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Trump lleva cartas perdedoras para hablar con Xi Jinping

Trump lleva cartas perdedoras para hablar con Xi Jinping

Donald Trump se alista para un crucial encuentro con Xi Jinping programado para este jueves en Beijing y a esta altura no tiene mucho para poner en una mesa de discusiones sobre el estado del mundo. La aventura conjunta con Israel en Irán muestra las aristas de un fracaso letal para las aspiraciones imperiales de Estados Unidos y nada indica que algo pueda cambiar antes de que el Air Force One aterrice en la capital china. Cierto que las declaraciones oficiales muestran un triunfalismo extravagante incluso para los estándares estadounidenses, lo que no es poco decir. Pero más que las mil palabras del magnate inmobiliario resuenan los fuegos de artificio de la Casa Blanca para patearla a la tribuna. Dos joyitas de este viernes lo demuestran: con tres horas de diferencia, en su red Truth el presidente de EE UU anunció que el Departamento de Guerra liberaría todos los archivos sobre OVNIS acumulados a lo largo de décadas y luego anunció que gracias a su solicitud, Vladimir Putin y Volodimir Zelensky habían aceptado un alto el fuego para celebrar el Día de la Victoria. Acotación; el mandatario ruso, como sucede desde el comienzo de la guerra en Ucrania, establece una tregua unilateral para recordar el acontecimiento de mayor magnitud en la historia rusa moderna.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth -trabado a lo Pato Vicca, su pose distintiva- señaló que 162 archivos, en un hecho “histórico sin precedentes”, quedarán a disposición de la ciudadanía en la web war.gov/UFO. Teherán se fue acostumbrando a emitir sus mensajes más impactantes desde sus embajadas y esta vez fue la de Sudáfrica la que -otra costumbre desde el 28-F- se burló en X con un montaje de Trump rodeado de extraterrestres. Curiosamente, la ofensiva conjunta con Israel contra el país persa es catalogada en algunos análisis como una operación del Sindicato Epstein, por los archivos que ligan al presidente de EE UU con el delincuente sexual y los servicios israelíes.

Estas chanzas tienen su fundamento. Trump anunció el lunes el Proyecto Libertad, un plan para garantizar el paso de buques por el Estrecho de Ormuz, que está bajo control de la Guardia Revolucionaria Iraní (GRI) desde el 28 de febrero. Para tal fin había posicionado tres buques en el Estrecho de Ormuz, el USS Truxtun, el USS Rafael Peralta y el USS Mason, que fueron atacados por lanchas rápidas iraníes. Lo que sería considerado una afrenta digna de respuesta se quedó en amenazas cuando Arabia Saudita y Kuwait negaron permiso para el acceso militar a sus bases, al espacio aéreo y al sobrevuelo, un paso indispensable en una ofensiva semejante.

El propio Trump dinamitó la relación con el príncipe saudita Mohamed bin Salman cuando en un acto público dijo que había ido a Washington a “besarle el culo” y además, ni les habían avisado del bendito proyecto antes de anunciarlo.

Trump lleva cartas perdedoras para hablar con Xi Jinping
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, anunció la apertura de archivos en war.gov/UFO.

Pero, sobre todo, sucede que Irán destruyó todas las bases estadounidenses en la región que se supone estaban para proteger a los países árabes de un ataque iraní. Esta semana, recién, The Washington Post publicó un detallado informe de algo que se sabía desde la primera semana de la guerra pero el gobierno se negó a reconocer. Que los ataques iraníes destruyeron o dañaron a no menos de 228 estructuras o equipos estadounidenses “impactando en hangares, barracones, depósitos de combustible, aeronaves y equipos clave de radar, comunicaciones y defensa aérea”, según el artículo que firman Evan Hill, Jarrett Ley, Alex Horton, Tara Copp y Dan Lamothe.

