Los que saben dicen que los terremotos de esta semana en Venezuela se deben a movimientos tectónicos de las placas del Caribe y la Sudamericana, con las consecuencias catastróficas que se seguirán revelando en los próximos días. Pero hay otros movimientos en la región que se fueron acelerando desde el regreso de Donald Trump la Casa Blanca.
No se podrá decir que el empresario inmobiliario no avisó de cuál sería su estrategia. Desde el mismo 20 de enero de 2025, cuando puso el foco en el control del canal de Panamá. De hecho, ese año fue capitalizando sus primeros “éxitos” con el triunfo del rico empresario Daniel Noboa en Ecuador, en abril, y de Rodrigo Paz en Bolivia, en octubre. Para entonces, en Chile había ganado José Antonio Kast, un nostálgico pinochetista, y había tenido que salvar del naufragio a Javier Milei -su más ferviente incondicional- en las legislativas argentinas.
El 2025 culminaría con dos datos del nuevo panorama que se podía esperar de Trump. El 30 de noviembre, en elecciones en las que hubo desde manipulación mediática a denuncias de fraude, se hizo de la presidencia de Honduras Nasry Asfura, el “pollo” del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotraficante e indultado por el inquilino de la Casa Blanca el 1 de diciembre. El 4, Trump anuncia su Estrategia Nacional de Seguridad, donde destaca el Corolario Trump a la Doctrina Monroe, de 1823. La frutilla del postre burocrático para avanzar por las buenas o las malas de América Latina.
Con el secuestro de Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado, la Administración fue coronando una seguidilla de cambios en pos de un alineamiento con sus objetivos que desde la guerra fría no lograba Estados Unidos. Comenzando con lo que ya podría llamarse “disolución” del chavismo, en el gobierno de Delcy Rodríguez. Un modelo para la aspiración de dominar esta parte del mundo mediante la injerencia estadounidense, de la mano indudable del gobierno israelí, en el marco de la disputa con China.
Así, el 5 de enero Delcy Rodríguez denunciaba la intromisión de Israel en la operación que terminó con Maduro y su esposa detenidos en Nueva York, el 1 de abril envió un saludo especial por el día del Pesaj, un hecho inusual con los presidentes bolivarianos. Al mismo tiempo, los gobiernos -otra vez, el argentino es el más entusiasta- se acercan a la administración de Benjamin Netanyahu en gestos de incondicionalidad. Kast, por ejemplo, asumió el 11 de marzo y designó a Gabriel Zaliasnik, extitular de la Comunidad Judía de Chile (CJCh, el equivalente de nuestra DAIA) como embajador en Israel.
Días antes, en el hotel Trump National Doral de Miami, el presidente estadounidense presentó el Escudo de las Américas, una iniciativa ultra que tuvo entonces el apoyo de 11 gobiernos. A los mencionados se agregó Nayib Bukele, de El Salvador, y los de Costa Rica, Guyana, Paraguay, Panamá, República Dominicana y Trinidad-Tobago.
Luego de sendos encontronazos con el colombiano Gustavo Petro, el extremista Abelardo de la Espriella (ADLE) terminó siendo elegido presidente de Colombia con el sello de la “democracia trumpista”. Es decir, denuncias de maniobras espurias a granel y de un sistema de conteo muy cuestionado. Si Petro apoyaba la causa palestina, no debía pasó mucho para que ADLE jurara renovar una alianza con Israel y la promesa de trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.
El caso de Perú ni siquiera se le puede atribuir a la gestión de Trump ya que en el país andino las operaciones electorales son de vieja data, lo mismo que la crisis política. Keiko Fujimori, declarada presidenta electa al cabo de 20 días de discutido escrutinio, también garantiza fidelidad a Washington y al credo neoliberal que abrazó su padre, el fallecido dictador y genocida Alberto Fujimori. El dato de las últimas horas es que Elar Juan Bolaños Llanos, secretario general de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), presentó su renuncia alegando “factores graves vinculados a la manipulación de mis equipos de cómputo con información que yo no he generado, ni redactado, el ingreso constante de solicitudes por el Sistema de Gestión Documentario, vulnerada y con grave afectación de datos personales, que ha afectado la adecuada tramitación y gestión de las mismas”.
