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José Roberto Duque sobre Venezuela: “Que las instituciones y las ciudades sigan funcionando es una victoria en medio de la tragedia”

José Roberto Duque sobre Venezuela: “Que las instituciones y las ciudades sigan funcionando es una victoria en medio de la tragedia”

No es la primera vez que el historiador y periodista venezolano José Roberto Duque habla con Tiempo. En junio de 2020, cuando arreciaban violentas protestas callejeras contra el gobierno de Nicolás Maduro, tuvo una frase que resultó premonitoria. Decía que el horror de sus pesadillas era “un tipo de invasión como a Panamá en 1989, que secuestren o asesinen a alguno de los líderes fundamentales del chavismo y no nos den tiempo de reaccionar”. Ahora, a cinco años y medio, se sorprende: “Coño, qué vaina tan triste, hermano”. Y agrega que no fue una intuición personal, sino que se plantearon escenarios mucho más catastróficos.

-¿Cómo cuáles?

-Algunos compañeros decían que si nuestra defensa antiaérea y nuestra organización militar resultaba ser más eficaz nos iba a ir peor, porque los bombardeos iban a ser más indiscriminados contra la población civil y hubiera sido más terrible en términos de vidas humanas y destrucción.

-O sea que en el fondo todo resultó más razonable para la población.

-En términos de pérdida de vidas humanas y de destrucción de nuestras ciudades, tal vez sí, pero es una cosa espantosamente dolorosa en términos de dignidad. Porque la desmoralización de nosotros, de la gente militante, es horrible, hermano. Que caiga nuestro máximo líder y sin haber capturado ni siquiera uno de ellos, sin haberle provocado una lesión severa, coño.

-¿A qué lo atribuyen? Hubo quienes hablaron de traiciones y defecciones.

-Una cosa obvia es que los gringos nos superan en tecnología de la guerra. Tienen años preparándose para la guerra, y nosotros estamos defendiendo un discurso por la paz. El presidente Maduro hizo gala de un discurso cristiano, de concordia, y tú contra unos asesinos no puedes comportarte así.

-Pero se mencionó el caso del general Javier Marcano Tábata, el comandante de la Guardia de Honor de presidencia, que fue destituido.

-Hay varias noticias que empezaron a rodar desde el primer día y resultaron ser falsas. Es mentira que fue capturado, que lo descubrieron haciendo maniobras. Ya sabes la forma de trabajar de la CIA y de todas las agencias de inteligencia y contrainteligencia del mundo y sobre todo de esos países que se preparan para la guerra. Su trabajo es captar, minar los círculos más cercanos de los líderes que quieren liquidar. No sabemos si esos señores lograron sobornar a alguien, captar, destruir psicológicamente por medio de la extorsión a alguien muy cercano al presidente. No lo sabemos.

-Eso no se comprobó.

-He oído a muchos panas en mitad de su dolor y de su desesperación decir esas cosas y eso es otra derrota nuestra. Estamos invirtiendo mucha energía emocional en discutir vainas que no son sólo suposiciones y eso nos hace un daño espantoso. Hemos visto a compañeros discutiendo amargamente en vez de prepararnos para escenarios que vengan después.

-¿Cómo ves el futuro?

-Lo que está pasando es el acuerdo de PDVSA con Estados Unidos. Es cierto que hay muchas palabras que vienen de Trump que son bravuconadas como para humillar, muy propias de él, pero en concreto hay un acuerdo de PDVSA con Estados Unidos.

-Alguien podría decir que es una de rendición.

-Te lo voy a plantear en términos un poco más entendibles para el común de la gente. Imagínate que una banda criminal secuestra a tus seres queridos, a los jefes de tu casa. Y esos tipos te hacen una llamada y ponen condiciones para liberarlos. En mis redes sociales yo puedo publicar bravuconamente, sin que me hayan secuestrado a alguien cercano a mis afectos, que no, que «vamos para la guerra porque yo soy más arrecho que tú». Pero la compañera Delcy Rodríguez y el alto mando de la Revolución venezolana están en una situación de espantosa fragilidad, porque la norma universal de la guerra es que el que gana pone las condiciones, chamo. Lo que hubo el 3 de enero fue una batalla que en muy poco tiempo coronó el objetivo fundamental, que fue secuestrar al presidente de la República y a su esposa. Los tipos que lograron esa victoria están poniendo los condiciones. Y nosotros estamos en la situación de decidir si queremos eso o si nos enfrentamos hasta la muerte, hasta el exterminio. Tomar decisiones sobre la vida personal de uno es una cosa. Pero en las manos de Delcy Rodríguez está la vida de millones de venezolanos, la vida de 8 o 10 millones de chavistas que vamos a ser exterminados como una araña si a Estados Unidos y a sus factores aquí adentro les da la gana de atacarnos.

