por Alberto López Girondo | Dic 30, 2017 | Sin categoría
Fue apresada en un pequeño poblado al noroeste de Ramalah, luego de darle una bofetada a un soldado que hirió a su primo y que la imagen explotara en las redes.
«No puedo pensar en el futuro», dice Ahed Tamimi, una chica de 16 años detenida el 19 de diciembre pasado por soldados israelíes en el marco de las nuevas marchas de resistencia contra la ocupación israelí de Palestina, estimuladas luego de que el presidente Donald Trump pusiera en marcha una ley de 1995 que declaró capital de Israel a Jerusalén y anunciara el traslado de la Embajada de EE UU a esa ciudad.
Tamimi fue apresada en Nabi Saleh, un poblado de unas 500 almas a 20 kilómetros al noroeste de Ramalah, la capital provisoria del todavía en ciernes Estado Palestino, en una región ocupada militarmente desde 1967 por tropas de Israel y que además se enfrenta con los colonos que no sólo fueron quedándose con las mejores tierras sino que además, desde diciembre de 2009 controlan el curso de agua dulce de Ein al Qaws, imprescidible para la subsistencia y para los cultivos.
El padre de Ahed, Basem Tamimi, es uno de los líderes palestinos que decidieron enfrentarse con esa realidad de modo pacífico pero persistente. Y aplicando las ventajas de la tecnología y la difusión de la información que estos tiempos permiten.
Así, desde que la hija más radicalizada se fue convirtiendo en un ícono de la resistencia, graba cada una de sus intervenciones y trata de subirlas a las redes sociales para demostrar la situación en la que viven los palestinos. Lo hace desde que era una nena de diez años y ahora esa imagen de una jovencita corajuda, de pelo rubio ensortijado, recorre el mundo nuevamente.
Lo cierto es que durante una redada del 15 de diciembre en Nabi Saleh, efectivos de las Fuerzas de Defensa, que es como se llaman a las Fuerzas Armadas israelíes, dispararon contra Mohamed, de 15 años, primo de Ahed. Con una bala de metal recubierta de goma le dieron en la cara y el chico está en coma inducido en un hospital palestino. Enardecida por lo que consideró una injusticia, Ahed se acercó a un par de soldados fuertemente pertrechados que estaban acodados sobre una pared y abofeteó en la cara a uno, quizás al que reconoció como autor del disparo. El uniformado no alcanzó a reaccionar, lo frenó la culpa o vaya uno a saber, quizás prefirió quedarse en el molde ante lo que creyó que podría ser una provocación. Se la ve a ella acompañada por su prima, Nour Naji Tamimi, de 21 años, y de costado a su madre, Nariman Tamimi, de 43. Sucede que el video fue trend topic y las autoridades militares, que sabían del incidente tanto como del ataque a Mohamed, no pudieron tolerar lo que consideraron un escarnio que podría socavar la imagen de las tropas israelíes. Y ordenaron un operativo en la vivienda de Ahed.
En plena madrugada la chica fue apresada y enviada a una celda, según dijeron, para interrogarla. Horas más tarde también fueron detenidas su madre y su prima.
El caso fue creciendo tanto como el video original y desde todo el mundo llueven los reclamos para liberar a la adolescente, una entre los más de 170 menores que permanecen presos en centros de detención israelíes luego del anuncio de Trump, el 6 de diciembre.
Fue así como el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, envió un mensaje de solidaridad con Ahed y elogió su «valiente actitud». Luego llamó por teléfono al padre de la adolescente para expresarle su reconocimiento por el «papel clave» que está jugando en las manifestaciones contra la ocupación israelí.
Basem, el padre, encabeza la resistencia en ese poblado donde todos de alguna manera comparten el linaje de los Tamimi. Graba cualquier tipo de incidente con las tropas y los sube a las redes.
Ahed tenía 12 años cuando recibió el Premio Handala al Coraje en el municipio de Basaksehir, Turquía, y fue invitada a un encuentro con Recap Tayyip Erdogan. Se había hecho famosa por su respuesta ante el brutal intento de arresto de un nene de 11 años. Fue esa la vez en que ella escapó tras morderle la mano al soldado que la tenía atrapada.
Esta semana las autoridades de un tribunal militar de las fuerzas de ocupación de Cisjordania ordenaron prolongar la detención de la jovencita. El general Jaim Bililti, a cargo del tribunal, alega, en una versión para Medio Oriente de la Doctrina Irurzún, que «su liberación podría afectar la investigación», según informó el diario israelí Haaretz. Y acepta la versión de las tropas, que dicen haber intervenido en el caso del chico Mohamed porque «estaban atacando con piedras» a fuerzas del orden.
