La derrota del Gobierno nacional en las elecciones bonaerenses podría ser el disparo de largada hacia otra era en la política argentina. Y así como hace dos años, cuando Javier Milei emergió como el abanderado de los tiempos, ahora también analistas, comunicadores y dirigentes repiten en letanía la frase «no la vimos venir». El impacto en el propio presidente fue de tal magnitud que, a regañadientes, ensayó cambios –apenas cosméticos– en un intento por recuperar iniciativa. Mientras tanto, es fácil descubrir los movimientos tectónicos cuando muchos de los que desde los medios tradicionales y las redes sociales –un territorio en el que el anarcocapitalismo parecía tener todo bajo control– se pelean por los botes, como oliendo naufragio. Otros intentaron explicarle al Gobierno algunas maneras de capear el temporal y apostaban a ver si Milei era o no capaz de «dejar de ser lo que es». No sucedió. En la semana en que quedó debilitado por el resultado provincial y necesita apoyo de los gobernadores, el presidente vetó las leyes de financiamiento universitario, la emergencia en salud pediátrica y el reparto de fondos de los Aportes del Tesoro de la Nación (ATN).
Triángulo oxidado. Caputo y Karina, guerra interna abierta agudizada tras la derrota libertaria en Buenos Aires.
Foto: @LLibertadAvanza
Libertarios con linaje Sería conveniente en este punto un poco de historia. El próximo martes se cumplirán 70 años del golpe cívico-militar contra Juan Perón, un hecho dramático íntimamente ligado a la ideología de Milei. Aquella dictadura venía, a sangre y fuego, a desbaratar el modelo estatista que Perón había construido desde 1946. No por casualidad se autodenominó «revolución libertadora». El patriarca de la dinastía de los Alberto Benegas Lynch, abuelo del actual diputado libertario «Bertie» Benegas Lynch, fue designado el 23 de septiembre de 1955 ministro consejero de la Embajada argentina en Washington. Miembro precoz de la Sociedad Mont Pelerín, creada por el economista austríaco Friedrich Hayek, sería su hijo homónimo –integrante además del Instituto Cato, de EE.UU., otro foro libertario– quien en 1978 lanzaría la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) en la que se formó Milei. Otro difusor de la Escuela Austríaca fue el varias veces ministro de Economía, Álvaro Alsogaray. Un dato importante: el 20 de septiembre de 1956 el dictador Pedro Eugenio Aramburu firmaría la adhesión de Argentina al FMI mediante el Decreto-Ley 15970.
Todo esto para decir que una de las características de esa tendencia paleolibertaria y que tantas generaciones de argentinos escucharon en cada giro derechista es que los problemas del país debían ser arreglados con una terapia muy fuerte que debe ser tolerada en aras de un futuro venturoso. De aquel «pasar el invierno» de Alsogaray a la «luz al final de túnel» de Macri, sin olvidar el «estamos mal, pero vamos bien» de Carlos Menem, una clave es que se debía tolerar el trago amargo para estar mejor en el futuro. Y si algo no salía de acuerdo al plan es porque se abandonaba la medicina para hacer demagogia.
Decálogo Solía repetir Alsogaray una frase atribuida al canciller Otto von Bismarck, el hacedor de la unificación alemana en 1871: «El político piensa en la próxima elección; el estadista, en la próxima generación». ¿Alguien que viene de ese esquema ideológico podría hacer otra cosa que persistir en la misma senda, aunque no reditúe favor ciudadano? Quizás incluso ese sea su mejor incentivo ante una tribuna extremista –la única que le importa– que lo aplaude a manos rojas. Una tribuna como la que expresa el cuestionado Santiago Caputo en una de sus cuentas de X, donde despliega sus diez verdades ultralibertarias, una de las cuales pontifica: «El Estado no debe ser gestionado, sino desmantelado».
DIEZ VERDADES INCÓMODAS DE LA ERA MILEIÍSTA.
