por Alberto López Girondo | Mar 15, 2016 | Sin categoría
Stella Calloni es una referente para toda la región por su tarea constante y persistente en busca de eso que los poderes reales ocultan debajo de la alfombra. Es, como se acostumbra a decir, una cronista de nuestra época. Y lo es desde hace mucho, como que su obra más profunda y determinante es la investigación sobre la Operación Cóndor, aquel plan criminal de las dictaduras del Cono Sur para el exterminio de miles de latinoamericanos en los años ’70. En un momento de reflujo luego de una década larga de gobiernos progresistas, era bueno conocer lo que pensaba de este momento histórico, con un presidente de derecha en Argentina, una Venezuela acosada por una asamblea antichavista y con un gobierno en Brasil bajo fuego, no solo contra la figura de Dilma Rousseff sino, ahora, fundamentalmente, en Lula da Silva.
–¿Podría hablarse de un Plan Cóndor II o es una exageración?
–La gente se agarra de estas cosas, pero no es lo mismo. En un sentido figurado, sí, hay un Plan Cóndor mediático, porque hay una unidad en el esquema de los medios, están unificados y bajan todos un mismo enfoque y un mismo objetivo, con diarios que actúan todos a la vez en toda la región y hasta en Europa, porque lo mismo repiten allá. En esta debilidad propia usaron un tema de la vida privada para desgastar la figura de Evo y en Brasil van contra la dirigencia del PT y ahora contra Lula.
–Pero los ataques se basan en denuncias de corrupción y del uso de dineros públicos de manera oscura. ¿Cómo se debería actuar en estos casos que involucran a los gobiernos populares?
–En países con una gran clase media, hay gente que se moviliza muy rápidamente, pero nadie dice de dónde vienen los fondos para la movilización, que es muy costosa. Sin embargo hay documentos suficientes tanto en Bolivia como en Venezuela y Brasil de que se han puesto millones para derrocar a los gobiernos pero también para destruir con un efecto demolición todo lo que puede quedar de esos gobiernos. Nosotros, por esas confusiones que tuvimos con el tema del peronismo, esa historia de la persecución la vivimos después del golpe de 1955. Hay que recordar que te podían llevar preso por decir Perón o Evita, que sacaron a miles de personas de sus trabajos, lo que les pasó a los sindicatos, todo fue muy fuerte. Ahora no hemos podido encontrar un camino para poder parar esta situación o por lo menos para que tuviéramos los medios nosotros. Ahora te das cuenta de que no tenés un medio para responder a esto. Tendríamos que tener canales de televisión, radios. El único que armó algo fue Venezuela a través de Telesur, que ha servido muchísimo en la toma de conciencia de lo que está sucediendo en el mundo, algo que esté silenciado en todas partes. Fijate en Europa, donde los diarios no dicen nada de lo que ocurre, viven en otro mundo.
–¿Qué hace falta decir en los medios de Europa?
–No tener información cierta les hizo pensar a los europeos que lo que tenían era para toda la vida. Creían que el Estado de bienestar era para siempre. Si hubieran estado conscientes Europa no hubiera tenido que participar en estas guerras coloniales que han producido los primeros grandes genocidios del siglo XXI. El resultado es los millones de desesperados que huyen de la guerra a estos países que fueron los culpables de esta situación. Pero en Europa no tienen idea de cuánto le costó esta guerra a su bienestar porque ellos ponen la plata y Estados Unidos les vende las armas.
–En Venezuela el gobierno también perdió elecciones en una derrota que puede ser determinante.
–Pero Venezuela tuvo una situación que ninguno sufrió, de golpe continuó, desde 2002. Desde entonces siempre hubo reacciones golpistas. Y cuando se dan cuenta de que Hugo Chávez va a morir empiezan a crear como 200 nuevas ONG. Creo que la debilidad nuestra estuvo en no precisar cuál era el enemigo verdadero contra el que estamos luchando los gobiernos populares de la región.
–¿Contra qué se lucha?
