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El atentado a Maduro y la vuelta del uribismo a Colombia

El atentado a Maduro y la vuelta del uribismo a Colombia

Juan Manuel Santos asumió su cargo el 7 de agosto de 2010 en medio de turbulencias y al borde de una guerra con Venezuela que venía promoviendo su antecesor, Álvaro Uribe. Pudo, entonces, frenarse aquella amenaza por la destreza del ex presidente argentino, Néstor Kirchner, a la sazón secretario general de Unasur. Estaba en el gobierno Hugo Chávez y eran los tiempos de oro de la integración regional. Dicen los testigos que Kirchner tuvo capacidad de persuasión para sentar a la mesa de negociaciones a Santos, que había sido ministro de Defensa de Uribe y era su delfín, y a Chávez, para sellar una amistad que fue respetada por ambos mandatarios al punto de que Santos rompió con Uribe y luego aceptó el convite de negociar la paz con las FARC.

A ocho años de aquella gesta, Santos entregará el poder a otro delfín de Uribe, Iván Duque, y en medio de otra amenaza de conflicto armado con sus vecinos. Ahora sin Kirchner, sin Unasur, sin Chávez y luego de un atentado contra el sucesor del líder bolivariano, Nicolás Maduro, quién acusó directamente a fuerzas colombianas por el ataque con drones de este sábado en Caracas.O sea, en un clima que no hace presagiar nada bueno para el subcontinente.

El intento de magnicidio se produjo durante una desfile militar en que se disponía a hablar Maduro cuando un par de drones con explosivos estallaron frente a la tribuna presidencial y otros lugares de la Avenida Bolívar. «Explotó frente a mí un artefacto volador. Una gran explosión, compañeros. Mi primera reacción fue de observación, de serenidad, porque tengo confianza plena en el pueblo y en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana», dijo Maduro en un discurso posterior en cadena de radio y televisión. Uno de los aparatos filmaba el acto, detalló el fiscal general de la República, Tarek William Saab, que estaba presente en el acto, por eso pudo burlar inicialmente a la seguridad presidencial.

El gobierno culpó de los hechos a Santos y a Estados Unidos, que ya desde la administración de Barack Obama puso a Venezuela en la lista de países que representan una amenaza para su país. La llegada de Donald Trump no hizo sino agravar esa situación al punto de que el polémico mandatario sugirió la posibilidad de invadir Venezuela.

Desde hace años la frontera con Colombia es un enorme agujero por el que se fugan mercaderías y combustible a precio de ganga ´generando desabastecimiento en Venezuela -y entran armamentos y paramilitares para desestabilizar al chavismo.

Duque, por lo que mostró hasta ahora, está mucho más consustanciado con los «valores» uribistas, y será sin dudas un problema mucho mayor. El atentado elevó la tensión antes de la asunción de este ex senador de 42 años que se propone, entre otras medidas, revisar los acuerdos con las FARC, la gran herencia que deja Santos. Un gran legado, además, de Chávez, que forzó al grupo guerrillero a sentarse a negociar con las autoridades constituidas tras más de medio siglo de actuación. y de Ciuba, que ofreció ser la sede de los acuerdos.

En Venezuela, en tanto, el procurador Saab reveló que hay seis detenidos por el ataque a Maduro, que dejó un saldo de siete militares heridos, y en el curso del día informará detalles de la investigación. Según un cable de la agencia AFP, se atribuyó el ataque un presunto grupo identificado como Movimiento Nacional de Soldados de Franelas. Para el gobierno, es un atentado terrorista sin más y la Policía Nacional Bolivariana difundió fotos de los presuntos implicados, algunos de ellos expertos en explosivos y otro, piloto de drones.

El ministro del Interior, Néstor Reverol, dijo que los aparatos teledirigidos estaban cargados con un kilo de explosivo C4 y señaló que uno de ellos fue detectado cuando se acercaba a la tarima presidencial y desarticulado con inhibidores de señal. El otro siguió de largo e impactó contra un edificio cercano dejando una estela de humo pero sin mayores consecuencias.

De todo el mundo llegaron mensajes de solidaridad con el gobierno democrático, que en mayo pasado fue reelegido por amplia mayoría. La crisis económica que soporta el país representa el gran problema a enfrentar en este segundo mandato, y en este escenario, Colombia es un punto clave.

