por Alberto López Girondo | Jul 15, 2020 | Sin categoría
El alcalde de un pequeño pueblo del estado de Washington recurrió a una cuasimoneda, un “billete” de madera valuado en 25 dólares, para paliar la recesión que se ensaña sobre sus habitantes. Esta suerte de patacones verdes se entregan a los residentes de menores recursos hasta un total de 300 dólares para que hagan sus compras esenciales. Como tiene circulación local, solo pueden gastarse en el distrito de Tenino, lo que activa a comercios y trabajadores de la localidad, que es el objetivo principal de la iniciativa ideada por Wayne Fournier, el jefe de gobierno de esa comuna de menos de 2000 habitantes del condado de Thurston, en las afueras de Olympia, la capital de ese estado del noroeste de EEUU.
No es que Fournier haya “inventado el agua tibia”, como algún malicioso podría argumentar ante la noticia. Es cierto que sobre todo en estas costas, las cuasimonedas fueron una salida desesperada para suplir la falta de dinero líquido en el 2001. Y no es menos cierto que este tipo de iniciativas son más comunes en los países más desarrollados e incluso lo fueron en los años 30.
Pero Tenino también tiene su historia. Y es a lo que recurrió Fournier en medio del desastre económico generado por la pandemia, que a pesar de que en ese país las restricciones no fueron tan estrictas como en otras regiones, dejaron la misma secuela que en el resto de mundo, al punto que la desocupación trepó a más del 11% y la caída de la actividad ronda el 5%.
«No hay comercio, no hay ventas y las calles están muertas. Es lo mismo a las 3 pm que a las 3 am y estábamos recibiendo muchas llamadas de empresas que decían no estar seguras de poder continuar”, explicó el lord de Tenino ante los medios. Es así, señaló, que recordó que ya en los años 30 del siglo pasado Tenino había creado su propia moneda para pelearle a la recesión más grave del sistema capitalista.
Esa vez se recurrió también a una tablilla de madera de la corteza de un pino de la zona, la picea. Juntó ese antecedente diríase que genético al que sumó una prensa del año 1890 que tenían arrumbada en un museo y en poco tiempo armaron un modelo de billete que tiene la imagen de Washington y una frase esperanzadora en latín: “habemus autem sub potestate”, lo tenemos bajo control.
Los comercios locales aceptan de buena gana los llamados Dólares Covid o Dólares Tenino. y hasta se convirtió en un atractivo turístico. «Mucha gente que llega a la ciudad ni siquiera sabía que existe Tenino y quiere conocer cómo es ese lugar que imprime su propia moneda», indicó a la agencia AFP Chris Hamilton, gerente de la principal tienda de alimentos de la localidad. «Llegan, se detienen un rato, compran un helado o recorren las calles y comen una hamburguesa», añadió, exultante.
El cuasidólar se puede utilizar para comprar cualquier cosa menos tabaco, alcohol o cannabis. Otra restricción es que no se puede entregar más de 99 centavos de dólar de circulación nacional de vuelto por una compra, para que no se fugue la reserva del municipio. Por ahora Tenino imprimió 10.000 dólares de madera, pero nadie sabe qué ocurrirá en el futuro. No es la única moneda local que circula en el mundo. De hecho, en Estados Unidos se conoce el BerkShares, en la región de Berkshires, del estado de Massachusetts. Se trata de un billete creado en 2006 por el Centro Schumacher para la Nueva Economía como una propuesta antiglobalizadora. “Las BerkShares están destinadas a maximizar la circulación de bienes, servicios y capital dentro de una región definida, fortaleciendo así la economía local. Común a principios de 1900, las monedas locales están siendo reconocidas una vez más como una herramienta para el desarrollo económico sostenible. La moneda distingue a las empresas locales que aceptan la moneda de las que no lo hacen, fomentando relaciones más fuertes entre la comunidad empresarial responsable y los ciudadanos de la región”, se explica en su página web.
«La gente se empezó a dar cuenta que nos tornamos demasiado globales, demasiado rápidamente y perdimos nuestras características propias», fue al justificación de Chris Hewwit, el inventor del Hudson Valley Current, del Upstate, Nueva York. “Buscamos abundancia para todos: nuestra comunidad, nuestros negocios y nuestras familias. Es por eso que hemos desarrollado una moneda comunitaria llamada The Current, un medio para compartir las habilidades de cada negocio o individuo dentro de la comunidad”, puntualiza.
