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Diplomacia tuitera

Diplomacia tuitera

Todo es muy dinámico en el Gobierno de Javier Milei, principalmente en las relaciones internacionales. Habían pasado exactamente 12 horas y 50 minutos desde que el presidente reposteó un tuit en que un ¿usuario? de la red X fustigaba a Andrés Manuel López Obrador, Gustavo Petro y Lula da Silva por su posición sobre la crisis en Venezuela, hasta que se vio obligado a agradecer a Brasil por haberse hecho cargo la embajada argentina en Caracas. El ultimátum del presidente venezolano Nicolás Maduro ordenaba retirar a todo el personal y a quienes se encontraban asilados en la sede diplomática, y de no ser por la ayuda brasileña, el incidente podría haber escalado a niveles impredecibles.

Pero Itamaraty, que en la cumbre de la OEA del miércoles convocada de urgencia por el secretario general, Luis Almagro, había tomado una postura que irritó al libertario y sus acólitos en las redes, con un sencillo acto le dio lecciones de una prudencia política que dista de estar en el ADN del mandatario vernáculo.

Decir que las relaciones de Milei con Lula Da Silva son distantes es poco. El mandatario argentino destrató al tres veces presidente constitucional de la principal potencia económica latinoamericana desde el día que asumió el cargo, al invitar a la ceremonia de asunción a su antecesor, Jair Bolsonaro, quien intentó derrocar al líder del PT. Luego, en ocasión de la cumbre de presidentes del Mercosur, a principios de julio, faltó al convite para ir a un encuentro ultraderechista en Camboriu en el que junto a los Bolsonaro se regocijaron con bromas de estudiantina con olor a naftalina. Esa vez, desairó a Da Silva pero también a los jefes de Estado de Uruguay, Paraguay y Bolivia, que se incorporaba oficialmente al «equipo» regional.

Llamado a los militares
La situación en Venezuela dio para una nueva ofensiva contra todo lo que huela a progresismo. Y antes de que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunciara el resultado de la elección del domingo, ya Milei y Mauricio Macri habían salido a afirmar –sin datos– que el candidato de la oposición había triunfado, y lo que es más grave, pidieron una intervención militar. 

Luis Almagro, excanciller del Frente Amplio uruguayo, se convirtió desde que llegó a Washington, en 2015, en un férreo defensor de los intereses de las derechas regionales en una organización como la OEA, fuertemente cuestionada en la región por su alineamiento con las necesidades de Estados Unidos. Así que este mismo lunes se apuró a catalogar al comicio venezolano de fraude en un documento con su rúbrica, y sin consultar con el resto de los representantes latinoamericanos. «A lo largo de todo este proceso electoral se vio la aplicación por parte del régimen venezolano de su esquema represivo complementado por acciones tendientes a distorsionar completamente el resultado electoral, haciendo que ese resultado quedara a disposición de la manipulación más aberrante», dice, sin aportar pruebas. Llamó, entonces, a una reunión de urgencia en la capital estadounidense. Algo similar había hecho en 2019 con el resultado de las elecciones en Bolivia que terminó en un planteo militar contra Evo Morales, quien finalmente renunció.

Canciller desmentida por Cancillería
Lula, mientras tanto, se ponía en contacto con el secretario de Defensa, Antony Blinken, para coordinar acciones. El veterano líder metalúrgico declaró: «Estoy convencido de que es un proceso normal y regular», pero luego afirmó que el problema se resolvía presentando las actas con los votos de cada candidato. El viernes, de todas maneras, la administración Biden, mediante un comunicado del propio Blinken, reconoció como presidente electo a Edmundo González Urrutia.

El presidente mexicano, luego de acusar a la OEA de «injerencista», tampoco estuvo en el pelotón de los que se rasgaron las vestiduras en torno a las elecciones venezolanas. Una mirada similar mostró Petro, otro de los gobernantes constitucionales que le quitan el sueño a Milei. El «trípode», Brasil, México, Colombia busca una salida civilizada a una crisis que se arrastra desde hace años y este jueves emitieron un documento en el que reclaman a las autoridades venezolanas presentar «los datos desglosados por mesa de votación».

