por Alberto López Girondo | Oct 2, 2022 | Sin categoría
Decir que las elecciones de hoy en Brasil son de un tremendo impacto regional sería una obviedad. No es lo mismo un proceso de integración con un Lula en el Planalto que otros cuatro años del individualismo violento que despliega Jair Bolsonaro. Vamos, no es lo mismo un proceso con la gente adentro que con la gente matándose por un ingreso miserable.
Hay aspectos simbólicos que también se juegan en las urnas brasileñas este 2 de octubre. Es, básicamente, la disputa entre un obrero metalúrgico que lideró un sindicato combativo en históricas huelgas y un excapitán del Ejercito expulsado por haber intentado poner una bomba en un reclamo salarial en esa fuerza hay un abismo, no exento de similitudes.
Lula, nacido en la mayor pobreza nordestina –matrimonio con siete hijos, padre que dejó el hogar, madre encargada de sacar a flote al piberío hambriento– luce con orgullo el único título profesional que consiguió en su vida, el de tornero mecánico. Así se definió ante el juez Sergio Moro cuando lo indagó en una de las causas que le armaron para sacarlo de circulación en 2018.
Luiz Inacio Lula da Sliva había perdido el meñique de la mano izquierda en una fábrica automotriz a los 17 años. Dice que entendió la necesidad de crear un partido político para tener representación gremial en el Congreso y aún en dictadura impulsó la creación del Partido de los Trabajadores (PT). Fue varias veces condenado: en 1980 por una huelga que duró 42 días en el cinturón industrial de San Pablo de la que participaron 300.000 trabajadores. En 2017, en causas amañadas por Moro, que luego sería ministro de Justicia de Bolsonaro. Pasó 580 días en prisión hasta que terminó liberado en noviembre de 2019.
Bolsonaro, descendiente de una familia de emigrantes de Italia y de alemanes, de padre dentista sin título, tuvo cinco hermanos. En el último debate, insistió con el latiguillo de que Lula es un expresidiario. Pero él también estuvo entre rejas: fue arrestado en 1986, cuando era capitán en el 8º Grupo de Artillería de Campaña Paracaidista por haber publicado una carta en la revista Veja reclamando por los bajos salarios. Fueron solo 15 días y ante el escándalo interno que se armó terminó liberado. Un año más tarde fue arrestado nuevamente por un intento de sabotaje a un oleoducto como una escalada de ese mismo reclamo. En 1988 pasó a la reserva y comenzó su carrera política. Se puso el hombro la defensa legislativa de los crímenes de la dictadura.
Lula representa ese mundo con olor a limaduras de hierro y grasa grafitada. Bolsonaro hubiera deseado poder olfatear el «aroma del napalm», como aquel teniente coronel Killroy interpretado por Robert Duvall en Apocalipsis Now de Francis Ford Coppola.
Lula representa el mundo de las luchas colectivas junto con los de overol, un mundo basado en el trabajo registrado y los beneficios sociales. Bolsonaro, el de la corporación de uniforme y armada en defensa de los intereses particulares. Los dos defendieron el salario desde sus orígenes, pero no es lo mismo el que arriesga sus manos en una maquinaria para ganarse el sustento que el que jala el gatillo, como diría Killroy. O el que celebra a los que jalan el gatillo, como el excapitán que homenajea a militares torturadores.
Tiempo Argentino, 2 de Octubre de 2022
por Alberto López Girondo | Oct 2, 2022 | Sin categoría
La incorporación de cuatro provincias ucranianas a la Federación Rusa y el retiro de las tropas rusas de la ciudad de Liman ante el avance de las brigadas de Kiev impactaron en la última semana del mes de setiembre en el marco del conflicto iniciado el 24 de febrero en el Este de Europa. Pero si algo faltaba para demostrar que lo que se juega es la reconfiguración del mundo, se produjeron otros dos hechos sospechosamente simultáneos: resultaron seriamente dañados los gasoductos Nord Stream I y II, que conectan a Rusia con Alemania, mientras se inauguraba el Baltic Pipe, que llevará gas desde una plataforma noruega a Polonia. Desde ahora, el país de Chopin tiene fácil acceso al precioso combustible y deja a la tierra de Beethoven en terapia intensiva, no solo porque se avecinan los fríos del invierno, sino porque el desarrollo industrial de la principal potencia económica europea estaba basado en los precios convenientes del fluido ruso.
