Javier Milei terminó una gira por Israel que por momentos pareció una estudiantina y en otros tramos un viaje de iniciación religiosa, con la salvedad de que se trata de un presidente argentino que con sus posicionamientos geopolíticos pone en juego las relaciones exteriores del país y de que, al mismo tiempo, usó las redes sociales para desafiar a toda la dirigencia nacional, visiblemente irritado por su fracaso en la aprobación del denominado proyecto de ley Ómnibus. El periplo de Milei se produjo cuando se cumplían cuatro meses del brutal ataque de miembros de Hamás contra la población israelí, que dejó un saldo de 1.200 muertos y más de 300 secuestrados por la organización palestina. Y a pocos días de que la Corte Internacional de Justicia de la ONU emitiera un documento en el que reclama al Gobierno de Benjamin Netanyhahu medidas para evitar que se cometa un genocidio en el marco de la represalia sobre Gaza, que ya causó cerca de 30.000 muertos y un millón y medio de desplazados. El deseo explícito de Milei de convertirse al judaísmo quizás lo llevó a exagerar las muestras de compromiso con el Gobierno de la derecha israelí, lo que incluyó el anuncio de que trasladaría la embajada argentina a Jerusalén, algo que la ONU no acepta y que implica, además, un seguidismo al Gobierno del expresidente Donald Trump que solo imitaron Papúa Nueva Guinea y Guatemala.
Agresiones. Desde la red X Milei disparó agresiones e insultos a quienes no apoyaron algún punto de su iniciativa legislativa.
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Una medida, además, que no toma en cuenta a sectores tanto en la comunidad judía argentina como en la del propio Estado de Israel que se han manifestado repetidamente en contra de Netanyahu y de las acciones militares en Gaza. En el caso argentino, además, hay una importante población de origen árabe y musulmana que puede sentirse afectada con esas posturas en un momento tan dramático en Oriente Medio. De hecho, detrás de un comunicado de la organización Hamás condenando el anuncio hubo otro de la Liga de Naciones árabes recordando resoluciones de la ONU que lo impiden. El caso es que Milei está decidido a cambiarlo todo y pretende encolumnarse tras la ultraderecha internacional, con la que se siente más cómodo. De tal manera que, tras su primera visita, emocionado, al Muro de los Lamentos, volvió al Kotel y bailó en su último día en ese país con creyentes y religiosos en un inédito Bar Mizvah, como reflejó Román Lejtman, el enviado especial de Infobae. Siempre junto al embajador designado, el rabino Shimon Axel Wahnish, y Simón Jacobson, del movimiento Lubavich.
Color local Mientras tanto, de este lado del océano pasaban cosas. Como que en el Congreso el Gobierno terminó por retirar el proyecto de megaley ante el rechazo de diputados a puntos cruciales de la iniciativa. La respuesta del oficialismo se pareció a un paso de comedia dramática: el jefe del escuálido bloque de La Libertad Avanza, Oscar Zago, tuvo que aprender a los tumbos que si el proyecto vuelve a comisión se debate todo desde cero. Desde Israel, Milei se lanzaba a frenéticos posteos en la red X con amenazas más propias de barrabravas o de «tuiteros» en campaña que de un jefe del Poder Ejecutivo. Así, «traidores» no identificados recibirían sanciones no especificadas por no haber apoyado la iniciativa del oficialismo. En la mira quedaron dos gobernadores, a los que no necesitó mencionar porque el voto negativo de los legisladores de Córdoba y Santa Fe fue clave para el rechazo. Una imagen hecha con inteligencia artificial –un recurso al que Milei se hizo adicto– muestra al presidente como el personaje de la película Terminator y la frase «Casta la vista baby», que popularizó el protagonista, Arnold Schwarzenegger. ¿Los destinatarios del brulote? «Belliboni detectado. Sindicalista detectado. Gobernador detectado. Diputado detectado». Poco antes había subido una lista negra con nombre y foto de los diputados que votaron en contra. Otro de los mensajes de Milei preocupó a Carlos Maslatón, notorio liberal que militó en su juventud junto al líder de ese sector, Álvaro Alsogaray, y hace pocos años fue en uno de los primeros impulsores de la carrera política del actual mandatario. Era un texto en hebreo con los versículos 19:21 del capítulo 32 del Éxodo que, revela Maslatón, alude a una «inconducta» de los judíos contra Moisés, que mientras él recibía los 10 mandamientos en las Tablas de la Ley en el monte Sinaí, el pueblo adoraba a un becerro de oro. Al bajar al campamento, y enterado de lo ocurrido, Moisés castiga al pueblo hebreo. «El presidente de viaje por Israel, de bueno que es, le dio al pueblo argentino la ley Ómnibus (Tablas de la Ley). Los Diputados en el Congreso se la podaron (lo que hace las veces del becerro de oro) y él entonces como venganza rompió la Ómnibus a través del diputado Zago al mandarla a comisión parlamentaria», ironiza el inversionista ultraliberal.