La abogada de la familia, la mexicano-israelí Gaby Lasky, dice que a Ahed la cambian de prisión a cada rato y no la dejan ni mudar de ropa «para intentar quebrarle la moral». Lasky explica su posición, que quizás para otros puede parecer incómoda, en un caso como este. «No puede haber democracia y ocupación al mismo tiempo». Y a pesar de que para muchos es una traidora y padece del desprecio de no pocos israelíes, según reconoce en una entrevista con el diario español El País, asegura que tomó partido por las víctimas de la ocupación porque considera que «el pueblo judío tiene derecho a un Estado, pero no a privar a otros del suyo». «
Tiempo Argentino 30 de Diciembre de 2017
por Alberto López Girondo | Dic 30, 2017 | Sin categoría
La promueve el gobierno de derecha, católico y conservador, para «poner fin al período comunista» en el país. Se renueva la disputa entre Varsovia y Bruselas.
Varsovia y Bruselas están enfrentadas en una puja por la reforma del Poder Judicial que podría terminar, si no con la expulsión de Polonia de la Unión Europea, al menos la suspensión de su derecho a voto. Genéricamente, los analistas llaman a esta opción europeísta «apretar el botón nuclear» ante un par de leyes que, juran, avanzan sobre la independencia de los poderes. Para las autoridades polacas, sin embargo, la reforma implica «poner fin al período comunista en Polonia», al decir del ministro del Interior, Mariusz Blaszczak.
La disputa entre Varsovia y Bruselas, las capitales de ambas «instituciones», no es nueva. Se vienen desatando desde que en agosto de 2015 tomó el poder Andrzej Duda, del partido Ley y Justicia (PiS, por la siglas en polaco de Prawo i Sprawiedliwość). PiS es una organización política de tendencia católica, conservadora y de derecha liderada por Jarosław Kaczyński, quien fuera primer ministro y es el hermano gemelo de Lech, quien ocupó la presidencia entre 2005 y 2010, cuando murió en un accidente de aviación.
Los gemelos ya habían iniciado un proceso de derechización de la sociedad que ahora con el presidente Duda ingresa en la etapa institucional. Ya en julio pasado, cuando el proyecto de reforma entró al Parlamento, desde la UE habían surgido voces de alarma, azuzadas por la oposición al PiS, y habían advertido que la normativa resultaba violatoria de los cánones constitucionales que pretenden desde Bruselas porque politiza, aseguran, a la Justicia. Duda, que parece no tener demasiadas dudas, dijo que iba a reformular la propuesta original pero finalmente la que aprobó estos días conserva el núcleo que le habían criticado, lo que reavivó en la sede de la UE la voluntad de recurrir al artículo 7 del organismo, que con los votos de 4/5 de los miembros faculta a la Comisión Europea a sancionar a un Estado miembro.
¿Qué implica la reforma judicial polaca? En principio, recortan la edad para la jubilación de los magistrados de 70 a 65, lo que puede dejar afuera a muchos de los jueces que, efectivamente, comenzaron sus careras judiciales durante el período poscomunista o antes, incluso.
También la nueva legislación empodera al Ejecutivo para la designación de jueces y de miembros del Consejo Supremo de la Magistratura (KRS, por sus siglas en polaco), hasta ahora elegidos por sus pares. El KRS tendrá la potestad de revisar o anular los veredictos de los últimos 20 años, siempre y cuando lo pidan los ciudadanos a través de iniciativas populares.
Para el gobierno, la controversia con la Comisión Europea nace de un error de información. Pero en el fondo se trata de visiones contrapuestas sobre el manejo de los estados. PiS, se dijo, es de una derecha recalcitrante para ciertos conceptos de la política. Al mismo tiempo, es esa derecha que viene ganando espacio en Europa en poblaciones hastiadas de las recetas neoliberales.
«Nuestra doctrina económica está tan lejos del neoliberalismo como del socialismo», dice convencido el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, según un perfil del periodista Julio Llorente en el diario español La Gaceta. Allí se destaca que PiS impulsó un proyecto de ley para prohibir que los comercios abran los domingos, cosa de que los trabajadores tengan más tiempo con la familia.
De tan católicos que quieren garantizar el derecho del no nacido, también el premier Morawiecki dijo al asumir su cargo –el 11 de diciembre y tras una minicrisis porque su antecesora era reacia a apoyar estas leyes–: «No queremos que los polacos trabajen muchas horas, queremos que trabajen eficientemente. Queremos que disfruten de más tiempo para su familia, para sus allegados… Este es nuestro objetivo para nuestra estrategia de desarrollo».
