por Alberto López Girondo | Jul 8, 2018 | Sin categoría
Para algunos malpensados, era casi un trabajo de marketing de la prensa británica para calentar motores antes de la semifinal de la Copa del Mundo que finalmente no fue por la pericia de los croatas a la hora de los penales. En una línea similar se expresa Ludwig Watzal, un analista político alemán, cuando señala que el nuevo caso de envenenamiento con el agente nervioso Novichok que denuncia el gobierno de TheresaMay sirve para ocultar que el desarrollo del certamen Rusia 2018 es un éxito organizativo que no esperaban. Wantzal incluso sostiene que a los medios alemanes el caso les viene bien para no tener que hurgar en el fiasco del equipo dirigido por Joachim Löw, que se volvió en la primera ronda. Incluso se especula en las implicancias que puede tener la cumbre de la OTAN, que se desarrollará la semana entrante en Bruselas, y el posterior encuentro entre Donald Trump y Vladimir Putin.
El caso es que el sábado pasado dos súbditos del Reino Unido fueron internados de urgencia en el hospital del distrito de Salisbury con un cuadro que parecía de sobredosis de droga. Recién el martes, el titular de la organización de contraterrorismo británica, Neil Basu, indicó ante las cámaras de televisión que dos personas habían sido encontradas inconscientes en una residencia de Amesbury y no descartó que seguramente habían sido expuestos al mismo tóxico que el 4 de marzo pasado había llevado al borde de la muerte al ex doble agente de inteligencia ruso Sergei Skripal y a su hija Yulia.
Ese dato alcanzó al ministro de Interior, Savid Javid, para señalar que «ha llegado el momento de que el Estado ruso dé un paso adelante y explique exactamente qué pasó». María Zajarova, vocera de la cancillería, respondió a nombre de su gobierno. «Llamamos a las fuerzas del orden británicas a no dejarse llevar por el juego político sucio iniciado por determinadas fuerzas en Londres» , dijo.
El caso tiene mucho de juego de intrigas y las pocas certezas no hacen sino profundizar las desconfianzas. Los paramédicos acudieron a un llamado de una vivienda de Muggleton Road, en Amesbury. Una mujer de 44 años, Dawn Sturgess, se había descompensado y escupía espuma por la boca. Horas después debieron volver por el anfitrión, Charlie Rowley, de 45.
Sturgess vivía en una residencia para sin techo de Salisbury, cerca de la pizzería Zizzi y según la familia, es una adicta a la heroína que se desmoronó luego de su tercer parto, perdiendo un trabajo como docente y cayendo en lo más hondo desde entonces. Las primeras informaciones sobre Rowley lo ponen en una situación parecida.
Según cuenta Sam Hobson, el amigo que llamó a las autoridades para pedir socorro estuvo con ellos el viernes a la noche. Dijo que llegaban de Salisbury, donde al parecer encontraron un frasco atractivo entre la basura.
En Salisbury vivía Serguei Skripal. El espía y su hija fueron encontrados en estado inconsciente frente a Zizzi. Salisbury, una ciudad de unos 45 mil habitantes, está a 15 kilómetros de Amesbury. A medio camino está el Laboratorio Científico y Tecnológico de Defensa de Porton Down, donde desde la Primera Guerra Mundial se estudia –y potencialmente desarrolla– todo tipo de tóxicos.
Si hay alguien en Gran Bretaña que sabe cómo se hace y qué efectos produce el Novichok son los expertos de Porton Down. Un equipo de ellos habían detectado que el envenenamiento de los Skripal fue a través de la piel en el pomo de la puerta de entrada a la casa.
