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Zelenski pide misiles de largo alcance para evitar una inminente derrota

Zelenski pide misiles de largo alcance para evitar una inminente derrota

El primer ministro británico y el presidente de Estados Unidos mantuvieron una extensa charla en la que abordaron temas de actualidad relacionados con Ucrania, incluso el insistente reclamo de Volodimir Zelenski de misiles de largo alcance para acatar en territorio ruso, lo que implicaría una intervención directa de Occidente contra el país euroasiático que ya Vladimir Putin dijo que sería como una suerte de declaración de guerra total. Estos cruces se producen mientras los medios estadounidenses van deslizándose hacia la percepción de que Ucrania no está, a hoy, en condiciones de revertir su derrota. Al menos eso indica un informe de la cadena CNN en el que bajo la firma de Ivana Kottasová and Kostya Gak, basados desde Pokrovsk, Sumy y Kiev, se afirma que “los militares ucranianos luchan contra la baja moral y la deserción”.

“Dos años y medio de la ofensiva rusa han diezmado muchas unidades ucranianas. Los refuerzos son pocos y distantes entre sí, dejando a algunos soldados exhaustos y desmoralizados. La situación es particularmente grave entre las unidades de infantería cerca de Pokrovsk y en otras partes de la línea del frente oriental, donde Ucrania está luchando por detener los avances sigilosos de Rusia”, dice el informe en la cadena estadounidense, con entrevistas a personal en los frentes de batalla en el sur ucraniano.

Este lunes, visitaron a Zelenski el jefe de la diplomacia de EE UU, Antony Blinken, y su par británico, David Lammy. «Espero que después de nuestra conversación no quede ninguna pregunta sin respuesta sobre por qué Ucrania necesita suficiente capacidad de largo alcance», declaró luego el presidente ucraniano. Pero ese reclamo de misiles que podrían impactar más profundamente en territorio ruso no es acompañado -al menos hasta ahora- por la Casa Blanca ni por Alemania, según indicó el canciller Olaf Scholz. La insistencia de Zelenski en ese tipo de armamento resalta con la poca trascendencia que los medios occidentales le están dando a la hasta hace unos días «triunfal» incursión de tropas de Kiev en Kursk, lo que sería señal de que esa ofensiva fue controlada y desarticulada y de allí la necesidad de redoblar la apuesta.

Blinken y Lammy se limitaron, al inicio de la semana, a indicar que habían puesto en marcha otro paquete de ayuda financiera para Ucrania por un total de unos 1500 millones de dólares. En estos días, por otro lado, el portavoz del Pentágono, el general Pat Ryder, dijo que el último día de este mes expiran alrededor de 5900 millones de dólares de la Autoridad Presidencial de Reducción de Fondos para Ucrania, y que deberán “trabajar con el Congreso” para una extensión. La APRFU permite transferir artículos, armamento y servicios de defensa sin pedir el permiso puntual de los legisladores, por eso se necesita ahora una ampliación para poder continuar con la iniciativa. Algo complicado en estos tiempos de campaña electoral en Estados Unidos.

En marzo 2022, a poco de la incursión de tropas rusas en el Donbass, y cuando Turquía se había ofrecido al auspicio de una nueva ronda de negociaciones para un armisticio entre representantes de Rusia y Ucrania, el entonces primer ministro británico, Boris Johnson, viajó de improviso a Kiev para “aconsejar” a Zelenski de la inconveniencia de poner fin a la guerra. El nuevo premier del Reino Unido, el laborista Keir Starmer, no parece haber cambiado mucho la estrategia de su antecesor en ese sentido. Así que su encuentro con Biden no deja mucho espacio para creer que habrá alguna fumata blanca a corto plazo. «Ha sido una buena invitación del presidente, hemos tenido una reunión muy productiva y hemos llegado a una posición fuerte. Estoy muy contento de que hayamos mantenido estas conversaciones», dijo, sin detallar a qué se refiere con eso de “posición fuerte”. «Yo no esperaría un anuncio hoy sobre capacidades de ataque de largo alcance dentro de Rusia», señaló el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, según destaca Europa Press.