El miércoles el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que el operativo Furia Épica, como se bautizó a la ofensiva conjunta, había finalizado porque se habían cumplido los objetivos. Trump se sumó a este mensaje con olor a derrota afirmando que “a raíz de la solicitud de Pakistán y otros países, del enorme éxito militar obtenido durante la campaña contra Irán y, además, del hecho de que se han logrado grandes avances hacia un acuerdo completo y definitivo con los representantes de Irán, hemos acordado de mutuo acuerdo que, si bien el bloqueo seguirá en pleno vigor y efecto, el Proyecto Libertad -el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz- se suspenderá durante un breve periodo para ver si el acuerdo puede ultimarse y firmarse”. Acotación: Pakistán no había hecho ningún pedido.

El caso es que Teherán consolidó sus reclamos para un acuerdo luego de demostrar-se que tenía todas las de ganar. Son puntos que quiere firmar por escrito: no más agresiones de Israel y EE UU tanto a Irán y al eje de la resistencia (Hezboláh y Ansar Alah), no más fuerzas militares estadounidenses en la región, fin del bloqueo y devolución de bienes incautados, y reconocer su derecho a controlar el paso por Ormuz. Para otra etapa quedaría la discusión sobre el plan nuclear. Como para marcar la situación, en su reunión de tres horas del jueves, Lula da Silva le recordó a Trump el acuerdo que había logrado en 2014 junto a Recep Tayyip Erdogan con el entonces presidente Mahmud Ahamineyad, que abortó Washington y que no fue diferente del que el propio Barack Obama firmó meses más tarde y Trump tiró a la basura en 2018.

Rubio, a todo esto, reclamó lastimosamente a los aliados europeos mayor compromiso con la causa estadounidense (e israelí). “Irán ahora reclama que son dueños, que tienen derecho a controlar una vía marítima internacional. Reclaman que tienen derecho a controlarla ¿Qué va a hacer el mundo al respecto? ¿Va el mundo a aceptar que Irán ahora controla una vía marítima internacional? Porque si el mundo está dispuesto a aceptar eso, ¡entonces prepárense!». Luego fue al Vaticano para entrevistarse con el papa León XIV, con quien Trump viene teniendo fuertes enfrentamientos y al que el pontífice nacido en Chicago tildó de mentiroso por sugerir que apoya que Irán tenga armas nucleares. El canciller de EE UU llevó de regalo un pisapapeles de cristal con forma de pelota de fútbol, el obispo de Roma le entregó una pluma hecha con un ramo de olivo. A buen entendedor…

Trump lleva cartas perdedoras para hablar con Xi Jinping
Putin en el desfile del 9 de mayo, Día de la Victoria.

Foto: Xinhua

Una Victoria con padres sustitutos

«La gran hazaña de la generación victoriosa inspira a los soldados que hoy realizan operaciones militares especiales. Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y, sin embargo, nuestros héroes siguen adelante”. El discurso de Vladimir Putin en el desfile de este sábado recordando el triunfo sobre las fuerzas nazis en 1945 unió, como lo viene haciendo desde hace cuatro años, la guerra en Ucrania con la Segunda Guerra Mundial, un acontecimiento en disputa desde el golpe en Kiev de 2014 y del que los europeos pretenden mostrarse como los verdaderos triunfadores. Con un adicional: este año, Donald Trump también busca un lugar en la celebración como el gestor de una tregua de tres días en el frente ucraniano.

Para Rusia, el 9 de mayo, día de la Victoria, recuerda el dia en que las tropas soviéticas tomaron Berlín y pusieron fin al Tercer Reich con la capitulación del mariscal de campo alemán Wilhelm Keitel ante el general Georgui Zhúkov. Por diferencia horaria, el dato de la rendición se conoció cuando en Alemania todavía era 8 de mayo. Que es cuando celebran el fin de la guerra. Ese dato les sirve para hacer los homenajes de rigor antes que entre los países herederos la URSS, que en aquella contienda pagaron con la vida de más de 20 millones de rusos, ucranianos y de las otras nacionalidades que integraban ese extenso territorio.