-Se habla de la venta de unos 50 millones de barriles de petróleo y la compra exclusiva de productos estadounidenses.

-Y lo que nosotros debemos evaluar es si aceptamos eso y que después se queden con 3000 millones de barriles de petróleo que están en el subsuelo venezolano. Esa es la situación. Nosotros pudiéramos acudir al ejemplo de (el presidente paraguayo) Francisco Solano López, y aceptar el exterminio porque no aceptamos que mancillen nuestra dignidad. Esta de Venezuela de hoy no es una guerra del siglo XIX todavía, pero si no ponemos los pies en la tierra se nos puede convertir en eso. Es una humillación horrenda, pero yo quisiera que los amigos que se oponen me dijeran qué otra opción tenemos. En fin, tenemos que surfear en la situación que nos está planteando un psicópata y bueno, esas cosas hay que trabajarlas con paciencia.

-¿Cómo se sostiene el poder en este momento? Uno ve las Fuerzas Armadas, el poder legislativo, el judicial.

-Te faltó otro de los de los pilares que sostienen a la revolución y es el pueblo organizado. Hubo unas movilizaciones y unas expresiones de organización comunitaria que evitaron que se desbordara la violencia en los niveles más domésticos. Hay mucha gente en las comunidades que tiene rato amenazándonos y diciéndonos cosas como “ajá, vamos a ver dónde se van a esconder los chavistas, porque los vamos a ir a buscar”. Esos monstruos fueron neutralizados con movilización popular, porque no se ha detenido el movimiento chavista. La organización popular es un pilar más de esa de la estructura que describiste.

-¿Qué tan sólida está esa estructura?

-Habrá gente que celebró en su casa, que habrá pegado algún grito de agradecimiento por el bombardeo norteamericano, pero no hubo expresiones callejeras de apoyo a la invasión. El enemigo, incluida esta señora a la que le regalaron el premio ese de Suecia, han intentado convocar a manifestaciones populares antigobierno y eso no ha ocurrido. Mientras existe ese clima de paz callejera, creo que vamos a tener más tiempo de hablarnos con franqueza. Estoy hablando de nosotros, del pueblo y de las instituciones chavistas. Hasta ahora no se nota ninguna fisura. No sé qué puede ocurrir pero a mí me parece que lograr que las instituciones y que la ciudad venezolana sigan funcionando es una victoria en medio de la tragedia.

Tiempo Argentino, 11 de Enero de 2026

«El hemisferio es nuestro, nuestro», dice Trump

«El hemisferio es nuestro, nuestro», dice Trump

No se dirá en esta columna nada novedoso sobre el segundo gobierno de Donald Trump. Al menos, nada que él mismo no haya dicho con total claridad y sin pelos en la lengua. Algo que habrá de reconocérsele tanto a él como a los que lo secundan en la Casa Blanca. Tenemos el caso de su secretario de Estado, Marco Rubio, hombre que arrastra un pasado no tan pulcro como para ser un paladín de la lucha contra el narcotráfico. Se sabe que como hijo de inmigrantes cubanos -se repite, no exiliado de la Revolución, sino de la dictadura de Fulgencio Batista- sueña con sentar sus reales en La Habana, para beneplácito de la comunidad de Miami que aporta a sus campañas. Ya dice que tiene un pie en Caracas, pero eso no está tan seguro, a pesar de haber sido uno de los artífices del secuestro de Nicolás Maduro. Desembozado, provocador, bravucón como su jefe, publicó en la cuenta de X de su dependencia un mensaje que reseña como ninguno un objetivo que ya era explícito: “el hemisferio es nuestro”.

