por Alberto López Girondo | Ago 9, 2017 | Sin categoría
Mientras en la Unión Europea y Estados Unidos amenazan con reforzar medidas contra las autoridades venezolanas -un paso que sin dudas dará pie a castigos adicionales de los gobiernos derechistas latinoamericanos- el presidente Nicolás Maduro se prepara para dar inicio a la Constituyente votada este domingo en un clima de enfrentamiento cada vez más violento con la oposición. Todo esto exacerbado por la recaptura de los dirigentes Leopoldo López y Antonio Ledezma, ordenada por la justicia de ese país, bajo el cargo de haber violado las condiciones para su prisión domiciliaria, una decisión interpretada desde usinas conservadoras el exterior como de incremento de la represión chavista.
La Constituyente se propone reformar la Constitución aprobada en 1999 luego del primer triunfo de Hugo Chávez, en el marco del acoso constante de la oposición a Nicolás Maduro, que tiene como objetivo profundizar el camino hacia la toma de decisiones por las bases populares en desmedro de las instituciones representativas características de la organización social burguesa. Un camino que ya había establecido el propio Chávez antes de su muerte en 2013 y que hasta ahora no había decidido tomar su sucesor.
Para los críticos, es una medida desesperada de Maduro para contrarrestar la ofensiva opositora, que busca su renuncia o su destitución y que en tres meses dejó un saldo de casi 120 muertos. Para el oficialismo, lo que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) busca a como dé lugar es evitar que la Constituyente se instale porque el resultado de la consulta de este domingo fue una prueba del apoyo que conserva el gobierno en amplios sectores de la sociedad.
López y Ledezma fueron detenidos en la madrugada del lunes por efectivos de seguridad venezolanos. Con prisión domiciliaria desde abril Ledezma, ex alcalde de Chacao, y desde principio de julio en el caso de López, la justicia los acusa de haber violado el acuerdo establecido para salir de la prisión por las condiciones de salud que habían alegado sus abogados.
Ledezma había sido acusado de asociación ilícita y conspirar contra las instituciones pero no había recibido condena firme. López, en cambio, tuvo una sentencia a 13 años de prisión por instigar a la violencia a sus seguidores, de un partido mínimo dentro de la MUD pero de tendencias muy extremas, Voluntad Popular. Fue a raíz de las “guarimbas” de 2014, que provocaron la muerte de 43 personas, muchos de ellos chavistas o fuerzas de seguridad.
La tensión en Venezuela hace temer por lo peor: una guerra civil o una intervención más directa de Estados Unidos, en un calco de lo que ocurrió en Ucrania, Libia y Siria. Con grupos violentos atacando a cada uno de los gobiernos para desestabilizarlos, generar cuadros de represión y cargarles todos los muertos a las autoridades, en estos casos, siempre contrarias a las políticas de los países occidentales.
La muestra de la violencia opositora se refleja en videos donde se ve cómo atacan a simpatizantes chavistas. Y en que muchas de las víctimas eran agentes de seguridad. Por otro lado, también hay casos de policías procesados por abusos en la represión de las marchas, que han generado no solo caos sino también destrozos en propiedades estatales y privadas. Lo que queda claro es que cada caído en estas refriegas cotidianas, incrementadas desde la última ofensiva de la MUD hace dos meses, es atribuido al gobierno de Maduro, que aparece ante la opinión pública internacional como el causante de todos los males en Venezuela.
El país está en una grave situación económica y social, esto es cierto, con desabastecimiento de productos esenciales y falta de medicinas. Este también es un calco de otros ataques contra procesos revolucionarios y poco cuesta recordar los meses finales del gobierno de Salvador Allende en Chile, en 1973. En el caso de Venezuela, los gobiernos bolivarianos no pudieron cambiar la matriz básica de la economía del país, dependiente de la exportación de petróleo y con reservas entre las mayores del planeta.
Hubo dos problemas que agravan este panorama: la muerte de Chávez, el 5 de marzo de 2013, no fue fácil de sobrellevar por Maduro, designado como sucesor por el propio líder bolivariano en su última aparición pública. Por otro lado, el petróleo, que cotizaba sobre los 100 dólares el barril, cayó en picada y ahora ronda los 44 dólares tras haber pisado los 25.
