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A 50 años del Mayo francés: otra realidad con las mismas demandas

A 50 años del Mayo francés: otra realidad con las mismas demandas

El 3 de mayo de 1968 los estudiantes congregados en La Sorbona fueron dispersados por la policía y la Unión Nacional de Estudiantes y el Sindicato de Profesores llamaron a la huelga. El clima en el país venía caldeado desde hacía algunas semanas, pero si hay que poner una fecha para el inicio de lo que se conoció como el Mayo Francés, tal vez debería ser esa. A 50 años de aquel acontecimiento que marcó a fuego la historia de ese país y generó íconos de rebeldía en todo el mundo, el clima de protesta también viene creciendo, pero por ahora nadie imagina una revuelta semejante.

«En 1968 había reclamos culturales que ahora no existen. Ahora no hay resistencia al orden establecido, en gran medida porque aquellas demandas fueron cumplidas», destaca Fernando Guerrieri, biólogo argentino, investigador y docente de la Universidad de Tours. 

En estos días de evocación, estudiantes y trabajadores ferroviarios mantienen desde hace semanas sus protestas contra la política de ajustes del gobierno de Emmanuel Macron. Pero el dato fuerte es que el presidente, que justo el 17 de mayo cumple un año en el poder, si bien cayó mucho en las encuestas desde que aplicó un plan de recortes que no figuraba en su propuesta programática, logró en las elecciones de 2017 una amplísima diferencia en la Asamblea que le permite un cómodo apoyo legislativo para cada una de sus iniciativas.

Así fue que a pesar del rechazo enardecido de los gremios ferroviarios, logró aprobar por 454 votos contra 80 en Diputados la reforma de la empresa estatal de ferrocarriles, SNCF, que prevé cambios en las condiciones laborales y de jubilación, cierres de ramales y reducción de servicios, en consonancia con imposiciones de la Unión Europea para adecuar los trenes franceses a las leyes de competencia en el transporte aprobadas en diciembre de 2016.

Los sindicatos del riel acordaron paros escalonados y sucesivos que finalizarán el 28 de junio, fecha en que volverán a plantearse cómo sigue la lucha, si es que el gobierno se mantiene en sus trece. Hasta ahora se trata de dos días de paro por cada cinco del almanaque. Lo que genera dificultades para millones de pasajeros que día a día usan los servicios e incrementa el tráfico en calles céntricas y rutas suburbanas. Pero no hay quejas de los ciudadanos, que más bien miran con simpatía esta manifestación de condena a las políticas de Macron, según cuenta Guerrieri. 

Por el lado universitario, se mantiene la protesta en distintos establecimientos en todo el país contra las políticas relacionadas con la educación y que afectan a un sistema de enseñanza que era orgullo de los franceses. Los estudiantes están en contra de nuevos modelos de selección para el ingreso en las universidades públicas que, entienden, son contrarias al criterio de educación gratuita y de calidad para todos. «Quieren hacer que la educación sea selectiva cuando el principio de este país es que la facultad sea abierta para todos», le dijo una estudiante en la Universidad de París III Sorbonne Nouvelle al diario español El Mundo al inicio de las protestas.

Pero también los planes afectan a los docentes. Bajo la fachada de un supuesto mejoramiento del nivel educativo, por ejemplo, se hace más hincapié en las clases teóricas que en las prácticas. El detalle es que en una cátedra normal, por ejemplo, una clase teórica se puede dar con uno o dos docentes, mientras que los prácticos obligarían a dos decenas de ayudantes por lo menos. Es fácil darse cuenta del «ahorro» en esa pequeña maniobra.

Con una legislatura tan favorable a Macron, difícilmente pueda pensarse que habrá una marcha atrás en la reforma educativa, uno de los pilares para el gobierno. Y los medios hegemónicos no se cansan de ensalzar la figura del ministro Jean-Michel Blanquer, para quien «el discurso igualitarista es destructivo», porque, considera, «muchas cosas contraproducentes se han emprendido en nombre de la igualdad».

Tampoco en la reforma ferroviaria habría retrocesos ya que obedece a la directiva de la Comisión Europea de enero de 2013 que se propone «revitalizar» el sector ferroviario en la UE para «mejorar la calidad de los servicios de trenes y ampliar la oferta a los usuarios». Entre otras medidas propone abrir los mercados ferroviarios a la participación privada. 

