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Mohamed VI, el peón en una jugada en el tablero de Ceuta que golpea a Pedro Sánchez

Mohamed VI, el peón en una jugada en el tablero de Ceuta que golpea a Pedro Sánchez

Si algo se necesitaba para saber de qué viene la crisis migratoria en Ceuta es ver los últimos posteos en las redes de Donald Trump y del departamento de Estado. “Lo que está pasando en España, con decenas de miles de inmigrantes ilegales invadiéndola, sucedió en Estados Unidos durante la administración de Dormilón Joe Biden”, escribió el presidente. “Este incidente inaceptable es el resultado directo de los esfuerzos deliberados del gobierno español para facilitar y promover la migración ilegal masiva hacia Europa”, dice la cartera a cargo de Marco Rubio. Las imágenes de miles de personas cruzando hacia la ciudad de Ceuta, sin equipaje y a nado, impactaron en las audiencias de todas las plataformas y golpearon fuertemente en el gobierno de Pedro Sánchez, en un momento en que su figura aparece en medio del acoso de los medios, las derechas hispanas y Estados Unidos e Israel. Tirando un poco más del hilo hay una historia de intereses geopolíticos y oportunismo para ultraderechas occidentales sedientas de mensajes racistas y xenófobos.

Ceuta es un enclave en el norte de África, resabio colonial del imperio español, frente a Gibraltar. Junto con Melilla -otra ciudad autónoma- son los últimos hitos de otras épocas pero guardan aún importancia geopolítica clave. Hasta 1975, el territorio de Marruecos estaba integrado a España como Protectorado, esa figura que disfrazaba el colonialismo con un rostro paternalista. El levantamiento del 17 de julio de 1936 que generó la Guerra Civil española se produjo en las guarniciones de esos dos enclaves y Tetuán, al mando del general Francisco Franco. El dictador firmó la independencia de Marruecos en 1956. Quedaba una perla por resolver, el Sahara Occidental, que desde esa fecha pasó a ser provincia española… hasta que el 6 de noviembre de 1975 los marroquíes invaden el territorio, hecho que se conoce como Marcha Verde, una movida organizada por los servicios de EE UU. El 14 de noviembre se firmó en Madrid el acuerdo tripartido entre España, Marruecos y Mauritania para gestionar esa región ante el retiro del control hispano. El 20 de noviembre murió Franco.

La población autóctona, sin embargo, buscaba la independencia y la guerrilla del Frente Polisario declaró la República Árabe Saharui Democrática (RASD) en febrero de 1976. Tras una guerra cruenta, el gobierno reside en campos de refugiados de Tinduf, en Argelia. El presidente del gobierno español venía castigado por los medios y los partidos de la derecha (el PP y Vox) con investigaciones judiciales contra su esposa, Begoña Gómez, y contra el exlíder del Partido Socialista Obrero Español, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero estas maniobras judiciales son posteriores a su reconocimiento del estado de Palestina, su condena a las acciones del ejército israelí en Gaza y, más acá en el tiempo, a su negativa a que las fuerzas estadounidenses utilizaran las bases de Rota y Morón de la Frontera para la operación contra Irán. Para agregar otra medalla, se negó a subir el presupuesto militar al 5% que pedían la ONU y la Casa Blanca. Además, a principio de año impulsó la legalización de medio millón de migrantes.

Mohamed VI, el peón en una jugada en el tablero de Ceuta que golpea a Pedro Sánchez
Mohamed VI firmó los acuerdos de Abraham como le pidió Trump.

Mohamed VI, por otro lado, reconoció al Estado de Israel en diciembre de 2020 y adhirió a los Acuerdos de Abraham y se convirtió en un socio “confiable” para la Casa Blanca y Netanyahu. A cambio, Trump reconoce el reclamo marroquí sobre el Sahara Occidental, que legalmente está en el limbo para las Naciones Unidas, que lo deja pendiente de un referéndum. Para la Unión Africana, la representación de ese territorio corresponde a la RASD. En abril de 2021, el líder de la RASD, Brahim Ghali, fue internado en un hospital español por un cuadro grave de Covid -19, lo que causó una crisis política entre Rabat y Madrid y un antecedente cercano de lo que pasó estos días: miles de personas cruzaron a Ceuta aquella vez.