Donald Trump enfrenta el 7 de noviembre elecciones clave para el último tramo de su gobierno. Pero antes Brasil tiene unas presidenciales en las que el estadounidense se está jugando todo por Flavio Bolsonaro. En ambas canchas se juega parte del futuro de las ultraderechas regionales.
El 113 es un número fetiche que suele aparecer disimulado en películas de Pixar y Disney como tributo al aula del Instituto de Artes de California donde estudiaron John Lasseter y Brad Bird, creadores de maravillas como la saga de Toy Story y Cars. Para Donald Trump, sin embargo, es el número de días que pasó desde que se metió en una guerra contra Irán para seguirle el juego a Benjamín Netanyahu, quien le garantizaba un paseo de fin de semana que culminaría el lunes 2 de mayo. Ahora, tras firmar un Memorándum de Entendimiento en el Palacio de Versailles, escenario de la capitulación alemana de 1919, necesita deshacerse de su fastidioso copartícipe de tropelías si quiere calmar las cosas con el país persa y los aliados que Teherán fue cosechando desde entonces. Y que entienden las razones para haber postergado el primer encuentro en la mesa de negociaciones en la turística ciudad suiza de Bürgenstock programada para este viernes y para el sorpresivo nuevo cierre del estrecho de Ormuz de ayer.
El viernes los representantes iraníes recibieron aviso de los servicios pakistaníes sobre un posible atentado contra sus vidas pergeñado por el Mossad. Pakistán no solo es mediador entre Estados Unidos e Irán sino el garante, junto con Omán, de que se cumplan los acuerdos. Se sabe de la vieja estrategia israelí de arruinar cualquier negociación eliminando a los negociadores de la otra parte. El aviso también coincidió con los nuevos ataques de las FDI en el sur del Líbano y las provocaciones de ministros de Benjamin Netanyahu. El de Seguridad Interior, Itamar Ben-Gvir – “Todo Líbano debe arder”, escribió en X- el de Finanzas Bezalel Smotrich –“Hora de hablar de fuego (en la región)”- y el Defensa, Israel Katz – “Hemos arrasado por completo la primera línea de pueblos en el sur de Líbano, todas las casas han sido destruidas. Los residentes nunca volverán a verlas en pie jamás”- por ejemplo.
En este contexto, era obvio que si Teherán abrió el estratégico Estrecho de Ormuz para cumplir con el MOU que firmó el presidente Masud Pezeshkian, que establecía que el cese el fuego incluía a Líbano, tenía razones para volver a cerrarlo. Las negociaciones tienen el nivel de desconfianza que como pocas refleja una frase del genial Raymond Chandler: “Nos miramos como dos vendedores de autos usados”. Así, el ayatolá Mojtaba Jamenei no creía que debía firmarse el MOU. “Sin embargo, a la luz del compromiso que me hizo el respetado presidente (Pzeshkian) lo autoricé”, escribió. Vaya si tenía motivos: el primer ataque contra Irán consistió en el bombardeo en el que fue asesinado su padre, Alí Jamenei, la cúpula del gobierno y su familia.
Ya Vance, el representante de EE UU, había advertido a Netanyahu que no cometa más barbaridades, teniendo en cuenta de que “Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que es comprensivo con la nación de Israel en este momento”. No solo eso, dijo que ese país “necesita despertar y oler la realidad de la situación en que se encuentra”. Trump no fue menos crudo con el premier, al que tras asegurar que tiene una buena relación, le sugirió que sea “más racional”. El Canal 12 de Israel fue más lejos y reveló que la administración republicana está dialogando con líderes de la oposición, como el expremier Neftalí Bennet y Gadi Eisenkot.
En Estados Unidos, Trump enfrenta serios problemas para mantener su postura de -luego de haberse metido en “otra guerra sin fin” como las que criticaba a los demócratas- terminar firmando un documento que incluso, critican, resulta más beneficioso que el que había establecido Barack Obama en 2015 junto con los países del Consejo de Seguridad más Alemania y que el empresario inmobiliario -“convencido” por el lobby sionista- desechó unilateralmente en su primer gobierno. Fanáticos como el senador Ted Cruz, despotrica por “dar al régimen iraní que corea ‘muerte a EE UU’ miles de millones de dólares es una mala idea». Otros, como los analistas de think tanks Jack Keane y Marc Thiessen, directamente sostienen que Trump debería lanzar un ataque nuclear sobre Irán con, por lo menos, una B83, “una bomba de 1,2 megatones”.