“Puede parecer dinero del Monopolio para los forasteros, pero un número creciente de comunidades en los Estados Unidos está utilizando monedas locales de cosecha propia para estimular sus economías y protegerse de los problemas económicos más amplios de la nación”, decía hace un tiempo un artículo de The New York Times para ilustrar una práctica muy arraigada en comunidades estadounidenses. Se computan en este rubro, entre otras divisas comunitarias estadounidenses, el Bay Bucks de Traverse City, Michigan; los Ithaca Hours, en el estado de Nueva York; los Cascadia Hours, Corvalis Hours y RiverHours de Oregon; los Equal Dollars de Filadelfia.
Del otro lado del océano también circulan monedas llamadas técnicamente “complementarias”. Una de ellas es la libra de Brixton, un distrito del sur de Londres que, como señala en su web, “está diseñada para apoyar a las empresas de Brixton y fomentar el comercio y la producción local. Es una moneda complementaria, que trabaja junto (no reemplaza) a las libras esterlinas, para uso de tiendas y comerciantes locales independientes. El B £ brinda a los comerciantes y clientes locales la oportunidad de reunirse para apoyarse mutuamente y mantener la diversidad de la calle principal y fortalecer el orgullo en Brixton».
En Francia se conoce el Sol Violette de la capital de la región de Occitania, también como forma de fomentar el comercio regional. “En mayo de 2011, los ciudadanos de Toulouse vieron el nacimiento de una moneda complementaria y unida en su ciudad. Mucho más que un simple medio de pago, Sol-Violette nos invita a cuestionar el lugar que el dinero ocupa hoy en nuestras vidas, así como nuestro comportamiento como hombres y mujeres económicos. Gracias a esta moneda, ahora es posible utilizar nuestro dinero de manera diferente y participar en una dinámica ciudadana concreta e innovadora», aseguran.
En Alemania funcionan varias monedas, que se integran en una red llamada Regiogeld e V. Entre ellas se destaca el Chiemgauer, de la región de Chiemsee, en Baviera. El incentivo es que el Chiemgauer es recibido por todos los actores sociales de ese distrito, y solo se cambia por el euro en caso de compras fuera de su área.
Proyectos similares se desarrollaron durante la crisis de los años 30, pero en ese caso para dar pelea a la brutal recesión. Hubo un experimento bastante exitoso de reactivación en base a una moneda local en Worgl, una pequeña localidad de Austria. Lo que se aplicó allí fue un modelo desarrollado por un brillante economista autodidacto, Silvio Gesell.
El hombre había nacido en 1862 en Sankt Vith, por entonces parte del Reich Alemán, hoy Bélgica. Podría definírselo como “traste inquieto”: luego de varios emprendimientos en Alemania y España viajó a Argentina en 1887 donde con uno de sus hermanos crean la Casa Gesell, que comenzó vendiendo material quirúrgico y con los años devino en la venda de productos para bebés. Uno de sus hijos, por cierto, desarrollaría el proyecto inmobiliario que hoy es Villa Gesell. Pero esa es otra historia.
Jean Silvio Gesell era hijo de un recaudador de impuestos. Familia numerosa y de pocos recursos -eran nueve hermanos- no pudo ir a la universidad pero sí tuvo una perspicacia única y un golpe de suerte en medio de una tormenta. Gesell había viajado a Argentina para cuando el país padecía una crisis de deuda externa, durante el gobierno de Miguel Ángel Juárez Celman, quien en junio de 1890 generó el segundo default de la historia vernácula. Geselle aprovechó el momento para analizar con minuciosidad las causas de esa crisis y en 1891 presenta un tratado teórico titulado La reforma del sistema monetario como puente hacia un estado social (Die Reformation des Münzwesens als Brücke zum sozialen Staat).
Se entusiasma con los estudios de economía, vuelve a Alemania y administra negocios con otros de sus hermanos. Sus ideas se plasman en la Doctrina de la libre economía (Freiwirtschaftslehre), que propone la creación de una moneda “oxidable”. Se trataba de un billete que se deprecaría en un tiempo determinado. Una forma de que “queme en las manos” en tiempos de recesión, pero al mismo tiempo que no sirva como reserva ni como instrumento de usura. Novedosa concepción basada en que el interés que se impone en un préstamo significa un impuesto privado al intercambio de mercancías.
