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«La derecha no es democrática»

«La derecha no es democrática»

La foto es de Juan Carlos Quiles

El director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, adscripto a la presidencia del Banco Credicoop, exdiputado nacional y secretario general del Partido Solidario, analiza –en diálogo con Acción– la coyuntura política y económica y las perspectivas para la conformación de un frente de unidad de las fuerzas que se oponen al modelo neoliberal.
–¿Cómo define la actual situación política y económica de la Argentina?
–En 2015, hubo una derrota importante del kirchnerismo, que yo hago extensiva al campo popular. Fruto de esa derrota y de la implantación de políticas neoliberales irrestrictas, venimos atravesando las consecuencias de ese modelo. Porque allí está el problema: es el modelo neoliberal en el marco de un proyecto político de derecha. Los matices sobre el gradualismo que pueden existir son absolutamente secundarios, porque ambos caminos no son más que una cuestión de ritmo que conducen a la Nación y al pueblo hacia un abismo. Hubo un triunfo legítimo del macrismo en términos electorales, pero discrepo de quienes creen que la derecha es democrática. Triunfó en los comicios, pero la derecha no es democrática. Y no lo puede ser porque así lo demuestra la historia argentina. Representa intereses económicos, culturales y políticos que en esencia van contra los intereses generales de las mayorías. Y a poco de andar, inevitablemente, tiene que renegar del espíritu democrático que plantearon en la campaña. Este gobierno quiso poner ministros de la Corte Suprema de Justicia sin tratamiento parlamentario, vetó leyes y presentó un sistema de político cada vez más coercitivo para administrar la cosa pública y las reacciones populares. En 2017, hubo reacciones populares muy importantes…
–Pero esas movilizaciones no alcanzaron a torcer el rumbo, y finalmente el gobierno volvió al FMI.
–Es cierto que no lograron consolidarse y que fueron espasmódicas, pero esa visión me parece un tanto lineal. Suele decirse que la calle entra por los ventanales del Congreso Nacional, y fue así. En diciembre, se generó un viraje político y en la opinión pública por la reacción social en la calle contra la autodenominada «reforma jubilatoria». En ese momento, se quebró la alianza entre la oposición que pactó con el gobierno leyes transcendentes, como el pago a los fondos buitre y la reparación histórica. Ellos son los que avalaron la estrategia del gobierno, porque desde allí suponían que iba a venir la lluvia de inversiones. Pero hubo un cambio en la relación de fuerzas políticas. A posteriori, el plan económico del gobierno fue fracasando dentro de su propia lógica. Uno se tendría que preguntar: ¿Quieren o no quieren que el dólar esté alto? Por un lado, sí, quieren, porque son devaluacionistas. Y este no es un tema solamente doctrinario, es de intereses económicos, de intereses de clase. Los sectores exportadores y, en primer lugar, los de la Sociedad Rural son el histórico partido devaluacionista. Por otro lado, las variables económicas se le van complicando al gobierno. En el medio, ocurrió el triunfo de 2017, que todavía tiene un plafón electoral de cierta importancia. Digo «cierta» porque acepto que el gobierno se consolidó entonces, pero la lectura triunfalista era exagerada. No hay consultor que no diga que una parte importante de votantes de este gobierno se le fue en diciembre y no volvió. Eso no implica que se haya ido a opciones opositoras kirchneristas, pero no volvió.
–Habría que preguntarse si el gobierno cometió errores o si su plan siempre fue ir al FMI y aplicar un fuerte ajuste.
