por Alberto López Girondo | Nov 16, 2017 | Sin categoría
Brett Talley, de 36 años y autor de libros de terror, es cuestionado porque como abogado nunca llevó adelante ningún caso. El colegio de abogados dijo que no califica para el cargo, pero seguramente igual será nominado en Alabama.
Un abogado de 36 años que nunca llevó adelante un caso en su carrera y que además de prolífico bloguero escribe novelas de terror, está a punto de convertirse en juez de la corte federal del distrito medio de Alabama si logra pasar la prueba del Senado, algo que se descuenta. Brett Joseph Talley fue propuesto por el presidente Donald Trump para cubrir una vacante en ese tribunal producida hace dos años y es apenas uno de los controvertidos 50 candidatos que el magnate estadounidense nominó a lo largo de este año.
El caso de Talley tiene sus bemoles, porque entre las críticas que le hacen los demócratas y los medios que están de punta con Trump, figura que la American Bar Association, el colegio de abogados más numeroso de Estados Unidos, dijo que no está calificado para ocupar el cargo, algo inusual para la agrupación profesional.
Talley es un encendido defensor de la Segunda Enmienda, que autoriza la portación de armas y polemizó en su momento con los argumentos del presidente Barack Obama en torno de la limitación luego de una seguidilla de masacres durante la gestión del ex mandatario, como la de la escuela Sandy Hook en 2012.
Entre los razonamientos a los que recurrió Talley, que vive en Springfield, Virginia y usaba el apodo de BarmainBoston en sus posteos es que no hay motivos para que el Estado tenga el monopolio en el uso de armas. También señaló que a lo largo de la historia de la humanidad siempre la nobleza, como ocurría con los samuráis en Japón y los caballeros en la era feudal europea, eran los únicos que podían portar armas. Pero que en Estados Unidos ese derecho e incluso esa obligación forman parte del derecho ciudadano. Para defenderse de los excesos de la tiranía o de ataques exteriores.
En el marco de esa campaña, el hombre defendió al “primer KKK”, aquel que a fines de la guerra civil se formó para combatir los derechos recién conquistados por la población negro. Y abundó en loas a la Asociación nacional del Rifle, el grupo lobista que apoya la libertad en el uso de armas.
De insulto fácil, en su blog llamó a la candidata demócrata a la presidencia Hillary Rotten Clinton. El apellido de soltera de la esposa de Bill Clinton es Rothman, «rotten» significa podrido.
Talley también es autor de novelas terroríficas y hasta ganó el premio Bram Stocker, instituido en homenaje al autor de Drácula. Entre sus obras galardonadas están That which should not be (Eso que no debería ser), The void (el vacío) y The substance of shadow (La sustancia de la sombra).
En su currículum para postularse al cargo, anotó que mientras fue estudiante en Harvard, donde se graduó con máximos honores, fue pasante en el estudio Gibson, Dunn and Crutcher, de Washington, donde hizo tareas “pro bono”, es decir asesorías legales gratuitas para miembros de la comunidad, en su caso a favor de inmigrantes indigentes. Pero lo que se dice algún tipo de representación rentada en forma particular o como parte de algún bufete de abogados, nada.
Lo cual representa un problema para los evaluadores de la ABA y para los legisladores demócratas. No tanto para los republicanos y evidentemente nada para Trump. Lo recalcó el senador demócrata por Connecticut Richard Bulmenthal. «Creo que el calibre cuestionable de los candidatos judiciales del presidente Trump demuestra su desprecio por el estado de derecho y la calidad de la judicatura estadounidense», dijo. Y calificó a Trump de patrón de estancia que “tiene como política primero cumplir con la extrema derecha y en octavo o noveno lugar con la calidad”.
Otro punto en contra de Talley, que ocupa un cargo actualmente en la Oficina de Política Legal del Departamento de Justicia, es que ocultó al Senado que está casado con Anne Donaldson, jefa de gabinete de Donald McGahn II, asesor de la Casa Blanca, lo que representa un conflicto de intereses que debió aclarar.