Sin consenso. Los votos de La Libertad Avanza y el PRO, además de otros aliados, no alcanzaron para avalar el proyecto.
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Los ataques a los «rebeldes» incluyeron más recortes presupuestarios, como la quita de subsidios para el transporte de pasajeros en el Interior y la posibilidad de hacer lo propio en la región del AMBA justo cuando el viaje en colectivo aumentó un 252%. También se esgrimió otra arma que mucho disfrutan los trols de LLA y del partido político creado por el expresidente Mauricio Macri: el bulling. Cómo será, que el diputado radical Martín Tetaz, uno de los destinatarios de las pullas, dobló la apuesta y cambió el nombre de su cuenta en X por «Las fuerzas de la Constitución del 49» y se declara «zurdo, kirchnerista de la primera hora, socialista, colectivista, comunista y planificador». Más allá de estos espadeos virtuales –con consecuencias reales–, hay voces en la derecha que reclaman calmar las aguas. Miguel Ángel Pichetto abrió el juego al proponer un Gobierno de coalición «porque así no se puede gobernar cuatro años». La ministra Patricia Bullrich se sumó y dijo que el PRO debería ir hacia una fusión con LLA. En tanto, Milei expulsó del Gobierno a funcionarios vinculados con gobernadores a los que ahora etiquetó como «traidores» y no vería con malos ojos dicha confluencia con el macrismo: «vamos a explorar un acuerdo con el Pro», dijo. Además, insistió con los ataques a legisladores, a los que calificó genéricamente como «delincuentes» y conminó a los gobernadores que se quejan por el ajuste a dejar de gastar en pauta y recitales. En pocos días habrá respuestas a esta encrucijada. Habrá que ver si vuelven a insistir con la megaley, qué ocurre con el DNU, por ahora en vigencia, y si el 1 de marzo Milei da el discurso de práctica ante el Congreso o le vuelve a dar la espalda, como el 10 de diciembre pasado.
Convocado por Argelia, en su carácter de flamante miembro no permanente, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este miércoles para tratar el pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia sobre la brutal represalia de Israel en Gaza que Sudáfrica había pedido inscribir como genocidio. Si bien el dictamen del tribunal de La Haya no califica al estado israelí como genocida ni pide taxativamente un cese el fuego, sí recomienda que «tome todas las medidas a su alcance» para que sus tropas no cometan semejantes acciones, que ponga fin a la incitación contra los palestinos como grupo y pide que se facilite el ingreso de ayuda humanitaria. Puede parecer una tibia respuesta al reclamo de los sudafricanos, pero fue suficiente para el rechazo del primer ministro Benjamin Netanyahu, que la consideró «escandalosa». Pero tanto los líderes de gran parte de los países del mundo como el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, exigieron a Israel su cumplimiento inmediato. Guterres detalló que «las decisiones del Tribunal son vinculantes».
«La acusación de genocidio formulada contra Israel no sólo es falsa, sino escandalosa, y la gente decente de todo el mundo debería rechazarla», se indignó Netanyahu ante el dictamen que leyó el presidente de la CIJ, Joan Donoghue. La acusación de Sudáfrica comenzó a tratarse a principios de año e incluye denuncias por el bloqueo israelí al ingreso de medicamentos y alimentos, el corte de servicios esenciales como agua y electricidad, y declaraciones de funcionarios como el ministro de Defensa Yoav Galanr, quien calificó a los palestinos de «animales humanos».