Sin ser marxista, participó en el área de Finanzas de la efímera República Soviética de Baviera, entre abril y mayo de 1919. A la caída de esa experiencia fue detenido por algunos meses. Todavía haría otro viaje a la Argentina antes de volver definitivamente a Alemania, donde murió en 1930.
No alcanzaría a ver su moneda en circulación ni recibir los elogios que lo propinaría John Maynard Keynes. El caso es que en 1932, para cuando su hijo Carlos comenzaba a domar dunas en la costa bonaerense, el pequeño poblado austríaco de Worgl, de 4500 habitantes, pondría su idea en marcha para activar una economía devastada por la crisis mundial. Eran unos bonos que debían sellarse regularmente para no perder valor. El plan duró un año durante el cual se incrementó el comercio, se intensificó la construcción de viviendas, se erigió un puente y hubo pleno empleo. Pero claro, el Banco Central austríaco, haciéndose eco del lobby financiero, prohibió la circulación en 1933.
Fue la Argentina del fin de la convertibilidad la que recurriría a bonos locales, en los albores del 2001, cuando 16 provincias emitieron su propio dinero ante la falta de pesos y la brutal caída económica. El paradigma de esa cuasimoneda fue el Patacón bonaerense, remembranza de aquellas monedas de tiempos de la colonia y después. Algunos recibieron nombres que daban para el humor, como el Bono Federal de Entre Ríos, que se sintetizaba como Bofe. Otros despertaban reminiscencias locales como el Quebracho, de Chaco; el Petrobono de Chubut y Río Negro, o el Huarpes de San Juan. Fueron eliminados durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Hace algunas semanas el intendente de Zárate, Osvaldo Cáffaro, del Frente de Todos, firmó un decreto por el cual se acepta como medio de pago de bienes y servicios mediante una estampilla por valor de 100 pesos que sirven para la compra de alimentos y artículos de limpieza. De inmediato fue atacado por los medios y dirigentes políticos que para quienes una “cuasimoneda” es el estigma de una crisis como la del 2001.
El bueno de Wayne Fournier, desconocedor de este antecedente, recibió en cambio lisonjas por su osadía y la cobertura de medios de todo el mundo que pusieron finalmente a Tenino en los mapas de GPS.
Tiempo Argentino, 15 de Julio de 2020
por Alberto López Girondo | Jul 14, 2020 | Sin categoría
En una nueva batalla de la guerra entre los dos gigantes de la economía mundial, el Reino Unido finalmente quemó las naves en favor de su socio estratégico primordial y el gobierno británico anunció que desde fin de año los operadores telefónicos tienen prohibido comprar equipamientos de la empresa Huawei para la red 5G y que tienen tiempo hasta 2027 para deshacerse de todos los que tengan en existencia de las anteriores plataformas. Los argumentos son más bien sinuosos: según el ministro de Digital, Cultura, Medios y Deportes, Oliver Downden, «la red 5G será transformadora para nuestro país sólo si confiamos en la seguridad y la resistencia de las infraestructuras sobre las que se construye». Pero el trasfondo es la guerra comercial Washington-Beijing.
Rascando un poco más debajo de las justificaciones, para Londres las sanciones de la administración Donald Trump a la firma china implican que no podrá contar con elementos claves para garantizar la provisión de equipamientos, lo que terminaría perjudicando a Gran Bretaña. Pero mucho tiene que ver con esta decisión del primer ministro Boris Johnson el inicio del divorcio de ese país de la Unión Europea. Porque necesitará de acuerdos importantes con las ex colonias de Norte América para capear los primeros momentos fuera del organismo regional y debe seguir a Trump en su embate contra China. Tanto es así que Alemania y Francia mantienen acuerdos con Huawei a pesar de las presiones que se expresan a través de los medios.
En una sesión en la Cámara de los Comunes, Dowden dijo que la exclusión -que se fue deslizando en las ultimas dos semanas- será irreversible y completa dentro de 7 años, que es el plazo en que consideran que cualquier equipo provisto por la fabricante asiática habrá cumplido su vida útil.
