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Denuncias de corrupción y aprietes para que Zelenski firme la «Pax Trumpeana»

Denuncias de corrupción y aprietes para que Zelenski firme la «Pax Trumpeana»

Negros nubarrones se ciernen sobre el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, acosado por los casos de corrupción en su entorno más cercano y el apremio por aceptar la «Pax Trumpreana» que pretende la Casa Blanca. Habría que decir que, en realidad, se trata de dos caras de la misma moneda. Que justo ahora se difundan en los principales medios las tropelías que fueron creciendo a su alrededor en el contexto de las “ayudas” para su guerra contra Rusia forma parte, pocas dudas caben, de una estrategia para que firme el documento que este fin de semana deberá discutir una renovada delegación que viaja a Estados Unidos para tal fin. Eso de renovada porque a último momento el jefe del equipo, Andri Yermak, tuvo que dejar el cargo luego de que integrantes de la Oficina de Lucha Anticorrupción de Ucrania (NABU) le hubieran registrado la vivienda en el marco de una investigación bautizada con el sugestivo nombre de Operación Midas.

Ahora los que estarán en la mesa de diálogo en Florida con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner, y del otro lado el hasta ahora número 2, Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, y el adjunto, Alexander Bevz. La delegación incluye al titular de la Dirección General de Inteligencia, Kirill Budanov; al vicejefe de los espías, Vadim Skibitsky; el jefe del Estado Mayor General de las FFAA, Andriy Hnatov y al jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, Oleg Ivashchenko.

Según Zelenski, la misión de sus representantes será “definir con rapidez y rigor los pasos necesarios para poner fin a la guerra”. Se nota que ya no hay ambiente en Kiev como para esquivar el plan que presentó Trump y que no solo el presidente ucraniano sino los más belicosos mandatarios europeos, como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz, tratan de bloquear por los medios a su disposición. Que no son gran cosa a esta altura.

Verbigracia: cuando se conocieron los 28 puntos sobre los que se basaría un acuerdo con Rusia, los europeos pusieron el grito en el cielo diciendo que sin la anuencia de ellos no habría pacto posible. Y en una cumbre en Ginebra deslizaron que la cesión de territorio que actualmente ocupan las fuerzas rusas no sería aceptable, lo mismo que la reducción de las tropas ucranianas y el rechazo a que Ucrania se integre a la OTAN, entre otros detalles. En un alarde de sus antiguas dotes histriónicas, Zelenski dijo que se había planteado una contrapropuesta y que “ahora quedan 19 puntos”. Con eso, se mostró ganador.

Al mismo tiempo, varios medios filtraron una conversación de Witkoff con el delegado ruso Yuri Ushakov, asesor para asuntos internacionales de Vladimir Putin, que “la profundidad del acercamiento” supuestamente espurio de Trump con Putin, un latiguillo que se descarga sobre el empresario inmobiliario desde su primera campaña electoral, allá por 2016. Lo escandaloso de la charla sería que Witkoff le recomienda a Ushakov, en una charla muy amigable mientras discuten un futuro telefonazo Trump-Putin: “Yo llamaría simplemente para reiterar que felicitan al presidente por este logro, que lo han apoyado, que lo han respaldado, que respetan el hecho de que sea un hombre de paz y que están realmente feliz de haber visto cómo se ha producido. Yo diría eso. Creo que, a partir de ahí, la llamada será muy buena”.

Cuando interrogaron a Trump sobre este intercambio, se encogió de hombros y respondió: “No lo he oído, pero es algo habitual, ¿sabes?, porque tiene que convencer a Ucrania, tiene que convencer a Rusia. Eso es lo que hace un negociador. Tienes que decir: Mira, quieren esto, tienes que convencerlos. Es una forma muy habitual de negociación”. Frase típica de viejo zorro inmobiliario, la misma profesión de Witkoff, por cierto.

Ya se conocían otro tipo de conversaciones explosivas, estas de mayor carnadura y que golpean directamente sobre Zelenski. Por ellas, fueron cayendo Svitlana Hrinchuk, ministra de Energía, y Herman Halushchenko, titular de Justicia, tras una investigación que incluyó grabaciones secretas en distintos reductos de Kiev que probarían un plan para apropiarse de unos 100 millones de dólares de la estatal Energoatom. Timur Mindich, exsocio y muy cercano confidente del presidente desde sus tiempos de comediante televisivo, logró escapar a Israel cuando los agentes de la NABU lo iban a buscar. Ahora lo de Yermak.