Si en mayo de 1968 estudiantes y trabajadores se unieron en sus reclamos, al punto de que terminaron por acelerar el ocaso político del general Charles De Gaulle, líder de la resistencia al nazismo y organizador de la Quinta República, por ahora las protestas contra Macron comienzan a hacer mella en la popularidad del más joven de los presidentes franceses. 

Una encuesta realizada para el canal BFMTV muestra que el 58% de los franceses rechaza la política económica del gobierno contra un 42% que la ve favorable para la población. Muchos analistas esperaban las marchas del 1 de Mayo para evaluar el clima social y el nivel de conflictividad latente en los ciudadanos.

La manifestación por el Día de los Trabajadores fue masiva y ocupó las calles céntricas bulliciosamente con sus consignas. Pero la CGT, principal central obrera francesa y ligada al Partido Comunista, buscó sumar a las marchas a la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), de origen democristiano, y a Fuerza Obrera (FO), sin éxito. 

Eso sirvió para que los medios destacaran como dato importante que no hubo unidad sindical en un momento en que ferroviarios y estudiantes mantienen sus reclamos, contra viento y marea. También señalaron que la participación fue mucho menor que hace un año. Y algunos, como Le Figaro, de derecha, pusieron énfasis en incidentes producidos por grupos de encapuchados a los que definió como «niños terribles de la izquierda cultural cuya única obsesión es ‘romper policías’ (y que) fueron adoctrinados por una forma de anarquismo depresivo y ultra-violento; sus fuentes de inspiración son, entre otros, Mayo del ’68, el Che Guevara, y los disturbios en Francia de 2005 en los barrios periféricos».

Una forma de tranquilizarse para lo que sigue con una huelga que generó disgustos, si no en territorio francés, sí en el tráfico internacional. Este jueves se anularon la mitad de las conexiones con España, tres de cada cinco trenes Eurostar a Londres y tres de cada cinco servicios del tramo Francia-Suiza.

Fiesta a Macron en París y Buenos Aires

Francia Insumisa es la agrupación política que sirvió de plataforma a Jean-LucMelenchon en las elecciones de 2017. El hombre es amigo de los modelos populistas latinoamericanos y era una opción antisistema que por poco más de 600 mil votos no alcanzó a entrar en el balotaje para disputar la primera magistratura contra Emmanuel Macron. 

Ahora, a un año de aquella disputa política, el partido planteó celebrar este sábado 5 de mayo la Fiesta a Macron. En París el encuentro fue entre la Plaza de la Ópera y la Bastilla. El objetivo: combatir «la ofensiva neoliberal del Ejecutivo» y un «sistema de y para los ricos».

¿Por qué una fiesta? Porque el 17 seguramente el oficialismo celebrará su inesperado triunfo y para una parte importante de la sociedad francesa no hay mucho para festejar con ellos.

Pero no sólo en la capital gala hubo «fiesta». Grupos de residentes en Buenos Aires que apoyaron a Melenchon organizaron una charla debate que titularon «Hacia un Nuevo Mayo Francés» se juntaron en la Casa Doblas, del barrio porteño de Caballito para hablar de la resistencia y la lucha contra las reformas educativas no sólo en Francia sino también en Argentina y Chile. 

Tiempo Argentino, 5 de Mayo de 2018

La ETA, con la huella de Gernika en las venas

La ETA, con la huella de Gernika en las venas

El anuncio de la disolución no tomó a nadie por sorpresa, porque desde hace 7 años la organización vasca ETA venía adelantando que sus modos de lucha habían cambiado y que se aceptaba esa realidad. Nacida en el fulgor de las luchas independentistas de fines de los años 50, Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y Libertad, tal el significado de la sigla en idioma eskuera) había informado en enero de 2011 su convocatoria a un  fuego permanente y unilateral y en octubre de ese año comunicó el cese definitivo de la actividad armada.

El 8 de abril de 2017, bajo la supervisión de la Comisión Internacional de Verificación, integrada por diversas personalidades ligadas a procesos de paz en todo el mundo, entregaron un listado de ocho escondites de armas y explosivos en el país vasco francés. El ministro del interior galo, Matthias Fekl, dijo entonces que habían encontrado 3,5 toneladas de armamento y que eso representaba un ¨gran paso¨ hacia la paz y la seguridad en Europa. El Lehendakari (jefe de gobierno vasco) Iñigo Urkullu, se sumo al beneplácito y aseguró que ese era un ¨paso fundamental en el proceso del final ordenado de la violencia¨.

