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Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

“Si uno lee a los políticos israelíes estamos viviendo muy explícitamente una masacre que tiene como objetivo destrozar Gaza y limpiarla étnicamente”. El que habla es Ariel Feldman, profesor de cine y de filosofía, realizador audiovisual y fotógrafo. Su voz comenzó a circular fuerte luego de una columna muy crítica en la revista Jacobin,Gaza: Sobre sionismo, judaísmo, racismo y barbarie, donde desde el título desafía la caracterización que tantos medios y gobiernos occidentales hacen del conflicto en Medio Oriente. Pero en su caso hay un ingrediente que le da más valor a su palabra: nació en un kibutz hace 44 años y cuando su familia volvió a la Argentina recién aprendió a hablar español, lo que se nota en la manera en que arrastra las erres a pesar de que ya pasaron más de tres décadas. Aquí un resumen de la charla con Tiempo en un barcito de Villa Crespo.

“Israel es negacionista -dice de entrada, y explica- hablamos de negacionismo cuando alguien niega el Holocausto, los 30 mil desaparecidos. Israel niega algo que hasta los historiadores israelíes vienen comprobando desde los ‘80 y es que se formó con una política consciente llevada adelante por las fuerzas que terminan conformando el ejercito israelí, las fuerzas sionistas, de limpieza étnica del territorio para tener una mayoría étnica judía en un territorio donde no la había”.

No eran mucho más del 10%.

-Después crece un poco al 30%, pero nunca llegan a ser mayoría en el territorio. Y no poseían legalmente ni el 6% de las tierras. En 1948 hay un proceso muy similar al que estamos viendo, por eso es llamativo que (Benjamin) Natanyahu lo llame una segunda independencia. A confesión de parte…

-Los palestinos la llaman la Nakba II.

-Es una metodología muy parecida, hubo masacres de pueblos palestinos, la más conocida es la de Deir Yassin. Tenían como objetivo aterrorizar, para que los palestinos salieran rajando. Hubo un desplazamiento de unas 750 mil personas y después no se les permitió volver. Los gazatíes tienen esa memoria muy reciente: hay dos generaciones en el medio y algunos todavía están vivos. Resisten el desplazamiento con razón, porque saben que el objetivo declarado es la limpieza del territorio. La semana pasada WikiLeaks liberó un documento del ejército israelí donde confirman que el objetivo es generar una especie de Gaza Bis en el desierto del Sinaí, del otro lado de la frontera con Egipto, y dejar libre a Gaza.

¿Cuál sería la diferencia entre sionismo y judaísmo?

-Hay muchas discusiones sobre qué es judaísmo, si es una religión, una cultura, una comunidad, si son tradiciones. Hay un conjunto de personas que nos identificamos en el judaísmo. El judaísmo es deudor de su religión pero la mayoría creo que somos ateos.

-Como Dios manda…

-Como Dios manda,  y nos seguimos pensando judíos a pesar de eso, porque compartimos una historia, una tradición y valores que vienen de la religión, como la idea de Tikún-Olam, un aspecto central en la religión judaica que significa “reparación del mundo” y sería en una traducción del hebreo, “justicia social”. Creo que la tradición judaica, atea, rebelde, revolucionaria, está asociada a aprendizajes como la responsabilidad de mejorar el mundo y con una tradición de persecución que implica que los judíos estuvimos durante dos mil años en las minorías oprimidas y el cuerpo de la resistencia constituye la identidad. El sionismo es un movimiento político que nace a fines del siglo XIX en un contexto muy particular. Los judíos eran masacrados en pogroms, una problemática que tuvo como respuesta una corriente nacionalista que fue minoritaria hasta el Holocausto, cuando se volvió una necesidad imperiosa y tuvo el aval de fuerzas occidentales. Como todo movimiento político, hay tendencias internas, por eso hago una distinción entre sionismo e israelísmo: hay un sionismo verdaderamente existente que triunfa políticamente y realiza el estado de Israel. Pero hubo un sionismo que quería hacer un estado plurinacional o binacional en Palestina. Que no creía que debía haber una mayoría étnica sino que teníamos que estar en un lugar donde no nos masacraran. Cosa que no pasaba en los países árabes. No había antisemitismo antes de la creación del estado de Israel. Los sefaradíes vivieron en territorio marroquí o sirio sin ningún problema cientos de años.

Foto: Mariano Martino

-También convivieron en España otros cientos de años.

-Aquellos que critican el sionismo no están equivocados. Porque el sionismo verdaderamente existente es el exclusivista que se impuso en Israel. Hay muchos judíos que se sienten tocados porque hay mucha gente que viajó, que quiso hacer la nación bajo ideas humanistas, y muchos retornaron, como es el caso de mis padres, que vieron que eso no era así, y otros que fueron entrando en la sociedad israelí y fueron cambiando sus concepciones humanistas y políticas.

-¿Qué significaría hacer la nación judía?