Tiempo Argentino, 14 de Septiembre de 2024

Las teorías y los hechos

Las teorías y los hechos

Cristina Fernández de Kirchner volvió a ocupar el escenario público tras la presentación de un documento crítico de las poíticas implementados por el Gobierno nacional que también tenía cuestionamientos al peronismo. La expresidenta habló nuevamente este viernes, ante una multitudinaria concurrencia en el predio de la Universidad Nacional del Oeste (UNO), en la localidad bonaerense de Merlo, donde fue distinguida con un doctorado Honoris Causa. Entre los fundamentos para el galardón estaban las políticas que desarrolló en sus gestiones desde la Casa Rosada.

La de este viernes 13 fue una continuidad del debate iniciado el 6 de septiembre pasado con el presidente Javier Milei, a tal punto que la mayor parte de la «clase magistral» consistió en responder punto por punto a la réplica del presidente en Mendoza de siete días antes. A medida que Fernández desgranó sus argumentos sobre el texto desgrabado de lo que el mandatario había dicho ante empresarios en la provincia cuyana, fueron apareciendo antiguos tópicos en el discurso cristinista. Como el recordatorio de las consecuencias dramáticas para la economía de la deuda contraída durante la gestión de Mauricio Macri, y quiénes habían sido los protagonistas de aquella decisión, entre ellos, el actual ministro de Economía, Luis Caputo. Algo que el propio Milei había mencionado en ese dramático 2018, como se pudo ver en un video que mostró la dos veces presidenta.

La convocatoria había generado expectativa fundamentalmente por los cruces ásperos con Milei en estos días, lo que implica que ambos se colocan el sayo de ser los grandes contendientes de esta época. Dejan en un lugar secundario, al menos por ahora, al fundador del PRO y a gran parte de sus seguidores, que cada día parecen más diluidos dentro del espacio ultraderechista que propone Milei, al que se decidieron a «ayudar» casi a libro cerrado desde el Congreso.

El canuto
Ya desde el nombre de esta charla, «Sigue siendo la economía bimonetaria, estúpido», Cristina Fernández siguió «picante» contra el primer mandatario. Y así lo venía empujando desde su cuenta de la red X, muy activa por estos días.

El documento divulgado la semana anterior insistía en algo que Cristina Fernández viene advirtiendo desde hace bastante y que en Merlo fue ampliamente dilucidado: que el gran problema del que la dirigencia vernácula tiene que hacerse cargo es que el país se maneja con doble moneda. Que el peso es el que se usa para el intercambio cotidiano, mientras que para la compra de bienes lo normal es acudir al dólar.

https://twitter.com/CFKArgentina/status/1831995825880265209

Este viernes añadió otro condimento: que la propuesta de Milei, que «ya no habla de dolarización sino de competencia de monedas», es en última instancia que se produzca una dolarización endógena. Para lo cual, dijo Cristina Fernández, el Gobierno busca que la clase media utilice «el canuto» que pudiera tener atesorado para pagar impuestos, seguros y gastos de supervivencia.

La exvicepresidenta recordó que ni bien asumió su primer mandato tuvo que enfrentar la protesta contra la Resolución 125, que comparó con el levantamiento de los militares carapintada contra Raúl Alfonsín, pero duró mucho más tiempo. Fue una excusa para recomendar al jefe de Estado que «largue a Milton Friedman» y se dedique a administrar el país. También tuvo un momento para advertir que teorías económicas como la de la escuela austríaca «se chocan contra la pared en Argentina».

Recordó también que el veto al incremento a los jubilados se produjo gracias a un puñado de diputados radicales en una movida que calificó como muy propia de la casta que el presidente jura querer combatir. De allí que censurara fuertemente la represión a las marchas de protesta, especialmente el ataque contra una niña con gas pimienta, y sobre todo a las mentiras en torno a quiénes fueron los autores de semejante hecho. Felicitó, además, a los legisladores que habían votado por amplia mayoría por un incremento en el presupuesto universitario, cuando desde el Gobierno afirmaban que sería otra decisión vetada.

