por Alberto López Girondo | Jul 27, 2025 | Sin categoría
Un texto de Primo Levi, italiano de origen sefardí, desnuda las atrocidades padecidas en el campo de concentración de Auschwitz con un título que impacta: Si esto es un hombre. Comienza con un poema en que la frase funciona de modo retórico y conminatorio a lectores que viven en lugares seguros y, diríamos, tienen techo seguro y la panza caliente. ¿Pregunta? si es un hombre «quien trabaja en el fango, quien no conoce la paz, quien lucha por la mitad de un pan, quien muere por un sí o por un no». Si es una mujer esa que «no tiene cabellos, ni nombre, ni fuerzas para recordarlo, la mirada vacía y frío en el vientre, como una rana en invierno».
Auschwitz es el ejemplo más inquietante de lo que puede hacer la enajenación del ser humano cuando se pierden los límites de lo humano. Cuando los dioses de la muerte seducen con el amargo licor de la muerte. Y huelen el horror que sintió Kurtz, el personaje de Joseph Conrad que en El corazón de las tinieblas se sumerge en la bestialidad desbocada del colonialismo europeo en el Congo. Es África, pero es el ícono de todos los colonialismos. Esas atrocidades cometidas bajo la pátina de la civilización. Es Vietnam en la versión de Francis Ford Coppola que tan bien representó Marlon Brando con su Coronel Kurtz en Apocalipsis Now.
Qué otra cosa sino una guerra colonial es la que desarrolla Israel en Palestina desde 1948. Una guerra con las características sobre las que alertó en 1967 el filósofo israelí Yeshayahu Leibowitz, cuando dijo que la ocupación de los territorios palestinos habría de pudrir el alma del colonizador.
La tribulación de Primo Levy vuelve así a inquietar. ¿Es humano Mohamed Zakariya Ayyoub al-Matouq, el bebé de 18 meses, un manojo de huesos débiles, que Hedaya al-Muta sostiene en sus brazos? ¿Es humano el ministro de Patrimonio de Israel, Amihai Ben-Eliyahu, cuando dice que «ninguna nación alimenta a sus enemigos»? ¿O es humano el general retirado Yair Golan, ex subjefe del Estado Mayor del Ejército de Israel y ahora líder del opositor partido Los demócratas al declarar hace algo más de un mes que «un país sensato no mata niños como un pasatiempo»? ¿O Yotam Vilk, el soldado israelí que como otros tantos se oponen a las atrocidades que los obligan a cometer en Gaza y Cisjordania?
El filósofo y músico alemán Theodor Adorno describió esos horrores cometidos por las tropas nazis: «Lo monstruoso, referido al nombre de Auschwitz, ha seguido siendo inconcebible precisamente porque no es comparable, porque no puede justificarse históricamente con nada y se ha convertido así en ruptura». Y lanzó un par de preguntas lacerantes. «¿Puede hacerse arte después de Auschwitz? ¿Tiene uno derecho a escribir poemas después de Auschwitz?».
Hiba Abu Nada tenía 32 años. Había nacido en La Meca en el seno de una familia desplazada por tropas israelíes de Bayt Jirja, en el noreste de Gaza, durante la Nakba. En Arabia Saudita pudo recibirse de bioquímica y nutricionista, pero urdía poemas. A un Theodor Adorno que dijera si después de Gaza hay derecho a escribir poesía, ella respondió con un texto que dejó en su cuenta de X el 20 de octubre de 2023: «La noche de Gaza es oscura sin el resplandor de los cohetes / tranquila sin el sonido de las bombas / aterradora sin el consuelo de la oración / negra sin la luz de los mártires». Al otro día fue asesinada durante un ataque israelí.