-Los judíos sionistas se resisten a hablar de colonialismo para denominar la creación del estado de Israel. El colonialismo sionista es muy particular porque no tiene una metrópolis. Es más parecido a la conquista del oeste norteamericano. Hay intereses geopolíticos, lo que sin duda sucedió es que para Occidente tras el nazismo había cierta compasión y los judíos eran europeos. La idea de una nación europea en esa parte del mundo no les disgustaba. Eso llevó a la declaración Balfour, en la que el gobierno británico les promete la creación de un estado a los sionistas. No fue un colonialismo clásico porque los sionistas también se enfrentaron a la colonia británica y en ese contexto recibían armas de Checoslovaquia y no de los países anglosajones, como después. Es una historia compleja, lo que no es complejo es que en Palestina había un pueblo, que no tenía nada que ver con lo que estaba pasando en Europa, y que fue desplazado de su territorio y ahí se generó un estado.

-¿Hay una etnia judía? ¿Son lo mismo sefaradíes, askenazim y mizrajis?

-El concepto de etnia es complicado, es una unidad cultural. Yo te digo como lo describen bajo esta idea. Tener un abuelo o abuela judía te otorga el derecho al retorno del estado de Israel, la tipificación es sanguínea.

-Sucede que uno ve en las redes represiones a judíos de la Torah por su apoyo a los palestinos y rechazan el estado judío.

-Estas hablando de una tradición jasídica muy pequeña que existe en Nueva York, en Jerusalén, que se llama la Neturei Karta, que plantean algo muy simpático: que según las sagradas escrituras el reino de Israel iba a volver a levantarse cuando viniera el Mesías. Como no reconocen a Jesús como Mesías ni a Milei (risas) es una abominación que exista el estado de Israel y entienden que Israel cometió una herejía frente a Dios. Pero los religiosos israelíes son de extrema derecha, colonialistas.  El rabinato no tiene posiciones humanistas. El sionismo es un movimiento originalmente laico. Su fundador, Theodor Hertzl, por ejemplo, era un judío que ni siquiera había circuncidado a sus hijos. Jerusalén se transforma en un tema bastante entrada la creación del estado de Israel. La utilización del capital religioso se fue ahondando con la derechización de la sociedad Israel. No había apelaciones bíblicas significativas en los primeros años. Tenia que ver más el sionismo como un movimiento de liberación nacional, por eso muchos judíos de izquierda mamaron un relato falaz de la guerra de la independencia como de un David contra un Goliat, que serían los países árabes. Bueno, no fue así. Como dijo hace unos días el jefe de la Mossad, la existencia de Israel no está en peligro.

-¿Quiénes creen que está en peligro?

-A los judíos que están alrededor del mundo los han convencido de que bajo el lema de Hamas nuestra existencia esta en peligro. A mi me escriben “cuando te vayan a buscar vas a pedir ayuda al estado de Israel”.

-Es difícil pararse en tu posición en Argentina como en Israel.

-Acabo de leer una noticia que una universitaria israelí la despidieron por escribir en WhatsApp lo que estaba pasando en Gaza. La situación es de un nivel de censura y persecución muy fuerte. No lo sufro yo nada más, sino todos los que hablan en contra de las políticas del estado de Israel contra Palestina.

-¿Como se manifestaron esas críticas? Decías que hubo mensajes violentos.

-Mensajes violentos, ciberacoso. En los muros, insultos; en privado peor: “morite hijo de puta”; “si haces esto te vamos a ir a buscar”.

-¿Eso no te genera contradicciones?

-Es la contradicción que tienen muchos judíos, porque también recibí muchos mensajes de judíos diciendo mil gracias porque la estaba pasando como el orto. Ahora siento que puedo ser judío y criticar al estado de Israel”.  La confusión entre judaísmo y sionismo es una política comunicacional del estado de Israel desde su constitución. En los foros internacionales, se utiliza la historia de la persecución de los judíos y el Holocausto para victimizarlo, cuando está ejerciendo el papel de victimario. Hay un concepto en las entidades judías que se llama Hasbará, que es como instruir, educar, una formación a jóvenes de la comunidad en la diáspora para contrarrestar los discursos críticos del estado de Israel. Una política sistemática organizativa con viajes, adoctrinamiento, no son invitaciones a pensar, son respuestas automáticas que no se discuten, falaces, sin investigación sobre el conflicto. Hay muchos judíos y judías que se ven sensibilizados frente a lo que esta pasando y sin embargo sienten una traición si llegan a cuestionarlo. Yo lloro a los muertos del 7 de octubre, tengo familiares amigos muy queridos en Israel que la están pasando muy mal y hay que condenarlo, no hay ninguna defensa sobre eso. Pero eso no hubiera sucedido si Israel no estuviera ocupando los territorios. Por horrible que sea, la violencia del atentado de Hamas es sintoma de una violencia originaria. No se dimensiona lo que es la vida cotidiana de los palestinos bajo la ocupación.

-Está oculta en los medios.

-Si te presentas como descendiente de víctimas del Holocausto que está siendo víctima de los nazis palestinos que nos quieren borrar de la tierra, todo vale. “Tu vida no vale nada porque sos nazi y merecés morir”, o “son animales humanos” y nosotros “víctimas en peligro de extinción”. El tráfico de la identidad judía y la identidad israelí habilita escenarios muy problemáticos:  el principal es la nazificación de los palestinos. El segundo es la cancelación y la censura de todas las posiciones críticas del estado de Israel, el tercero es que esta confusión intencionada que anima Israel entre judaísmo y sionismo genera un antisemitismo confuso, un sentimiento de rechazo contra el judaísmo, que nada tiene que ver con esto, por lo que hace Israel.  