"El hemisferio es nuestro, nuestro", dice Trump

Por si hiciera falta aclarar: no es el narcoterrorismo, ni la democracia, ni el petróleo o los recursos per se. Es la posesión imperial a través de la doctrina Donroe. O el sueño de ser Donald I, emperador de América.

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/trump-quiere-ser-recordado-como-emperador-donald-i/embed/#?secret=BSs3LSYvsi#?secret=2QuIcL96Vs

Verdaderamente en Washinggton no tienen límites para sus osadías y hasta dan la impresión de que nadie les puede pone un freno, por ahora. Son como muchachos pasados de rosca en una fiesta estudiantil, pero en posesión de las armas entre las más poderosas de la tierra. Scarfaces con delirios imperiales. Por ahora, los únicos que podrían dar un golpe sobre la mesa, Rusia y sobre todo China, dejan hacer. Se dice que porque hubo un Yalta II, pero quizás más porque mientras no se les baje la euforia, son tipos peligrosos como Tony Montana.

El Consejo de Seguridad de la ONU, organismo decrépito y como nunca antes inútil, debatió el ataque contra la soberanía de una de las naciones que integran ese club y entre los discursos de rechazo al operativo del 3 de enero -la casi absoluta mayoría-, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, el mismo que había designado el líder bolivariano, dijo: «Venezuela exhorta a este Consejo de Seguridad a asumir plenamente su responsabilidad (…), que se exija al Gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela». El secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, dijo a su vez que estaba preocupado porque “las reglas del derecho internacional no fueron respetadas durante la acción militar” del sábado pasado.

Pero el representante de Estados Unidos, Mike Waltz, mostró de qué viene ahora el juego, con la misma transparencia que sus mandantes. Dijo que no hubo una invasión sino una operación policial y otras majaderías, y adhirió a la tesis Donroe. “Este es el hemisferio occidental; aquí es donde vivimos, y no vamos a permitir que el hemisferio occidental sea utilizado como base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de EEUU».  

"El hemisferio es nuestro, nuestro", dice Trump

Es de hacer notar que, aún con su tibieza, el gobierno de Pedro Sánchez, que se sumó a un declaración de repudio junto con los de México, Colombia y Brasil, se corrió del clima dominante en Europa, que es el de callar para otorgar en este entuerto. «España trabajará por unir a los venezolanos y venezolanas y apuesta por el diálogo y la paz porque la fuerza jamás trae más democracia», dijo Héctor Gómez.

Es que Europa todavía se niega a admitir que es verdad eso de que luego de Latinoamérica, la administración Trump va por Groenlandia. Apenas surgieron tímidos mensajes de rechazo, mientras los líderes del Reino Unido, Francia y Alemania preparan un cumbre con Volodomir Zelenski para analizar como siguen con una guerra que ya en los campos de batalla está perdida.

La que dio en el clavo con lo que se avizora, aunque difícilmente pueda hacer algo para evitarlo, fue la primera ministra de Dinamarca, el país que tiene la soberanía de la isla del Ártico. Mette Frederiksen pidió que las palabras del empresario inmobiliario sean tomadas en serio, y advirtió lo obvio: “Si Estados Unidos ataca Groenlandia, todo se terminará”. Se refería a la OTAN y “al mecanismo de seguridad que sigue vigente desde el fin de la II Guerra Mundial”. Confía en que “todo el mundo incluidos nuestros aliados, van a respetar las fronteras nacionales existentes”. En fin.

Maduro y su esposa, Cilia Flores, mientras tanto, asistían a la primera audiencia en el tribunal que los acusa de delitos similares a los que sirvieron para condenar al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, indultado por Trump en diciembre pasado. El inquilino de la Casa Blanca respondió a esta cuestión diciendo que le había otorgado el perdón porque “es del partido que yo apoyé -en la elección del 30 de noviembre- como apoyé al ganador en Chile y en Argentina, y nos fue bien así”.

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A todo esto, Maduro designó como abogado principal a Barry Pollack, el mismo que había defendido al australiano Julian Assange, privado de la libertad por publicar pruebas de las atrocidades cometidas por las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán durante la gestión de George W. Bush y perseguido desde las administraciones de Barack Obama y Joe Biden. Que Trump no salió de un repollo.