Pero ni hace un año ni ahora, cuando la ETA comunicó desde Ginebra » y en forma inequívoca» su disolución total y el desmantelamiento de todas sus estructuras, el gobierno de Madrid dio el mínimo gesto que indique que toma en cuenta esta decisión para avanzar hacia una nueva era en relación con el nacionalismo vasco más radicalizado y a las consecuencias de un pasado de horrores.

«Los y las exmilitantes de ETA continuarán con la lucha por una Euskal Herria reunificada, independiente, socialista, euskaldun y no patriarcal en otros ámbitos, cada cual donde lo considere más oportuno, con la responsabilidad y honestidad de siempre», dice el comunicado final de la organización vasca. Que agrega: «ETA no será más un agente que manifieste posiciones políticas, promueva iniciativas o interpele a otros actores».

«Haga lo que haga no encontrará impunidad a sus crímenes, no consiguió nada matando ni tampoco lo hará con propaganda. El Gobierno está con la ley, las FCSE (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad Españoles) y las víctimas», tuiteó Mariano Rajoy, el jefe de Estado, del conservador Partido Popular. En la misma línea se expresó Albert Rivera, líder del derechista partido Ciudadanos, «El separatismo terrorista de ETA no ha conseguido su objetivo y son los demócratas los que han ganado», dijo desde Buenos Aires, donde estuvo en una breve visita oficial.

El espinoso tema del reconocimiento a las víctimas de años de violencia política -ETA comenzó su actividad en 1959, en plena dictadura franquista- ya había tenido lugar hace unos días, el 20 de abril, cuando la dirigencia de ETA emitió un comunicado, escrito en tercera persona, en que pide perdón «por el daño que ha causado en el transcurso de su trayectoria armada, así como mostrar su compromiso con la superación definitiva de las consecuencias del conflicto y con la no repetición.»El perdón se hizo puntual en relación con «ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna», en la lucha de la agrupación.

Pero en ese texto avanzan en las razones que llevaron originalmente a la creación de esa organización. Y señalan puntualmente uno de los más brutales ataques que se recuerdan de la Guerra Civil, inmortalizado por quizás la mayor obra de Pablo Picasso. » Las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento, y nos corresponde a nosotros y nosotras que las generaciones venideras recojan otro futuro».

Este nuevo paso, previsto desde hace dos semanas, se dio en la ciudad suiza que simboliza los acuerdos de paz, Ginebra, ante una nutrida representación de diplomáticos y juristas de fuste internacional. El comunicado final de ETA fue leído por David Harland, director del Centro de Diálogo Humanitario, también conocido como Henry Dunant.

Se supo entonces que la decisión fue tomada luego de un debate interno del que participaron 3000 personas, la mitad con derecho a voto, y que el resultado favorable al cese del ciclo histórico de ETA fue de 93%. El que motorizó este camino hacia la desaparición como herramienta política fue uno de los actuales líderes, Josu Urrutikoetxea, quien permanece en la clandestinidad.

Uno de los temas que quedan por resolver, a los que invita esta disolución de ETA y que la derecha institucional española no quiere atender, es el futuro de más de 300 presos, 245 de ellos en cárceles españolas y los demás en Francia. Y esa es una cuestión de largo arrastre porque en 2006 el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE, estuvo a punto de firmar un acuerdo que la derecha boicoteó sin miramientos.

El PSOE, durante el gobierno de Felipe González, había combatido a la ETA con rigor pero cruzando límites que una democracia no se puede permitir.D esde 1982 comienzan a actuar los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), organizaciones parapoliciales que aplicaron la metodología de la «guerra sucia». A los más de 800 víctimas de ataques de la ETA desde al gobierno respondieron con más de un centenar de muertos por agentes encubiertos o por alguna forma violencia institucional.

Gernika

La ETA nació en un momento en que grupos de liberación tomaban acciones militares para combatir el colonialismo o las injusticias sociales. Eran los años de la toma del poder de Fidel Castro y el Che Guevara en Cuba y de la guerra de Argelia.En ese contexto también había surgido el Ejército Republicano Irlandés, (IRA) que se oponía a la ocupación británica en el norte de Irlanda, buscaba la unificación con el sur, independiente desde 1921, y que fue particularmente activo durante los años 60.