1- Nos chupa un huevo lo que opinen los que arruinaron el país. Nuestro compromiso es con la sociedad. 2- Vamos a destruir la inflación a cualquier precio. Es la unica variable que importa. 3- El estado no debe ser gestionado, sino…
Las palabras de Milei el domingo pasado fueron elocuentes en ese sentido. Justo es resaltar que en vez de seguir ejemplos antidemocráticos de sus correligionarios Jair Bolsonaro y Donald Trump, aceptó sin chistar el veredicto de las urnas y se comprometió a analizar los errores cometidos. Pero a renglón seguido advirtió: «No se va a modificar el rumbo, sino que se va a redoblar y acelerar», y prometió defender «con uñas y dientes» la política fiscal, monetaria y «de capital humano» y continuar con las desregulaciones.
¿Qué errores dejan traslucir los funcionarios y el vocero presidencial? Fallas de comunicación, otro viejo recurso de la política argentina. «Hacemos todo bien, pero comunicamos mal». Sin embargo, desde sus medios más amigables los hasta ayer leales van marcando distancias. Si hay alguien que siempre abrazó esas políticas que venía a reivindicar Milei es el veterano columnista Joaquín Morales Solá, quien desde La Nación señaló, en un tono ciertamente despectivo para con el presidente y su hermana Karina, y en el que reclama expulsar a los Menen de sus cercanías, que «la única modificación que se les ocurrió a la diarquía que gobierna es la creación de una mesa política con los mismos protagonistas que ya estaban y que, al final del día, actuaban como asesores políticos de la perdidosa administración. Solo cambiaron el lugar de las sillas. Punto. Nada más para ofrecerles a los argentinos que esperaban ver cómo se salva o cómo derrapa un Gobierno de apenas 21 meses».
Otros más vinculados aún al proyecto libertario, como Alejandro Fantino, extreman la indignación que mostraron cuando se difundieron los audios de Diego Spagnuolo. El ultraderechista Fernando Cerimedo, investigado en Brasil por promover discursos de odio, declaró en la fiscalía interviniente que el extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad le había hablado en reiteradas ocasiones del esquema de coimas que atribuyó a la hermana presidencial. El streamer Gordo Dan, con similar ferocidad a la que usó hasta ahora para denostar a cualquiera que atacara al Gobierno, critica que no se hayan hecho cambios y apuntó también contra los parientes del fallecido expresidente. Con lo que a este clima se suman acusaciones cruzadas de «traición».
Pero venidos de aquellos tiempos de la dictadura «libertadora», aparecieron otras explicaciones ciertamente abominables para la derrota. Como las del economista Miguel Ángel Boggiano y de un empresario cordobés sobre la supuesta preferencia de los bonaerenses por hacer las necesidades en un tacho. Para el comunicador y piloto de aviación Antonio Laje los votantes provinciales deben sufrir castigos incluso bíblicos por no elegir como corresponde. «No se quejen más cuando tengan inseguridad y cuando te maten, por (lo) que acaban de votar. Era la elección para decirle al gobernador que estaba haciendo una gestión espantosa y le dijeron que está haciendo una gestión bárbara».
A todo esto, el Consejo Universitario Nacional (CIN, que nuclea a los institutos superiores del país), junto con profesionales del Hospital Garrahan, anunciaron una movilización en reclamo del rechazo al veto presidencial durante la sesión de la Cámara Baja de esta semana.
El @CINoficial, el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la @laFUA y profesionales del @HospGarrahan acordaron confluir en una gran manifestación nacional el día que la Cámara de Diputados trate los vetos a la leyes de emergencia pediátrica y financiamiento universitario. pic.twitter.com/1RWymAcZUn
El flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, ensayó su primera reunión con gobernadores para tratar de calmar las aguas. Apenas estuvieron los todavía fieles: Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, Leandro Zdero, de Chaco, y Alfredo Cornejo, de Mendoza. Al rato se anunció el veto a la ley de ATN. Otro grupo de mandatarios que acompañó al Gobierno en sus inicios, y que decidió construir una «tercera vía», ni K ni antiK, analizaron cómo se plantan ante este nuevo desafío en la exposición rural de Río Cuarto. El cordobés Martín Llaryora fue el anfitrión del encuentro, que reunió al santafecino Maximiliano Pullaro, al correntino Gustavo Valdés y al jujeño Carlos Sadir. El santacruceño Claudio Vidal y el chubutense Ignacio Torres, cofundadores de Provincias Unidas, alegaron problemas de agenda para asistir. Juan Schiaretti, exgobernador y candidato a diputado el 26 de octubre, ya manifestó su rechazo al veto presidencial. Lo que no se sabe es cómo votarán los diputados de esos distritos.
