por Alberto López Girondo | Dic 4, 2022 | Sin categoría
El gobierno de Volodímir Zelenski auguró la estrepitosa caída de la economía de Rusia a partir del tope impuesto a los precios del petróleo que la Unión Europea, el G7 y Australia le compran al país euroasiático. La medida pretende «evitar que Rusia obtenga ganancias de su guerra agresiva contra Ucrania» y «apoyar la estabilidad en los mercados energéticos mundiales». Como era de prever, la decisión fue rechazada por el Kremlin, que adelantó que no aceptará el precio máximo establecido unilateralmente. La amenaza es dejar de venderles.
El mandatario ucraniano llamó a la población a resistir ante la llegada del invierno por la falta de energía a raíz de los ataques a la infraestructura que viene llevando a cabo Rusia en todo el territorio de ese país. El presidente Vladimir Putin explicó telefónicamente al primer ministro alemán, Olaf Scholz, las razones para esa estrategia: «Las fuerzas armadas rusas evitaron durante mucho tiempo ataques con misiles de alta precisión contra ciertos objetivos en Ucrania, pero tales medidas se volvieron necesarias e inevitables ante los ataques provocadores de Kiev», dice un comunicado ruso.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por su parte, declaró que los organismos occidentales, con sustento en Naciones Unidas, le harán pagar el costo de la guerra en Ucrania a Moscú, tras acusar de los peores crímenes de guerra a las tropas rusas. Así, tras calcular que las pérdidas medidas en dinero suman unos 600.000 millones de dólares, dijo que para cobrarlos cuentan con 300.000 millones en reservas incautadas en las primeras sanciones contra Rusia y otros 60.000 millones de «oligarcas rusos».
Pero dijo otra cosa Von den Leyen. Dijo que más de 20.000 civiles y más de 100.000 militares ucranianos habían muerto desde el 24 de febrero. El video fue prontamente editado para quitar ese tramo, pero en estos días es imposible evitar que circule el original. Un asesor de Zelenski tuvo que salir a afirmar que las pérdidas en vidas habían sido de entre 10.000 y 13.000 soldados y oficiales.
Mientras se espera la llegada de unas 200.000 tropas rusas a Ucrania para una ofensiva de invierno, la guerra se desarrolla en un plano más económico. Por un lado los topes al precio del petróleo, por el otro, las nuevas medidas del gobierno de Joe Biden para contener la inflación en EE UU e impulsar su economía. Fue en ese contexto que el mandatario francés, Emmanuel Macron, se quejó ante congresistas estadounidenses en Washington de que esas nuevas normas, inconsultas, son «súper agresivas para nuestras empresas» y reclamó mayor coordinación entre países que se presentan como aliados.
El portal estadounidense Político reveló, por si fuera poco, que altos funcionarios europeos acusaron a EE UU de enriquecerse con la guerra a costa del continente por los precios de la energía, el comercio de armas y las ayudas a empresas para repatriar sus plantas a Norteamérica.
Esta semana, también visitó Washington el rey español, Felipe VI, quien tras un almuerzo con la titular del FMI dijo que se avecinan «grandes cambios en el orden internacional» y evaluó que «el mundo de 2022 parece tan desafiante como el de 1922».
En Gran Bretaña, la situación económica ya desató pujas salariales como no se veían en décadas y diciembre –a pesar del frío invernal que ya golpea– promete ser particularmente caliente. Hay huelgas programadas de trabajadores de la salud, el transporte y la educación en reclamo de aumento de ingresos y mejores condiciones laborales. Muchos recuerdan que el de 1978-1979 fue llamado el «invierno del descontento» por la cantidad de protestas gremiales. Pero en mayo del 79, en plena primavera, fue elegida Margaret Thatcher como primera ministra.
