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Una coalición tan amplia como inestable destrona a Netanyahu en Israel

Una coalición tan amplia como inestable destrona a Netanyahu en Israel

Una asombrosa coalición armada sobre el límite de plazo previsto y con el objetivo preponderante de sacar del gobierno a Benjamin Netayahu será investida en los próximos días en Israel, a dos semanas de la firma de un alto el fuego en Gaza. El todavía primer ministro, a todo esto, alienta a la derecha más recalcitrante a que rechace el acuerdo logrado por el ex conductor televisivo y periodista de centro, Yair Lapid, con el ultraderechista Naftali Bennet, asegurando que se trata de una entente “de izquierda y peligrosa” y amenaza con enturbiar el traspaso de mandato a la manera de Donald Trump a principios de año en Estados Unidos. Por las dudas, el Shin Bet, el servicio de inteligencia interior, informó que habían reforzado la seguridad de Bennet para evitar incidentes ante eventuales ataques de grupos extremistas.

El argumento de Netanyahu se asienta en el hecho de que la coalición en su contra, ocho partidos de lo más variopinto de Israel, incluye a grupos de izquierda y por primera vez a un frente árabe. Y que la condición para que esta última agrupación aceptara por primera vez en su historia formar parte de un gobierno israelí fue la autonomía de los pueblos beduinos de Negev en el sur del país y la derogación de la Ley Kaminitz, una normativa que regula la construcción, lo que para la población palestina implica el permiso para demoler viviendas en pueblos y aldeas mayoritariamente árabes.

En este escenario, Bennet, un judío ortodoxo que defiende como su principal causa la de los colonos en las tierras ocupadas y se niega a la formación de un Estado Palestino, descuella como un ganador impensado de esta arriesgada maniobra. Fue un hombre muy cercano a Netanyahu y formó parte de su gobierno en varias ocasiones. No tiene tanto predicamento electoral, al punto que en la ultima elección logró solo 7 escaños en la Knesset, el parlamento israelí. Efectivamente, el ganador de este último comicio fue Lapid, con 17 bancas. Para formar gobierno se necesitan 61 votos parlamentarios y el sí de Bennet fue clave.

Realmente se le reconocen al mediático Lapid dotes de negociador pero también de una generosidad estratégica para correr a Netanhayu: por un lado, convenció a Bennet de integrar un gobierno con árabes y viceversa. El precio es que los dos primeros años, hasta agosto de 2023, el primer ministro será Bennet y él será ministro de Relaciones Exteriores. Luego se invertirán los roles.

Pero la coalición, por su propia heterogeneidad, luce inestable y el riesgo es que la ultraderecha en el primer puesto del gobierno corra el arco de las definiciones más necesarias en este momento del país acerca de la política que se desarrollará hacia Palestina. O que intente boicotear cualquier acercamiento para mantenerse en el poder.

No son pocos los que afirman que la última ofensiva de Netanyahu sobre Gaza contra ataques de Hamas -que comenzaron el mismo día en que el presidente Reuben Rivlin le encargó formar gobierno a Lapid- haya sido una estrategia armada por el premier para lograr consenso en su alrededor para mantenerse por un nuevo período.

Más información acá: Alto el fuego en Gaza.

Pero los vientos soplan desde otro lado en EEUU, el principal apoyo externo de Israel. Y el sólido maridaje entre Netanyahu y Trump, que se había iniciado con los republicanos en el último tramo de la administración Barack Obama, terminó con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca el 20 de enero.

Si algo necesita Washington en esa región es un mandatario más acuerdista. No es que vayan a tener un socio ideal en Bennet, que expresa históricamente a sectores más ultras que Netanyahu. Pero nadie en la dirigencia israelí está decidido a la aventura de una quinta elección en dos años para ver qué gobierno se pueden dar los ciudadanos. Netanyahu, por otro lado, está siendo sometido a un juicio por corrupción que hasta lo podría llevar tras las rejas.

La coalición que pacientemente formó Lapid está compuesta por su partido, Yesh Atid (Hay un futuro), de centro; Kahol Lavan (Azul y blanco) del general Benny Gantz, centro derecha: Ysrael Beitenu, de Avidgor Lieberman, derecha nacionalista; Tikva Hadasha, (Nueva Esperanza), neoliberal; Yamina, de Bennet. Por la izquierda lo integran Avoda, laborista, liderado por Merav Mijaeli; Meretz, de Nitzan Horowitz; Raam, el frente islamista de Mansur Abas.

El gabinete, como ocurre en esquemas políticos de coalición, consistirá en un reparto de cerca de 30 cargos entre los principales aliados. Bennet y Lapid, de acuerdo a la cláusula 13 de la ley básica de Gobierno, rotarán en el puesto de mando y la cancillería. También habrá rotación en la Comisión de Nombramientos Judiciales, el organismo encargado de designar a los jueces, entre Mijaeli con Ayelet Shaked, una joven militante con mucho futuro dentro del partido Yamina.