Trump no solo se atribuyó el papel de haber conseguido un cese el fuego, lo que no es cierto, sino que aprovechó para dar su interpretación de los hechos. “Fue un triunfo monumental estadounidense frente a la tiranía en Europa», declaró, para señalar luego: «El 8 de mayo de 1945 el férreo yugo de la Alemania nazi se derrumbó, y la noticia de la victoria se extendió por toda nuestra gran nación y el mundo, marcando un punto de inflexión decisivo en la historia de la libertad. Desde el legendario desembarco de Normandía hasta la gran batalla de las Ardenas, el coraje de incontables soldados estadounidenses (unos 250.000) permitió sacar adelante la causa aliada (…) hasta el colapso del régimen nazi». 

Tiempo Argentino, 10 de Mayo de 2026

Los límites del relato libertario

Los límites del relato libertario

Una lectura apresurada de lo que se vive en estos momentos dramáticos para el país dice que la grieta entre dos argentinas no hizo más que profundizarse con la llegada de Javier Milei al Gobierno. Un «cambio de régimen» que pretende socavar los pilares en que se construyó el país en el que la población actual vivió desde la cuna y que la sociedad soporta entre sorprendida y resignada.

Pero están pasando cosas que revelan algo bastante más profundo y que quizás todavía esté en gestación. Algunos datos: las encuestas muestran la caída en picada del apoyo a la gestión libertaria, mientras baja la influencia del oficialismo en las redes sociales, crece el rechazo a las políticas de ajuste perpetuo y ya los jóvenes no son un «territorio» conquistado para La Libertad Avanza, como lo manifestaron miles de chicos de escuelas secundarias porteñas obligados a asistir a un encuentro de «emprendedores» en el Movistar Arena.

¿Perciben esto las élites que sostienen este proyecto y las autoridades a cargo de concretarlo? Sin dudas, por eso integrantes del «círculo rojo» buscan algún candidato alternativo con vistas al 2027. Por si fuera poco, la celeridad con que están desguazando lo que aún queda del Estado es una señal de que temen que se terminen los tiempos para el despojo. La avidez de integrantes del Gobierno por la rapiña también quiere decir algo. A las denuncias por la criptoestafa, las coimas en Andis, las propiedades y viajes de Manuel Adorni, los generosos y exclusivos créditos del Banco Nación et al, se sumó esta semana una investigación al jefe de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, por propiedades y empresas off shore no declaradas.


Todo en venta
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sigue haciendo escombros con todo lo que toca. Ahora apuró el despido de más de mil trabajadores y el recorte de unos 900 servicios que brinda el INTI, golpe mortal para la industria nacional que, como una metáfora, fue implementado con gendarmes y represión a los trabajadores.

Al mismo tiempo, busca reducir a la inoperancia al Servicio Meteorológico Nacional, con los riesgos que eso implica, en principio, para la aeronavegación. Como será que el meteorólogo del canal TN Matías Bertolotti salió a explicar por qué ya no brinda información sobre el clima en su espacio de la noche. 

Cierto que algunos de los servicios podrán ser cubiertos –con otros costos, por cierto– por privados, no menos codiciosos o incluso ligados a funcionarios. Además, la destrucción incluye a profesionales que quieran formarse para áreas que este proyecto descarta. Así, según la periodista especializada Nora Bär, 438 profesores de la facultad de Ciencias Exactas de la UBA –uno cada dos días desde el 10 de diciembre de 2023– renunciaron por los salarios que perciben. 

En el modelo de La Libertad Avanza, quizás el modelo de persona adecuada para un puesto en una planta nuclear sea el inefable Homero Simpson y ya no haga falta ningún conocimiento. Basta con ver la designación de Ezequiel Acuña, un joven tuitero de 23 años y cofundador de La Derecha Diario, como subgerente de responsabilidad social empresaria de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa estatal que gestiona las centrales atómicas nacionales, lugar al que llegó con apenas un secundario completo, pero con un sueldo de 13.000.000 millones de pesos.