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Lo que no toman en cuenta los extremistas de oficina y que tal vez si la Casa Blanca, según las advertencias que le hizo el canciller pakistaní Ishaq Dar a su par Marco Rubio, es que Irán cuenta con armamento nuclear. No es claro si por un desarrollo propio sin el enriquecimiento total del uranio en su poder, o como deslizó el mandatario estadounidense, porque lo compró o se lo prestaron. Sus socios pakistaníes, chinos y de Corea del Norte, tranquilamente.
Lo más difícil en estas circunstancias, será que la sociedad estadounidense acepte una nueva derrota militar -que se sumaría a Vietnam, Irak y Afganistán- y más aún, que la acepten los líderes israelíes, acostumbrados a que pueden hacer lo que quieran sin consecuencias. De allí la dificultad de que aún firmando algo, se cumplan las condiciones.
A última hora de ayer, Vance se estaba subiendo al avión que lo llevaría a Suiza para concretar el primer encuentro con los iraniés. Se anunció que el canciller Abbas Araghchi y el presidente del Parlamento persa, Mohamad Baqer Qalibaf, ya estaban en Suiza, en algún lugar supervigilado, claro. «
La bomba del Covid
La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, desclasificó antes de dejar el cargo una andanada de archivos que implican a EE UU en la pandemia de coronavirus. Así, mostró documentos que “exponen cómo el Dr. Anthony Fauci (exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas) proporcionó millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses para financiar investigaciones peligrosas de ganancia de función en el laboratorio de Wuhan, trabajó con elementos politizados dentro de la Comunidad de Inteligencia (CI) para suprimir la verdad sobre sus acciones y ocultar los orígenes de filtración de laboratorio del virus, y mintió al Congreso bajo juramento en 2024”. Se sabía que los primeros contagios de Covid 19 surgieron en Wuhan y hasta Trump lo llamó, maliciosamente, “virus chino”. Se sabía también que allí habían trabajado científicos de EE UU. Lo que se corrobora es que las investigaciones eran para “modificar genéticamente un organismo para dotarlo de nuevas propiedades o mejorar las existentes». Que así es como se define a la “ganancia de función” que se investigaba en la ciudad china. Gracias a su relaciones con la CI, «Fauci financió investigaciones arriesgadas sobre el coronavirus, vinculadas a las grandes farmacéuticas y a la búsqueda de «vacunas universales» (…). Fue el asesor que, entre bastidores, con expertos de su confianza, presionó a la CI para que respaldara un origen natural y animal del virus(…) se convirtió en el «experto» nacional en pandemias y promovió públicamente mentiras, desinformación y censura”.
Mientras el petróleo mantiene una baja sustancial luego del anuncio de la firma de un Memorándum de Entendimiento (MOU en inglés) entre Estados Unidos e Irán – quedó por debajo de los 80 dólares, más de un 4%, en la segunda jornada de caída del crudo – y líderes de todo el mundo y de Naciones Unida celebran lo que consideran el principio del fin de la guerra iniciada en 28 de febrero pasado, Israel, el otro protagonista de la aventura bélica, da muestras de su disconformidad con los anuncios que se muestran como un intento de boicotear negociaciones en las que no fue parte pero que lo involucran directamente.
Conviene poner en claro de lo que se trata el anuncio muy espectacular de Donald Trump el día de su cumpleaños, el domingo pasado. Según informó el presidente estadounidense, había un compromiso de cerrar en acuerdo de paz por el cual se abre el estrecho de Ormuz, Irán se compromete a no desarrollar armamento nuclear y a entregar el uranio enriquecido que tenga en su poder y la Casa Blanca niega que haya entrega de dinero para “reparaciones de guerra” exigidas por los persas. Pero como decía Groucho Marx, se trata de un contrato muy ventajoso, solo falta que lo firme la parte contraria. Más aún: funcionaría si la cláusula número uno prohibiera a los iraníes leer el resto.