Se fueron sumando al reclamo de acatar a la CIJ los gobiernos de Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, España, Turquía, Irán, Arabia Saudita, Egipto. Para Qatar, «las medidas temporales ordenadas por la CIJ (…son) una victoria para la humanidad, el Estado de Derecho y la Justicia internacional». En un posteo en la red X, la cancillería catarí reitera su posición «sobre la Justicia de la cuestión palestina y los derechos legítimos del hermano pueblo palestino, incluido el establecimiento de su Estado independiente en las fronteras de 1967, y cuya capital es Jerusalén Este».
Amnistía Internacional (AI), junto con Human Right Watch (HRW), Oxfam Intermon y Médicos Sin Fronteras, por su parte, también exigen el cumplimiento del dictamen de la CIJ. AI, puntualmente, señala que es necesario un urgente alto el fuego para poner fin al conflicto y recuerda que esa es la única forma de poner fin al conflicto tras el fallo de la CIJ. «Aunque no lo haya ordenado la corte, es la condición más eficaz para implementar las medidas provisionales y poner fin al sufrimiento civil sin precedentes», dijo su secretaria general, Agnès Callamard.
Israel respondió con el anuncio del canciller Israel Katz de que buscará la suspensión definitiva de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA en inglés) a la que acusa de que varios de sus empleados participaron dl ataque contra las comunidades israelíes del 7 de octubre que desencadenó esta escalada. De inmediato, anunciaron que dejarán de aportar financieramente para la UNRWA los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Australia y el Reino Unido. El dictamen de la CIJ coincidió con la celebración del Día de la Memoria del Holocausto en todo el mundo, una fecha que conmemoró este 27 de enero el 79º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Aquella incursión de Hamas dejó un saldo oficial de casi 1200 muertos y el secuestro de 240 rehenes, de los cuales ya recuperaron su libertad cerca de la mitad. En las últimas horas hubo nuevos enfrentamientos en el territorio gazebí que elevan la cifra de muertos palestinos a unos 26.000, la mitad de ellos mujeres y niños, según las autoridades de Gaza. Los desplazados suman alrededor de dos millones de personas, el 85% de la población de la Franja.
La industria bélica se relame al tiempo que en Medio Oriente crecen las provocaciones, las amenazas y las fronteras se hacen cada vez más difusas si la excusa es emprender operaciones catalogadas como antiterroristas. Así, este sábado se informó que Israel bombardeó un edificio en Damasco y mató a cuatro oficiales iraníes, entre ellos el comandante de inteligencia de la Fuerza Quds, alistado como asesor del gobierno de Siria. Mientras tanto, Irán y Pakistán anunciaron un acuerdo para desescalar un enfrentamiento entre ambas naciones luego de ataques mutuos a bases de grupos considerados insurgentes del otro lado de los límites comunes y que hicieron temer un conflicto de alto alcance. A todo esto, fuerzas de Estados Unidos y el Reino Unido volvieron a bombardear posiciones de los hutíes en Yemen sin respaldo de las organizaciones internacionales y en represalia por la destrucción de un petrolero en el golfo de Adén.
El Mar Rojo permanece literalmente bloqueado por la ofensiva de las milicias que controlan la mayor parte de Yemen y que se impusieron como objetivo evitar el tráfico de buques hacia Israel como modo de presión para que el gobierno de Benjamin Netanyahu termine con las matanzas en Gaza, que ya provocaron la muerte de unas 24.000 personas, la mayoría de ellas mujeres y niños. Algo que se debate en la Corte Penal de La Haya como genocidio ante un pedido en tal sentido de Sudáfrica. Como frutilla de este dramático postre, el alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, acusó a Israel de haber financiado históricamente al movimiento islamista Hamás como estrategia para limar la credibilidad de la Autoridad Nacional Palestina.