El gobierno nacional se quiere quedar con los recursos que corresponden a las provincias. Por eso vetó la ley de ATN.
Los Aportes del Tesoro Nacional no son propiedad del Presidente ni del Ministerio de Economía: son recursos que nacen en las provincias y deben volver a ellas de…
Si algo demuestra la elección bonaerense es que no hubo último clavo en ningún ataúd. Que como muchos puntualizan desde hace añares, polarizar una elección puede ser una buena estrategia electoral, pero es mal negocio para gobernar. Y que, como muestra la historia argentina desde 1955, del otro lado de la Argentina siempre hay alguien al que no se puede eliminar, por más violencia –incluso criminal– que se aplique. ¿Aceptaría esto Milei, o los que están cerca, o quienes se prueban el traje?¿Lo aceptarán los que ganan en río revuelto que, al fin y al cabo, son los mismos de siempre?
Mientras Occidente se encamina alegremente a profundizar el baño de sangre en el Este de Europa y ensaya piruetas para disimular el genocidio en Gaza, en otra vergonzante expresión de servilismo, Argentina se sumó a Paraguay y los gobiernos ultraderechistas de Israel, Estados Unidos y Hungría contra una resolución de la Asamblea General de la ONU de respaldo a la solución de Dos Estados que aprobaron 142 naciones el viernes. La votación del representante argentino coincidió, por cierto, con los de Micronesia, Nauru, Palaos, Papúa Nueva Guinea y Tonga, en esa particular interpretación de los vínculos con el mundo que entiende el presidente Javier Milei. La “Declaración de Nueva York” había sido presentada por Francia y Arabia Saudita y aparece en un momento dramático por la brutal ofensiva israelí en Medio Oriente que ya causó más de 64.000 muertos y cuando en Europa crecen las tensiones luego de la incursión de una veintena de drones presumiblemente rusos en territorio de Polonia.
A la hambruna en Gaza y la matanza indiscriminada de civiles en la Franja se agregaron estos días un ataque en Doha contra miembros del grupo de resistencia islámico Hamas que estaban analizando el acuerdo de cese el fuego propuesto por la administración Donald Trump, y la detención de cerca de dos millares de palestinos en la localidad de Tulkarem. El primer ministro Benjamin Netanyahu, que ordenó esta semana la evacuación total de la ciudad de Gaza, firmó el jueves un plan para la construcción de unas 3000 viviendas en abierto desafío a las leyes internacionales y desde Maale Adumim dijo claramente cuál es el objetivo: “Dijimos que no habría un Estado palestino y, de hecho, no lo habrá. Este lugar nos pertenece”. Por las dudas, mostró la inauguración de un paseo bautizado Donald Trump, en honor “al mejor amigo que Israel tuvo nunca en la Casa Blanca”.
El presidente estadounidense, en tanto, se hamaca entre los acuerdos no explicitados que alcanzó en Alaska con Vladimir Putin y el belicismo desenfrenado de los europeos, que aprovecharon el incidente de los drones para amenazar con todo tipo de represalias contra Rusia, que podrían incluir más paquetes de sanciones económicas. En el discurso del Estado de la Unión que dio el martes en Estrasburgo la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen detalló una serie de medidas para avanzar contra Rusia que podrían incluir la apropiación de activos incautados desde el 22 de febrero de 2022 para la compra de armamento destinado a Ucrania.