España luego de la derrota de los republicanos en 1939, estaba sumida en una bárbara dictadura que se había ensañado especialmente contra los pueblos que habian encabezdo la lucha contra la monarquía. Uno de ellos era Cataluña, el otro el País Vasco. Pero el puñal de Guernica estaba clavado en el alma de los vascos.

Ese ataque bestial de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, aliados de las tropas del general Francisco Franco, del 26 de abril de 1937, dejó cerca de 300 muertos pero sobre todo mostró el nivel de inhumanidad de que eran capaces los fascistas que luchaban contra la Segunda República.

Por eso el objetivo tal vez más resonante de ETA fue Luis Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973. Este almirante ultrafranquista era el seguro continuador del caudillo en caso de fallecimiento y a la sazón tenía funciones degobierno desde 1951. Franco ya estaba viejo y había designado a dedo a Juan Carlos de Borbón como el futuro rey a su muerte, pero la transición que pensaba era con Carrero Blanco guiando los destinos del país.

La Operación Ogro -Gillo Pontecorvo hizo una película sobre el caso- se preparó con bastante tiempo. Carrero Blanco siempre hacía el mismo recorrido por la calle madrileña que lo conducía de su casa a la Iglesia de los Jesuitas, donde invariablemente se detenía a rezar. Un comando a cargo de Luis R. Aizpeolea, Argala, alquila un departamento en esa calle de Claudio Coello y desde allí comienzan un túnel por debajo de la acera.

Allí colocan 50 kilos de dinamita que hacen explotar a las 8.55 del 20 de diciembre. El auto en que viajaba, el jefe de gobierno, un Dodge Dart, terminó en un quinto piso. Murieron Carrero Blanco, el chofer y un custodio. En la calle quedó un cráter del tamaño del vehículo.

El régimen quedó muy golpeado pero recién se produciría una apertura dos años mas tarde, cuando muere del dictador y el que encabeza la transición es un derechista moderado como Adolfo Suárez. Ese proceso condujo a la Constitución de 1978 y al Estatuto de Guernica, firmado en 1979 y que dio la primer autonomía a los vascos desde la Segunda República.

El régimen quedó muy golpeado pero recién se produciría una apertura dos años mas tarde, cuando muere del dictador y el que encabeza la transición es un derechista moderado como Adolfo Suárez. Ese proceso condujo a la Constitución de 1978 y al Estatuto de Guernica, firmado en 1979 y que dio la primer autonomía a los vascos desde la Segunda República.

Dos instituciones que desde la crisis del 2008 están en discusión tanto en Euskal Herria como en Catalunya y que plantean otras formas de lucha para lograr aquello que ETA percibió como una inexorable salida militar en los 50.

Dos instituciones que desde la crisis del 2008 están en discusión tanto en Euskal Herria como en Catalunya y que plantean otras formas de lucha para lograr aquello que ETA percibió como una inexorable salida armada en los 50.

Tiempo Argentino, 4 de Mayo de 2018

Las mujeres españolas convirtieron los feriados en jornadas de lucha

Las mujeres españolas convirtieron los feriados en jornadas de lucha

Al grito de «No es abuso, es violación» y «Qué casualidad, qué casualidad, que uno de ellos era militar», las mujeres atronaron la Puerta del Sol, la tradicional plaza céntrica de Madrid justo cuando comenzaban a sonar las marchas militares que concentraban la atención de los medios. El 2 de Mayo se celebra el Día de la Comunidad, en recordación al levantamiento popular de 1808 contra las tropas invasoras de Napoleón Bonaparte, que pretendía imponer una dinastía familiar y ya había ocupado la península ibérica. El movimiento feminista protagonizaba su propia rebelión contra el machismo que destila una sentencia de un tribunal de Navarra sobre un caso que conmovió al mundo en torno de los cinco miembros de un grupo autodenominado La Manada.

El 7 de julio de 2016 un grupo de jóvenes que en whatsapp se bautizaron La Manada tomaron por la fuerza a una muchacha madrileña y la sometieron a relaciones sexuales no consentidas. No solo eso sino que luego subieron a las redes sociales un video donde se ven detalles escabrosos de cómo cuatro varones despliegan toda su violencia sexual contra una chica que no atina a defenderse.

La muchacha, de 18 años, había subido al vehículo de los agresores porque había aceptado la invitación de uno de ellos a que la acercaran al lugar donde había dejado el auto con el que había viajado desde Madrid a la localidad donde se registró el hecho, Pozoblanco, Córdoba.