La oligarquía venezolana, que no se caracteriza por sus tendencias democráticas, tuvo siempre un particular encono contra Chávez y llegó a derrocarlo por unas horas en abril de 2002. Entonces, el fallecido militar fue devuelto al poder por las multitudes en las calles. Desde ese momento, la oposición intentó primero desconocer al gobierno y a las instituciones chavistas al punto que no participó en algunas elecciones, con lo que la Asamblea Nacional funcionó sin representantes de la derecha.
Pero ya en el 2012 consiguió unificar a los diferentes partidos en torno a un núcleo en condiciones de derrotar al oficialismo. No lo lograron contra el propio Chávez y estuvieron a unos pocos puntos contra Maduro en 2013. En 2015, sin embargo, en elecciones parlamentarias, obtuvo casi los dos tercios de la Asamblea, lo que puso en jaque a Maduro.
Todo se fue acelerando desde entonces, ya que a los pocos días de aquel resultado asumía en Argentina el presidente Mauricio Macri, que había hecho del ataque al chavismo parte fundamental de su campaña electoral. Luego, la derecha brasileña dio un golpe contra Dilma Rousseff y los apoyos a Maduro en la región se redujeron drásticamente.
Maduro ahora se topa con una feroz oposición interna y gobiernos no menos feroces en el exterior. Solo Ecuador, Bolivia, Nicaragua y en menor medida, Uruguay, sostienen las banderas bolivarianas. Tabaré Vázquez viene frenando la expulsión del Mercosur reclamada por Macri y el brasileño Michel Temer pero no alcanza a frenar el impulso contra Caracas del ex canciller del Frente Amplio, Luis Almagro desde la OEA. Una institución que venía de capa caída y de la mano de los gobiernos conservadores vuelve a tallar.
Una caída definitiva y oprobiosa del chavismo simbólicamente es un golpe demoledor para las fuerzas progresistas de la región. Así como Chávez es el símbolo de la integración autonómica de los países latinoamericanos y del Caribe, una caída de Maduro sería el punto de partida de otro modelo de integración, afín al proyecto que inserta a la región como el patio trasero del imperio, gobernado por representantes de esos poderes o empresarios vinculados a sus negocios.
Tiempo Argentino
Agosto 2 de 2017
por Alberto López Girondo | Ago 9, 2017 | Sin categoría
Patricia González es de Oruro y vive desde hace algunos años en Chicago. No quiere perder las raíces y entonces baila las danzas tradicionales de su patria. Este nuevo aniversario de Bolivia, el 192, la encontrará nuevamente dando muestras de su talento en el Royal Garden Banquet Hall, en Montclare, junto con los otros integrantes del grupo de Renacer Boliviano, que celebrará a 7000 kilómetros de su tierra la fecha patria. Practica con el traje que utilizará en esa ocasión, a pesar del calor del verano en esta ciudad del estado de Illinois.
Un puñado de médicos bolivianos inició este camino inesperado para la emigración de ese país hace medio siglo y ahora quizás sean 1500 los residentes en estos parajes estadounidenses, aunque ninguno de los miembros de la comunidad está en condiciones de asegurar exactamente la cifra. Muchos son profesionales, como aquellos primeros en lanzarse a la aventura.
Ximena Atristain preside Renacer Boliviano, la organización que aprovechará esta fiesta patria para juntar fondos destinados a obras de caridad en el país sudamericano. Junto con Mery Ocampo y Ligia Angulo, contadora pública una y bioquímica la otra, reciben a Tiempo en el local donde ensayan los pasos que presentarán este fin de semana. Allí cuentan que Renacer es una institución creada en 1989 con la idea de nuclear a todos los inmigrantes bolivianos sin distinciones. Por eso se jactan de unir a chapacos, cambas y kollas bajo el mismo objetivo. Esto es, a oriundos de los valles tarijeños, del Oriente boliviano (Santa Cruz, Beni y Pando) y del altiplano (La Paz, Oruro y Potosí), «algo que en otros lugares del exterior no es tan fácil», aseguran. Se sabe de las diferencias entre estas regiones que hace unos años casi llevan a planteos independentistas en la región de los llanos orientales.