Tiempo Argentino, 5 de Enero de 2026

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

El 3 de enero el santoral de la Iglesia Católica celebra a Santa Genoveva, una religiosa del siglo V que, dicen, logró salvar a Paris de la invasión de Atila con rezos y plegarias. Los hunos modernos tomaron esa fecha para la ocupación de Malvinas, en 1833 -los británicos-; para detener a Manuel Noriega en 1990 en Panamá; para asesinar al general iraní Qasem Soleimani en Bagdad en 2020 y para secuestrar a Nicolás Maduro en Caracas en 2026 (los estadounidenses).

De los dos últimos hechos se jactó Donald Trump, con ese porte de cowboy de vieja película del oeste que tanto le gusta. El caso de Venezuela, sin embargo, si bien puede parecer la consumación del Corolario Trump a la Doctrina Monroe que presentó hace un mes, es una noticia en pleno desarrollo que nadie sabe cómo puede terminar. Así, la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, reivindicó en la TV venezolana al presidente Maduro, lo que motivó la amenaza de nuevos ataques pergeñados desde Washington. Según el New York Times, la incursión armada costó la vida de al menos 40 personas, entre civiles y militares.

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

Por ahora, en el gobierno estadounidense se muestran exultantes. Dicen con total desparpajo que pondrán en el gobierno venezolano a quien se les dé la gana -«Nos quedaremos el tiempo que sea necesario hasta que haya una transición aprobada» y «estamos hablando con gente», dijo Trump-; que entregarán el petróleo a empresas estadounidenses (¿cómo, no era por el narcotráfico la cosa?) y que están preparando nuevas incursiones. Se permitió, ya que estaba, amenazar al gobierno de Gustavo Petro, al de Claudia Sheinbaum y al de Miguel Díaz-Canel. El secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de exiliados cubanos, aunque de la dictadura de Fulgencio Batista, dijo en tal sentido: «Si yo viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado». En el Salón Oval parecen ebrios de éxito, pero quién sabe…

Por lo pronto, al rechazo de gobiernos de todo el mundo se le suman repudios dentro de su propio territorio. El representante demócrata James Walkinshaw, por ejemplo, recordó que «Trump dijo que rechazaría nuevas guerras estúpidas, y esta es una guerra estúpida». El flamante alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, escribió en su cuenta de X que «atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional». El economista liberal Jeffrey Sachs, por su parte, calificó a la política estadounidense de típica de gansters. «Estados Unidos es adicto a la guerra -escribió en el portal Common Dreams con la analista Sybil Fares-. Con el cambio de nombre del Departamento de Guerra, un presupuesto propuesto para el Pentágono de 1,01 billones de dólares y más de 750 bases militares en unos 80 países, no es una nación que busque la paz». Y concluye la idea: «Durante las últimas dos décadas, Venezuela ha sido un blanco persistente del cambio de régimen estadounidense. El motivo, claramente expuesto por el presidente Donald Trump, son las reservas de petróleo de aproximadamente 300.000 millones de barriles bajo la Faja del Orinoco, las mayores del planeta».

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

Los hechos

Mediante una operación militar combinada, EE UU bombardeó Caracas, los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, en lo que las autoridades locales denunciaron como una «gravísima agresión militar contra el territorio y la población venezolana» y reclamaban, a la OEA y la ONU. Mientras tanto, tropas de elite del Ejército Delta Force secuestraron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en una maniobra que debería calificarse de terrorista, para ser juzgados, dijo la fiscal general Pamela Bondi, por un tribunal del Distrito Sur de Nueva York.

Sobre el presidente bolivariano pesan acusaciones de «conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos». En ese mismo distrito y por cargos similares fue condenado el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández a 45 años de prisión en 2024 e indultado por Trump el mes pasado.

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

Hay algunos detalles que muestran el trasfondo y las amenazas a futuro cercano de esta incursión. Trump fue claro en que buscan un cambio de régimen a como dé lugar, pero al mismo tiempo denostó a la Premio Nobel, María Corina Machado. «Es una mujer muy agradable, pero no cuenta con el respeto del país», le espetó, mientras lanzaba envenenados elogios a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y Marco Rubio decía que había mantenido una conversación telefónica con ella. A esa altura se sumaba incertidumbre sobre el estado del poder político chavista y sobre el control del país que exhibían, con imágenes de calles caraqueñas en calma y con gente abarrotando negocios de cercanía en busca de proveerse de una reserva por lo que pudiera ocurrir.