Ni bien asumió su segundo mandato, Trump dijo «es hora de averiguar qué ha pasado con todo el dinero (que enviamos a Ucrania). Porque él (Zelenski) declaró que no sabe dónde está la mitad». Quizás tenga tiempo de encontrarlo antes de firmar el pacto que le acercó Witkoff.

Tiempo Argentino, 30 de Noviembre de 2025

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón: «El Estado español debería salir de la OTAN»

Ana Pontón es politóloga, diputada autonómica y portavoz nacional del Bloque Nacionalista Gallego. Fue candidata a la Presidencia de la Xunta en las elecciones de 2024, cuando el BNG consiguió el mejor resultado de su historia en el Parlamento de Galicia, logrando 25 bancas sobre 75. Actualmente lidera el principal grupo de la oposición. De visita en Buenos Aires para estrechar vínculos con la comunidad gallega local, junto con Adolfo Pérez Esquivel participó de un homenaje al escritor Alfonso Castelao. Se dio unos minutos también para visitar a Cristina Fernández de Kirchner y para hablar con Tiempo de cómo se ve el mundo en estos momentos de tanta convulsión desde tierras gallegas.

“Hemos venido a un acto muy emocionante porque estamos en el 75º aniversario de la muerte de Castelao, que es el gran dirigente no solo del movimiento histórico que yo represento, sino que es un gran referente para todos los gallegos y gallegas”, arranca entre el apurón de acceder a entrevistas radiales y el regreso de su paso por San José 1111. Por la mañana había mantenido un encuentro con el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.

«Queríamos ver cómo está la alternativa a Milei. Desde el punto de vista ideológico, Milei está en nuestras antípodas y además pienso que representa una parte del experimento que está viviendo el mundo en el que se quiere ver hasta dónde la sociedad es capaz de sufrir recortes, de sufrir un deterioro de las condiciones de vida, la defensa de lo público, la destrucción del Estado. Todo eso en marco del auge de extrema derecha. Que podamos tener entre las fuerzas que representamos una alternativa frente a eso es importante. Fortalecer que el odio, el miedo, la crispación, no son el camino por el que tenemos que construir la sociedad, sino desde la solidaridad, desde el debate y desde reconocer que podemos tener ideas diferentes, pero formamos parte de una misma sociedad.

-Una característica de estas derechas extremas es el odio contra algunos movimientos latinoamericanos especialmente. Pero, sectores que se identifican como de izquierda tampoco son muy afines por ejemplo a Cristina Fernández, o Evo Morales, ni qué decir de Nicolas Maduro. Venezuela casi que es un latiguillo.

-Nosotros somos una fuerza política yo diría que muy atípica en el contexto estatal y europeo, ya que el BNG es una fuerza que desde su fundación en el año 1982 ha mantenido una serie de principios para nosotros muy importantes, y uno de ellos es el antiimperialismo y la solidaridad internacional. En el análisis que hacemos del mundo decimos que no nos corresponde a nosotros decir lo que tienen que hacer los argentinos, ni los uruguayos, ni los brasileños, sino que cada pueblo tiene que decidir en libertad.  Y es cierto que la mirada que a veces hay desde Europa hacia América es un poco colonialista y hay un cierto sentimiento de superioridad que nosotros nunca hemos vivido ni compartido. Al contrario, durante mucho tiempo la izquierda latinoamericana, cuando la socialdemocracia europea demostró su fracaso como proyecto alternativo, ha sido un elemento que ha inspirado a una parte de nuestra acción política. No es traspasable lo que pasa en América con nuestra realidad, pero sí ha demostrado que había otra izquierda posible.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-En España y también acá -se vio en la reciente campaña- hay candidatos que fueron atacados y denigrados por tener o haber tenido relaciones con gobiernos como el de Venezuela, como si eso de por si fuera una suerte de delito.