Nunca imaginó que eran una banda de desaforados con antecedentes por robo y lesiones, ligados a la barrabrava Biris Norte, del Sevilla Fútbol Club,  que se habían propuesto cometer una atrocidad semejante y que también ese objetivo lo habían subido a las redes como un pacto para realizar una siniestra diversión. Le ficha cayó sobre ella como podría haber sido cualquier otra mujer.

Dos meses después, el quinteto fue detenido en Pamplona. Se trata de José Ángel Prenda Martínez, de 27 años, barrabrava de Sevilla; Ángel Boza Florido, también «ultra» sevillista; Jesús Escudero Domínguez, peluquero, de 27 años; el guardia civil Antonio Manuel Guerrero Escudero, de 29 años; y el soldado Alfonso Jesús Cabezuelo, de 30 años, destinado en la Unidad Militar de Emergencias.

La semana pasada, la Audiencia de Navarra condenó a los cinco miembros de La Manada a nueve años de prisión por abuso sexual. La fiscalía había pedido entre 22 y 24 años por violación. Causó indignación en toda la sociedad el fallo, que le «baja el precio» al delito cometido. Pero también el dictamen de uno de los jueces, Ricardo González, quien  pidió la absolución de los acusados en una sentencia en que considera que de acuerdo a los videos mostrados en el juicio, la joven «no sintió dolor». Y hasta dice que parecía estár disfrutando.

«Lo que documentan las imágenes es sexo entre desconocidos, en el entorno clandestino y desapacible del rellano de un portal. Aprecio en los vídeos un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos (…)en ninguna de las imágenes percibo en su expresión, ni en sus movimientos, atisbo alguno de oposición, rechazo, disgusto, asco, repugnancia, negativa, incomodidad, sufrimiento, dolor, miedo, descontento, desconcierto o cualquier otro sentimiento similar».

Se preveía un razonamiento como estre en ese magistrado ya que en el interrogatorio a que sometió a la víctima durante el juicio, González le había preguntado cómo les había manifestado que no quería tener relaciones con ellos.

-Yo cerré los ojos… No hablaba, no estaba haciendo nada, estaba sometida y con los ojos cerrados. Solo estaba pensando en que todo eso se acabara- fue la respuesta, sorprendida, de la chica.

Hubo una polémica política y desde el gobierno nacional el ministro del Justicia, Rafael Catalá, tildó a González de ser un juez «con problemas», aunque cuando los periodistas le pidieron precisiones se escudó en que en realidad «es una persona normal como cualquier otra».

Diferentes colegios de psicólogos y psiquiatras que nuclean a casi 2000 profesionales se sumaron a la polémica asegurando que «la paralización y el bloqueo», así como «la inmovilización», son reacciones comunes víctimas de «una situación de amenaza de muerte, lesión grave o violencia sexual».

El documento añade una crítica al machismo imperante en la cultura española en general y en las leyes que la sustentan en particular y que lleva a considerar que una mujer, aunque en principio no quiera, siempre termina por aceptar una relación sexual.

«Gran parte de las preguntas de jueces y juezas en este tipo de procesos, cuestionan constantemente las reacciones de la víctima. Así, son estas víctimas las que tienen que demostrar que ‘no lo desean’, resistiéndose explícitamente a pesar de que la paralización y el bloqueo sean reacciones automáticas y normales ante el pánico desde el punto de vista psicobiológico», indica el texto.

La polémica llevó a que incluso desde La Moncloa la ministro de Defensa, María Dolores de Cospedal, haya planteado la necesidad de reformar el Código Penal para evitar sentencias que terminan siendo beneficiosas para acusados de delitos sexuales.

Este miércoles, las mujeres coparon en Madrid la celebración del día de la Comunidad, un festejo algo alicaído desde el momento en que la presidenta de la región, Cristina Cifuentes, tuvo que renunciar hace cinco días luego de dos escándalos que se sucedieron con demasiada cercanía: La comprobación de que el título de un máster en la Universidad Rey Juan Carlos era trucho, y de que se conociera un video de 2011 donde se la ve llevándose sin pagar cremas antiage de un supermercado justo enfrente de la Asamblea.

«No hay nada que destejar», gritaban las manifestantes, horrorizando a dirigentes que posaban, solemnes, para la foto frente a un desfile militar.