Pero también lo es el apoyo de las Fuerzas Armadas, que fueron el sustento de Chávez, un militar que llegó al poder en 1999 y refundó el país, al tiempo que dio un enorme impulso a la integración regional en contra de los intereses de Estados Unidos y de las oligarquías locales.

El comunicado oficial de las Fuerzas Armadas, firmado por el General Vladimir Padrino López, apunta en esa dirección. «Este deplorable hecho sin duda alguna constituye un oprobioso intento de magnicidio al presidente -dice el documento-y una agresión a la institución castrense y a toda la colectividad. Por tal razón, ratificamos el más absoluto repudio a esta barbarie ejecutada como un paso desesperado que forma parte de los planes desestabilizadores, cuyo objetivo es cambiar mediante mecanismos no constitucionales, el gobierno legítimamente constituido y electo por voto popular».

Y agrega más adelante: «Esta es una práctica típica de las oligarquías, que históricamente, desde que intentaron asesinar al libertador Simón Bolívar, han pretendido socavar los intereses de nuestra patria, y resulta despreciable que esas oligarquías cuenten hoy con la ayuda de la extrema derecha venezolana».

Este lunes habrá también marchas de apoyo a Maduro en todo el país, mientras que tanto Santos como desde Washington negaron su responsabilidad en el atentado.Mañana asume Duque y Maduro no está invitado. Tras el atentado, tampoco están los tiempos como para alejarse mucho de Venezuela, aunque sea para cruzar la frontera.

Tiempo Argentino, 6 de Agosto de 2018

Canadá compite con EE UU al relajar controles ambientales

Canadá compite con EE UU al relajar controles ambientales

El negacionismo climático que Donald Trump propone desde que se ofreció para presidir Estados Unidos parece haber encontrado un aliado del otro lado de la frontera norte, lo que puede significar un retroceso en el combate al cambio climático.

El mismo día que se anunciaba en Washington que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Agencia de Seguridad Vial (NHTSA) redujeron las reglas de rendimiento de motores que funcionan con combustibles fósiles, en Canadá la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Catherine McKenna, informó que a pedido de las industrias de ese país aceptó morigerar las tasas a las emisiones de gas de efecto invernadero. En ambos casos, la excusa es que las empresas no deben perder competitividad en relación a las de otras naciones que no serían tan respetuosas del Acuerdo de Paris de 2016.

En el caso estadounidense, la regulación aprobada en la era Obama y conocida como CAFE (por las siglas en inglés de Economía de Combustible Colectiva Promedio) establecía que los vehículos debían ser capaces de recorrer 100 kilómetros con un galón de combustible (4,32 litros) en 2025. Ahora se les permitirá hacer 60 kilómetros en 2021 y la certeza de que entonces se volverá hablar. Andrés Nápoli, el director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), no se muestra sorprendido por esta medida que «va en consonancia con el compromiso electoral de Trump de reactivar industrias que habían sido castigadas por la regulación de Obama, como la del petróleo y el carbón». Según Nápoli, «se trata de una decisión que mira hacia la política interna pero que tiene indudables coletazos en el exterior».

Un dato es que a principios de julio Trump tuvo que echar al director que había designado en la EPA, Scott Pruitt, un «desregulacionista», pero no por cuestiones climáticas sino por la utilización de dineros públicos para beneficios personales. En su lugar quedó el que era el número 2, Andrew Wheeler. Pruitt basó su carrera llevando adelante demandas contra la EPA como fiscal general de Oklahoma. Wheeler, a su vez, es lobista de las mineras carboníferas y a poco de asumir autorizó a que los estados puedan suspender los monitoreos de agua subterránea en zonas donde haya explotación de carbón y elevó los niveles permitidos de plomo, cobalto, litio y molibdeno en los acuíferos.

«No queremos expulsar a la industria de nuestro país», dijo la ministra McKenna, ante la amenaza de que las empresas se muden a EE UU. Las industrias que producen más de 50 mil toneladas de CO2 anuales debían limitar la intensidad promedio de emisiones al 70 por ciento. Ahora el tope es de 90 % para los productores de cal, cemento, fertilizantes nitrogenados, hierro y acero y 80 % para el resto.