-Nosotros podemos tener relaciones con cualquier otro movimiento político sin que la derecha nos tenga que decir que es lo que está bien y lo que es lo que está mal. Lo que me parece asombroso es la presencia que tiene, por ejemplo, Venezuela en el debate del Estado español. Que no es casual, porque hay grandes intereses económicos y empresas que han sido perjudicadas por los procesos que se han dado en Venezuela. Nosotros, que no somos confesionales de ningún movimiento político, lo que decimos es que los venezolanos tienen derecho a decidir su futuro, a escoger su gobierno y a escoger su camino. En las últimas décadas, la política es la defensa de la soberanía de los pueblos, que es la defensa de la democracia, el derecho del pueblo a poder decidir. Hemos visto con buenos ojos los movimientos que han cuestionado al imperialismo yanqui. En este momento se está viendo que Estados Unidos con Trump quiere volver a demostrar que son ellos los que mandan.

-Decías que algunos intereses fueron afectados en Venezuela, también lo fueron en Argentina con la nacionalización de YPF o de Aerolíneas, que estaban en manos de empresarios verdaderamente indefendibles.

-Nosotros decimos “si la preocupación es la democracia, ¿Cómo es posible que el Estado español tenga relaciones con Marruecos?”.  Solo hablan de democracia cuando hay petróleo por medio. Les preocupa el petróleo y su negocio. Nuestra posición ha sido y va a seguir siendo que los venezolanos son los que deben decidir su futuro. Pero también es lógico que tengamos espacios de diálogo con fuerzas políticas distintas para analizar lo que está pasando en un momento en que estamos viendo cambios estructurales muy profundos. Y quizás no estamos sabiendo analizar la profundidad de los cambios productivos, geopolíticos.

-Y los cambios en el poder global que se están produciendo aceleradamente.

-Creo que todo lo que está pasando en este momento detrás tiene una cuestión geopolítica de primer nivel, que es la disputa entre Estados Unidos y China por quién va a protagonizar el próximo periodo. Estados Unidos está perdiendo la batalla desde el punto de vista económico y también de tecnológico. El peligro es que cuando fallan esas dos patas, la alternativa puede ser una guerra para mantener su poder militar.

-Le tengo más miedo a eso por el tema de Rusia, que para Europa se ha convertido en el gran enemigo.

-El análisis que nosotros hacemos es que realmente Estados Unidos y la OTAN, que es su instrumento, tienen exigencias que nos parecen absolutamente fuera de lugar. ¿Cómo puede ser que Estados Unidos les pida a los países europeos que suban al 5% el gasto militar cuando no lo hacen en Estados Unidos? Ellos gastan mucho menos, cuando Europa tiene una capacidad militar muy superior a la de Rusia. Yo creo que estamos viviendo una gran mentira para intentar convencer a los gobiernos.

Ana Pontón: "El Estado español debería salir de la OTAN"

-El de Pedro Sánchez parece resistirse algo ¿o no?

-Sí, yo entiendo esa reflexión, pero en principio firmó el 5% y luego le ha dicho que va a cumplir los compromisos con la OTAN, pero en el 2030, que va a retrasar. Lo que yo creo es que hay que cuestionar la propia existencia de la OTAN, porque nosotros no tiene sentido. El Estado español debería salir de la OTAN, hay que apostar a que la Unión Europea no esté subordinada a los intereses de Estados Unidos. Es algo que nosotros no compartimos como estrategia para el futuro de toda esa región europea y que nos afecta directamente. En este momento se está debatiendo el próximo presupuesto comunitario y lo que nos están diciendo es que va a haber recortes sociales, recortes en los apoyos a sectores estratégicos como la agricultura, la pesca, y todo para alimentar la industria militar.

-¿Qué hablaron con Cristina? Si es que se puede saber.

-No hay ningún secreto. Hemos reflexionado sobre lo que significa el lawfare, que no afecta solo a Cristina, sino a otros líderes de la izquierda latinoamericana, y que es una perversión de la democracia y un peligro para que puedan construirse a alternativas frente a toda esa derecha y la extrema derecha. Creo que hay un interés muy grande porque en América Latina no se consoliden gobiernos que defiendan la soberanía de sus países frente a Estados Unidos. Hemos reflexionado mucho sobre la geopolítica, la verdad es que Cristina tiene una cabeza política privilegiada y además, con una experiencia que evidentemente le dan un conocimiento de todo lo que está pasando. También hemos conversado sobre Galicia, ya que los orígenes de Cristina están allí también. Le hemos contado un poco la situación que tiene este momento el BNG, que somos la segunda fuerza política en Galicia, que estamos aspirando a llegar a la presidencia y poner en marcha un proyecto transformador. Ha un trato muy respetuoso, ha sido muy cercana y bueno, evidente Cristina es una cabeza política muy muy importante. 