La pregunta es si los demócratas podrán parar el nombramiento de este candidato. Y la respuesta es no por culpa de los propios demócratas. Que para evitar el bloqueo de los republicanos durante la administración Obama eliminaron el umbral de 60 votos para la mayoría de las nominaciones que pasan por el Senado.
Tiempo Argentino Jueves 16 de Noviembre de 2017
por Alberto López Girondo | Nov 15, 2017 | Sin categoría
Los medios financiados desde fuera del país deberán registrarse como agentes extranjeros. Fue en respuesta a una medida similar contra RT y Sputnik dictada desde Washington. El gobierno de Mariano Rajoy acusa a Moscú de interferir en la crisis independentista catalana.
Las autoridades rusas tomaron represalia y mediante una votación casi unánime en la cámara baja de la Federación tienen en sus manos una ley por la cual todos los medios internacionales o que reciban financiación desde el exterior y que operen en ese país deben registrarse como “agentes extranjeros”.
El lunes, el Departamento de Estado había emitido una orden que obliga al canal de televisión RT América a inscribirse como agente extranjero apelando a una ley de la Segunda Guerra mundial que no tenía como fin el trabajo de prensa, precisamente.
La ofensiva contra los medios rusos, RT y Sputnik, comenzó a tomar espesor en Estados Unidos a partir de denuncias contra el presidente Donald Trump y su hijo Donald Jr, ni bien el magnate ganó la elección, hace un año. Se los acusó a él de tener vínculos con el gobierno de Vladimir Putin y a los servicios de inteligencia rusos de haber interferido en la campaña al filtrar información sobre la contrincante en noviembre de 2016, Hillary Clinton.
De ahí a considerar en el mismo esquema a hackers que habrían filtrado información sensible de los mails de la ex secretaria de Estado durante la gestión Obama, a espías de los servicios rusos y a los medios pertenecientes a ese país.
En Europa, mientras tanto, la catarata de incriminaciones contra Rusia se mantenía y se incrementaba con la crisis en Ucrania y en torno de la reincorporación de Crimea a la Federación Rusia. Y ya el año pasado el Europarlamento lanzó una declaración acusando a RT y a Sputnik de hacer propaganda antieuropea.
Cuando creció el reclamo independentista de los catalanes, el gobierno de Mariano Rajoy aprovechó para acusar a trolls rusos de haber lanzado una operación a favor de la secesión desde redes basadas en Rusia. Y a mediados de octubre, la red social Twitter prohibió todo tipo de publicidad en las cuentas de los medios rusos luego de haber asegurado –siguiendo el libreto de las agencias de inteligencia estadounidenses- que ambos espacios interfirieron en las elecciones de 2016 para beneficiar a Trump.
Luego de varias semanas de silencio, ahora desde Moscú tomaron empuje respuestas institucionales. En primer lugar, el canal RT anunció haberse sometido a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos. Pero no dejó de acotar la incongruencia de que no le exigieron lo mismo la cadena británica BBC, la china CCTV, la francesa France 24 y la alemana Deutsche Welle no tuvieron que cumplir con ese requisito.
Desde la capital rusa, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, atribuyó a “la histeria que observamos en Estados Unidos y otros países” el ataque contra RT y Sputnik. Fue luego de que los ministros de Exteriores y Defensa de España acusaran elípticamente a ambos medios de “desinformar y manipular” la crisis por Cataluña a través de internet. El diario el País directamente apuntó contra el Kremlin de haber hecho campaña a favor de la independencia catalana.
«Ni las autoridades españolas ni la OTAN ni los diarios aportaron ningún argumento válido a favor de estas acusaciones», retrucó Peskov.
El canciller Serguei Lavrov fue más ácido y señaló que “algunos de nuestros socios en Europa y Estados Unidos no tienen nada mejor que hacer que acusar a nuestros medios y calificarlos de agentes extranjeros. Es probable que una histeria sensacionalista así se mantenga para desviar la atención de los electores sobre la incapacidad de los gobiernos para solucionar los problemas internos”.