Carlos Ferreyra, miembro de la Alianza Vida, Clima y Salud, mantiene su optimismo: «El mundo ya tomó una decisión en París» y considera que estos son coletazos propios de una transición impulsados por los intereses de la industria de los combustibles fósiles. Que son intereses tremendamente poderosos. «

La chispa de los motores

Cuando Donald Trump ganó la presidencia, en California surgieron voces que reclamaban la creación de una nación independiente en el distrito más rico y poblado de Estados Unidos. Y el más preocupado por el medio ambiente, según se percibe en estos días. Porque al cambio de reglas sobre rendimiento de motores, el gobernador Jerry Brown respondió con la amenaza de que «California luchará contra esta decisión estúpida con todos los medios a su disposición».

Desde 1960 ese estado comenzó a establecer controles en los escapes ante el aumento en los niveles de contaminación por la enorme cantidad de autos que circulaban en Los Ángeles. Por más de medio siglo California obligó a que la industria automotriz tuviera que adecuarse a estándares más amigables con el medio ambiente. En eso estaba Barack Obama.  Trump dice que por esas regulaciones el precio promedio de los autos es 2340 dólares más de lo que debería, lo que impide que los ciudadanos puedan cambiar de auto. Tal vez la chispa secesionista sea la de un motor de combustible fósil.

Tiempo Argentino, 5 de Agosto de 2018

El juicio a un lobista puede revelar las relaciones con los rusos de Trump y de los Clinton

El juicio a un lobista puede revelar las relaciones con los rusos de Trump y de los Clinton

El presidente Donald Trump salió a apurar al fiscal general Jeff Sessions para que cierre la investigación por la presunta injerencia de servicios rusos en la campaña que lo llevó a la presidencia en 2016. La ofensiva incluye al fiscal especial encargado del caso, Robert Mueller, quien  fuera titular del FBI en los gobiernos de George W Bush y Barack Obama y ahora es el que lleva adelante la pesquisa por este affaire. Pero la Procuración en realidad también debería abrir una investigación paralela sobre otro tipo de interferencia rusa, aunque durante la gestión Obama: la compra de una empresa que explota una mina de uranio en EEUU por parte de una firma rusa que además habría acercado sustanciosos aportes ilegales a la Fundación Clinton.  Mientras tanto, el que fuera jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, espera ver cómo avanza un juicio en su contra por fraude fiscal y bancario encerrado en una celda casi todo el día para, según las autoridades “garantizar su seguridad”.Señal de que sabe demasiado.

Manafort había sido detenido el 15 de junio luego de que lo encontraron tratando de “convencer” a dos testigos de que declararan a su favor en el juicio. El hombre es un viejo lobista de intereses extranjeros y fue durante los primeros tres meses de campaña el principal asesor del candidato republicano. Tuvo que renunciar cuando se filtró la información de que había sido consejero de Viktor Yanukovich, el presidente ucraniano pro-ruso que fue destituido en febrero de 2014 tras las revueltas en la Plaza Maidán que promovió la dirigencia proeuropea de esa ex nación soviética. Pero el proceso en su contra no tiene nada que ver con la denunciada injerencia rusa en las elecciones.

Este jueves, Trump abrió una serie de tuits en los que descargó sus enconos contra la investigación del FBI que lo tiene en vilo desde antes de llegar a la Casa Blanca. Esa que sostiene que agentes rusos operaron para que derrotara a Hillary Clinton en la elección presidencial. Una posición que también sustentaba el gobierno de Obama, un poco para justificar el resultado del comicio, pero mucho más para marcarle la cancha al nuevo mandatario, que desde entonces no hace sino avanzar en el sentido contrario a cada una de las iniciativas que impulsó el demócrata, sobre todo en política exterior.

«Es una situación terrible y el Fiscal General Jeff Sessions debería interrumpir esta cacería de brujas ahora mismo, antes que manche aún más a nuestro país», escribió Trump el jueves. Sessions se excusó de encabezar esa investigación porque él mismo mantuvo encuentros con diplomáticos rusos antes de llegar a su cargo, un detalle que casi le cuesta la renuncia antes de asumir. Por eso el sabueso en jefe es Mueller, que en esto sigue la agenda que le marcó el FBI y por la cual ya ordenó procesar a 31 personas, entre ellos a 12 agentes de Rusia, justo dos días antes de la cumbre Trump-Vladimir Putin de Helsinki.