Tiempo Argentino, 23 de Noviembre de 2025

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Contra lo que decía aquel pensador riojano sobre las “casualidades permanentes”, conviene entender que los encadenamientos de sucesos son los que permiten mirar bajo la superficie en la vida política y la marcha del mundo en general. Así, dejando de lado que no hay nada como una “mano invisible” que mueve los hilos desde la trastienda -y corriendo el riesgo de ser acusado de diseminar teorías conspirativas- digamos que algo subyace en la repentina divulgación de casos de corrupción que golpean en el entorno de Volodimir Zelenski con el plan de 28 puntos de Donald Trump para un acuerdo de paz Ucrania-Rusia y la reaparición de la lista de Epstein bajo los focos mediáticos, la que -a su vez- tiene sus puntos de contacto con la ofensiva militar en el Caribe contra Venezuela, Colombia y desde luego, Brasil. A todo esto, tampoco cabe pensar en un dios jugando a los dados que acomodó la eliminación de aranceles a productos brasileños con la detención de Jair Bolsonaro.

Es una vieja estrategia histórica que el señor que ocupe circunstancialmente la Casa Blanca recurra a argucias militares en el exterior para desviar la atención sobre crisis políticas internas. Lo hizo Bill Clinton en diciembre de 1998, cuando en medio de un impeachment por el escándalo sexual con una pasante en el despacho bautizado maliciosamente “Salón Oral”, ordenó la «Operación Zorro del Desierto» contra Irak. A medida que el nombre de Trump aparecía más implicado en correos electrónicos del proxeneta de alta gama Jeffrey Epstein, también recrudecían los ataques a supuestas narcolanchas en cercanías de las costas venezolanas, donde el Pentágono inició un operativo ahora conocido como Lanza del Sur contra organizaciones caratuladas -con ese mismo vidrioso rigor jurídico- como narcoterroristas.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Algo similar, pero en sentido inverso, le ocurre al presidente (MC) de Ucrania, que justo cuando arrecian las denuncias de corrupción en su gabinete, se desayuna con un plan de paz pergeñado por Trump en Alaska con Vladimir Putin en agosto pasado. Que incluye la cesión de territorios ya ocupados por tropas rusas y la renuncia a sumarse a la OTAN y a mantener fuertes ejércitos y armamentos considerados amenazantes por Moscú. Además de que establece un plazo de 100 días posteriores a la eventual firma del pacto para llamar a elecciones presidenciales. El mandato de Zelenski expiró en mayo de 2024.

Para colmo, el plan que desarrollaron el enviado de Trump, Steve Witkoff y el asesor ruso Kirill Dmitirev, implica una capitulación no solo para Ucrania sino fundamentalmente para Europa, como refleja un artículo del diario The Guardian. Las quejas y amenazas sin sustento ni posibilidad que esgrimen los jefes de estado occidentales sí que no son casualidad. Es que se descubren apartados de cualquier conversación seria sobre el reparto del mundo y en manos de Putin, al que estuvieron vapuleando en lo que va del siglo.

Pero si se habla de capitulación es que antes hubo derrota. Y esto es lo que los allegados militares más lúcidos de Trump venían registrando desde antes incluso de que asumiera su segundo mandato. Y ante ese escenario, lo más conveniente era alejarse de ese embrollo que él no comenzó y en el que se ve envuelto un poco por su imprudencia verbal de prometer que terminaría la guerra en 24 horas y otro porque también está agarrado a situaciones internacionales por la entrepierna. Se había apresurado en campaña a prometer que liberaría los archivos de Epstein, lo que terminó siendo como un boomerang.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Es cierto que en la lista de “clientes” del empresario ligado a servicios de inteligencia hay dirigentes demócratas y de las elites internacionales -ya dejó de ser príncipe Andrés de Mountbatten y se hizo cargo el exsecretario del Tesoro de Clinton y expresidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers- pero ahora aparecieron ¿casualmente? mails que lo involucran directamente a Trump.