Pero sucede que Teherán no tiene los mismos puntos en su agenda para un documento final. Y es que ni siquiera lo que se firmaría en Ginebra este viernes, tras la mediación de Pakistán y Qatar, es un texto final, solo es el MOU que establece una mesa de diálogo que debatirá durante 30 días.
La agenda iraní, que se presenta como el lado ganador de la contienda que desataron EEUU e Israel hace 108 días, – con el asesinato del líder espiritual Ali Jamenei y varios integrantes de las cúpulas militar, política y científica del país persa cuando se estaba negociando un posible acuerdo – tiene 14 puntos de los que no se corrió desde que comenzaron los primeros escarceos diplomáticos ante la evidencia de que el régimen seguía vivito y coleando y además había asestado golpes letales contra bases militares estadounidenses en la región y su sistema de radares. Además de haber demostrado una estrategia de guerra asimétrica que a la postre no pudo ser doblegada, con tecnologías propias, misiles altamente sofisticados y una determinación que sorprendió a todos. No resultó un paseo de un fin de semana y no hubo un levantamiento popular que pusiera fin a la República Islámica.
Es así que este lunes el canciller iraní, uno de los líderes del gobierno, Abbas Araghchi, insistió en que “la guerra ha terminado en todos los frentes”. Y agregó: «el fin de la guerra en Líbano es una parte inseparable (…) la guerra no termina sin que Israel se retire de los territorios libaneses que ha ocupado«. Un tema en el que Teherán se mantuvo sin cambios es que cualquier acuerdo debería incluir el cese de la invasión a Líbano y de las hostilidades que regularmente recomienza Israel.
En esta etapa, por cierto, la cuestión nuclear no se tocaría, aunque si la devolución de unos 24.000 millones de dólares congelados por las sucesivas sanciones occidentales y el pago de unos 300.000 millones más para la reconstrucción del país, bombardeado a mansalva no solo en esta ocasión sino en junio pasado, durante lo que se llamó “la guerra de los 12 días”.
El tema de la reconstrucción es clave y uno de los puntos más complicados para Trump en esta etapa de las negociaciones. Porque en la práctica implica que Irán exige reparaciones de guerra, una condición que hace mas humillante la derrota sufrida por las fuerzas estadounidenses. Quizá la más estrepitosa desde el fiasco de Vietnam en la década del ‘70.
Las bravuconadas de Trump
Donald Trump dijo este martes que el acuerdo preliminar alcanzado con Irán es «justo» y «bueno» insistiendo en que no implica inversiones ni pagos a Teherán y consolida que la República Islámica no desarrolle ni adquiera armas nucleares. “¡Irán ha prometido no tener nunca armas nucleares! Además, la historia de que Estados Unidos le está pagando a Irán 300 millones de dólares es una noticia falsa, difundida por los demócratas. Presidente DJT”, publicó en sus redes.«Iran has agreed to never have a Nuclear Weapon! Also, the story that the U.S. is paying Iran 300 million Dollars is Fake News, put out by the Dumocrats!!!» – President Donald J. Trump pic.twitter.com/Y9N9QWUqKm— The White House (@WhiteHouse) June 15, 2026
En Evián, Francia, donde se lleva adelante la cumbre del G7, Trump se reunió con el emir de Qatar, Tamim Bin Hamad al Thani, y afirmó que tras la firma del MOU se inicia una etapa que «en realidad será más fácil». Y añadió: «tenemos el derecho de entrar algún día y hacer algo si yo quiero hacer algo o si alguien quiere hacer algo. Pero no estamos invirtiendo dinero. No tenemos ninguna obligación de invertir dinero en Irán».
En otra interpretación que haga esta instancia tolerable para su socio israelí, el inquilino de la Casa Blanca señaló que “lo único que realmente me importa es que Irán nunca tendrá un arma nuclear«, y juró que eso quedó establecido en el documento. Algo que se verá el viernes, habida cuenta de que las dos partes de este entuerto no parecen estar hablando de lo mismo.
«No van a desarrollar (bombas atomicas), no la van a comprar y no van a hacer nada relacionado con ella. Y si lo hacen las consecuencias serían increíbles«, insistió. Lo increíble es que ahora afirma que “Nunca me ha importado el cambio de régimen, nunca ha formado parte de esto. Pero supongo que se podría decir que hay un cambio de régimen porque el primer grupo ya está muerto, el segundo grupo también está muerto, y una parte del tercer grupo ha desaparecido», para luego afirmar – de no creer -que ahora trata «con personas muy racionales». Por su no bastara, aseguró que “fue agradable negociar con ellos, creo que son más inteligentes que el primer y el segundo grupo. Pero no están radicalizados y están buscando ayudar a su país«.