La dirigente laborista también fue parte de esa parte de la política de Israel que aceptó tragar todos los sapos necesarios con tal de cambiar el tumbo del país.

Más información: “Haremos todo el esfuerzo posible para que NEtanyahu no pueda formar gobierno”.

Mansur Abas, el líder de Raam, explicó su lugar en el esta coalición: “Acordamos formar un gobierno después de alcanzar acuerdos críticos sobre varios temas que sirven a los intereses de la sociedad árabe”. Y agregó que ese salto político servirá “para el beneficio de la sociedad árabe y la sociedad israelí en general, especialmente en la región del Negev, que está plagada de muchos problemas, especialmente el tema de las aldeas no reconocidas, y la cuestión de demolición de casas”.

Netanyahu acusó a Bennet de haber traicionado a los colonos a los que decía representar. En las calles, no pocos manifestantes salieron a reclamar en contra de esta alianza, acicateados por el hombre que gobernó Israel durante estos últimos 12 años en forma ininterrumpida. “Todos los diputados elegidos con el apoyo de la derecha deben oponerse a este peligroso gobierno de izquierda”, despotricó desde las redes sociales.Lo que hace temer incidentes.

Como dato adicional, este miércoles 87 legisladores de la Knesset, de 120, votaron -como es de rigor, en secreto- por el nuevo presidente de Israel en reemplazo de Rivlin, que culmina su periodo en 14 de junio. Se trata de un cargo simbólico sin responsabilidades de gobierno. El elegido fue el laborista Isaac Herzog, hijo de Chami Herzog, que ocupó ese puesto entre 1983 y 1993.

Tiempo Argentino, 3 de Junio de 2021

Alto el fuego en Gaza entre Hamás e Israel

Alto el fuego en Gaza entre Hamás e Israel

Israel y Hamás acordaron un cese el fuego a partir de esta noche tras negociaciones del mas alto nivel con el gobierno egipcio en las que estuvieron fuertemente implicados tanto el presidente como la vicepresidenta de Estados Unidos. La novedad fue confirmada primero por el gobierno israelí a través de un comunicado en el que indica que “el gabinete (de seguridad) acordó por unanimidad la recomendación de los funcionarios de seguridad (…) de aceptar la iniciativa egipcia de cese del fuego bilateral sin condiciones”. Desde la franja de Gaza, Hamás señaló que la tregua comenzaba a las 2 AM del viernes.

Luego de 10 días de ataques de fuerzas israelíes en Gaza como respuesta al lanzamiento de cohetes desde ese territorio cercado, que provocaron la muerte de al menos 230 palestinos -entre ellos 65 niños- y 12 israelíes, y ante la presión internacional, los jefes de los servicios de seguridad, la jefatura de Estado Mayor y de las agencias de inteligencia Shabak y Mosad, el gobierno de Beniamin Netanyahu aceptó el cese el fuego tras afirmar que había cumplido con los objetivos fijados el inicio de la operación.

La desproporción entre las víctimas del conflicto es un reflejo de que la posición política de Israel quedaba peor parada ante la mirada internacional y era insostenible en las Naciones Unidas. De allí que a la propuesta egipcia apareciera como un bálsamo para salir del atolladero.

Esta nueva ronda de violencia entre Israel y Gaza comenzó con acciones calificadas como de provocación de militares y policías israelíes contra pobladores del barrio Sheij Jarraj, de Jerusalén y en el Haram al-Sharif (Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas) cuando finalizaba el Ramadan, el mes sagrado de los musulmanes.

La información que se dejó trascender desde Washington es que hubo una conversación telefónica entre Joe Biden y el mandatario egipcio Abdel Fattah Sisí en la que el inquilino de la Casa Blanca hizo valer el peso de la ayuda militar estadounidense al régimen de El Cairo. “Puedo confirmar que tuvieron una llamada en la que abordaron el papel importante que pueden desempeñar varios países de la región para poner fin al conflicto”, dijo Jen Psaki, la vocera presidencial.

La vicepresidenta Kamala Harris, por su parte, dialogó con el rey Abdullah II de Jordania, con quien tuvieron un primer acercamiento para mostrar las cartas que la nueva administración norteamericana tiene planteado para la región. “La vicepresidenta Harris reiteró el compromiso de EEUU con una solución de dos estados al conflicto israelí-palestino y la importancia de mantener el status quo en Haram al-Sharif/Monte del Templo”, dice el comunicado que se emitió posteriormente.