Los primeros indicios de que estaba hasta el cuello en esa trama fueron revelados en esos días frenéticos en que terminó por apoyar la operación militar de Israel contra Irán, en julio pasado. De esa intervención le quedan esquirlas dentro del movimiento MAGA, extremistas de derecha pero nacionalistas, que no aceptan lo que consideran sumisión de Estados Unidos a las necesidades del primer ministro Benjamin Netanhyahu.

En ese contexto, Trump firmó una ley del Congreso que ordena publicar los explosivos archivos y la fiscal general Pam Bondi se comprometió a cumplir en un plazo de 30 días. En el medio quedan jirones de la fe de sus acólitos y una de las más acérrimas, la representante republicana por Georgia, Marjorie Taylor Greene, avisó que renunciará a su banca desde el 5 de enero. “Los dólares de los impuestos que los estadounidenses ganan con tanto esfuerzo siempre financian guerras extranjeras, ayuda exterior e intereses extranjeros», dijo en una carta al presidente.

Para relamer sus heridas, la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, declaró que el plan de Trump no saldrá adelante si ellos no lo aprueban. Y dijo que la UE busca ser más «proactiva» en el Sahel para retomar las relaciones con las excolonias tras las «fallidas» juntas militares. Habrá que ver como sigue la cosa pero Trump le dio a Zelenski hasta el próximo viernes para aceptar el plan de 28 puntos.

Las casualidades permanentes de Trump y Zelenski

Foto: AFP

Bolsonaro, tras las rejas

Nada mejor que machacar en caliente, dicen en las fraguas, un lugar que Lula da Silva conoce por su paso como dirigente sindical metalúrgico. Así, ni bien se conoció que el gobierno de Donald Trump había cedido en su pelea arancelaria con Brasil (ver aparte), se activó una orden de arresto contra al expresidente Jair Bolsonaro en el marco de una causa por intento de golpe de Estado.
La secuencia tiene lo suyo. Cuando Trump regresó al gobierno, en enero abrió un abanico de suba de aranceles en defensa de la producción estadounidense. Para cada país o región usó un argumento diferente. En el caso de Brasil, habida cuenta de la enemistad ideológica con Lula da Silva, la excusa fue la supuesta persecución judicial a Bolsonaro, hombre de su selecto club de extremistas de derecha.
En esa volteada cayó el titular del Supremo Tribunal Federal, el juez Alexandre de Moraes, al que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que conduce nuestro conocido Scott Bessent había sancionado por “haber utilizado su cargo para autorizar detenciones arbitrarias previas al juicio y suprimir la libertad de expresión”.
De Moraes firmó el viernes la orden para llevar tras las rejas a Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión e inhabilitación hasta ocho años posteriores a la sentencia. O sea, 2060. Estaba con prisión domiciliaria pero se lo acusa de haber intentado romper la tobillera electrónica para escapar.

Tiempo Argentino, 23 de Noviembre de 2025

Más palo que zanahoria para obligar a la región a volver a abrazar a Estados Unidos

Más palo que zanahoria para obligar a la región a volver a abrazar a Estados Unidos

Se supone que Argentina volvió a jugar en las grandes ligas esta semana, según celebran el presidente y los promotores de su “batalla cultural” ultraderechista. Es decir, o sea, Javier Milei se jacta de haber logrado un acuerdo comercial histórico, fruto, deslizan, de que Donald Trump reparó en sus dotes en su discurso en el Foro de Davos del año pasado. Ese en el que despotricó contra la “agenda woke”, las parejas gay –a las que acusó de pedófilos- las mujeres y los migrantes.  Como será que este mismo viernes, el jefe de estado dijo que “cuando uno está sentado con ellos, todos respiran batalla cultural”. Y agregó en una entrevista con la plataforma de streaming Neura: “Lo puedo creer de Marco Rubio porque lo conozco de antes, la entiende a la perfección, la lleva en la sangre. Lo que me sorprendió es que cuando estuvimos sentados con el equipo de Trump, todos respiran batalla cultural. Bessent respira batalla cultural, Trump también respira batalla cultural”.