En otro momento de la clase, la exmandataria se dio tiempo para explicar su postura en el primer documento sobre la nueva realidad en el mundo del trabajo y pidió a la dirigencia de la CGT que reconociera que los tiempos cambiaron. «Tenemos otro mundo de trabajadores informales que han quedado sin representación. No es imputación, es descripción. Debemos pensar en ellos. Tenemos que sentarnos en la mesa para cranear, para saber cómo hacemos para representar al conjunto de los trabajadores de la República Argentina».

Para el final se guardó las críticas a los brutales contenidos sexuales a los que suele recurrir en sus exposiciones Javier Milei. «La palabra de un presidente es muy importante. Los grandes no se horrorizan, pero los niños prestan atención. Y tenemos un niño que ha desaparecido hace casi noventa días. Y un diputado que está detenido por tráfico sexual».

A todo esto, Milei estaba en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA) coronando al Gran Campeón Macho Hereford de la Exposición del Centenario de esa raza bovina. Los medios que lo acompañan mostraban la presentación del presidente junto con la consecuencia para los usuarios de la huelga de trabajadores de Aerolíneas Argentinas. Y le daban difusión al adelanto de que el mandatario iba a vetar la ley de financiamiento universitario que acababa de aprobar por abrumadora mayoría el Senado.

Polémica en las redes
Esta charla en Merlo se realizó luego de una semana en la que ambos dirigentes se dedicaron fuertes cruces en las redes sociales. Así se refirió el presidente al documento de Cristina Fernández.

Ya arriba del ring, CFK no dudó en responder:

Ante una nueva chuza de Milei, Fernández de Kirchner volvió a responder y cerró el intercambio con un tono similar al usado por el presidente.

Revista Acción, 14 de Septiembre de 2024

Josep Vives, delegado catalán en el Cono Sur, en una Diada diferente

Josep Vives, delegado catalán en el Cono Sur, en una Diada diferente

Desde hace dos años, Josep Vives es Delegado del Gobierno de Cataluña para el Cono Sur. Es decir, desde Buenos Aires atiende asuntos institucionales para Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile. Abogado, ex vocero del Barcelona Futbol Club entre 2014 y 2021, en esta charla con Tiempo habla del significado de la celebración de este año de la Diada, el Día Nacional de Cataluña, este 11 de septiembre, en medio de los flamantes acuerdos entre el gobierno español y el autonómico luego de años de enfrentamientos y tras una declaración de independencia que tensó la cuerda peligrosamente en la sociedad.

-Parece que va a ser distinta esta Diada…

-Si, porque es una nueva etapa en Cataluña, con reivindicaciones que son importantes y que se expresan en un acuerdo de gobierno para esta legislatura. Cataluña sigue siendo un país que tiene que perfilarse en el mundo desde un punto de vista cultural, social  económico, lingüístico. En un mundo tan globalizado y donde además tenemos tanto tránsito de personas venidas de todas partes, es fundamental que Cataluña reafirme su personalidad el día 11 de septiembre. La Diada es un día para reivindicar eso, para reivindicar una manera de ser, una manera de hacer, con una mirada hacia el mundo absolutamente abierta y con una vocación de compartir lo que somos y lo que queremos ser.

-Esto ocurre en un momento en que la sociedad española debate cuestiones como la amnistía a procesados sedición, el acuerdo para formar Gobierno de Salvador Illa y un Pacto Fiscal que de alguna manera saca del medio a uno de los ejes centrales de la reivindicaciones independentistas.