–Contra una decisión de Washington que ya estaba escrita desde el Plan Colombia y Plan Mérida de retomar el control de América Latina. En un proceso tan expansivo y global, la expansión iba a estar muy bien dirigida a Venezuela por el petróleo y ahora van por los recursos. Toda la movida en Medio Oriente y en nuestros países es para controlar recursos y territorios. Cuando John Kerry dice hace dos años lo de que somos el patio trasero, volvimos al mismo esquema directo. Ahí empieza el golpismo permanente. Hay toda una red de fundaciones que han manejado millones de dólares que están distribuidas en varios sectores de la sociedad. Cuando necesitan policías, usan policías; cuando necesitan del sistema judicial, lo usan. Esto es lo que se llama golpe suave, y significa mover multitudes. Lo pueden hacer mucho mejor en grandes países, con ciertos elementos de riqueza. En Brasil anda mucho mejor que en Bolivia. Porque puede mover millones de personas.
–Además de la influencia que tienen esos países sobre el resto de las naciones. Y ahí viene el tema de la corrupción, que se fue instalando desde hace mucho tiempo. Hubo espionaje a Petrobras y a Dilma Rousseff, como reveló Edward Snowden. Y tras el escándalo en la petrolera, ahora se lo implica a Lula en cosas muy fáciles de presentar mediáticamente.
–Pero que son difíciles de probar también.
–Es cierto, pero sucede que yo denuncio a alguien de corrupto y si necesito más de dos oraciones para defenderlo la batalla ya está perdida. Si alguien dice que Lula tiene un departamento que no pueden justificar, por más que muestre la escritura y sus cuentas ya quedó estigmatizado.
–Este es el problema de la debilidad que se tuvo porque hubo muchas advertencias. Hubo un momento en que se dieron pasos gigantescos pero faltó consolidar las bases. Como dice el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, este proceso fue totalmente nuevo. Tomaron el gobierno frente a situaciones que en detalle se desconocían y era lógico equivocarse. Pero nadie dice nada de la enorme corrupción que traía Petrobras desde hace mucho tiempo. Y son los mismos señores que supuestamente están peleando contra la corrupción.
–El PMDB es un socio incómodo para el PT, además, porque sólo lo mueve el dinero.
–Hubo debilidades que hay que admitir.
–La detención de José Dirceu fue un hecho grave.
–Haber dejado que se llevaran preso a Dirceu sin prueba alguna, solamente por la denuncia de los medios, ya constituye un flanco débil y por ahí fueron. Estuvieron equivocados contra quién peleaban, acá no hay derechas locales, ya no hay la vieja oligarquía, porque todavía manejamos esos términos, esta es una derecha que se suma a la derecha internacional, es la derecha que surge en las dictaduras, las que ganaron en la Argentina con la estatización de la deuda privada. En este gobierno la gente se preocupa por los gerentes, los CEO, pero es más que eso. No hay casi ninguno que no pertenezca a una ONG o una fundación de EE UU. En Venezuela primero esmerilaron al gobierno y luego aplicaron un sistema de paramilitarismo desde Colombia, donde hay siete bases militares. Venezuela es el país más castigado por la guerra económica, por la baja del petróleo.
–Con la baja también castigaron a Rusia y a Brasil. La pregunta es si es una crisis o es una enorme operación.
–Es una enorme operación, sí. Pasó con Richard Nixon en otro período histórico. Pero hay que decir que luego de semejante guerra de baja intensidad Venezuela ha resistido bastante. El mayor problema que tiene EE UU es que como esta derecha surge de la corrupción, es una derecha muy burda.
–Justamente por eso es que no se entiende por qué no causa indignación que quienes se dicen defensores de la honestidad tengan tales historiales de corrupción personal.
–Porque no se sabe.
–Pero se ha difundido, el ejemplo es Telesur y otros medios masivos.
–La ofensiva ha sido muy fuerte. Yo siempre hago la comparación de lo que la desinformación y los miedos pudieron hacer con un pueblo culto como el alemán, donde se hacían esas manifestaciones fabulosas detrás de Hitler. Si vos pensás eso te das cuenta de adónde se puede llegar. Nosotros creemos que mucha gente ve Telesur, pero son sectores. La población en general ve otra cosa. Además, falta Hugo Chávez y no hubo quién reemplazara ese motor de la integración.