Raro en Bessent, que al ser nominado como secretario del Tesoro dijo en el Senado: “Quiero agradecer a mi esposo, John Freeman, quien está aquí hoy, y a mis maravillosos hijos Cole y Caroline (nacidos por gestación subrogada), quienes están sentados detrás de mí, por darme la mejor lección de civismo”. Sin mencionar el escándalo por oscura amistad de Trump con Jeffrey Epstein, que destila pedofilia.

Otro que anotó con ese modelo pulmonar extremo es al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al que calificó de “queridísimo amigo” y “bastión de occidente”. En fin, así con todo. Sin embargo, el mismo día que la Casa Blanca anunciaba el “superacuerdo” con Argentina, también avisaban que había pactos similares con Guatemala, El Salvador y Ecuador. Pero de manera coincidente, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, daba a conocer el bautismo de la intervención militar en el Caribe. Se llama Operación Lanza del Sur (Operation Southern Spear) y es claro que no solo se enfoca en Nicolás Maduro, sino en Gustavo Petro y fundamentalmente, es una espada que apunta a Lula da Silva.

Ese mismísimo jueves, Trump indultó a nuestro conocido Joe Lewis, ese amigo de Mauricio Macri que organiza tours para jueces, dirigentes empresariales y políticos a su exclusiva mansión en Lago Escondido. El hombre había reconocido maniobras en el uso de información privilegiada para obtener fortunas en timbas financieras. Parece que el inquilino de la Casa Blanca se apiadó de él y lo perdonó, porque después de todo hubo arrepentimiento y Lewis pagó una multa de cinco millones de dólares por sus pecados.

El viernes, tras una reunión con el vicepresidente JD Vanze, Hegseth, Rubio y el jefe del Estado Mayor Conjunto Dan Caine, el empresario inmobiliario dijo “ya me he decidido… (sobre qué haremos) no puedo decirles qué es, pero hemos avanzado mucho con Venezuela en cuanto a detener el flujo de drogas. Sin embargo, tenemos un problema con México, tenemos un problema con Colombia”. Casualmente países con gobiernos progresistas no alineados con Washington. Casualidades ¿no?

Volviendo a Bessent, es el que más claramente ubica el programa financiero estadounidense de apoyo a Milei como de defensa de los intereses estadounidenses. Así, dijo en una entrevista con MSNBC News que el propósito era “la estabilización del gobierno, uno de nuestros grandes aliados en América Latina, durante una elección (…) Yo prefiero usar la paz mediante la fortaleza económica antes que tener que disparar a narcolanchas si el gobierno colapsa (…) Tenemos una oportunidad generacional en América Latina para crear aliados”. En Newsmax agregó que “EEUU esta recuperando América Latina a través de liderazgo económico, sin balas”, y recordó que el gobierno de Bolivia y el que avizora en Chile, junto con Ecuador y Paraguay “están abrazando a los EE UU”, algo que en ocho años no había logrado Barack Obama.

Justo a 20 años del No al Alca, el pacto Roca-Runciman 2.0 viene con finanzas pero también con balas, contra lo que adujo Scott, que dijo lo que dijo a horas de la primera vuelta en Chile, a dos semanas de la de Honduras, donde gobiernos que indigestan en el norte atraviesabn trances difíciles. En Bolivia, el 17 de agosto ya habían coronado el desplazamiento del MAS-IPSP y en Ecuador, en comicios poco transparentes, habían conseguido la continuidad del bananero Daniel Noboa, en abril, y este domingo hay una consulta sobre cuatro puntos centrales: si se permitirá la presencia de bases militares, sobre reducir el número de asambleístas y eliminar la obligación del Estado de financiar a los partidos políticos. El cuarto es decisivo para consolidar un régimen oligárquico, si se habilita una nueva reforma constitucional en la que, de ser aceptados los anteriores puntos, el que no tenga dinero no podrá participar en la política nacional, que además, quedaría bajo supervisión militar estadounidense. 

O sea, es decir, mucho más de palo que de zanahoria. Por mencionar algo nomás, por lo que se va sabiendo de las conquistas que conseguiría nuestro país de este Si al Alca, hay 14 ventajas para EE UU y una para Argentina. Como dijera algún malintencionado en este mundo ultra, Estados Unidos se comporta como un tipo que va a un club de swingwers, solo. 

Tiempo Argentino, 16 de Noviembre de 2025