Tiempo Argentino, 4 de Diciembre de 2022
por Alberto López Girondo | Nov 27, 2022 | Sin categoría
«Estamos intensificando nuestros esfuerzos y trabajando con nuestros socios para brindar la ayuda de emergencia que Ucrania necesita para restablecer y mantener la electricidad y la calefacción para la población civil». El comunicado de la Comisión Europea de este jueves expresa la encerrona en la que se encuentra esa parte del mundo desde el 24 de febrero pasado. Sin energía –las imágenes satelitales de la NASA son elocuentes– y ante la llegada del mayor estratega militar en ese continente, el General Zima (Invierno, en ruso) se percibe que el futuro cercano no pinta favorable para el gobierno del presidente Volodímir Zelenski.
La tarea de destrucción de la infraestructura de Ucrania no es novedad, ya que formó parte del plan de desmilitarización ordenado por Vladimir Putin y que aunque con tropiezos, se está cumpliendo lenta pero persistentemente. El propio mandatario ucraniano lo reconoció este viernes: «más de seis millones de hogares siguen sin luz (…) hay apagones en la mayoría de las regiones (…), tenemos que soportar este invierno, un invierno que todo el mundo recordará».
El ex humorista no tuvo empacho en descargar culpas en el intendente de Kiev, el excampeón mundial de boxeo Vitali Klitschko. «Las autoridades locales no lo han hecho bien (…) Para ser suave, se necesita un mejor trabajo de la oficina del alcalde».
Zelenski denunció la destrucción del sistema energético como un «crimen contra la humanidad». Para lo cual se sumó a la conmemoración del llamado Holomodor, la hambruna que devastó ese territorio en 1932 en el marco del proceso de colectivización forzosa de los campos establecida por el gobierno soviético de Stalin. El Parlamento alemán analiza en tal sentido un proyecto del oficialismo para definir ahora a ese hecho como genocidio.
El Europarlamento, mientras tanto, aprobó una resolución que califica a Rusia como «país promotor del terrorismo». El texto recibió 494 votos a favor, 58 en contra y 44 abstenciones y según detalla, la definición cuadra por «las atrocidades llevadas a cabo por la Federación de Rusia contra la población civil ucraniana, la destrucción de infraestructuras civiles y otras violaciones graves de los Derechos Humanos y del Derecho internacional humanitario».
Desde Moscú, el ministerio de Relaciones Exteriores señaló que «esa acción inamistosa forma parte de una campaña política de información impulsada por Occidente contra nuestro país y no tiene nada que ver con la situación real de la lucha contra el terrorismo internacional».
En este contexto, la Casa Blanca anunció el envío de un nuevo paquete de armas a Ucrania. Son unos 400 millones de dólares a través de la Autoridad de Retiro Presidencial (PDA, por sus siglas en inglés), un procedimiento por el que el presidente Joe Biden puede usar las reservas militares sin pedir autorización al Congreso. Sin embargo, son cada vez más las voces en Washington que entienden que el compromiso estadounidense en Ucrania está destinado al fracaso.
La semana pasada, el titular del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, el general de cuatro estrellas Mike Milley, recomendó una salida negociada tras analizar que «la victoria en el sentido estricto de la palabra, probablemente no se pueda lograr por medios militares, por lo que hay que buscar otros métodos».
Ahora, entrevistado por el portal Grayzone, el coronel Douglas MacGregor, ex asesor del Pentágono y hombre de consulta de Donald Trump, dejó revelaciones bastante clarificadoras. Una, que Milley filtró su análisis en una puja interna que hay en el centro del poder estadounidense con los «halcones» del Departamento de Estado, que sostienen la necesidad de seguir alimentando la guerra. El militar, según MacGregor, sabe las consecuencias de una escalada como la que impulsan personas «que nunca estuvieron en un campo de batalla».
La otra perla de MacGregor es que el «apagón» ucraniano forma parte de estrategias habituales en este tipo de guerras. Y recordó que la aplicó EE UU en Kosovo en los ’90 «contra la estructura militar, una fábrica de automóviles, numerosos puentes y un estudio de televisión». Básicamente, sin electricidad ni gas, las tropas ucranianas están condenadas a la derrota.