–Nuestra visión es que no se trata de errores ni de tormentas. Es el modelo económico social y el proyecto político de Mauricio Macri, que está enrolado en una estrategia continental diseñada por Estados Unidos para consolidar gobiernos neoliberales y conservadores y revertir los proyectos latinoamericanistas. Claro que hay torpezas, idas y venidas y contradicciones flagrantes. Pero lo central no es eso, y las explicaciones meteorológicas son mecanismos de marketing que desmerecen al presidente. El gobierno enfrenta una fisura en la opinión pública, la oposición comienza lentamente a rearticularse; pero, sobre todo, aparece nuevamente el protagonismo de las calles. La movilización social en la Argentina juega un papel muy importante para dinamizar la lucha política e, incluso, para influir en esa rearticulación opositora. Hubo dos grandes marchas: el 25 de mayo y el 9 de julio. Y, además, la gran movilización de las mujeres es un acontecimiento social y cultural histórico, por el protagonismo de un sujeto social que estaba subestimado. Allí se recuperó un espíritu de rebeldía, porque no hay futuro para un país sin esa rebeldía contra un gobierno tan injusto y arbitrario como este. Estamos ante un gobierno que ha perdido la iniciativa y empieza a estar a la defensiva.
–¿Cree que hay un resquebrajamiento de la alianza de poder real que sustenta al gobierno de Cambiemos?
–Resquebrajamiento no hay, sí veo un incremento de las tensiones entre radicales y el Pro, por las malas perspectivas que se perfilan ante la sociedad. Pero siguen detrás de un proyecto conservador único. Más allá de eso, el establishment tiene diversas fracciones de poder económico y político. Hay una fracción altamente beneficiada por estas políticas, como la Sociedad Rural, los sectores exportadores del campo, lo sectores financieros y los grandes bancos. Los que están más ligados al mercado interno tienen dificultades crecientes, y las pymes están sufriendo muchísimo debido a una apertura descabellada que no realiza ningún país de la tierra. Pero la crema del establishment sigue apoyando a este gobierno. Ninguna consultora registró menos del 70% de rechazo al acuerdo con el Fondo Monetario, y el gobierno fue derrotado en la discusión por las tarifas tanto en las calles como en el parlamento, por lo que se vio obligado al veto. En ese momento, se expidieron públicamente la Asociación Empresaria Argentina y todas las grandes organizaciones del poder económico, como la de los banqueros, el Foro de Convergencia; es decir, la crema del establishment salió a respaldar al gobierno. Y lo siguen apoyando, porque este es su gobierno contra lo que ellos denigran que es el populismo, el latinoamericanismo.
–¿Qué rol están jugando los medios hegemónicos en este contexto? Por primera vez desde 2015, comienzan a escucharse ciertas voces muy cercanas al oficialismo que toman distancia de algunas medidas oficiales.
–A los medios les caben las generales de la ley en relación con el establishment. Siguen estando con el gobierno porque este es su gobierno; pero desde su pragmatismo empresario, desde la necesidad de responder a sus lectores, al rating, toman cierta distancia, hacen señalamientos que antes ocultaban y aparecen matices propios de la fisura que sufre el gobierno. Dentro del periodismo, una profesión tan noble y tan digna y sufrida en todo el mundo, hay una parte que se adscribió en forma irrestricta al proyecto de Macri y de los dueños de los medios. Pero la mayoría no es así, y ahí sí acepto el reto de la pregunta: existen sectores del periodismo que creyeron sinceramente que podía haber una expectativa con este gobierno, porque les disgustaba el anterior, y, entre ellos, se nota ahora una postura mucho más crítica y más permeable a expresiones opositoras.