El incidente se resolvió cuando Ghali abandonó España rumbo a Argelia y finalmente Sánchez acordó con el rey Mohamed VI su apoyo a una propuesta de autonomía para los saharuis y abandonó la tradicional neutralidad. Pero hace diez días fue a Argel para arreglar la compra de más gas argelino y limar las asperezas por su acuerdo con el monarca marroquí. El nuevo malestar de Mohamed VI -por lo que se ve, bastante irritable el hombre- culminó con este nuevo cruce masivo a Ceuta.

Las derechas europeas, que no necesitan mucho para desplegar su xenofobia, alertaron por una supuesta invasión árabe y la italiana Giorgia Meloni habló de suspender a España del Acuerdo de Schengen, que libera el transaito fronterizo en la UE, sin explicar no solo que muchos de los que habían cruzado a Ceuta fueron obligados a regresar, sino que ese enclave está en el norte de África. Cierto que cruzando por el estrecho de Gibraltar hay 14 kilómetros y que desde el 15 de julio pasado ya no hay una verja que separe el enclave británico de La Línea de la Concepción, pero no era el caso.

Como colofón digamos que el estrecho que cierra el Mediterráneo es uno de los puntos de estrangulamiento del comercio internacional. Junto con Panamá, Ormuz, Bab el Mandeb, el Bósforo y Malaca. De más está decir que los tres primeros están en la agenda de Trump desde que volvió al gobierno. Y que los pasos persa y yemenita están en sangrienta disputa en estos mismos momentos. «

Mohamed VI, el peón en una jugada en el tablero de Ceuta que golpea a Pedro Sánchez

Foto: Marcos-Moreno–Europa-Press

Tiempo Argentino, 2 de Agosto de 2026

Milei y una agenda en el laberinto

Milei y una agenda en el laberinto

La sábana con el reclamo por la soberanía argentina en las Malvinas que desplegaron jugadores del seleccionado nacional caló más hondo de lo que el Gobierno y sus aliados externos imaginaban. Y la respuesta, como suele ocurrir en estos casos, fue con exageraciones como para disimular el pifie. Todo en una semana en que el presidente intentó por todos los medios recuperar protagonismo tanto en el país como en el exterior. Algo imprescindible para una gestión que se nutre de golpes de efecto, a falta de logros palpables para las grandes mayorías.

En esa necesidad diríase que enfermiza, Javier Milei provocó un incidente diplomático con el mandatario del principal socio comercial del país y miembro fundador del Mercosur, Lula, y se mostró en Perú con una «cátedra» bíblica al recibir otro doctorado honoris causa en una universidad local, un raid que lo mostró como «delegado» de Donald Trump para la región, según lo describió el diario británico The Guardian.

Y mientras espera que le aprueben el proyecto de ley que abre las puertas a la extranjerización del territorio nacional, emitió un DNU por el que se impediría el ingreso al país a individuos que «promuevan mensajes de odio o inciten a la violencia contra la Argentina». Al mismo tiempo, este jueves lanzó su proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central con una serie de imputaciones y datos falsos sobre las gestiones de la entidad crediticia durante los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner. La dos veces presidenta, a todo esto, recurrió a los tribunales internacionales para que revisen la causa por la que fue condenada e inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos. De alguna manera, la tautología de que todo tiene que ver con todo involucra a estos personajes en el drama de una Argentina que por obra y gracia de un topo que pretende destruir al Estado desde adentro, acelera la pérdida de derechos y las graves consecuencias económicas que sufrirá el país si consolida su modelo. ¿Malvinas será el último ancla?

Contracara
Que Lula da Silva es la antítesis de Javier Milei no es ninguna novedad. Por origen social y por estatura política. Si las derechas más recalcitrantes basan su mensaje individualista de que «nadie me regaló nada», no debe haber en el mundo nadie que haya recorrido el camino de este hombre nacido en la pobreza, cuyo mayor logro académico fue recibirse de tornero mecánico. Desde Trump hasta jefes de Estado de todo el planeta –incluidas estas pampas– no pasan de ser herederos. De mayores o menores fortunas, pero nadie de ellos pasó hambre y desde allí construyó la carrera política como la del inquilino del Planalto, que ahora va por su cuarto mandato, y que defiende a Brasil de los embates del magnate estadounidense, de su cerril secretario de Estado y de los acólitos que buscan su beneplácito, como el actual ocupante de la Casa Rosada.