Israel protagonizó cientos de ataques aéreos y terrestres en Gaza, mientras que militantes de Hamás dispararon más de 4.000 cohetes de confección casera contra el centro y sur de Israel. La abrumadora mayoría de los proyectiles fueron destruidos por el dispositivo de defensa antiaérea Cúpula de Hierro.

Entre los objetivos alcanzados por la ofensiva israelí figura la Torre Jala, de más de diez pisos, donde tenías las oficinas gazetíes la televisión catarí Al Jazeera, la agencia de noticias estadounidense Associated Press (AP), la francesa AFP y la británica BBC. No hubo víctimas porque advirtieron minutos antes de que debían evacuar el edificio, pero no les dieron tiempo de sacar el material periodístico ni los elementos para realizar su tarea.

Tiempo Argentino, 20 de Mayo de 2021

Israel picó en punta en la carrera por vacunar contra al Covid-19

Israel picó en punta en la carrera por vacunar contra al Covid-19

Después de un año arduo en que los ciudadanos de cada nación de la tierra se acostumbraron a lidiar con cifras de contagios totales, muertes por millón de habitantes y recuperados de coronavirus, parece haber llegado la hora de computar los datos de vacunados contra el Covid-19.

En esa lista picó en punta Israel, que según OurWorldInData (OWID, Nuestro mundo en datos)- un portal con amplia información confirmada sobre los temas más acuciantes del mundo, desarrollado por el economista y filósofo Max Roser en la Universidad de Oxford- ya vacunó al 14,14 por ciento de sus habitantes, habiendo dado una dosis a más de un millón de personas. De las naciones “top”, la última en la fila era Francia, que no había registrado ningún vacunado. Argentina estaba algo mejor, con el 0,07 por cien computados de acuerdo a las 300.00 dosis de Sputnik V llegadas al país.

Con estos números, el gobierno francés recibió fuertes críticas por la lentitud en el proceso de vacunación. «Se están burlando de nosotros. Hoy en día vacunarse es más complicado que comprar un auto», dijo el derechista Jean Rottner, presidente de la región Gran Este, de acuerdo a un cable de la agencia AFP. Hasta el 1 de enero apenas 516 personas residentes en geriátricos habían recibido una dosis.  “La vacunación es un fiasco”, se sumó el diputado ecologista Yannick Jadot, quien acusó directamente al presidente Emmanuel Macron.

El mandatario galo indicó que se habían recibido 560.000 dosis de la vacuna de Pfizer-BioNtech y que a partir de ahora llegará medio millón por semana a para inmunizar a los cerca de 70 millones de franceses. Los especialistas aducen que la demora obedece a que cada individuo debe acudir a una primera entrevista para evaluar posibles contraindicaciones y dar su consentimiento escrito de puño y letra. “A este ritmo se necesitarían 3.000 años para que estemos todos vacunados”, exageró Bruno Megabarne, jefe de cuidados intensivos del Hospital Lariboisière, de Paris.

El atraso en la vacunación se extendía a otros ocho países europeos. Las autoridades culpan a Pfizer/BioNtech, que se defiende aduciendo problemas logísticos en su fábrica de Bélgica. Según el ministerio de Salud español, el gigante farmacéutico dijo que «la situación ya está resuelta”. España, uno de los más afectados en Europa por la pandemia prevé recibir unas 350.000 dosis semanales, destaca la agencia AFP. En Alemania, el Instituto de Vigilancia Sanitaria Robert Koch (RKI), informó que cerca de 240.000 personas habían sido ya vacunadas.

Del otro lado del Canal de la Mancha, el gobierno de Boris Johnson inauguró la aplicación mundial de la vacuna Oxford-AstraZeneca, de origen anglosueco y que también se fabrica en Argentina. En el Reino Unido ya se había comenzado a inocular con la Pfizer-BioNtech en un millón de personas y según el registro de OWID es el tercer país en cantidad de vacunados, con 1,39 por cien. Pero también es el territorio desde donde se comenzó a desplegar la nueva cepa que según los especialistas, es entre 40 y 70% más transmisible. Londres ya encargó 100 millones de dosis de la Oxford/AstraZeneca.

Mientras tanto la guerra de las vacunas sigue disputándose en todos los territorios. Y la India aprobó de emergencia la Oxford y una de un laboratorio local, Bharat Biotech. India es uno de los países productores de la vacuna anglosueca, con capacidad para elaborar entre 50 y 60 millones mensuales.

Imágenes de miles de personas en centros de salud chinos mostraban el interés en inmunizarse en la nación donde hace un año comenzó la pandemia. Allí se inició la aplicación de la vacuna del laboratorio local Sinopharm, que parecía ser la que menos eficacia mostraba en las pruebas realizadas hasta ahora, con algo menos del 80%. Para acelerar el proceso, se utilizarán gimnasios y locales empresarios vacíos. La autorización de los organismos de control de medicamentos chinos, al igual que en los países occidentales, es de emergencia ya que tampoco en este caso se terminó la Fase III de la investigación.