Este sábado, el Kremlin confirmó el retiro de Liman, en la región de Dontesk. «Desplegamos nuestra bandera nacional y la colocamos en nuestro territorio. Limán siempre formará parte de Ucrania», celebró el ministerio de Defensa ucraniano. Para Kiev es un triunfo importante que se suma al avance en Jarkov, a principios del mes. Fuentes rusas le bajaron el precio y, como aquella vez, calificó al repliegue como un «reagrupamiento» de tropas ante una inferioridad numérica insalvable. Y destacan que no hubo pérdida de vidas.
Horas antes, el presidente Vladimir Putin había dado un discurso en el acto de aceptación de la reincorporación de los cuatro distritos separatistas que este martes culminaron con los referendos de adhesión a Rusia en el que, entre otras cosas (ver aparte) dijo que Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jerson «son ahora parte de Rusia para siempre».
A esa altura ya se sabía de lo ocurrido en los tubos submarinos que desvelaron a Estados Unidos desde el mismo día que anunciaron los acuerdos. El gasoducto Nord Stream I fue inaugurado el noviembre de 2011, el Nord Stream II está listo desde setiembre pasado pero las presiones de Washington bloquearon la certificación del gobierno de Olaf Scholz. Mientras tanto, se terminaba de poner en marcha el llamado Baltic Pipe (literalmente Tubería Báltica) entre el Mar del Norte, en jurisdicción noruega, y Goleniow, en Polonia.
El mismo día que terminaban los referendos, abrumadoramente favorables a la incorporación –son las regiones que vienen sufriendo violencia de parte de Kiev desde 2014 – se detectaron fugas en uno de los caños. Luego se sabría de una fuga en el otro. Más tarde se confirmaría que no se trataba de una falla sino de un atentado.
El caso es quién podría querer destruir esos conductos. Fuentes occidentales culparon a los rusos de hacerlo para presionar aún más a los gobiernos europeos en favor de su posición sobre Ucrania. Pero en estos casos siempre conviene buscar quiénes no querían que se construyesen los gasoductos y a quiénes beneficiaría que no existieran.
Ucrania, con los caños bajo el Báltico, perdían el peaje de los tubos que pasan por su territorio. Estados Unidos se perdía de vender combustible de sus propias cuencas de shale gas. Polonia y Noruega tenían en carpeta el proyecto Baltic Pipe –que pasa por Dinamarca– desde 2001.
Esta operación le da el tiro de gracia al proyecto de integración entre Europa y Rusia. O mejor dicho, entre Francia y Alemania con Moscú. Pero sobre todo, puede ser un punto de inflexión para la poderosa industria germana, basada en el empuje y la tecnología propia más el combustible ruso.
Si las guerras mundiales del siglo XX se produjeron por la voluntad alemana de abrirse paso ante los anglosajones, qué no deberían hacer ahora los europeos con EE UU. Pero quien hizo ese tipo de planteos fue Putin, que específicamente mencionó a Rusia como la potencia encargada de romper con la hegemonía anglosajona.
¿Qué dicen los gobiernos? EE UU culpa a Rusia, los europeos prefirieron tirar la pelota afuera y los medios dominantes están con la OTAN y contra Putin. Algunos analistas recordaron un tramo de una entrevista a Joe Biden este año. «Si Rusia invade Ucrania –dice, a principios de febrero– le pondremos fin al Nord Stream II». Una periodista le pregunta: «¿Cómo harán eso, si está bajo control de Alemania?». A lo que replica, con una media sonrisa: «seremos capaces de hacerlo, se lo prometo».
Esa media sonrisa, para la especialista en política internacional estadounidense Diana Johnstone, recuerda la semiótica de la mafia. «Las guerras imperialistas se hacen para conquistar pueblos, territorios. Las guerras de gángsters se libran para eliminar a los competidores. En las guerras de gángsters emites una oscura advertencia, luego rompes las ventanas o quemas el lugar». En EE UU saben de eso.