La canciller argentina, en tanto, reconoció como presidente electo a González Urrutia horas después de que el Gobierno de Biden hiciera lo propio. Diana Mondino expresó que «el legítimo ganador y presidente electo es Edmundo González». Sin embargo, en lo que parece más un paso de comedia que un acto de gobierno, la propia cancillería, mediante un comunicado, salió a desmentir a su titular. «La República Argentina fue uno de los primeros países en rechazar y desconocer el resultado de la elección presidencial venezolana el 28 de julio. Las evidencias recogidas hasta el momento no han hecho más que confirmar esa posición», señala el comunicado de Cancillería, y aclara que «Argentina sigue con extrema atención y preocupación los acontecimientos en Venezuela a fin de pronunciarse en forma definitiva».

Lula da Silva. El líder brasileño gestiona la política exterior con criterios de un líder regional, en contraposición con las agresiones de Milei.

Foto: Getty Images

Votación en la OEA
En el encuentro de la OEA, un texto apoyado por los sectores conservadores –la posición argentina fue defendida por Mondino– había exigido al CNE que «publique inmediatamente los resultados de la votación», pero no obtuvo la mayoría necesaria para su aprobación. La propuesta sumó 17 votos a favor, 11 abstenciones, 5 ausencias y ninguno en contra. Brasil y Colombia se abstuvieron, México faltó, al igual que Venezuela. El país caribeño no tiene representante porque el organismo reconoció el mandato del diputado Juan Guaidó y a Maduro no le interesó pelear ese lugar.

Ese resultado enfureció a Milei, que a las 8:20 del miércoles posteó un texto explosivo replicando un tuit con las fotos de AMLO, Lula y Petro y afirmando: «Algunos imbéciles me acusaron de loco por ver comunismo en todos lados…» y ufanándose de que «hoy no solo se prueba que tengo razón en la agenda internacional que señalo sino que además queda claro que esos que me cuestionaban son cómplices, ya sea por ignorantes y/o por estúpidos».

Pero a las 9:10 del jueves tuvo que recular en chancletas. «Agradezco enormemente la disposición de Brasil a hacerse cargo de la custodia de la Embajada argentina en Venezuela. También agradecemos la representación momentánea de los intereses de la República Argentina y sus ciudadanos allí».

No era la primera vez. A mediados de abril, Mondino había entragado una carta a su par brasileño en la que Milei pedía una bilateral con Lula para tratar los temas de la agenda común. El fundador del PT apenas mencionó que sabía de la carta, pero que no la había leído. Esa vez le exigió disculpas por los maltratos, exigencia a la que Milei no respondió. Quizás ahora, por lo bajo, haya salido esa disculpa, aunque sin mencionar al presidente. La bandera «verde-amarelha» en el frente de un edificio donde figura la placa que dice «Embajada Argentina» es un mensaje muy explícito de cómo hacer algunas cosas en el mundo real.

Revista Acción, 4 de Agosto de 2024

Crece la tensión ante una posible represalia de Irán contra Israel

Crece la tensión ante una posible represalia de Irán contra Israel

La ofensiva militar de Israel contra Hezbollah en el sur del Líbano y el asesinato de líderes de Hamás desde que Joe Biden se retiró de la contienda electoral en Estados Unidos, revelarían una estrategia del gobierno de Benjamin Netanyahu de condicionar con hechos consumados a quien llegue a la Casa Blanca el 20 de enero. Al menos así lo entienden muchos analistas que, con los datos en la mano, comprueban el despliegue israelí en varios frentes al mismo tiempo y el riesgo de respuestas que lleven a un enfrentamiento definitivo con Irán, un deseo que no ocultan en Tel Aviv pero para el que no tienen consenso internacional.

El ayatolá Ali Jamenei, líder espiritual del país persa, había dicho el miércoles tras el asesinato en Teherán del jefe del Buró Político de Hamas, Ismail Haniyeh, que “el régimen sionista ha preparado el terreno para un duro castigo para sí mismo”. Este sábado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) prometió “represalias por la sangre de Haniyeh en forma de castigo en el momento y lugar apropiados” y aseguró que el homicidio del representante de Hamás fue “una acción diseñada y realizada por el régimen sionista y apoyada por el gobierno criminal de Estados Unidos”.