En el contexto neoliberal que pulula en los organismos regionales y los centros de decisión de la UE, esta frase puede sonar revolucionaria.«
Tiempo Argentino Sábado 30 de Diciembre de 2017
por Alberto López Girondo | Dic 23, 2017 | Sin categoría
El presidente presentó su Estrategia de Seguridad Nacional centrada en cuestiones económicas, sin olvidarse de que para sostenerlas deberá mantener fuerzas armadas bien pertrechadas.
El presidente Donald Trump presentó esta semana su Estrategia de Seguridad Nacional (ESN), la novena desde la fundación de Estados Unidos. El ritmo con que cada presidente estadounidense elabora o modifica lo que se conoce como la Doctrina o, en resumidas cuentas, la política exterior con que regirá su mandato, demuestra que uno de los problemas que aquejan a los líderes de ese país es la falta de un horizonte a largo plazo bien definido.
El empresario convertido en presidente de la principal potencia militar del planeta en enero de este año, puso esta vez el eje en cuestiones económicas, sin olvidarse de que para sostenerlas deberá mantener fuerzas armadas bien pertrechadas y, como reconoce, porque eso además de generar las condiciones para imponer su dominio, genera crecimiento de la economía.
Sólo para hacer un recuento histórico rápido, la primera doctrina fue elaborada por George Washington en su discurso de despedida de 1796, como recuerdan los académicos argentinos Fabián Calle y Federico Merke. Luego vendrían las más conocidas Doctrina Monroe, de 1823 (América para los americanos… del norte) y la del Destino Manifiesto, de 1839. Otros ejes fueron la de la Guerra Fría de Harry Truman y el Nuevo Orden Mundial de George Bush padre. Sólo Barack Obama presentó dos ESN, una en 2010 y otra en 2015. El hecho de que aparezca la Doctrina Trump a menos de un año en el gobierno indica que el polémico empresario quiere realmente cambiar el rumbo de políticas que, como dijo en campaña, llevaron el país a la decadencia.
Así, identifica como una primera prioridad «rejuvenecer la economía estadounidense», con menos impuestos, menos regulaciones, renegociando tratados comerciales y despreocupándose sin culpa por el medio ambiente. Como un slogan de campaña, dice en el prólogo al documento de 68 páginas: «Durante mi primer año en el cargo han sido testigos de mi política exterior de America First en acción».
«La competitividad económica es un tema de seguridad nacional», añade la ESN. «La mejor arma que tenemos es la fuerza de nuestro PBI», especificó en la presentación del plan el secretario de Defensa, Jim Mattis. «Por primera vez, la estrategia estadounidense reconoce que la seguridad económica es seguridad nacional», corroboró el presidente.
Para desarrollar ese desafío, la Doctrina Trump identifica cuatro niveles de Intereses Nacionales Vitales (INV) de EE UU y tres de amenazas. Entre los INV figuran «proteger al pueblo estadounidense, a la patria y al estilo de vida estadounidense», luego anota «la seguridad económica como seguridad nacional», en tercer lugar «preservar la paz a través de la fuerza» y finalmente pretende acrecentar la influencia estadounidense en el mundo. «EE UU liderará nuevamente», resume.
Pero para lograr esto también la ESN clasifica a sus enemigos. En primer lugar ubica a China y luego a Rusia, que representan según el texto «un desafío al poder, la influencia y los intereses de Estados Unidos».
Se entiende que coloque como su gran escollo a un plazo no muy grande a China, ya que a esta altura es la primera economía del mundo y por su enorme población es razonable considerarla un poder militar difícil de controlar en el futuro. Lo extraño es –para analistas como Andrew Bacevich, de la Universidad de Boston–, que también ponga a Rusia, teniendo en cuenta que ese país tiene un PBI similar al de Italia y no tiene un desarrollo industrial que impacte en el bolsillo del estadounidense medio, que en cambio sí compra productos Made in China a granel.
Tal vez la explicación sea que Trump es atacado en su frente interno desde antes de asumir de mantener relaciones oscuras con el gobierno de Vladimir Putin y acusan que desde Moscú ayudaron a su campaña utilizando las redes sociales en contra de su rival Hillary Clinton. Y que por otro lado, esta misma semana tanto desde el Kremlin como desde la Casa Blanca se congratularon de haber desarticulado un atentado terrorista en San Petersburgo con la ayuda de la CIA.
Obviamente, los chinos pusieron el grito en el cielo ante este documento. «Instamos a Estados Unidos a que cese de deformar voluntariamente las intenciones estratégicas de China, y que abandone sus conceptos ya superados, como su mentalidad de Guerra Fría», declaró Hua Chunying, portavoz de la cancillería. Los rusos no se podían quedar atrás y Dmitri Peskov, vocero de Putin, dijo que «el carácter imperialista de ese documento es evidente, tanto como el rechazo a renunciar a un mundo unipolar».