Se trata de una declaración de fuerte impacto porque esa certeza siempre fue ninguneada por los distintos gobiernos occidentales, que la imputaron de ser una teoría conspirativa sin ningún asidero. Las palabras de Borrell se inscriben en renovadas presiones tanto de la UE como de la administración de Joe Biden para que Israel encarrille sus políticas regionales hacia la solución de los dos Estados. Algo que a estas horas encuentra el rechazo enconado de Netanyahu, quien afirmó que la conformación de un Estado Palestino “perjudica la seguridad de Israel”. El premier derechista agregó que ese país “debe mantener el control de la seguridad sobre todo el territorio al oeste del río Jordán”.
Israel plantea, además, que se debe alcanzar un acuerdo definitivo en la frontera con El Líbano para que las autoridades libanesas expulsen de esas zonas a las milicias de Hezbollah. Caso contrario, amenaza con intensificar los ataques contra posiciones de ese grupo, que tiene apoyo iraní. La Casa Blanca teme que Netanyahu embarque a Estados Unidos en un conflicto de mayor alcance contra Irán, que estas semanas consolidó una amplia alianza con Rusia. Pero no hace mucho por bajar un cambio. El bombardeo israelí en la capital Siria, a pocos días de haberse cumplido cuatro años del asesinato del general Qasem Soleimani en Irak, resulta otra provocación para el gobierno de la República Islámica de Irán.
El 3 de enero del 2020, Soleimani, un prestigioso estratega que comandaba los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria (Quds) fue eliminado por un dron estadounidense mediante una orden de la que oportunamente se jactó el entonces presidente Donald Trump. Ahora, fueron fuerzas israelíes las que atacaron un edificio en el barrio de Mezzeh, en Damasco, en el que murieron cuatro asesores militares iraníes de Quds, entre ellos el general Haj Sadiq, y un civil.
Las recientes operaciones en esas regiones calientes del globo parecen coordinadas en el marco del nuevo reparto del poder mundial. En agosto pasado, en la reunión de los países Brics de Johannesburgo, se acordó una ampliación de los miembros que incluyó a Argentina –como se sabe, rechazada por la gestión Milei- pero también a Arabia Saudita, Irán, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Etiopía. Unas semanas más tarde, en la cumbre del G20 de Nueva Delhi, Biden anunció el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa -un competidor de la Ruta de la Seda que viene implementando China- que va desde el puerto de Mumbai por mar hasta Dubai, de allí por tierra a Haifa, y mediante otro cruce marítimo, al Pireo, en Grecia.
Geopolíticamente, ese corredor evitaría el mar Rojo y el canal de Suez, en Egipto. Los Brics, como se los conoce ahora, con diez integrantes desde el 1 de enero, tienen el control del estrecho de Ormuz y de Bab el Mandeb y, además, son productores de más del 70% del petróleo mundial. Es cierto que esa ruta occidental pasaría por dos países Brics –India y Arabia Saudita- pero se trata de un proyecto aún en pañales y que dependerá en gran medida de las elecciones de noviembre de este año en Estados Unidos. Hay que ver qué ocurriría si Trump vuelve al poder. En todo caso, Estados Unidos y su consanguíneo Reino Unido –por ahora único aliado en este lío- tienen mucho trabajo con los hutíes, un hueso bien difícil de roer. Por las dudas, preparan con la Otán los mayores ejércitos militares en Europa, llamados Steadfast Defender 24, con 90.000 soldados desplegados hasta las narices de la frontera rusa.
Bombardeo a un centro de reclutamiento en Jarkov.
Foto: Prensa AFP
Rusia-Francia: riña por mercenarios
Con el telón de fondo de la guerra en Gaza y la operación angloestadounidense contra los hutíes en Yemen, la situación en Ucrania pasó a un segundo plano que preocupa al gobierno de Volodimir Zelenski, que no encuentra ya las faltriqueras abiertas para seguir quemando armamento en esas regiones. Joe Biden se topa en Washington con la oposición legislativa a un nuevo paquete de 60 mil millones de dólares, básicamente porque en tiempos electorales, propios y ajenos cuentan “cuánto garpa” cualquier decisión política. Y esa guerra ya no tiene sex appeal para el votante medio de EEUU.