La decisión de Downig Street se basó en un dictamen del Consejo Nacional de Seguridad (NSC por sus siglas en inglés), tras una recomendación del Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC). Los expertos asumen que las restricciones impuestas por Washington «hacen que sea imposible continuar garantizando la seguridad de los equipos de Huawei en el futuro». Y agrega que “la decisión tiene en cuenta nuestras circunstancias nacionales específicas y cómo los riesgos de estas sanciones se manifiestan en el Reino Unido”.
Pero no es ajena esta consideración al informe de una semana antes emitido por la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) de hace un par de semanas, que caratuló a las empresas de telefonía Huawei, ZTE y todas sus subsidiarias como una “amenaza nacional”. Fundamentalmente porque la consideran una empresa del gobierno chino en virtud de que su fundador, Ren Zhengfei, es un exingeniero del Ejército Popular de Liberación chino. Y que por medio de sus redes espiarán a ciudadanos de todo el mundo. Curiosamente lo mismo que el ex analista de la CIA Edward Snowden afirma que hacen agencias de vigilancia estadounidenses.
El representante de Huawei en Londres, Ed Brewster, lamentó que el futuro de la empresa “en el Reino Unido ha sido politizado, esta es una cuestión de política comercial de Estados Unidos y no de seguridad”. Y para crear algo de cizaña, se declaró “decepcionado” porque el bloqueo a Huawei, dijo, representa una «amenaza con ralentizar el desarrollo digital» británico y puede «aumentar las facturas» que los usuarios deban pagar por futuros servicios.
El embajador chino en Londres, Lius Xiaoming, había advertido cuando se filtró la información sobre la decisión británica, que sacar del juego a Huawei podría dañar la reputación del Reino Unido “y erosionar la confianza de otros inversores extranjeros”; aludiendo obviamente a los de nacionalidad china, que no son pocos en el mercado internacional.
Londres, Washigton y Beijing vienen enfrentándose desde la puesta en marcha de la ley de seguridad en Hong Kong. Los chinos responden alegando que ese enclave dejó de ser colonia y pertenece indubitablemente al país asiático. Todo esto en el marco de la política agresiva que desarrolla Trump desde que llegó al Salón Oval.
La guerra de Trump contra Huawei
Precuela de un escándalo.
Los cinco ojos de Occidente.
Cómo controlar a China.
Otros 90 dìas de tregua.
Otra Gran Marcha China.
Argumentos de la Guerra Fría.
En Alemania, mientras tanto, la empresa mixta Deutsche Telekom -tiene 14,5% de acciones en manos del estado- profundizará su alianza estratégica con Huawei, según documentos probatorios que publicó el portal estadounidense Politico. Según esa información, a mediados de 2019, y cuando ya Donald Trump había puesto en la lista negra a Huawei, acordaron que el proveedor chino garantizaría el flujo de la cadena de suministro de elementos y tecnología incluso con indemnizaciones en caso de que daños o demoras por razones del castigo impuesto por la Casa Blanca.
Para Deutche Telekom, según deslizan en papers internos, de no poder usar equipos de la empresa china en su despliegue de la red 5G, sería como su Armagedón. Para la canciller Angela Merkel, el riesgo de romper con los chinos sería catastrófico para las empresa alemanas con capitales en el país asiático si es que Beijing toma represalias.
En Francia también hay mejor clima para los chinos y la agencia de seguridad cibernética, ANSSI, rechazó la prohibición, aunque el organismo incita a los operadores a que si pueden se inclinen por alguna otra tecnología. De hecho, la sueca Erikson y la finlandesa Nokia se restriegan las manos esperando recoger las migajas que dejen los chinos.
En Argentina, por su parte, la semana pasada el jefe de Gabinete de la cancillería, Justo Chaves y el secretario de Negociaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, se reunieron con el Ceo de Huawei local, Steven Chen Shiqing para hablar sobre la posible inversión de la compañía para la provisión de equipos de 5G. «Estamos investigando el tema minuciosamente, haciendo foco en la competitividad y la seguridad de las diversas soluciones disponibles en el mercado. Temas como el Big Data, la digitalización de las empresas y la inteligencia artificial son centrales para la competitividad», dijo Neme.