Tiempo Argentino, 27 de Julio de 2025
por Alberto López Girondo | Jul 20, 2025 | Sin categoría
Eso de escupir contra el viento no le está dando resultados al presidente Javier Milei y mucho menos al ministro de Economía, Luis Caputo, que en muy pocos días pasó de alardear a quienes le decían que el dólar está subvaluado («si está baratísimo, comprá, no te la pierdas, campeón») a subir las tasas de referencia del Banco Central del 29% al 48% para que «los campeones» no eligieran seguir apostando por la moneda estadounidense. Entre esa medida desesperada y otras maniobras con el dólar futuro, el Gobierno logró mantener la cotización dentro de los márgenes acordados con el FMI en abril, pero sin cumplir con la promesa de recomponer reservas y con el riesgo de que un soplido desmorone el delicado armazón del «modelo» económico.
Siempre atento a explicar todo lo que sale mal culpando a otros, un estilo habitual en estas regiones pero que el Gobierno paleolibertario utiliza con verdadera pasión, Caputo culpó del desmadre de los últimos días a los bancos, que «se suponía que iban a canjear (las Letras Fiscales de Liquidez, un instrumento sacado de la galera con el objetivo de absorber pesos del mercado) por Lecaps». Pero «temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales». Es decir, no aceptaron el convite, o le marcaron la cancha al «Messi de las finanzas».
En palabras de Caputo, no es que las autoridades monetarias hubiesen fijado arbitrariamente la tasa, lo que no quedaría bien en un neolibertario como él. «Esa tasa no la puso el Central, sino el mercado», señaló.
La noticia de que la inflación de junio había sido del 1,6% fue una efímera alegría para la Casa Rosada, que teme que el clima tormentoso con el ancla cada vez más deletérea del dólar tenga algún traslado a los precios para julio. Lo que no sería una buena noticia para un plan económico que solo muestra datos lúgubres en cuanto a crecimiento, empleo y expectativas. Si en una situación como esta la única variable seductora de cara a un electorado esquivo para ir a la urnas se desmorona, mal augurio para el oficialismo, que quemó en esas naves gran parte de los fondos que envió el Fondo Monetario Internacional.
Como datos adicionales a los anuncios de que Carrefour, el gigante de la venta minorista de origen francés, esta buscando comprador para su cadena local, se sumó la suspensión de tareas en la automotriz Scania, el despido de trabajadores de Lumilagro, que importará hasta el 60% de su línea de termos, y de otros sectores que directamente cerrarán sus plantas de producción para traer todo del exterior. Hay empresarios que además muestran su disgusto por la «motosierra» en organismos públicos, como es el caso del INTI –clave para muchas pymes– el INTA e incluso Vialidad Nacional.
El CEO de Toyota, por caso, se quejó por el estado «de los caminos para sacar la producción. Hay rutas en mal estado, accidentes, costos de seguros altísimos». Otro que protestó por el estado de los caminos fue el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, acota el sagaz columnista Marcelo Falak en La Letra P.
Freno al desguace de Vialidad
Los popes del agro nucleados en la otrora combativa Mesa de Enlace, no parecen haber mantenido un discurso crítico ante Milei en el Encuentro Federal Campo que se llevó a cabo en la sede de la Rural y del que participaron también algunos gobernadores. Allí se mostraron tranquilos tras la promesa presidencial de eliminar definitivamente las retenciones. Pero no por ahora.
No es que las rutas estuvieran óptimas hasta ahora, pero dejar que los privados o los Gobiernos provinciales se hagan cargo de resolver cuestiones federales, en un escenario de recortes y superávit basado en no derivar los fondos que les corresponden a los distritos, suena a abusivo. Así, en una decisión que pone algo de paños fríos en ese altercado caminero, la jueza en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín, Martina Forns, ordenó al Poder Ejecutivo abstenerse de «ejecutar cualquier acto administrativo, que derive» del decreto que dispuso la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad.
En lo que va del mes, el presidente tuvo encontronazos con la mayoría de los actores sociales, desde el Congreso, los gobernadores y «los mercados», que amenazan la «estabilidad» que otorga un dólar planchado y con salarios deprimidos a niveles que en algunos casos hasta ponen en riesgo el sustento de las fuerzas laborales. Todos y cada uno le mostraron, a su manera, los dientes. Los empresarios mediante tímidas, es cierto, pero significativas declaraciones públicas. Los mandatarios provinciales, tensando las cuerdas para forzar los fondos de alguna manera incautados. A estos últimos los volvió a atacar el viernes desde el Jockey Club: «algunos perversos, frente a las bajas de impuestos que hacemos nosotros a nivel nacional, suben impuestos a nivel provincial o a nivel municipal», dijo en ese selecto lugar.