-Yo creo que una cuestión es que haya partidos políticos que defiendan la independencia de Cataluña, lo cual es absolutamente legítimo, y que haya otros que no lo defiendan. Lo que sí que es evidente, es que Cataluña necesita tener un financiamiento de acuerdo a sus necesidades ya no solo teniendo en cuenta lo que aporta al conjunto del Estado español, sino sobre todo las necesidades de sus ciudadanos y ciudadanas. Esta ha sido una reivindicación histórica diría que del catalanismo en un sentido muy amplio, desde opciones que no eran independentistas o no son independentistas hasta opciones, digamos de perfil, claramente independentista ¿y por qué? Porque es una realidad material. En estos o más de 40 años de autonomía, desde el año 1980, ha habido gobiernos de colores distintos. Y todos sucesivamente han ido encontrando ese problema, porque han tenido que gestionar una realidad y se han dado cuenta de que había una insuficiencia de recursos y que aquel acuerdo para financiar el sistema autonómico español derivado del pacto constitucional del año 1978 tenía en su práctica algunos digamos defectos que se fueron manifestando de manera muy clara a lo largo del tiempo. En ese camino Cataluña se encontró con una problemática muy importante y a partir de ahí ha habido muchas propuestas. Una muy importante que fue la del Estatuto del año 2006 cuando Cataluña se encuentra con algo que es absolutamente increíble.

Foto: Pedro Pérez

-¿A qué se refiere?

-Era un estatuto aprobado por una amplísima mayoría del Parlamento catalán, por gobierno y oposición, luego en el Parlamento español y ratificado en un referéndum en Cataluña que al cabo de cuatro años se encuentra con una decisión de un Tribunal Constitucional que en ese momento tenía una dudosa legitimación -ya que algunos cargos estaban caducados- que recortó ese estatuto que planteaba también una fórmula de financiación para resolver el déficit que tenía Cataluña.

-¿No existe la posibilidad de que vuelva a ocurrir algo así?

-No podemos estar en este marco mental, sería como empezar un partido de fútbol pensando que todo lo que puedes aspirar es al empate y no. Cuando empiezas a jugar, pues piensas que has entrenado y que has hecho un planteamiento para ganar el partido y en este caso se trata de conseguir ese objetivo. No es fácil evidentemente y eso lo sabe el Gobierno de Cataluña y lo sabe todo el mundo, pero en definitiva, ese es el reto y es un reto muy importante porque yo creo que se da un paso histórico para el país.

-Ese Pacto no es similar al que tiene el país vasco, que no generó tanto revuelo en su momento?

-Si, Euskadi y Navarra tienen un régimen fiscal diferente al del resto de las comunidades autónomas españolas, ellos optaron por continuar en un régimen foral, que les permite recaudar sus impuestos y luego pagan un cupo al Estado español en función de los servicios que el Estado presta al territorio. En el resto de las autonomías incluida en Cataluña hay una caja común, la mayoría de los impuestos se recaudan desde el Estado español y a partir de ahí se hace la transferencia.

-Como ocurre en Argentina.

-Algo así.  En su momento se pensó que esa es la manera lógica pensando en los modelos que estaban funcionando por el mundo, pero el tiempo nos ha hecho dar cuenta de que seguramente teníamos que invertir el proceso y esa es la propuesta actual, un sistema parecido al que tiene el País Vasco, que le da más autonomía económica Cataluña.

-El PP están en contra porque lo consideran un ataque a la nacionalidad, porque saben que detrás de eso va a venir a reclamar Galicia, Andalucía y el resto.

-Más allá de lo que pueden opinar estos partidos políticos, yo creo que es una cuestión también de Justicia. Cuando en Cataluña tenemos unas necesidades objetivas que son las que son, debemos tener los recursos para poder cubrirlas. Y el país los genera, estamos hablando de que Cataluña significa el 20% del Producto Interior Bruto del Estado español. Lo lógico es que pueda tener esos recursos para cubrir las necesidades ya no de un gobierno determinado, sino de la ciudadanía. Tenemos ahora prácticamente 8 millones de habitantes y gente que realmente no lo pasa bien, una inmigración que también ha llegado de una manera muy importante y que tiene sus necesidades sociales. Cuando se integran y trabajan evidentemente dejan ahí su fiscalidad, pero antes tienen necesidades. Tenemos una población, como pasa en otras partes en Europa, de personas de una franja de edad muy alta, que tiene unas necesidades del punto de vista sanitario y en muchos casos necesitan de la ayuda de la administración para poder vivir con dignidad. Estoy hablando de Educación: queremos que nuestros niños y niñas tengan una educación que realmente esté al nivel . Es evidente que se necesitan recursos para poder invertir en superar obstáculos y en incrementar la calidad de vida, en todos los ámbitos de la ciudadanía de Cataluña de modo que, cuando alguien pone en duda eso, está también atacando lo que sería la justicia social para esta ciudadanía.

