Seleccionar página
Asuntos de poder

Asuntos de poder

Cuando la Corte Suprema de Justicia rechazó la demanda del CECIM (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata) sobre la venta de tierras a extranjeros dio varias señales en simultáneo a la democracia argentina. Una es que el poder institucional de la nación está en manos de un triunvirato integrado por personas no elegidas por la ciudadanía y que el resto de los poderes del Estado al final de cuentas son «cotillón», como diría Moria Casán.

Otra: que cuando todo lo demás falla (cosas de esa «maldita tiranía del número», como catalogaban a la Ley Sáenz Peña de 1912 los conservadores más rancios de entonces), están los cortesanos para defender los intereses de los que mandan. Una más: que un decreto presidencial puede cambiar la Constitución de un plumazo, como es en realidad el 70/23, sin que ese trío se conmueva. Por si fuera poco, descarta por improcedente la demanda de un colectivo integrado por exsoldados que perdieron compañeros luchando por la soberanía nacional en la Islas Malvinas.

Finalmente: que el poder judicial argentino, los medios concentrados y el poder real, el Círculo Rojo –habrá que reconocerle el copyright a Mauricio Macri por lo sintético de la definición– funcionan como una aceitada máquina… salvo cuando surge algún descarrío. Como las juezas Marta Elba Pascual y Laura Beatriz De Marinis con el Régimen Penal Juvenil. Ahí sí aparecen indignaciones varias, amenazas no tan veladas y voces en defensa de lo que se votó en el Congreso y etcétera. El mismo tipo de indignación acomodaticia que descargaron contra el diputado Juan Grabois por un exabrupto en la Cámara Baja comunicadores que catalogan como carácter «genuino» a los insultos de baja estofa del presidente. Son los tiempos que corren.


El largo brazo estadounidense
Antes de meternos de lleno en estos conceptos, se debe poner todo esto en un contexto regional impactado por el arrebato neocolonialista que desarrolla el Gobierno de Donald Trump. Este domingo en Brasil se disputará un round clave para el resto de la América que lucha por su destino al sur del Río Bravo. Con Trump ya no hay máscaras y si el 3 de enero secuestraron al presidente venezolano Nicolás Maduro no por la democracia sino por el petróleo, la disputa entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro es también por la persistencia de aquella consigna que llevó al metalúrgico al poder por primera vez en 2003, que «otro mundo es posible». Porque del otro lado está la ultraderecha apoyada abiertamente desde la Casa Blanca.

Pero hubo otro hecho sintomático estos días, en Bolivia, donde en una medida inusitada, fuerzas policiales con la presunta participación de agentes de la DEA realizaron un operativo que terminó con la detención del fiscal general, Roger Mariaca, del fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos y otros funcionarios judiciales y allanamientos varios en dependencias de la Procuraduría bajo cargos de vínculos con el narcotráfico. El detalle es que Mariaca fue el que abrió la investigación contra el argentino Fernando Cerimedo por intento de femicidio. Y que el «consultor» es un personaje central en todas las operaciones oscuras de las ultraderechas regionales, y también en el Gobierno de Milei.

Volviendo a la cúpula judicial argentina, el fallo que permite la venta de tierras sin restricciones a extranjeros resultó escandaloso en términos políticos, tras multitudinarias manifestaciones callejeras que lograron que el Congreso rechazara un artículo del proyecto pomposamente titulado «Inviolabilidad de la Propiedad Privada». ¿Por qué meter un apartado allí sobre la ley de Tierras del año 2011 si el decreto 70/2023 en teoría ya la había volteado? Porque todos saben que ese decreto deja muchos temas «flojos de papeles» y los que quieren comprar buscan garantías más firmes. Quizás ahora haya legisladores de la «ancha avenida del medio» que asuman la responsabilidad de acompañar el pedido de los sectores de la oposición que buscan en Diputados la derogación total de esa reforma constitucional inconsulta. Por lo pronto, en una decisión no menos inédita, y en vista de los cuestionamientos mayoritarios, la CSJN emitió un comunicado explicativo de su decisión en el que condenó los «discursos de odio y la descalificación en las redes» (¿ahora, todos?). Que, como toda justificación tardía, no hizo sino oscurecer. Aunque es claro que algo de ruido quedó en el edificio de la calle Talcahuano 550.

París. Los hermanos Milei con Macron y su esposa Brigitte.