Sobre el petróleo, hace semanas, la administración Trump expresaba lo último en argumentos contra el gobierno venezolano: que «se apoderó y robó petróleo y activos estadounidenses» en «uno de los mayores robos de propiedad en la historia de Estados Unidos”. Ocultaba Trump que la nacionalización de las empresas petroleras viene del gobierno de Carlos Andrés Pérez, enero de 1976, hace exactamente 50 años. Y que la cadena de estaciones de servicio CITGO, de PDVSA, en EE UU, fue incautada en agosto de 2018, en la primera gestión de Donald Trump.

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

El asunto del petróleo no es solo por la posesión del oro negro y los negocios concomitantes. Es una herramienta impresionante para controlar el mercado internacional y asfixiar a los enemigos que carezcan de ese elemento esencial para la industria y el desarrollo en general. Japón atacó Pearl Harbor en diciembre de 1941 luego de casi dos años de bloqueo y embargos comerciales -entre ellos al petróleo- por su alianza con Alemania e Italia.

Ahora, según el ruso Oleg Deripaska, con los yacimientos venezolanos, Washington podría tener control sobre más de la mitad de las reservas mundiales y de ese modo digitar el precio del crudo. Habrá que recordar que uno de los principales rubros de exportación de Rusia es el petróleo, y que China depende de ese insumo del extranjero. No por nada otro ruso, el filósofo Alexander Dugin, hombre de consulta del Kremlin, escribió en sus redes sociales que su país está metido en Ucrania y no tiene cómo, «pero si China deja caer a Venezuela y a Irán, la misma China será la próxima».

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo

El gobierno chino ya dijo lo suyo al respecto. «El comportamiento hegemónico de Estados Unidos viola gravemente el derecho internacional, vulnera la soberanía de Venezuela y amenaza la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe», consideró en un comunicado de la cancillería. Luego mostró su «profunda conmoción» ante el «uso temerario de la fuerza contra un Estado soberano» y reclamó respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Lula da Silva también exigió que EE UU se someta a las reglas internacionales y en un extenso posteo en X señaló que «los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente han traspasado una línea inaceptable. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”. La preocupación del mandatario brasileño es entendible porque su país comparte fronteras con Venezuela y además, comparte el desprecio del empresario inmobiliario, que defiende al detenido expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. Es decir, sabe que también van a por él, en un año como este, de elecciones presidenciales.

Secuestro de Maduro: de la piratería en el Caribe al terrorismo
La reconfiguración de Medio Oriente a todo vapor

En política no hay casualidades, todo se lee como señales y mensajes. El primer ministro israelí, Benjamin Netanhyahu, estuvo en la mansión de Mar-a-Lago la semana pasada y recibió cálidos elogios del presidente de EE UU. Al mismo tiempo, estallaban en varias ciudades de Irán protestas por el costo de la vida y la situación económica. Hubo represión y los medios occidentales hablan de seis muertos. Tanto el secretario de la ONU como de la UE se expresaron en defensa del derecho a manifestarse y Donald Trump amenazó con represalias si no se respetaba la voluntad popular. Cosas veredes, Sancho.
En simultáneo se conoció que Israel reconocía al estado separatista de Somalilandia. Curiosa maniobra “diplomática” hacia un territorio que ninguna otra nación da por existente, mientras Netanyahu jura que jamás reconocerá al estado de Palestina. Todo en un escenario de una implicancia crucial, ya que no es un secreto el proyecto israelí respaldado fuertemente por Trump para el traslado de la población de Gaza y convertir ese enclave en una cadena de hoteles de alta gama.
Por si esto fuera poco, Somalilandia es un punto estratégico que permitiría el control del estrecho de Bab el Mandeb, y también una excelente plataforma militar para combatir a las tropas yemenitas hutíes, que tienen a mal traer a los buques estadounidenses e israelíes que pretenden cruzar al Mar Rojo camino al canal de Suez.
En esas regiones se está intensificando –“casualmente” también- los combates entre tropas saudíes y las milicias del Consejo de Transición del Sur (CTS), un grupo separatista de Yemen del Sur que tiene el apoyo, algo disminuido ahora, de Emiratos Árabes Unidos (EAU), y que acaba de anunciar la realización de un referendo para declarar su independencia. ¿Hace falta recordar que Arabia Saudita y Emiratos tienen ingentes reservas petrolíferas? Por cierto, eso los lleva a estar en veredas opuestas en términos geopolíticos. EAU se recuesta en alianzas con Israel y el régimen que regentea el príncipe heredero Mohammed bin Salman coquetea con los Brics y a instancias del gobierno chino restableció relaciones diplomáticas con Irán el año 2023.
Mas casualidades. Esta semana el gobierno ruso denunció un ataque con drones contra una residencia de Vladimir Putin en Nóvgorod y la atribuyó, razonablemente, a fuerzas de Kiev, justo cuando Zelenski había ido, también, a Mar-a-Lago para analizar el plan de paz que propone Trump y el ucraniano resiste. Los medios occidentales le bajaron el precio y deslizaron que ese ataque no había existido, mientras que otros indican que el golpe fue realizado por la CIA. ¿Y si en este caso el mensaje cierra con el secuestro de Nicolás Maduro? Es decir, “ni en tu casa podés estar seguro”.