Haniyeh, de 62 años, fue primer ministro en Gaza entre 2006 y 2014 y como líder político de Hamás encabezó la comitiva que negoció un acuerdo en Beijing con otros grupos palestinos, el principal de ellos Al Fatah, para lograr la unidad de cara a un gobierno de la Franja y Cisjordania al fin del conflicto desatado desde el 7 de octubre pasado. Un logro de la diplomacia china que desconocieron tanto la Casa Blanca como Israel. Había viajado, esta vez, a Teherán, para asistir a la ceremonia de asunción del nuevo presidente, Masoud Pezeshkian, pero fue eliminado horas antes del acto. Llegó a tener una entrevista tanto con el nuevo presidente como con Jamenei. Se viralizó, en este último caso, un video en el que hablando con el ayatolah le dice, quizás premonitorio: “La vida es así, Dios quita la vida igual que la da. Hace reír y hace llorar (…y ) como dice el poeta, si nos deja un gran hombre, otro ocupa su lugar”. Hacía alusión a que Pezeshkian había sido electo para reemplazar a Ebrahim Raisi, muerto en un accidente de helicóptero el 19 de mayo pasado. Pero terminó usando palabras que hablaban de él, sin saberlo aún.

Si bien Israel no reconoció haber estado detrás del asesinato, todo apunta a que hubo una intervención si no directamente, al menos a través de sus servicios de inteligencia. Así, el diario británico The Telegraph publicó una información en la que cita a fuentes de las CGRI en la que se afirman que el Mossad contrató a agentes de la unidad de protección Ansar Al-Mahdi que colocaron artefactos explosivos en dos habitaciones del edificio donde se alojaba Haniyeh y sus colaboradores. Según el periódico, las autoridades iraníes están a la búsqueda de esos supuestos milicianos desleales. El CGRI reveló que el ataque se produjo con un proyectil de corto alcance, de unos 7 kilogramos de peso, lanzado desde afuera del edificio e informó que al menos una veintena de oficiales habían sido detenidos en relación con el hecho.

Las Fuerzas de Defensa de Israel, por su parte, aseguraron este jueves que habían matado al comandante del ala militar de Hamás, Mohammed Deif, en un ataque aéreo registrado en las afueras de la ciudad de Jan Yunis, al sur de la Franja en Gaza, a mediados de julio. En ese momento, las FDI habían anunciado la muerte de Rafa Salameh, otro de los jefes militares de Hamás. Según las fuentes israelíes, Deif junto con Yahya Sinwar fueron los cerebros de los ataques del 7 de octubre. Deif, de 58 años, era comandante de las Brigadas Al Qassam. Sinwar no fue hallado aún. Mientras tanto, la ofensiva desatada por Israel causó la muerte de más de 39000 gazatíes y el desplazamiento de bastante más de un millón de personas.

China, en su estrategia diplomática en la región, venía de haber conseguido juntar a Irán con Arabia Saudita e incorporar a ambos países- enemigos irreconciliables hasta abril del año pasado por razones incluso de interpretación del Islam- al grupo BRICS +. Con este acuerdo del 23 de julio, sentó ahora a una misma mesa a 14 facciones palestinas para formar un gobierno de unidad. De allí que la cancillería mostrara su preocupación por el atentado contra Haniyeh. «China siempre está a favor de resolver las disputas regionales a través de negociaciones y diálogo», dijo el vocero del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, quien reclamó un alto el fuego integral y permanente en Gaza para frenar el conflicto antes de que todo estalle. Estados Unidos, por otro lado, envió a Medio Oriente a un grupo de ataque comandado por el portaaviones USS Abraham Lincoln en prevención de una posible represalia iraní. En simultáneo, el Departamento de Estado lanzó una advertencia para que ciudadanos de ese país no viajen a la región debido a la situación crítica. Las aerolíneas Delta y United Airlines, en tal sentido, suspendieron los vuelos al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv preventivamente. Las aerolíneas Turkish Airlines, Sun Express, Lufthansa y Air France también suspendieron vuelos, pero al aeropuerto internacional Rafik Hariri de Beirut, la capital del Líbano. 