Foto: Getty Images


Como en casa
Pero hay otros poderes rondando esta atribulada Argentina de hoy. Uno es el mencionado Círculo Rojo, parte del cual asistió al 62º Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), que se realizó en Mar del Plata. Tuvo una participación especial por videoconferencia Milei desde París, donde había ido en visita oficial para una cumbre con Emmanuel Macron. Con una semipenumbra y una cámara cenital, el presidente dijo entre otras cosas, refiriéndose a las elecciones de 2027: «Si quieren vivir en un país próspero, serán los mejores cuatro años de la historia, pero si deciden otra cosa, pagarán las consecuencias por elegir el camino de los últimos cien años». Es decir, si vuelve la «tiranía del número». Hablando del gobernador bonaerense repitió el concepto: «¿Qué me importan los que atrasan cien años y además fracasaron siempre? Es casi insultante tener que debatir con un comunista». Al final, fue ovacionado por CEO que se sienten representados en todas las medidas que tomó desde el 10D de 2023 y seguramente en cada uno de los epítetos que desde entonces emite regularmente a opositores, periodistas y hasta empresarios que no comulgan del todo con sus propuestas.

Otro que fue ovacionado fue el fiscal Diego Luciani, que habló –casi como candidateándose para algún cargo electivo– de su visión sobre su participación en la Causa Vialidad, que lo catapultó a la fama y por la que fue condenada e inhabilitada de ocupar cargos públicos de por vida la expresidenta Cristina Fernández. «El rol de la Justicia es fundamental para combatir la corrupción», dijo, para luego asegurar que sufrió amenazas en el curso del proceso. Para rematar: «El caso Vialidad marcó un antes y un después en materia de corrupción. Es un caso exitoso. Hay cosa juzgada. Es exitoso porque la Justicia no le cedió la última palabra a la corrupción y a la impunidad de los corruptos». Nadie le preguntó, claro, por los «casos» Adorni, $Libra, ANDIS, negocios paralelos en la Quinta de Olivos et al.

Milei, por su parte, se reunió con el presidente francés Emmanuel Macron a puertas cerradas. Viajó acompañado por 13 mandatarios provinciales –uno de ellos el jefe de Gobierno porteño– que se mostraron en la Argentina Week, un evento económico empresarial en busca de inversiones. Junto al presidente estuvieron su hermana Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli y los ministros Luis Caputo, Mario Lugones, Pablo Quirno y Federico Sturzenegger.

Hablaron de negocios y rosca, quien lo duda, para el apoyo que se necesita en el Congreso para lo que falta de su período constitucional. Y en el ínterin, se anunció el Programa de Ciudadanía. Un plan que por la módica suma de 350.000 dólares y sin residencia previa otorga la posibilidad de comprar tierras sin ser considerados extranjeros y que a Caputo le puede servir para recolectar algún dólar por ahí.

Afuera, mientras tanto, estudiantes secundarios parisinos protagonizaban una nueva jornada de manifestaciones de protesta en reclamo de mayor presupuesto educativo, falta de docentes y pésimas condiciones para estudiar. Casi que Milei se sentía en casa.

Revista Acción, 4 de Octubre de 2026

¿Hacia donde se inclinará Brasil?

¿Hacia donde se inclinará Brasil?

A Henry Kissinger, aquel secretario de Estado que en los años ‘70 promovió el baño de sangre en la región, dijo que “hacia donde se incline Brasil, se inclinará Latinoamérica”. Eran los tiempos en que los militares brasileños, que habían tomado el poder en 1964, con el “Operativo Limpieza” encabezaban la lucha contra el comunismo en esta parte del mundo. El gigante sudamericano era un socio afín a Estados Unidos y para demostrarlo llegó a enviar una Fuerza Expedicionaria que combatió contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Fue el único país de Sudamerica y como premio, el presidente de Brasil abre cada año la ronda de debates en la Asamblea General de la ONU, antes que el de EE UU. Pero nunca le dieron un sillón en el Consejo de Seguridad.

Este domingo, Lula da Silva se mide con Flavio Bolsonaro. Expresan dos modelos de Brasil y de relación con un cow-boy que sueña con pintar todo el mapa de las Américas con la bandera de la barra y las estrellas, pero de verdad. Algo para lo que el exdirigente metalúrgico y tres veces presidente constitucional aparece como un obstáculo. El apoyo grosero al hijo del expresidente -condenado por golpista- es un desafío para Donald Trump y sobre todo para el fanático Marco Rubio, soberbiamente ninguneado por Lula en la ONU el 22 de septiembre que pasó.

Que a la Casa Blanca, en este contexto, le resulta imprescindible el triunfo de Bolsonaro Jr. es una obviedad. La pregunta sería qué puede cambiar en ese caso en uno de los países fundadores de los Brics, que de hecho aporta su primera consonante a la sigla. Porque la pelea de fondo de la administración Trump es para sacar a China de lo que llama Hemisferio Occidental.