-Netanyahu ganó las últimas elecciones. ¿Tiene que ver con el crecimiento de las ultraderechas, o es algo estrictamente de Israel?.

-Un aspecto que es estrictamente de Israel es la colonización. Ser una fuerza colonial te exige creerte superior a aquel que colonizas. “Ellos no se pueden gobernar y organizarse”. O podés usar sus recursos. Son los españoles diciendo que los indios no tenían alma; los ingleses esclavizando a los negros. Esa operación es la que viene haciendo Israel desde 1967 de forma evidente, aunque ya estaba contenida en el exclusivismo y limpieza étnica consiguiente desde antes de su fundación. Desde el 67, las alturas del Golán, Gaza y, Cisjordania están bajo dominio militar israelí pero hay una abrumadora mayoría de población palestina. Y eso sólo pudre el alma del colonizador, como advertía el filósofo Yeshayahu Leibowitz.

-Es que hay una tradición humanista judía que es deslumbrante.

-Es enorme y tiene que ver con tener que pensar afuera del tupper. La judía es una nación que se mantuvo aglutinada alrededor de un libro de filosofía, de teología, de reflexiones: ejerció una identidad cultural, tanto en la resistencia como el amor por la reflexión que generó la cultura que amamos. La que dio el psicoanálisis, Marx, Trotski, Rosa Luxemburgo, Woody Allen, esa cosa más del tipo neurótico pensando lo mal que está el mundo… El israelí es un tipo pragmático, afirmativo, que reniega de la neurosis, son conductistas, son una expresión de la cultura occidental, instrumental y cristiana, no judía. Esa transformación tiene que ver que si bien el estado de Israel utiliza el acervo del Holocausto para escudo de protector frente a las criticas de los foros internacionales, reniega del pasado diaspórico, porque es el pasado en que éramos esclavos.

-¿El israelí ve al idish como vergonzoso?

-Nadie habla idish, lamentablemente. No hubo intención de recuperarlo, todo lo contrario. Es dejar atrás el periodo en que éramos débiles y permitimos que nos masacraran y ahora hay una cultura afirmativa, en la cual somos fuertes y nos podemos defender. Cuando yo apelaba al humanismo de mi abuelo, muy humanista, él me decía: sí, entiendo, pero permanecimos 2000 años con la cabeza gacha, ahora que tenemos las armas no las vamos a bajar.

-Hay quienes ven al el evangelismo de Trump, de Bolsonaro, incluso de Milei, como un sionismo cristiano.

-Tiene que ver con las tradiciones evangelistas: la creación del Estado de Israel anticipa la llegada del Mesías. Es la comunión del racismo. Los partidos de extrema derecha europeos y sudamericanos apoyan a Israel. Son antisemitas pero apoyan al estado de Israel. Hay antisemitismo, sí, pero lo que impera es hoy es la islamofobia. Lo que hace el Estado de Israel es confundir sionismo y judaísmo y decir que la masacre que se está llevando adelante en Gaza, un genocidio, es en nombre del judaísmo y eso va a generar antisemitismo. Hay que explicar por qué se produce, si no, es darle aspirinetas al antisemitismo. Por eso Hamas dice “vamos a erradicar a todos los judíos”. Para ellos judíos e israelíes es lo mismo. Sería mucho más progresivo que dijera: “Tenemos que luchar contra los israelíes y no contra los judíos”. Yo no les reclamo a ellos. Le reclamo a quien puedo reclamar.

Foto: Mariano Martino

-Vos naciste en el kibutz Nir David.

-Sí, es hermoso. Pase mi infancia.  Cuando volvió la democracia y mis padres consiguieron trabajos volvimos. Estuvieron 10 años. Fueron exiliados. Mi mamá es médica y militaba en la JP. Ellos habían tenido militancia sionista en la adolescencia. Creían que el pueblo judío podía contribuir a una revolución mundial, haciendo primero una nacional. Los kibutzim tenían una práctica muy socialista. No quita que muchos fueron construidos sobre territorio donde había aldeas palestinas.

– ¿Se vuelven por la democracia argentina o porque empezaban a sentir que no estaban en el paraíso?