Tiempo Argentino, 3 de Agosto de 2024

Keir Starmer: el cambio británico es a favor de políticas sociales

Keir Starmer: el cambio británico es a favor de políticas sociales

Rápido para los mandados y cuando las urnas aún estaban tibias, Keir Starmer visitó al rey Carlos III en el Palacio de Buckingham para cumplir con el rito de avisarle que estaba en condiciones de formar gobierno. De ahí fue al 10 de Downing Street para iniciar su función como el 80º primer ministro de la corona británica, poniendo fin a 14 años de gobiernos conservadores. «Nuestro país ha votado de manera decisiva por el cambio y por devolver la política al servicio público», dijo en su mensaje inaugural, dejando claro que en el Reino Unido el cambio es en favor del Estado y de políticas sociales para que «las familias de clase trabajadora como la mía puedan construir sus vidas». Toda una novedad en estos tiempos que corren.

Starmer nació en Southwark, al sur de Londres, en 1962. Hijo de un empleado fabril y una enfermera, adhirió a los 16 años a la Juventud Laborista. Estudió en una universidad pública, la de Leeds, donde se recibió de abogado e hizo postgrados en Oxford. Se especializó en temas de Derechos Humanos y llevó adelante causas como el caso McLibel, contra el gigante McDonald`s. Fue elegido para la Cámara de los Comunes en 2015 por el distrito londinense de Holborn y Saint Pancras. Pronto destacó por su compromiso con el Partido Laborista y durante el liderazgo de Jeremy Corbin fue Secretario de Estado en las Sombras para el Brexit. Aunque se había opuesto a la salida de Europa, ahora dice que eso ya es cosa juzgada.

Pero conviene hurgar un poco en lo que pasó este jueves. El laborismo perdió la elección de 2019 a manos de Boris Johnson de manera aplastante y en 2020 Corbyn perdió en las internas partidarias con Starmer. Con una propuesta más a la izquierda que la actual, Corbyn consiguió hace cinco años algo más de 10.200.000 votos, ahora el PL no llegó a 9.700.000. La diferencia es que los conservadores cayeron en picada: de casi 14 millones pasaron a 6,7. El dato es que esos sufragios pasaron al ultraderechista Nigel Farange con su nuevo partido, Reform UK (Reformar el Reino Unido), que llegó a 4,1 millones cuando en la anterior ni figuraba.

Este resultado va a contramano de lo que vino ocurriendo en Europa tras las europarlamentarias y que se puede replicar hoy en Francia. Si bien el xenófobo Farange logró una de las mejores cosechas de su historial, cuyo mayor galardón fue haber impulsado el Brexit, quedó con apenas 5 asientos en el Parlamento.

La explicación al que aparece como un aplastante triunfo laborista es que por el sistema electoral británico, ahora obtuvieron 412 escaños, una subida de 210, mientras que los “tories” perdieron 244 curules, quedando en 121. En 2019, con más apoyo, Corbyn solo alcanzó 202 bancas y Johnson 365.

Las primeras designaciones de Starmer fueron la de Angela Rayner, como viceprimera ministra y también secretaria de Nivelación, Vivienda y Comunidades. Rachel Reeves estará al frente de la cartera de Finanzas -Chancellor of the Exchequer en la jerga local-, y será la primera mujer en ocupar ese puesto. Se podría ironizar diciendo que contra la nivelación de Rayner, Reeves ya estuvo en el Banco de Inglaterra y priorizará el equilibro fiscal. El premier dijo que habrá aumento de impuestos al capital. El viernes los mercados se habían mostrado más bien cautos, pero no se cree que este fin de semana hayan ido a descorchar champán.

Primera reunión de gabinete con Keir Starmer.

Foto: @Keir_Starmer

Otras designaciones en el gabinete con mayor cantidad de mujeres en 800 años de historia británica fueron: Shabana Mahmood, de origen paquistaní, en Justicia; Bridget Phillipson, en Educación; Louise Haigh en Transporte y Lucy Powell en Relaciones Parlamentarias. David Lammy, por su parte, será secretario de Asuntos Exteriores. Descendiente de la esclavitud, como se definió, fue el primer británico negro en doctorarse en Harvard.

«Queremos que Gran Bretaña vuelva a conectarse internacionalmente para nuestra seguridad y prosperidad en casa», dijo Lammy en sus primeras declaraciones. En un momento tan dramático como el actual, ese cargo será clave, al igual que el de Defensa, donde Starmer nombró a John Healey, quien ya estuvo en la gestión pública con Tony Blair. Fue entonces partidario de acompañar a EE UU en la invasión a Irak. Ahora afirma que el respaldo a Ucrania contra Rusia “es tan fuerte como el acero”.