El apoyo de Milei a Flavio Bolsonaro forma parte de su estrategia para convertirse en el líder de una internacional ultraderechista. Así se presentó el martes en Lima para la asunción de Keiko Fujimori, la hija del fallecido dictador Alberto Fujimori, que había sido condenado por delitos de lesa humanidad.

El miércoles, en tanto, Cristina Fernández publicó una carta abierta en la que denuncia el acoso judicial que padece desde hace años y destaca: «Cambian los países, cambian los nombres, cambian las circunstancias, pero el método es el mismo: convertir al Derecho y al Sistema de Justicia en un arma política para eliminar adversarios que no pudieron ser derrotados por el voto». Luego agregó que la sentencia por la que está con prisión domiciliaria, a seis años, no es la verdadera condena. Lo es su proscripción permanente.

Horas más tarde, su abogado, Carlos Beraldi, y los dos nuevos integrantes del equipo legal, el español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim (quien defendió a Lula da Silva en tribunales internacionales, todo tiene que ver con todo) dieron una conferencia de prensa en la que explicaron el alcance de su demanda y aclararon que, en principio, no hay impedimento legal para que la también exvicepresidenta se presente a las PASO de 2027. Lo que ocurra con la voluntad de LLA por cambiar la ley electoral del año próximo, que no tiene por ahora suficientes votos de las derechas, estará teñido de ese anuncio.

En su afán por seguir las directivas –implícitas o no– de la administración Trump, los trolls pagos por el Estado vienen difundiendo mensajes racistas y xenófobos, exacerbados en el Mundial 2026. La impostación nacionalista llegó al punto de emitir el DNU 681/2026 para denegar el ingreso a todo aquel que promueva mensajes «antiargentinos», palabra muy afín a la dictadura cívico-militar.

Como parte de ese mismo capítulo, se vuelve a insistir en que un gran porcentaje de alumnos de universidades nacional son extranjeros. Es un signo de época que esos mismos voceros pagos desde estamentos estatales se escandalicen de que haya latinoamericanos que estudien «con la nuestra». El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, no dejó de poner su cuota de datos falsos sobre la cantidad de alumnos en esa condición y agregó: «Debemos cuidad el dinero de los argentinos».

Con argumentos de esa misma catadura, Milei habló en cadena nacional durante un cuarto de hora para presentar el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central. Acusó a la institución creada en 1935 de haber sido desde entonces una «estafa de la alta política». Luego agregó que Cristina Fernández y la extitular del organismo, Mercedes Marcó del Pont, habían «robado 10.000 millones de dólares». Ahora parece que ya no es un PBI, en fin. Lo central de la modificación es que busca que su presidente tenga un cargo irrevocable, algo así como un nuevo reaseguro del status quo similar a un integrante de la Corte Suprema. De prometer que Argentina será Alemania, Australia o Francia en unos años de sacrificio, ahora apunta a ser como Perú, que lleva décadas de crisis institucionales, pero el verdadero poder entre bambalinas, desde 2006, es el jefe del Banco Central, Julio Velarde Flores. Si el rey en una monarquía constitucional es el garante último de la unidad nacional, se busca copiar el modelo peruano con un rey sentado en las reservas, gane quien gane las elecciones.

Quizás el mensaje explícito del tour de la directora del FMI, Kristalina Georgieva, haya sido poner el último clavo en el ataúd de la idea de eliminar el BCRA. De paso, como nadie ignora, vino a recorrer la explotación de Vaca Muerta, cosa de comprobar de dónde saldrán los dólares que comprometieron, por dos veces y de manera escandalosa, con Luis Caputo. La economista búlgara también mostró su dosis de argentinidad repentina y asistió a una clase de tango con la bailarina Mora Godoy.