Israel en la cornisa
Trump no dejó pasar ocasión de criticar al gobierno de Israel, que este mismo domingo, tras el anuncio de un acuerdo lanzo otro ataque contra Beirut y trata por todos los medios de boicotear cualquier acercamiento. Por un lado, porque para el primer ministro Benjamin Netanyahu es también la operación del 28-F es un fracaso con todas las letras, pero además, porque el fin de la guerra significa el fin de la cobertura legal con que se resguardó de las investigaciones judiciales por corrupción que, sospecha, pueden llevarlo a prisión.
Trump, que por un lado le tira de las orejas a Netanyahu por “escupirle el asado” cada vez que se acerca a una solución con Irán, también le reclama mayor celeridad con Hezbollah. “Deberían haber resuelto este asunto de manera más rápida. Todo esto se está prolongando sin fin», dijo este martes.
Un síntoma de como se vive dentro del país hebreo esta momento lo dio el propio Netanyahu, que habló en una conferencia de prensa televisada para todo el país para explicar que todo está en orden. “Lo más importante es que salvamos al Estado de Israel de la amenaza de la aniquilación nuclear”, dijo. “¿Y qué significaría eso?”, se preguntó. “Significaría que millones de ciudadanos israelíes —ustedes, que me escuchan ahora— todos ustedes estarían en grave peligro de muerte masiva”.
Statement by Prime Minister Benjamin Netanyahu at the press conference last night:
"Dear citizens of Israel, For decades, I have been fighting against Iran’s efforts to arm itself with nuclear weapons. I can define it as my life’s mission. I have met this challenge to this… pic.twitter.com/U6vfY2svX9
— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) June 16, 2026
Pero sobre el hierro candente de lo que no piensa reconocer como lo que es, una derrota militar, el premier israelí ahora debe enfrentar a una oposición que cada día tiene más argumentos para tratar de sacarlo del gobierno. Así, a su situación judicial ahora resurgen críticas de Avigdor Lieberman, del partido Yisrael Beiteinu, y de Yair Lapid, del partido Yesh Atid. Lapid, que fue primer ministro entre julio y diciembre de 2022, detalló los grandes fracasos del premier en esta aventura bélica.
Ataques en Beirut.
Foto: Bilal Jawich / Xinhua
“Netanyahu nos prometió una victoria histórica, y lo que obtuvimos fue una crisis con los estadounidenses, el estrecho de Ormuz abierto a los iraníes, dinero para la Guardia Revolucionaria, misiles balísticos apuntando a Israel e Israel esperando en el pasillo como un niño regañado. Aquí tienen una lista de sus fracasos, no menos de trece en total; así será recordado: «La guerra de los trece fracasos»”, publicó en X.
נתניהו הבטיח לנו ניצחון היסטורי – וקיבלנו משבר עם האמריקאים, הורמוז פתוח לאיראנים, כסף למשמרות המהפכה, טילים בליסטיים מכוונים לישראל, וישראל מחכה במסדרון כמו ילד נזוף.
הנה רשימת כשלונותיו, לא פחות משלושה עשר במספר, ככה יזכרו לו את זה:
Como para agregar más leña al fuego, el ultraderechista ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, anunció este martes la cancelación de los Acuerdos de Hebrón, firmados en 1997 como corolario de los Acuerdos de Oslo, establecidos cuatro años antes entre el exprimer ministro Isaac Rabin y el líder palestino Yasser Arafat con la anuencia del entonces presidente Bill Clinton. Por este acuerdo Rabín y Arafat recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1994. Rabín sería asesinado a balazos el 4 de noviembre de 1995 por un fanático ultraderechista, Yigal Amir.
Smotrich ahora le asesta otra bala por la espalda al cadáver de Rabin con la anulación de los Acuerdos de Hebrón. “Esto implica que muchas competencias sobre Hebrón y sus lugares santos, incluida la Tumba de los Patriarcas, ya no están en manos de la alcaldía terrorista de Hebrón. Vuelven totalmente a ser responsabilidad total del Estado de Israel», dijo Smotrich.
