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Reclamos por la libertad del rapero Pablo Hasél en España y también en Buenos Aires

Reclamos por la libertad del rapero Pablo Hasél en España y también en Buenos Aires

Más de 50 detenidos fue el saldo de la segunda jornada de protestas en España contra la detención del rapero Pablo Hasél, acusado por sus canciones y tuits antifascistas y antimonárquicos por delitos de incitación al terrorismo. Este sábado, en el Parque Centenario de Buenos Aires se realizará una actividad cultural en apoyo de Hasél, de la que participarán, entre otros, Daniel Devita, Chocolate Remix, Urraka Negra, Norman Briski y Caracolí. La cita es a partir de las 16 horas, “respetando normas sanitarias, distanciamiento social y con barbijos”.

Hasél, el nombre artístico de Pablo Rivadulla Duró, ya tuvo varias detenciones por sus posiciones políticas contra el rey Borbón y esta vez fue sentenciado a nueve meses de prisión. Fue apresado el martes en dependencias del rectorado de la Universidad de Lleida, en Cataluña, donde había pasado la noche junto con alumnos y activistas políticos.

El joven, de 32 años, es conocido en España por sus mensajes y canciones contra el franquismo y los Borbones. Uno de sus temas, el rap “Juan Carlos el Bobón” es una agria crítica a la trayectoria del rey emérito. Pero no hace mas que reflejar los hechos más trascendentes de su derrotero, desde sus alabanzas al dictador Francisco Franco -que lo designó para sucederlo a su muerte- y una trayectoria plagada de escándalos financieros, fiscales y sexuales que lo llevaron a abdicar en 2014 y a exiliarse por un tiempo en 2020 de España.

El delito por el que la Audiencia Nacional condenó a Hasél es excarcelable, pero el tribunal rechazó el pedido de eximición de prisión porque ya había sido condenado en reiteradas ocasiones por “enaltecimiento del terrorismo” desde 2011 hasta ahora. En esta ocasión, el rapero tenía que presentarse para cumplir el rito procesal pero en víspera de las elecciones en Cataluña eligió quedarse esperando que lo fueran a buscar.

En su favor, diversos colectivos y personalidades españolas reclamaron por lo que señalan como un burdo ataque a la libertad de expresión. Porque se da el caso que ninguna de las acusaciones que lanza Hasél, tanto sea sobre Juan Carlos I como sobre los casos de torturas y asesinatos cometidos por fuerzas policiales españolas contra inmigrantes, es una fake new.

Entre los que se sumaron al pedido de liberación y al reclamo por las libertades civiles están el actor Javier Bardem y el cineasta Pedro Amodóvar. En la sede universitaria, un grupo de estudiantes había armado una barricada para impedir el ataque de la policía.

El músico, sin embargo, fue apresado sin mayores incidentes. Donde si hubo fuertes encontronazos fue en la Puerta del Sol, en Madrid, cuando los uniformados cargaron violentamente contra cientos de manifestantes que gritaban por la libertad de Pablo Hasél, con un saldo de 19 detenidos. También hubo represión en Cataluña, donde los Mossos d’Esquadra informaron sobre la detención de otras 33 personas. El informe de heridos habla de un total de 55 lesionados, 35 de ellos policías.

En Buenos Aires, en tanto, el Frente Cultural Che Adelita, la revista Resumen Latinoamericano y el Colectivo Solidaridad con el Pueblio Catalán organizaron una actividad solidaria. Participarán Urraka Negra, Chocolate Remix, Malena D´Alessio y Mariana Debenedetti, Daniel Devita, Norman Briski, Orión, Kris Alaniz,. Eliana Wasserman, Maniuel Estrach, Griselda Messegué, el grupo colombiano Caracolí, Karen Pastrana, Combination Sound System y el rapero barrial Mario. 