En relación al Medio Oriente, las tensiones dentro del partido serán complicadas. Corbyn fue suspendido y se terminó yendo por su postura en favor de Palestina y tras ser acusado de permitir posiciones antisemitas luego de que algunos correligionarios hablaron de la influencia del lobby judío en las filas laboristas. Starmer está casado con una mujer judía y se comprometió durante la campaña a erradicar el antisemitismo en el PL.

El año pasado, cuando su figura iba creciendo ante la lenta agonía del gobierno de Rishi Sunak, un grupo importante de laboristas de fe musulmana- en el país hay unos 4 millones de islamistas- le reclamó plantear una tregua en Gaza. “Entiendo las peticiones de un alto el fuego, pero no creo que en este momento sea la postura correcta, en primer lugar, porque congela el conflicto en su situación actual (…y) Hamás mantiene la infraestructura y la capacidad para llevar a cabo atentados como los del 7 de octubre”.

Tiempo Argentino, 7 de Julio de 2024

¿Qué se tiene que meter la OEA?

¿Qué se tiene que meter la OEA?

La OEA, esa cosa tan fea”, cantaba el cubano Carlos Puebla. A esa frase paradigmática recurrió el argentino Carlos Raimundi para publicar sus experiencias en ese organismo creado a voluntad de Estados Unidos en 1948. A esa rima también recurrió el presidente mexicano varias veces. Esta semana no canturreó en tono festivo como en otras ocasiones, solo que cuando se enteró de que el siempre listo Luis Almagro había denunciado una «manipulaciòn aberrante»de los sultados de la elección, lanzó un lapidario “¿Qué se tiene que meter la OEA?, ¿Qué se tiene que meter? Eso es injerencismo, por eso la OEA no tiene credibilidad”. Y luego explicó por qué su representante no iría a la reunión de urgencia convocada por el sumiso ex canciller uruguayo. “No estamos de acuerdo con la actitud de parcialidad de la OEA”.

Tiene razones Andrés Manuel López Obrador para su inquina con esa decrépita institución son sede en Washington. En 2006 perdió la elección presidencial contra Felipe Calderón mediante un fraude escandaloso que la OEA no denunció. Yendo para atrás en el tiempo podría decirse que la OEA tampoco se rasgó las vestiduras en 2000, cuando pasaron 35 días hasta que la Corte de Justicia de Estados Unidos laudó en favor del George W. Bush en un comicio donde según las evidencias, en el estado de Florida votaron hasta los muertos.

Almagro tiene un antecedente de este mismo proceder en Bolivia, en 2019, cuando denunció  fraude en los comicios en que Evo Morales había sido reelecto. Esa vez el mandatario terminó renunciando porque esa declaración facilitó un golpe institucional en complicidad con la cúpula militar y policial. Ahora, Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri, en ¿coincidencia? se adelantaron el domingo 28 de julio en pedir una intervención militar contra Nicolás Maduro aun antes de que se conocieran los primeros cómputos.

El historial de la OEA es trágico para la región, que en 2011 creó una organización que nuclea a 33 países del sur del Río Bravo, la CELAC, en la que específicamente no tienen cabida Estados Unidos y Canadá. En su nacimiento, la OEA registra un hecho que marcaría su destino. El 9 de abril de 1948 fue asesinado en Bogotá el caudillo colombiano Jorge Eliécer Gaitán. Su figura representaba la posibilidad de un cambio progresista para el país sudamericano. Estaba en el partido Liberal, pero hacía años se había declarado socialista. O sea, era un peligro para los intereses de las oligarquías locales y de EEUU.

Resulta que en esos días se desarrollaba, también en Bogotá, una cumbre forzada por la Casa Blanca para conformar la Organización de Estados Americanos. Eran días turbulentos por el levantamiento popular desatado a raíz del magnicidio del líder popular y la conferencia debió trasladarse a un gimnasio. El 30 de abril 21 países firmaron el documento que pariría a la OEA. Cuba seria expulsada en 1961 por socialista. Venezuela se retiró en 2019 luego de que la OEA reconociera como presidente al diputado Juan Guaidó. La pregunta de AMLO es más pertinente que nunca, ¿Qué se tiene que meter la OEA?  

Tiempo Argentino, 3 de Agosto de 2024