¿Qué ocurrió realmente con Sturgess y Rowley? ¿Algún descuidado dejó un tarro con restos del veneno cerca de Zizzi con tan mala suerte que ellos lo encontraron? ¿Qué tan letal es el Novichok, que en marzo tenía cerca de la tumba a los Skripal pero que ya están dados de alta aunque totalmente aislados de la prensa, como para nadie haga preguntas incómodas? «
Trump en el laberinto
Miles de personas se manifestaron contra la cumbre de la OTAN que se iniciará el próximo viernes y la presencia de Donald Trump en Bruselas. El estadounidense viene fogoneando desde que llegó a la Casa Blanca la idea de que los europeos tienen que poner más dinero para sostener la organización de defensa creada durante la Guerra Fría para oponerse a la Unión Soviética y el bloque socialista. Trump tiene luego otro encuentro clave, con Vladimir Putin, el 16 de julio en Helsinki, la capital finlandesa que fue centro de encuentros de los líderes soviéticos con Ronald Reagan hace casi 40 años.
Putin viene siendo demonizado en los países occidentales desde que decidió enfrentar el avance europeo sobre países que pertenecieron a la Unión Soviética. Cualquier incidente que tense la cuerda entre la UE y Rusia sirve a los intereses de la alianza militar. Al mismo tiempo, le hace más difícil a Trump cualquier intento de acercamiento con Moscú. Bastante tiene ya con las acusaciones en su país de que recibió ayuda del Kremlin para ganar la elección de 2016.
Tiempo Argentino, 8 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 8, 2018 | Sin categoría
Lo de Alexandria Ocasio-Cortez, una joven activista de origen hispano de 28 años, fue un logro inesperado, pero también la expresión de los nuevos tiempos que se avecinan para el Partido Demócrata, luego del golpe que significó la derrota de Hillary Clinton y el aparato partidario más tradicional en manos de Donald Trump.
Porque Ocasio-Cortez, que hasta no hace tanto era mesera y preparaba cócteles en el bar Flats Fix, de Nueva York, planteó desde el vamos una agenda que despabiló las enmohecidas estructuras del partido en la «ciudad que nunca duerme». Entre los ejes de su campaña, por ejemplo, mantuvo como lema «Se supone que las mujeres como yo no nos presentamos a cargos públicos». Y no tuvo empacho en identificarse como integrante del partido DSA (Socialistas Democráticos de Estados Unidos) ni en prometer que luchará por abolir la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), encargada de expulsiones de extranjeros, o por extender el servicio de salud Medicare, un tímido legado de la era Obama que Trump está intentando desguazar.
Con casi nada de apoyo económico, en una sociedad donde cada voto se pelea con dólares, ganó en las primarias del Partido Demócrata del Bronx y parte de Queens al congresista Joseph Crawley, un viejo lobo de la política de 56 años, con un amplio bolsillo para hacer campaña y con 20 años en la Cámara de Representantes. «Al principio no tenía sino una bolsa de papel, algunos volantes y unos sujetapapeles, pero no paré de llamar a puertas y hablar con la gente», explicó la joven.
Pero se le animó a Crowley, al que acusó de confiarse en los abundantes fondos que recibe para postularse y el respaldo de una dirigencia partidaria demasiado cómoda en creer que «tiene a la clase trabajadora y a la gente de color de su lado sin importar qué desabridas sean sus propuestas».
Ocasio-Cortez –hija de una puertorriqueña que hace trabajos de limpieza y un hispano del Bronx– pudo abrirse camino y estudió Economía y Relaciones Internacionales en Boston, donde conoció al senador Ted Kennedy, con quien llegó a trabajar.
La crisis del 2008 –también la muerte de Kennedy y de su padre– la hizo volver a Nueva York y ocuparse de lo que fuera para ganarse la vida. Fue un buen entrenamiento para aprender lo que le faltaba por saber sobre ese sector de la población al que en ese país no suele calentar el sol.
Es así que en 2016 dio el primer paso al partido Demócrata, de la mano de Bernie Sanders, el senador de Vermont que representa el ala socialista dentro de esa agrupación política. Sanders mantuvo un discurso progresista que no le alcanzó para derrotar a la elite partidaria, representada por los Clinton, pero al menos para abrir el debate sobre la defensa de los derechos de los trabajadores y en contra de los privilegios.