Tiempo Argentino, 18 de Febrero de 2021

Resetear el mundo

Resetear el mundo

Dos encuentros virtuales, como mandan los tiempos, mostraron los enfoques contradictorios que se debaten sobre la economía global tras la pandemia. Por un lado se hizo el Foro Económico Mundial de Davos, que cumplió 50 años de prédica empresarial. Como contracara, la cumbre del Grupo de Puebla (GDP), que reúne a líderes políticos regionales.   
Desde 2001, el Foro Social Mundial (FSM) –nacido en Porto Alegre– alumbró esperanzas de «otro mundo posible» y pavimentó el ascenso del progresismo en América Latina y hasta alentó miradas diferentes en Europa. Caído en el ostracismo tras el golpe contra Dilma Rousseff y la llegada de gobiernos de derecha, ese lugar estaba vacante.
Hace menos de dos años, personalidades influyentes de todo el continente, entre los que estuvo Alberto Fernández, se reunieron en busca de otra agenda social. Si bien el encuentro no ocupa el mismo espacio que el FSM, puede convertirse en un contrapeso a las soluciones que se insisten desde el otro lado del océano como verdad revelada. Participan del GDP expresidentes y dirigentes de la región.
Como titular pro tempore del Mercosur y único mandatario en ejercicio de ese sector político, Fernández inauguró el simposio latinoamericano. Como presidente argentino, participó del encuentro anual del FEM. En ambas lides desplegó un discurso similar. «La opción no es la vida o la economía, sino la vida con mejor economía», dijo ante los principales inversores y dirigentes de empresa del mundo. Líderes también, pero de corporaciones privadas.
Organizado esta vez bajo el lema «El gran reinicio», Klaus Schwab, el empresario y filántropo alemán que fundó ese foro en la ciudad suiza de Davos, argumentó que «la pandemia representa una oportunidad, inusual y reducida, para reflexionar, re imaginar y reiniciar nuestro mundo y forjar un futuro más sano, más equitativo y más próspero».
Argentina no había quedado muy bien calificada por el manejo de la pandemia y la brutal caída de la actividad económica en el informe sobre la situación mundial, el «Reporte de Riesgo Global 2021», que se presentó en el FEM.
La posición de Fernández fue que el contexto no da para austeridades. Pero en el FEM aparecieron advertencias sobre el riesgo para uno de los postulados clave del neoliberalismo, como es la independencia de los bancos centrales, cuando los gobiernos necesitan insuflar dinero a las economías.
En Puebla, el entorno es más afín a los ejes que marcaron la plataforma electoral que resultó ganadora en los comicios argentinos de 2019. En el GDP se cruzaron definiciones sobre el futuro de la humanidad tras el COVID-19, y sobre la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.
«Tenemos que pensar en un modelo alternativo de desarrollo al neoliberalismo», fue la premisa. Y los participantes, desde los expresidentes Lula da Silva y Dilma, a Rafael Correa y Ernesto Samper, no se cansaron de apostar a la unidad latinoamericana para llevarla a la práctica. Los años de Donald Trump fueron de enorme retroceso para ese proyecto estratégico.
«Es esencial que América Latina vuelva a integrarse y a discutir. Unidos podemos lograr mucho más que separados», destacó Fernández, quien poco después inició una gira por Chile, donde se entrevistó con el presidente Sebastián Piñera y con los principales líderes de la oposición.
El documento final de Puebla pide «devolver al Estado las empresas privatizadas y darle un papel distinto a la sociedad civil». Davos no produjo una conclusión final. La tibia propuesta de reconfigurar el crecimiento económico para ampliar la base de beneficiarios del sistema desnudó el temor de las elites mundiales a una explosión social incontrolable. Solo buenas intenciones.
En medio siglo, esta «cumbre de los millonarios» no produjo un capitalismo menos salvaje. Peor aún, proclama una ética empresaria caritativa. Pero las 20 personas más ricas del planeta acumularon un patrimonio conjunto de 1,77 billones de dólares en 2020, un 24% más que hace un año.

Revista Acción, segunda quincena de Febrero de 2021

Resetear el mundo

Resetear el mundo

Dos encuentros virtuales, como mandan los tiempos, mostraron los enfoques contradictorios que se debaten sobre la economía global tras la pandemia. Por un lado se hizo el Foro Económico Mundial de Davos, que cumplió 50 años de prédica empresarial. Como contracara, la cumbre del Grupo de Puebla (GDP), que reúne a líderes políticos regionales.
Desde 2001, el Foro Social Mundial (FSM) –nacido en Porto Alegre– alumbró esperanzas de «otro mundo posible» y pavimentó el ascenso del progresismo en América Latina y hasta alentó miradas diferentes en Europa. Caído en el ostracismo tras el golpe contra Dilma Rousseff y la llegada de gobiernos de derecha, ese lugar estaba vacante.
Hace menos de dos años, personalidades influyentes de todo el continente, entre los que estuvo Alberto Fernández, se reunieron en busca de otra agenda social. Si bien el encuentro no ocupa el mismo espacio que el FSM, puede convertirse en un contrapeso a las soluciones que se insisten desde el otro lado del océano como verdad revelada. Participan del GDP expresidentes y dirigentes de la región.
Como titular pro tempore del Mercosur y único mandatario en ejercicio de ese sector político, Fernández inauguró el simposio latinoamericano. Como presidente argentino, participó del encuentro anual del FEM. En ambas lides desplegó un discurso similar. «La opción no es la vida o la economía, sino la vida con mejor economía», dijo ante los principales inversores y dirigentes de empresa del mundo. Líderes también, pero de corporaciones privadas.
Organizado esta vez bajo el lema «El gran reinicio», Klaus Schwab, el empresario y filántropo alemán que fundó ese foro en la ciudad suiza de Davos, argumentó que «la pandemia representa una oportunidad, inusual y reducida, para reflexionar, re imaginar y reiniciar nuestro mundo y forjar un futuro más sano, más equitativo y más próspero».
Argentina no había quedado muy bien calificada por el manejo de la pandemia y la brutal caída de la actividad económica en el informe sobre la situación mundial, el «Reporte de Riesgo Global 2021», que se presentó en el FEM.
La posición de Fernández fue que el contexto no da para austeridades. Pero en el FEM aparecieron advertencias sobre el riesgo para uno de los postulados clave del neoliberalismo, como es la independencia de los bancos centrales, cuando los gobiernos necesitan insuflar dinero a las economías.
En Puebla, el entorno es más afín a los ejes que marcaron la plataforma electoral que resultó ganadora en los comicios argentinos de 2019. En el GDP se cruzaron definiciones sobre el futuro de la humanidad tras el COVID-19, y sobre la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.
«Tenemos que pensar en un modelo alternativo de desarrollo al neoliberalismo», fue la premisa. Y los participantes, desde los expresidentes Lula da Silva y Dilma, a Rafael Correa y Ernesto Samper, no se cansaron de apostar a la unidad latinoamericana para llevarla a la práctica. Los años de Donald Trump fueron de enorme retroceso para ese proyecto estratégico.
«Es esencial que América Latina vuelva a integrarse y a discutir. Unidos podemos lograr mucho más que separados», destacó Fernández, quien poco después inició una gira por Chile, donde se entrevistó con el presidente Sebastián Piñera y con los principales líderes de la oposición.
El documento final de Puebla pide «devolver al Estado las empresas privatizadas y darle un papel distinto a la sociedad civil». Davos no produjo una conclusión final. La tibia propuesta de reconfigurar el crecimiento económico para ampliar la base de beneficiarios del sistema desnudó el temor de las elites mundiales a una explosión social incontrolable. Solo buenas intenciones.
En medio siglo, esta «cumbre de los millonarios» no produjo un capitalismo menos salvaje. Peor aún, proclama una ética empresaria caritativa. Pero las 20 personas más ricas del planeta acumularon un patrimonio conjunto de 1,77 billones de dólares en 2020, un 24% más que hace un año.