En todos los casos, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, trató de mantener abiertos los canales de negociación, dibujando proezas semánticas para intentar demostrar que lo que todos escucharon no era lo que se dijo. Con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, en cambio, tuvo que hacer honor a su apellido y ser módicamente franco. Fue cuando reconoció que «hay una crisis política» entre el titular del Ejecutivo y la vicepresidenta. No una crisis institucional «porque cada uno cumple su rol», deslizó, en un último esbozo por minimizar el encono por la sesión que convirtió en ley el aumento a jubilados. la restitución de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, más la media sanción de proyectos sobre los fondos que la Nación debe transferir a las provincias.
La inquina entre los dos integrantes de la fórmula que ganó el balotaje en 2023 se dejó ver una vez más tras el ataque a la Iglesia de la Sagrada Familia, de Gaza, a cargo del sacerdote argentino Gabriel Romanelli. El amigo del fallecido papa Francisco resultó herido en un bombardeo en el que murieron cuatro feligreses que se refugiaban en el templo católico. Un escueto comunicado de cancillería «expresa su seria preocupación por los hechos ocurridos». La alineación de Milei con el Gobierno israelí es hasta ese nivel de incondicional.
Villarruel, descripta por el presidente como «católica nacionalista», homenajeó en su cuenta de X al «Padre Romanelli (que) hace carne las palabras de Cristo de amar al prójimo permaneciendo junto a sus fieles y refugiados, abriendo las puertas de nuestra Iglesia a quienes sufren el conflicto armado».
Si el alineamiento automático sirviera de algo a Milei, una señal podría ser el anuncio de que el Gobierno de Donald Trump intercedió en favor de la posición argentina en la Corte de Apelaciones de Nueva York, donde la jueza Loretta Preska dictaminó que el Estado argentino debe ceder el 51% de las acciones de YPF al fondo buitre Burford. Si no fuera que se trata de la compañía nacional más importante y el significado que tiene para la economía, los últimos pasos en ese entuerto darían para una comedia triste.
El procurador del Tesoro, Santiago Castro Videla, tuvo vínculos con Burford, lo que lo invalida no solo para llevar adelante el caso, sino incluso para haber sido designado, ya que el proceso judicial es previo a la asunción de Milei. Ahora, se hizo una purga en el organismo, echando a unas 60 personas, por una presunta filtración de las estrategias del Gobierno ante el tribunal neoyorquino; pero no son pocos los que creen que fue una excusa para aplicar también recortes en esa plantilla. Castro Videla permanece al cierre de esta nota en su cargo.
Revista Acción, 20 de Julio de 2025
por Alberto López Girondo | Jul 20, 2025 | Sin categoría
La tormenta Epstein se vuelve más intensa en Estados Unidos y este sábado el presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Justicia la publicación de «todos los testimonios» recopilados en el proceso judicial por varios cargos relacionados con prostitución infantil contra el magnate que apareció “suicidado” en la celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York (MCC en inglés) el 23 de julio de 2019.
El escándalo de la red de pedofilia de alta gama que regenteaba Epstein junto con Ghislaine Maxwell –hija del fallecido oligarca mediático Robert Maxwell y cumpliendo condena a 20 años por iguales delitos sexuales– ameritó grandes coberturas mediáticas, investigaciones periodísticas y algún que otro documental televisivo y fue creciendo desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Una de las promesas de su campaña y del movimiento que encabeza, MAGA (Make America Great Again), era la publicación de la lista de clientes de Epstein. A fines de febrero la Fiscal General, Pamela Bondi, había anunciado la desclasificación de los documentos y se mostró con gruesas carpetas que se suponía contenía el material sobre el caso.