Irán y Cuba también tienen en fase de prueba a sus propias vacunas. (Ver acá)

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU, dijo que espera vacunar a un millón de personas al día en pocas semanas para poner fin a una pandemia que ya dejó más de 360.000 muertos en esos lares. Hasta ahora la habían recibido 4,2 millones.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este domingo que para fines de enero espera haber inmunizado a dos millones de personas la Pfizer/BioNtech, el ritmo más rápido del mundo, según se ufanó en un discurso que tenía mucho de electoral. El 22 de diciembre pasado fue disuelto el Parlamento y el premier llamó a elecciones para el 23 de marzo. Espera que la vacunación logre darle el espaldarazo para terminar con la crisis política de los últimos dos años, cuando los israelíes fueron a las urnas ya tres veces.

Tiempo Argentino, 4 de Enero de 2021

Israel demora la puesta en marcha de su plan de anexión de parte de Cisjordania

Israel demora la puesta en marcha de su plan de anexión de parte de Cisjordania

El gobierno israelí demora la puesta en marcha del plan de anexión del 30% de territorio de Cisjordania, tras las airadas quejas de la OMU y de algunos gobiernos amigos y hasta de las presiones de la administración Donald Trump para no agregar un nuevo problema a la difícil situación política del mandatario estadounidense de cara a su reelección.

El anuncio de Benjamín Netanyahu era que si o si este 1 de julio se iba a cumplir con el plan que forma parte del llamado Acuerdo del Siglo, que diseñó el yerno de Trump, Jared Kushner, y que no cuenta con el beneplácito en primer lugar de los palestinos, pero además, de gran parte de la dirigencia internacional.

La primera en dar la señal de alerta fue la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, quien recalcó que “la anexión es ilegal, punto”.  (ver acá)

Pero desde este lunes llovieron cataratas de críticas, entre ellas del premier británico, Boris Johnson, quien en una columna para el diario Yediot Ahronot, el de mayor circulación en Israel, indicó que “como apasionado defensor” de esa nación, “como amigo de toda la vida, admirador y partidario de Israel, temo que estas propuestas no lograrán su objetivo de asegurar las fronteras de Israel, serán contrarias a sus intereses a largo plazo y pondrán en riesgo recientes mejoras en las relaciones con el mundo árabe”.

El empecinamiento de Netanyahu, enfrascado en una cuestión personal más que de estrategia nacional, chocó con su “premier paralelo”, el actual ministro de Defensa, Benny Gantz, quien se encargó de aclararle que para él, hay cosas más importantes en este momento que la anexión de las colonias ilegales en territorios palestinos. Citó como ejemplo el rebrote de coronavirus cuando ya parecía que la pandemia estaba controlada.

Netanyahu, además, enfrenta un juicio por cargos de fraude, administración desleal y aceptar sobornos comenzó en un tribunal de Jerusalén que debería reanudarse en este mes de julio. El apuro por la anexión -o al menos por remover el avispero- también se relaciona con que el sostén principal de este plan es Trump, cuya reelección ahora no parece tan segura como hace un par de meses.

Desde la Casa Blanca le dijeron que pare con el tema hasta luego del comicio, en noviembre. Teniendo en cuenta el sólido apoyo que los legisladores estadounidenses de ambos partidos reciben del lobby israelí, fue casi se diría que disruptivo el rechazo explícito y el planteo de las representantes demócratas Alexandria Ocasio-Cortez, Rashida Tlaib, Betty McCollum y Pramila Jayapal, que con el apoyo del senador Bernie Sanders están juntando firmas en el Capitolio para que el gobierno estadounidense retire todo tipo de ayuda a Israel si concreta la anexión.

Esta propuesta generó profundos debates puertas adentro de la oposición a Trump, ya que en general los demócratas cuestionan la anexión pero no apoyan sanciones a su más fiel aliado en el mundo, ese que siempre banca las propuestas más descabelladas de cualquier presidente estadounidense.

Israel, que ya anexionó de manera contraria a las disposiciones de Naciones Unidas a Jerusalén Este en 1967 y los Altos del Golán en 1981, está a punto de agregar más territorio en el Valle del río Jordán, a expensas de la población palestina.  Pero por ahora todo quedó en stand by.

En declaraciones a la Radio Militar, el ministro de gabinete Ofir Akunis dijo que el envío del proyecto de ley de anexión al Parlamento, el primer paso del proceso, no se hará el 1 de julio, como se había anunciado previamente. «La coordinación con el gobierno estadounidense no es algo que deba desestimarse», dijo Akunis, según destaca la agencia Télam.

Tiempo Argentino, 1 de Julio de 2020