–¿Qué perspectivas tiene el armado de un frente opositor contra el modelo neoliberal en 2019?
–Eso requiere de algo básico y obvio que es la unión, algo que siempre fue difícil para los espacios democráticos y populares. No es un problema de época o circunstancia, porque por algo estamos en fuerzas políticas diferentes. A diferencia de la derecha, no tenemos el pragmatismo del dinero y del poder, sino visiones relacionadas con nuestros ideales, nuestros principios, con el futuro de la patria; y eso le genera complejidad al asunto. Pero estoy muy esperanzado, creo que se va a ir logrando articular la oposición política y así conformar una gran propuesta para la sociedad, con expectativas de derrotar al modelo conservador y volver a abrir un cauce que recupere a la Nación. Estamos todos en eso, creo que va creciendo la conciencia de que es imprescindible tener posiciones de grandeza para ir logrando la unidad. Un punto central para la unidad es la idea y el programa. Para nosotros, es imprescindible ofrecerle a la sociedad una propuesta y una promesa clara, que sea un compromiso de gobierno para el futuro. Y no me refiero ni a 100 puntos ni a 50, sino a cuestiones centrales que definan el rumbo que ese frente le debería ofrecer a la sociedad. Ese sería el mejor camino para transitar el proceso tan complejo y contradictorio de la unidad de las fuerzas populares. Soy optimista, reitero, porque creo que va a haber más calle, más reacción social, más protesta, no solo de los trabajadores, sino también de las diversas expresiones de las clases medias y de la cultura. Ese protagonismo de la sociedad va a influir desde abajo hacia arriba en el reclamo de que haya una unidad y de que haya un contenido ideológico y político avanzado, progresista y transformador.
–En este contexto de movilización creciente, ¿se vislumbra mayor represión por parte del gobierno?
–Por su sentido de clase económica y cultural, los gobiernos conservadores traen un rasgo coercitivo y eventualmente represivo. Por eso creo que ese peligro existe. Coerción ya hay: contra todos los medios de comunicación popular, los periodistas populares, los luchadores, los estudiantes secundarios y universitarios, la represión al pueblo mapuche. No quisiera dejar de reclamar justicia por Santiago Maldonado, por Rafael Nahuel. Rafael fue asesinado por la espalda, todo el mundo lo sabe y no se avanzó para que se haga justicia. Hay una parte del Poder Judicial que sigue el modelo que viene de los grandes centros del poder mundial, como pasa en los otros países del continente. Dentro de ese esquema, creo que el gobierno se puede desplazar hacia posiciones más coercitivas y más represivas. De todas maneras, en la sociedad hay un fuerte espíritu de defensa de la democracia. Somos los principales interesados en que haya una democracia plena y extendida. La democracia es un logro histórico de los trabajadores y de los sectores populares; no es un regalo. Los sectores populares necesitamos que haya más espacios democráticos para poder desplegar nuestra lucha por cambiar la sociedad. Porque la derecha tiene el poder de facto, tiene el poder real.
–¿Qué papel desempeña el movimiento cooperativo en esta coyuntura?
–El movimiento cooperativo ha jugado siempre un papel importante al defender el sistema democrático y ofrecer un sistema de gestión social, económico y cultural distinto del capitalismo tradicional, que se basa en el lucro y la maximización de la ganancia. Hay un gran fracaso del sistema capitalista, porque el nivel de concentración es tan fenomenal que va destruyendo el tejido social y la naturaleza. El cooperativismo es una de las herramientas para evitarlo. Nosotros, en el movimiento cooperativo de crédito en la Argentina, somos una expresión viva y concreta de eso.
–El macrismo gobierna desde hace más de doce años en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Por qué no se perfila una opción opositora fuerte en el distrito?
–La gestión de esta ciudad está muy ligada con las políticas nacionales. La gestión de Mauricio Macri en la ciudad se benefició también de una mejora social enorme que provino de los gobiernos kirchneristas. No es que eso ocurrió en el Gran Buenos Aires y no ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires. Y ocurrió con las clases populares y mucho más con las capas medias. Ese fenómeno, en parte, fue funcional a la captación por parte del Pro de una parte de la sociedad. Siempre hubo acá una parte estructuralmente de derecha y otra que fue captada. Pero esta perspectiva nacional tan anti clase media y antitrabajadores del gobierno nacional también se va a expresar en la ciudad. Creo que el fenómeno Carrió no es eterno. La posición que tuvo con relación a la legalización del aborto, que en esta ciudad tiene opinión favorable mayoritaria, junto con sus posturas cada vez más agresivas la van deteriorando ante la sociedad. Estoy convencido de que tenemos un problema de carácter cultural. Los opositores debemos ir con más fuerza al debate de valores y enfrentar esa batalla cultural. Insistir en que los valores del egoísmo llevan a la segmentación y a incrementar los grados de injusticia y de violencia, que debemos apoyarnos en un espíritu democrático tradicional, con una visión de humanismo y solidaridad; y no en la visión elitista y minoritaria. Debemos avanzar hacia una cultura progresista frente a una cultura de lo espectacular, del consumismo, de valores egoístas, individuales. Si logramos encauzar un debate de altura, podemos superarnos.