Mientras tanto, esta semana se debatirá la reforma a la Ley de Tierras, que tiene el pomposo nombre de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Elimina topes a la posesión de tierras rurales y si bien quedan al margen de esa posibilidad los Estados o los organismos públicos foráneos, pone en riesgo la soberanía del Estado. Se podrá decir, sin la menor ironía, que después de todo ese era el proyecto de Milei y que nunca lo ocultó. También se entienden mejor las palabras del titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, sobre la iniciativa. «No le podés prohibir a nadie que pueda vender su tierra». Fuerte admisión, en este contexto, de que las élites «con olor a bosta», como se decía en otros tiempos, ni siquiera quieren comportarse como patrones de estancia. Se conforman, como Milei, su mayor exponente político, como capataces del mejor postor.

Revista Acción, 2 de Agosto de 2026

Masivo reclamo: «Cumplan la ley»

Masivo reclamo: «Cumplan la ley»

Con multitudinarias marchas en varias ciudades del país, amplios sectores de la sociedad y no solo de la comunidad educativa manifestaron su rechazo a la rebeldía del Gobierno para aplicar una ley que fue ratificada por el Congreso con más de los dos tercios de los legisladores y que desde octubre de 2025 dejó deliberadamente en suspenso. 

Esta cuarta Marcha Federal Universitaria, organizada por las autoridades de todas las casas de estudios nacionales, los gremios docentes y no docentes y la Federación Universitaria Argentina (FUA), convocó a cientos de miles de ciudadanos en un reclamo que pone a las autoridades en un lugar de incomodidad, en medio de una crisis de credibilidad que golpea al presidente Javier Milei y sus principales espadas como consecuencia de los escándalos sucesivos de Manuel Adorni y otros funcionarios.

Hubo manifestaciones en todas las ciudades donde se asienta alguna sede universitaria, desde Tierra del Fuego, Neuquén, Cipolletti, Bariloche y Viedma, en la Patagonia; hasta Córdoba, Mar del Plata, La Plata, Rosario, Salta y Jujuy. «La situación es muy angustiante, estamos perdiendo recursos humanos y renuncias que no podemos reponer», declaró el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, en relación con los más de 10.000 docentes que se vieron obligados a dejar el cargo porque el sueldo no les alcanza para vivir. Anselmo Torres, rector de la Universidad de Río Negro, agregó: «Está en riesgo la democracia, la plena vigencia del estado de derecho».


Ruptura de un acuerdo democrático
El documento elaborado por los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y los gremios del sector, leído en Plaza de Mayo, reclama a la Corte Suprema de Justicia que «nos acompañe y escuche el clamor de las plazas de toda la república y no permita que el Gobierno nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario». El texto agrega que «la crisis no es solo presupuestaria; como ciudadanas y ciudadanos, debemos denunciar con dolor y firmeza la ruptura del acuerdo democrático de la división de poderes en nuestra nación» y acota la importancia de la educación pública y de calidad para la construcción de ciudadanía y del país de los argentinos.

Mientras el Gobierno no cesa de caer en la consideración popular y la irascibilidad del presidente ya no puede disimularse –este mismo martes la senadora Patricia Bullrich intentó poner paños fríos a lo que se conoció de la explosiva reunión de Gabinete del viernes, al afirmar que «Milei tiene una emocionalidad importante»–, el anuncio del lunes de nuevos recortes en el presupuesto nacional sonó fuerte a provocación de alguien que considera que haber llegado a la Casa Rosada habilita el cumplimiento de sus pretensiones de acabar con el Estado para que se cumpla el sagrado precepto anarcocapitalista.

Mar del Plata. Una gran movilización en la ciudad bonaerense.

Foto: Diego Izquierdo

Así, si el griterío con el que pretendió que los ministros metan violín en bolsa y acepten la continuidad del radiactivo Manuel Adorni, la decisión de ajustes por fuera de la ley de leyes aprobada en diciembre, con mayor saña sobre las universidades, el Conicet, el INTI, el INTA, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y la Comisión Nacional de Energía Atómica, elevó la indignación de quienes se estaban preparando para la marcha convocada; ya no para que se apruebe una ley de financiamiento acorde con las necesidades de las altas casas de estudios, sino que se cumpla la ley aprobada con mayorías especiales tras el rechazo inicial del Poder Ejecutivo.

