de la sociedad, y está recibiendo servicios de la sociedad, del socialismo.»
Tiempo Argentino, 5 de Mayo de 2013
por Alberto López Girondo | May 5, 2013 | Sin categoría
La Unión Europea apura un Tratado de Libre Comercio con el Mercosur para poder sentarse a negociar en mejores condiciones su TLC con Estados Unidos, que según adelantó Barack Obama, quiere presentarlo en sociedad en menos de 14 meses.
Esto se desprende de la visita que un grupo de europarlamentarios hizo por la región, donde mantuvieron reuniones con legisladores y miembros de los distintos gabinetes en busca de definiciones.
En la Argentina, tras un encuentro con el canciller Héctor Timerman, el vocero del grupo –el socialista español Luis Yañez Barnuevo– explicó en una charla informal con periodistas locales, entre los que estuvo Tiempo Argentino, que el 95% de las diferencias entre ambos bloques están solucionadas. «El problema es ese 5% que nos impide terminar un acuerdo», se sinceró Yañez Barnuevo, quien cruzó el Océano junto con Jean Pierre Audy, Josefa Andrés Barea y Mario Pirillo, todos ellos miembros de la comisión del Parlamento Europeo encargada de llevar a buen puerto las conversaciones entre ambos bloques.
En lo específico, el legislador destacó la buena predisposición de Timerman, sin pasar por alto que fue desde Buenos Aires que en 2010 se dio nuevo impulso a una negociación que parecía definitivamente estancada. Buena ocasión para que este médico –que adhirió al PSOE desde que era un partido ilegal, durante el franquismo– desmintiera a publicaciones donde se afirma que la Argentina traba los acuerdos para proteger sus mercados, mientras que Brasil aparece siempre como más proclive a la firma. «No acusemos a Argentina de lo que no es culpa de Argentina», concluyó, para recordar luego que Cristina Fernández y la entonces vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, sacaron hace tres años las conversaciones del freezer. Más aun, insistió en lo obvio, que «Brasil ni quiere ni puede firmar por separado un acuerdo con la UE ni la UE tampoco lo quiere».
Por otro lado, Yañez Barnuevo fue muy claro en relación con la situación del Mercosur con la nueva incorporación de Venezuela y la suspensión de Paraguay. «La UE no tiene nada que decir al respecto, es un problema interno del Mercosur. Es como si el Mercosur intentara opinar sobre el ingreso de Turquía o Croacia a la UE. Sería algo fuera de lugar», señaló.
Por otro lado, puesto en números, el Mercosur con Venezuela representa un mercado que suma 300 millones de personas y particularmente el país bolivariano, al decir del eurodiputado, «compra de todo. Es una excelente oportunidad para comerciar». Es decir, más allá de cuestiones ideológicas, los negocios mandan.
Sin embargo, también la estrategia política tiene lo suyo por decir. Así fue que los parlamentarios no ocultaron que hay urgencias por acordar con Sudamérica para sentarse a negociar con Estados Unidos en mejores condiciones. El mensaje es que un pacto entre Bruselas y Washington implicaría la regulación de diversas normas de fabricación, que condicionarían acuerdos posteriores que fueran a firmar los 27 con un Pacto de Asunción ampliado.
Lo que no dicen –ni falta que hace– es que también fortalecería a Europa un TLC previo con el Mercosur. Por otro lado, en 2014 se renueva el Parlamento y nadie garantiza que los nuevos representantes sean afines a un acuerdo. Más bien todo lo contrario, podrían ganar influencia los euroescépticos. «El glamour de asociarse con Estados Unidos tal vez pese más», deslizó uno de los diputados.
Por eso ya no resulta tan determinante la protección del mercado agrícola y ganadero europeo y la liberalización de los sectores industrial y de servicios de Mercosur. Es así que la UE ahora está dispuesta a dar rebajas muy sensibles de tarifas a los productos agrícolas y ganaderos de Mercosur. Y acepta la importancia de que los «sureños» puedan desarrollar su industria.