Revista Acción, primera quincena de Agosto de 2018

Legisladores británicos desnudan las maniobras de la consultora que manipuló elecciones en Argentina

Legisladores británicos desnudan las maniobras de la consultora que manipuló elecciones en Argentina

Una investigación realizada por el Comité de Digital, Cultura, Medios de Comunicación y Deportes de la Cámara de los Comunes británica sobre «Desinformación y Fake News» pone al descubierto la trama con que se manejó la firma Cambrdige Analiyica y fundamentalmente su casa matriz, Strategic Communication Laboratories (SCL) para amañar elecciones de varios países del mundo, incluida la Argentina. Específicamente, el fundador de esa consultora, Alexander Nix, convocado en dos ocasiones ante los parlamentarios, terminó por aceptar que intervino en una campaña anti- Kirchner en 2015 para algún sector de la oposición, aunque se amparó en su compromiso de confidencialidad para no decir quién había sido el cliente. Y ante una pregunta concreta, negó que fuera Paul Singer, el dueño del fondo buitre Elliott Management Corporation (EMC).

Pero el estudio, publicado recién ahora pero iniciado en 2017, va más lejos y muestra una investigación que se centra en las noticias falsas y su influencia en la sociedad, un tema en que el caso argentino es apenas uno más entre tantos. De hecho, el informe, de 89 carillas y realizado tras convocar a más de 25 testigos, comienza por establecer a qué se refieren cuando los diputados británicos de esa comisión -cinco laboristas, cinco conservadores y un miembro del partido Nacional Escocés- hablan de Fake News. Y pone el acento en una mano oculta detrás de muchas de esas operaciones, la de Christian Kalin, el CEO de Henley and Partners, un abogado suizo que se encarga de conseguir ciudadanía y pasaportes a personas adineradas que inviertan en determinados países y por alguna razón no del todo clara necesiten cambiar de bandera y que, según los legisladores, tiene un «pacto faustiano» con Nix, el hombre fuerte de SCL, la firma madre de Cambrdige Analytica y un viejo conocido de Argentina.

Amenazas en las redes

«Existen muchas amenazas potenciales para nuestra democracia y nuestros valores. Una de esas amenazas surge de lo que se ha acuñado como ‘noticias falsas’, creado con fines de lucro u otros beneficios, diseminado a través de programas patrocinados por el estado, o difundidos a través de la distorsión deliberada de hechos, por grupos con un interés particular, incluido el deseo de afectar las elecciones políticas», señala el estudio.

Luego estima que «más invasivo (que esto) es la orientación implacable de puntos de vista que juegan con los miedos y prejuicios de las personas, con el fin de influir en sus planes de votación y su comportamiento». Cierto que el texto puntualiza los supuestos intentos del estado ruso por influir en las elecciones de EEUU y el Reino Unido a través de las redes sociales, pero también apunta a empresas privadas y grupos de campaña que aplicaron esos mismos métodos en el referéndum por el Brexit.

Entre las razones para iniciar una investigación sobre el uso de la información y las nuevas modalidades de difusión a través de las redes sociales, el informe cita las respuestas que a esa misma Comisión brindó Tristan Harris, cofundador y director ejecutivo del Centro de Tecnología Humana (CHT por sus siglas en inglés). Harris fue definido por la revista The Atlantic como «Lo más parecido que tiene Silicon Valley a la conciencia». Con eso baste para dejarlo hablar a él.

«Hay más de 2 mil millones de personas que usan Facebook, que es aproximadamente el número de seguidores convencionales del cristianismo. Hay aproximadamente 1.800 millones de usuarios de YouTube, que es el número de seguidores convencionales del Islam. La gente revisa sus teléfonos unas 150 veces al día en el mundo desarrollado. Esto equivale a una vez cada 6,4 minutos en un día laborable de 16 horas. Este es un cambio profundo en la forma en que accedemos a la información y las noticias, uno que ocurrió sin la apreciación consciente por la mayoría de nosotros».