Tiempo Argentino
Marzo 15 de 2016
por Alberto López Girondo | Mar 10, 2016 | Sin categoría
Las primeras semanas de marzo mostraron una serie de eventos coincidentes y recurrentes que enmarcaron el inicio de un ciclo parlamentario con características inéditas. Por lo pronto, el mismo día que el presidente Mauricio Macri daba su discurso inaugural ante el Congreso Nacional, el ex espía Antonio Jaime Stiuso aceleraba –tras una declaración de más de 10 horas– el cambio de fuero en la causa por la muerte el fiscal Alberto Nisman. Otra circunstancia que no debería ser tomada como casual se produjo mientras el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, exponía en la Cámara Baja la necesidad del gobierno de arreglar el pago a los fondos buitres: la televisión mostraba al ex presidente de Brasil, Lula da Silva, llevado a declarar ante el juez Sergio Moro por corrupción en Petrobrás. Para cerrar el círculo, la ex presidenta Cristina Fernández fue llamada a declarar por el juez Claudio Bonadío el 13 de abril en la causa por la venta de dólares a futuro. Nueva casualidad: el juez neoyorquino Thomas Griesa había fijado como plazo para aceptar el acuerdo con los ahora llamados holdouts para un día después. Mientras los medios hegemónicos destacaron el rol del Poder Judicial en una cruzada continental similar al «mani pulite» de la Italia de los 90 –que, bueno es recordar, dejó como emergente de la crisis a Silvio Berlusconi–, desde los sectores progresistas se definió a esta serie de eventos como prueba de que los países de la región están sumidos en un ataque de baja intensidad contra los gobiernos populares. El argumento es que no resulta casual que tras el triunfo de Macri y la aplastante derrota del chavismo en Venezuela, hubieran surgido denuncias de corrupción contra el gobierno de Evo Morales en Bolivia, que culminaron con su derrota electoral en el referendo del 25 de febrero. Además, el desprestigio comenzó a corroer a Michelle Bachelet, presidenta chilena, por denuncias de corrupción contra su propio hijo cuando ensaya los cambios más profundos al sistema político y económico desde el pinochetismo. En ese contexto, la visita del presidente estadounidense Barack Obama, justo el día en que se cumplen 40 años del último golpe de Estado en Argentina puede leerse como una provocación, y así lo entendieron los colectivos de defensa de los derechos humanos.
El espejo
Mucho se dijo sobre los debates internos en Cambiemos acerca del cariz del discurso que debía pronunciar Macri en la apertura de sesiones del Congreso. Trascendió que el asesor Jaime Durán Barba recomendaba hablar del futuro y dejar de lado, o al menos morigerar, las alusiones al pasado reciente. Su propuesta era que Macri debería contribuir a «la pacificación» del país, a «cerrar la grieta» en la sociedad con la que tanto insistió durante la campaña que lo llevó a la presidencia.
Sin embargo los popes del ala política del macrismo –en la que se incluye al jefe de Gabinete, Marcos Peña– al igual que los analistas mediáticos más cercanos al oficialismo pidieron ir con todo contra la «pesada herencia» recibida. El argumento era que ningún gobierno puede sustentarse si no es con un relato propio y un oponente al que contrastar. Cristina Fernández bien que lo tenía, en contra del neoliberalismo y en favor de un Estado benefactor. Faltaba que Macri abonara su propia interpretación del mundo, sobre la que el resto de sus políticas encontraría fundamento. No es osado decir que si el kirchnerismo necesitó del macrismo como el espejo donde no mirarse, ahora el macrismo devuelve el gesto y lo coloca en el lugar del enemigo.
Para completar el panorama, Stiuso, el espía más nombrado en el largo año que va desde su expulsión de la Secretaría de Inteligencia en diciembre de 2014 a su intempestivo regreso a las lides a fines de febrero pasado, se había convertido en una amenaza para el anterior gobierno. Para los medios concentrados, era el personaje que más sabía sobre la presunta responsabilidad del kirchnerismo en la muerte de Nisman. Con este giro, el relato macrista cierra en teoría perfecto. El enemigo es no solo todo lo que enrostró Macri en su discurso sino, además, responsable de un magnicidio.
Por lo pronto, los diputados que dejaron el bloque del Frente para la Victoria y algunos senadores que ya mostraron su acercamiento a la Casa Rosada parecen jugar a favor de los planes del oficialismo, que además mantiene presión sobre las provincias por el giro de fondos federales, jugando una carta fuerte en la negociación política para lograr respaldo a sus proyectos legislativos.
En virtud de esa necesidad de seducción de distintos sectores del justicialismo, llamó la atención que el discurso inaugural de las sesiones manifestara las deficiencias atribuidas a la gestión precedente con cierta virulencia. El clima en el FPV no fue el mejor y sus legisladores lo mostraron exhibiendo ante el presidente carteles con críticas por el alza de los precios y el vendaval de despidos.