La Unión Europea, por otro lado, también parece estar desmarcándose de las iniciativas de la administración Biden. Así, el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, dijo que no acompañarán una mayor dureza con Beijing. «Ciertamente, Estados Unidos es nuestro aliado más importante, pero, en algunos casos, no estaremos en la misma posición o con el mismo enfoque hacia China», dijo Borrell en Estrasburgo, sede del Europarlamento. «No podemos pensar que podemos construir un futuro sin tener en cuenta la enorme fuerza de un país que está llamado a jugar el papel que le corresponde en el mundo por su tamaño, por su pujanza económica», agregó.
Tiempo Argentino, 27 de Noviembre de 2022
por Alberto López Girondo | Nov 20, 2022 | Sin categoría
El resultado de las elecciones de medio término está acomodando los tantos en el escenario político de EEUU. El jueves se confirmó que los republicanos controlarán la Cámara baja, al haber conseguido 218 bancas sobre 435 escaños. No tanto como esperaban, pero suficientes como para estar en condiciones de nominar a Kevin McCarthy como speaker, presidente de la Cámara, en rigor el tercer personaje en la lista de sucesión presidencial. En el Senado, mientras tanto, los demócratas pudieron mantener el control. Quedaron 50 senadores para cada partido pero el oficialismo tiene el voto adicional -en caso de necesidad- de la vicepresidente Kamala Harris.
El martes, el expresidente Donald Trump había confirmado que se piensa postular para un nuevo mandato en 2024. Venia advirtiendo que “algo grande” iba a anunciar ese día en una estrategia que sonaba a apurar al partido republicano ante un triunfo aplastante en el comicio del 8N. De todas maneras salió al ruedo cuando en su partido todavía están orejeando las cartas y por ahora el único que aparece como competidor fuerte es el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
Este fin de semana los republicanos se reunirán en Las Vegas en su encuentro anual para delimitar futuras estrategias electorales. Y Trump presionó y lo agregaron a la lista de oradores a último momento. Participará en videoconferencia y se supone que desplegara un discurso agresivo en función de la ofensiva del gobierno y el poder judicial en su contra. Se cruzará con DeSantis, el expresidente Mike Pence y el exsecretario de Estado, Mike Pompeo.
Desde Washington a todo esto, el departamento de Justicia, envalentonado por la elección legislativa, nombró a un fiscal independiente “para supervisar las investigaciones penales sobre Donald Trump”. El secretario de Justicia, Merrick Garland dijo que la persona elegida fue Jack Smith, hasta hace poco fiscal jefe y encargado de investigar los crímenes de guerra de Kosovo en el tribunal de La Haya.
Trump es investigado por guardar documentos gubernamentales descubiertos por el FBI en su mansión Mar-a-Lago, de Florida, y como responsable del asalto del 6 de enero de 2021 al Capitolio de Estados Unidos.
«En base a los últimos hechos, incluido el anuncio del expresidente de que es candidato a la presidencia (…) y la intención declarada del presidente en funciones de ser también candidato, llegué a la conclusión de que es de interés público nombrar un abogado especial», dijo Garland, que como titular de Justicia es el jefe de los fiscales de Estados Unidos.
«He pasado por esto durante seis años», se defendió Trump ante Fox News Digital, un canal amigo. «Es inaceptable. Es tan injusta. Es tan política» esta decisión, agregó. Otro que aparece como amigo, el nuevo dueño de Twitter, Elon Musk, que en la campaña había mostrado su cercanía con el expresidente, ahora lanzó en la red del pajarito una encuesta para que los usuarios determinen si se le debe restituir la cuenta que a raíz de los incidentes del 6E se le había anulado a Trump. Al cierre de esta edición había 10.383.537 votos emitidos y el 52,3% a favor de devolverle la cuenta.