Normalmente, la emigración suele ir de la mano de un grupo inicial que luego, a medida que se va asentando, va atrayendo a familiares o amistades detrás de esa iniciativa. En el caso de los bolivianos de Chicago la historia tiene sus bemoles. Para Ocampo, es una anécdota que escuchó por ahí aunque en su caso, no fue ese el origen de su mudanza. «Había unos doctores que fueron llevados para atender en Chicago porque por la guerra de Vietnam, no había médicos locales», dice, y dispara la sorpresa.
«Eran años de dictadura en Bolivia –recuerda Atristain, quien recaló en Chicago de la mano de su padre, a la sazón un exiliado por los vaivenes de la política sudamericana– y estaba el fantasma del Che con la guerrilla».
Los datos más certeros provienen de Raleigh Cavero, quien en un libro presentado hace poco señala pormenores de aquella primera incursión. Según el autor, nieto de Jorge Cavero, uno de los primeros médicos en viajar, el estadounidense John Buckingham se contactó por aquellos años con un sacerdote también estadounidense, Timothy Sullivan, quien había creado una organización para combatir el comunismo en Cochabamba.
Cuando Buckingham se enteró de que había doctores recién egresados que estaban con ganas de ir a especializarse en el exterior, no lo pensó dos veces. Se puso en contacto a través de religioso y los invitó a ir. El esquema era que podrían ser útiles esos servicios mientras los locales asistían en la guerra. Al cabo de un par de años podrían contar con profesionales debidamente instruidos en los males del comunismo y con espíritu colaborativo como para combatir en el mismo terreno a la insurgencia.
No contaban con un detalle, corrobora Ocampo. «Ninguno se quiso volver y además, fueron llegando más bolivianos», tentados por el éxito que había tenido aquella primera avanzada.
Con los años siguieron llegando nuevas oleadas al calor de las sucesivas crisis políticas y económicas en el país del sur. «Pero ahora los más jóvenes se están planteando el regreso», acota Atristain. El resto asiente con la cabeza: «No está fácil para nadie vivir en Estados Unidos. Un poco porque se trabaja mucho y no se gana mucho y otro porque se endurecen medidas contra los emigrantes. Pero además, en Bolivia la situación está mejor». «
Viveza sudaca
Licenciado en Física en Bolivia, Nery Urzagaste trabajó en grandes compañías industriales de Estados Unidos, donde sus conocimientos pero también su perspicacia de origen le dieron un sello diferencial. «Me especialicé en programas de ahorro de energía, algo que en este país resultaba insólito cuando llegué, en los ’70», afirma.
Contratado por John Deere, la fabricante de tractores, aplicó conocimiento académico, pero mucho más esa «viveza sudamericana» de arreglarse con lo poco que hay a mano. «Los ingenieros de Estados Unidos no están entrenados para lo inesperado, y si no lo tienen escrito en un libro, no saben cómo salir del paso». Algo que en esta parte del continente es cosa de cada día, el famoso arreglo con alambre e ingenio, le dio lugar para el crecimiento profesional a Urzagaste, que debe siempre recordar al arquero argentino del mundial de México, Nery Pumpido, para explicar cómo se escribe su nombre de pila.
«Después pasé a Kellogg’s –la multinacional alimenticia– pero allí eran mucho más esquemáticos y no aceptaban tan fácilmente mis propuestas», reconoce con un tono de desazón.
Tiempo Argentino
Agosto 6 de 2017
por Alberto López Girondo | Jul 17, 2017 | Sin categoría
La foto es de TIempo Argentino
Que Cuba esta viviendo tiempos de transformaciones no es ninguna novedad. Y que atraviesa una situación clave desde la muerte del líder de la revolución, Fidel Castro, en noviembre pasado, tampoco. Sobre todo, porque con el cambio de gobierno en EE UU surgen nuevas amenazas tras el anuncio de un nuevo enfriamiento de relaciones que hizo Donald Trump. Los periodistas cubanos, en ese contexto, debaten cómo adecuarse a estos tiempos en que, además del cambio generacional que se impone en la isla, están las nuevas tecnologías que modificaron totalmente el panorama. De eso y de la construcción de un modelo de prensa socialista habla la periodista Rosa Miriam Elizalde, editora del sitio Cubadebate.
«En mi país no ha habido una ley de comunicación desde la colonia –adelanta Elizalde, que también es vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) y de la Federación Latinoamericana de Prensa (Felap)–. Durante todo el siglo XX se ha actuado con artículos de la Constitución que refrendan derechos de la comunicación pero no hemos tenido una política determinada hacia ese sector. Ese es un debate que tiene nuestro gremio».