Lo que dijo Nix

En relación con Kalin, el dossier del Comité de los Comunes destaca que «detrás de gran parte del trabajo de campaña de SCL Elections podría estar la mano oculta de Christian Kalin, presidente de Henley and Partners, que hizo arreglos para que los inversionistas suministraran los fondos para pagar las campañas, y luego organizó a SCL para escribir su manifiesto y supervisa todo el proceso de la campaña. A cambio, nos dijo Nix, Henley y Partners obtendrían los derechos exclusivos de pasaporte para ese país, en virtud de un programa de ciudadanía por inversión»

En este punto, dice que había entre Kalin y Nix un «pacto de Fausto por los derechos exclusivos de pasaporte (en caso de) surgir un gobierno que favorecería al Señor Kalin y a sus clientes».

Es esclarecedor aquí reproducir el interrogatorio de la laborista galesa Jo Stevens a Nix, donde se ve al polémico empresario trastabillar y esquivar el bulto ante las preguntas más comprometidas.

Jo Stevens: Me gustaría preguntarle, Sr. Nix, sobre el trabajo en las elecciones en el extranjero. Usted mencionó en algún momento que podría estar involucrado en ocho, nueve o 10 elecciones en todo el mundo. No tenía que hablar de eso cuando vino y presentó evidencia en febrero, aparte de las campañas de (Donald)Trump y (Ted) Cruz. El período que me interesa es de 2009 a 2011, cuando trabajaba en las elecciones en (las islas caribeñas de) San Cristóbal y Nieves, Dominica, San Vicente y las Granadinas y el referéndum en San Vicente y las Granadinas. ¿Cuál era la naturaleza de su relación comercial con Christian Kalin de Henley and Partners?

Alexander Nix: Estaba familiarizado con Christian Kalin porque tenía trabajo en algunas islas del Caribe. Sé que solía ejecutar un programa de ciudadanía por inversión, sin duda en San Cristóbal y posiblemente en Dominica. No sé sobre los otros países.

Stevens: ¿Puede decirnos qué es el programa de ciudadanía?

Nix: Creo que es igual o similar a un sistema que tenemos en el Reino Unido y en otros países europeos; nuevamente, tendrá que explorarlo usted misma, donde una persona tiene derecho a adquirir la ciudadanía a través de la inversión.

Stevens: ¿Qué pasa con los pasaportes? ¿Puede hacer eso también?

Nix: Nuevamente, no quiero engañar al Comité, pero creo que la ciudadanía incluye un pasaporte. Básicamente, Ud. hace una inversión en el país. No sé cuál es el matiz en términos de cuánto tiempo que debe vivir allí y cosas así.

Stevens: ¿Estaba trabajando con él cuando hacía el trabajo electoral en los países que mencioné?

Nix: Me reuní con el Sr. Kalin en numerosas ocasiones cuando trabajaba en algunos de esos países en los que también participó. Obviamente era un colega de algunos de nuestros clientes cuando ambos estábamos trabajando para el Gobierno.

Stevens: ¿Estaba trabajando con él? ¿Se comprometió a trabajar juntos en alguno de esos países?

Nix: ¿Se refiere a los programas de ciudadanía para la inversión?

Stevens: ¿Como parte del trabajo que estaba haciendo, él estaba involucrado en algún aspecto de ese trabajo?

Nix: Ciertamente estaba interesado en el resultado de las elecciones. Él, como contratista del Gobierno, tenía interés en cómo se desarrollarían las elecciones.

Stevens: Sí, pero ¿trabajó con usted? Dijo que lo conocía. ¿Hicieron algún trabajo juntos? Lo preguntaré nuevamente.

Nix: Es una pregunta difícil porque yo no quiero engañarle. Por supuesto que él no trabajó en todas de las campañas, lo que sería una idea ridícula. Él se metía y salía de las islas. Me encontré con él.

Stevens: ¿Para hacer qué?

Nix: Me pudo haber preguntado sobre la campaña electoral. Tuvimos una relación.