En el campo de batalla, ese es otro dato, Kiev no puede mostrar ningún éxito, los rusos se consolidan en el sureste del país y hay quienes apuestan a cuánto durará Zelenski en el poder sin apoyo externo, por ahora limitado solo a la UE, y también a cuentagotas. Cada vez más medios occidentales del ramo de los “serios y respetables”, o sea del establishment, como Washington Post, New York Times y The Guardian, le cuentan las horas al ex comediante.
Esta semana, en tanto, hubo un incidente relacionado con mercenarios franceses que murieron en un ataque ruso a un centro de reclutamiento en Járkov. La oficina del canciller Sergei Lavrov llamó al embajador galo en Moscú para pedir explicaciones. Desde París patearon la pelota afuera y anunciaron el envío de misiles de largo alcance a Ucrania. Como es de rigor, el Elíseo negó tener mercenarios galos en ese campo de batalla, dijo que «no hacen como otros», en referencia al grupo Wagner, y deslizó que nada pueden hacer contra ciudadanos que deciden ir a pelear como particulares.
A último momento la Cruz Roja confirmó que 13 rehenes israelíes y 7 extranjeros fueron liberados por Hamás en un intrincado intercambio por 39 palestinos detenidos en Israel, en el segundo día de la tregua luego de una feroz represalia en la Franja de Gaza tras el ataque del 7 de octubre pasado. El acuerdo por cuatro días prorrogables comenzó el viernes y fue urdido a instancias de Qatar y contó con el aval de Egipto y Estados Unidos. En su primera jornada, 24 rehenes volvieron a territorio de Israel mientras que 39 palestinos que estaban en cárceles israelíes fueron liberados y terminaron celebrados como héroes cuando volvieron a sus hogares. Entre los rehenes figuraban una mujer de 44 años y su hija de seis. Ambas tienen familiares en Argentina. Este cese el fuego parcial permitió también el envío de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza a través del paso de Rafah.
La violenta respuesta israelí a los ataques de Hamas despertó poco a poco el rechazo de líderes de Occidente y puso en debate el rol de la Casa Blanca incluso en Estados Unidos. Joe Biden busca el modo de desescalar el conflicto para no quedar demasiado pegado a una situación catalogada como de «limpieza étnica» o lisa y llanamente genocidio. Las cifras hablan por sí solas: en Tormenta de Al Aqsa la cifra oficial es de 1200 muertos israelíes, en Gaza ya se computan unas 15.000 víctimas fatales palestinas, 6100 de ellos, niños.
Foto: Mohammed Abed / AFP
Biden se mostró esperanzado en que la tregua pueda extenderse. «Es sólo el comienzo, pero hasta ahora va bien», dijo el presidente de EE UU. Durante el feriado de Acción de Gracias del jueves, que pasó en Nanticket, Massachsetts, el mandatario dijo «no me detendré hasta que sean liberados todos». Pero no condenó el accionar del gobierno de Benjamin Netanyahu y la política de Israel en la región.
Quienes sí lo hicieron fueron el jefe de estado español Pedro Sánchez, su par belga Alexander De Croo y el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi. Sánchez y De Croo se apersonaron a Rafah, el único punto de ingreso a Gaza desde Egipto, y reclamaron el reconocimiento del Estado de Palestina «por parte de la comunidad internacional y de Israel». Al Sisi, que se reunió con ambos líderes europeos, señaló que el proceso de paz era «una idea sin futuro» y coincidió en el reclamo del reconocimiento global al estado palestino. «Los resultados de este camino, que ha estado tambaleándose durante 30 años, nos dicen que debemos cambiar el enfoque», dijo en una rueda de presa junto con sus colegas europeos. Egipto, al igual que Jordania, rechaza recibir a los más de dos millones de gazatíes, tal como plantean las autoridades israelíes como su forma de solucionar el conflicto.
«Se debe respetar el derecho humanitario internacional –dijo el primer ministro belga– las muertes de civiles deben cesar». Sánchez, a su turno, se comprometió a reconocer a Palestina aunque pretende que la propuesta sea compartida por la Unión Europea, que hasta el 31 de diciembre preside España. En caso contrario, dijo que ese reconocimiento sería de forma unilateral. Ante este escenario, la cancillería israelí convocó a los embajadores de ambos países «para una severa reprimenda» y acusa a sus mandantes de apoyar al terrorismo.