Entre ellos estaba la señora Cospedal y el sustituto de Cifuentes, Ángel Garrido. En esa ocasión, las autoridades entregaron premios a madrileños de excepción. Uno de los galardonados fue Alfonso Ussía, columnista del diario La Razón, que recibió una medalla de oro por su «extenso conocimiento de la historia de España» y su «afilado sentido del humor».

Ussía es criticado por el machismo exacerbado en algunas de sus columnas y el diario cooperativo público.es destaca algunas de esas «joyas».

«Lo del tanto acoso sexual en Hollywood me ampieza a parecer rarísimo. ¿No existirán ambiciones económicas?», dice un tuit.

Otra frase: «Que detrás del hombre vaya la mujer -siempre más inteligente que el macho-, es algo que no puede llamar la atención. Pero que en política sea la mujer la que tira del hombre, incluso en Islandia, despierta suspicacia».

Finalmente, sobre la portavoz de Podemos y pareja del líder del partido, que había anunciado que estaba embarazada de mellizos. «Irene Montero es una mujer muy atractiva, especialmente cuando no habla. Es infinitamente más atractiva en cine mudo que en cine sonoro o en grabación parlamentaria. Pero nadie pone en duda que, al igual que Rita Maestre, lleva en su ser la belleza antigua del denostado pijerío. Y por sexo, permítame esta duda, la elección de Pablo Iglesias como macho de permanencia jamás se habría producido».

Genma Gil, del Movimiento Feminista, dijo a la agencia Efe que los jueces tienen que saber «que no, es no». Y auguró: «Que sepa el patriarcado que nosotras las mujeres tenemos la fuerza y somos capaces de cambiar las cosas y mover el mundo».

Tiempo Argentino, 2 de Mayo de 2018

Mentiras verdaderas

Mentiras verdaderas

A veces las secuencias muestran mejor aquello que las palabras se niegan a decir. El 4 de abril pasado, The Washington Post informaba que Donald Trump había ordenado a sus jefes militares retirar todas las tropas establecidas en Siria. Tres días después las pantallas de los medios hegemónicos internacionales mostraban las escenas de un supuesto ataque químico en Duma, uno de los suburbios de Damasco, del que acusaban al gobierno de Bashar al Assad. Tanto las autoridades sirias como rusas negaron el hecho y pidieron que la OPAQ, el departamento de Naciones Unidas para el control de armas químicas, enviara peritos para determinar si efectivamente existió tal ataque y, en ese caso, quién fue el responsable. El viernes 13 hubo un ataque combinado de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia contra edificios que, según la explicación de los mandatarios de los tres países, albergarían fábricas de armamento químico. El sábado iban a llegar los expertos. Al destruir esos sitios se terminaba con las pruebas de ese supuesto ataque.
Sebastián Salgado es corresponsal del canal iraní Hispan TV en Buenos Aires y estuvo en esa zona unos días antes para cubrir el final de la batalla de Guta. Era técnicamente el fin de la guerra civil iniciada en 2011 por milicias rebeldes con apoyo de países árabes y occidentales. «Fueron momentos dramáticos, pero en el fondo hubo un acuerdo que cumplió cada una de las partes para evacuar la zona», relató Salgado a Acción. Guta es un distrito agrícola que produce frutas y verduras que se consumen en Damasco. Está literalmente pegado a la capital. Desde que estalló el conflicto, los rebeldes, fundamentalistas islámicos, lograron fuerte apoyo en una región poblada por campesinos de una fe muy tradicional. «El gobierno entendió que entrar ahí a sangre y fuego hubiese sido contraproducente», detalla Salgado. De modo que hubo un asedio, Damasco sufrió las consecuencias del lanzamiento de misiles, pero se impusieron las fuerzas del presidente.