Stevens: Ud. podría encontrarse con él, podría hablar de las campañas electorales. Ud presumiblemente le dijo cómo iban las cosas para sus clientes. Él estaba obteniendo un beneficio ¿Qué estaba obteniendo de eso, cuál era el propósito de la reunión con él?

Nix: Realmente no sé a qué se refiere.

Stevens: No estoy aludiendo a nada, estoy preguntando cuál era el objetivo de las reuniones desde su punto de vista. Obviamente usted es un hombre muy ocupado. Viaja por el mundo.

Nix: Estos son pequeños países. No hay mucha gente que, sin duda extranjeros, entran y salen y tienen una relación continua activa con el Gobierno. Creo que me encontré con mucha gente en ese período que tuvieron relaciones similares con el Gobierno.

Stevens: ¿Financió él alguna elección?

Nix: Es posible que haya hecho contribuciones para las campañas electorales, pero tendría que hablar con él sobre eso.

Stevens: ¿Eran campañas para partidos que eran sus clientes?

Nix: No puedo hablar sobre sus actividades, pero tengo entendido que bien pudo haber financiado algunas de las elecciones o haber contribuido con algunas de las elecciones.

Stevens: ¿Quiénes fueron sus clientes?

Nix: Quiénes fueron nuestros clientes, sí

Stevens: ¿Alguna vez discutió de su financiación en las reuniones que dijo que tenía con él?

Nix: Sí, pero no abiertamente.

Stevens: Lo siento, no entiendo eso. ¿Lo discutió o no?

Nix: Sí, lo hicimos.

Stevens : Usted dijo que era un gran contratista con los gobiernos de esos países. ¿Es ahí donde entran los pasaportes y la ciudadanía?

Nix: No he hablado con el Sr. Kalin desde hace muchos años. En el momento creo que dirigía un programa de ciudadanía económica en San Cristóbal, sin duda en San Cristóbal, y que participamos en la elección en San Cristóbal.

Stevens: ¿Qué tipo de personas comprarían la ciudadanía o comprarían un pasaporte?

Nix: No puedo hablar de eso, sinceramente no puedo.

Stevens: ¿Nunca discutió eso?

Nix: Personas que querían tener una segunda ciudadanía, supongo. Gente que estaba tal vez buscando -y estoy especulando aquí- un régimen fiscal más beneficioso.

Stevens: Bien, gracias.

Lo que viene después es el interrogatorio sobre la relación con Argentina y la campaña antikirchnerista a cargo del titular del Comité, el diputado conservador Damian Collins, del distrito de Folkestone and Hythe, en Kent.

Como cierre, no tiene desperdicio al reflexión final del Comité sobre estas cuestiones.

«Recibimos pruebas perturbadoras, algunas de las cuales hemos publicado, otras no, de las actividades llevadas a cabo por las empresas vinculadas a SCL en varias campañas políticas que datan de alrededor del 2010, incluyendo el uso de piratería informática, desinformación y supresión de votantes y el uso de los servicios de Black Cube, un servicio de inteligencia privado israelí, cuyo trabajo incluía supuestamente el hacking. También hemos oído de los vínculos entre SCL y Christian Kalin, de Henley and Partners y su participación en las campañas electorales, en el que el Sr. Kalin dirigió o posteriormente puso en marcha programas de ciudadanía-por-inversión, que implica la venta de pasaportes de esos países a inversores. Se acusa a SCL del debilitamiento de las democracias en muchos países por la activa manipulación de los hechos y acontecimientos. Eso estuvo pasando junto con el trabajo realizado por el Grupo de SCL en nombre del Gobierno del Reino Unido, el Gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos aliados. No tenemos el mandato o la capacidad para investigar estas denuncias nosotros mismos, pero instamos al Gobierno a garantizar que la Agencia Nacional del Crimen investigue a fondo estas acusaciones.»