-Tenían esperanzas de que hubiera una paz entre israelíes y palestinos. Y nos fuimos porque no querían que participáramos en el ejército. Mi papá evitó participar hasta a guerra del 82, que no pudo hacerlo. Hoy agradecen estar acá. Yo me tuve que adaptar acá. Hablaba hebreo, no sabía español, tenía 7, mis hermanos 10 y 3. Fue duro. Era un campesino: pasé del campo a Corrientes y Junín. Durante muchos años quise volver. Y, en la adolescencia, cuando ya era políticamente activo acá, humanista, le cuento al hijo de unos amigos de mis padres que había terminado el ejercito que quería ir pero no hacer el ejercito y me dice que si no hacía el ejercito nunca iba a formar parte del estado de Israel. No es la colimba. Es integrarte a la sociedad, los valores, la estructura, es el pasaje: hasta los 18 vivís con tus padres, hacés el ejército tres años y luego no volvés… El rito de adultez, la mayoría conocen a sus parejas, a sus amigos, luego vuelven como reservistas. El ejército es una de las grandes empresas, no solo de armamentos: construyen rutas y puentes. Es una sociedad imbricada, una sociedad en armas, con una educación hacia la violencia que tiene de enemigo a los palestinos. Es muy complejo ser parte de la sociedad israelí si no sos parte del Estado. Fui varias veces y lo que ves es un proceso creciente de racismo. No es ahora que han nombrado a los palestinos como animales humanos. Los escucho hace 20 años.

-Pintás un panorama en el cual es imposible la reconciliación y la creación del estado palestino.

-Creo en los procesos humanos. Así como se generan odios podés generar otra cosa. Con muchas razones para odiar, ya habiendo sido la Nakba, con casi 20 años de ocupación, en 1993, los palestinos reconocen al estado de Israel y están dispuestos a tener una paz. El Estado de Israel ha demostrado no tener ninguna intención en ningún momento, ni siquiera entonces, de hacer una paz justa con los palestinos. Después preguntan por qué surge una agrupación como Hamas: porque a la Autoridad Nacional Palestina, que hizo todo lo posible por llegar a una paz política y negociada, la hiciste quedar como pelotuda, sistemáticamente. Construiste colonias y colonias.

-¿Tiene fuerza el pensamiento de izquierda en la sociedad israelí?

-Hay que hacer algunas distinciones y hablar de las fuerzas realmente resistentes a la ocupación en Israel. Los refuseniks, jóvenes que se niegan a ser parte del ejército de ocupación, van en cana, no pueden acceder a trabajos en el Estado, pasan a ser ciudadanos de segunda. Hay organizaciones de DD HH, como B’tselem, Breaking the Silence (Shovrim Shtika), soldados que estuvieron asignados en los territorios ocupados que cuentan las atrocidades que hace el ejército. Después hay un sector de izquierda israelí, crítico de las políticas más sanguinarias, pero que en este momento, con una posición mayoritaria de ir “a por todo” con respecto a Hamas y los gazatíes. Hoy día, Israel está cometiendo una masacre pero la población israelí se siente en guerra. Es un momento donde la derechización y el racismo en la sociedad israelí se extrema. Por eso es doblemente loable que muchos de los familiares de los secuestrados hayan salido a llamar al cese al fuego. Hay un núcleo humanista muy valorable pero minoritario, que la pasa mal. Yo digo: “soy judío, soy israelí” para evitar la falacia ad hominen de que digan “nazi, antisemita” y que por lo tanto cancelen las reflexiones que traigo. Igual “soy peor que los nazi, porque soy un judío nazi…”

-¿Te da miedo esa reacción?

-Me da pena. Por escribir un texto casi analítico, reflexivo, respetuoso, lo que recibo es agotador. Que te escriban cientos… Pero bueno, la identidad judía está secuestrada por el estado de Israel. Es esencial para revertirlo que las comunidades judías en la diáspora y los pacifistas en Israel digan: “Esto no es judaísmo, lo que está haciendo el estado de Israel no tiene nada que ver con judaísmo. Es un Estado colonial teniendo políticas coloniales”.

-¿Qué podría haber hecho Israel?

-Con esta idiosincrasia no podría haber hecho otra cosa. La pregunta es qué pudo haber hecho antes.

-Pero va en aumento este tipo de críticas al estado de Israel en todo el mundo.

-En el momento de Plomo Fundido (2008) éramos pocos. Ahora creció. Cada vez es más difícil defender esa situación. El ataque de Hamas obviamente creó una sensibilidad que generó un primer apoyo a Israel. Pero dentro de la tragedia hay una luz de esperanza en que se está haciendo visible e incareteable la tragedia que viven los palestinos bajo ocupación israelí.

«Netanyahu es un cadáver político»

-Hay quienes sospechan de la facilidad con que entraron el 7 de octubre, como que se trató de una operación israelí.