Tiempo Argentino, 14 de Julio de 2020
por Alberto López Girondo | Jul 12, 2020 | Sin categoría
Aloizio Mercadante pasó por cargos claves en los gobiernos brasileños, como los ministerios de Ciencia y de Educación, con Lula, y fue jefe de Gabinete con Dilma. Uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores y también del Grupo de Puebla, el foro creado hace justo un año por líderes progresistas de América Latina. En esta charla telefónica, desmenuza la crisis de la integración regional y también el desastre en que está sumido su país, con un presidente al que no duda en tildar de «oscurantista» que tiene «actitudes genocidas».
«Tuvimos un pasado reciente con una evolución muy estratégica, innovadora en América Latina para impulsar la integración -arrancó Mercadante-. El Mercosur consolidó asociaciones comerciales, se constituyó el Parlasur, que fue un espacio de debate, de construcción. El Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) fue un instrumento para la reducción de las asimetrías regionales. Empezamos a tener una presencia diplomática más cohesionada en los foros internacionales. Lo mismo con Unasur y Celac. Así fortalecimos una inserción soberana de América Latina, una presencia más activa, más altiva en los foros multilaterales, en las disputas. Con los gobiernos populares de Néstor-Cristina, Lula-Dilma, Lugo, Rafael, Evo, Mujica-Tabaré, hubo una extraordinaria aproximación política, cultural, tecnológica, científica. El proyecto neoliberal es incapaz de pensar la diplomacia como forma de integración de los pueblos, más allá del interés del mercado».
–¿Eso explica la necesidad de un foro como el de Puebla?
-El objetivo es rescatar esta relación que teníamos de confianza, compañerismo, discusión, para hacer un contrapunto a esta visión de la economía financierizada y neoliberal. Y retomar el compromiso con el estado democrático de derecho, el combate al lawfare, con una nueva propuesta de desarrollo económico, social, ecológico, cultural, democrático para la región. Esta pandemia desnuda la crisis sistémica de este modelo neoliberal.
-Para la construcción de ese momento virtuoso fue fundamental que Brasil se sumara al resto de América Latina. Pero ahora el presidente es Bolsonaro.
-Lo conozco a Bolsonaro porque llegamos juntos al parlamento en 1990. Es un tipo que nunca lideró un partido, nunca presentó una propuesta parlamentaria, ni presidió una comisión, ni contribuyó a un debate programático. Basó su estrategia en un discurso corporativo militar con apoyo de la milicia, que en Río de Janeiro es muy fuerte. Y una defensa de la dictadura, de la censura, de la tortura. Pero ahora está perdiendo credibilidad y popularidad, y vive un aislamiento internacional dramático, con una pérdida de dignidad de Brasil en los foros internacionales. La mayoría de la sociedad civil y las fuerzas políticas, hasta las de centro liberal, defienden la integración latinoamericana. Este retroceso obedece a una sumisión completa e incondicional a Trump, no a Estados Unidos.
-¿Cómo es eso de la sumisión a Trump?
-Tuvo innumerables manifestaciones de que su ídolo, su líder, es Donald Trump. Ahora hay preocupación porque Joe Biden tiene chances reales de derrotarlo. Esto consolidaría el completo aislamiento de Bolsonaro en la diplomacia internacional. Sin embargo, a pesar de todas estas actitudes, Trump le mostró un gran desprecio y pone a Brasil como ejemplo de las peores respuestas ante la pandemia y el escenario global. Bolsonaro no tiene la menor dimensión de lo que es la política exterior y el interés nacional, lo que es la soberanía de una nación.
-Pero cuenta con un fuerte apoyo en las FF AA y con el respaldo de milicias populares.