Tiempo Argentino, 20 de Noviembre de 2022
por Alberto López Girondo | Nov 20, 2022 | Sin categoría
La Cumbre del G20 era la gran ocasión para que el presidente ucraniano desplegara su retahíla de reclamos contra Rusia en un encuentro de líderes al que ya había anunciado que no iría Vladimir Putin. Encuentro el de Bali que mostró un nuevo balance internacional más allá de la voluntad de los organizadores: se trata de un evento destinado al debate de cuestiones económicas pero el tema de la guerra en Ucrania fue ineludible. La invitación a Zelenski era toda una señal, ya que su país no es miembro del organismo. Y como para tensar los acontecimientos, justo en medio de los debates un misil que cayó en la localidad polaca de Przewodow y mató a dos personas le hizo temblar la pera a más de cuatro. Zelenski no se cansó de repetir en su videoconferencia que entre ellos había un “Estado terrorista” y culpó sin empacho a Moscú por el incidente.
El gobierno de Polonia se sumó a la acusación, de extrema gravedad porque sería un ataque contra un país de la Otán y obligaría al organismo atlántico a aplicar la cláusula de salvaguarda que le impone salir todos en su defensa. O sea, la antesala de una guerra continental con amenaza nuclear incluida. Rusia, desde el primer momento, dijo que no tenían nada que ver, pero para los medios occidentales esa desmentida no contaba.
Sin embargo fueron apareciendo datos que desmentían a Zelenski y se anunció una investigación. El misil podría ser de fabricación rusa, pero Ucrania tenía ese tipo de artefacto de épocas soviéticas. Podría seguramente tratarse de un error y no de un ataque intencional. El misil salió de territorio ucraniano y lo más probable es que se tratara de uno disparado por fuerzas ucranianas para interceptar un misil ruso y sus restos cruzaron la frontera.
Los portales de los medios occidentales avanzaron primero detrás del mensaje que venía de Kiev sin dudar. Luego, fueron también acomodándose a una “nueva realidad”. A medida que voceros de la Casa Blanca, la Otán y el propio gobierno polaco iban bajando los decibeles a una escalada que evidentemente nadie quería. Salvo Zelenski, que aun insiste en que fue un misil ruso.
Pero todo indica que los vientos ya no soplan a favor del presidente ucraniano. Una fuente de la Otán citada por el Financial Times dijo que “los ucranianos están destruyendo nuestra confianza en ellos. Nadie culpa a Ucrania y mienten abiertamente. Esto es más destructivo que el misil”.
En este contexto surge una versión de los hechos que intenta «salvar la ropa». El secretario de Estado Antony Blinken declaró que «independientemente de cuál sea la conclusión de la investigación, ya sabemos quién es el responsable en última instancia: Rusia». No tardó en sumarse el canciller ucraniano, Dmytro Kuleba. «Compartimos la opinión de que Rusia es totalmente responsable de su terror con misiles y sus consecuencias en el territorio de Ucrania, Polonia y Moldavia», dijo.
Este viernes, además, el gobierno de Suecia comunicó que según las investigaciones de su Servicio de Seguridad, hallaron restos de explosivos cerca de los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2 tras una tarea a la que califican de “minuciosa”. Los análisis confirman, para Estocolmo, que el estallido de la tubería submarina que se registró a fines de septiembre, justo cuando se desarrollaban en tres provincias ucranianas referendos para incorporarse a Rusia, fue un sabotaje y no una falla mecánica. Ahora, desde Moscú, el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, reclamó una investigación profunda para hallar a los responsables del atentado.