Y ahí conviene recordar que con Jair Bolsonaro (2019-2023) Brasil no solo se mantuvo dentro de ese espacio de disputa geopolítica, sino firmó con Xi Jinping una serie de acuerdos en Beijing en 2019 y se reunió con Vladimir Putin en Moscú una semana antes de la operación militar rusa en Ucrania, en febrero de 2022.

¿Hacia donde se inclinará Brasil?

Foto: Lula / Flicker

Su vicepresidente, el general Hamilton Mourao, había declarado tres meses más tarde en una cumbre de cooperación bilateral que “no tenemos la menor duda sobre el papel que China tiene hoy como motor de la economía mundial” y que la sociedad estratégica entre ambos países sería central para el mundo postpandemia.

En el programa del Partido Liberal con que se postula, Flavio no dice una palabra de Brics, aunque en declaraciones a la prensa afirmó que piensa reevaluar si Brasil debe permanecer “en un bloque que es muy ideológico, utilizado para provocar a Estados Unidos, proponiendo que el dólar deje de ser la moneda de las transacciones internacionales”.

¿Hacia donde se inclinará Brasil?

¿Qué puede cambiar para el gobierno argentino en cualquiera de los dos escenarios posibles? Resulta interesante un planteo del politólogo Andrés Malamud, quien considera que quizás a Javier Milei le convendría la reelección de Lula. ¿Por qué? Porque así evitaría que Bolsonaro Jr fuera el predilecto de la Casa Blanca.

Algo así como que Milei sueña con ser el garante de que donde vaya esta Argentina paleolítica que pretende construir vaya el resto de Latinoamérica.

Tiempo Argentino, 3 de Octubre de 2026

Récord en Bolivia: en cinco días quitaron del medio al fiscal que investigaba a Fernando Cerimedo

Récord en Bolivia: en cinco días quitaron del medio al fiscal que investigaba a Fernando Cerimedo

Finalmente, Donald Trump, Marco Rubio y todos sus socios y súbditos de las ultraderechas regionales -incluido Javier Milei y Rodrigo Paz- podrán respirar tranquilos. Lograron sacarse de encima al molesto fiscal boliviano Roger Mariaca, que con las investigaciones en danza sobre el fundador de La Derecha Diario y gurú de las redes en cuanta operación oscura se viene haciendo en estas tierras, Fernando Cerimedo, tenía a todos en ascuas. Y habrá que decir que les costó menos de lo que se pensaba.

La cosa empezó este lunes, cuando el Departamento de Estado le revocó la visa de ingreso al funcionario judicial, al que acusó -sin agregar mayores datos- de haber aceptado sobornos “para facilitar el narcotráfico y ayudar a criminales violentos a evadir a la justicia”.

Roger Rider Mariaca Montenegro, de 38 años y con una importante trayectoria como abogado en Santa Cruz de la Sierra, había sido fiscal departamental y en octubre de 2024 fue nombrado fiscal General de Bolivia. Fue, en su actividad privada, defensor de la familia Candia-Castedo, imputada tras la incautación de una avioneta cargada de droga en Paraguay. Se entiende que haber sido representante legal de comercializadores de sustancias ilícitas no debería ser un problema para la Casa Blanca, caso contrario no hubieran apoyado con fervor al actual presidente colombiano, Abelardo de la Espriella. No que decir de las relaciones del propio secretario de Estado con gente de ese ambiente.

Récord en Bolivia: en cinco días quitaron del medio al fiscal que investigaba a Fernando Cerimedo
Roger Rider Mariaca Montenegro.

Como sea, Mariaca se defendió este lunes desde la Procuraduría asegurando: “Cooperación, sí; injerencia, no. Diálogo, sí; imposición, no. Respeto entre Estados, sí; interferencia en nuestras instituciones, no”, acompañado por la plana mayor de la entidad. Desde el despacho de Rubio habían salido también restricciones a visas de funcionarios y exfuncionarios de Colombia, Ecuador, Perú, a los que acusó de corrupción y de “socavar a gobiernos elegidos democráticamente”.

El fiscal había avanzado en la investigación del intento de asesinato de Nadia Beller, la amante de Cerimedo que denunció al fundador de La Derecha Diario no solo de haber contratado sicarios para matarla sino de tener pruebas de chanchullos varios del “consultor” argentino con el mandatario boliviano, Milei y la trama ultra que ahora gobierna en buena parte de América Latina. Pero también tenía causas como las de las 31 “narcomaletas” en un vuelo proveniente de California que implica a una exdiputada y el de los combustibles adulterados que causaron estragos en miles de vehículos y que golpeó en el presidente Paz a poco de asumir.