Tiempo Argentino, 31 de Julio de 2018

Escandalosa venta de sentencias envuelve al Poder Judicial de Perú

Escandalosa venta de sentencias envuelve al Poder Judicial de Perú

Para los tiempos que corren, la novedad es que en Perú hay un escándalo de corrupción de proyección incalculable, pero Odebrecht no aparece involucrada. El caso fue creciendo en las últimas semanas tras la difusión de audios de miembros del Poder Judicial negociando sentencias a cambio de dinero. Y ya se llevó puestos al presidente de la Corte Suprema, Duberlí Rodríguez, al titular del Consejo de la Magistratura, Orlando Velásquez, y al ministro de Justicia, Salvador Heresi. Pero pone en la mira al nuevo fiscal general, Gonzalo Chávarry, quien juró este viernes pero también estaría implicado en una colosal maniobra para lucrar con causas judiciales o para administrar puestos a «los amigos». También fueron detenidos un magistrado de la Corte de Apelaciones de El Callao, Walter Ríos, y otro miembro de la Corte, César Hinostroza, está suspendido y no se descarta que termine entre rejas.

En todo este mar de fondo, el presidente Martín Vizcarra resulta beneficiado políticamente porque como se recordará, asumió el cargo tras la obligada renuncia de Pedro Pablo Kuczyinski el 21 de marzo pasado implicado, él sí, en acusaciones de sobornos de la constructora brasileña. El escándalo puede darle el aire que su precaria situación no le brinda para poder gobernar.

Más aun porque el caso salpica a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular y en el contexto de la crisis política que envuelve al país desde principios de año, se convirtió en una suerte de árbitro de las grandes decisiones del país. Por esa razón ahora aparece como la principal sostén de un proyecto de reforma del sistema judicial que propone el presidente para calmar las aguas.

Desde que se conocieron los audios –grabados por la policía en el marco de una investigación de la fiscalía y publicados por el portal IDL-Reporteros y el programa de tevé Panorama– la sociedad peruana salió a las calles a protestar por el nivel de corrupción que se revelaba en las conversaciones. El horror alcanzó límites imprevisibles cuando la población escuchó una charla entre el supremo Hinostroza con alguien que le pedía por un acusado de violación a una menor.

«Once añitos, fue desflorada… voy a pedir el expediente para verlo. ¿Qué es lo que quieren, que le bajen la pena o lo declaren inocente?», pregunta el magistrado. Como antecedentes de Hinostroza, los medios señalaron que tiene al menos tres absoluciones de violadores de niñas, fue abogado de un narcotraficante y como frutilla del postre, cuando se postuló para un cargo en el máximo tribunal de justicia de Perú, se encontró que había plagiado su tesis y un libro que pretendió atribuirse en su currículum.

Gonzalo Chávarry había sido designado para el cargo de fiscal general hace un mes. Horas antes de «ponerse la toga», este viernes se conoció un audio en el que le dice precisamente al cuestionado Hinostroza que está dispuesto a cambiar un funcionario de esa dependencia que no era del agrado o no servía a los intereses del supremo.

Los audios incómodos son casi una tradición en la política peruana. Sin ir más lejos, Kuzcyinski renunció cuando Keiko, la hija del exdictador Alberto Fujimori, presentó cintas con una conversación de su hermano Kenji negociando votos parlamentarios para sostener al debilitado mandatario ante una embestida para que dejara el cargo por su «sociedad» con Odebrecht. PPK, como se lo conoce al expresidente, acordó liberar al patriarca de los Fujimori –preso por violaciones a los Derechos Humanos durante su gestión en los ’90– para salvar el pellejo. Pero con «el Chino» en su casa, se tuvo que ir igual. Kenji, enfrentado con su hermana, fue suspendido.

Hace diez años otro escandalete durante el gobierno de Alan García salió a la luz cuando se difundieron conversaciones del lobbista de una petrolera noruega para quedarse con áreas de explotación a cambio de millonarias coimas dentro del gabinete del expresidente. Tuvieron que dejar el cargo el entonces primer ministro, Jorge del Castillo, y cinco ministros.

Tiempo Argentino, 22 de Julio de 2018

Los franquistas pidieron un nuevo levantamiento contra la democracia en España

Los franquistas pidieron un nuevo levantamiento contra la democracia en España

El Valle de los Caídos, la monumental construcción que ordenó el dictador Francisco Franco en 1940 y donde están enterrados sus restos y los del fundador de la Falange Española, Primo de Rivera, reaviva el viejo debate sobre el pasado de esa nación, a 82 años de la sublevación militar contra la República que dio inicio a la Guerra Civil.