Curiosamente, el mensaje de Von der Leyen fue en inglés, cuando ninguno de los países de la UE habla esa lengua. El Reino Unido se fue de la Unión definitivamente en enero de 2020, tras el referéndum del año anterior, aunque sí es miembro de la OTAN, la organización militar atlántica. Como sea, los líderes europeos -Keir Starmer, Emmanuel Macron y Friedrich Merz a la cabeza- pusieron el grito en el cielo cuando Varsovia se quejó por la caída de los drones. Sonó a una excusa formidable para ir con más castigos contra Moscú. Pero Trump les puso un freno en un carta que difundió en su red Truth: “Estoy dispuesto a imponer importantes sanciones a Rusia cuando todas las naciones de la OTAN hayan acordado y comenzado a hacer lo mismo, y cuando todas las naciones de la OTAN dejen de comprar petróleo a Rusia”. Luego agregó que si se aplicara entre un 50 y un 100% de aranceles a los productos chinos la guerra terminaría rápidamente. “China tiene un fuerte control, e incluso dominio, sobre Rusia, y estos potentes aranceles romperán ese dominio”.
Los jefes de Estado tampoco tienen tanto para poner sobre la mesa. Macron, que enfrenta una crisis política por el rechazo a los siderales ajustes que pretendía imponer el renunciante primer ministro François Bayrou -que no superó el voto de censura parlamentario este lunes- no tiene grandes esperanzas de que la Asamblea le apruebe la designación de Sébastien Lecornu. Las bravuconadas en política exterior le permiten seguir en el candelero, pero esa es una estrategia de corto alcance.
Starmer, por otro lado, tenía este sábado las calles londinenses virtualmente copadas por una masiva manifestación ultraderechista convocada por Tommy Robinson, un activista xenófobo que viene creciendo en la consideración popular en base a un discurso antiislámico y contra la inmigración. En la marcha de ayer, que tenía el lema “Unite the Kingdom” («Unir al Reino», un juego de palabras con el nombre de la nación) se movilizaron unas 110.000 personas, según la Policía Metropolitana. La señal del impacto de esta tendencia la da el corrimiento perceptible del laborista Starmer a posiciones antiinmigración.
A todo esto, este mismo viernes el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció la operación «Centinela Oriental» para responder a “las continuas violaciones del espacio aéreo” como el vuelo de “numerosos drones rusos” sobre Polonia del 10 de septiembre. Este mismo día se iniciaron ejercicios militares entre Rusia y Bielorrusia en la frontera polaca denominadas Zapad 2025. Todo tranqui por esos lados.
Los líderes europeos siguen empecinados en continuar la guerra en Ucrania y diseñan alianzas destinadas a presionar para que Rusia acepte condiciones en un escenario en el que ya demostró sus cartas de triunfo. Para decirlo en criollo, intentan correr a Vladimir Putin con la vaina mientras en sus propias casas la situación se desmorona. Pruebas al canto: Emmanuel Macron -cuyo primer ministro pende de un hilo- recibió en el Eliseo a varios jefes de estado que adhieren a una denominada Coalición de Voluntarios. La cumbre sería seguida vía Zoom por el británico Keir Starmer -coorganizador de la movida- y otros que prefirieron no viajar a París. Al cierre se conectaría Donald Trump. La hoja de ruta: el despliegue de tropas luego de un eventual acuerdo entre Kiev y Moscú. Macron y Volodimir Zelenski anunciaron que 26 países se sumaron a una fuerza de “tierra, aire y mar” para garantizar la seguridad de Ucrania. Dato adicional: los convocados eran 35, los “voceros” informan tácitamente que nueve no adhirieron, aunque no dan más precisiones. Pero la italiana Giorgia Meloni y los mandatarios de Polonia, Japón y Turquía, avisaron que no van a enviar soldados. Putin se apuró a señalar que cualquier efectivo militar que aparezca en el teatro de operaciones será considerado un “objetivo legítimo para su destrucción”. ¿Fin?
La cumbre fue el jueves y a medida que pasan los días hay un clima de desasosiego en los promotores de la Coalición. El representante de Trump, Steve Witkoff, se retiró a los 20 minutos de iniciado el encuentro, sin dar explicaciones. Al rato, los jefes de la OTAN, el Consejo y la Comisión Europea y Zelenski armaron la videollamada con la Casa Blanca. Macron dijo que se trataba de explicarle a Trump cuál era el propósito del encuentro y de convencerlo de que sea uno más o, en todo caso, ver hasta donde podían contar con EE UU.