Revista Acción, 15 de Febrero de 2021

Trump sigue arriba del ring: los senadores demócratas no lograron condenarlo

Trump sigue arriba del ring: los senadores demócratas no lograron condenarlo

Con la sensación de que los demócratas se metieron en una trampa de la que no sabían cómo salir, el expresidente Donald Trump resultó absuelto en el segundo juicio político en su contra. Luego de una jornada de idas y vueltas, en la que primero se decidió, por 55 a 45, llamar a nuevos testigos y demorar la definición sobre el proceso, finalmente un nuevo acuerdo abrió las puertas al debate final sobre el futuro de Trump. De lo que en realidad se trata, si fuera declarado culpable de “incitación a la insurrección” a raíz del ataque al Congreso del 6 de enero, es de si podría presentarse como candidato nuevamente. En este segundo intento, los demócratas consiguieron el apoyo  de sólo 7 republicanos, cuando necesitaban un total de 67 votos favorables al juicio político, 50 propios y 17 de la oposición.

Las perspectivas en favor del oficialismo -que intenta sacar del medio al trumpismo residual-fueron bajando desde los 10 votos de senadores republicanos por el juicio político a la decisión de posponer la votación llamando a nuevos testigos, que salió con apenas cinco. Con la ayuda de una senadora republicana lograron patear hacia adelante lo que aparecía como una derrota legislativa del flamante gobierno de Joe Biden.

La defensa del expresidente maniobró con inteligencia para sacar el debate por la responsabilidad de Trump en los incidentes que costaron la vida de 5 personas. “Es un acto injusto e inconstitucional de venganza política”, argumentó Michael van der Veen ante los senadores el viernes. «Como cada una de las otras cazas de brujas que la izquierda ha emprendido en los últimos cuatro años, este juicio político está completamente separado de los hechos, las pruebas y el interés del pueblo estadounidense, por lo que el Senado debería votar rápida y decididamente para rechazarlo», agregó.

Luego, mostraron un video destinado a probar la doble vara con que juzgan al polémico expresidente para responder a los demócratas, que habían presentado extractos del mensaje de Trump a sus partidarios el día de Reyes, cuando reclamó a sus seguidores que “lucharan como el demonio”. Con esa misma plataforma electrónica expusieron la palabra “lucha” (fight) usada repetidamente en la campaña de Biden, la de la vicepresidenta Kamala Harris y las de varios de los popes demócratas.

«Está bien, no hicieron nada malo. Es una palabra que la gente usa», señaló David Schoen, otro de los abogados de Trump, “pero, por favor, paren con la hipocresía”.

Ayer, los fiscales acusadores trataron de llamar a nuevos testigos -entre ellos la senadora republicana Jaime Herrera Beutler- y posponer una resolución final. Pero los porotos no alcanzaban y proseguir hubiera significado más desgaste para la nueva administración.

Casi al cierre de esta edición, Trump logró zafar en el segundo juicio político en su contra. El resultado final fue 57 a 43. Mucho como para enlodarlo pero insuficiente como para sacarlo de la cancha.  

Tiempo Argentino, 14 de Febrero de 2021