Una primera lectura de este ajuste sobre el ajuste indicaría que la política del Gobierno produce menor actividad económica. Lo que, previsiblemente, genera necesidad de contener los gastos, que a su vez desata un congelamiento mayúsculo de la economía, en una espiral que si fuera por el Gobierno, no tendría fin. Los recortes anunciados y que cuentan con la firma, en lugar destacado como corresponde al cargo, del jefe de Gabinete –que todavía no pudo explicar su espectacular ascenso social– van desde un 10,2% en Actividades Espaciales al 2,1% en el INTA.

Sin embargo, al mismo tiempo hay privilegiados que disfrutan notables incrementos salariales. Es el caso de la SIDE, el organismo de las cajas oscuras de donde ahora se presume que podrían salir sobresueldos que cobrarían los funcionarios públicos designados por LLA. Por otro lado, los sueldos declarados de los ministros tuvieron un salto repentino de 123%.

Esta vez, las áreas implicadas son las que hicieron de la Argentina un país con un destino y un futuro en el concierto de las naciones. Milei, que se jacta de ser «un topo» dentro del aparato estatal, da otra prueba de que en realidad se propone destruir a ese proyecto por el que generaciones anteriores pusieron su empeño y dedicaron su vida. La elite que representa no dudó a lo largo de la historia en adherir a proyectos alejados de la soberanía nacional.


El verdadero costo
Pero como no es fácil avanzar sin generar el rechazo generalizado de grandes capas de la población, insisten en usar los medios a su alcance para diseminar el ambiente de noticias e interpretaciones falsas de lo que el oficialismo plantea. Eso y decir que la marcha era política –claro que lo fue– tampoco es nuevo. Uno de los más activos en ese metier fue el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien pretendió desmerecer la tarea de una de las casas de estudios, la Universidad Nacional de las Artes (UNA), afirmando que cada alumno que egresa cuesta unos 400 millones de pesos. Quizás el encono con la UNA sea a causa del video que armaron con los actores más reconocidos del país convocando a la marcha.

Quien puso los puntos sobre las íes en ese aspecto, en especial del «costo de la educación», fue el doctor en Ciencias Químicas, profesor de Bioinformática en la UNC e Investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga. Como para aclarar las afirmaciones de Álvarez de que «el promedio nacional de costo por graduado de todas las universidades es de 57 millones de pesos», Quiroga afirma que aunque el cálculo fuese correcto «son 40.000 dólares, a un promedio de graduación en 8 años, eso significa unos 5.000 dólares por año de estudio». Despejando los datos resultaría que «la Universidad argentina es sumamente eficiente y “barata” en comparación» a los países de la OCDE, donde el promedio es de 20.000 dólares de costo total anual. 

El subsecretario deslizó datos igualmente manipulados sobre la cantidad de estudiantes extranjeros que forman parte del alumnado. Otro indicador del prestigio de la educación universitaria argentina. Donde también trastabilla la verborragia del subsecretario es en otro clásico como es acusar de corruptelas varias en la educación pública. El corte que circuló en las redes es ilustrativo al respecto.

 «–¿Así que han detectado curros?», preguntan los conductores de un programa en el canal Neura, pro-oficialista. «¿Y cuáles son los curros que han detectado?»

«–Si yo detecto un curro, lo denuncio», responde incómodo Álvarez.

«–Pero han detectado….».

«–No, ninguno. Curro, curro no».

Todo esto para no hablar de una inexorable verdad: que el Gobierno decidió no respetar la ley que tuvo un tránsito pedregoso por el Congreso. Aprobada por ambas Cámaras el 21 de agosto del año pasado, el Ejecutivo la vetó –como había prometido Milei– el 10 de septiembre. El 2 de octubre las dos Cámaras, con más de las dos terceras partes de los legisladores, insistieron con la normativa. Veinte días mas tarde, no le quedó más opción al Gobierno que promulgarla. Lo hizo, pero con trampa: suspendió su aplicación con el argumento de que no dice de dónde saldría el presupuesto para sostener los incrementos que presupone.