–¿En torno de qué temas giran esos debates?
–El eje del debate es que nunca fraguó en el socialismo un modelo de prensa que le corresponda. Heredamos un sistema de prensa de la tradición norteamericana, que tuvo que convivir con un proceso de construcción y con muchas limitaciones, no tanto por las posibilidades que les dio a los periodistas, porque hubo momentos luminosos para la prensa. Pero aun así todavía padece de cierta incapacidad por incorporar nuevas estéticas, un proceso más deliberativo, más enfocado hacia la demanda ciudadana y no hacia la oferta informativa. A veces nuestro periodismo consiste en la cobertura de actos o cosas que no necesariamente concilian o le interesan a la agenda ciudadana. A veces nos retrasamos mucho en informar.
–¿Como debería ser esa prensa del socialismo? En algunos sectores es un clásico cuestionar a la prensa de su país.
–La prensa en el socialismo debería ser un espacio para gestionar la participación ciudadana donde quiera que esté, para abrir fuentes de interlocución con las autoridades, con la sociedad. Ese es un ideal que todavía no se ha logrado en ninguna parte plenamente. Tenemos esa gran desventaja: a nosotros nos acusan sobre temas de libertad de prensa. Pero Cuba es un país que ha logrado el milagro de no tener un periodista ni secuestrado, ni asesinado en 59 años. El último periodista asesinado en Cuba se lama Carlos Bastida, ecuatoriano, que murió en mayo de 1958 por el crimen de ir a entrevistar a Fidel en la Sierra Maestra. Ese es un reto, el otro es que con esta revolución tecnológica en curso ha cambiado también la infraestructura, los medios, ha aparecido un entorno digital que es muy complejo en el que todo el mundo se está adaptando de manera traumática, y nosotros también. Cuba tiene una experiencia muy particular con Internet. No olvides que EE UU le impidió conectarse a la red hasta finales de los ’90.
–¿Cómo es eso?
–A Cuba se le conecta Internet a través de la Ley Torricelli (sancionada en 1992 y que extremó las condiciones del bloqueo), que dice que así se va a ayudar a democratizar la sociedad cubana al estilo norteamericano, por lo que hubo cierta resistencia. Sin embargo, Fidel vio desde el inicio las posibilidades que tenía para los cubanos y en un congreso de periodistas llegó a decir: «Internet parece inventada para nosotros». Porque era el sueño de poder acceder muy fácilmente a un cúmulo de información y conocimientos extraordinarios. Pero eso se ralentizó, no así los procesos y los planes educativos para capacitar a la gente. La Unión Internacional de Telecomunicaciones decía hace poco que Cuba era uno de los países de más baja infraestructura de Internet, pero estuvimos en el quinto lugar en cuanto a apropiación de tecnologías. Cuba gradúa 10 mil informáticos en todo el país. Desde que empiezan la primaria tienen laboratorio de computación. Lo que pasó fue que sobre todo los jóvenes han inventado maneras de conexión naïf, jíbara, silvestre.
–¿Cómo lo hacen?
–Existe una red informal que se llama SNet, que son muchachos que comenzaron jugando de una casa a otra, tirando un cable, y de pronto han cableado toda La Habana. Hay que ver las computadoras que tienen, son grandes Frankenstein. Pero ese es un proveedor de servicios que te pueden crear un blog o dar una plataforma para chatear.
–¿De qué modo afecta la ley Torricelli?
–EE UU siempre vio a esta ley como un espacio para el cambio de régimen. Y una buena parte de los presupuestos públicos del gobierno norteamericano para ese objetivo, que son ilegales porque son la intervención de EEUU contra las leyes y la soberanía del país, lo han estado invirtiendo en el espacio digital. ¿Cómo? Creando infraestructura: hubo un gran escándalo con una red que se llamó Zunzueo, que fue el intento de hacer un Twitter cubano (creado en 2010, con financiamiento de la USAID, según reveló en 2014 la agencia periodística AP). Al final no se discutió si era o no ilegal sino que era ineficiente, porque finalmente lograron lo contrario de lo que se proponían. Era una red para inyectar información dentro de Cuba pero daba posibilidades de mandar SMS en el día fuera de la isla, entonces la gente se inscribió para mandar mensajes a la familia (risas). En infraestructuras como esta y en contenidos hay toda una industria en Miami para proveer servicios a los cubanos en lo que ellos llaman creación de líderes.