Otros encontraron evidencias de naves de EE UU merodeado la zona donde se produjeron las fugas de gas, cerca de la isla de Bornholm, donde la Otan realizó en junio maniobras militares bajo el mando de la Sexta Flota estadounidense, cuya Fuerza de Tarea 68 se especializa en operaciones submarinas. Detectaron en las inmediaciones a la unidad anfibia LHD 3 USS Kearsarge, a pocas millas del lugar de los ¿presuntos? atentados.
Tiempo Argentino, 2 de Octubre de 2022
por Alberto López Girondo | Oct 2, 2022 | Sin categoría
Miles de británicos salieron a las calles este sábado para protestar contra el aumento de los precios tras una semana de caos en los mercados, con un desplome de la libra con pocos precedentes en la historia reciente, lo que golpea de lleno en el gobierno de la primera ministra Liz Truss, que todavía no asimila su designación y ante un país que con el nuevo rey, percibe un profundo cambio de rumbo, aunque sin saber para dónde.
«Apoyen las huelgas», «Congelen los precios, no las personas» o «Impuestos para los ricos», decían los carteles que portaban los manifestantes. Este nuevo capítulo de la crisis que viene desde el anterior gobierno conservador, se desató ni bien Truss anunció un «minipresupuesto», un plan de medidas que con el objetivo declarado de relanzar la economía y atenuar la inflación, incluye el congelamiento de las facturas energéticas, pero una baja de impuestos y la desregulación en el sector bancario que para los críticos de la medida beneficia a los ricos en momentos de incertidumbre por los costos de la energía derivados de la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia.
Por lo pronto, los ferrocarriles británicos estaban prácticamente paralizados a raíz de que los principales sindicatos del sector convocaran una nueva jornada de movilización colectiva, la huelga más importante del año, para pedir un aumento de los salarios frente a una inflación récord.
La fortaleza de la jefa de gobierno, por otro lado, quedó muy deteriorada y según una encuesta del instituto YouGov publicada el viernes, el 51% de los consideran que la primera ministra debería renunciar. Entre los electores conservadores, la cifra es menor pero también alta y el 36% piensa que debería abandonar el puesto, al que llegó el 5 de setiembre luego de una votación entre los afiliados de su propio partido con el voto de apenas 81.326 ciudadanos.
La caída de la libra es explicada por la desconfianza de los inversores en que la rebaja de impuestos y el incremento de las ayudas a las familias que no puedan pagar por la energía no genere un aumento del déficit fiscal. Pero además, por los anuncios de recompra de unos 65.000 millones de libras de deuda a largo plazo con el propósito de ponerle freno a la inestabilidad financiera. Una medida que representa una inyección de una monumental masa de dinero en tiempos de inflación, mientras mantiene los tipos de interés sin cambios «por ahora». En un contexto de más de 10% anual de inflación los gurúes de los mercados recomiendan precisamente lo contrario, secar la plaza.
Tiempo Argentino, 2 de Octubre de 2022
por Alberto López Girondo | Sep 25, 2022 | Sin categoría
En una hora y cuarto de alegato por plataforma virtual, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner fijó posición como abogada ante el Tribunal Oral Federal 2 sobre los puntos, explicó, que pensaba mencionar en la exposición que se le impidió realizar el 23 de agosto, un día después de que culminara la ronda de exposiciones de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. «Esto no es algo que graciosamente se me concede. Si no fuera porque soy abogada, hubiera estado en estado de indefensión» para responder a «una improcedente y arbitraria ampliación de los alegatos por parte del fiscal», en la etapa de instrucción, agregó.
La exmandataria, luego de fustigar a sus acusadores, a los que sindica como inmersos en un caso de prevaricato, centró su discurso en una suerte de clase de derecho en la que apeló a la Constitución de 1994, de la que fue constituyente. Fernández citó al jurista austríaco Hans Kelsen para afirmar que el orden jurídico de un país debe responder a las premisas de ser congruente, no contradictorio, bastarse a sí mismo y no tener lagunas.