-Las teorías conspirativas no sirven para pensar este conflicto ni otros. A la larga ese ataque no es beneficioso para Israel y al partido gobernante no le conviene: Netanyahu es un cadáver político, termina la guerra y se tiene que ir. Hasta los votantes del Likud lo dicen. Hay que hacer un análisis estructural de lo que pasó y pensar que las colonias nunca dejaron de crecer, y lo hicieron exponencialmente durante los gobiernos de derecha, a la vez que los colonos se volvieron mucho más agresivos y provocadores con la población palestina. Cuando se construye una colonia, a pesar de que están armados muchos de ellos, va el ejército a “cuidarlos”, pone checkpoints, construye rutas. Lo que sí pasó ese día es que el ejército, ocupado en el régimen de apartheid que hay en Cisjordania, confiado en la tecnología de defensa, dejó una frontera desguarnecida. Israel en los últimos 20 años, desde que construye el muro y desarrolla el domo de hierro, vive en un tupper de seguridad. Fuera de él, los palestinos no tienen un futuro ni individual ni colectivo, pasan hambre, sufren la violencia de la ocupación, encarcelamientos, muerte, demolición de casas. Y los israelíes, en los últimos años, no vivieron un estado de guerra. La guerra era allá. Cuando me preguntaban decía: caminar en Tel Aviv es más seguro que hacerlo en Almagro. Lo peligroso en la región es ser palestino. Es descorazonador ¿qué hace que un pueblo que fue ultimado en los hornos crematorios y fue víctima de un genocidio, a menos de 100 años esté generando un genocidio sobre otro pueblo? La curva del personaje, para los que hacemos cine o nos interesa la literatura, es impresionante. Pasamos de los judíos liberados de los campos de concentración en menos de 100 años a que los descendientes cometan estas atrocidades. La cuestión es política pero también filosófica. Qué esperanza podemos tener como humanos “si esto es un hombre”.

Tiempo Argentino, 12 de Noviembre de 2023

Cumbre árabe e islámica pide por un Estado palestino

Cumbre árabe e islámica pide por un Estado palestino

Jefes de Estado de países árabes y musulmanes se reunieron en una cumbre en la capital saudita para tratar el conflicto en Gaza y exigieron al gobierno israelí un inmediato cese el fuego, aunque hubo un pedido del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para que se investigue el armamento nuclear de ese país al que definió como el «niño mimado» de Occidente, y su par iraní, Ebrahim Raisi, para que se catalogue al ejército israelí como “organización terrorista”. En todo el mundo, mientras tanto, crece el repudio a las acciones militares contra la Franja de Gaza, con marchas en varias ciudades, incluso una en el distrito de Jaffa, al sur de Tel Aviv, en la que coincidieron pobladores árabes y judíos.

El reclamo de un cese de hostilidades y una ampliación de la “pausa humanitaria” que aceptó a regañadientes la administración de Benjamin Netanyahu cundió hasta en gobiernos europeos, que hasta ahora le dieron un cheque en blanco. El francés Emmanuel Macron, por caso, pasó de proponer enviar tropas a Medio Oriente a decir que en Gaza “los civiles son bombardeados, bombardean y matan a bebés, mujeres y ancianos. No hay razón ni legitimidad para ello. Así que instamos a Israel a que se detenga».

Las palabras del inquilino del Elíseo se producen tras un posteo en X del director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertando sobre los ataques aéreos “en la zona del hospital Al Shifa”, el mayor de la Franja. La OMS reportó más de 250 ataques a instalaciones sanitarias luego de la ofensiva de Hamás del 7 de octubre. Médicos sin Fronteras (MSF), a su vez, reiteró llamados a “proteger las instalaciones médicas, el personal sanitario y los pacientes”.

El portavoz del gobierno gazatí, Salama Maarouf, comunicó de al menos 13 muertos por ataques en Al Shifa, al tiempo que 39 bebés habrían muerto por falta de oxígeno por el corte de los servicios eléctricos. La Media Luna Roja Palestina, por otro lado, informó que el Hospital Al Quds estaba totalmente rodeado de tanques y se estaban produciendo intensos combates.

Para el canciller español, José Manuel Albares, la Unión Europea “debe alzar la voz para decir que esta tiene que ser la última vez (…) Todos sabemos lo que tenemos que hacer. La receta está muy clara y ha sido aceptada ya en Oslo hace muchas décadas por israelíes y palestinos». El comunicado de la cumbre 57 países árabes e islámicos de Riad subraya esos mismos términos: “ni Israel ni todos los países de la región gozarán de paz y seguridad si no se constituye un Estado palestino independiente”. Convocada por el jefe de Estado saudita, el príncipe Mohamed bin Salmán, el texto final responsabiliza sin subterfugios al Estado de Israel del conflicto permanente debido a la ocupación de territorios palestinos, algo que considera “una amenaza para la seguridad y la estabilidad regional e internacional”.

El titular de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, acusó en cambio a Estados Unidos por su apoyo acrítico a Israel y dijo que Washington tiene responsabilidad en establecer la paz. Pero los más críticos fueron el mandatario turco y el iraní. El mensaje de Erdogan se relaciona con una amenaza del por ahora suspendido ministro de Patrimonio, Amichai Eliyahu, de arrojar una bomba atómica sobre Gaza si la incursión armada no da resultados. “Si hay bombas atómicas que escapan al control del Organismo Internacional de la Energía Atómica, debe revelarse”, señaló el gobernante turco.

Raisi, el primer gobernante iraní en pisar suelo saudita en más de una década y una señal de la renovada amistad conseguida por la diplomacia china en marzo, propuso que los países musulmanes “deben armar a los palestinos si continúan los ataques contra el pueblo de Gaza”. Además, el presidente persa pidió acordar la paralización del comercio “con el régimen sionista y el embargo de los productos israelíes”. Tras pedir que las FDI sean juzgadas en tribunales internacionales por crímenes de guerra, agregó que una solución sostenible sería establecer un Estado palestino “desde el río Jordán hasta el mar”.