Ocasio-Cortez ahora suma un lugar clave, Nueva York para la renovación partidaria y a su aliado Sanders. Para comentaristas «paleoconservadores» como Patrick Buchanan, es una amenaza de que la oposición de Trump dejará de lado a los más centristas blancos (y defensores del establishment, por cierto) para dejar el partido a hispanos, negros… y mujeres. Como Ocasio-Cortez, Elizabeth Warren, otra crítica de su partido tanto como de Trump, o de Maxine Waters.
Tiempo Argentino, 8 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 8, 2018 | Sin categoría
El descalabro político y judicial en que está sumido Brasil y que se comenzó a hacer más evidente con la destitución de Dilma Rousseff, quedó expuesto como nunca este domingo. El viernes, tres diputados del Partido de los Trabajadores (PT), Wadih Damous, Paulo Pimenta y Paulo Teixeira, presentaron un pedido de habeas corpus ante el juez Rogerio Favreto, de turno en el Tribunal Federal número 4 (TRF 4).
El magistrado ordenó la inmediata liberación de Lula da Silva al director del la Policía Federal de Curitiba, donde el ex presidente brasileño cumple la prisión a que lo condenó el juez de Paraná, Sergio Moro, por la presunta titularidad de un departamento en Guaruja como pago de una coima de una empresa constructora. Un delito que no solo no quedó debidamente probado -el juez se basó en la «presunción» del fiscal que investigó el hecho, Deltan Dallagnol y el inmueble no está a su nombre- sino que además todavía no tiene sentencia firme de la Corte Suprema.
Para Favreto, la precandidatura a presidente de Lula como representante de un espacio político, cambia el eje de la detención, que data de abril pasado. Y eso ameritaba la inmediata liberación porque estando privado de su libertad no iba a poder cumplir su aspiración de volver al Palacio del Planalto.
Según indican los especialistas en derecho de Brasil, la orden de liberación debe ser cumplida en forma inmediata por la Policía Federal, del mismo modo con que se dispusieron a cumplir con la orden que diera Moro para apresarlo.
Pero Moro, a esta altura un enemigo declarado de Lula envuelto en el ropaje de un enconado perseguidor de la corrupción en su país, envió una orden en contrario a la PF desde Portugal, donde está de viaje-vacaciones.
Cierto es que el alerta al polémico juez de Paraná le llegó de inmediato por la prensa y seguramente por whatsapp de sus allegados, pero también por el pedido de instrucciones del jefe policial, que ya se había manifestado como muy poco amigo del PT en su oportunidad.
La respuesta de Moro causó escozor en los partidarios del ex líder metalúrgico, que se aprestaban a cumplir con el requisito acordado con Favreto de que saliera en forma discreta y sin movilizaciones que garamntizaran el trabajo pacìfico de las autoridades policiales.
Es así que Moro emitió una orden desde su lugar de vacaciones alegando que la orden de Favreto no debería cumplirse porque no tenía competencia para liberarlo. Algo insólito para la justicia brasileña porque Favreto es juez de segunda instancia y Moro de primera.
Por eso Favreto volvió a insistir en otro despacho que la orden debería cumplirse en un plazo perentorio. Sin embargo, el cauce de esta posible liberación encontró en el camino al relator de ese mismo TRF 4, Joao Pedro Gerán Neto, quien revocó la nueva orden de Favreto.
Ante el desbarajuste, la PF, que no tenía ninguna gana de soltar al candidato que lidera todas las encuestas para la elección de octubre, dejó que se rompieran los cuernos en los tribunales y amparados en ese desconcierto, que todo quede como estaba hasta que aclare el temporal.
De allí el nuevo tuit de Gleisi Hoffman, la presidente del PT para manifestarse en las calles de Curitiba en reclamo de la libertad del dos veces presidente de Brasil.