El presidente estadounidense, sin embargo, seguía obnubilado por el impresionante desfile que se había producido en Beijing y sobre todo por la imagen de Xi Jinping con Putin, y el abrazo de ambos con el indio Narendra Modi en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Ahí se juegan las cartas que pesan hoy día y no en la palestra europea, donde ya la administración republicana dio pruebas de que se quiere desentender y enfocarse en otros ámbitos menos comprometedores.
Macron enfrenta una crisis política por el rechazo de gran parte de la sociedad a los ajustes de 44.000 millones de euros que plantea su gobierno, bajo la batuta del premier conservador. François Bayrou enfrenta este lunes un voto de confianza en el Parlamento que podría derivar en la caída de una gestión que nació ya golpeada en diciembre, luego de la debacle de otro representante de la derecha, Michel Barnier. Maniobras de Macron que le permitieron aguantar tras los comicios de mediados de 2024 y su derrota ante la centroizquierda del Nuevo Frente Popular y la ultraderecha de Agrupación Nacional. El miércoles Bloquons Tout (Bloqueemos Todo), un movimiento de protesta que integra a unas 20 organizaciones que se mueven desde las redes sociales, esperan paralizar al país.
Starmer, en tanto, que suele ser muy activo en sus propias redes, no habló de la Coalición militar, pero dio otra señal sobre la manera en que busca reactivar la economía británica. Su oficina de prensa difundió un comunicado donde resalta que «el primer ministro acogió con satisfacción las declaraciones de los socios de la coalición sobre su voluntad de suministrar misiles de largo alcance a Ucrania para reforzar su arsenal». Desde su cuenta de X, puntualizó: “Prometí que nuestra industria de defensa sería el motor de la renovación nacional. Se están creando más de 1700 nuevos puestos de trabajo en el sector, ya que hemos conseguido una inversión extranjera sin precedentes. Ese es mi Plan de Cambio en acción: impulsar el crecimiento y las oportunidades para los trabajadores”. Keynesianismo bélico a todo vapor.
Sobre la efectividad de la Coalición de los Voluntarios digamos que el nombre refiere a aquella alianza que en 2003 atacó Irak para destronar a Saddam Hussein y que solícitamente integraron el Reino Unido de Tony Blair y la España de José María Aznar con el gobierno de George W Bush. Las consecuencias se conocen. En diciembre de 2023, último tramo del gobierno de Joe Biden, la Casa Blanca armó otra Coalición de Voluntarios contra Ansarollah, el grupo de resistencia islámica yemenita que bloquea el tráfico con destino a Israel por el Mar Rojo. Esa vez también eran unos 20, según los anuncios. Tampoco dijeron quiénes eran. No pasó gran cosa y los hutíes siguen en lo suyo.
El último viernes de agosto de 2025 marcó un hito en una Argentina que está a las puertas de un verdadero plebiscito sobre el primer tramo del Gobierno anarcocapitalista de Javier Milei: mientras se producían allanamientos en cuatro sedes de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y en la Droguería Suizo Argentina –en el marco de la investigación por presunto pago de coimas que reveló el exdirector del organismo, Diego Spagnuolo–, el BCRA anunciaba nuevas restricciones a los bancos para la compra de dólares, medida que se suma a tasas que ya superaban tres veces la inflación prevista para este año y encajes de los depósitos de más del 50%.
En tanto, en la Casa Rosada se alegraban de que los últimos incidentes contra la caravana de campaña del primer mandatario y su hermana Karina los terminarían beneficiando en los próximos comicios. Elecciones que para el oficialismo se presentan bastante complejas, con el escándalo Andis como frutilla del postre.
Por lo pronto, este domingo en Corrientes, y el próximo en la provincia de Buenos Aires, marcarán el rumbo de los 58 días que serán, como poco, agitados.
Olas de repudio Vayamos por partes: la filtración de audios de Spagnuolo, abogado de Milei en varias causas y habitué de las veladas de ópera en la residencia de Olivos, desató un vendaval de críticas sobre el Gobierno. Desde el oficialismo se elaboraron todo tipo de elucubraciones para tratar de explicar el escándalo de corrupción que escaló desde el streaming Carnaval –de los periodistas Ivy Cángaro y Mauro Federico–, y arrancó olas de repudio de diversos sectores, incluso entre los comunicadores aliados de la gestión libertaria.