–¿El gobierno está planteándose entonces alguna ley para regular este espacio?
–A partir de los debates de la UPEC, la institución que agrupa a los trabajadores de prensa, que básicamente son de medios públicos, es una política que permita hacer un tránsito hacia estos escenarios y ponga un cierto orden. Por ejemplo, el sistema de medios públicos es totalmente subsidiado por el Estado pero los presupuestos son muy limitados. Una nueva ley permitiría que los medios además puedan intervenir en el mercado, que tengan algún tipo de financiamiento para poder mejorar, para fomentar la comunicación, mejorar los salarios de los periodistas, que son de los más bajos del país, y avanzar hacia que cada medio se pueda convertir en un gestor o una multiplataforma de contenidos que ayude sobre estos valores y principios pero que mejore la presencia de esos contenidos en los canales que tiene a mano la gente. En Cuba la penetración de móviles es muy alta. A pesar de todas nuestras limitaciones y de nuestro retraso, en uno o dos años el salto ha sido enorme. Siempre nos criticaban diciendo que la conectividad de Internet en Cuba es solo para el 5% de la población y en los funerales del comandante todo mundo estaba con un celular en la mano transmitiendo y con comportamientos muy parecidos a los que tiene cualquier ciudadano en cualquier sociedad hiperconectada del mundo.
Tiempo Argentino
Julio 16 de 2017
por Alberto López Girondo | Jul 17, 2017 | Sin categoría
Fotografía: Mariano Martino
Ricardo Curutchet llegó a la intendencia de Marcos Paz en el 2003, «cuando nadie quería agarrar», recuerda con sorna, mediante una alianza de varios partidos que nuclea a la UCR, de la que es originario, el Frente Grande, sectores del Justicialismo, el kichnerismo, Encuentro Popular, sectores independientes, vecinalistas y progresistas. Cuando se le pregunta cómo se definiría, dice como en un mantra que es «vasco, scout y templario». Posicionado dentro de Unidad Ciudadana, este agrimensor y docente en matemáticas hace un culto del diálogo con todos los sectores.
«Nosotros futbolísticamente hablando somos Yupanqui, pero jugamos en la Premier League –dice, apelando a una metáfora futbolera– tenemos una construcción abierta, con una línea de tres en fondo y mucha presión. Sabemos que inexorablemente alguno va a pasar y de un centro puede venir un gol. En la política puede haber una traición, en la gestión puede haber un proyecto que no se concrete. Pero la idea es que la cosa sea abierta y participativa.»
–¿De qué club es hincha?
–De Boca, pero bilardista como agente motivador. Me resulta difícil hablar de fútbol porque tengo un gabinete donde el 85% son mujeres (ríe). Yo les he anticipado a (Jorge) Sampaoli dos años atrás y esperemos que la vaya bien.
–Claro, pero en política se trata de quiénes se benefician con una determinada política.
–Un diputado o un dirigente político puede jugar a «dejo pasar y que le vaya mal» al presidente, nosotros en la intendencia tenemos la necesidad imperiosa de que le vaya bien, porque si no le va bien, que es lo que nos esta pasando ahora, volvemos a repartir bolsones de comida como hace diez años, volvemos a pagar remedios, o prótesis.
–¿Cómo se siente esta nueva realidad en el distrito?