Es así que la Duma, la cámara de diputados rusa, aprobó una normativa para el registro como agentes extranjeros de los medios que reciben dinero desde el exterior.
La directora de RT, Margarita Simonián, tuvo también comentarios cargados de ironía para explicar el momento que viven los medios rusos. “Mis sinceras condolencias para todos los periodistas rusos y no rusos. Es que las astillas vuelan cuando talan el bosque de la colina del Capitolio”.
Tiempo Argentino Miércoles 15 de Noviembre de 2017
por Alberto López Girondo | Nov 11, 2017 | Sin categoría
Desde que pisó suelo moscovita, el capitán argentino acaparó todas las miradas locales, que esperan con ansias la cita del junio próximo. La penetración del 10 en la cultura rusa se mezcla con la tradición y los recuerdos soviéticos.
Cuando por los altavoces anunciaron –en ruso y en inglés– la formación de los equipos, estalló una ovación al escuchar el nombre del 10 argentino. Había apoyo para el equipo ruso, había entusiasmo, pero fundamentalmente había ganas de ver a Lionel Messi sobre el césped del estadio Luzhniki, de Moscú.
No es novedad que Messi es un ídolo en cuanto idioma se hable en el mundo. Pero en el Luzhniki resultaba gracioso escuchar los comentarios de los espectadores nativos. No hay forma para quien no conoce la lengua de entender de qué venía la conversación, pero el «Messi» se escuchaba clarito cada vez que el capitán argentino se encontraba con la pelota y armaba una jugada.
Los rusos no confían en llegar demasiado lejos con su formación, que esta vez salió a jugar con la camiseta roja de otras épocas, pero sin el CCCP soviético, sino con el escudo actual, el de la Federación.
Por eso todos los ojos estaban puestos en el crack argentino. Quedó claro cuando Messi fue a tirar un córner y tanto mujeres –que las había en gran proporción– como hombres dieron unas extrañas cabriolas para sacarse una selfie con el rosarino. Son los tiempos que corren.
En los primeros ataques argentinos se escucharon también varios «oi oi oi» preocupados. Pero el seleccionado ruso tuvo algunas jugadas que, si bien no llevaban peligro, despertaban el apoyo de los simpatizantes locales, que gritaban «Ro-sha, Ro-sha», o cruzaban sílabas con la tribuna de enfrente, al mejor estilo estadio español.
Los restos de la URSS
El Luzhniki se identifica fácil: es donde se abrirá el campeonato Mundial de Fútbol del año próximo y donde se disputará la final. Además, es la única de las 12 sedes que tiene una enorme estatua de Lenin a la entrada.
El Lenin se explica porque el Luzhniki es el único estadio que no se hizo de cero, sino que se aprovechó la estructura del que fue sede de los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980, boicoteadas por varios países occidentales a pedido de Estados Unidos, incluida Argentina. Cuatro años más tarde los países comunistas boicotearon los de Los Ángeles, pero esa es otra cuestión.
Messi fue el personaje a curiosear en los entrenamientos y en cercanías del Hotel Radisson. El soberbio edificio tiene más de 500 habitaciones, 38 apartamentos, restaurantes, salas de conferencias y desde allí salen cruceros para recorrer el río Moscova.
También tiene su historia, es uno de los edificios que hizo construir Stalin a fines de la Segunda Guerra para alojar las oficinas de todos los ministerios. Se los conoce como las siete hermanas o los rascacielos de Stalin y tienen más de 300 metros de altura. Ahora, uno de esos edificios alberga a la Universidad Estatal de Moscú, otro a la Cancillería. La Selección se alojó en el que fuera el Hotel Ucrania hasta la caída de la Unión Soviética, y desde 2010, el Radisson-Royal.
Costumbres rusas
El gol del Kun Agüero sorprendió a muchos espectadores saliendo del estadio. Aun así tuvieron tiempo de lamentar que casi al final se terminara el sueño de al menos no perder con el que consideran el mejor equipo del mundo. El embajador argentino, Ricardo Lagorio, presente en la platea, comentó que en el gobierno ruso estaban preocupados hasta hace unas semanas. «Un Mundial sin Argentina no es Mundial», dice que le susurraban. Un Mundial sin Messi, tampoco.