Pero la cosa se fue enfriando y con la ruptura entre Elon Musk y el mandatario estadounidense que terminó con su desordenado despido del gobierno, el sudafricano dejó un posteo en su red X que luego borró, arrepentido. “@realDonaldTrump está en los archivos Epstein, esa es la verdadera razón de que no los hubiera publicado”, decía el texto, arrobado a la cuenta de Trump.
Cuando Trump miró para otro lado ante el ataque de Israel a Irán del 13 de junio, y luego ordenó bombardear la planta nuclear de Fordow, sus propios leales, como Steve Bannon y el periodista Tucker Carlson lo acusaron de haberse sometido a Benjamin Netanyahu. Y deslizaron que una de las razones podría ser que aparecía en esos archivos. Con los antecedentes de Trump, quizás eso no agregaría mucho a su imagen. Pero, arguyen algunos analistas, esa lista es una bomba nuclear contra líderes políticos, empresariales y artísticos de todo el planeta.
El historial de Epstein lo relaciona con el aparato de inteligencia de Estados Unidos y de Israel, aunque su rango podría ser mayor. Habría armado carpetas comprometedoras con personajes públicos en situaciones non sanctas, muy valiosas para manejar a voluntad a protagonistas claves. Algo que tal vez explique muchos comportamientos sorpresivos de líderes mundiales cuando se los analiza desde una perspectiva racional.
En este mes el caso se desmadró. El 8 de julio el FBI y el Departamento de Justicia afirmaron que no hay algo así como “una lista de clientes” de Epstein. De pronto, los mismos apoyos de MAGA se iban disolviendo: al alineamiento con Netanyahu y el acercamiento con Volodimir Zelenski se le sumaba esto. Para colmo, este martes fue despedida la fiscal del distrito sur de Nueva York, Maurene Comey, quien sustanció el proceso contra Epstein hace seis años. Curiosidades: Maurene es hija de James Comey, el director del FBI nombrado en 2013 por Barack Obama que investigó presuntas relaciones de Trump con los servicios rusos y fue despedido en 2017 por el empresario inmobiliario.
Musk -que quiere armar un partido político opositor a demócratas y republicanos en el que espera juntar a exMAGAs- se hizo un festival con todo este escandalete y desde X escribió: “¿Cómo se puede esperar que la gente tenga fe en Trump si no publica los archivos de Epstein?”. El presidente, que tiene su propia red, Truth Social, respondió a sus examigos. “¡Los demócratas de izquierda radical han dado con la tecla otra vez! (…) Su nueva estafa es lo que siempre llamaremos ‘el engaño de Jeffrey Epstein’, y mis antiguos partidarios se han tragado esta ‘mierda’ a pies juntillas”. Y termina un largo posteo contra sus exfieles: “Dejen que estos débiles sigan adelante y hagan el trabajo de los demócratas; ni se les ocurra hablar de nuestro increíble y sin precedentes éxito, ¡porque ya no quiero su apoyo! Gracias por su atención a este asunto. ¡HAGAMOS A ESTADOS UNIDOS GRANDE DE NUEVO!”.
“Wow, no puedo creer que Epstein se suicidara antes de darse cuenta de que todo era un engaño”, ironizó Musk. Continuará. «
Tratado de amistad entre el Reino Unido y Alemania
El primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz, firmaron lo que consideran un «histórico» tratado de amistad que incluye un «profundo compromiso de defensa mutua» en caso de ataque exterior. Lo de histórico se entiende en el marco de los tradicionales enfrentamientos entre ambas potencias continentales que llevaron a dos guerra mundiales. Desde ahora puede decirse que una futura guerra será en conjunto contra Rusia.
«Bajo este tratado uniremos nuestras industrias para aumentar las exportaciones de defensa en miles de millones de libras y aceleraremos nuestra colaboración en armas y equipos de alta tecnología, fortaleciendo a la OTAN y manteniendo a nuestra gente segura», dijo Starmer tras la firma del documento, que se llevó a cabo en el museo Victoria & Albert, de Londres, y se denomina Tratado de Kensington.
Merz dijo que el acuerdo, esbozado en 27 páginas, representa una «respuesta conjunta» a los «desafíos de una nueva era» y tiene como objetivo «unir fuerzas» para ofrecer a los ciudadanos «un futuro de prosperidad, seguridad y sostenibilidad».