Tiempo Argentino, 4 de Enero de 2026

Trump lanza nuevas amenazas de ataque por tierra a Venezuela

Trump lanza nuevas amenazas de ataque por tierra a Venezuela

La administración de Donald Trump acelera a fondo para terminar su Estrategia de Seguridad Nacional modelo 2025 (NSS-2025 en inglés) mientras crecen las criticas dentro y fuera de Estados Unidos y la oposición le juega fuerte con nuevas revelaciones sobre su tóxica amistad con el finado empresario sexual Jeffrey Epstein. El capítulo donde quiere poner todas sus fichas -el Corolario Trump de la Doctrina Monroe- es el Caribe, donde vuelve a amenazar con un ataque por tierra contra Venezuela, que contará por cierto con el beneplácito de la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado.

Esta semana, casi cuando en la capital noruega la hija de opositora venezolana recibía el galardón que alguna vez tuvieron desde Carlos Saavedra Lamas y Adolfo Pérez Esquivel hasta Henry Kissinger y Barack Obama, fuerzas estadounidenses tomaban por asalto un petrolero en aguas internacionales frente a Venezuela. El gobierno de Nicolás Maduro lo definió como un acto de piratería, para Trump, fue un operativo coordinado contra “un petrolero enorme, muy grande, el más grande jamás incautado”. El buque había sido sancionado en 2022 acusado de integrar una flota que transportaba crudo iraní, “delito” grave para el gobierno de EE UU (Joe Biden entonces) por las sanciones establecidas contra el país persa.

Corina Machado, mientras tanto, se dirigía a Oslo en un operativo también coordinado por EE UU, aunque el encargado de hacer el traslado, un veterano comando, Bryan Stern, jura que no tiene relación con Washington.  Sin embargo, la empresa que dirige está formada por efectivos retirados con formación en operaciones especiales e inteligencia y, además, el viaje fue parte por tierra, pero luego en lanchas rápidas. Como las que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, califica de “narcolanchas” y ordena destruir sin miramientos. La operación se llamó Dinamita Dorada, por el inventor del explosivo que donó su fortuna para los premios que tienen su nombre, y por la medalla de 18 kilates que simboliza la condecoración.

El premio lo recibió Ana Corina Sosa y a las pocas horas se presentó su madre, explicando que no habían podido llegar a tiempo por las vicisitudes vividas para la partida de Venezuela. Entre los fundamentos para haber elegido como figura por la paz de este año, el comité adujo que “Machado lucha por una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

Este sábado María Corina se reunió con el rey de Noruega, Harald V. Ya había dicho que si ella llegara al poder entregaría las riquezas venezolanas a empresas privadas, y por supuesto, a EE UU, como sueña la Casa Blanca, y pidió el apoyo de Trump para poner fin al gobierno venezolano. Cosas como esa le achacan Maduro y la Justicia venezolana, que la inhabilitó para cargos públicos por 15 años.