El rosarino aparece en revistas, en anuncios, pero también en los locales de souvenirs se lo ve en jarras, compitiendo con el propio presidente Vladimir Putin, o los símbolos de la era soviética, como Lenin y Stalin. En banderas también, aunque aquí en Moscú se ve más el Messi de Barcelona que el de la Selección.
Donde también es personaje común es en las Mamushkas, o Matrioshkas, como se las llama por estas regiones de donde son originarias esas muñecas de madera tallada y pintada que esconden otras muñecas en su interior. La palabra deriva de una mezcla entre Matriona, mamá, y Bábushka, abuela, y tiene sentido ya que representa la continuidad generacional o de la especie.
En caso de Messi, había en el mercado de artesanías locales de Izmailovo, uno de los más transitados de la capital rusa, una Matrioshka con la imagen del capitán y los colores del seleccionado de la AFA. Adentro había un Dybala que adentro tenía un Higuain que adentro tenía un Agüero que finalmente terminaba en un Di María.
Lo curioso es que el apellido del goleador de la Juventus estaba escrito «Dubala». Es que en caracteres cirílicos, la Y se lee como U. El vendedor, un hombre venido de Uzbekistán, dice en un inglés bastante comprensible, que se las compra a una señora que las pinta en su barrio, y que ella las copia de imágenes que el hijo le baja de Internet. Por eso La Albiceleste y Argentina están bien escritos. El problema, parece, se le hizo al intentar traspasar a mano los caracteres latinos. El vendedor no tenía la menor idea del problema. Cosas que pasan en la Rusia que espera por ver a Messi en el Mundial.
Tiempo Argentino Sábado 11 de Noviembre de 2017
por Alberto López Girondo | Nov 11, 2017 | Sin categoría
Columna de opinión.
Medios gráficos argentinos asignaron enviados especiales para el encuentro que este sábado disputó el equipo de Argentina con el seleccionado de fútbol ruso. La televisión se hizo presente también en el estadio Luzhniki. Fue un acontecimiento relevante, porque se trató del partido inaugural en el campo de juego donde en menos de un año se disputarán los partidos más importantes de la copa más importante de la FIFA. Porque jugó Argentina luego de todo lo que tuvo que sufrir para clasificarse. Porque el técnico Jorge Sampaoli tuvo la posibilidad de consolidar al equipo sin las urgencias de sumar puntos.
Un par de días antes se recordaba la toma del Palacio de Invierno, un acontecimiento que conmovió al mundo, al decir de su historiador John Reed. Un hecho que marcó a fuego a todo el siglo XX e imprimió el ritmo a la clase trabajadora y al sistema capitalista mientras estuvo vigente. Tuvo influencia decisiva incluso en la cultura de varias generaciones.
Pero solo hubo un enviado de un medio gráfico local, Tiempo Argentino. Había de un canal, Barricada TV, y nadie más que quisiera reflejar cómo se vivían esos días en la Rusia actual.
Es cierto que el periodismo de hoy día no es el mismo del de hace una década, sin ir más lejos. Que los costos son altos, que desde el punto de vista empresarial, la información circula de tal modo que todo lo que ocurre en cualquier lugar del planeta se conoce al instante. Y cualquier administrador sin visión periodística puede creer que se trata de gastos que no reportan beneficios.
Para Tiempo, en cambio, es fundamental buscar poder estar donde resulta clave ver lo que ocurre con la mirada que reclaman nuestros lectores. Esos lectores y asociados que valoran el esfuerzo que significa tener enviados en el sur del país para contar con la mejor información y una óptica acorde sobre el caso Maldonado, por ejemplo.
También lo fue en este caso para tener un enviado a esos lugares donde hace un siglo el destino de la humanidad daba un giro trascendente. Y mostrar con ojos argentinos, los ojos de Tiempo, qué queda de esa utopía. «
Tiempo Argentino Sábado 11 de Noviembre de 2017
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