-Tuvo un apoyo muy fuerte de la milicia pero eso también está bajo investigaciones por el Supremo Tribunal Federal, el Congreso Nacional y la Policía de Río de Janeiro, que involucra a sus hijos, como también en la estructura de la difamación a través de fake-news y al financiamiento ilegal de su campaña. La sociedad y las instituciones democráticas están actuando. La prisión del articulador de la milicia en Río, Fabrizio Queiroz, que participó del gabinete de su hijo por más de 20 años, expone mucho a Bolsonaro: por eso se lo ve más contenido, aunque no se sabe por cuánto tiempo. La correlación de fuerzas avanza de un modo muy desfavorable para él, y la extrema derecha está muy fracturada. Moro se fue del gobierno, hay sectores militares que también se fueron. Él cooptó a muchos y tiene 11 ministros en el gabinete. Los militares de reserva tienen conexiones con el gobierno pero es escaso el apoyo en los activos. La actitud irresponsable, genocida frente a la pandemia, la incapacidad de coordinar, planear, de presentar un proyecto consistente para el país, también genera descontento creciente en las FFAA.
-Llama la atención que no hubiera estallado Brasil a raíz del desastre sanitario por el Covid-19.
-Hubo un esfuerzo muy importante de gobernadores, de alcaldes para defender el distanciamiento social, colocar a la vida encima de todos los valores, aportar a una salida con base científica. Así logramos que se aprobara un salario mínimo de 600 reales. La gente que no es oscurantista desde el punto de vista sanitario no va a la calle. Hay manifiestos con millones de firmas en el campo democrático, de sindicatos, pero las calles serán tomadas cuando se supere la pandemia. Hoy tenemos nueve capitales de Brasil con más del 90% de las unidades de terapia intensiva ocupadas, más de 68 mil muertes documentadas, y sabemos que hay subregistro de muertes. La gente que tiene alguna consciencia sanitaria está cuidándose con aislamiento social y no sale a las calles. El presidente claramente es un oscurantista que no tiene ningún compromiso con la ciencia y la medicina. Hay un grupo dentro del gobierno que es terraplanista sanitario. Yo fui dos veces ministro de Educación: lo que han hecho en ese sector es una tragedia histórica. No hay nada parecido a un retroceso como éste.
–¿Como se vuelve de esta realidad?-La forma es la lucha: organizar a los sectores populares, crear alianzas en los sectores democráticos, respuestas alternativas frente a la pandemia y la crisis económica, presentar una nueva síntesis civilizatoria, una nueva utopía. Con valores como la igualdad, la solidaridad, profundizar el proceso de democratización, un nuevo rol del estado como único agente capaz de coordinar esa salida. Argentina demostró que es posible: yo estuve cuando el triunfo de Alberto Fernández, que es una gran esperanza para la región. Volveremos, porque este proyecto neoliberal está destinado a un fracaso completo -La forma es la lucha: organizar a los sectores populares, crear alianzas en los sectores democráticos, respuestas alternativas frente a la pandemia y la crisis económica, presentar una nueva síntesis civilizatoria, una nueva utopía. Con valores como la igualdad, la solidaridad, profundizar el proceso de democratización, un nuevo rol del estado como único agente capaz de coordinar esa salida. Argentina demostró que es posible: yo estuve cuando el triunfo de Alberto Fernández, que es una gran esperanza para la región. Volveremos, porque este proyecto neoliberal está destinado a un fracaso completo.
Tiempo Argentino, 12 de Julio de 2020
por Alberto López Girondo | Jul 12, 2020 | Sin categoría
El primer príncipe en contagiarse fue Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi, Alberto II de Mónaco, el 19 de marzo, cuando en Argentina comenzaba la cuarentena. El segundo fue Carlos, el príncipe consorte británico, Carlos Felipe Arturo Jorge Mountbatten Windsor. Luego se inició una seguidilla de jefes de Estado seculares.
El primer ministro Boris Jonhson encabeza esta lista, el 27 de marzo, y de allí en adelante, con matices, la pandemia demostró cuán democrático es el coronavirus, que también atacó por igual a conservadores enamorados del recorte presupuestario-como Boris Johnson, que sin embargo salió del hospital bendiciendo a la salud pública británica-, y a líderes algo más progresistas.
También hubo tres “primeras damas”, como Begoña Gómez, esposa del presidente de gobierno español, el socialista Pedro Sánchez; Sophie Gregorie, casada con el liberal premier canadiense Justine Trudeau; u Olena Volodymyrivna Kiyashko, la mujer del presidente de Ucrania, el ex comediante Volodymyr Zelensky. Muy cerca de esos lares, Nikol Pashinián, el jefe de gobierno armenio, resultó contagiado junto con toda su familia.