A él, Trump le dedicó este tuit: «Bob Mueller está totalmente en conflicto, ¡y sus 17 demócratas enojados que están haciendo su trabajo sucio son una desgracia para EE.UU.!»

«La colusión de Rusia con la campaña de Trump, una de las más exitosas de la historia, es un EMBUSTE», prosiguió el primer mandatario estadounidense, que recordó luego que «Paul Manafort trabajó para Ronald Reagan, Bob Dole y muchos otros líderes políticos prominentes y respetados. Trabajó para mí durante muy poco tiempo. ¿Por qué el gobierno no me dijo que estaba bajo investigación? Estos viejos cargos no tienen nada que ver con colusión, ¡un engaño!».

Lo interesante es cómo Manafort aparece envuelto en una causa que lo puede dejar entre rejas por varios años.  El FBI venía investigando delitos de cometidos por dignatario extranjeros. Eran los tiempos de Eric Holder como fiscal general y Obama en el Salón Oval.  Uno de los objetivos era Yanukovich, el aliado de Putin en Kiev. Así habrían llegado a cuentas sospechosas en Ucrania, Chipre y Letonia. Pero en el camino se cruzaron con Manafort -según detalla Jason Leopold  en BuzzFeed News Reporter- quien parece que administraba al menos 40 millones de dólares un tanto oscuros, a titulo personal o de terceros.

A la caída de Yanukovich, Manafort siguió con sus negocios, que no son pocos, en el resto del mundo. De hecho, regentea varias empresas y con uno de sus asociados,  el puertoriqueño Héctor Hoyos, tienen importantes intereses en Puerto Rico. Entre los últimos emprendimientos figura el “cabildeo” en favor del inversor chino Yan Jiehe, de la Pacific Construction Group, de Shanghai.

Entrevistado por Kennet Vogel, del portal Politico, de EEUU, Hoyos reconoció que había presentado a Manafort con los chinos, pero dijo que el estadounidense al principio fue muy cauto. “Paul no hace negocios sin saber con quién se está metiendo en la cama”, describió. De lo que puede deducirse que con Yanukovich hubo buen clima en la alcoba.

¿Por qué tantas medidas de seguridad en torno de Manafort? Quizás porque el lobista, de 69 años, puede ser silenciado abruptamente antes de declarar en el estrado donde lo juzgan por sus ingresos no declarados en bancos ubicados en varias cuevas fiscales. No tanto por lo diga en torno de esos depósitos no del todo limpios como por la posibilidad de que contraataque para salvar su pellejo.

Ya en 2015 el The New York Times había publicado que «poco después de que los rusos anunciaran su intención de adquirir una participación mayoritaria en Uranium One”, una firma minera canadiense que explota el estratégico mineral en tierras estadounidenses, el ex presidente Bill Clinton “recibió 500.000 dólares por un discurso en Moscú de un banco de inversión ruso relacionado con el Kremlin que estaba negociando acciones de la compañía».

«En total, la Fundación Clinton recibió 145 millones de intereses vinculados a Uranium One, que fue adquirida por la agencia nuclear del gobierno ruso Rosatum», abundó el NYT.

En enero de 2013 Hillary Clinton era secretaria de Estado de Obama. El gobierno autorizó entonces que Rosatom comprara Uranium One -que es propietaria del 20% de las reservas de uranio estadounidenses y tiene minas en Wyoming y Utah-por 1300 millones de dólares. Como se trata de un mineral estratégico, la operación debió recibir el aval del Comité de Inversión Extranjera, del que forman parte los Departamentos de Justicia, Energía, Tesoro, Defensa, Comercio, Seguridad Nacional y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Pero también de la cartera que comandaba la excandidata demócrata.

Sessions, por lo que trascendió, analiza la posibilidad de nombrar un fiscal especial para hurgar en estas negociaciones y en el oportuno aporte para la Fundación cuando se negociaba la venta de la Uranium. Ahí tal vez estuvo la clave del “apriete” de Trump al Procurador General de Estados Unidos.