Tiempo Argentino, 12 de Noviembre de 2023

Devastadores ataques de fuerzas israelíes en Gaza

Devastadores ataques de fuerzas israelíes en Gaza

Las tropas israelíes comenzaron este viernes un feroz ataque en Gaza luego de un par de semanas en las que las operaciones en represalia por las incursiones de militantes de Gaza del 7-O parecían congeladas ante el rechazo internacional y el pedido del gobierno de Estados Unidos de moderar la respuesta. Quizás sea este ataque el resultado de una fuerte disputa dentro de la Asamblea General de la ONU en la que desde el secretario general del organismo, Antonio Guterres, hasta las delegaciones de varios países occidentales, cuestionaron el rol de la administración de Benjamin Netanyahu en un conflicto que lleva décadas y reclamaran una vez más una solución basada en las resoluciones de ese organismo y básicamente en la creación del Estado Palestino. La amenaza de una extensión del conflicto se potenció luego de que fuerzas estadounidenses efectuaron ataques aéreos sobre objetivos en Siria a los que el secretario de Defensa Lloyd Austin identificó como pertenecientes a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

«Caían bombas de todos lados; de la marina, de la artillería y de los aviones», describió Alaa Mahdi, un habitante del campo de refugiados de Shati, al norte de la Franja a agencia AFP, y continuó: «¿A quién golpean? ¿A la resistencia? No, a la pobre gente”. El argumento de las autoridades israelíes para la ofensiva sobre Gaza es que solo así podrán desterrar a la organización Hamás y recuperar a dos centenares de rehenes capturados hace 22 días. Pero las cantidad de víctimas civiles y la destrucción del hospital Al Ahli, en el sur, y la amenaza sobre el de Al Shifa –en el norte, el mayor de la Franja, donde aseguran que se refugian líderes de Hamás- no parecen convencer en la ONU (ver aparte).

Desde la sorpresiva incursión de milicianos de Hamás, se computan 1400 muertos en Israel y más de 7700 en Gaza, en su abrumadora mayoría civiles de todas las edades pero cerca de la mitad niños. El portavoz del ejército israelí, Daniel Hagari, volvió a advertir en la mañana del viernes a los residentes del norte de Gaza que salgan de la zona ante la inminencia del operativo al que calificó como de “precisión e intensidad”. “Se les acaba el tiempo”, insistió Hagari, para afirmar que luego de las “intensas hostilidades podrán retornar”. Algo que los gazatíes no creen, habida cuenta de que les recuerda demasiado a esa otra ofensiva de 1948 que obligó a muchos palestinos a dejarlo todo. De hecho, denominan a este momento como la Nakba II.

Como parte de las acciones, Israel –que ya había cortado la provisión de agua y electricidad- bloqueó todas las comunicaciones y el servicio de Internet, lo que generó protestas de organismos internacionales que alertaron sobre las consecuencias. Es así que grupos de todas las creencias e incluso judíos como el académico estadounidense Norman Finkelstein reprodujeron en su newsletter un mensaje a Elon Musk, el dueño de los satélites Starlink, para que proporcione cobertura que permita mantener la conectividad en Gaza. “La destrucción ha sido tan extensa que la gente no puede pedir ayuda ni informar a sus seres queridos sobre su seguridad. Trágicamente, muchos están atrapados bajo los escombros y necesitan desesperadamente ayuda”, dice el texto, que concluye: “Su intervención será un regalo de inconmensurable valor para quienes sufren y dejará una huella indeleble en la memoria colectiva de la humanidad”. El empresario sudafricano publicó que «SpaceX apoyará los enlaces de comunicación con organizaciones de ayuda reconocidas internacionalmente».

La embestida de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) incluyó la destrucción de edificios en varios de los barrios del norte de Gaza pero también de túneles por los que circula mercadería y en los que el gobierno afirma que se refugian militantes de Hamás. Según los voceros, fueron eliminados ya tres de los más altos jefes de la organización. En la ONU se aprobó este jueves una resolución presentada por Jordania que pide una tregua humanitaria. Bastante menos de lo que muchos países reclamaron, aunque necesarios como para que 120 países, entre ellos Argentina, votaran a favor, con 14 votos en contra y 45 abstenciones. El embajador israelí en el organismo ecuménico mundial, Gilad Erdan, rechazó el planteo (ver aparte) al decir que “a la ONU no le queda ya ni una pizca de legitimidad o relevancia” y ratificó el inicio de las hostilidades, cosa que ocurrió a las pocas horas.