Devaluación y después
El tema de la devaluación, otro de los ejes de la campaña, ahora es una estocada contra los responsables del área económica del kirchnerismo. El juez Claudio Bonadío, uno de los más cuestionados del Poder Judicial, tomó una denuncia de legisladores de Cambiemos por las operaciones de venta de dólares a futuro realizadas por el Banco Central poco antes del cambio de gobierno. Según los denunciantes, sería un negocio para un puñado de personas que obtendrían ganancias desmesuradas al haber apostado por un dólar a poco más de 10 pesos cuando la cotización –que no para de subir– ya está en torno de los 16. La operatoria forma parte de las medidas que se adoptan en el marco de una política económica y la diferencia surgió tras la abrupta devaluación decidida por el actual gobierno.
Lo que importará, en todo caso, será la foto de la ex presidenta entrando o saliendo del edificio de Comodoro Py. Esa misma foto que los medios brasileños buscaron con el allanamiento del departamento y la violenta comparencia que el juez Moro ordenó contra el exlíder metalúrgico y el presidente que más hizo por las clases desposeídas en Brasil. La humillación de Lula fue evidente en el discurso posterior, cuando ante una multitud de simpatizantes del Partido de los Trabajadores dijo que «si querían matar a la yarará, no la golpearon en la cabeza. Le dieron en el rabo y la serpiente está viva, como siempre ha estado». Una forma de decir que se presentará en 2018 para suceder a Dilma Rousseff.
Desde este lado de la frontera, la mediática comparencia forzosa sonó como alarma tanto en el oficialismo como en la oposición. Si bien es un buen dato para el proyecto de extirpar el «populismo» de la región que encarna Macri, también, como dijo la canciller Susana Malcorra, «si Brasil estornuda, a Argentina le agarra neumonía», ya que es el principal socio comercial y de la esperanza de su recuperación depende la buena salud de la economía local. Y por lo tanto, del macrismo.
Pero el golpe también dio de lleno en la oposición kirchnerista. El juez brasileño, con estudios de posgrado en Estados Unidos, avanza contra el PT buscando la ruta de presuntos cobros de coimas a través de la petrolera estatal pero no contra los partidos de la derecha. Aquí, Bonadío llegó al juzgado con el menemismo y fueron ostensibles sus relaciones con los órganos de espionaje durante el paso por la ex SIDE de Miguel Ángel Toma, uno de sus mentores. Y, según el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, figuraba en la servilleta de jueces menemistas que cubrieron los desaguisados y la corrupción de las privatizaciones de los 90.
Todos estos temas alcanzan relevancia en el momento en que el presidente Obama encara lo que sería su última gira por América Latina antes de dejar el gobierno, en enero del año que viene. Luego del acercamiento con Cuba, tras la gestión del papa Francisco, el avance en las relaciones bilaterales lo llevó a La Habana el 21 y 22 de marzo, para de allí viajar a Buenos Aires el 23. La Casa Blanca suele diseñar con mucha antelación y precisión la agenda presidencial. Por lo tanto, no puede creerse que se les haya escapado que su paso por la Argentina coincidirá con el 40º aniversario del golpe genocida que, tras la desclasificación de documentos secretos, se sabe que fue pergeñado a través de la Secretaría de Estado a manos entonces de Henry Kissinger. ¿Vendrá Obama en tren de reconciliación, pedirá disculpas oficiales como hace no tanto hizo el papa en su gira por la región por el genocidio de a la población indígena a la llegada de los europeos?
Macri considera que necesita una mano de Obama para que «los mercados» confíen en Argentina. Por eso también quiere apurar el pago a los buitres. Está convencido de que de este modo podrá conseguir fondos externos. Solo así cerraría su proyecto político. El duro mensaje en el Congreso suena tanto a una amenaza como a una propuesta. «Voten el acuerdo con los holdouts y volveremos a hablar en otros términos», sería el mensaje.
El ataque a locales partidarios de sectores kirchneristas, como en Mar del Plata contra La Cámpora, y en el barrio porteño de Villa Crespo contra Nuevo Encuentro, no parece ir en el camino de la reconciliación. El caso es quién es el que está jugando con fuego y para qué.