Desde que Pedro Sánchez llegó al poder, hace un par de meses, se propuso recuperar esa parte de la ciudadanía ideológica y sentimentalmente cercana a la República, viejos valores ciudadanos que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) dejó en el camino desde la Constitución de 1978 en aras del proceso democrático que se inició a la muerte de Franco.

Ese sector del ala izquierda del PSOE, a raíz de la crisis de 2008 y las políticas de ajuste que comenzó el entonces jefe de gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, se sumó a la masa crítica tras la movilización del 15 de Mayo de 2011 que construyó Podemos.

Ese partido fue clave para que Sánchez diera el zarpazo de la semana previa al 1 de junio. Ahora es la cantera que Sánchez busca tentar para fortalecerse y sostener su gestión, que llega luego de la peor elección en la historia actual del PSOE y por lo tanto, está a tiro de ser desplazado ante el primer tropiezo.

La propuesta de exhumar los cuerpos de los líderes fascistas es un viejo anhelo de la democracia. El monumento, inaugurado en 1959, aloja los cuerpos de ex combatientes franquistas y republicanos y fue presentado originalmente como un símbolo de la reconciliación. Pero no sólo es la tumba del dictador y su mentor ideológico sino que ostenta una cruz de 150 metros de altura que lo convierte en un memorial católico, cuando precisamente entre el bando que cayó en la contienda era mayoritariamente si no ateo, al menos anticlerical. Y por si esto fuera poco, fue construida por presos políticos como parte de su condena.

«Ninguna democracia puede permitirse monumentos que ensalcen una dictadura, la nuestra tampoco. Por eso quiero anunciarles que la decisión política de este gobierno es firme», dijo Sánchez hace unos días.

La réplica de la derecha ultramontana, que se puso de punta a medida que el proceso independentista catalán fue escalando, fue una marcha organizada por la Fundación Francisco Franco (FFF) el 18 de julio, cuando se cumplía el aniversario de la sublevación militar que terminaría encabezando el general fascista desde el norte de África. Y por cierto, cantaron «De cara al sol» con el brazo derecho extendido.

«Hoy comienza un nuevo alzamiento. El alzamiento de los españoles unidos frente a los españoles que quieren dividir, el alzamiento de los hombres de palabra frente a los poderes de las palabrerías. Hoy comienza la lucha de la verdad frente a la mentira, la lucha y encuentro de la felicidad frente a los que quieren implantar el sufrimiento, la lucha del amor entre españoles frente al odio de los intereses. Alzaros y triunfaréis. España, al final, siempre triunfará», dice una proclama del general Juan Chicharro Ortega, presidente de la FFF. Allí insiste en que «España se juega en estos momentos, una vez más, su existencia como nación cristiana».

Desde el propio PSOE, sin embargo, también hubo críticas al plan revisionista de Sánchez, aunque bastante más alambicadas. Y se entiende: por el gobierno español pasaron dos socialistas, Felipe González (1982-1996) y Rodríguez Zapatero (2004-2011), y nunca hubo un proyecto para exhumar a Franco.

El que salió en representación de ese «olvido» histórico fue Alfonso Guerra, ex vice jefe de Gobierno de González, licenciado en Filosofía y líder partidario de predicamento. «Aquí hay una serie de gente, por cierto jóvenes, que están todo el día boxeando con el fantasma de Franco. A mí Franco no me interesa; se murió hace tantos años… no tengo ningún interés», dijo, alzando protestas de familiares de al menos 140 mil víctimas de la dictadura que todavía buscan los cuerpos de los desaparecidos del franquismo.

Según las encuestas más recientes, el 56% de los españoles está a favor del traslado de la tumba del dictador, mientras que un 33,8 está en contra. La mayoría, además, está de acuerdo en ilegalizar a la FFF porque la percibe un riesgo contra la democracia.

Tiempo Argentino, 22 de Julio de 2018