En favor de Hamás testimoniaron el gobierno de Qatar, que según la cadena Al Jazzera –prohibida en Israel- intenta negociaciones para un alto el fuego y un intercambio de rehenes.  El más enfervorizado en esa región fue el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien escribió en X que «Israel debe detener de inmediato esta locura» y enfatizó: «¡Hamás no es una organización terrorista, es un grupo de muyahidines que luchan para proteger sus tierras!». Una de las rehenes que Hamás liberó estos días, por su parte, puso en tela de juicio las razones que invoca el ultraderechista Netanyahu. En efecto, Nurit Cooper, de 79 años, y Yocheved Lifshitz, de 85, volvieron a sus casas por “razones humanitarias debido a su estado de salud”, según un video publicado por Hamás. A Lifshitz se la ve saludando amistosamente a uno de sus captores y despidiéndose con un “Shalom” (paz). La mujer dijo haber sido tratada con mucha amabilidad, que compartieron la comida con los militantes, quienes les dijeron que eran musulmanes y nos les iban a hacer daño. El ministerio de Salud israelí, dijo The Times of Israel, anunció un “protocolo de tratamiento” para ella en una sala especial donde solo tendrán acceso familiares, personal médico y de seguridad estatal para resguardar “la salud física y mental”. No faltaron los que cuestionaron que al dejarla hablar habían permitido un gran golpe publicitario en favor de la organización acusada de terrorismo.

Cruces en la Asamblea de la ONU

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, fue particularmente incisivo al caratular la situación actual en Medio Oriente en la sesión de la Asamblea General de este jueves. «El pueblo palestino ha sido sometido a 56 años de ocupaciones asfixiantes. Sus tierras son constantemente devoradas por los asentamientos y están plagadas de violencia. Sus economías se ahogaron. Su población fue desplazada y sus hogares demolidos. Su esperanza de una solución política se ha ido desvaneciendo (…) los agravios del pueblo palestino no pueden justificar los atroces ataques de Hamás pero esos ataques no pueden justificar el castigo colectivo del pueblo palestino”, sostuvo el portugués.

La respuesta del represente israelí no se demoró y luego de degradar la legitimidad de la ONU, dijo: «Los de Hamás son los nuevos nazis. Gilad Erdan aprovechó para criticar a Qatar, “que financia y alberga a los líderes de Hamás” pero al mismo tiempo decirle que “puede hacer que se liberen a todos los rehenes que están en manos de los terroristas”. Temerario, Erdan afirmó luego que “no hay ninguna crisis humanitaria en la Franja». Pero el gobierno de Benjamin Netanyahu fue cuestionado por desconocer resoluciones de la ONU como la que obliga a volver a las fronteras de 1967.

El representante de la Autoridad Nacional Palestina señaló que “cuando los representantes terminen sus discursos hoy, habrán matado a 150 palestinos, incluyendo 60 niños. En las últimas dos semanas, mataron a más de 5700 palestinos, incluyendo 2300 niños y 1300 mujeres (…), eso equivale a 145.000 ciudadanos británicos o 700.000 de EE UU”.

Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, había advertido la preocupación del organismo “por el hecho de que se estén cometiendo crímenes de guerra. Nos preocupa el castigo colectivo infringido a los habitantes de Gaza en respuesta a los atroces ataques de Hamás, que también constituyen crímenes de guerra».

Los debates fueron encendidos en la Asamblea y hubo cruces entre los países occidentales y a los del sur global, que reclamaron, como Pakistán, que si en un documento final se condena a Hamás, también se lo debería de hacer con Israel “si queremos ser justos y equitativos”.

La posición europea refleja la del resto de naciones occidentales y consiste en hablar de la necesidad de “brindar acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos a las poblaciones necesitadas, por todos los medios posibles, ya sea un corredor o una pausa humanitaria”, como expresó Olof Skoog. Pero una pausa a esta altura es apenas un intervalo entre dos masacres.

Tiempo Argentino, 29 de Octubre de 2023

Portazo a Biden y cumbre en Egipto por la paz en Gaza

Portazo a Biden y cumbre en Egipto por la paz en Gaza

Joe Biden comprobó in situ que la influencia de Estados Unidos en Medio Oriente se redujo estrepitosamente y que sólo le queda una apuesta desesperada: unir su suerte a la de Israel intentando frenar las ansias de venganza del gobierno de Benjamin Netanyahu contra la población de Gaza tras el ataque de Hamas del 7 de octubre y morigerar el rechazo internacional a una escalada bélica en la región.

El avance de China y Rusia sobre ese punto estratégico del globo es innegable y hasta The Wall Street Journal lo destacó estos días en un editorial. El anuncio en marzo pasado del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán luego de más de tres décadas de enfrentamientos marcó el peso político que ya tiene Beijing. Cosa que resultó más evidente cuando en la cumbre de los BRICS en Sudáfrica, en agosto pasado, esos dos países –junto con Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y Argentina– fueron incorporados como miembros. Por si fuera poco, el miércoles concluyó una cumbre que reunió a líderes de 35 países –donde también estuvo Alberto Fernández– para celebrar el décimo aniversario del lanzamiento del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Primeros camiones con ayuda humanitaria para Gaza.

Foto: AFP

Ese mismo miércoles, Biden pisó suelo israelí en una gira en la que se proponía reunirse con Netanyahu en Jerusalén y con jefes de estado árabes en Jordania en un intento por mostrar a la Casa Blanca como articulador de una salida para el conflicto. Pero el bombardeo del hospital bautista Al Ahli al Arabi, en Gaza, con la muerte de al menos 500 personas, escandalizó al mundo y tanto el rey jordano Abdalá II como el presidente egipcio Abdel Fattah al Sisi y el titular de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, cancelaron el encuentro programado con Biden. En Riad, el secretario de Estado, Antony Blinken, esperó durante horas en la antesala del despacho del príncipe Mohamed Ben Salman antes de que también le cerraran la puerta en la cara. Todo un símbolo de los tiempos que corren.