Fue una semana en la que el Ejecutivo estuvo literalmente «grogui», como esperando que suene la campana para tomar fuerzas. Lo que sí hizo ruido fueron los análisis más arriesgados, tratando de adivinar de dónde provenía ese «bombazo» que llegó a pocos días del test bonaerense, en el que el oficialismo –al igual que el peronismo– se juega una parada que entienden definitoria.
Ni Milei ni sus acólitos de las redes, los trols pagados con fondos estatales, hablaban del tema. Y en ese ámbito en el que hasta hoy habían ganado por goleada, perdieron varios partidos al hilo con pullas, memes y acusaciones centradas sobre todo en Karina Milei, que sería la destinataria, según los audios, de coimas en la venta de medicamentos para discapacitados provistos a través de la empresa de la familia Kovalivker.
Corrientes. Karina Milei y Martín Menem acompañaron a Lisandro Almirón en el cierre de campaña. Hubo incidentes y tuvieron que ser evacuados.
Foto: UNAR AGENCY
La frase «se robaron un PBI», lanzada contra los Gobiernos kirchneristas, tenía una clave imprescindible a nivel comunicacional: es «cortita y al pie», como se dice en el barrio. Hoy ese supuesto 3% de incremento destinado a la secretaria general de la Presidencia sobre una operatoria que, se sospecha, no se inició con esta administración, se convirtió en un latiguillo difícil de desmontar. Fue paralizante en esos primeros momentos.
El canal de streaming Gelatina, de Pedro Rosenblat, divulgó decenas de hits reversionados por integrantes del programa y del público alusivos a ese supuesto 3%. En algún lugar bailable se coló incluso uno muy pegadizo sobre la base de «Guantanamera» –la popular canción cubana de Joseíto Fernández– con las variaciones correspondientes sobre el poema original de José Martí, por cierto. Son batallas que el grupo de «picantes» de las redes afines a Milei jamás imaginó que podrían perder.
Sin letra Por su parte, los comunicadores habituales afines al presidente se mostraron repentinamente críticos marcando límites que no habían tenido sobre el caso $Libra, sin ir más lejos y sin hablar de las políticas brutales contra jubilados, discapacitados, hospital Garrahan, educación universitaria y la represión no menos bestial de diversas protestas ciudadanas.
Alguien aventuró que los habían dejado «sin letra» para responder, lo que dio para especular sobre si el poder real, el llamado Círculo Rojo, había decidido soltarle la mano al paleolibertario y a su séquito.
La inestabilidad financiera tenía ese trasfondo. No tanto –como no se cansa de repetir el ministro de Economía, Luis Caputo– por culpa de «los kukas» kirchneristas, como de la inoperancia oficial o, directamente, porque el modelo de expoliación financiera tenía fecha de vencimiento. Para colmo, las últimas derrotas parlamentarias muestran que ya no hay apoyo de gobernadores «con peluca», que también están saltando del barco en la previa a las elecciones en sus propios distritos y arman un espacio «ni K ni anti K» para construir de aquí a 2027.
En este entuerto la pelea de dos diputadas de LLA, Lilia Lemoine y Marcela Pagano, también fue ilustrativa de los tiempos que corren. Enfrentadas ante la mirada del presidente de la Cámara Baja –el también implicado en las denuncias de coimas Martín Menem–, no hicieron otra cosa que mostrar la degradación a la que algunos legisladores someten al Congreso. Lo que llevó al economista e inversor Christian Buteler –que no está alejado de las medidas iniciales de Milei– a recurrir a la ironía.
Para un presidente que dice tener como objetivo destruir el Estado desde adentro, tal vez no sea mala noticia que gran parte de la ciudadanía que apostó por ese cambio se muestre descreída –o defraudada– luego de este escándalo.