Récord en Bolivia: en cinco días quitaron del medio al fiscal que investigaba a Fernando Cerimedo
Nadia Beller, la ex pareja de Cerimedo.

El jueves, la policía boliviana detuvo a Mariaca en el aeropuerto de Viru Viru, al fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, al exministro de Gobierno Eduardo del Castillo (2022-2025) y a una decena más de funcionarios en el marco de su presunta responsabilidad en la huida del narco uruguayo Sebastián Marset. El caso levantó polvareda porque fueron allanados la sede de la Procuraduría en Sucre y el domicilio de Mariaca. Los subordinados de Mariaca denunciaron que hubo agentes de la DEA en los operativos, mientras que la información oficial dice que incautaron un millón de dólares al edecán del fiscal.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, defendió la legalidad del operativo -una insólita y acelerada intervención en el poder judicial- asegurando que era necesario actuar así debido a que los delitos “eran continuos y permanentes”. Lo más probable es que en esta historia no haya ningún inocente, como dice el economista e investigador cruceño Gonzalo Colque, “no estamos presenciando una pugna entre el bien y el mal, sino, nada menos que una lucha desencarnada entre el mal y el mal”. Pero de un lado pusieron todos los cañones en esta causa. Y así, el jueves los gobiernos de EE UU, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, es decir, los socios del “Escudo de las Américas”, el plan de seguridad nacional que rescata Donald Trump,  apoyaron la captura de Mariaca y felicitaron al mandatario boliviano por las medidas adoptadas para “perseguir las redes vinculadas al tráfico de drogas y reclamar responsabilidades a quienes contribuyen a su actividad”.

Con la urgencia que se impusieron todos los involucrados en este embrollo, el viernes se aprobó la Ley 1773 que modifica el artículo 25 de la Ley del Ministerio Público y este sábado, con la nueva normativa, la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó la destitución de Mariaca y la designación es José Armando Urioste Viera como fiscal general de Estado interino. Y ahora todos respiran más tranquilos. Se descuenta que todas las pruebas contra Cerimedo y las que complicarían a sus clientes ya habrán desaparecido. No se sabe qué podría ocurrir con las denuncias de Nadia Beller y ella misma. Si hasta el FMI aprobó el viernes un crédito por 1900 millones de dólares al país del altiplano y “un programa amplio de reformas estructurales”, según explicó. 

Tiempo Argentino, 3 de Octubre de 2026

Walter Mignolo: “Biden todavía mantenía una máscara, Trump directamente se la sacó”

Walter Mignolo: “Biden todavía mantenía una máscara, Trump directamente se la sacó”

Nació en Corral de Bustos, Córdoba, y fue discípulo en los ‘70 de Ronald Barthes y Gerard Genette en la Escuela de Altos Estudios de París. Cruzando en charco nuevamente, fue docente en las universidades de Indiana y Duke, Carolina del Norte. El sociólogo peruano Aníbal Quijano Obregón le cambió la cabeza y fue así que el semiólogo y filósofo Walter Mignolo se convirtió en uno de los referentes del pensamiento decolonial. Buen momento para hablar con él de colonialidades, desoccidentalización y reoccidentalización.

“La colonialidad no terminó, no hay postcolonialismo como algo después del colonialismo. La estructura básica de la colonialidad, como la estructura colonial de poder en todos los dominios, sigue”, explica vía Zoom. “No solo en la economía: gobierno, conocimiento, subjetividad, toda la cuestión de raza y género, siguen”.

–¿Nada cambió?

–Hay cambios en la superficie, pero no en la base. Lo que se ha intensificado es la disputa en lo que yo llamo desoccidentalización y reoccidentalización. Hacia el 2000 Putin toma el timón en Rusia; en 2001, China entra en la OMC, Rusia fue integrada al G7. Pero en 2014 en Ucrania se terminó el esfuerzo de reoccidentalización. La reoccidentalización es la contra-reforma. No es una revolución, es como el protestantismo, que no fue una revolución del cristianismo. En el caso de EE UU, con (George W) Bush comienzan a conquistar el mundo, es el momento del fin de la historia. Hasta que entra Trump y aceleró la cosa. Estados Unidos estaba con toda la atención en Asia occidental, casi nadie hablaba de la doctrina Monroe en esos años, hasta que Trump dice “América Latina nos pertenece». Entonces, va lo de Venezuela, la pretensión de extenderlo a Ormuz, el gran error que Trump. China crece y Rusia no da  tregua y se veía un agotamiento de los de los partidos de izquierda o de los demócratas acá (en EE UU). Hay un desencanto, estos partidos no dan lo que se esperaba.