Injerencia y víctimas
Entre los grupos rebeldes que actuaron en Siria están ISIS o Estado Islámico y Al Nusra. El primero, según analistas como el canadiense Michel Chossudovsky, fue creado por la CIA, el Mossad y el MI6 británico para desplazar a gobiernos como el sirio, de corte laico y con un cierto progresismo social. Al Nusra, ligado en su origen con Al Qaeda, aquella guerrilla financiada por EE.UU. para contrarrestar la invasión soviética a Afganistán, en 1979, recibe apoyo de Arabia Saudita y Qatar y es de orientación sunnita, en un país cuyas élites son alauitas, una rama del chiismo.
Carla Ortiz Oporto es una actriz y documentalista nacida en Cochabamba, Bolivia, radicada en Estados Unidos, y pasó varios meses en Siria filmando y recopilando información para un video que por tramos emite en su página de Facebook. Coincide con Salgado, pero agrega que a veces se cruzan hasta 47 agrupaciones terroristas diferentes, involucradas en una guerra que en siete años dejó un saldo que se acerca al medio millón de muertos y más de cinco millones entre desplazados y exiliados.
Hubo dos batallas cruciales en estos años: Alepo y Guta. «Hasta principios de 2016, Damasco controlaba el 35% del territorio», responde Ortiz Oporto en un reportaje con el estadounidense Jurgen Klaric. «A partir de allí recuperó el 82%», tras ocupar los últimos reductos en ambos distritos.
Ahora parecen noticias viejas, pero durante el último tramo del gobierno de Barack Obama los grupos terroristas fueron creciendo y tomando territorios no solo en Siria, sino también en el norte de Irak. Los espeluznantes videos de ejecuciones de enemigos religiosos o políticos poblaron horas de televisión. De pronto, todo eso desapareció.

Por un lado, hubo cambio de gestión en Washington. «No ataques a Siria, arregla EE.UU.», escribía Trump en su cuenta de Twitter en 2013. Tres años más tarde, en plena campaña electoral, recomendó «centrarnos en ISIS. No deberíamos centrarnos en Siria», y agregó «terminará en la Tercera Guerra Mundial sobre Siria si escuchamos a Hillary Clinton. Ya no estás luchando contra Siria, estás luchando contra Siria, Rusia e Irán, ¿de acuerdo?». En la Casa Blanca, a fines de 2017, según confiaron funcionarios europeos a The New Yorker. Trump aceptaba que Al Assad continuara en el poder en Damasco, lo que implicaba aceptar que la guerra no podía ser ganada por Occidente. O al menos que él no quería proseguir esa guerra.
El año pasado, un video grabado por los Cascos Blancos mostraba un supuesto ataque químico que justificó una represalia con más de 50 misiles sobre una base siria ordenada por Trump, que por primera vez faltaba a su palabra. Las críticas contra ese organismo de la ONU son feroces y lo menos que se dice es que son expertos en armar videos falsos.
Lo dijo recientemente la monja franco-libanesa Agnès-Mariam de la Croix, del monasterio greco-católico de San Jacobo el Mutilado de Qara, y también médicos suecos de la organización Swedish Doctors for Human Rights.

Fuente de energía
Es cierto que en Siria hay petróleo, lo que torna a ese país una fuente apetecible de energía. Pero, además, por allí está proyectado un oleoducto para llevar combustible de Irak o Irán a Europa, a través de Turquía y sin pasar por el canal de Suez. Para construirlo, Al Assad es un problema, ya que en territorio sirio está la base de Tartus, la única de Rusia en el Mediterráneo. Permitir el paso de esa cañería hubiese sido una puñalada por la espalda a Putin, ya que el objetivo central es proveer a Europa sin tener que negociar con Moscú. Al Assad privilegió entonces su alianza con Putin.
Salgado agrega otro detalle indicativo de las razones de cada contendiente para montarse en la versión del ataque químico, curiosamente «cometido en la única noche que podrían haberlo hecho, antes de que llegara la OPAQ», y para más sospechas, cuando ya se habían retirado de Duma, también en la periferia de Damasco, casi todos los rebeldes.
«Gran Bretaña –dice Salgado– busca instalarse nuevamente como potencia tras el Brexit» en esa región que el imperio británico dominó hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero el interés de Francia no es menor. «Siria y el Líbano fueron colonias francesas y aún hoy pude observar un detalle tonto, pero sutil: las mujeres reciben de tratamiento el “madame”».
Lo cierto es que Gran Bretaña y Francia no se habrían embarcado en un ataque de esa naturaleza por su cuenta; necesitan que Estados Unidos no deje la región. Y todo indica que no lo hará, ya que bastante complicada la tiene Trump en el frente interno, y un conflicto siempre viene bien para tapar disputas locales, aunque también padece en el norte de Siria, con la región de Afrin virtualmente invadida por tropas turcas que combaten a milicias kurdas, las que cuentan con apoyo de Estados Unidos.

Revista Acción, primera quincena de Mayo de 2018