Tiempo Argentino, 5 de Mayo de 2013
por Alberto López Girondo | May 3, 2013 | Sin categoría
La bandera con la frase «No tienen límites» era una síntesis del espíritu de la convocatoria a las multitudinarias marchas con las que los españoles llenaron las calles de las principales ciudades del país en el Día de los Trabajadores. Habían sido convocadas por sindicatos, partidos de izquierda y movimientos sociales para protestar contra los ajustes perpetuos a los que es sometida la población desde el estallido de la crisis económica. No tienen límite quiere decir que nadie sabe hasta dónde se van a hincar las tijeras en los presupuestos públicos. Lo que también significa que nadie sabe cuándo la población va a poder respirar con cierto alivio.
Las últimas cifras, que anotan 6,2 millones de desocupados, más de un 27% en total, con un escandaloso 57% entre los jóvenes, más la disminución anunciada en el PBI del 1,3% para este año, desalientan cualquier análisis optimista para los españoles.
Los dirigentes sindicales reclamaron este 1º de Mayo un pacto social y económico para encontrar salidas consensuadas entre todos los actores políticos. Los gremialistas aspiran a que sentados a una mesa común aparezcan medidas más «humanas» para que España salga de la crisis. Una suerte de Pacto de La Moncloa II con un perfil social.
El gobierno del PP, sin embargo, se mantiene en sus trece y aplica cada día más de esa misma medicina que el neoliberalismo considera indispensable digerir, a pesar del mal gusto que pueda tener. El vicesecretario general del PP, Esteban González Pons, fue el que lanzó la advertencia más cruda: «No volveremos a aplicar sus políticas (por la oposición socialista y los gremios) porque arruinaron España.» Pero tampoco en el PSOE hubo demasiadas voces a favor de algún tipo de acuerdo.
Mientras tanto, las señales de la caída son cada vez más dramáticas. Se estima que unas 400 mil familias perdieron su vivienda por no poder pagar las hipotecas, sin por eso haber dejado de ser deudores por la particular normativa que rige a los préstamos bancarios en España. Se calcula, además, que otros dos millones de personas –muchas de ellas seguramente también deudores desahuciados– lo han perdido todo en un «corralito español» que perjudicó a pequeños depositantes de un sistema de ahorro conocido como «preferentes».
Ese «producto financiero» (así se llama) consistía en participaciones en emisiones de deuda sin un plazo definido. El banco prometía una rentabilidad según sus resultados y, por ejemplo, la Caja Madrid y Banesto llegaron a ofrecer rentabilidades cercanas al 7% durante los cinco años previos a la crisis. El problema surgió luego del estallido de la burbuja inmobiliaria. Ahí los ahorristas descubrieron que no había ninguna garantía de cobro. En 2011 representaban 30 mil millones de euros, pero ahora nadie sabe cuánto podrían valer esos papeles, que algunas entidades canjearon por acciones a cambio de pérdidas de hasta un 70% del valor de emisión.
Pero hay otro rasgo que involucra al hombre de a pie, como se suele decir. Un artículo del sitio The Huffington Post, el prestigioso medio virtual que desde hace algunos meses tiene una versión editada en España, revela los pormenores de un nuevo negocio surgido en estos días, el del «robo» de residuos domiciliarios. Según el THP, los «piratas de la basura» son grupos organizados «que se dedican a coger desperdicios de los contenedores. Aunque a menudo sus camiones rebosan bolsas de basura, lo que realmente les interesa son el papel y el cartón que pueden contener o que están depositados en los iglús de reciclaje.»
Las quejas contra esta modalidad de ingreso vienen de la policía, que vigila la recolección oficial e incluso la tarea de los cartoneros autorizados. «Ocasionan destrozos en los contenedores y se llevan tanta carga que las empresas legales están siendo las grandes perjudicadas», dice la Unión de Policía Municipal de Madrid. Según el sindicato, cada camión puede llevar hasta 4 mil kilos de papel y cartón que, a un precio de 103 euros por tonelada, puede representar hasta 800 euros al día a razón de dos viajes por noche.