Así, consideró que en la causa que sustanciaron los fiscales Luciani y Mola se violaron los criterios de federalismo al reabrir un caso que ya había juzgado el poder judicial de la provincia de Santa Cruz. Sostuvo que también se violó la separación de poderes al afirmar que los fiscales «se arrogaron la potestad de juzgar decisiones políticas» tomadas con anuencia de los poderes ejecutivo y legislativo –que votó leyes de presupuesto donde figura la financiación de la obra pública cuestionada– y también reclamó el derecho a que se juzgue con la misma lógica todos los actos de Gobierno y no solo los que atañen a Gobiernos peronistas.
En ese sentido, y tras hacer un repaso de las persecuciones contra Gobiernos populares en la historia argentina, adelantó que «todo esto que pasó en estas jornadas lo vamos a compendiar, lo voy a subir a mis redes, para que el mundo pueda observar lo que fue este juicio».
De Gobiernos y asociaciones ilícitas
Luego, fue directo contra la imputación de que es jefa de una asociación ilícita: «Los Gobiernos somos elegidos por el pueblo y no podemos ser nunca una asociación ilícita», dijo, para recordar que el partido que integra gobernó 12 años consecutivos. Y agregó: «Néstor Kirchner, que fue intendente (de Río Gallegos) en 1987, gobernador electo en 1991 y reelecto en el 95 y en el 99, ¿hizo todo eso pensando en que iba a llegar a la presidencia de la Nación para hacer 51 obras viales a través de la provincia de la que había sido gobernador durante tres períodos consecutivos? (…) ¿Militamos toda la vida para 51 obras viales? ¿Por qué no las hizo en los 12 años de gobernador?».
«Los actos administrativos se presumen legítimos. Han traído de los pelos una situación porque tenían que traerme de los pelos a mí. Para traerme de los pelos a mí, a este juicio, trajeron de los pelos a la Constitución, al Código Penal, al Código Civil, a la ley de Procedimientos Administrativos, a la jurisprudencia, a la lógica, a todo», protestó en otro tramo de su alocución, que se produjo desde su despacho en el Senado de la Nación.
A continuación, se permitió otra ironía –y no fueron pocas en esos intensos 76 minutos–: «Si todos los actos de la asociación ilícita son ilegítimos, por la aplicación de la teoría y principio del derecho penal, los frutos del árbol envenenado (…) llegaríamos al ridículo de que el fiscal Luciani no podría estar en esta causa porque no es fiscal, porque su nombramiento lo firmé yo, la jefa de la asociación ilícita ¿Se dan cuentan de a dónde vamos si agarramos de los pelos y retorcemos códigos y leyes? Vamos al desastre».
Cerca del final, expresó su preocupación por el atentado que sufrió el 1 de septiembre pasado, al que enmarcó en la estigmatización de su persona a cargo de la prensa opositora y en la inacción del poder judicial y de fuerzas de seguridad, tanto locales como nacionales, para intervenir en otros ataques como la andanada de piedrazos que sufrió en ese mismo despacho en marzo pasado.
Y cuestionó las acusaciones acerca de que busca impunidad. «Si quieren mirar por impunidad, miren para otro lado. Yo me siento en estado de indefensión, muy intranquila. Los jueces que me juzgan, ustedes, los que están en la Casación, el fiscal, son amigos y jugaban con (Mauricio) Macri al paddle. Las personas que están detenidas y a quien yo considero el jefe de la banda [de los «copitos»], sus abogados defensores eran asesores de un senador de la Nación, alguien que se sienta a metros mío. La asesora de otra diputada también…».
Con los ojos enfocados en la cámara, culminó con un mensaje directo al juez Jorge Gorini. «Si yo me siento en estado de indefensión, qué le pasaría a usted, Gorini, si le pasara lo mismo que a mí, que los defensores de ese que intentó matarlo sean asesores de legisladores peronistas? Imagínelo por un instante, porque yo siempre recomiendo que se pongan en el lugar del otro. Yo siempre me pongo en el lugar del otro, ayuda a resolver mejor las cosas. Sobre todo, cuando se tiene tanta responsabilidad».
Revista Acción, 25 de Septiembre de 2022
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