Para fines de año, el Gobierno pretende haber privatizado por lo menos ocho empresas públicas: Transener, el Ferrocarril Belgrano Cargas, Intercargo, las centrales térmicas Manuel Belgrano y General San Martín, hidroeléctricas de Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut, Tandanor, Casa de la Moneda y Aysa. En una entrevista con Infobae, Diego Chaher, a cargo de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, no pudo ser más explícito. «El objetivo es vender todo. Todas», dijo, Con un agregado: «Estamos madurando las condiciones previas para que, si alguien quiere venir a reestatizar AySA, por ejemplo, le salga carísimo al país y tenga que enfrentar penalidades internacionales». El triunfador de una guerra contra la Argentina quizás hubiese sido más prudente.


Adoctrinamiento fallido
Se recuerda las campañas para que los padres denuncien maniobras de adoctrinamiento llevadas a cabo en los Gobiernos de Mauricio Macri por Patricia Bullrich, ahora en el espacio LLA como senadora porteña. Las acusaciones hacían hincapié en la enseñanza de historia argentina –los canales Paka Paka o Encuentro de aquel entonces son ejemplos– o materias como Educación Sexual Integral (ESI).

Pues bien, esta semana ocurrió un hecho que sorprendió fuertemente. La Experiencia Endeavor Sub20 es un encuentro que reúne a jóvenes «para escuchar historias reales de emprendedores y referentes, con el objetivo de inspirarlos a construir su propio camino sin necesidad de tener todo resuelto desde el inicio». Es obra de la Fundación Endeavour, creada en 1997 por los estadounidenses Linda Rottenberg y Peter Kellner junto con los argentinos Eduardo Elsztain y María Eugenia Estenssoro.

Esos encuentros se realizan para alumnos de escuelas secundarias porteñas del último año de la cursada y por el tamaño de la convocatoria, en el Movistar Arena. Este martes eran 12.000 jóvenes.

¿Fueron para ver si encontraban una salida laboral, querían ver a la cantante María Becerra, anunciada como frutilla del postre? Muchos podrían haber ido con esos alicientes. Pero los muchachos terminaron contando que si no iban el colegio les ponía falta. ¿Por qué se conoció esa información? Por los abucheos que recibieron algunos de los participantes. El que más resonó fue el que le propinaron a Ariel Sbdar, cofundador y CEO de Cocos Capital, una plataforma de inversiones. Fue tal el «rugido de las tribunas» que Sbdar no pudo hablar. Le gritaban «vendepatria», y él, sorprendido, preguntaba el por qué de ese epíteto. La admiración de los expositores por la cultura y el «emprendurismo» estadounidense pudo haber sido una razón.

Pero Sbdar había difundido fuertes elogios a la cripto $Libra el 14 de febrero de 2025, minutos antes de que todo se fuera al demonio. «Estamos más concentrados en la grieta en todos lados, en vez de concentrarnos en avanzar como país», quiso defenderse el financista a la salida del estadio cubierto.

A lo mejor si le acercaran esta entrevista de Futurock las cosas le quedarían más claras. El que habla es un chico del colegio Mariano Acosta. «Ariel Sbdar nos subestimaba y nunca analizó la posibilidad de que los pibes supieran que es un garca. La mayoría fue por María Becerra. Nos pusieron a gente a hablar de los ideales estadounidenses y nos usaban para mostrar “la cantidad de estudiantes interesados en los emprendimientos”. Quisimos que se notara que no avalamos eso». 

Para colmo, Becerra tampoco comulgó con el mensaje que esperaban los organizadores. «Cualquiera que trabaja –un médico, una maestra, un policía– y que se formó o incluso arriesga su vida, debería poder vivir con tranquilidad. También pienso que un jubilado no debería verse obligado a seguir trabajando. Hay muchas cosas que siento que están mal distribuidas», dijo la cantautora. Que cerró con una recomendación: «No se dejen subestimar nunca, sin importar la edad que tengan. Son inteligentes, son capaces (…) Infórmense y estudien para que nadie les pase por arriba. Traten de no ser ignorantes en las cosas básicas: conozcan sus derechos, sepan lo que les corresponde y actúen por lo justo», cerró, celebrada con fervor por la multitud. 