Foto: Pedro Pérez

-Lo que se ve es una disputa por un modelo económico y social, porque alguien podría decir “si con lo que tienen no les alcanza, van a tener que hacer recortes”.

-Todos los gobiernos en cada momento. y hablo del Gobierno de Cataluña pero podría hablar también del Gobierno español en su momento, han tenido que adaptarse a coyunturas determinadas. Cuando llegó la crisis del año 2008, por ejemplo, que fue muy grave en todo el mundo, hubo que hacer ajustes muy fuertes en España y en Europa en general y todos los gobiernos tuvieron que cumplir con objetivos de déficit que los marcaban desde la Unión Europea, y cada administración ha tenido que hacer el esfuerzo correspondiente para poder ajustarse a una coyuntura determinada. Pero la cuestión del Estado del Bienestar forma parte diría de algo que compele a la inmensa mayoría del pueblo de Cataluña. Si uno mira la composición del Parlamento de Cataluña se va a dar cuenta de que más allá de las diferencias entre las fuerzas políticas hay algo que es muy transversal, que es este modelo muy europeo, me atrevo a decir que desde cierto punto de vista inspirado por la socialdemocracia pero no solamente, que es el modelo del Estado del Bienestar siempre.

-Hay quienes hablan ahora de la insostenibilidad de ese modelo…

-Yo creo que si somos capaces de estructurar colectividades en que hay un principio de progresividad fiscal, en que paguen más los que más tienen, en que al final tengamos presente que todo el armado tributario esta pensado en el interés general y que ese interés general puede ser evaluable, que no es una percepción solo: que cuántas camas tenemos disponibles en los hospitales, cómo está nuestro servicio de urgencias, cómo están nuestros centros de asistencia primaria, cómo están nuestras escuelas, cómo está nuestra red diaria, cómo están nuestros trenes de cercanías… todo esto es evaluable, no es solo una sensación. Si nosotros somos capaces de armar fiscalmente una colectividad, un país, una autonomía, pensando en esos objetivos, yo creo que todos podemos estar de acuerdo en que eso es bueno en general para la inmensa mayoría de la gente.

-Me pongo del lado de algún partido de ultraderecha que piense que ese modelo catalán es contagioso para el resto de las comunidades españolas.

-Yo creo que si le preguntamos a cualquier persona de España y hablamos de este modelo, con matices, lo va a defender, entre otras cosas, porque somos beneficiarios de este modelo. Luego tendrá sus matices, de dónde ponemos el acento, si hay demasiada presión fiscal y se quejará de eso y alguien dirá que la estructura tributaria no responde a la progresividad. Pero nadie quiere renunciar a los beneficios del modelo y para que siga funcionando y con una calidad yo diría que notable, se necesita de unos instrumentos y unas políticas determinadas. Digamos que en general hay una mayoría de la ciudadanía que aspira a mantener ese Estado del Bienestar, aunque es correcto que haya sectores de la ciudadanía que se quejen porque en momentos determinados piensen que pierden derechos o por ejemplo que los servicios públicos no funcionan como quisieran, como puede ser el caso de la justicia. Pero claro, para conseguir que eso funcione de la mejor manera posible se necesitan recursos y los recursos los generamos nosotros.

Con un «ay en el corazón» por Messi

-Fue portavoz del Barça del 2015 al 2021, cuando Messi era el gran ídolo salvo en Argentina. ¿Cómo vivió esa época?