El ministro de Finanzas habló en la presentación de otro plan de ocupación ilegal de territorios en Cisjordania. “Otro nuevo asentamiento se levanta: la colocación de la piedra angular para el nuevo asentamiento Doron en tierras de la montaña de Hebrón”, publicó en X. “Seguimos construyendo más y más asentamientos nuevos, fortaleciendo el asentamiento, profundizando nuestro arraigo en la Tierra de Israel y corrigiendo las distorsiones históricas creadas en los años de Oslo. Al final del día, todos estos movimientos conducen al mismo punto: fortalecer la seguridad del Estado de Israel. ¡No con eslóganes ni declaraciones, sino con acciones! Con familias y comunidades que se levantan aquí día tras día”.
עוד יישוב חדש קם: הנחת אבן הפינה ליישוב החדש דורן על אדמת הר חברון 🇮🇱🇮🇱🇮🇱
אנחנו ממשיכים לבנות עוד ועוד יישובים חדשים, לחזק את ההתיישבות, להעמיק את אחיזתנו בארץ ישראל ולתקן את העיוותים ההיסטוריים שנוצרו בשנות אוסלו.
Tanto Donald Trump como el equipo mediador que urde el Acuerdo de Islamabad que encabeza el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, aseguran que este domingo se firmará entre Irán y EEUU “un texto final y consensuado” de manera digital y posteriormente se concretará el pacto que pondría fin a la guerra que comenzó el gobierno estadounidense junto con el de Benjamin Netanyahu el 28 de febrero pasado. Sin embargo, las cartas no están aún sobre la mesa y mientras Teherán afirma que está discutiendo los términos con sus socios más cercanos, China y Rusia, las fuerzas israelíes ordenaron este sábado evacuar a 24 poblaciones al sur de Beirut en un evidente modo de obstaculizar cualquier arreglo. Se sabe que uno de los 14 puntos del Memorándum de Entendimiento en discusión implica el cese de hostilidades en todos los frentes, incluso el del Líbano, y además, patea para más adelante la discusión sobre el plan nuclear iraní. La Casa Blanca, a todo esto, intenta fuegos de artificio para sacar del candelero el hecho de que, ante la imposibilidad de un triunfo militar que le permita salvar los papeles, al magnate inmobiliario no le quedan muchas más opciones que aceptar las condiciones del país persa, que cuenta con el apoyo de Beijing y Moscú y tuvo el tino de buscar en Pakistán un intermediario adecuado para el momento histórico.
Entre los “distractores” de la administración Trump de las últimas horas está el Mundial de Fútbol, que le dejó un sorpresivo 4 a 1 del seleccionado que dirige Mauricio Pochetino sobre el equipo de Paraguay. Pero como eso no es suficiente para una ciudadanía tan poco propensa en general a ese deporte, lanzó un operativo conjunto en Venezuela en el que en “un ataque cinético rápido y letal” fue abatido Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el «Niño» Guerrero, uno de los líderes del Tren de Aragua, “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta Tierra”, según escribió el presidente en Truth Social. Por si eso no alcanzara, la aún en funciones directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, publicó un informe en el que se reconoce que durante el gobierno de Joe Biden se financió en el más absoluto de los secretos la existencia de unos 120 laboratorios biológicos en 30 países, entre ellos Ucrania, destinados a la guerra bacteriológica. “Personas poderosas han encubierto intencionadamente la información relativa de estos biolaboratorios financiados por Estados Unidos, afirmando falsamente que no existen y acusando a cualquiera que diga lo contrario de ser un agente extranjero y un traidor a Estados Unidos», indicó la mujer, que ocupará el cargo hasta el 30 de junio tras presentar su renuncia, según dijo, para atender a su marido, gravemente enfermo.