Revista Acción, 3 de Mayo de 2026

Trump “pide minuto” en Irán y apura un nuevo petrodólar

Trump “pide minuto” en Irán y apura un nuevo petrodólar

Donald Trump llenó las redes de autoalabanzas muy ilustrativas de su vanidad desmesurada, en medio de una pulseada geopolítica a dos semanas de su programado viaje a Beijing para una bilateral clave con Xi Jinping. Porque es cierto que desde que el 28-F lanzó a una aventura contra Irán las cosas no están saliendo como decía el libreto de los servicios israelíes, Benjamin Netanyahu y sus “asesores” Jared Kushner y Steve Witkoff, pero al mismo tiempo, Estados Unidos fue extendiendo el control de los recursos energéticos de gran parte del mundo en una maniobra bastante arriesgada.

Este viernes se vencía el plazo legal para incursión militar sin acuerdo parlamentario y envió una carta al Congreso en que aseguró que desde el 8 de abril rige un alto el fuego, por lo que desde su punto de vista la guerra terminó. Bien puede ser una estrategia a la manera del minuto en el básquet en un momento clave del partido. Mientras tanto, siguen llegando tropas, buques y aviones a esas regiones, lo que hace temer una ofensiva con “las botas en el terreno”. Se sospecha que ya hay unos 100.000 efectivos, que para una invasión son pocos, pero podrían ser suficientes si pretende hacerse del uranio enriquecido iraní. Sería un plan plausible si no fuera porque un operativo como ese a principios de abril en Isfahán resultó en uno de los mayores fracasos de fuerzas estadounidenses en su historia. 

Las fichas, a todo esto, se están acomodando para los nuevos escenarios y el canciller iraní anduvo de gira por Islamabad, Omán y San Petersburgo. En Pakistán acercó las propuestas de Teherán para un acuerdo de paz definitivo, que entre otras cuestiones deja el tema nuclear fuera de las negociaciones en una primera etapa. En Rusia, Abbas Araghchi se reunió por más de una hora con Vladimir Putin, quien le aseguró el apoyo de Moscú “para acelerar un proceso de paz en toda la región”. Teléfono para Trump, que respondió con un encuentro con el rey Carlos III donde volvieron a sellar el compromiso histórico entre “los imperios” anglosajones. Teléfono para Javier Milei.

Hubo alguna chanza del monarca de la casa Windsor en la Casa Blanca y una loa desmesurada del que se sueña Donald I, que trató de mostrar músculo cuando el enfrentamiento con los socios de la OTAN se profundiza. Así, Trump anunció un aumento de aranceles para el ingreso de automóviles y camiones fabricados en la Unión Europea hasta el 25%, pero al mismo tiempo, elimina las tasas aduaneras al whisky y el bourbon, “dos industrias muy importantes en Escocia y Kentucky”.

En otros ámbitos, en tanto, las cosas revelan otra estrategia que parece estar dando resultados más promisorios para la administración Trump. El miércoles Emiratos Árabes Unidos -el más cercano de los países árabes a Israel- anunció que deja la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con lo que se libera de la restricción que el club de productores establece a la producción para sostener los precios. El incremento “a voluntad” de EAU beneficiaría a Trump con una baja del crudo, que estos días superó los 120 dólares el barril. Aunque de modo paralelo acercará más a Arabia Saudita al eje que como se avizora -por el resultado de la guerra contra EE UU e Israel- va a girar en torno a Teherán.

El periodista e investigador británico Richard Medhurst agrega datos sobre las movidas de EE UU para sostener el dólar a través del control del combustible mundial. “Resulta tentador creer que la maquinaria bélica estadounidense ha llegado a su fin. Militarmente, Irán le ha infligido a EE UU su peor humillación en la historia moderna (…) Pero en segundo plano Washington ha estado llevando a cabo discretamente un robo a mano armada del suministro mundial de petróleo y gas”, afirma Medhurst.

Y abunda: en tan solo 90 días EE UU concretó “cientos de ataques contra petroleros y refinerías rusas, cortó un tercio del suministro de petróleo y GNL a China, capturó las mayores reservas de petróleo del planeta y estableció un bloqueo naval global desde el Ártico hasta el Océano Índico (… mediante el) proceso, secuestro y asesinato de dos jefes de Estado”. Y concluye, lapidario “Estamos presenciando la transición de Estados Unidos de un imperio a un Estado pirata sin ley, y el nacimiento de lo que denomino el Petrogas-dólar o GNL-dólar”.