 -Bueno, debo que decir, en honor a la verdad, que hasta que no ganó la primera Copa América, cuando Messi jugaba en la selección argentina teníamos un “ay en el cor”, un ay en el corazón. Temíamos cómo iba a volver de la selección, porque a veces volvía triste. A nosotros nos costaba mucho entender. Yo creo que la gente no se da cuenta aquí de que Messi es profundamente argentino, de hecho, es profundamente rosarino. Podríamos decir que teniendo en cuenta los años que ha vivido en Cataluña tendría que ser más catalán. Él quiere mucho a Cataluña y yo estoy convencido que va a pasar mucho tiempo en Cataluña cuando se retire y no sé si va a vivir constantemente, sus hijos son catalanes en fin, mucha vida, muchos amigos, también mucho agradecimiento ¿no? Porque cuando llegó se sometió un tratamiento en el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona para que pudiera crecer, y crecer bien. Él tiene un vínculo emocional muy fuerte, pero es profundamente argentino, entonces cuando él volvía de la selección con esa mochila de críticas, digamos de mala onda, volvía mal emocionalmente y decíamos “ahora le tenemos que recuperar para que esté bien”. Y nos parecía, además, injusto. Porque él, lo que más quería, lo que más deseaba, era triunfar en la selección argentina. Y no por comparación con Maradona, sencillamente por ese sentimiento que él tiene respecto a lo que es el país y lo que es la selección. Yo estoy muy contento y muy orgulloso de que ahora él esté tan feliz y que existe ese reconocimiento en el país y creo que es un acto de justicia y creo que es algo que los argentinos y argentinas deben de sentirse orgullosos.

Tiempo Argentino, 10 de Septiembre de 2024

Las melodías del peronismo

Las melodías del peronismo

A cinco días de haberse cumplido dos años del atentado que podría haberle costado la vida y a dos meses de iniciado el juicio a los responsables materiales del intento de magnicidio, Cristina Fernández de Kirchner presentó en sus redes sociales un documento que bajo el título «Es la economía bimonetaria, estúpido» –remedando la frase de campaña de Bill Clinton en 1992– detalla la situación del país al cabo de nueve meses de «la primera experiencia global anarcocapitalista». Más allá de las críticas al modelo que se impone a palos y gases desde la Casa Rosada, la dos veces presidenta de los argentinos también se mete de lleno en los avatares del peronismo, al que describe como «torcido» y espera ver reordenado y convertido en una fuerza política que vuelva a representar a las mayorías «para pasar de ser oposición a alternativa de gobierno».

https://twitter.com/CFKArgentina/status/1831995825880265209

El mensaje de Cristina Fernández –de tono fuertemente crítico y que generó un ataque del presidente Javier Milei– aparece cuando el Partido Justicialista permanece con las heridas abiertas y sin cicatrizar y sus principales figuras intentan reconstruir un espacio entrecruzado de disputas personales y por liderazgos. La gestión del expresidente Alberto Fernández, vapuleada por la realidad económica que dejó y por la denuncia de maltrato de su pareja, aflora como una pesada mochila difícil de sobrellevar. En este escenario, a los bloques políticos y mediáticos que comulgan con las políticas de Milei se les hace sencillo meter a todos en la misma bolsa. El peronismo en estado de debate permanente les resulta el contrincante ideal bajo el que intentar barrer sus propias miserias. Tan es así que La Libertad Avanza (LLA), el PRO y el radicalismo conservador necesitan de un PJ en esas condiciones para poder sostener su proyecto antipopular. La peor noticia para ellos es la unidad que se ha logrado mantener durante este período en los bloques legislativos de Unión por la Patria, que hizo posible aplicar algunos frenos a iniciativas regresivas del Ejecutivo.