Desinteligencias
Que Antonio Jaime Stiuso volvería para torcer el rumbo de la investigación sobre la muerte del fiscal de la causa AMIA era un secreto a voces. Solo faltaba definir cuándo. Lo que llamó la atención fue no tanto lo que dijo sino la celeridad con que la jueza Fabiana Palmaghini, que hasta un días antes decía que no había elementos para decir si Alberto Nisman se suicidó o lo mataron, se declaró incompetente y dejó la causa en el fuero federal, el que reclamaban los abogados de las hijas y la madre del funcionario judicial y por el que pugnaba su ex esposa, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado.
Según Stiuso, el crimen fue perpetrado por agentes ligados con el gobierno anterior, que ya le habían pedido que dejara de investigar a Irán por el atentado a la Amia en 1994. Pero el propio abogado del espía dijo que en realidad su cliente no tenía pruebas, solo presunciones. Para colmo, la fiscal Viviana Fein salió a protestar porque no solo le habían sacado la causa sino que además Palmaghini ordenó investigarla por no haber puesto en el acta de la declaración de Stiuso en 2015 la supuesta manifestación que hizo en el sentido de que estaban ante un homicidio. «Él no es un lego ni su abogado lo es. El acta les fue leída y la firmaron ambos», precisó la fiscal, que cuenta con una carrera judicial sin mácula. Además, dijo que la corrieron justo cuando estaba por pedir que declarara un grupo de agentes de inteligencia que sospechosamente intercambiaron llamados de celular como nunca en su carrera, horas antes de que se supiera que Nisman estaba muerto.
Para agregarle una cuota más de suspenso, Gustavo Vera, titular de la fundación La Alameda, presentó sendas denuncias penales contra Stiuso y un grupo de agentes que volvieron a la ahora AFI, y la segunda de esa institución, la exdiputada del PRO Silvia Majdalani, por lavado de dinero y creación de empresas fantasma para nebulosas operaciones. Entre los denunciados están Darío Richarte, ex vicerrector de la Universidad de Buenos Aires y vicepresidente tercero de Boca Juniors, y el secretario de Finanzas de la AFI, Juan José Gallea, ligado al ahora desmantelado Grupo 23. Vera es muy cercano al papa Francisco desde que era el obispo Jorge Bergoglio. Investigó y denunció a los talleres clandestinos y ahora va contra los espías. La fría recepción que Francisco le dio a Macri en Roma puede tener este origen.
Revista Acción
Marzo 15 de 2016
por Alberto López Girondo | Mar 1, 2016 | Sin categoría
NOTA BENE: Este artículo fue publicado en Tiempo Argentino el 27 de mayo de 2012 e ilustra muy bien lo que hoy día sucede con el diario porteño. Porque ya había pasado con el español Publico a la caída del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Las relaciones de los empresarios que crecen con gobiernos progresistas y luego se dan vuelta cuando perciben que lo que ganan al pactar con los conservadores.El título original era «El (mal) estado de la prensa española». Pero ahora resulta más oportuno el cambio.
Entrevista con Pere Rusiñol
Es catalán, está casado con una argentina y conoce la realidad de ambos lados del mundo con bastante precisión. Pere Rusiñol fue adjunto de la dirección del diario Público, un fenómeno que representó a esos sectores de la izquierda que no se sienten cómodos con la monarquía y que no encuentran cauce dentro del resto de la prensa española. Pero el periódico cerró a principios de año, en medio de una crisis que envuelve al resto de los medios, de los que Rusiñol habla en esta entrevista.
–¿Cuál es la situación de la prensa española en la actualidad?
–Está en una situación muy muy desastrosa, con 6000 trabajadores en paro en los últimos cuatro años y Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), que son despidos masivos, en prácticamente todas las grandes cabeceras. Los editores culpan a la revolución tecnológica. Pero todos los grandes grupos se endeudaron de una manera salvaje, en simetría con lo que ha pasado en la economía española. Había una burbuja terrible de la construcción, pero en realidad era una burbuja terrible de país. Los grandes medios se endeudaron porque prácticamente todos son grupos multimedia que requirieron grandes inversiones de capital. Prisa (diario El País), llegó a deber 5000 millones de euros y El Mundo, el segundo diario español, le ha quebrado su tele y tienen alquilada las frecuencias porque no pueden mantenerla.
–Están al borde del desahucio…
–Si no lo están es porque los banqueros no los ejecutan. Prefieren aprovecharse de esta situación. El País debe hoy 3700 millones de euros y se sabe que Prisa tiene entre sus accionistas a grandes bancos que entraron vía Wall Street con la operación de Liberty.