Paralelamente, se extienden en todo el país modalidades de pago donde no entra en juego el dinero, copiadas algunas de los clubes de trueque que pulularon por estas tierras en 2001. Elena Box, de la agencia alemana dpa, retrata una escena en el mercado en Mataelpino, pueblo de la Sierra Norte de Madrid, donde la moneda de cambio son las «moras». «En mayo cumplirá un año, y ya cuenta con más de 400 usuarios repartidos entre una decena de municipios de la comarca, donde además de particulares han comenzado a unirse varios establecimientos», dice la corresponsal.
En síntesis, la mora es una moneda complementaria que sirve para tasar productos que una persona quiera comprar u ofrecer. «El objetivo es generar comunidades más cohesionadas», dice uno de los organizadores de la movida a la cronista. Las ofertas, desde hortalizas y alimentos o vestimentas elaborados en forma casera hasta reparación de bicicletas o cuidado de niños, todo cabe en este mercado informal al que se puede acceder desde la web . En otras regiones, a este tipo de intercambio en que el euro oficial no corre, reciben otras denominaciones, pero todos son instrumentos similares para combatir la crisis. Son boniatos o bivs en Madrid, en Bilbao gitas, en Sevilla jaras o pumas, y en Cataluña ecos. «La moneda social más veterana es el zoquito de Jerez de la Frontera, que nació hace ya seis años y sigue sumando socios», dice Box.
«Son todos formas de pago de la economía social», dice a Tiempo Argentino Pere Rusiñol, uno de los editores de la revista Alternativa Económica, a la que viene a presentar en Buenos Aires en el marco de un primer acercamiento para crecer también de este lado del océano. El medio nace desde un proyecto similar que desde 1980 se distribuye en Francia a través de una cooperativa de periodistas especializados y trabajadores gráficos, Alternatives économiques, más conocida como Alter éco. La revista francesa, para tener una idea –de un nivel de profundidad y seriedad académica comparable a la muy británica y liberal The Economist–, tiene 80 mil suscriptores y vende en quioscos otros 40 mil ejemplares mensuales.
La versión hispana también intenta ser un referente económico pero desde la otra vereda, esa que normalmente no se ve en los escaparates vernáculos. Es decir, la vereda que por acá se llama heterodoxa o neokeynesiana. Una visión que tampoco en España es habitual, con lo que el pensamiento único neoliberal mantiene preponderancia en los partidos políticos e incluso en su masa militante. A pesar ello, Rusiñol mantiene esperanzas ya que observa cambios en la forma de pensar la crisis por parte de la gente del común.
Mientras tanto, en el gobierno, cuando se habla de crisis prefieren asociarla a Venezuela. Una forma de minimizar lo que ocurre fronteras adentro, como pareció indicar el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación José Manuel García-Margallo al ofrecer a España como mediador entre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el líder de la oposición, Henrique Capriles, para «ayudar a rebajar la tensión política en un país muy dividido tras las elecciones del pasado 14 de abril». Sería bueno recordar que España se negó a aceptar al principio el resultado de los comicios.
García-Margallo admitió ante la OEA que «la antigua relación asimétrica ahora es de simetría. Ahora es Europa la que tiene problemas económicos y ya no es tan estable políticamente, como algunos recientes resultados electorales demuestran.» Pero fiel a una estrategia que durante los ’90 permitió insertar a capitales de ese país en los vericuetos de la economía regional como nunca antes en la historia desde la independencia, y en vista de que tanto Estados Unidos como la Unión Europea no demoran el reconocimiento a Maduro, el canciller también se ofreció a ser un puente entre Caracas y el resto del mundo «civilizado».
«Nuestra vocación nos obliga a ser los embajadores de América en Europa», recalcó. La cuestión es qué América intenta fomentar García-Margallo desde esa España que representa.
Tiempo Argentino, 3 de Mayo de 2013
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