Desde los aliados políticos, sostenes económicos y proveedores de armas -Estados Unidos y la Otán- dieron otras señales de que no analizan apoyar por mucho más tiempo la guerra en Ucrania. Lapidario, el titular del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Mark Milley, deslizó que es necesario encontrar una solución política en Ucrania antes del invierno. «Ahora Ucrania ha tenido un gran éxito. Pero Jerson y Jarkiv son relativamente pequeños. Y la probabilidad de una victoria militar ucraniana, definida como expulsar a los rusos de toda Ucrania, para incluir lo que afirman que es Crimea… no es alta, militarmente”, se explayó Milley en una conferencia de prensa virtual en el Pentágono.
Ante los gestos indignados de las autoridades ucranianas, la Casa Blanca tuvo que salir a calmar las aguas, pero no tanto. «Todos coincidimos en que un acuerdo diplomático negociado es lo mejor, además de que Putin simplemente retire sus tropas», dijo John Kirby, vocero de Seguridad Nacional de Joe Biden, para añadir: “Solo Zelenski puede determinar si está listo para las negociaciones y cuándo, y cómo son esas negociaciones. Nadie de los Estados Unidos lo está empujando hacia la mesa».
Mientras Zelenski insiste en que el famoso misil era ruso, el primer ministro Denys Chmygal habló a la prensa junto con el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, para confirmar que “casi la mitad de nuestro sistema energético quedó fuera de servicio” por ataques rusos. Zelenski escribió en sus redes sociales que son 10 millones los habitantes de Ucrania que están sin luz.
En Italia, mientras tanto, la policía desbarató la organización neonazi «Orden de Hagal». Fueron detenidos cinco miembros de la banda en Nápoles pero no pudieron atrapar un sexto integrante, el ucraniano Anton Radomsky, excombatiente del Batallón Azov. Uno de los temas que incomodan en Europa es que hay evidencias de que gran parte del armamento enviado para luchar contra los rusos salió de Ucrania en forma clandestina. «
Criptomonedas en Momento Enron
En abril pasado, a Sam Bankman-Fried le computaban una fortuna de algo así como u$s 26.000 millones de dólares. En octubre de 2022, el fundador de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX andaba por los 10.500. Hace unas semanas, sus fondos habían bajado de los mil millones en una estrepitosa caída que, además, dejó colgados a cientos de miles que apostaron por la aventura de confiarle sus ahorros.
Los analistas económicos alertaron que esto podría desencadenar un “Momento Lehman II”, por la bancarrota del banco de inversiones que en 2008 produjo la crisis financiera más grave en décadas. Otros, más sagaces, hablaron de un “Momento Madoff” o un “Momento Enron”, por dos grandes casos de fraudes.
Bankman-Fried (Popular como SBF), en todo caso, es el exponente de un proceso de generación de riquezas tan veloz como efímera. A los 30 años, este hijo de académicos de la Universidad de Stanford llegó a la lista de los millonarios de Forbes. Donante generoso de campañas del Parido Demócrata y de causas “progres”, era el niño mimado en el firmamento emprendedor y de los medios de EE UU.
Unos días antes de la caída de FTX, el New York Times anunciaba la Cumbre Anual DealBook, donde se juntan “líderes emergentes y empresarios del mundo de los servicios financieros, la tecnología, los bienes de consumo, la inversión privada, el capital de riesgo, la banca, los medios, las relaciones públicas, las políticas, el gobierno, el mundo académico y más”.
El acontecimiento está anunciado para el 30 de noviembre en el Jazz at Lincoln Center, de Nueva York. Los oradores son, en primer lugar, el alcalde de la ciudad, Eric Adams. Lo sigue en el anuncio, el bueno de Bankman-Fried. Acompañado por el presidente ucraniano, la secretaria del Tesoro, el fundador de Facebook, el primer ministro israelí y así.
La semana pasada FTX se acogió al capitulo 11 de la ley de Quiebras y SBF renunció a la empresa. En la presentación ante las autoridades, FTX afirma que tiene entre 10.000 y 50.000 millones de dólares de activos y pasivos y más de 100.000 acreedores.
Tiempo Argentino, 20 de Noviembre de 2022
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