Este viernes, Trump insistió en la inminencia de un ataque a Venezuela por tierra contra “gente horrible que está trayendo drogas” a EE UU. «Hemos eliminado el 96% de las drogas que ingresaban. Y ahora estamos empezando por tierra, y por tierra es mucho más fácil, y eso va a empezar a suceder”, indicó.

El rechazo a semejante amenaza viene de gobiernos como el de Colombia o el de Brasil, pero también dentro de su territorio. El economista estadounidense Jeffrey Sachs, promotor en su momento de las políticas liberales que aplicaron Boris Yeltsin en Rusia y Domingo Cavallo en Argentina. “A los pocos días de la publicación de la NSS, EE UU incautó descaradamente un barco que transportaba petróleo venezolano en alta mar, aduciendo que el buque había violado anteriormente sanciones estadounidenses contra Irán. La incautación no fue una medida defensiva para evitar una amenaza inminente. Tampoco es ni remotamente legal incautar petroleros en alta mar debido a sanciones unilaterales de EE UU. Sólo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene esa autoridad. Por el contrario, la incautación es un acto ilegal destinado a forzar un cambio de régimen en Venezuela. Se produce tras la declaración de Trump de que ha ordenado a la CIA llevar a cabo operaciones encubiertas dentro de Venezuela para desestabilizar el régimen”, dice en un artículo que reproduce el portal Other News.

A todo esto, representantes demócratas publicaron este viernes fotos del actual presidente rodeado de mujeres junto con el “suicidado” Epstein. En alguna se ve la imagen de Trump en un envoltorio para preservativos con la frase “soy enoorme”. En otras fotos están Bill Gates, Bill Clinton, el entonces príncipe Andrés, el ideólogo ultraderechista Steve Bannon, el cineasta Woody Allen y el exsecretario del Tesoro Larry Summer. Andrés fue desheredado y Summers reconoció sus culpas, el resto ni mu. Buenas razones las del mandatario estadounidense para iniciar alguna guerra, por si no bastaran las cuestiones económicas y geopolíticas.

Petro pide un Relator Especial para investigar la intervención de EE UU

El presidente colombiano, Gustavo Petro, anunció en su cuenta de la red X que solicitará a la ONU la creación de la figura de Relator Especial para atender los casos de intervención militar irregular de Estados Unidos en los mares del Caribe y el Pacífico. El propósito de tal medida sería una investigación sobre violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas estadounidenses en esa región, hechos que incluso desataron críticas en el Congreso estadounidense.

Para el mandatario colombiano, Estados Unidos viola el Derecho Internacional disparando misiles a pequeñas embarcaciones en el mar. «No es aceptable de ninguna manera que la lucha contra el narcotráfico incluya violaciones a derechos humanos como el asesinato sistemático por funcionarios públicos», advirtió el mandatario.

Petro recomendó la conformación de un comité internacional de juristas y recordó que Colombia logró aprobar en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que la lucha contra las drogas no involucre violaciones de derechos humanos.

En el marco de lo que la Casa Blanca denomina una nueva política antidrogas, Estados Unidos desplegó tropas en aguas del Caribe desde septiembre pasado y ya produjo más de 20 bombardeos a lanchas presuntamente cargadas con drogas, dejando más de 80 muertos.

La publicación del mandatario colombiano se dio como respuesta a la noticia de que el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, consideró «inaceptables» los ataques de Estados Unidos, a los que calificó de «operaciones extrajudiciales».

Este anuncio de Petro también es posterior a la amenaza que le lanzó del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al afirmar que «será el siguiente» en su supuesta campaña contra el narcotráfico, que actualmente se centra en la Venezuela de Nicolás Maduro. En tal sentido, Petro siempre catalogó a esos operativos como un intento de derrocar a Maduro y apropiarse de las riquezas de Venezuela

Contradictorio como siempre, Trump hizo una distinción. «Colombia tiene al menos tres fábricas de cocaína. Es un país diferente. No estamos contentos con eso. Pero lo estamos deteniendo», afirma.

Petro, a su turno, aseguró que hay «indicios» de que ciudadanos colombianos viajaban en una de las embarcaciones atacadas en el Caribe y calificó las operaciones como «un acto criminal e ilegal», exigiendo a Washington la identificación de las víctimas y toda la información sobre los bombardeos.

Tiempo Argentino, 14 de Diciembre de 2025