No es la primera vez que Moro reacciona desconociendo medidas del Poder Judicial y ya tuvo varios topetazos con sus superiores. Hace dos meses el Supremo Tribunal Federal (STF) le había sacado parte de la investigación por coimas de Odebrecht alegando que se estaba extendiendo en su jurisdicción que la los presuntos delitos se habían cometido en Brasilia y no en Paraná.
En junio, emitió otro fallo declarando inconstitucional la convocatoria coercitiva de un imputado que está sometido a derecho. Fue la forma en que Moro había llevado por la fuerza a declarar a Lula, un hecho televisado por las cadenas enemigas del PT con particular lujuria, y protestado por los defensores del expresidente señalando que nunca se había negado a acudir a llamado de la justicia.
Esos mismos medios que endulzan los oídos de Moro, son los que ahora deslizan la sospecha de que Favreto actuó como lo hizo porque fue afiliado al PT y cumplió funciones en gobiernos «trabalhistas» de Porto Alegre y con el mismo Lula en su primer mandato, lo que le augura un futuro de rispideces en el Poder Judicial y muchas más en la prensa hegemónica.
Para el gobernador de Maranhao, Flavio Gino, el entredicho judicial muestra un escándalo sin proporciones, al menos en la vida democrática de su país. Gino, que antes de postularse a la gobernación fue juez, a través de un tuit señaló que «en los tiempos en que había alguna consistencia y coherencia en el Derecho practicado en Brasil, solamente un órgano colegiado podía revocar una orden de Habeas Corpus de un desembargador (juez de segunda instancia). Con la ultrapolitización de la justicia, tenemos este vale todo deplorable».
En otras declaraciones puntualiza que «en 28 años de actuación profesional jamás vi una cosa igual (…) ahora vale todo y prevalece la ley del más fuerte, incluso si eso implica la muerte del Derecho. Las consecuencias políticas de este amontonado de casuismos es baja credibilidad en las instituciones, quiebra de la legitimidad del poder del Estado, vaciamiento de las elecciones, empeoramiento de los conflictos sociales. Basta leer las encuestas para constatarlo».
Junto con Gino, 125 juristas señalaron que las trabas interpuestas por Moro y Gerán Neto a la libertad dictaminada por Fevrero implica cometer el delito de prevaricación, previsto en el artículo 319 del Código Penal aplicable en la hipótesis de desobediencia a una orden judicial practicada por un funcionario público en el ejercicio de sus funciones
Si algo faltaba para agregar a esta columna es que Favreto, picado por la decisión de Gerán Neto, que sigue la línea de Moro, volvió a emitir un fallo en que ordenaba la liberación de Lula a la mediatarde y la detención de Moro y del jefe policial Roverval Drex por desacato.
Horas más tarde, era evidente que todos tiraban la pelota a la tribuna con el objetivo de que pasara el tiempo y finalizara el horario del turno de Favreto, que era a las 11 de la mañana del lunes.
Por las dudas el ministro de Seguridad Pública de Michel Temer, Raul Jungman, dijo que Lula no sería liberado y que el presidente del TRF4, Carlos Eduardo Thompson Flores, estaba enviando una orden en tal sentido al jefe de la Policía Federal.
Como en las viejas novelas de suspenso…continuará.
Tiempo Argentino, 8 de Julio de 2018
por Alberto López Girondo | Jul 8, 2018 | Sin categoría
Los socorristas que intentan evacuar a los 12 niños y a su profesor atrapados desde hace 14 días en una cueva inundada en Tailandia mantenían ayer una carrera contrarreloj para evitar que nuevas lluvias hicieran todavía más difíciles las tareas de rescate.