–No nos va mal porque en lo económico aplicamos la heterodoxia económica y entonces podemos sostener ciertos vaivenes. Marcos Paz tiene 60 mil habitantes, tiene de todo un poco. Nunca quisimos una gran industria, yo quiero muchas industrias pequeñas, porque cuando el proceso se te viene en contra es más fácil amortiguar el cierre o la suspensión en una empresa de 30/40 empleados que en una de 3000. ¿Cuál es la principal empresa del distrito?: el Estado. ¿Hay actividad privada? Si, nosotros nos juntamos cada diez días con todas las representaciones gremiales, a mí no me importa si está en la CGT o en la CTA. Y ahí veo, ¿te pagan el sueldo, hay suspensiones? Y también nos juntamos con todos los industriales, que son familias que están al frente de sus empresas, no es el tipo que vive en otro lado. Ahora la están remando. En ese intercambio vas buscando el punto de equilibrio. Por ahí hay que darles una mano con la presión tributaria, pero eso si, lo importante es que todos paguen. La otra vez hablaba de esto con Cristina, nosotros tenemos ese proceso anticíclico que nos permite que si todo se cayó, a nosotros se nos cayó menos que al resto. Eso no quiere decir que nos sobre paño. Somos un pueblo de laburantes, clase media-media baja y punto. No tenemos la gran empresa que da riqueza ni aquel nicho de población que te mueve la economía. Acá podés tener el tambo y la pequeña usina láctea, no la gran empresa. Esto es Yupanqui, sumás por puntito, pero siempre nos metemos entre los tres primeros. En lo productivo, Marcos Paz es el único distrito que tiene el Jamón Crudo Argentino; tenemos toda la cadena de producción, desde la crianza hasta el jamón procesado. Esto es heterodoxia económica, que cuando el jamón crudo te puede estar viniendo de Brasil, de Chile, de Nueva Zelanda, el Jamón Crudo Argentino tiene que tener garantizada la trazabilidad.
–¿Que característica tiene?
–Tiene garantizada la estacionalidad, la forma de alimentarlo, tiene un sabor distinto. No esta alimentado como el español a bellotas, claro, pero tiene un sistema de estacionalidad especial. Esto aunque no lo creas fue un producto positivo de la 125.
–¿Cómo es eso?
–Nosotros somos una «rara avis» de la política. No digo que nos quieran todos, pero me puedo sentar a hablar con todos. Cuando fue la 125 es lo que hicimos. En pleno conflicto Cristina visitó la granja porcina del presidente de la Sociedad Rural y también inauguró una empresa. Todo en base al diálogo. «Ricardo Intendente» hace cosas muy diferentes de las que haría «Ricardo Ricardo», porque acá tenés que sopesar el paladar de todos
–¿Hay algún modelo de gestión en que se inspire?
–De todos sacás un poco. Está todo inventado. Desde que ganamos la elección hasta que asumí recorrí 70 municipios. Todos me recibieron, y de lo que me dijeron, uno pone en la zaranda y hace su camino. Yo no vine acá para ser un mero administrador. Venía del tercer sector, grupos parroquiales, y cuando me preguntan ¿partido político? aplico el modelo «vasco, scout y templario».
–¿Y cómo se metió a intendente?
–En 2003, cuando nadie quería. Para mí esto es la revolución ciudadana de Rafael Correa. Porque él es scout. Cuando estás en una entidad, ya sean grupos juveniles, o tercer sector, vos tenés un universo que queda circunscripto a un sector. Está bueno Cáritas, están buenas las sociedades de fomento, pero si querés hacer el paso en el buen sentido de la revolución ciudadana, tenés que meterte en política.
–¿Nunca sintió que estaba bailando en el Titanic?
–No porque está el sabor de la cosa de poder ser no un mero administrador. Yo acá tengo un Imdec (Instituto Municipal de Estadística y Censos). Se pasaron discutiendo sobre el Indec y estaba mal de un lado y del otro, esta es la realidad. Necesitamos una estadística, que le sirva a la gente. Lo que hicimos fue un mercado regulador, en nuestro rol de Estado, para manejar la variable de los precios. Si vos querías pagar de más, es tu plata, hacé lo que quieras. Pero si vos querías una canasta básica… nosotros tenemos Imdec, feria municipal rotativa y la feria municipal que oficia de mercado regulador, ahí tenemos los productos de la canasta básica y vamos llevando los precios en función del monitoreo que hacen de Salud, vitaminas, proteínas. Ahora le vamos a agregar los precios cuidados municipales, porque sumamos también a los almacenes locales. Por norma no hay grandes cadenas de supermercados. La idea es romper el molde y generar algo distinto. El boleto estudiantil lo tenemos antes de que saliera la ley, porque tenemos dos líneas municipales y los chicos de escuelas públicas viajan gratis. Yo busco otros indicadores de calidad de vida. Hace seis años atrás me discutían porque para mí la pileta es un derecho, y en Marcos Paz tenemos cuatro. El costo de una pileta es una cuadra y media de asfalto, y yo prefiero que los chicos tengan colonia de verano.
Tiempo Argentino
Julio 16 de 2017
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