Los biolaboratorios hallados en Ucrania almacenan muestras de ántrax, tularemia, tuberculosis, peste porcina, enfermedad de Newcastle, síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), síndrome respiratorio agudo grave (SARS), Marburgo, ébola, Lassa, peste, rickettsia y otras enfermedades, detalla la agencia de noticias rusa Sputnik. Conviene destacar que la información circulaba desde el inicio de la operación militar rusa, en febrero de 2022, pero los gobiernos y los medios occidentales dijeron que se trataba de una maniobra de fake news de Moscú. Pero ocurre que el militar que investigó el hecho, Igor Kirillov, jefe de las Tropas de Defensa Química, Biológica y Nuclear de las Fuerzas Armadas Rusas, fue asesinado en diciembre de 2024 por agentes ucranianos. Dato edicional: las diapositivas del video que mostró Gabbard habían sido desclasificadas el 23 de abril y mantenidas en stand by hasta ahora.
Otro temita que puede generar espuma es la orden de suspender el acceso a los modelos Fable 5 y Mythos 5 de la IA Anthropic, a cualquier persona extranjera tanto en territorio estadounidense como en el exterior. Un comunicado de la firma, que mantiene un entripado con Trump porque no aceptó que el Pentágono usara su plataforma con fines militares, señaló que las versiones de Claude seguirán disponibles. “Creemos que se trata de un malentendido y estamos trabajando para restablecer el acceso lo antes posible”, explica Anthropic, cuyo cofundador, Christopher Olah, fue invitado de honor en la presentación de la Encíclica Magnifica Humanitas por León XIV. Según el gobierno, Fable y Mythos presentan vulnerabilidades que implican un riesgo para la seguridad de EE UU.
La exploción en Venezuela.
El operativo en Venezuela parece un anuncio demasiado rimbombante para lo que fue. Se trata del jefe de una banda que Trump tenía en la mira desde que asumió el segundo mandato, en enero de 2025, y la puso en la lista de organizaciones terroristas, lo que le justificaba una intervención en el país caribeño y fue una de las excusas para el secuestro de Nicolás Maduro. La incorporación del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, a fines de mayo pasado, va en ese mismo sentido, según teme Lula da Silva.
Lo que queda claro en el caso del Niño Guerrero es que las autoridades venezolanas, con la presidenta interina Delcy Rodríguez a la cabeza, no presentaron objeciones a las directivas de Washington. Así, un comunicado del Ministerio de Comunicación e Información informa que fue “una operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos en el sureste del estado Bolívar”. Y agrega Guerrero que “neutralizado” y que la operación se llevó a cabo “mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países”.
Trump, a todo esto, celebrara este domingo su cumpleaños número 80 -si puede con la firma del Memorándum, y con una pelea pergeñada por la UFC (Campeonato de Pelea Definitica, en inglés) en el jardín Sur de la Casa Blanca. La UFC es la principal organización certámenes de artes marciales mixtas (MMA en inglés), un deporte que combina boxeo, jiu jitsu, lucha libre, judo y otras disciplinas así. Será una forma de distraerse para un presidente que parece atrapado por una toma novedosa de MMA en Asia. Como sus antecesores. «
Puntos controvertidos
El canciller iraní, Abbas Araghchi, declaró que el Memorándum de Entendimiento está más cerca de nunca de firmarse, tras asegurar que “se ha negociado durante más de dos meses y todas sus cláusulas y frases se han revisado en repetidas ocasiones”. Agregó, con una gran dosis de verdad, que es “un buen desenlace para los intereses del pueblo iraní que consolida las victorias en el terreno”. El problema es que para Donald Trump y sobre todo para Benjamin Netanyahu, que no fue invitado a las conversaciones, implicaría el reconocimiento de una derrota. Veamos algunos de los puntos controvertidos: -Cese permanente e inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano. -No injerencia de EE UU en los asuntos internos de Irán y respeto la soberanía de la República Islámica. -Compromiso de Estados Unidos de retirar todas sus fuerzas de la región. -Suspensión de las sanciones y pleno acceso de Irán a los recursos financieros. -Liberación de 24 mil millones de dólares de fondos iraníes congelados en Occidente. -EE UU debe presentar planes de reconstrucción para Irán por un valor mínimo de 300 mil millones de dólares. -60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo final sobre cuestiones nucleares. -El acuerdo final deberá ser aprobado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Israel pretende que Irán debe renunciar a todo proyecto nuclear, entregar todo el uranio enriquecido y renuncie al desarrollo de misiles. Además, se reserva el derecho a avanzar hacia el Líbano para combatir a Hezbollah.
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