En El Cairo, en cambio, comenzó ayer una cumbre denominada «De la Paz» de la que participan representantes de 30 países para tratar la situación en Gaza y encaminar las cosas hacia una solución definitiva de acuerdo a los lineamientos de la ONU. Acudieron líderes de Qatar, Emiratos, Jordania, la Autoridad Palestina, Italia, España, Grecia, Canadá y ministros de exteriores de Francia, Alemania, Gran Bretaña, Japón, Rusia y el Consejo Europeo. «Debemos actuar ahora para poner fin a esta pesadilla y lograr un alto el fuego humanitario», dijo otro de los convocados, el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres.

Hospital Al Ahli, destruido pr un misil.

Foto: AFP

En el Consejo de Seguridad se debatió estos días un proyecto de resolución presentado por Rusia que reclamaba un alto al fuego humanitario inmediato, «duradero y plenamente respetado» y la liberación de un acceso sin obstáculos a la franja de Gaza. La iniciativa fue vetada por Francia, el Reino Unido y EE UU, cuya embajadora, Linda Thomas-Greenfield, alegó que el texto no había sido consultado y no mencionaba a Hamas, grupo al que los países occidentales identifican con Rusia.

De todas maneras, este sábado los primeros 20 camiones con «ayuda humanitaria» ingresaron a Gaza por el sur, a través del puesto de control de Rafah, en el límite con Egipto, según informa AFP. La agencia Europa Press, por su lado, citó al portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, avisando que no permitirán el tránsito de los vehículos hacia el norte de la Franja. El gobierno de Netanyahu emitió la semana pasada una orden para que los gazatíes que están en ese sector del enclave se vayan para que ingresen sus tropas. Desde hace dos semanas, el bloqueo sobre Gaza es total: no tienen agua, electricidad, combustibles ni les llegan alimentos ni medicinas.

El bombardeo del hospital habría sido una muestra de hasta dónde está dispuesto a ir el gobierno, aunque la versión oficial de Israel es que se trató de la explosión de un cohete de la Jihad Islámica Palestina. Corresponsales de las cadenas MSNBC, CNN y la BBC desmienten a las autoridades israelíes, lo mismo que periodistas de Al Jazzera. El gabinete israelí ordenó el cierre de las operaciones del canal qatarí y prohibió que los proveedores de cable mantengan la señal en sus redes. Por otro lado, hubo un orden de evacuación previa que los responsables del hospital que no pudieron cumplir porque había enfermos que no podían ser trasladados. Al menos 1400 israelíes murieron en los ataques registrados el 7 de octubre, mientras que las represalias ya causaron 4385 víctimas fatales en la Franja de Gaza. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente (Unrwa) estimó en 1,4 millones de personas desplazadas por los bombardeos. Algo más de medio millón se encuentran en dependencias a cargo de la Unrwa. «Han llegado a nuestras instalaciones de la ONU en busca de seguridad y protección», dijo el comisionado general de esa organización, Philippe Lazzarini. Este viernes, la Media Luna Roja Palestina advirtió sobre una orden de evacuación para el hospital Al Quds. «Llamamos a la comunidad internacional a actuar con urgencia, evitando otra catástrofe», dijo en un comunicado.

Las defensas en un kibutz

Foto: AFP

Rehenes liberadas

El movimiento Hamas liberó este viernes a dos mujeres de nacionalidad estadounidense que habían sido tomadas como rehenes en el kibutz Nahal Oz. Judith y Natalie Raanan, residentes en la localidad de Evanston en Chicago, habían sido secuestradas junto con casi dos centenares de personas durante la incursión del 7 de octubre y llevadas a Gaza para lo que sería un intercambio por presos palestinos alojados en cárceles israelíes.

El portal de The Times of Israel destaca que «funcionarios citados por varios medios de comunicación hebreos enfatizaron que la decisión de Hamás se tomó unilateralmente y que Jerusalén no ofreció nada a cambio». Pero analistas occidentales evaluaron que puede haberse tratado de una negociación mantenida en secreto con el gobierno de Joe Biden, que estaba en el país en ese momento, como un gesto que si bien no implica la devolución de detenidos gazatíes, si puede haber tenido su peso para que la Casa Blanca presionara para que Netanyahu descartara una invasión a Gaza como algunos de los miembros de su gabinete de ultraderecha le reclaman.

De hecho, la tan anunciada incursión el territorio de Gaza se demora, mientras en varias ciudades europeas y hasta en Australia se extienden manifestaciones en favor de Palestina que no sólo acusan a Israel del ataque al hospital sino que exigen poner punto final a la ocupación de territorios tomados desde 1967. Pero también en Europa se produjeron varios incidentes y varios aeropuertos recibieron amenazas de bombas. Sólo en Alemania se reportaron 1100 casos.

Tiempo Argentino, 22 de Octubre de 2023