Los funcionarios beneficiados con créditos del Banco Nación, los responsables de los supuestos «curros» que se investigan en la Andis, los de la empresa Nucleoeléctrica, el propio jefe de Gabinete, y quienes aumentaron el presupuesto de la agencia de espionaje algo podrían decir al respecto.

Revista Acción, 13 de Mayo de 2026

Trump, bromas y guerras: «el espectáculo debe continuar»

Trump, bromas y guerras: «el espectáculo debe continuar»

“El espectáculo debe continuar”, dijo Donald Trump en la remake de la Cena con Corresponsales en la Casa Blanca suspendida por el intento de ataque perpetrado en el Washington Hilton el 25 de abril pasado. Y bien que el presidente de Estados Unidos se apropió en estos días de ese latiguillo del mundo del circo. En el reencuentro que esta vez se realizó en el Waldorf Astoria, el magnate abundó en desafíos contra los propios periodistas, lanzó algunos dardos contra la Unión Europea y avanzó en lo que pareció una broma en proponerse para una nueva candidatura presidencial, con un gorrito que mostraba el lema Trump 2028. “Ya gané tres veces, puedo ganar una cuarta”, provocó, aludiendo a las elecciones de 2020 en las que pretende haber sido despojado con fraude. Cabe recordar que el único presidente elegido cuatro veces fue Franklin Delano Roosevelt (1932-36-40-44) que murió sin cumplir su último mandato. Luego, para evitar otro líder de esas características hoy enterradas en el olvido por el neoliberalismo imperante, se aprobó la Enmienda XXII de la Constitución, ratificada en 1951, que limita los mandatos a dos, sucesivos o no, como es este caso. De todas maneras, todo indica que esa fue una provocación más bien “para la gilada”.

Porque Trump, tras haber enterrado el Memorándum de Entendimiento con Irán y haberse lanzado a otra de las guerras eternas que cuestionaba en su campaña electoral, reavivó la guerra de aranceles contra todo el mundo y amenaza con nuevos castigos especiales para Europa por haber impuesto millonarias multas a empresas tecnológicas estadounidenses. Por si fuera poco, celebró como un triunfo la destitución del fiscal general de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, quien había impulsado el pedido de captura de Benjamin Netanyahu y a su exministro de Defensa, Yoav Gallant por crímenes de lesa humanidad en Gaza y Cisjordania. Khan fue acusado de abuso sexual contra una empleada del tribunal y finalmente cesado esta semana. EE UU, que no forma parte de ese estamento internacional, tiene allí causas pendientes por atrocidades cometidas por sus tropas en Afganistán e Irak. De todas maneras, celebró, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, que Khan  ”haya sido destituido, pero es solo una pequeña pieza en una institución irremediablemente corrupta” a la que el canciller Marco Rubio se comprometió a desmantelar.  Medios israelíes atribuyen también un papel central en el caso contra el abogado británico que ejercía como jefe de la Fiscalía General al titular de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar.

Trump, bromas y guerras: "el espectáculo debe continuar"

El periodista Gideon Levy, columnista del diario Haaretz, en tanto, destaca que el gobierno israelí coordina ataques en Cisjordania con colonos israelíes para despojar de sus tierras a sus pobladores. Y la estadounidense New Yorker publicó que durante el gobierno de Joe Biden, los funcionarios sabían de las matanzas indiscriminadas cometidas por tropas israelíes pero nada hicieron para ponerles freno. En el terreno, mientras tanto, los cables informan de las autoridades palestinas denunciaron este viernes que colonos israelíes sabotearon nuevamente los pozos de agua de Ein Samia, poniendo el riesgo el abastecimiento a unas 20 comunidades de Jifna, Dura al Qara, Ein Sinya, Birzeit, Al Mazra’a Al Gharbiya, Kobar y Abu Shkheidem. Otro grupo de colonos atacó en Abu Njeim, al sureste de Belén.

Este martes, Netanyahu se verá con Trump en Washington, pero nadie espera que vaya a ser reprendido por sus acciones. Otro que estará de visita en esos lares es el presidente (MC) de Ucrania, Volodimir Zelenski. En su caso se supone que hablarán del reclamo del excomediante de nuevas armas y sanciones contra Rusia. En la semana, la UE emitió una nueva serie de sanciones contra Moscú.