El gobierno del Reino Unido junto con la Unión Europea, por otro lado, anunciaron nuevas medidas contra Rusia dirigidas directamente a los ingresos petroleros del país, incluyendo una reducción del límite del precio del petróleo crudo ruso, que baja a 47,60 dólares por barril, un 20,6% menos que los 60 dólares actuales. Londres cree que esto afectará directamente a los ingresos petroleros de Rusia, que ya han caído un 35% en tasa interanual hasta mayo, y restringirá la capacidad de la industria petrolera del país.
Tiempo Argentino, 20 de Julio de 2025
por Alberto López Girondo | Jul 13, 2025 | Sin categoría
Resulta fácil detectar el trasfondo mediático cuando alguna tormenta política afecta a un Gobierno conservador en la Argentina de la última década: o fue promovida por dirigentes «cooptados por el kirchnerismo» o milagrosamente algún cuerpo judicial anuncia una decisión clave –que no se toman de un día para otro– contra algún integrante de ese espacio. Ocurrió reiteradamente durante la gestión de Mauricio Macri, el gran impulsor de estas estrategias, y también en la de Javier Milei.
La semana pasada, cuando el programa que lleva adelante el ministro Luis Caputo mostraba signos de debilidad y los gobernadores aceleraban sus demandas por los fondos de las provincias en la previa de las elecciones de medio término, hubo dos ejemplos ilustrativos.
Mientras el jueves 10 el Senado preparaba una sesión que terminaría en derrota para la Casa Rosada, el juez Sebastián Casanello dictaba el procesamiento contra el expresidente Alberto Fernández por la causa Seguros, que incluye un embargo sobre sus bienes de casi 15 millones de pesos. No movió la aguja mediática. Quizás por eso, en la mañana del viernes 11, se informó que el Cuerpo de Peritos Contables de la Corte Suprema había enviado al juez Jorge Gorini el cálculo del monto que deberían devolver los condenados por la causa Vialidad, entre ellos la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Unos 537 millones de dólares.
Independientemente de la calificación que merezcan las decisiones judiciales, lo que se destaca es la oportunidad para noticias que apuntan –en este caso, sin éxito– a minimizar el resultado de una votación en la cámara alta que golpea en una administración a la que los mercados le vienen dando la espalda desde hace semanas. Y ahora lo hace la política.
Podría iniciarse el relato recordando que la semana pasada los gobernadores de las 23 provincias y el alcalde porteño avalaron dos proyectos de ley en el que demandan recursos que el Gobierno nacional se niega a transferir. Básicamente son fondos que les corresponden a los Estados provinciales, pero que a Nación le sirven para alardear de que tiene superávit fiscal. Se trata de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y de los impuestos a los combustibles, que desde la Casa Rosada giran a cuentagotas con criterios punitivos –«a los amigos todo»– o directamente no se envían. «Si no pagás alquiler, luz, gas y agua, seguro vas a tener superávit», punzan los críticos del método.
Como Milei en la neblina
La cosa estaba tan tensa que el miércoles se sabía que habría un faltazo generalizado de mandatarios provinciales al acto por el día de la Independencia en Tucumán. Se cumplía un año del «Pacto de Mayo» y semejantes ausencias hubieran sido un baldón para Milei. Una muy oportuna neblina sirvió para justificar la decisión de quedarse en Buenos Aires. Sí viajó la vicepresidenta Victoria Villarruel, que lució poncho patrio y hasta se mostró comiendo uno de los afamados sándwiches de milanesa tucumanos en gesto diríase que populista.
El regreso de la interna en la cúpula subió un escalón más el jueves, cuando desde «la trolera» libertaria –pagada con fondos públicos– atacaron a Villarruel por haber habilitado la sesión fatal en el Senado. Vale aclarar que la sesión tenía validez en tanto formaba parte del calendario de sesiones ordinarias y se formó el quorum correspondiente.