El primer ministro de Guinea Bisau, Nuno Gomez Nabiam, también resultó infectado por Covid-19, junto con otros miembros de su gabinete de gobierno. Lo mismo ocurrió con su par ruso, Mijail Mishustin, lo que obligó a dos semanas de aislamiento del presidente Vladimir Putin. La canciller alemana Angela Merkel, también debió aislarse luego de que un médico con el que había tenido contacto resultara positivo para el virus.
De este lado del Atlántico, el mes pasado, el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, la pasó bastante mal y debió recibir un tratamiento llamado MAIZ en una sala de terapia intensiva. Son las siglas de Microdacyn, Azitromicina, Ivermectina y Zinc. Y más reciente es el caso del brasileño Jair Bolsonaro, que desafió al virus como política de Estado: asegura que se está curando con hidroxicloroquina, un medicamento de dudosa efectividad para este virus. Otra mandataria contagiada es la presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez. En las últimas horas también se confirmó el positivo de Eva Copa, la titular del Senado. Justamente en Venezuela, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, el hombre fuerte detrás del presidente Nicolás Maduro, también fue diagnosticado con Covid-19. Otra mandataria contagiada es la presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez. En las últimas horas también se confirmó el positivo de Eva Copa, la titular del Senado. Justamente en Venezuela, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, el hombre fuerte detrás del presidente Nicolás Maduro, también fue diagnosticado con Covid-19.
Tiempo Argentino, 12 de julio de 2020
por Alberto López Girondo | Jul 5, 2020 | Sin categoría
La cumbre presidencial del Mercosur fue un test de cómo cayeron las fichas en el último quinquenio en la región. Y para Alberto Fernández, un desafío. Es duro admitir que uno vive en un edificio en el que los vecinos resultan mayormente desagradables, pero peor sería negar la realidad. En todo caso, pasó el mal trago sin renunciar a su visión del mundo y de la integración en aras de una Real Politik incierta.
La gran pelea de la tarde, se prometía, era la de Fernández con Jair Bolsonaro. Pero hubo algodones diplomáticos para que nada se desmadrara. Un dato a tener en cuenta: nadie en el Gabinete brasileño a esta altura amenaza con dar un portazo de la organización regional.
Fernández, que por orden alfabético de país abrió el debate virtual, mostró un camino. «Somos el continente más desigual en la distribución del ingreso, y nos toca afrontar ese desafío sabiendo que estamos ante la mayor crisis mundial”.
No tardó en asomar la sociedad neoliberal del brasileño con el paraguayo Mario Abdo Benítez –a la sazón presidente pro témpore saliente de la organización– y con el nuevo mandatario uruguayo, Luis Lacalle Pou, el que tomó la posta en esta ocasión.
El ala “aperturista” del Mercosur tomó la palabra con Bolsonaro, que propuso abrir fronteras y avanzar en los acuerdos con Corea del Sur, Canadá, Líbano y Singapur, temas en los que Argentina es renuente y lo demostró cuando se retiró de las negociaciones con un golpe sobre la mesa en abril pasado.
La noticia mediática, sin embargo, fue que cuando comenzó a hablar la presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, Fernández dejó la sesión. Fue su forma de sacudir la mesa nuevamente. Venezuela, el cuco regional, fue suspendida durante el gobierno de Mauricio Macri y cuando ya se había dado el golpe institucional en Brasil.
Se acusa a Nicolás Maduro de no respetar los valores democráticos, razón suficiente, incluso, para justificar el despojo de sus riquezas (ver aparte). Pero se acepta al gobierno de Bolivia, que aun no integra formalmente el Mercosur, sin cuestionar el golpe contra Evo Morales pergeñado desde la OEA y, se comprobó, mediante la manipulación de datos sobre un fraude inexistente en las elecciones de 2019.
Días antes, en un encuentro también virtual con Lula da Silva, Fernández le dijo al expresidente brasileño que lo extrañaba tanto como a Néstor Kirchner, a Fernando Lugo, a Evo Morales, a Rafael Correa, a Ricardo Lagos, a Hugo Chávez. Y sostuvo que EE UU rompió Unasur para crear Prosur, que ahora va por el BID y además, le apunta a la Celac. De la cumbre del Mercosur participaron como invitados el chileno Sebastián Piñera y el colombiano Iván Duque. Piñera fue clave en aquellas construcciones regionales, al igual que Álvaro Uribe, el mentor de Duque. También a esos derechistas extraña Fernández, sin duda. De la cumbre del Mercosur participaron como invitados el chileno Sebastián Piñera y el colombiano Iván Duque. Piñera fue clave en aquellas construcciones regionales, al igual que Álvaro Uribe, el mentor de Duque. También a esos derechistas extraña Fernández, sin duda.