El arancelazo del jueves fue justificado por el millonario en que se trata de economías que exportan vienen producidos por trabajo forzado. Es, claro, una excusa para mantener una medida cuestionada en los tribunales estadounidense que expiró ese mismo día. Serio y circunspecto, el representante comercial de EE UU, Jamieson Greer, dijo que «Trump admite que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas globales de suministro. Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de mano de obra forzada durante casi un siglo, y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”. En su cuenta de Truth Social, el mandatario escribió que la UE “vuelve a las andadas y, como siempre, ¡ataca directamente a grandes empresas estadounidenses! Tras multar a Apple, sin motivo alguno, con 15.000 millones de dólares, a Meta con 3000 millones, a Amazon con 2500 millones y a muchas otras, nos acaban de informar de que Google, un grupo verdaderamente avanzado e impresionante, ha sido multado con otros 1.000 millones de dólares, sin explicación alguna”, se queja. En otro mensajito dijo que los EE UU “no son un cerdo alcancía para Europa ni permitiremos que lo sean” y volvió a criticar a Biden por no haber respondió ante las primeras sanciones europea.

Trump, bromas y guerras: "el espectáculo debe continuar"

En la cena del Waldorf Astoria, se permitió otras bromas, celebradas con menor gusto por los presentes, a quienes les chicaneó: “Espero que todos hayan disfrutado de su delicioso solomillo de ternera, y quiero que todos sepan que (el secretario de Salud) Robert Kennedy atropelló personalmente a la vaca con su auto, la cortó en pedazos y la trajo aquí para que la comieran esta noche, así que está muy fresca. Y Bobby también sugirió un aperitivo con su corte favorito de mapache atropellado en la carretera”.

Los hutíes y el petróleo

“¿No es hipócrita condenar a Irán mientras se ignora el hecho de que muchos otros países se benefician del control de vías fluviales vitales?», se preguntó el ministro de Relaciones Exteriores del país persa, Abbas Araghchi, tras enumerar los pasos cruciales para el comercio internacional donde hay que pagar peaje, mientras que ahora cuestionan el control iraní sobre el estrecho de Ormuz. «Egipto cobra cientos de miles de dólares por cada paso por el Canal de Suez (…) Turquía impone tarifas de tránsito a los buques que pasan por el Estrecho del Bósforo. Canadá cobra tarifas por la Vía Marítima de San Lorenzo. Panamá recauda cientos de miles de dólares por tránsito (…) Estados Unidos también cobra tarifas relacionadas con la Vía Marítima de San Lorenzo”.
El otro cruce estratégico que mantiene al mundo en vilo, el de Bab el Mandeb, está otra vez en disputa tras los nuevos incidentes entre Arabia Saudita y el movimiento de resistencia islámico Ansar Allah. Fuerzas de Riad atacaron la zona portuaria de Yemen y objetivos civiles en Hodeida y la isla de Camran. En respuesta, los también llamados hutíes lanzaron misiles balísticos sobre el complejo de la petrolera estatal Aramco en Jazan, en la costa del Mar Rojo, y sobre la base militar de Khamis Mushait.
La débil tregua mantenida hasta ahora se rompió a medida que la de Irán parece encaminarse hacia otra guerra eterna y el paso hacia el Mar Rojo se convierte en un punto neurálgico en apoyo de las posiciones de los persas. De hecho, gran parte del armamento con que cuentan los yemenitas es de origen iraní.
El jueves, fuerzas de Ansa Allah habían reivindicado un ataque contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo, como consecuencia del bloqueo contra naves sauditas que había anunciado el lunes. El portavoz oficial de la Coalición contra los hutíes liderada por Riad (que incluye a Bahréin, Kuwait y Emiratos) dijo que los bombardeos sobre Hodeida y Camran era una «respuesta proporcionada» dirigida exclusivamente contra instalaciones empleadas para «amenazar el tráfico marítimo» internacional.
El viernes, el crudo de referencia Brent cerró en torno a los 100 dólares cuando hace dos semanas estaba 74.

Tiempo Argentino, 25 de Julio de 2026