Tiempo Argentino, 2 de Agosto de 2018

Resumen Latinoamericano cumple 30 años: «Somos un holding de pobres»

Resumen Latinoamericano cumple 30 años: «Somos un holding de pobres»

A punto de cumplir 55 años con la profesión, Carlos Aznarez tiene para festejar. En estos días celebró los 30 años de Resumen Latinoamericano, un proyecto editorial que nació en el exilio, en 1978, tuvo un impasse de diez años, entre 1983 y 1993, y volvió como respuesta a aquella famosa frase del nipo-estadounidense Francis Fukuyama de que habían muerto las ideologías. Volvió para mostrar a Hugo Chávez cuando nadie aún lo conocía y recién había salido de la prisión por el levantamiento de 1992 y para contar quiénes eran los zapatistas. Desde sus primeros pasos junto al cura Leonardo Castellani y Rodolfo Walsh hasta la producción de documentales como Cubanas. Mujeres en Revolución y las versiones en papel, digital, radio y tevé de su publicación en varios países e idiomas, de todo habla en esta charla con Tiempo.

-Hablemos un poco de la historia de Resumen

– En 1979 un grupo de compañeros que estábamos en Madrid nos damos cuenta de que había que reforzar la batalla informativa contra la dictadura, lo que los militaress llamaban “campaña antiargentina”. Así, nos planteamos una publicación en el marco de lo que se llamó el Club para la Recuperación Democrática Argentina, que era uno de los tantos núcleos que había en el exilio, como la Casa Argentina, el Centro Argentino. Allí nos juntábamos ex Montoneros, ex Erp, ex partido comunista, socialistas, un montón de gente que pensábamos la idea del retorno a la Argentina pero también debatíamos sobre lo que nos había pasado, hacíamos debates. Esta revista quincenal se llamaba Resumen del Actualidad Argentina y Latinoamericana, ahí escribían Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Osvaldo Bayer, Osvaldo Soriano, Luis Politti, el actor, que después murió, Rodolfo Kuhn, el director de cine, el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, una cantidad importante de compañeros no solo exiliados en España sino en otros países. La revista tenía en las primeras páginas un informe sobre las acciones de la dictadura contra nuestros pueblos y las acciones de la resistencia. Eso se leía mucho porque era información del día a día. Yo era coordinador pero no había director y no poníamos los nombres no solo por una cuestión de seguridad -aunque todos sabían quienes éramos- sino porque era de carácter asambleario y lo hacíamos muchos, era un trabajo colectivo. Duramos hasta el número 100, en noviembre del 83 cuando ya muchos de nosotros decidimos volver. En ese número especial escribieron todos, hasta Jacobo Timerman, que andaba por allá. En Argentina cada uno se insertó en diferentes trabajos en prensa y estuvimos diez años sin salir.

-¿Creyeron que no hacía falta?

-Estábamos muy metidos en otro tipo de publicaciones, algunos para sobrevivir y otros porque nos habíamos volcado a otros proyectos alternativos también. La vuelta en alguna medida nos dispersó. En el 93 hay dos hechos que nos llevan a plantearnos volver. Uno es que Francis Fukuyama dice que se había terminado la historia y que había que cajonear las utopías, que habíamos fracasado estrepitosamente los de los 70 y que venía una etapa en que esos principios de revolución y lucha y principios del socialismo ya no tenían sentido. Cuando nacemos en el 93 como Resumen Latinoamericano nos pegamos fuertemente a un fenómeno que a la izquierda latinoamericana le costó mucho entender, que fue Hugo Chávez. Ya se había producido el levantamiento de 1992, el Caracazo del 89 y Chávez estaba preso. Empezamos a sacar información sobre él, a darlo a conocer. Hablábamos de Cavallo y de Hugo Chávez. En el 94 Chávez va a Cuba y fuimos a cubrir eso. Informamos sobre la charla magistral que dio en la Universidad de La Habana en la que anuncia casi al detalle todo lo que iba a hacer cinco años después. 

Otro fenómeno se produce el 1 de enero del 94, cuando los zapatistas se levantan en México contra el acuerdo del NAFTA.  Ellos pegan un grito casi dirigido a Fukuyama, “aquí estamos”. Yo estuve en el 94, en el 95 en la Convención Nacional Indígena. Resumen empezó a crecer, con una edición acá y otra europea.

-Aclaremos, era una edición en papel, porque no había otra cosa.

-Exactamente. Salíamos mensualmente porque no nos daba para más, aunque comenzamos a crear corresponsalías en cada uno de los países.

-¿Cómo se financiaban?