Trump, a todo esto, en su red Truth mostró una foto suya de perfil sobre el fondo de los rostros tallados de los presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln en el Monte Rushmore, de Dakota del Sur.

Tiempo Argentino, 3 de Mayo de 2026

Entre el círculo rojo y el tecnocapitalismo

Entre el círculo rojo y el tecnocapitalismo

La semana pintaba complicada y se inició con un muy sugestivo editorial de La Nación. El diario nacido entre las cenizas de la guerra contra el Paraguay de Solano López, en 1870, se vio en la necesidad de advertir el pasado domingo sobre el riesgo que se corre si la experiencia anarcocapitalista naufraga y pide «evitar que el populismo aplauda de pie su abandono, como en 2001, para recuperar poder y financiar desmesuras».

https://www.lanacion.com.ar/editoriales/preservar-el-programa-proteger-a-milei-nid19042026

El texto, en tono pastoral, resalta que hoy día «existe una oportunidad de cambiar el rumbo», pero puntualiza que el Gobierno tiene una «fragilidad política que aún amenaza su gestión». La Nación reconoce que hay pymes que «sufren los dolores de la conversión» al modelo que llama a defender, pero recalca que para que «Argentina complete con éxito su “camino de Santiago” se necesitan aún consensos políticos, reformas en las provincias y municipios y ganar la llamada batalla cultural para que el mérito, el esfuerzo y el premio sean valores compartidos».

El mensaje se difunde en un momento en que amplios sectores de la oposición están queriendo armar un frente antimileísta y el expresidente Mauricio Macri se muestra como opción centroderechista. Otro que está intentando saltar la encerrona del momento es el empresario italiano Paolo Rocca, titular del grupo Techint, quien mantuvo encuentros con Macri y con el gobernador de Santa Fe, el radical Maximiliano Pullaro.

El dato no es que uno de los empresarios más poderosos del país se junte con dirigentes políticos, sino que se lo difunda como un hecho destacable. Será que desde los ataques de Milei a «Don Chatarrín», el magnate quiere mostrar que lo suyo no son solo «fierros». Lo mostró en Brasil junto a Lula da Silva al inaugurar una escuela industrial, el 6 de marzo. Lo quiere mostrar ahora, intentando armar un frente de derecha «racional», sin mácula peronista.

Día de la independencia
El presidente, a todo esto, estaba en Israel para celebrar como propio el Día de la Independencia de ese país, donde se exhibió como un showman y en una exposición en la Universidad Bar-Ilán –donde le entregaron su segundo doctorado honoris causa– lanzó una frase que endulzó los oídos de Benjamin Netanyahu y de todos los supremacistas libertarios del planeta: «Con determinadas culturas no vamos a poder convivir».

Allí habló de su otro berretín, la prensa. «Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal –dijo–. El otro día, en la charla con mi queridísimo amigo Bibi [Netanyahu], hablábamos de cómo tenemos que vivir y soportar las mentiras, las calumnias, injurias del periodismo de una manera violenta». Quien lo retrató muy bien en los medios israelíes fue Yoana Gonen, en el diario Haaretz, quien afirmó que lo tienen como un gran amigo de Israel porque «proporciona a los israelíes el producto más codiciado por todos: validación externa». El artículo detalla, con todo, aspectos de la política de Milei que en Argentina resultan inocultables, pero en el exterior todavía no tanto: «Se trata de un hombre que se vende como un mago libertario, pero en la práctica profundizó la recesión, agravó el desempleo y se salvó de una bancarrota nacional solo gracias a la ayuda de decenas de miles de millones de dólares por parte de la administración Trump y del Fondo Monetario Internacional».

Esos dos aspectos que destacan al mandatario argentino salieron a la luz ni bien regresó a Buenos Aires. El jueves los periodistas acreditados en la Casa Rosada se desayunaron con que tenían vedado el ingreso. El argumento fue que dos colegas del canal TN habían filmado en los pasillos del edificio subrepticiamente y el jefe de la Casa Militar, a cargo de la seguridad, recomendó esa medida y además denunció por espionaje a Luciana Geuna e Ignacio Salerno.