La criptoestafa se escapa al entendimiento de las mayorías, ya que se trata de una maniobra en un mundo alejado de los dramas cotidianos de quien lucha por ganarse el sustento en la calle, pero escuchar el detalle de cómo se desvía dinero de fondos para discapacitados mientras se cortan presupuestos y se los somete a la inhumanidad de tener que demostrar nuevamente su verdadera condición, es algo que golpea en cada puerta. ¿Quién no tiene a alguien de la familia o conoce a alguien que padece ese tipo de maltrato?
Abucheos Esa certeza despertó las alarmas en la Casa Rosada, que tal vez piense que un mayor ausentismo no le sea beneficioso en esta realidad, y al cabo de una semana de silencio Milei asistió a una caravana en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, partido determinante del Conurbano y de tradición peronista. Días antes había padecido su candidato José Luis Espert el abucheo y un conato de violencia en Junín, que él mismo azuzó con sus ya habituales provocaciones.
En el antiguo «Pueblo de Paz», el recorrido por la principal avenida de Lomas de Zamora camino a la plaza Grigera duró unos diez minutos. Tras algún cruce de insultos de Milei con alguien que lo increpaba desde la vereda, volaron algunas piedras, una gorra y verduras sobre la camioneta que trasladaba a los hermanos Milei, a Espert y al armador político provincial, Sebastián Pareja.
Fue allí que el inquilino de Olivos dijo que Spagnuolo mentía y que lo iba a llevar a la Justicia. Primer dato: confirmó que los audios eran verdaderos. Segundo dato: era llamativa la escasez de público, tanto a favor como en contra del presidente, como reflejaban los drones. Tercer dato: la custodia presidencial dejó al titular del Ejecutivo nacional demasiado expuesto a cualquier agresión.
El episodio –reconoció Milei el jueves en una charla ante empresarios– lo reavivó, le hizo recordar sus años de futbolista cuando quedaba en medio de trifulcas mayores con Chacarita Juniors. Y se notó al momento: los trols despertaron del letargo y se lanzaron a culpar al kirchnerismo por lo que alguno llegó a decir, había sido un «intento de magnicidio». Solo con ver las imágenes se puede notar lo exagerado de tal afirmación. Por el contrario, el hecho dio mucho material para el humor, con un reel que alimentó centenares de memes: Espert huyendo en la butaca trasera de una moto.
El incidente en sí, que es repudiable, quizás fuera, después de todo, el remedio para tapar la voz de Spagnuolo, pero eso está por verse.
[NUEVO] Agresión a Javier Milei en Lomas de Zamora: qué imágenes son verdaderas y cuáles falsas ✅❌
✅ La imagen con la piedra suspendida en el aire publicada en X por el propio Milei y el vocero presidencial Manuel Adorni es verdadera: fue fotografiada por la AFP.
Curiosamente –o no–, algunos de los que respaldaban la validez legal de escuchas telefónicas tanto a la expresidenta Cristina Fernández como a su excanciller Héctor Timerman ahora recordaban la teoría del fruto del árbol podrido. En todo caso, el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello están actuando con una celeridad que en la Justicia argentina no suele ver contra alguien relacionado con Gobiernos promercado.
Los funcionarios ya recibieron unos 50 audios –que incluyen alguno donde se escucha una voz que parece ser de Karina Milei arengando a sus laderos– entregados por Mauro Federico con los que podrán ordenar nuevas medidas de prueba, que sí tendrán la validez legal correspondiente. También levantaron el secreto bancario y fiscal del extitular de Andis y de los hermanos Jonathan y Emmanuel Kovalivker –dueños de la Droguería Suizo Argentina– e incautaron material que podría ser determinante para verificar cuánto hay de verdad en esas grabaciones.
Mientras tanto, otro tema que pasó a segundo plano es la investigación del juez platense Ernesto Kreplak por las muertes con fentanilo contaminado, que tiene un centenar de muertos, diez detenidos, y que apunta al ministro de Salud, Mario Lugones.
Comprometido. Diego Spagnuolo junto a Espert y su esposa. Los audios sobre pedidos de coimas, filtrados del celular del extitular de la Andis, provocaron un sismo en el Gobierno.
Comentarios recientes