Pero hay un segundo nivel de amenazas que la Doctrina Trump identifica en una suerte de «Eje del Mal». Son ellos Irán y Corea del Norte, el contrincante predilecto en estos casi 12 meses de mandato. Son calificados como Estados rebeldes y «azote del mundo».
El tercer «infierno» entre los enemigos de EE UU lo integran los grupos terroristas como el yihadismo. En este punto, Trump felicitó a sus tropas por haber derrotado a ISIS en Medio Oriente. «Gran trabajo», les dijo, intentando soslayar el rol que jugaron los efectivos rusos en apoyo de Bashar al Assad, el mandatario sirio, que ahora ya no aparece como objetivo de Estados Unidos. «
Tiempo Argentino Sábado 23 de Diciembre de 2017
por Alberto López Girondo | Dic 23, 2017 | Sin categoría
El de Honduras fue uno de los nueve votos contra el rechazo de la mudanza de la embajada de EE UU a Jerusalén. Horas después, Washington reconoció el triunfo de Juan Hernández.
Si alguien esperaba que el gobierno de Estados Unidos apoyara el reclamo de la oposición hondureña y reconociera que hubo fraude para impedir el triunfo de Salvador Nasralla, no tuvo en cuenta que Donald Trump puede estar en contra de las políticas de Barack Obama en casi todo el mundo. Pero que en cuanto al «patio trasero», la Casa Blanca siempre los prefiere sumisos. Y Juan Orlando Hernández lo demostró el jueves cuando su representante en la ONU fue uno de los nueve que disciplinadamente levantó la mano contra la resolución que rechaza el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel. El otro país latinoamericano que acompañó ese escaso apoyo en la Asamblea general fue Guatemala, donde su presidente Jimmy Morales también depende del apoyo de Washington para sostenerse en el poder ante las denuncias de corrupción en las que aparece envuelto.
Tanto Hernández como Morales, por lo demás, mantienen excelentes relaciones con el gobierno derechista de Israel. Y Morales fue el primero en acompañar a principios de este mes la decisión de Trump. En el caso del cuestionado presidente hondureño, diversos medios de aquel país señalaron al general Jacob Levi y al oficial Jehad Leiner, de los servicios de inteligencia israelíes, como asesores en temas de seguridad del presidente. Que cuenta con el apoyo del lobby judío de Estados Unidos.
Los pasos que dio el candidato de la Alianza de Oposición, el presentador televisivo Salvador Nasralla, podrían indicar que estos datos tienen mucho asidero ya que durante esta semana viajó a Estados Unidos para presentar su caso, horas después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSJ) declarara triunfador del comicio al actual presidente.
Primero, Nasralla se reunió con el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, y luego con representantes del gobierno de Trump. Almagro, diplomáticamente, aceptó que pudo haber irregularidades en la elección que se hizo el 26 de noviembre y pidió nuevos comicios. Pero pateó la pelota para los primeros días de enero.
En el departamento de Estado le dijeron que tenía a todo el Poder Judicial hondureño para hacer las denuncias que creyera convenientes. Pero da la casualidad de que la Corte –la misma que se opuso de un modo tajante a que Manuel Zelaya planteara una reforma constitucional con la excusa de que no avalarían la reelección permanente– torció su criterio para aceptar un nuevo mandato de Hernández sin siquiera llamar a consulta.
Tras la votación en la ONU, Washington se apuró a reconocer como ganador a Hernández. Ya tenía la excusa de que era lo que había indicado el TSJ. Nasralla no esperó mucho más en el país del norte y anunció que dado que EE UU reconocía a JOH, no tenía mucho mas que hacer y que dejaba la Alianza para volver a la tevé, donde es estrella y entre otras cosas, condujo la versión local de Bailando por un sueño.
Ese fue un duro golpe para la coalición coordinada por Manuel Zelaya, que quedó como quien dice «pedaleando en el aire» ante la realidad de que su candidato, por el que salió a las calles a defender incluso con la vida de muchos hondureños el triunfo electoral, decidía abandonar. En cercanías del mandatario derrocado en 2009, prefieren no romper lanzas definitivamente y aseguran que volverán a manifestarse esta semana porque el reclamo sigue vigente. «Todo lo que pasó no cambia que hubo fraude y ganó la Alianza de Oposición contra la Dictadura», dicen. Y aseguran que si se lograra su objetivo y Nasralla no quisiera asumir el cargo, tienen a la vicepresidenta para ocupar ese lugar en representación de Libre, la agrupación creada por Zelaya. De hecho, Xiomara Castro es la esposa del expresidente. «
Tiempo Argentino Sábado 23 de Diciembre de 2017
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