-En ese momento Europa no estaba en la catástrofe económica que está hoy, y los suscriptores de la edición europea ayudaba a financiar la edición local. El planteo era ese, «con esta suscripción usted puede ayudar a financiar otra edición». En Europa llegamos a tirar 25 mil ejemplares. Y teníamos anuncios publicitarios, después aparecieron las presiones para cambiar la línea editorial.

-¿Quiénes publicitaban?

-Por ejemplo Aerolíneas, gremios de acá y de Europa, aunque todo eso se fue cayendo luego. Siempre tuvimos la idea de que había que tener más ediciones latinoamericanas. Con el crecimiento empezó a aparecer el tema de la radio y le televisión, (Metro primero y luego Argentina Satelital en TV, y la radio de las Madres y ahora en La Tribu) ahora salimos en 124 radios de todo el país y en Latinoamérica. Después vino el portal web y el diario digital que llega a miles de suscriptores por mail. Somos un holding de pobres que cumple el rol de llevar la información a mucha gente. Ahora que cumplimos 30 años mucha gente nos escribió para decirnos que desde Europa por ejemplo se levantan a la mañana y se informan a través de nosotros. En esta segunda etapa tuvimos también otro cambio de nombre. Resumen Latinoamericano y del Tercer Mundo. Agrupamos  Palestina, Kurdistán, le hemos dado mucha bola a las naciones sin estado, Irlanda, el País Vasco. Tenemos ediciones en papel en Argentina, Uruguay, Cuba, Venezuela, Perú, Estados Unidos en inglés y ahora vamos a sacar una edición en portugués para Brasil.  Tuvimos una edición en Italia que se cayó por temas económicos, porque la idea es que cada edición se tiene que autofinanciar. Mandamos un PDF y cada uno tiene que buscar la forma de imprimirlo, distribuirlo y sostenerse, ese es el requisito para hacer Resumen hoy. También tenemos una edición en internet en inglés y una página, Resumen de Medio Oriente y una que se va abrir sobre en árabe.

-¿De cuánto es la tirada en papel?

-Son 70 mil ejemplares sumando todas las ediciones y se puede llegar a 100 mil si hacemos algún número especial. Seguimos apostando al papel a pesar de que  porque sabemos que para mucha gente es el medio preferido.

-¿Y visitas a la página web?

-Hemos tenido colapso sobre algunas notas, hubo 250 mil visitas en una hora con una nota sobre Álvaro Uribe y este año en una nota sobre juicios a militares por la Esma tuvimos 300 mil. El promedio es entre 25 y 30 mil diarios. Pero esto se logra con el tiempo, por eso los 30 años pesan. Empezamos con una revistita de 12 páginas y ahora hemos sacado números de 48 páginas. A veces les decimos a estudiantes de periodismo que esto no se hace de un día para otro, hay que apostar a la continuidad. El tema económico pesa, pero también la decisión de seguir. Nosotros en Resumen hacemos un periodismo que quiere ser heredero del periodismo que hacía Rodolfo Walsh.

-¿Cómo lo conociste a Walsh?

-Yo comencé haciendo notas sobre teatro en una publicación que hacía el padre Castellani, un personaje controvertido pero interesantísimo. Fue el único que se plantó frente a Videla – con (Ernesto) Sábato al lado que no dijo una palabra- para denunciar la desaparición de Haroldo Conti. Luego publiqué una revista que se llamaba Reseña Sindical, yo estaba muy ligado a ese mundo ya militaba en el Movimiento Revolucionario Peronista (MRP). Así llegué a la CGT de los Argentinos y conocí a Walsh el día del acto de lanzamiento de esa central. Se había quedado sin pilas en el grabador, vio que yo tenía uno y cuando hablaba Raimundo Ongaro me dijo «grabá esto que va a ser histórico». Al otro día le lleve la nota y ahí, me ofreció colaborar.  Después estuve en otros medios, hasta que llegamos a ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), donde se hicieron cosas muy importantes. Con el tiempo nos vamos dando cuenta de lo que significó ANCLA. Él decía que ser periodista en tiempos difíciles no es lo mismo que en tiempos de laxitud, cuando el sol brilla para todos.  En ese sentido la idea es recoger esas enseñanzas y apostar a perforar el discurso único.

Tiempo Argentino, 1 de Agosto de 2018