No se necesita mucho para que Milei declare su ira contra algún periodista, al punto que insiste en que «el 95% son delincuentes». Geuna es quien que en la campaña presidencial le preguntó si creía en la democracia y no logró una respuesta afirmativa. Tampoco negativa, pero el circunloquio que dio sobre el teorema de Arrow fue toda una definición.

Este mismo viernes, recibió en su despacho al tecnocapitalista extremo Peter Thiel, que en su haber tiene haber fundado varias empresas, entre ellas Palantir, que mantiene contratos astronómicamente millonarios con el Gobierno de Estados Unidos, de Israel y de Francia para vigilar, controlar y establecer objetivos bélicos. Los algoritmos de la firma son claves para la ofensiva de Israel en Gaza y Líbano, con la brutalidad que se conoce. Esta semana, Palantir, que ahora dirige Alex Karp, otro supremacista, publicó un documento en el que propugna la construcción de lo que el exministro de Economía griego Yanis Varoufakis llama tecnofeudalismo.

El primero de los 22 puntos de ese manifiesto dice: «Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La elite ingenieril tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación». Es decir, que si no fuera por «la mano visible del Estado», las plataformas desarrolladas en ese valle de California no hubieran tenido un lugar bajo el sol.

Thiel considera que la democracia es un obstáculo para el desarrollo tecnológico, aboga por una oligarquía iluminada que domine el mundo y sostiene que hay civilizaciones superiores y otras inferiores. «Algunas culturas han producido avances vitales; otras siguen siendo disfuncionales y regresivas», dice el punto 21 del manifiesto al que seguramente desde Buenos Aires le dio enter para su difusión. Y en eso coincide 100% con Milei, que tampoco cree que la democracia sea un valor y se lo demostró cercenando el trabajo periodístico como obsequio a la visita.

¿A qué vino Thiel?, se preguntan todos. Algunos deslizaron que a ver cómo está funcionando el modelo paleolibertario que él propugna, habida cuenta de que compró una lujosa residencia en el Barrio Parque de la Ciudad de Buenos aires, donde vivir con su esposo Matt Danzeisen, y sus hijos, por lo que la cosa no parece transitoria. Desde fuentes oficiales se dice que vino a hacer negocios en la agroindustria. Otros que a firmar contratos para la vigilancia y control de la sociedad argentina en momentos en que ese modelo parece trastabillar.

Un tipo de operaciones como las que pueden imaginarse de las huestes de Theil y Karp fueron reconocidas en su momento por el CEO de Cambridge Analytica, Alexander Nix ante el Parlamento británico, y habrían sido clave para el triunfo de Macri en 2015. Thiel, ¿se establecerá en la «Reina del Plata» para sostener con sus «artes» al amigo argentino o ya que está para el candidato de la extrema derecha que competirá con Lula da Silva en octubre?

Mientras tanto, la filtración de un mail interno del Pentágono menciona un supuesto castigo de Estados Unidos a aliados que le dieron la espalda en su aventura en Irán. Menciona el caso de las Malvinas y afirma que la Casa Blanca estaría analizando retirar el apoyo a la soberanía británica sobre las islas. Guillermo Carmona, exdiputado y exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur en la Cancillería, minimizó el alcance de la noticia, que el oficialismo festejó como un gol. «EE.UU. nunca ha reconocido la soberanía británica sobre Malvinas. Solo reconoce el ejercicio de un poder de facto por parte del Reino Unido en las islas».

Cambiar el eje del debate, y más con un tema tan caro al sentimiento nacional, puede dar sus frutos a corto plazo. Pero la experiencia de 1982, con una dictadura militar que se había ofrecido con tanta vehemencia a apoyar las necesidades estadounidenses en Centroamérica, debería ser ilustrativa de cómo interpretar las señales que vienen de Washington.

Revista Acción, 26 de Abril de 2026