Desde la oficina de Netanyahu agregaron que Sánchez no atribuyó a Hamas «la responsabilidad total de los crímenes contra la humanidad que cometió a nuestros ciudadanos y utilizar a los palestinos como escudos humanos». El ministro de Asuntos exteriores hispano, José Manuel Albares, no se quedó atrás y llamó a la embajadora israelí para que «dé explicaciones sobre las inaceptables y falsas acusaciones» contra Sánchez.
Una muchedumbre busca sobrevivientes entre las ruinas de varios edificios bombardeados en Gaza por Israel.
Foto: Mohammed Abed / AFP
También el grupo BRICS consideró necesario ocuparse del conflicto en Medio Oriente y en una cumbre por video conferencia de la que participaron también los seis invitados desde agosto, pidieron un alto el fuego duradero y poner fin a los ataques contra civiles. Sudáfrica, que convocó al encuentro, presentó una denuncia en la Corte Penal Internacional de La Haya contra las fuerzas armadas de Israel.
El pacto promovido por Qatar, que hace años apoya con alimentos, medicamentos y combustibles a los gazatíes –condenados a vivir en lo que define como la mayor cárcel a cielo abierto del mundo– se propone liberar a medio centenar de rehenes a cambio de 150 presos palestinos. Hamas confirmó el jueves el cese de las operaciones militares y que el canje sería por 50 rehenes, mujeres y niños, y que se reclama la liberación de detenidos en una proporción de 1 a 3. «Pusimos como condición que las mujeres y niños palestinos presos sean liberados por orden de antigüedad en las cárceles», declaró Bassen Naim, de la cúpula de Hamás. Según Israel, hay además 300 prisioneros palestinos en condiciones de ser excarcelados, entre ellos 33 mujeres y 267 menores de 19 años.
Se sabe que a Netanyahu no le salió gratis el acuerdo. Los «halcones» de su gabinete no aceptan los términos y las «palomas» de la sociedad culpan al primer ministro por la falla de seguridad en los kibutz que terminaron a merced de los ataques del grupo gazatí. «A menudo debo elegir entre una decisión difícil y otra todavía más difícil, y este es particularmente el caso con los rehenes», se justificó.
No todas las momias son egipcias
Egipto está en danza a partir de la incursión de miembros de Hamas en territorio dominado por Israel. A la postura del presidente Abdel Fatha al Sissi (ver aparte), se le había agregado semanas atrás la acusación contra un senador demócrata por Nueva Jersey de ser agente al servicio del gobierno de El Cairo.
Bob Menéndez, legislador de origen cubano y con perfil anticrastrista bien definido, ya había enfrentado acusaciones de recibir coimas para impulsar leyes en el Congreso. Hace justo un mes, fue imputado de actuar como agente extranjero. Más precisamente, de haber hecho lobby en favor de Egipto. En Estados Unidos hay una ley que establece las condiciones para hacer tareas de «cabildeo», pero deben de estar declaradas y un congresista no lo puede hacer.
Otra: un incidente callejero en Nueva York que se viralizó en las redes terminó con la detención por acoso agravado, delitos de odio y amenazas, de un exasesor en asuntos de Israel y Palestina del Departamento de Estado con George H. Bush y a cargo de la Dirección de Asia Meridional del Consejo de Seguridad Nacional con Barack Obama. Stuart Seldowitz, de 64 años, aparece en un video hablando a la cámara de un celular, presuntamente el de un vendedor ambulante egipcio, al que le espeta: «Matamos a 4000 niños palestinos en Gaza, y no fue suficiente». Tras acusarlo de terrorista y de no tener los papeles de residencia en regla, saca su celular para filmarlo, a su vez, mientras se ufana de contactos con el servicio de inteligencia egipcio. «Conoces el Mukhabarat, ellos conocen a tus padres, les sacarán las uñas una a una». E insiste: «¿Violaste ya a tu hija, como Mahoma?». Una joyita de tipo.
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