–-Sí, pero en los primeros años de este siglo con Hugo Chávez, Néstor Kichner, Lula da Silva….

–Pero en Estados Unidos y América Latina ya no sienten que estos gobiernos los están apoyando. Y ahí viene Trump y Milei.

–Pero los Milei, De la Espriella o Delcy Rodríguez tienen lugar no solo por un descontento. Hay un sustrato de colonialidad que nosotros acá en Argentina lo vemos con el antiperonismo y en Brasil se ve contra Lula.

–La colonialidad está siempre escondida bajo las promesas de la modernidad. No lo tenemos que olvidar. La modernidad tiene una retórica de salvación. Milei y Trump emplearon esa retórica muy bien, y también, claro, además se vota para que no gane el peronismo y aquí entra la cuestión de la subjetividad y el racismo. Esto es fundamental en Quijano. Él habla de patrón colonial de poder: el capitalismo es parte del patrón colonial de poder y una de esas partes es el racismo. Iberoamérica es muy distinta al Asia o África, y también al Caribe francés, inglés y holandés. Todas las Américas están controladas por gentes de ascendencia europea. No pasa esto en África, no pasa en Asia, no pasa en el Caribe actual, donde la diáspora africana está en control. Será de derecha, de izquierda, de centro, lo que sea, pero hay otra historia, hay otra subjetividad. Además hay una diferencia muy grande entre América del Norte y América del Sur.

–¿En qué?

–América del Sur fue colonizada por Iberia (España y Portugal) que perdió el tren de la modernidad en la Ilustración. Tengo un amigo filósofo jamaiquino afrodescendiente que decía: “Europa huele a clase, las Américas huelen a raza”. El racismo no es una cuestión de color de piel, es una justificación para la explotación del trabajo, la esclavitud y la expropiación de la tierra.

–Podría decirse entonces que este proyecto emancipador de Iberoamérica de principio de siglo se desmoronó porque nunca atacó ese sustrato de colonialidad.

–Exactamente. Se atacaron los contenidos, como decimos nosotros, pero no los términos de la conversación. Decía Quijano que si discutimos los contenidos en lo que llamamos Occidente, del 1500 hasta hoy, van a ganar ellos, porque inventaron el juego y lo controlan.

–En Venezuela secuestran al presidente y a la esposa y de pronto terminamos amigos del secuestrador.

–Quien controla el conocimiento controla la subjetividad. Y de pronto las cosas desaparecen porque quien controla el conocimiento ya no habla. Cuando Israel y Estados Unidos bombardean a Irán, los objetivos eran cambio de régimen y detener la política nuclear. Nadie habla de eso ahora. Porque fracasó.

–En Venezuela el objetivo era terminar con el narcoterrorismo y ahora Estados Unidos saca de la lista de países terroristas a Venezuela. Era por el petróleo, como siempre supimos. Lo interesante en esta tragedia es que con Donald Trump ya no hay máscaras.

–Eso es fundamental en Trump. Esto lo empezamos a ver desde que apareció Trump. Biden todavía mantenía la máscara, Trump directamente se la sacó. De todas maneras mantiene esa retórica de salvación que en el caso de Irán dice: “Los iraníes no tienen derecho a tener la bomba nuclear”. Israel sí, aunque no lo dicen. “Irán está gobernado por un autoritarismo teológico”, como si el liberalismo y el neoliberalismo fueran una democracia. La mayoría de la gente se lo cree, por el control del conocimiento que ahora circula por los medios oficiales y el social media.

–Trump tiene su propia red social, Truth.

–En cuestiones académicas, Russia in Global Affairs es una revista de un altísimo nivel intelectual pero los rusos deben escribir en inglés.

—Un paper de cualquier disciplina científica tiene que estar en inglés.

–El inglés funciona como el dólar. Funciona en el control del conocimiento como el dólar funciona, o funcionaba, en el control de la economía. En las finanzas y en la economía no solamente necesita un conocimiento técnico, sino que se necesita otra metateoría, digamos así, que se justifica en que no hay otra alternativa. Dicen “el capitalismo no es perfecto, pero no hay alternativas”. Se lo creen y han logrado imponer esta idea hegemónica de que el capitalismo es la  única economía posible.

Tiempo Argentino, 3 de Octubre de 2026