Pujas y enfrentamientos
El tema es que no solo da la impresión de que no hubiera coincidencias a las que se sumarse, sino que en algunos aspectos priman enfrentamientos personales y si se quiere ideológicos. La inquina que muestra el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, es ya casi es un sello de fábrica del ahora panelista de C5N, que además intenta recuperar para el redil justicialista al excandidato presidencial de Juntos por el Cambio, Miguel Ángel Pichetto, y busca un acercamiento con la actual vicepresidenta Victoria Villarruel. Jugadas ambas de un «panperonismo» extremo que incomodan a más de cuatro en el partido que lidera el espacio con más representantes en el Congreso.

Las diferencias que afloraron entre la intendenta de Quilmes y el alcalde de Avellaneda tienen también sus bemoles. Ambos tienen cercanía con la expresidenta: Jorge Ferraresi fue su segundo en el Instituto Patria y ostenta innegable prosapia peronista; Mayra Mendoza, por su parte, actúa como su habitual vocera sin cartera, la que dice en público lo que Cristina Fernández en ocasiones solo expresa en privado.

Si se asume que Kicillof, que va por su segundo mandato y no tiene reelección, apuesta por la presidencia, se entiende que haya disputas por el espacio que dejaría vacío en La Plata. Y hasta que La Cámpora, comandada por Máximo Kirchner, rivalice por un lugar bajo el sol bonaerense o nacional. Los más enjundiosos peronistas, sin embargo, recuerdan que en 2023 Kicillof ganó con menos porcentaje que cuatro años antes, y que si las propuestas de derecha encarnadas en el PRO y LLA hubiesen ido juntas otro habría sido el cantar.

El exministro de Economía de Cristina Fernández está obligado, si quiere disputar un cargo de relevancia, a ir por la presidencia de la Nación. Sería una apuesta valerosa: nunca un gobernador de la provincia de Buenos Aires dio con éxito el salto electoral para llegar a la primera magistratura, lo que no implica que sea imposible.
En tanto, el gobernador riojano Ricardo Quintela, que podría también aspirar a una futura candidatura, hace lo posible a estas horas por comandar al PJ a nivel nacional. Tiene con qué: nadie le niega lauros como peronista, en un momento en que el «peronómetro» parece a full para algunos dirigentes con más pantalla que votos.

Quintela acaba de lograr la aprobación de una constitución que presenta novedades conceptuales como «democracia paritaria, renta básica universal y gobernanza» y, además, puso en circulación una cuasimoneda local, el «Chacho».

Avisado por la experiencia política e histórica de cómo sería el trato hacia las provincias del gobierno de Milei, en enero Quintela anunció la creación de los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade), que fueron aprobados por la Legislatura local a finales de febrero. Tanto una constitución progresista como el «Chacho» son desafíos abiertos a la «revolución cultural» reaccionaria que pretende el fundador de LLA.

Milei y sus adláteres, tanto los visibles como los que operan anónimos, o casi, en las redes sociales, apuntan todos sus cañones contra Kicillof. A las controversias por la instalación de la planta de GNC y ahora a la traza del gasoducto de Vaca Muerta, le suman un «cepillado» cotidiano a su figura. Y el gobernador no le esquiva a la pelea. Más bien se acomoda los guantes de box y aprovecha que lo subieron al ring.

Así, a cada medida del tándem Milei-Caputo-Sturzenegger responde con una contramedida. Si se eliminan dependencias publicas relacionadas con Género o Derechos Humanos, responde con la creación de instancias provinciales de reemplazo local. Si el presidente critica ferozmente al sector industrial en su entidad corporativa y mientras celebran su día, Kicillof se compromete a «actuar como escudo contra las políticas que se están aplicando a nivel nacional».

El gobernador ya había removido el avispero peronista cuando hace justo un año, antes de la primera vuelta electoral, había comparado al peronismo con esas «bandas de rock que tocan grandes viejos éxitos» y pidió una nueva canción, «no una que sepamos todos». El texto recientemente difundido por Cristina Fernández tiene, quizás, algunos acordes que van en esa línea.

Revista Acción, 9 de Septiembre de 2024