Hasta ahora son pocas las vías que barajan las autoridades para poder sacar a los menores integrantes de un equipo de fútbol y a su entrenador. Los socorristas anunciaron ayer que habían realizado más de 100 perforaciones verticales para intentar una vía alternativa a la evacuación por buceo. «Hemos realizado más de cien perforaciones. Pero todavía no hemos localizado su posición», declaró el jefe de la célula de crisis, Narongsak Osottanakorn. Estos trabajos pretenden encontrar una grieta por la que se pueda llegar a los niños.
Los equipos de rescate estudian el modo más seguro de evacuarlos, teniendo en cuenta que una buena parte de los chicos, de entre once y 16 años, no saben nadar y ninguno ha practicado nunca submarinismo. Por ahora, un buzo experimentado necesita once horas para un trayecto de ida y vuelta hasta los niños, seis de ida y cinco de vuelta, gracias a la corriente. El recorrido es de varios kilómetros y tiene algunos tramos angostos y otros que se tienen que realizar bajo el agua. La muerte de un exbuzo de la marina tailandesa el viernes durante una operación de abastecimiento refleja el nivel de riesgo del trayecto.
Ahora, los niveles de agua se rebajaron sensiblemente. Se instalaron más máquinas de bombeo para extraer el líquido de la cueva de Tham Luang, en el norte de Tailandia, y las autoridades empezaron a mostrarse más optimistas. Las condiciones son las mejores posibles —no las ideales— para intentar el rescate. Unas condiciones que durarán «tres o cuatro días» y que los equipos pretenden aprovechar antes de que nuevas tormentas puedan anegar otra vez la gruta.
Según la cadena de televisión ABC News, que obtuvo un informe interno del gobierno estadounidense sobre un plan que coincide con lo que declararon en los últimos días los expertos, y que prevé que cada niño vaya acompañado de buceadores experimentados a lo largo de los cerca de cuatro kilómetros que les separan de la boca del túnel.
Pese a los riesgos, apunta el documento, la propuesta de acelerar la evacuación busca aprovechar que los niños aún disfrutan de niveles adecuados de oxígeno dentro de las cámaras de aire y se encuentran en relativo buen estado. También pretende evitar las fuertes lluvias previstas a lo largo de la semana entrante.
Los buceadores han enseñado las nociones más básicas del buceo a unos niños que en su inmensa mayoría, ni siquiera sabían nadar cuando entraron en la cueva. Y que aún no han recuperado por completo toda su fortaleza tras nueve días en la oscuridad y sin comer, hasta que fueron encontrados el lunes pasado.
Los 13 desaparecieron el 23 de junio después de un entrenamiento. Por razones que se desconocen, bien para celebrar el cumpleaños de uno de ellos o bien para guarecerse de la lluvia, entraron en la gruta. Allí quedaron atrapados cuando la tormenta inundó los pasajes de la cueva. «
El apátrida que se convirtió en vocero
Adul Sam-on, nacido en Birmania y educado por profesores cristianos en Tailandia, se convirtió en el portavoz de los 12 menores atrapados. Como decenas de miles de niños en este país del sudeste asiático, es un apátrida.
«Me llamo Adul, estoy bien de salud», dijo en tailandés el niño flaco haciendo el saludo tradicional «wai». Los profesores donde el niño estudia alaban sus dotes lingüísticas, sobre todo en inglés, en un país donde sólo un tercio de los habitantes hablan esa lengua. Es el único capaz de conversar con los buzos británicos que los encontraron.
«¿Qué día es hoy?», pregunta Adul en inglés, y explica a los socorristas que él y sus compañeros tienen hambre. Nació en el Estado Wa, una región del este de Birmania escenario de una guerrilla étnica. Adul también habla tailandés, birmano y chino, y estudia en el mismo colegio desde que tiene siete años. Dejó su familia para recibir una formación mejor en el norte de Tailandia. Sus padres se quedaron en Birmania pero lo visitan en la iglesia cristiana que lo acogió.
Tiempo Argentino, 8 de Julio de 2018
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