–¿El fondo que compró el paquete accionario en 2010?
–Liberty es un instrumento que involucra a un montón de inversores de Wall Street, como el banco HSBC, BNP Paribas, una aseguradora japonesa. El principal acreedor de las deudas de Prisa es el banco Santander, luego BNP Paribas, la Caixa de Barcelona, también Bankia. Todo eso tiene una traducción muy importante en los contenidos. Como le deben tanto a los bancos, desde el punto de vista del periodismo se ha ido estrechando cada vez más el margen de maniobra. Entonces nos encontramos con que en España no hay ningún medio que le tosa mínimamente al poder y menos al PP. El País, que solía tener un rol de centroizquierda y opositor, actualmente está extremadamente condicionado y por el propio stress financiero, su solución sólo puede llegar de la mano del gobierno. El único periódico preparado para este pase era Público, pero lo han cerrado por el mismo mecanismo. Porque la productora que tenía Público básicamente vivía de ofrecer programas a la televisión y actualmente todas las televisiones están controladas por el PP. De modo que el panorama en España es: las televisoras privadas son del PP porque sus empresarios así lo son, las regionales del PP porque en toda España gobierna el PP (salvo Andalucía y veremos si Asturias) y, finalmente, la televisión pública también es del PP. Por lo cual, eso de la libertad de prensa en España es grotesco.
–Público llegó a ser importante…(NdR: se llegó a imprimir también en Argentina)
-Sí, el periódico tenía un sentido desde el punto de vista capitalista, de segmento. En España los periódicos han ido girando a la derecha y el análisis era que El País había abierto una guerra contra el gobierno de Zapatero porque no le había dado las licencias de televisación y Zapatero permitió que saliera otro medio de televisión de izquierdas vinculado a Público, un canal de TV que se llamaba la Sexta y que ahora se ha fusionado con Antena 3. Prisa estaba acostumbrado a ser el único referente mediático de centro-izquierda. Usaron todo el panorama comunicativo de España contra Zapatero de una forma muy salvaje. Había un nicho para Público, un medio que sin ser de Zapatero ni defenderlo siempre, sí tenía una sensibilidad progresista de toda la izquierda plural coincidente con el primer Zapatero. Esto se produjo en un momento políticamente muy nuevo que es un cambio de época en España. La transición, que parecía un éxito, se ha visto que no tenía todo resuelto. Hoy hay miles de enterrados en fosas comunes por la represión franquista que no se han exhumado. Eso formaba parte del consenso de la transición, junto con el papel de la monarquía. Público fue el primer periódico que desde la izquierda comenzó a agrietar este consenso de Punto Final. No sólo la Guerra Civil, sino la monarquía, la autodeterminación de los pueblos. En sólo cuatro años de Público nos colocamos en 90 mil ejemplares, contra 360 mil de El País.
–¿Cómo venían con la publicidad?
–Teníamos pero menos que el resto. Incluso el Estado pasaba poco. Porque aunque éramos un diario más afín al gobierno, los ministerios y todos los cuadros socialistas tenían tanto miedo de que Prisa les empezara a hacer una guerra por pautar en Público y no ponían publicidad. En el plan de negocios nunca pensaron que Público tuviera tantas ventas, pero sí que tendría más publicidad. Pese a ello el diario perdía cada vez menos dinero. Según los propios datos de la empresa presentados ahora esperaban no perder dinero en 2013. Es decir que a los cinco años esperaban no perder dinero.
–¿Eso es normal de acuerdo a tu experiencia?
–Es un exitazo. Porque un periódico requiere una inversión de capital notable en un entorno muy desastroso.
–¿Como influyó la cuestión política en el cierre de Público?
–En mi opinión, con el cambio de ciclo político el periódico (que era un activo para esos empresarios) ha pasado a ser un problema. Como dije, todas las televisiones son del PP e ir con la carta de presentación de Público les hacía perder contratos más que ganar. Para mi ese es el motivo más importante por el que han cerrado el periódico. Porque les resultaba una molestia. Lo que antes les resultaba bueno para abrir caminos ahora era una traba. Pero Público enseñó que existe un hueco terrible desde el punto de vista capitalista. Hay un nicho de mercado espectacular.
Tiempo Argentino
Mayo 27 de 2012
Comentarios recientes