Tiempo Argentino, 5 de Julio de 2020
por Alberto López Girondo | Jul 1, 2020 | Sin categoría
El gobierno israelí demora la puesta en marcha del plan de anexión del 30% de territorio de Cisjordania, tras las airadas quejas de la OMU y de algunos gobiernos amigos y hasta de las presiones de la administración Donald Trump para no agregar un nuevo problema a la difícil situación política del mandatario estadounidense de cara a su reelección.
El anuncio de Benjamín Netanyahu era que si o si este 1 de julio se iba a cumplir con el plan que forma parte del llamado Acuerdo del Siglo, que diseñó el yerno de Trump, Jared Kushner, y que no cuenta con el beneplácito en primer lugar de los palestinos, pero además, de gran parte de la dirigencia internacional.
La primera en dar la señal de alerta fue la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, quien recalcó que “la anexión es ilegal, punto”. (ver acá)
Pero desde este lunes llovieron cataratas de críticas, entre ellas del premier británico, Boris Johnson, quien en una columna para el diario Yediot Ahronot, el de mayor circulación en Israel, indicó que “como apasionado defensor” de esa nación, “como amigo de toda la vida, admirador y partidario de Israel, temo que estas propuestas no lograrán su objetivo de asegurar las fronteras de Israel, serán contrarias a sus intereses a largo plazo y pondrán en riesgo recientes mejoras en las relaciones con el mundo árabe”.
El empecinamiento de Netanyahu, enfrascado en una cuestión personal más que de estrategia nacional, chocó con su “premier paralelo”, el actual ministro de Defensa, Benny Gantz, quien se encargó de aclararle que para él, hay cosas más importantes en este momento que la anexión de las colonias ilegales en territorios palestinos. Citó como ejemplo el rebrote de coronavirus cuando ya parecía que la pandemia estaba controlada.
Netanyahu, además, enfrenta un juicio por cargos de fraude, administración desleal y aceptar sobornos comenzó en un tribunal de Jerusalén que debería reanudarse en este mes de julio. El apuro por la anexión -o al menos por remover el avispero- también se relaciona con que el sostén principal de este plan es Trump, cuya reelección ahora no parece tan segura como hace un par de meses.
Desde la Casa Blanca le dijeron que pare con el tema hasta luego del comicio, en noviembre. Teniendo en cuenta el sólido apoyo que los legisladores estadounidenses de ambos partidos reciben del lobby israelí, fue casi se diría que disruptivo el rechazo explícito y el planteo de las representantes demócratas Alexandria Ocasio-Cortez, Rashida Tlaib, Betty McCollum y Pramila Jayapal, que con el apoyo del senador Bernie Sanders están juntando firmas en el Capitolio para que el gobierno estadounidense retire todo tipo de ayuda a Israel si concreta la anexión.
Esta propuesta generó profundos debates puertas adentro de la oposición a Trump, ya que en general los demócratas cuestionan la anexión pero no apoyan sanciones a su más fiel aliado en el mundo, ese que siempre banca las propuestas más descabelladas de cualquier presidente estadounidense.
Israel, que ya anexionó de manera contraria a las disposiciones de Naciones Unidas a Jerusalén Este en 1967 y los Altos del Golán en 1981, está a punto de agregar más territorio en el Valle del río Jordán, a expensas de la población palestina. Pero por ahora todo quedó en stand by.
En declaraciones a la Radio Militar, el ministro de gabinete Ofir Akunis dijo que el envío del proyecto de ley de anexión al Parlamento, el primer paso del proceso, no se hará el 1 de julio, como se había anunciado previamente. «La coordinación con el gobierno estadounidense no es algo que deba desestimarse», dijo Akunis, según destaca la agencia Télam.
Tiempo Argentino, 1 de Julio de 2020
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