Pero no solo desde las redes vinieron los ataques. La ministra Patricia Bullrich también estuvo muy activa. «Levántese, Sra. Vicepresidente. No denigre la institución que preside. No sea cómplice del kirchnerismo destructor. Al menos siga del lado del pueblo que la votó para cambiar este país. No convalide a la corporación política más abyecta de la historia», posteó en su cuenta de X y agregó: «Usted fue electa para terminar con el kirchnerismo, no para ser cómplice de ellos. Si va a habilitar sesiones que no cumplen con el reglamento y que tienen por objetivo perjudicar al Gobierno porque no la llaman seguido desde Casa Rosada, entonces queda de manifiesto que le importa más su ego que el país».
La réplica de la compañera de fórmula de Milei en 2023 no se hizo esperar y fue en ese mismo ring que le proponía la titular de Seguridad: «Ministra Bullrich, la democracia fue denigrada cuando personas que integraron orgas terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país. Todos los argentinos saben de qué lado estoy en lo que a kirchnerismo se refiere porque los combatí siempre, mientras ud pululaba de partido en partido».
Así, a la ruptura existente en el «triángulo de hierro» por las diferencias entre Santiago Caputo y Karina Milei que derivaron en la expulsión del asesor sin cartera de las negociaciones preelectorales, se suma esta guerra interna con la vicepresidenta. Evidentemente Villarruel entiende que la situación no tiene retorno ya que atacó el corazón del discurso presidencial y avaló los proyectos aprobados en el Senado. «Si hay equilibrio, entonces asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y una discapacitada, menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE, y listo», expresó en redes sociales. Y concluyó: «El Presidente no debe traicionar lo que dijo porque, si lo hace, los demás debemos marcárselo». La dinamita sobre el puente que la unía con su compañero de fórmula volvió a detonar.
Caputo (Luis, el ministro de Economía), por su parte, intentó una jugada que en sus papeles seguramente lucía genial, pero terminó en un bochorno. Fue cuando en su canal de streaming, el comunicador paleolibertario Alejandro Fantino dijo estar violando un «off the record» en que el ministro le decía que si se votaban las leyes que se estaban por debatir, el país se encaminaba a un desastre, palabras más, palabras menos. Más que sonar a una advertencia para presionar a los legisladores, pareció una señal de alarma como para huir a los botes y que obligó al «Messi de las finanzas» a salir a desmentir lo que se decía que habría dicho. Fantino también intentó convencer de que sus palabras habían sido editadas «maliciosamente». Y publicó en su cuenta de X el tramo completo de su declaración.
A todo esto, el presidente Milei salió a explicar que vetará cualquier ley que atente «contra el equilibrio fiscal», al que considera irrenunciable. Y que si el Congreso insistiera, recurriría a la Justicia para imponer, como sea, su política de ajuste permanente. Lo dijo con una sonrisa burlona que bien podría ser un reflejo nervioso.
Es que la primera indicación de viento en contra la habían dado el JP Morgan y la calificadora Morgan Stanley. Quizás los senadores, a pesar de que varios de los gobernadores a última hora trataron de desmarcarse de lo que se estaba por votar en el Parlamento, no hicieron sino sumarse a un momento electoral en el que el habitante del territorio, el más castigado por las políticas ultraneoliberales, necesita respuestas y no promesas de un futuro incierto.
En resumen, la Cámara Alta convirtió en ley por más de dos tercios de votos una recomposición del haber jubilatorio, la emergencia por discapacidad y rechazó el veto presidencial a la declaración de emergencia a Bahía Blanca por las inundaciones. También se convalidó la reapertura de la moratoria previsional. Al mismo tiempo, se aprobó la distribución automática de los ATN –golpe a la discrecionalidad mileísta– y reformas a la distribución del impuesto a los combustibles, proyectos que pasan a Diputados. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, comenzó el mismo viernes una tarea que ya le resulta habitual, la de remolcar esos descarrilamientos que provoca el Gobierno. No es que la violencia desatada por Milei o Caputo no les hayan dado resultado antes y que incluso muchos de los maltratados terminaron bajando la cerviz cada vez que la Casa Rosada lo necesitó. Pero no todos los momentos son iguales.
Revista Acción, 13 de Julio de 2025
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